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MUSEO DE CIENCIAS NATURALES (HISTORIA DE MADRID)

(calle de Alcalá, núm^ 19.) Desde el reinado de Fernando VI, el Gobierno español parece habia tratado de establecer en Madrid un gabinete de historia natural, á cuyo fus se mandaron r e coger , bajo la dirección de D. Guillermo Bowles, muchos objetos curiosos, cuya custodíale fue igualmente encomendada.

Posteriormente Carlos III, decidido protector de las ciencias naturales, mandó erigirlas en Madrid tres monumentos contiguos; el Observatorio astronómico, el Jardin botánico y el Museo, llamado hoy de pinturas, que por su magnificencia material, nos hacen calcular cuales serian los proyectos científicos, que se proponía aquel ilustrado m o narca.

En efecto, estos tres edificios estaban destinados desde su origen á constituir un solo establecimiento el Museo de Ciencias naturales de Madrid del que nos proponemos dar algunas noticias en este artículo; pues aunque p o co larga la techa de su existencia, no por eso ha dejado de ofrecer diferentes modificaciones antes de llegar al estado en que hoy se encuentra. Destinado el Observotorio para el estudio práctico de la astronomía, y cl j a r d in botánico para el cultivo y la enseñanza de la ciencia de las p l a n t a s , se pensó colocar en el suntuoso edificio del Museo del Prado los gabinetes mineralógicos y zoológicos con las cátedras en que se enseñan estas ciencias, mas las de física y química.

De los t r e s edificios referidos el del Jardin Botanicofue el que a n t e s se concluyó y sirvió á su objeto, é ínterin se terminaba la construcción de los otros dos, se estableció provisionalmente el gabinete de historia natural en el cuarto 2.° de la academia de San Fernando. Después de muchas dificultades, se dio cima por último á la principal obra del Museo del Prado; pero por una fatalidad para las ciencias naturales, ha tenido un destino muy diferente del que se habia propuesto su fundador, por cuyo motivo las ricas colecciones del gabinete de historia natural, siguieron depositadas en el estrecho recinto ya mencionado. Sirvieron de base á estas colecciones los objetos recogidos por D. Guillermo Bowles, y una gran parte de los que formaron el gabinete particular de D. Pedro FrancoDávila,adquiridas por la nación mediante un contrato del Gobierno con este señor, en consecuencia del cual se le nombraba director perpetuo del establecimiento con el sueldo anual de 60,000 r s . y casa.

Por las noticias que hemos podido recoger, se puede asegurar que la parte mineralógica del gabinete fue la que desde luego recibió considerables aumentos, siendo uno de los mayores la magnífica colección que el Gobierno compró al comerciante inglés Mr. Forster , rica en ejemplares de gran tamaño y exacta determinación. Carlos III empleó todos aquellos medios que podian acelerar la terminación de su proyecto; y no contento con las compras que su Gobierno hacia, de cuantas preciosidades se le ofrecían para completar las colecciones del Museo, mandó verificar á diferentes recolectores, espediciones dentro y fuera de la Península con el fin de recoger objetos naturales. Heñían, Neé, Pineda, Mociño, Sessé, Herrgen, Talaker, Espiñeira y muchos botánicos ilustres fueron de este número; debiéndose á la laboriosidad de tan eminentes naturalistas muchas de las r i quezas que en el dia posee nuestro Museo. Tambien contribuyeron á su engrandecimiento las acertadas y terminantes órdenes que el ilustrado monarca hizo espedir á todos sus gobernadores de España ó Indias, mandándoles remitir al establecimiento cuantas producciones naturales se encontrasen en los distritos encomendados á su particular autoridad; consiguiendo de e s t e modo dos útilísimos objetos L.° tener noticia de las riquezas que la naturaleza ofrecía en sus dominios; y 2.° poseer muestra de ellas para admiración de los curiosos y estudio de los naturalistas en la metrópoli de su imperio. Es por demás decir que después de la muerte de Carlos III el Museo de Madrid se resintió de la falta de su protector; sobre todo, cuando los trastornos déla nación fueron desquiciando las mas sólidas obras de los tiempos pasados. Concluida la guerra de la Independencia y desembarazado el Gobierno de sus mas serias atenciones, Fernando YII decretó en 18151a reorganización del citado Museo, reuniendo el gabinete de historia natural, ¡ardin Botánico y Observatorio Astronómico, con la agregación de las cátedras de mineralogía , zoologia, botánica, física, química y astronomía. Puso á su frente una j u n t a llamada de protección compuesta de personas muy i n s t r u i d a s , que indudablemente hubieran llevado la obra á su fin si los deseos que las animaban, hubiesen sido secundados con los medios indispensables; pero el erario de la nación habia quedado exhausto, y no era fácil volver á los tiempos en que Carlos III prodigaba los millones para hacer adelantar las ciencias.

Asi siguió nuestro Museo hasta el mes de setiembre de 1837 en que de nuevo se modificó su parte gubernativa, que fue confiada á otra junta formada por los profesores del mismo establecimiento. Últimamente, los cambios verificados en todos los ramos de instrucción pública, tambien han modificado el referido decreto de 1837, y en el reglamento del Museo aprobado por S. M. en el año de 1847 se ha organizado definitivamente el establecimiento de que tratamos, componiéndole el gabinete de Historia natural, el j a r – din Botánico y las cátedras de mineralogía, geología, anatomía comparada, zoografiay botánica pertenecientes álos estudios superiores. La parte económica y directiva ha quedado á cargo de un gefe local; una j u n t a facultativa compuesta esclusivamente de los profesores de Historia natural de la facultad de ciencias de la universidad de Madrid, tiene encomendado el adelanto de las que son objeto del Museo; la clasificación y arreglo de sus colecciones toca á los c a tedráticos respectivos, aumentándose por los trabajos de los colectores y corresponsales del mismo, no menos que por los cambios verificados con otros establecimientos análogos, y adquisiciones hechas por compra; quedando la enseñanza sujeta á lo prevenido en el último plan de instrucción pública. Estos son los principales puntos del reglamento vigente en el Museo de Madrid; v no hay duda que con su exacta observancia llegará al grado de esplendor que corresponde á un establecimiento de su clase lo decimos con tanta mas seguridad, cuanto que lo prevenido en dicho r e glamento no es un mero ensayo que se trata de hacer, sino una convicción adquirida por la esperiencia de 6 años, durante los cuales no solo se fian formado en este Museo maestros, que están difundiendo la ciencia en las principales universidades del r e i n o , sino que sus colecciones se han duplicado unas, cuadruplicado otras, dado un nuevo orden á todas, y establecido algunas que faltaban casi completamente antes de la época citada, como puede observarse visitando las galerías del gabinete, leyendo sus catálogos, ó bien haciéndose cargo de los párrafos siguientes.- Mineralogía. Puede asegurarse sin temor de ser d e s mentido , que la colección de minerales colocados en las salas públicas de nuestro Museo es la mas notable de cuantas se conocen hoy dia, t a n t o por la magnificencia y tamaño de los ejemplares que la componen , como por su exacta caracterización.

Esta colección verdaderamente regia, sorprende al curioso que por primera vez la visita , habiéndose observado mas de una vez estasiarse delante de sus ejemplares naturalistas de gran nombradia, acostumbrados á ver los museos mas completos de Europa. Con t o d o , la colección de minerales aun no aparenta lo que en realidad e s , pues la construcción poco apropósito de los armarios que la contienen, sobrado altos y cargados de madera han impedido colocar todos los ejemplares al alcance de la vista ; y por otra parte, la estrechez del local, que en la actualidad ocupa el gabinete no permite dar cabida á duplicado número que hay depositados en ciento setenta y tantos cajones que se e n cuentran en los sótanos del Museo , hasta que establecido este en un lugar mas amplio pueda ostentar todas sus riquezas.

La colección pública de mineralogía, ha recibido últimamente una nueva colocación en la que el digno profesor de este ramo, ha procurado conciliar el orden científico con Ja visualidad de los ejemplares, presentando los mas notables por su rareza ó tamaño encima de las mesas que ocupan el centro de las salas con el fin de facilitar su inspección y estudio. Están clasificados por el sistema de Haüy, y en los dos cuerpos medios de la sala l .* desde el número L.» hasta el M.° se hallan las piedras y sales compuestas délos óxidos metálicos llamados tierras y álcalis. El nombre de las e s p e cies se encuentra en los rótulos, y cuando estos tienen n ú – roeros , se les ve al lado del ejemplar ó grupo de ejemplares que comprende. El cuerpo bajo de estos armarios contienen la colección de rocas. Las piedras preciosas, ágatas, jaspes Y otros minerales labrados que son objeto de lujo y adorno, están en los armarios señalados con las letras A. B C. Los combustibles no metálicos, por falta de local en la sala 2 . a , se han puesto en el cuerpo bajo del armario B . , escepto el mamante que está en el de las piedras preciosas. Son notables en esta sala el contenido de sus urnas que encierran ejemplares gigantescos de azufre cristalizado, de lluato de de cal, de carbonato y sulfato de la misma base, de barita sulfatada, magníficos granates, cristales de roca, berilos, esmeraldas etciudad Debajo de un imán natural que sostiene (i¿ libras de peso, se ve un fragmento romboédrico de cal c a r bonatada procedente de Guipúzcoa, cuyo tamaño es colosal.

1 armario de las piedras finas contiene ricas esmeraldas, t o pacios, aguas marinas, y otras mil preciosidades entre las que_no puede dejarse de citar el ópalo girasol, que es de t a maño poco común y sirvió en otro tiempo de adorno á un Sran sultán. También en el armario de las ágatas podríamos señalar ejemplares de valor, y por poco inteligente que sea et curioso que examine su contenido, no dejará de fijar l a v i s – a en un ónice de notables dimensiones y de mucho valoren comercio. Por último, sobre la meseta que s e p a r a d cuerpo alto del bajo de la estantería de esta sala se ve g r a n p a r – e de la colección de mármoles, alabastros, pórfidos, serpen- •nas y otras piedras de esta clase, cuyos criaderos se ha- M A D R I D . 841 veria. La serie de hierros, manganesos, antimonios, cobaltos y arsénicos se halla muy bien representada; y como en la sala anterior, los ejemplares de las urnas, que ocupan las mesas del centro, son sorprendentes por todos conceptos. En una dc estas pueden verse varios aereolitos entre los que se encuentra el que hace 8 años cayó cerca de Logroño. En e s ta sala continua y concluye la colección de marmoles , alabastros y otras piedras procedentes de las canteras de la Península. Ademas de la colección pública de que acabamos de hablar, y del depósito de ejemplares que hemos mencionado y debe considerarse conio parte de la misma, nuestro Museo posee otras colecciones de minerales tambien preciosas en su género. Fastas son d o s ; una que podemos llamar de e s t u d i o , y otra de demostración. La primera de estas colecciones está colocada en la misma cátedra de mineralogía , pudiendo considerarse como el comprobante délas e s plicaciones que en a q i e l sitio hace el distinguido profesor Don Donato García. En efecto, este sabio mineralogista e n canecido en la enseñanza, ha comprendido muy bien que en la de las ciencias naturales sirve de poco la teórica sino va acompañada conla demostración conveniente; y ademas que no hallándose en los libros sino esplicaciones mas ó menos especiosas sobre los hechos de la naturaleza, en vano lucharían los talentos mas privilegiados para arrancarla sus s e cretos , si en sus primeros pasos no les señalase una mano práctica , los tipos que en lo sucesivo han de servirles de punto de partida. Para cumplir con este deber de maestro, na colocado dicho profesorla colección á que nos referimos en una estantería de construcción muy cómoda, en la que los alumnos pueden estudiar y examinar á su gusto los o b jetos sin estraerlos del lugar que ocupan. La colección p r i n cipia por los modelos artificiales de sólidos para el estudio de la cristalografía, losinstrumentos y reactivos necesarios para el examen de las propiedades físicas y químicas de los minerales; viene después la serie de las especies exactament e determinada y rotulada, concluyendo con una colección de rocas tipos para el estudio de la geología. La magnitud de los ejemplares de esta colección es muy inferior á la que tienen los de la pública ; en cambio sin ser nada común el número de especies es mucho mayor y su caracterización exacta. La colección que sirve al profesor García para demost r a r en sus lecciones los caracteres de las especies minerales está contenida en unas gavetas de caoba colocadas en él gabinete de la cátedra. Es tambien escogida, muy numerosa en especies y variedades, y muchas de ellas recogidas en los viages que este catedrático ha hecho para estudiar la p a r ta mineralógica de nuestro pais, cuya circunstancia aumenta sin duda su valor. Sino bastase lo dicho para demostrar las riquezas que este Museo encierra en sus colecciones de minerales, podríamos añadir que por órdenes siempre dimanadas del Gobierno ha facilitado en diferentes épocas de sus depósitos á otros establecimientos de enseñanza colecciones nada despreciables; v recientemente acaba de e n t r e gar 34 para otras tantas universidades, i n s t i t u t o s , ó escuelas especiales de a g r i c u l t u r a , arquitectura medicina é ingenieros, lasque difícilmente hubieran podido obtener iguales, si se hubiesen de comprar en el estrangero, á menos de h a ber invertido en ellas sumas considerables.

Zoologia. Si podemos vanaglariarnos de poseer un g a binete mineralógico de primera clase, no sucede lo mismo con el de zoologia que solo puede llamarse naciente, comparándole con los de Berlin, Londres, París y hasta otros de capitales mas subalternas que la nuestra. Vanas han sido las causas de semejante a t r a s o , y entre ellas podemos señalar como principales no solo la naturaleza destructible de los objetos que componen tales colecciones, sino también la poca importancia que en un principio se dio en nuestro Museo á la zoología, hasta et año de L.835 en que fundó una cátedra la Academia de Ciencias de Barcelona, y en el de 4838 en que et Gobierno dotó con dos cátedras al gabinete de Historia nal ural de Madrid. Desde esta época data el movimiento progresivo que han tomado las colecciones zoológicas \ y puede asegurarse que en los últimos años trascurridos se han aumentado algunas hasta el punto de no haber ya sitio pava colocar las ‘especies que faltan para completarlas. Para conseguir este cambio favorable el Museo ha comprado muchos animales, tanto procedentes del estrangero como de la Península ; contribuyendo al mismo fin las dádivas que ha recibido dc varios establecimientos y particulares, entre las que merecen particular mención la del Museo de P a r i s , las del Dr. Clot-Bey, médico de S. A. el Bajá de Egipto, la de 1). Eduardo Gilly , joven marino cn nuestra estación de Filipinas, la de Mr. Cliedufau cónsul español en Alejandría, y la de D. Eduardo Carr e ñ o , que al morir en París legó toda su hermosa colección entomológica al establecimiento en que aprendió á conocer los secretos de la naturaleza.

Anatomía comparada. Esta colección que está colocada en la primera sala entrando al gabinete por la puerta de la d e r . , es de las mas modernas, puesto que antes del año 37 solo existían algunos ejemplares esqueléticos guardados en una pieza de escasas luces, y varios modelos de cera de visceras y músculos de construcción bastante ant.

y de no mucha exactitud. El profesor encargado de esta enseñanza principió por o r d e n a r , según el sistema de sus lecciones, los ejemplares anatómicos que habia en el Mus e o , y fue aumentándolos en términos que en la actualidad ocupan gran parte de la sala referida, mandada establecer á propuesta suya por real orden de 9 de mayo de 4 844. En el dia esta sala contiene una buena serie de e s queletos de animales vertebrados, que se han preparado la mayor parte en el laboratorio del mismo Museo, teniendo el mérito de ser mas exactos y bien ensamblados que los aue se ven en los gabinetes anatómicos estrangeros llama esde luego la atención de los curiosos la actitud y armazón del esqueleto humano; el del murciélago y topo por su delicadez; el del dugong por su r a r e z a , pues hace pocos años solo existían tres ejemplares mas en los museos dc Europa; el del kanguro tan particular por la disposición y forma de sus est realidades; el de la tortuga que se abre y cierra como una caja para facilitar el examen de su organización interior; el de la c u l e b r a , lagarto, rana, besugo y pez de San P e d r o , cuyas multiplicadas piezas están todas ensambladas por medio de alambres sueltos, y no con sus ligamentos naturales, como hacen en el estrangero, cosa que afea y no permite estudiar bien las formas de las superficies articulares. Muchos otros esqueletos podríamos c i t a r , pero en tal c a s o , mas bien que una sucinta noticia del Museo de Madrid , vendría á ser este escrito su catálogo; sin embargo, antes de pasar adelante no podemos menos de hacer mención de los esqueletos de la ballena y cachalote, cuyos gigantescos ejemplares no sc han colocado armados por «la escasa capacidad del local. La colección de piezas modeladas en cera, cartón, piedra, yeso e t c .

es muy escasa, á pesar de que van comprándose algunas á medida que los fondos del establecimiento lo permiten, pues este no tiene artista destinado á semejante clase de t r a b a j o s , como sucede en otros museos estrangeros. No o b s t a n t e , podemos llamar la atención sobre la s e n e de cráneos modelados en y e s o , que representan diferentes variedades de razas humanas, lo mismo que otras que figuran las piezas esqueléticas del Megalonix v Mastodonte las de cera modelos de la miologiá, esplacnología, angiologia, neurología del hombre y del caballo, los órganos de los s e n t i d o s , el aparato genital de las aves y el cuadro del desarrollo del h u e v o , indicando los fenómenos que presenc i a este desde el primer momento de la incubación hasta el del nacimiento del polluelo. También principia á ofrecer piezas curiosas la colección elermato-esquelética, pues aunque reducida a u n , consta de iodos los elementos necesarios para esplicar lo relativo á este sistema tan interesante en el estudio zoográfico. Finalmente, en está sala se ven colocadas en el armario primero tres momias humanas, dos de indios americanos y la otra de un guanche, en el estado de conservación mas» perfecto á pesar de su larguísima fecha.

Colección de mamíferos. Esta colección se ha clasificado y ordenado en el último arreglo, según el método de Cuvier. La mala disposición y poca capacidad de la sala que la contiene, bastante oscura ademas, ha obligado á colocar en la de aves los grandes ejemplares pertenecientes á los órdenes de paquidermos y rumiantes, y á invertir la numeración de los armarios que son de construcción muy antigua y bastante reducidos. Antes del año 38 apenas se veian representados en esta colección todos los órdenes de la clase, y en la actualidad no solo estos se hallan complet o s , sino que lo están las familias y t r i b u s , poseyendo muchísimos géneros aun de los mas raros , entre los que contaremos la mayor parte de marsupiales que proceden de la Occeania , los monotremas, los manatíes e t c .  faltan sin embargo, bastantes especies de queiropteros, rumiantes y cetáceos, bien que estos últimos no suelen ser muy comunes en ningún museo por la dificultad de su adquisición y volumen de su c u e r p o , que en las especies mayores exigiría costosas preparaciones y salas inmensas para contenerlas. En esta colección, como en las demás zoológicas del Museo, cada ejemplar lleva en su peana una tarj e t a que espresa el número del catálogo, el del género, el de la especie, el nombre genérico , el específico y el del pais de donde proceed ; refiriéndose todo esto á los catálogos modernos del establecimiento, en los que está espresado además, si el objeto se adquirió por compra ó donación , en cuyo último caso se indica el nombre del que hizo el regalo.

Colección de aves. Con respecto á esta colección, clasificada según el sistema de Temminek, posee el Museo los tipos de todos los órdenes, familias y t r i b u s ; pero faltan aun muchos géneros, y sobre todo especies. Su aumento ha sido tal de poco tiempo á esta p a r t e , que se ha cuadruplicado el número de ejemplares, tanto por las compras y recolecciones verificadas en el p a i s , como por los regalos hechos al establecimiento de parte de varios naturalistas nacionales y estrangeros. En esta colección atraen desde luego la atención de los curiosos el magestuoso cóndor, el rapaz buitre de los Alpes, el ligero serpentario, las preciosas aves del Paraíso, la rara menura, las pintadastannagras y nectarinas , los brillantes orthorrinchos y epimacos el a r g o s , lophoforo refulgente, anastoma, ibis religiosa , pico de cuchara y de t i j e r a , cisne negro de la Nueva Holanda, aptenodites», y mil otros habitantes del aire que de poco tiempo á estamparte embellecen la galería ornitológica.

La colección dc nidos y huevos es incipiente y aun no merece nombrarse; pero «se espera que eu breve tomará el desarrollo que se observa en las demás.

Colección de reptiles. Esta colección se ha clasificado por la obra herpetológica de Dumeril y Vibron, por estar al nivel de los últimos adelantos de la ciencia. En ella existen tambien los tipos de los cuatro órdenes con sus familias , faltando solo las C e c i l i a s , br.mquiferosj y bastantes géneros cn todos los órdenes; de modo que resulta ser la mas incompleta en el museo de las series de los animales vertebrados. Sin embargo, aun posee algunas cosas notables entre las cuales citaremos el sphargis coriácea, especie de tortuga marina muy grande y r a r a en las colecciones^ varios iguamideos, los géneros chirotes v n e s s i a , un cunectes, el mavor de los c o n o c i d o s en los gabinetes de Europa; otro gran pitón que acaba de regalar Mr. Chedutai, procedente del interior del África, y varias serpientes ven e n o s a s qué en estos ú l t i m o s años han sido remitidas po el doctor Clot-bev De l o s restos fósiles con que la P a l e ° » » tologío demuestra las formas singulares que tenian los i ptiles antidiluvianos, soto posee modelos en y e , s 0 ‘ c u ¿ origínales pertenecen al Museo de P a r í s , llamando la a cion principalmente los del pterodactylus grandis, ictm saurus communis, tenuirostris é intermedius. .

Colección de peces. Está clasificada esta colección . _ gun los principios adoptados por Cuvier y Y « ^ e ° 7 v¿ su magnifica obra icthiológica aun no eoBOCida, por ur¿ motivo en la última p a r t e de la colección solo se ha sePui el orden establecido en el reino animal de fuvier. Únicamente faltan dos familias en toda la s e r i e , pero son muchas las tribus de que carece el Museo é infinitos los géneros y especies. A pesar de e s t o , la citada colección es de mucho valor científico por contener íntegra la que sirvió á nuestro célebre Parra para escribir su icthiologia de las Antillas, obra que es citada con elogio por los estrangeros. Como antiguamente se cuidó mas de t r a e r á nuestro Museo objetos exóticos, que de recolectar los que produce la Península (*), por eso escasean en la colección de que tratamos los peces de nuestras costas y r i o s ; si bien se ha principiado ya á corregir esta falta con una serie escogida de peces del Mediterráneo formada en Barcelona; varios ejemplares recibidos de la costa cantábrica, y otros de los rios y lagos de España. Tambien debemos repetir aquí el nombre del d o c tor Clot-bey, á cuya generosidad se deben preciosas especies del N i l o , que hubiera sido difícil adquirir aun pagándolas á muy crecido precio, Invertebrados. Las colecciones de animales invertebrados están arregladas según el sistema de Lamarck, que es el adoptado por el profesor en sus lecciones. La clase de los moluscos se halla bastante bien representada, y en ella posee el Museo especies y ejemplares raros y preciosos.

Entre estos últimos citaremos los de la meléagrina niaraaritífera, de los cuales uno tiene dos perlas en una valva, v otro una s o l a , pero de tal oriente y tamaño que su valor no baja de 40,000 r s . ; y entre los primeros la cgprea aurora, una de las mas preciosas del género, que sirve de distintivo á los gefes de las t r i b u s de la Nueva Celandia , y Que ha valido hasta 1,000 francos cada ejemplar, si bien eñ dia su precio no es t a n superior; y la scalaria’preciosa regalada al establecimiento por la reina María Luisa, cuyo precio elevado en los ejemplares de cierto tamaño ha llegado á ser de 100 luises. En la serie de los animales articuados se ha mejorado mucho la colección de crustáceos con la compra hecha últimamente en París de bastantes géneros y especies. La colección de insectos no solo se ha aumentado con la compra recien hecha á Mr. D a s t a s , sino que ha adquirido un valor científico de consideración con la que lego al Museo nuestro malogrado Carreño, en la cual se encuentra la de encipteros de Latreille, que por ser autógrafa tiene un valor inapreciable, tanto mas cuanto que este célebre naturalista ha sidD el legislador de la ciencia entomológica ; conservándose en el establecimiento los materiales que le sirvieronparacscribir una buena parte desusceebradas Familias naturales y Genera insectorum. La c o lección de zoófitos del Museo, si bien por una parte está compuesta de ejemplares notables y poco comunes, se debe confesar por otra que fe falta muellísimo para ser completa.

Es cierto que los animales de este dilatado grupo ofrecen mil dificultades para poderlos conservar, y que acaso »o exista una colección que contenga todas fas especies conocidas; pero muchas mas podrían haberse recogido para a nuestra si el establecimiento tuviese corresponsales c e losos en algunos de los p u e r t o s de la Península y posesiones ultramarinas.

Colección paleontológica. La estrechez de la sala destinada á la colección de los r e s t o s orgánicos antidiluvianos, Y ‘a mala construcción de los armarios que la contienen, no han permitido colocar y ofrecer á la vista del público todas las riquezas que en este género posee nuestro Museo. En la actualidad solo se ven algunos huesos de mamíferos de gran magnitud, varios restos de p e c e s , crustáceos, moluscos v zoófitos fósiles, y algunos fragmentos de lignitos, hojas dc heléchos y otras» producciones vegetales en el mismo e s t a do; mas el dia que permitiéndolo la capacidad del gabinete Puedan estenderse ordenadamente todos los materiales que para dicha colección se tienen reunidos en los depósitos oel Museo, puede asegurarse que no será de las menos importantes ni de las mas escasas. Entre tanto ni sitio hay para colocar debidamente la enorme defensa de elefante y otros restos esqueléticos del mismo animal desenterrados» en los aluviones de San Isidro del Campo el dia 24 de diciembre I ^846 por el profesor Gradls y sus discípulos. A pesar del l amentable estado en que la angostura del local tiene redu cida á la colección de fósiles, la sala en que está colocada es una de las mas concurridas por los naturalistas estrangeros, y con especialidad por los ingleses apasionados á la paleontología, que la visitan con tanto interés v respeto como los mahometanos á su Meca, por contener el singular esqueleto del megaterio, cuyo único ejemplar casi completo da un valor y nombradla especial al museo de Madrid.

En efecto, el megaterio merece grande atención, ya sea considerado por su interés científico ya por el que su m o delación puede producir al Museo. Penetrado de esto el profesor Graells, hace tres años corrigió en lo posible los defectos que se cometieron al armar por primera vez el e s queleto del megaterio; lamentándose dé que estos hayan sido causa de graves é involuntarios errores cometidos en las descripciones que autores de nota hau publicado sobre este ser antidiluviano.

BIBLIOTECA NACIONAL (HISTORIA DE MADRID)

(plaza de Oriente , núm. 4.) Es debida á Felipe Y, quien no solo dispuso la creación de este establecimiento , sino que mandó reunir la librería que h a bia traído de Francia y los libros que se conservaban en la llamada Biblioteca de la Reina Madre que se hallaban en el antiguo Alcázar de esta corte. Estos libros fueron la base de la biblioteca fundada en 1711 cerca del Palacio Real en la calle del Tesoro frente al sitio que hoy ocupa el mismo Felipe V sufragó los gastos de la denorninada entonces Beal Librería , la cual puso bajo la dirección de su confesor el padre Pedro Robinet, y se abrió al público en marzo de 1712. Por real orden de 1716 la concedió el monarca el privilegio de obtener un ejemplar de cada impresión que se hiciera en el reino; le d i o constituciones y la declaró la primacía, ó derecho de t a n t e o , en las ventas de libros, manuscritos , estampas y medallas, con cuvas regalías se fue acrecentando así como con la librería del arzob. de Yalencia, en marzo de 1712 ; con las del cardenal Arquínto , comprada en Roma de orden de Carlos III; ia de D. Ignacio Muzquiz en el reinado de Carlos IV, la del diputado Navarro en 1823 y otras entre las que pueden contarse parte de las dc los monasterios v conventos suprimidos en Madrid en 1835 v finalmente la secuestrada al infante D. Sebastian; con estas adquisiciones cuenta hoy con un caudal de 130,000 volúmenes , sin el crecido número de los pertenecientes a las estinguidas comunidades , y que por ser duplicados no deben colocarse, mucho mas cuando el local no tiene capacidad ni aun para colocar cómodamente los objetos que encierra. Desde su origen estuvo situada en la mencionada calle del Tesoro, hasta q u e , por orden de José Napoleón, fecha 17 de agosto de 1809, y á consecuencia del derribo de todas las casas que ocupaban lo que hoy es plazuela de Oriente , pasó la biblioteca al convento de la Trinidad; v e rificóse la traslación con t a n t a premura como desorden , y fue tal el abandono en que se halló el establecimiento durante la dominación francesa, que muchos Se los libros se consumieron en la elaborcion de cariuchos, y se rompieron los índices ó clave de que usaban los dependientes para el servicio público. Restituido Fernando VII al trono que ocuparon sus mayores, y restablecidos los frailes, pidieron los trinitarios y consiguieron en 1819 que la biblioteca sc t r a s ladase , lo que tuvo efecto por real orden de 26 de marzo, á la casa del Almirantazgo, conocida ahora por la de los Min i s t e r i o s , donde permaneció, hasta que dispuesto por el el citado monarca la compra de la casa que ocupa hoy; pasó á ella cn 11 de junio de 1826. Fste edificio , perteneciente al Real Patrimonio, solo consta de piso bajo , entresuelo y principal con boardillas; aunque reducido para lo que de suyo exige el establecimiento, se halla con bastante decoro y decencia-, las t r e s salas destinadas á la lectura , el índice general, despacho del bibliotecario mayor y piezas supletorias . ocupan el piso principal en el entresuelo, cuyos t e chos son t an elevados como los del principal, están colocados el museo de medallas , de que luego hablaremos, la c o lección de antigüedades, secciones de manuscritos, libros del primer siglo de la imprenta y otros objetos no menos curiosos ; el piso bajo le habitan los porteros y en los venteados y espaciosos sótanos, que se encuentran á la parte N. ^ están colocados los libros que no pueden tener cabida en él piso principal. La biblioteca perteneció en su origen á la casa real, y se la consideró del patrimonio hasta el año de 1812 , desdé cuya época siempre que ha regido el s i s t e ma constitucional, ha sido separada de aquel, habiendo quedado definitivamente en 1836 como establecimiento de la nación. Ya dijimos que el primer encargado de ella lo fue el jesuíta Robinet confesor de Felipe V, réstanos añadir que continuó bajo la dirección de los PP. jesuítas confesores del monarca, hasta el año de 1753, en que fue nombrado director el arzob. de Farsalia é inquisidor general 1). Manuel Quintana üonifaz; en lo sucesivo el gefe de la biblioteca se denomina bibliotecario mayor, si bien el Sr.D. Martin de los Heroes sirvió este destinó desde 18J-0 al 4 3 , bajo el título de director. Por la última plantilla el personal se compone de un director bibliotecario mayor que lo es el ilustrado D. Manuel Bretón de los Herreros , un decano, 7 bibliotecarios , 42 oficiales, un escribiente, 2 celadores, dos porteros, dos mozos de oficio y un portero inferior. El e s tablecimiento está abierto para el público desde las 10 de mañana hasta las 3 de la tarde todos los días escepto los domingos y festividades solemnes y los dias de estero y desestero que son desde el 15 de octubre al 2 de noviembre y desde el 15 de mayo al 1 ° dé junio-, cn estas dos temporadas se atiende también a l a limpieza de estantes y libros; pero estas operaciones se hacen de acuerdo con la biblioteeade San Isidro . para que esta pueda suplir la falta que en otro caso esperimentaria el público si ambas se cerrasen en un mismo dia las reglas que han de observarse para entrar V salir , así como en el tiempo que se esté en las salas de lectura, se hallan anotadas un cuadro fijado en la portería

ARCHIVO DEL CONSEJO REAL (HISTORIA DE MADRID)

(plazuela de los Consejos núm. 127). Ocupa el mismo local que antes tenia el dei estinauido Consejo de Indias fue cedido al Consejo Real por el Ministerio de Estado, á cuyo cargo se hallaba desde, la estincion del Consejo Real de España é Indias en 4836 por real orden de 14 de julio de 1847. Se creó este archivo en 1760, nombrándose en esta época el primer archivero del Consejo de Indias ; por consecuencia no hubo archivo de Indias propiamente dicho hasta esta época, pues los papeles se conservaban hasta ella en cada una de sus dependencias, que eran la secretaría de la Presidencia, la secretaria del P e r ú , la de Nueva España, y las contadurías generales de Indias, al cuidado del último de sus oficiales, que se titulaba oficial archivero. Se conservan en este archivo los papeles de nuestras ant. posesiones de Amerita é Indias desde principios del presente siglo, y algunos del siglo anterior que pudieron quedarse olvidados al tiempo de hacer la última remesa en 1829 al general de Sevilla, ó sirviendo de antecedentes á espedientes que estuvieran despachándose en aquella ocasión; una gran parte ó qui/.á todos los de la presidencia del Consejo de Hacienda desde 1801 , y el protocolo de las escrituras de retroventa, otorgadas entre los oficiales mayores de la secretaría de la misma, auque incompleto; la mayor parte de los que debia tener la Junta de comercio y moneda, dependiente del mismo Consejo, y solo correspondiente al presente siglo; los de otra junta llamada de Incorporación de bienes enagenados de la Corona, entre los que se encuentran muchos legajos de títulos de aquellos, que pertenecieron en lo ant. á villas grandes y particulares ; algunos de la junta que existió para alivio»de las desgracias ocasionadas por el terremoto de Orihuela y Huerta de Murcia ; muy pocos de otra junta que entendió en la pacificación de las Américas; los papeles del Consejo Real de España é Indias , que cesó en 4836 , y los del actual Consejo Real. Como documentos de valor histórico se hallan, aunque quizá indebidamente, las copias auténticas del testamento y codicilo de la reina Doña Isabel la Católica, las aclaratorias de las Cortes de Toledo de 1480 , y varias bulas pontificias importantes

ARCHIVO DE LA PRIMERA SECRETARIA DEL DESPACHO DE ESTADO (HISTORIA DE MADRID)

(galeria baja del Real Palacio, y su entrada por la puerta señalada en la misma galería con el número 33.) Su origen debe ser de mayor antigüedad que la secretaría , t i tulada aun en principios del siglo pasado del despacho Universal, aunque no hay datos para fijarlo con exactitud.

Subdividida luego aquella secretaría en 5 en el año 1714, se dio el nombre de lo Político y Eclesiástico, y á ella se r e m i tían los papeles que se causaban en las demás, despachándose en la misma hasta 1814 los asuntos del Real Patrimonio.

Este archivo ha sufrido varias vicisitudes, siéndolas mas notables el incendio del Palacio del Retiro en 1734 en el cual se perdieron bastantes documentos, y el haberse descargado cuando la creación del Ministerio» de Fomento en 183$ dc los negociados de c o r r e o s , caminos, canales, academias, beneficencia , archivos generales etciudad e t c . , que antes se despachaban por la secretaría, y en el dia forman casi en su totalidad los de Gobernación y Comercio é Instrucción pública.

Los documentos de este archivo se custodian en 10 salas «le capacidad con su estantería decente, numerada en la parte superior comprenden varias épocas, pues hay algunos del siglo XV y tiempo de Enrique IV; tambien de los reinados posteriores, especialmente desde 1700 en algunos negociados; pero puede contarse por completo desde 1789 cn adelante, habiéndose remitido los que faltan á Simancas en varias ocasiones, siendo la última en 1826. Los que hoy d i a se conservan son L.°todo lo perteneciente á personas reales en la parte política sobre juras y reconocimientos, contratos matrimoniales, alumbramientos, defunciones y otros interiores y reservados, con el negociado que se titula Cancillería y Carlas Reales 2.° los t r a t a d o s originales, convenios e t c . con sus respectivas negociaciones hechos por España con las demás potencias en todos sentidos; congresos europeos, asuntos sobre presas , reclamaciones y sus j u n t a s ; tráfico de negros e t c .  3.» la correspondencia oficial de los representantes de España en las cortes y otros puntos del estrangero sobre política, comercio, defecho internacional e t c . , y la de los ministros estrangeros en esta corte con el Gobierno sobre los mismos asuntos; papeles reservados de ministros y del confesor en el reinado de Carlos III; instrucciones ant. y modernas á los enviados al estrangero; embajadas ant. á esta c o r t e ; memorias de los encargados de España fuera del reino sobre varios p u n t o s ; causas ant.

de Estado; guerra de sucesión en tiempo de Felipe V, y la civil desde 1833; decretos reales originales sobre varios asuntos en su mayor parte reservados; espedientes y correspondencia sobre privilegios de estrangeria; atribuciones consulares; asuntos de comercio y navegación; empréstitos a n t . ; papeles de la ant. junta de comercio y moneda; derecho (Vaubaimc o detracción; encomiendas de SS. Infant e s ; bulas pontificias y otros documentos de importancia relativos á las 4 órdenes militares ; maestranzas ; capillas en varias legaciones; indiferente en general a n t . y moderno; varias memorias y proyectos; algunos fechos del tiempo de José I; pasaportes para el e s t r a n g e r o ; cuerpos colegisladores; represalias y circulares ant. y modernas y 4 . u todo lo personal ant. y moderno de los dependientes de este Ministerio en sus carreras diplomáticas y consular y sus viudas; lo perteneciente á las reales órdenes del Toisón de Oro, damas nobles de Maria Luisa, Carlos III é Isabel la Católica, con las cruces estrangeras ó españolas y vice-versa; grandezas de España y títulos de Castilla; consejo ant. de Estado, id. de ministros , el real de España é I n d i a s , y de Gobierno; orden de San J u a n ; secretaría de la interpretación de lenguas; pagaduría del Ministerio; correos de gabinete; oficio mayor del p a r t e ; cónsules estrangeros en los dominios de España, y otros varios incidentes de menor cuantía ó intereses.

Como puede inferirse de todo lo relacionado , se hallan en algunos negociados papeles raros y de importancia; pero su calidad de reserva en la mayor parte, no permite hacer de ellos referencia esclusiva, pues participa de las dos denominaciones de muerto y invoque se dan generalmente á e s t a clase de establecimientos. Nosotros hemos tenido el gusto de acercarnos á este archivo ; le hemos recorrido todo, hasta la parte reservada, con superior permiso, acompañados del señor archivero y de uno de los oficiales heñios admirado la riqueza de documentos que comprende , la inteligencia con que están colocados, su buena clasificación y método, sus preciosos índices por negociados en su orden cronológico y alfabético, todo obra de la persona que se h a lla en la actualidad al frente del establecimiento; y nos congratulamos sobre manera, deque en España se vaya comprendiendo ya la necesidad de ordenar ese tesoro de documentos, que tenemos hacinados en los archivos y deque podamos presentar tambien á los estrangeros modelos tan perfectos como puedan tener ellos en sus naciones. Creemos que este es un gran paso que nuestra trabajada nación va a dar enla carrera de la civilización.

Tambien se custodian en este archivo los libros competentes , impresos para la cifra y contracifra que usan nuestros empleados en el estrangero para la correspondencia reservada con el Gobierno y vice-versa; a l a exactitud y fidelidad de los individuos del archivo está confiada la formación de las mismas. Ademas de lo referido existe actualmente ácargo del oficial archivero, el archivo del estinguido Consejo de Estado, en el cual se hallan documentos cíe a l guna antigüedad é importancia, que seria difuso enumerar; y se halla encargado al mismo tiempo, por estraordinario, de la biblioteca, gabinete geográfico de la secretaria, que para uso de la misma y despacho mas fácil de algunos asuntos se mandó establecer y formar en 1796, y en ella se hallan reunidas varias obras, en bastante número, de política, historia , comercio v navegación , legislación , geografía, etciudad y una colección de mapas, en sus grandes cajas, de todos los paises, con un juego de globos de grandes dimensiones y otros efectos. Se compone el personal del archivo de un archivero en clase de oficial tercero déla planta a n t . de la secretaria desde 1742, secretario de S. M. con ejercicio de decretos y 5 oficiales con su respectiva numeración sin escribientes

INSTITUTO ESPAÑOL (HISTORIA DE MADRID)

(calledi las Urosas, núm. 8). Esta sociedad , fundada en abril de 1839 por el marqués de S a u – 1¡, Don Basilio Sebastian Castellanos y otros literatos y a r t i s t a s , tiene por objeto principal la instrucción y educación del pueblo, proporcionando al mismo tiempo útiles y decorosas diversiones á los socios. Estos se hallan divididos en dos clases de mérito, que contribuyen al indicado objeto por medio de la enseñanza, y á cuyo fin están formadas las secciones de l i t e r a t u r a , bellas a r t e s , comercio, de declamación, música, gimnasia y b a i l e , y la segunda comprende á los socios de numero, que pagan 12 r s . mensuales para sostener el establecimiento; de cuyos fondos se destinan algunas cantidades por Navidad para socorrer á la indigencia y premiar á los a r t i s t a s que se distinguen en obras prevenidas por la j u n t a directiva, como tambien para premiar á los socios de mérito que sobresalen por sus obras en las esposiciones públicas ó en otros y determinados casos. Esta sociedad sostiene dos colegios, el uno con 200 niñas y otro con igual número de niños á aquellas se les instruye en todas las labores principales y de adorno de su s e x o , la música, el dibujo y baile, y á los niños, ademas de la primera educación como á las «niñas, se les proporciona clases de latinidad y Filosofía con los adornos de una educación e s merada.

Ál mismo tiempo, y con el mencionado fin de propagar la instrucción, sostiene el Instituto todo el año 16 ó 20 cátedras gratuitas de griego, árabe, hebreo, francés, italiano, inglés, literatura, geografía, astronomía, Filosofía, t a quigrafía , partida doble, matemáticas, arqueología, historia y otras, servidas todas por los socios de mérito costea tambien una escuela de a d u l t o s , en la que diariamente se enseña á leer, escribir y aritmética en las primeras horas de la noche á los artesanos pobres , criados de servicio y demás personas que en su menor edad no aprendieron tan indispensables conocimientos. El colegio de señoritas se halla bajo la inspección de una sección de damas á cuyas órdenes están la d i r e c t o r a , maestras de labores y profesores el colegio de niños corre á cargo de un socio director, individuo de la junta directiva, y de otro socio visitador, sin perjuicio de que en lo general todo lo respectivo á enseñanza y á la beneficencia estén bajo la salvaguardia de los inspectores superiores de beneficencia, que to son hoy los señores arzobispo de Toledo y patriarca de las Indias. Para proporcionar la útil y decorosa diversión de los socios, tiene el Instituto un t e a t r o , en el que celebran funciones los consocios al paso que ejercitan sus conocimientos, así en la literatura como en la música , en la declamación, baile y gimnasia. Para estos actos de recreo tienen los socios el derecho de entrada y el de un billete para señora, así como las socias el de ser acompañadas por un caballero.

De la reseña que acabamos de hacer, se desprende la idea de los beneficios que el público reporta de este establecimiento, que ha tenido no pocos contratiempos, luchando ahora con las dificultades que otras sociedades le presentaban, ahora con determinaciones del Gobierno, que le han puesto un grave compromiso. El Gobierno cedió en 1841 al Instituto el estinguido conv. de la Trinidad. La sociedad lo habia solicitado y obtenido como uno de los destinados á objeto de utilidad pública ; mas sin embargo, se vio p r e cisado en diciembre de 1843 á abandonarlo en pocas horas, con pérdida de los costosos gastos que en él habia hecho.

Pero los nuevos esfuerzos de la j u n t a directiva y la generosidad de su digno presidente el marqués de Sauli, evitaron no solo la destrucción de esta sociedad , sino es que ni un solo dia se notase la falta de las cátedras y colegios el marqués de Sauli construyó á su costa la magnífica casa y t e a t r o que ocupa el establecimiento en la citada calle de las Urosas, donde desde el 30 de octubre de 1845 continúa el I n s t i t u to llevando á cabo su lema dc Instrucción ij Beneficencia.

ACADEMIA LITERARIA Y CIENTIFICA DE INSTRUCCIÓN PRIMARIA ELEMENTAL (HISTORIA DE MADRID)

(calle de Bario Nuevo número 5).

La fundación de esta ilustre asamblea, data desde el año de 1642, en que el señor D. Felipe IV accendiendo á la p e tición de varios profesores de primera educación , dio p e r miso para que estos formasen una congregación con el t í tulo de San Casiano, aprobando los estatutos que se formaron y confirmando las gracias v preeminencias que Don Enrique en 1370 , D. Fernando y Doña Isabel en 1500, Carlos I en 1540 y D. Felipe I I I e n 1610 habian concedido álos precitados profesores. Dichas preeminencias eran las que se otorgaban á todos los que ejercían artes liberales, exentos de quintas, levas e t c . En 1780 fue estinguida la congrega cion de San Casiano por mandato del Consejo de Castilla, formándose con el título Colegio Académico otra que no solo continuó los buenos servicios déla anterior reunión de profesores, sino que en 19 de setiembre de 1782 , aumentó c á tedras gratuitas en todos los ramos de primera enseñanza.

Ademas, durante 11 años trabajó incesantemente la Academicen todo lo que podia influir en la mejor educación de los niños, hizo varios servicios al estado y llevó á cabo cuanto creyó conveniente para dar lustre y honor á la c o r poración.

En 1791 y en virtud de real decreto de 25 de d i ciembre, el Colegio Académico cesó con este título y fué creada la Academia de primera educación bajo la inmediata dependencia de la primera secretaría de Estado. En 1804 cesó totalmente esta corporación y ocupó su lugar una j u n t a llamada de Exámenes , la cual reemplazó en este cargo á la denominada general de Caridad. En vano t r a bajo hasta 1808 reclamando del Gobierno medidas que g a rantizasen para lo futuro la mejor instrucción de la niñez y la protección debida á los profesores, pues el Gobierno i n truso de esta época derogó cuantas leyes y disposiciones regían para normar la enseñanza pública. En 1816 la Junta de Examenes y la general de Caridad reclamaron del Gobierno una regularizacion para la enseñanza primaria, creándose en su consecuencia 62 escuelas gratuitas en esta corte para los niños pobres é igual número’para niñas, quedando todas bajo el inmediato patronato de la Junta de Caridad, hasta que en 1820 cesaron en sus funciones, tanto esta c o mo la j u n t a de exámenes y el colegio académico. Declarada como gefe inmediato la Diputación provincial, esta las v o l vió á abrir reuniendo en su seno varios y distinguidos profesores.

Después de no pocas vicisitudes y alternativas e s tableció en 18421a Academia cátedras gratuitas para l o s a s – pirantes al profesorado y en ellas se enseña religión y mor a l , ortología, caligrafía española é inglesa, matemáticas, ideología; gramática general aplicada á la española , historia , geografía , dibujo lineal, natural y de adorno y cuanto necesario y brillante pudiera desearse, tanto en las escuelas elementales como superiores. Muchos y muy aventajados discípulos salieron de las aulas de la Academia y como una muestra del agrado que merecían sus esfuerzos, el regente del reino en marzo de 1843 le dio las gracias asegurándole que en todo tiempo podia contar con su protección y la del Gobierno. En 1840 y hallándose en un estado floreciente esta academia mandó cerrarla la superioridad, ordenando que en lo sucesivo todos los aspirantes al profesorado hubiesen de cursar en el Colegio Normal para su presentación á examen.

Desde entonces la Academia se ocupa en dilucidar cuestiones de educación que presenta en discusión pública mensualmente y en otras disposiciones encaminadas á dar el mayor impulso á la educación de la juventud. La Academia á fin de hacer mas llevadera la situación de varios profesores que en casos de enfermedad se viesen necesitados de los recursos indispensables para su curación, determinó en el mes de enero del corriente año que se socorra con 10 r s . diarios por quince dias á todo académico enfermo, creando ademas una Sociedad de socorros mutuos para atender con sus fondos á las viudas é hijos de los asociados y socorrer á los que se imposibiliten para ejercer la profesión ó dedicarse a otra ocupación decente y decorosa. Loable pensamiento que h a rá enjugar las lágrimas de muchas familias, que con la pérdida del padre ó del esposo , quedaban reducidas á la m i seria.

OBSERVATORIO METEREOLOGICO (HISTORIA DE MADRID)

(en el Buen-Betiro y cerca del paseo de Atocha). Este elegante edificio es debido», según nos dice el célebre Antillouen el prólogo de sus e s t i mables lecciones, ó la importancia que en el estinguido Seminario de Nobles se dio al amero é interesante e s t u dio de la geografía, y á las gestiones que en unión con Don Antonio Ulloa hizo el director de aquel establecimiento nuestro esclarecido D. Jorge Juan. El diseño lo ejecutó por mandado de Carlos III el arquitecto D. Juan de Villanueva, quien dio principio á la obra que hemos visto concluir en el año pasado de 184-7, al propio tiempo que reparar los daños que en ella causaron los franceses, cuando en la guerra de la Independencia colocaron un cañón en el templete del edificio.

Este se baila situado en el estremo SO. del Buen-Betiro y cerro llamado Altillo de San Blas está elevado 312 pies», respecto á las aguas del Manzanares, y 2,289 sobre el nivel del m a r disfruta de un horizonte dilatado por E . , S. y O.; pero interrumpido en dirección del O. y N. por las cord». del Guadarrama.

Forma el cuerpo central de este edificio un paralelógramo rectángulo, cuyas líneas mayores corren de S. á N. en la e s t e n s i o n de 102 pies. Ocupa la entrada principal el lado del S . , que es uno de los menores del rectángulo, y consiste en un esbelto pórtico que se compone de 10 columnas y 4 contrapilastras de orden corintio con las basas y capiteles de piedra caliza y los fustes de g r a n i t o , de cuya materia es igualmente la escalinata y el cornisamento. En el fondo del p ó r t i c o , al que adornan hornacinas y recuadros, se halla la puerta que da paso á un vestíbulo circular que comunica por cada lado con un salón de 42 pies de largo por 20 dc i anchi». En est os 2 salones se han de colocar, entre otros instrumentos, el anteojo de pasos y el círculo mural. Hay 2 escaleras de caracol hechas de piedra y de escelente construcción , una de las cuales desembarca en las azoteas, cuya altura sobre el pavimento de este edificio es de 34 pies. Corona todas las cornisas del cuerpo principal, pórtico y salones laterales que constituyen 2 alas por el esterior, una balaustrada de h i e r r o elévase en el centro de la fáb. un gallardo templete de planta circular, compuesto de 16 columnas esentas de g r a n i to de 17 p i e s , con basas y capiteles de orden jónico antiguo, y corresponden á ellas otras tantas pilastras, en las que están» aseguradas las vidrieras que cierran los intercolumnios de e s t e lindo templete, que termina en un cascaron. Desde un ángulo á otro en los estremos de las alas, se cuentan 144 pies de E. á O. El efecto que este Observatorio produce es muy g r a t o , habiendo mostrado en él Villanueva su inteligencia y gusto.

La colección de instrumentos y libros que posee el establecimiento para sus trabajos es bastante pobre; pero el Gobierno tiene resuelto enriquecerlo, v entonces podrá colocarse el Observatorio á la altura que le corresponde por su importancia. Los instrumentos mas notables con que hoy cuenta son-, un cuarto de círculo; una máquina paraláctica; una ecuatorial antigua; un circulo azimutal; otro id. r e p e t i d o r ; 2 telescopios grandes neutonianos de caoba; otro id. pequeño de latón ; 2 anteojos grandes astronómicos de latón en s u s t r í p o d e s ; una péndola de Rober; 3 péndulos , uno de Molina y 2 de Magallan, uno de estos de segundos; 2 espejos de metal de gran telescopio de Herschel, el cual tiene 25 pies ingleses de long. y 3 de diámetro, y b’e el mejor que construyó aquel célebre astrónomo ¡ los espejos solos costaron 75,000 duros.

En su reducida biblioteca se encuentran, entre otros, los libros siguientes Tables for correcting thc appareul distance, un tomo en folio, Cambridge 4772; Tuvolé delle parallassi di altezza di longitudine y di latitudine, un tomo en 4 . ° , Roma 4846; Esposicion del sistema del mundo por Laplace, un tomo en 4.», Paris 4835; Tratado de geodesia, por Puissant, un tomo en 4 . ° , Paris 1819; Astronomía tísica de Biot, 3 . a edición 4 tomos; Tablas barométricas del mismo, un cuaderno ; Teoría analítica del sistema del mundo, por Poutecoulaute, 4 tomos y un suplemento; Ideas sobre la metereologia, por de L a c , 2 tomos en francés, Londres 1786; Iiecherches sur les modiftcations de V atmosphere, par de Luc , 4 tomos Paris 1784; Astronomical aud geographical, Londres 1789; Geometrical aud graphieal essai/s , un t o m o , Londres 1791 ; Colección de diferentes tratados sobre los instrumentos de astronomía, física , e t c . , un tomo en francés por Magallan, Londres 178…; Tratado de topografía, de agrimensura y de nivelación por Puissant, un tomo en 4 . ° , Paris 1820.

Terminaremos la reseña de este establecimiento, manifestando que por decreto de 2 de marzo de 1841 fue puesto á cargo de la Dirección general de Estudios con un director, que ademas de hacer las observaciones y formar las tablas anuales, daba la enseñanza de la geografía astronómica, y que según el plan vigente de estudios se halla agregado á la Universidad literaria.

FACULTAD DE FARMACIA (HISTORIA DE MADRID)

(calle déla Farmacia número 11). El estudio de esta facultad estuvo unido ó dependiente de la Medicina, desde que los Reyes Católicos, Don Ferdando y Doña Isabel, crearon el tribunal del Proto-medicato, hasta que en 4799 lo estinguió Don Carlos IV por decreto de 20 de a b r i l ; pero ya en 1736 el Real Colegio de boticarios sc habia establecido , por cédula espedida en S e villa, con privilegio esclusiva para la elaboración de la t r i a ca , con cuyo producto mantuvo algun tiempo una cátedra de botánica y adquirió la propiedad del edificio que posee en la calle de Atocha frente á la facultad de Medicina; el cual es una casa de planta baja con 4 rejas en la fachada y colocado sobre la puerta de entrada el escudo de armas del Real Colegio, con la leyenda de Medicamento, non mella. En el laboratorio químico dc este edificio se dieron los primeros cursos de química, después de erigida la facultad de Farmacia, hasta que se habilitó un espacioso local en la casa contigua a l a iglesia del Carmen descalso, hoy parr. de San José.

Concluida la guerra dc la Iudependencia fue trasladado en 1814, á la calle del Barco á una casa de alquiler cuyo local era mucho mas capaz, pero en él se hicieron obras de consideración , y no faltó un profesor, dice muy oportunamente el célebre escritor Hernández de Gregorio, que dijera al presidente de la j u n t a superior de Farmacia, lo mucho que sentia no se invirtieran aquellos fondos en casa propia, como el decoro de la Farmacia, el deseo dc la gloria y el ejemplo de otras corporaciones exigian, para que los farmacéuticos del reino, tuviesen la satisfacción de poseer un establecimiento destinado al estudio de la ciencia que profesaban, ya que sufrían la c a r g a de pagar la enseñanza. En efecto, el presidente Don Agustin José Mestre, conociendo esta verdad y la de que los fondos dc la Junta no podian por sí solo bastar para llevar á delante la empresa, concibió la feliz idea , que fue aprobada por S. M., de dirijir una circular á todos los profesores del reino , invitándoles á q u e contribuyeran, por via de donativo voluntario, con la cantidad que íes dictara su celo y amor á la ciencia. Con este donativo se compró á los herederos del conde de Tormoyé, una casa en la calle llamada entonces de San J u a n , hoy de la Farmacia , en la Que se construyó de nuevo el actual edificio, el cual consta de planta baja y piso principal, con su j a r d in correspondiente para el estudio de la botánica aplicada. Cada una de las 5 asignaturas en que se halla dividida la enseñanza, hasta tomar el t í t u lo de licenciado , tiene su cátedra especial provista de todos los objetos y aparatos que requiere su estudio, colocados los primeros en hermosos estantes que visten y decoran con elegancia las paredes de las cátedras, al pasó que sirven para la instrucción de los alumnos . que continuamente están viendo los objetos que deben estudiar y conocer, para cuyo fin están contenidos en frascos de cristal resguardados con puertas dc cristales. Hay tambien una rica y abundante colección de minerales, que unida á la de zoología, aunque escasa por la poca aplicación de este ramo á la Farmacia, constituye el objeto de la primera enseñanza. La botánica aplicada contiene en su cátedra una escogida colección de materias farmacéuticas vejetales y animales colocadas como las de que hemos hecho mérito, en estantería acristalada ademas del j a r d i n , cubierto de plantas medicinales, que posee con su correspondiente invernáculo y buena nona’ tiene esta enseñanza un herbario de plantas exóticas y otro de plantas indígenas, la mayor p a r t e adquiridas por donación del abate Pourret canónigo de Santiago, los que sin duda son unos de los objetos que dan lustre y valor al establecimiento.

Las 2 cátedras de química orgánica é inorgánica guardan el mismo orden, esto es, tienen su respectivacoleccion de productos químicos, ademas de su laboratorio para la p r e paración de las lecciones, y esperimentos que han de ejecutarse en ellas á presencia de los discípulos. Tiene ademas dos gabinetes de maquinas y utensilios que nada dejan que desear respecto al número, clase y colocación, de manera que el establecimiento es en todo su conjunto, no solamente único cn España, sino que aventaja bastante á muchos de otras naciones que se dicen mas civilizadas. La cátedra del 5.° año , destinada como está á la práctica de todas las operaciones farmacéuticas, es un vasto laboratorio, en el que Operan con desahogo los discípulos distribuí dos en s e c ciones, al mismo tiempo que sobra local para tener asiento y oir la esplicacion del profesor; esta cátedra tiene ademas su gabinete y laboratorio especial donde se conservan los p r o ductos elaborados á la actividad y celo del actual decano de la facultad, secundado por el del catedrático de esta asignatura, se debe la formación de esta magnífica cáted r a , que, concluida en 1847, puede servir de modelo para otras de su clase. Posee también una biblioteca abundant e en obras selectas y bastante capaz, recientemente habilitada por el citado decano, en l a q u e se guarda el herbario de Pourret. La secretaría y sala de juntas son espaciosas y están situado en la parte baja del edificio para los actos públicos y grados académicos hay un gran salón b i en decorado é independiente, con su antesala y sala de descanso; de modo que la facultad de Farmacia tiene cuanto puede desear para la instrucción de los alumnos, al paso que los farmacéuticos se vanaglorian con la posesión de t a n magnífico establecimiento.

La enseñanza que se da en é l , está arreglada al plan vigente de estudios, y el número d é l o s alumnos matriculados puede verse en el cuadro que hemos presentado hablando de la Universidad.

ESTUDIOS DE SAN ISIDRO (HISTORIA DE MADRID)

(calle de Toledo, númemero 45) ya liemos dicho que , conforme á lo dispuesto en el plan vigente, forman parte de la Universidad; s i n e m bargo, creemos oportuno hacer aquí una reseña histórica de estos estudios creados en 1625 por Felipe IV , en el Colegio Imperial de la compañía de Jesus , de cuyo edificio hacemos mérito e n otro lugar (*). Estinguida aquella orden religiosa, fueron restablecidos por Carlos I I I , en U/70, fijando Para la enseñanza cátedras de latinidad , poesía , retórica, lenguas , griega , hebrea y árabe, matemáticas , Filosofía, derecho natural (‘*) y disciplina e c l . ; se creó tambien la biblioteca, de que por separado nos ocuparemos , y se d e terminó el orden gradual que los profesores debian seguir en sus asignaturas, para el aprovechamiento y adelanto de •os discípulos, así como el que estas cátedras se proveyeran por rigorosa oposición. Así continuaron estos estudios hasta la fatal época de 1808 , á la que siguió la no menos memorable del restablecimiento de los jesuítas , bajo cuya dirección fueron puestos en 4 815 entonces los hijos de Loyola hicieron las alteraciones que mas les acomodaron, y las sostuvieron hasta la nueva supresión verificada en 1820 al s i guiente año se estableció , e n el mismo edificio , la Universidad central que no pudo sistemarse, por las vicisitudes políticas que entregaron nuevamente estos estudios á los de la compañía, quienes continuaron regentándolos hasta el deplorable suceso de julio de 1834. Pocos fueron ms profesores y dependientes que sobrevivieron á este horroroso acontecimiento , pero siguieron casi todas las c á t e dras y cl servicio de la biblioteca sin menoscabo de la e n señanza é instrucción pública. Finalmente agregados hoy los estudios de San Isidro á la Universidad literaria, son un instituto de segunda enseñanza, teniendo el centro de la facultad de Filosofía, en el despacho del decano, á la cual pertenecen las cátedras establecidas en este ex-colegio I m perial.

En ellos fueron célebres los profesores Don F r a n c i s co Arrufat, D. Andrés Navarro , D. Joaquín Vega , D. Casimiro Flores Canseco, D. Antonio Gutiérrez, D. José Ramón de Ibarra y otros muchos, cuyos discípulos ocupan hoy un lugar eminente en los distinguidos puestos del Estado.

UNIVERSIDAD LITERARIA (HISTORIA DE MADRID)

U n i v e r s i d a d l i t e r a r i a (calle Ancha de San Bernardo, núm. 5 1 , y por la de los Reyes tiene otra entrada entre los números 2 y 4 única que hay al presente hasta la conclusión de la obra). La que existe en Madrid fue creada, como dijimos al fól. 366 del tomo I , en Alcalá de Henares, en el siglo XV. En el citado fól. hicimos una reseña del origen de esta Universidad debida, puede decirse, al célebre cardenal Cisneros, quien puso la primera piedra el 28 de febrero de 1498 y la inauguró en 26 ele julio de 1508, con el título de Colegio mayor de San Ildefonso; por consiguiente nos limitaremos hov á hablar de este establecimiento desde los primeros dias de noviembre de 1836, en que por real orden de 29 del mes anterior se trasladaron , al Seminario de Nobles de esta c o r t e , las facultades de Leyes y Cánones bajo el nombre de Escuela provisional de Jurisprudencia, para la cual fue nombrado rector el presbítero D. Aniceto Moreno, doctor en aquellas ciencias y catedrático de derecho canónico este tomó posesión el 13 de noviembre y fue reemplazado el 13 de abril de 1837, por el doctor don Francisco de Paula Nobar, actual catedrático de Jurisprudencia, rector que habia sido en Alcalá por los anos de 1833 los matriculados en esta escuela, para el curso de 1830 á 37, ascendieron á 506; cuando en Alcalá no pasaban en los años anteriores de 350. Se observó también que las facultades de Filosofía v Teología que habían quedado en Alcalá, encomendadas á un vice-rector que recioia las órdenes del Gobierno por conducto de la escuela, tezalez tenia para el citado curso 133 alumnos, al paso que era mucho mayor el número de los que asistían en Madrid á los Estudios de San I s i d r o ; como no podia menos de ser atendidos los medios que la corte proporciona para seguir su carrera aun á los estudiantes escasos de recursos. Estas observaciones contribuveron á que el año siguiente se trasladaran á Madrid las facultados de Filosofía v Teología, reuniéndose con la escuela en el mezquino y escéntrico edificio de las Salesas Nuevas, donde permanecieron, hasta el año 4843 en cuya época principiaron á establecerse algunas cátedras en el ex-Noviciado de los j e s u í t a s , cedido por real o r d e n , siendo ministro de la Gobernación de la Península el Sr. D. Facundo Infante, de cuvo edificio tomó posesión la Universidad en 10 de mayo de 1842. Este conv.

fundado en 1602 fue obra del hermano francisco Bautista, quien hizo la iglesia de San Isidro, con la que tenia mucha relación la del Noviciado, aunque de mejores proporciones, con una bella cúpula pintada al fresco por Leal, y un magnífico r e t a b l o , dedicado á San Francisco de Begis, en el crucero del Evangelio era un edificio de poca «solidez situado en la calle Ancha de San Bernardo, formando esquina con la de los Beyes, y sobre su arca puede decirse se edificó la Universidad. Cupo en ello gran parte de gloria á los claustrales D. Carlos María Coronado, D. Claudio Sauz y Varea, y D. Antonio Campesino que, nombrados por el claustro para esta comision, miraron los intereses de la Universidad con un celo digno de todo elogio y de las gracias que les dio el Gobierno; si bien solo’ el Sr. Coronado continúa en este cometido, á causa de las variaciones introducidas en la organización del claustro por el plan de estudios de 1845. El arreglo y organización de este establecimiento se debe á diversos señores, de los cuales nos vamos á ocupar por el orden cronológico con que estuvieron en el caso do contribuir á t an laudable objeto, sin que ninguno omitiera nada de su parte para que la Universidad de Madrid llegase al estado de esplendor que todos deseaban.

En 1839 fueron nombrados visitadores los señores D. Marcial Antonio López y D. Manuel Joaquín Tarancon, actual ob. de Córdoba con el mismo fin fue nombrado en 5 de enero de 1840 rector y comisario regio D. Vicente González Arnao, catedrático que habia sido en Alcalá por los años de 1791, y célebre por su vasta erudición y n o t a bles e s c r i t o s , el cual fue reemplazado en 24 de setiembre del mismo año 40 por D. Pedro Gómez de Caserna, catedrático de Jurisprudencia que habia sido tambien en Alcalá, donde siguió con mucho lucimiento su carrera. El Sr. Laserna, entusiasta por los intereses de la Universidad, como lo manifestó aun en medio de los azarosos momentos en que desempeñó la subsecretaría v Ministerio de la Gobernación , hizo varias reformas y dispuso la traslación de los libros y efectos que existían en Alcalá, los cuales principiaron á colocarse unos 3,000 volúmenes, de los mejores y mas necesarios, en un salón habilitado para biblioteca en el edificio de las Salesas, y bajo la dirección de D. Mariano de la Bodega y Meriodo, á quien el Sr. González Arnao habia nombrado bibliotecario. En 27 de enero de 1841 sucedió al Sr. Laserna, en el cargo de r e c t o r , á propuesta del claustro y por real orden de 25 de aquel mes, D. Joaquín Gómez «de la Cortina catedrático de derecho canónico que habia sido en Alcalá no menos celoso el Sr. Gómez de la Cortina solicitó y obtuvo el edificio que hov ocupa la Universidad; en su tiempo se principió el espediente sobre supresión de los colegios de Alcalá, y se cortaron los abusos que se advertían en algunos de ellos, y también en su tiempo formó el claustro (en 1842) un reglamento interior para el régimen de todos los actos académicos y de las dependencias de la Universidad; reglamento que no llegó á plantearse por las variaciones adoptadas por el Gobierno al preparar la publicación del plan de estudios. Por renuncia del Sr. Gómez de la Cortina y real orden de 3 de setiembre de 1842 se encargó interinamente del rectorado D. Eusebio María del Valle, catedrático de economía política , hasta que en setiembre de 1843, y á propuesta del claustro, fue nombrado en propiedad el catedrático de J u risprudencia D. Pedro Sabau y Larroya, quien hizo p r o s perar visiblemente al establecimiento y terminó la traslación de libros y efectos, que aun no pudo recoger el señor Laserna estos se encuentran h o y , así como los interesantes archivos de la secretaría, contaduría y tribunal académico , clasificados y colocados debidamente por el especial cuidado y acertada «dirección del laborioso é inteligente s e cretario general D. Victoriano Marino-, tambien en su tiempo se terminó el espediente que hemos dicho, promovió el Sr. Gómez de la Cortina para la supresión de los cuatro colegios que existían en Alcalá, conocidos con los nombres de Málaga, Verdes, Manriquez y del Bey, y en cuyo espediente trabajaron con celo y buen éxito los Sres.» c a t e dráticos Llórente y Coronado,» dando por resultado la a g r e gación de sus rentas á las dc la Universidad.

Contribuyó no poco á esta organización la reforma que, por reales decretos de 4.° de octubre de 4842, sufrieron las facultades de Leyes y Cánones refundidas en la de J u r i s p r u dencia , de cuya «fusión resultó un claustro de mas de 4 30 individuos que se honraban contando en su seno antiguos catedráticos, magistrados y jurisconsultos de los mas a c r e ditados de la c o r t e , y una juventud numerosa y brillante que se escedia en celo» por el lustre de la Universidad. En la Teología el número de doctores no escedia de 24; pero ent r e efios se contaban sugetos muy recomendables , y eclesiásticos célebres por sus condecoraciones y saber. Para fomentar el espíritu de corporación se celebraban los actos académicos con grande solemnidad y con asistencia del claustro general, á veces tan numeroso que pasaban de 4 00 los graduados asistentes; volvieron á ponerse en uso los trages y ant. ceremonial de la Universidad de Alcalá , fomentando así sus nobles recuerdos y gloriosas tradiciones, á que contribuyó siempre el señor Laserna, quien hizo colocar en el salón principal, y bajo dosel, el hermoso r e t r a to del cardenal Cisneros; introdújose en fin, una especie de fraternidad entre los graduados para honrar la memoria de los compañeros que falleciesen , y al objeto celebraban un oficio de difunto en la iglesia dc las Salesas , asistiendo el claustro de ceremonia, oficiando uno de los individuos y quedando al cuidado de otro de los amigos del difunto el leer la necrología ó panegírico, del cual se depositaba un ejemplar en el archivo. Tal era el próspero estado de la Universidad de Madrid en 4843 , cuando recibió la nueva organización que, como á las demás , le dio el plan general de estudios, fecha de 17 de setiembre de aquel año entonces se le reunieron los colegios de San Carlos y San Fernando, ó sean las facultades de Medicina y Farmacia, como tambien los estudios de San Isidro y las cátedras de H i s t o ria natural, botánica y astronomía, que con sus respectivos establecimientos quedaron agregados á la facultad de Filosofía.

Para llevar á cabo esta hueva organización, fue comisionado en 29 de setiembre de dicho a ñ o , el gefe político Don Fermín Arteta, en calidad de rector y comisario regio, que desempeñó hasta el 17 de noviembre en que tomó p o sesión el señor marqués de Valgornera este renunció en 23 de diciembre, sustituyéndole el mismo gefe político , y en 29 de abril de 1846 entró de rector en propiedad el señor Don Florencio Bodriguez de Vahamonde , fiscal e n t o n ces de la audiencia de Zaragoza, quien continuó hasta el 31 de marzo de 1847, en que fue nombrado ministro de Gracia y Justicia. Por real orden de 26 de abril se encargó i n t e r i namente del rectorado el actual catedrático de Jurisprudencia y diputado á cortes Don Andrés Leal, hasta que , por real decreto de 9 de setiembre, pasó del Ministerio de Comercio Instrucción y obras públicas al rectorado que en la actualidad desempeña, el señor Don Nicomedes Pastor Diaz.

Al principiar el curso de 1846 al 47 se concluyó la parte de edificio que forma la calle de los Beyes , y se»trasladaron á él las cátedras de Filosofía que se hallaban en las Salesas el local que ocuparon estas cátedras es uniforme á las anteriormente construidas el profesor entra por una puerta independíente de la que usa el público , y se coloca en el s i tio elevado desde donde dirige la esplicacion á los alumnos colocados delante de él en anfiteatros. Pero como quiera que para seguir la obra del edificio era indispensable demoler la fábrica ant. del Noviciado , y levantarse conforme a los planos aprobados por el Gobierno, se trasladaron a San Isidro las oficinas de la secretaría general, y se habilito allí despacho para el rector, y un bonito salón adornado en gran p a r t e , con la sillería de Alcalá, construida a fin del siglo pasado en este salón se celebran las reuniones del claustro general v las oposiciones á las cátedras vacantes , no obs tante considerarse, como centro universitario el edificio del Noviciado. Por la organización dada álos estudios en el plan de 4847, cuenta la Universidad con dos institutos de segunda enseñanza, uno en San Isidro y otro en el Noviciado. A la facultad de Filosofía, cuyo centro está en San Isidro , con ef despacho del decano, pertenecen las cátedras establecidas en este edificio, y al Noviciado, las del Museo de Historia n a t u r a l , Botánico y Observatorio astronómico. La facultad de Jurisprudencia y la de Farmacia tienen edificios propios y bien conservados, de los cuales hablamos»separadamente.

QC O QO La reseña que acabamos de hacer de la naciente Universidad de Madrid, indica demasiado loque puede esperarse de un establecimiento que en tan pocos años de vida, y t e niendo que vencerlos infinitos obstáculos de las vicisitudes políticas por donde va pasando, no solo la España sino la Europa entera, ha conseguido progresar y colocarse al n i vel de los mas florecientes de su clase ; gracias al asiduo empeño que» para ello se han tomado los profesores y á la atención que siempre le ha dispensado el Gobierno. Los cuadros que vamos á presentar justifican este aserto. (VER EN EL ORIGINAL)

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