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NAJERA

ciudad con ayuntamiento, cabecera del partido judicial de su nombre, con adm. subalterna de rent. y correos en la provincia de Logroño (5 leg.), audiencia terr. y ciudad g. de Burgos (44), diócesis de Calahorra (43). SITUACIÓN Y CLIMA se halla sit á la izquierda del r. Najerilla que la baña, en una llanura de 3 leg. de larga y 2 de ancha, llamada Canal de Najerilla, á la falda de altas y escarpadas peñas y grandes promontorios de tierra.

Está fuertemente combatida por los aires de S. y N., poíno haber alturas que la dominen por estos lados á dist. de 2 leg.; y es de clima templado y saludable, no padeciéndose comunmente otras enfermedades que fiebres gástricas é intermitentes. INTERIOR DE LA POHLACIOX Y sus AFUERAS consta de 528 casas, en general de dos pisos, formando el cuerpo principal ó recinto de la población, y un barrio estramuros de ella, denominado de San Fernando, en parage llano y espacioso, el cual va prolongándose cada ano, en el que además de las habitaciones hay casi en todas ellas locales destinados para la fabricación de curtidos y aguardientes las casas de la ciudad son por lo general de «unos 38 pies de altura, 60 de fondo y sobre 18 de anchura; las de la calle Mayor ó del Puente están fabricadas por su parte esterior que mira al Najerilla, sobre un murallon de 6 pies de grueso y 42 de altura, para preservarlas de las avenidas de aquel. Antiguamente estuvo prohibido agujerear dicho murallon, pero en el dia por todas las casas se han abierto comunicaciones con el r., con eminente peligro de arruinarse los edificios. La ciudad se compone de 49 calles, que por lo regular son sucias, lóbregas y medianamente empedradas; 2 plazas denominadas de la Constitución ó de San Juan launa, y del Mercado la otra, ambas de figura irregular en esta hay unos soportales de 424 pies de largo v 9 de ancho. Se encuentran además distribuidas en diferentes puntos, 4 plazuelas feas y sucias, llamadas de Santa Cruz, Santa Mana, San Miguel y el Carmen. Hay casa de avunL.

perteneciente á los propios de la ciudad en la mencionada plaza de la Constitución, y en edificio separado una cárcel solida, capaz y bien ventilada, con entrada por la misma plaza este local sirvió de botica y habitación á los monees de Santa Maria, y en 4839 fue concedida por el Gobierno á la ciudad para aquel destino; 2 escuelas de primera enseñanza para ambos sexos, á la de niños dotada en 3,300 rs anuales pagados de fondos del común, concurren 453 de los que 61- saben escribir y 36 solo leer, los demás se’bailan en primeros rudimentos; á la de niñas dotada con 500 reales, de iguales fondos que aquella, está frecuentada por 64 de las que 15 escriben, 4 0 leen, y las restantes se hallan en primeros rudimentos, enseñándose además á unas y otras todas las labores propias de su sexo. Existen en esta población 3 hospitales, el mas ant. fundado por el emperador D. Alonso MI, denominado la Abadía; so-tiene 3 camas para otras tantas mugeres enfermas. Tiene un administi ador para la recaudación de sus rent. y una muger para la asistencia de las pacientas. su edificio» está situado en la calle Mayor ó del Puente, y encima del portón está trabajado en piedra el busto del emperador, su fundador; ha sido local de inmunidad. El segundo, bajo la advocación de Ntra. Sra.

de la Piedad y refugio de los pobres, tuvo su origen en 3 de setiembre de 4648, por una congregación de 34 personas de ambos sexos en el siguiente de 49 los congtegantes llegaron al número de 425 , obligándose por uno de los capítulos de su regla á contribuir cada uno con 4 real de vellón mensual, \ 2 ducados después de su muerte, con cuyas limosnas y las que salian por postulación en la ciudad se erigieron y sostenían 6 camas. Al poco tiempo este hospital adquirió tantas simpatías de todos los hab., que muy pronto tuvo rent. propias y fijas, procedentes de lincas rústicas y urbanas, legadas al mismo por varios particulares, sosteniendo en el dia 40 camas que, se ocupan por naturales ó forasteros, previa cédula del rector y médico del establecimiento.

Su edificio situado al Oriente, y bañado por el r. Najerilla , se encuentra en la calle llamada de Cantarranas, dividido en dos cuadras ó salones para la independencia ó separación de los sexos ambos son espaciosos, claros y muy ventilados. Tiene las dependencias necesarias para esta clase de establecimientos; y para su buen régimen y orden hay 4 rector, 4 procurador mayor de pobres, y 6 consiliarios, cuyos destinos son puramente honoríficos. Hay 4 administrador fuera del cuerpo de congregantes con destino á la recaudación de sus rentas. Para la completa asistencia de los enfermos, paga el establecimiento de sus rent.

á un médico, un cirujano y un boticario, y á una hospitalera para el cuidado de aquellos, guiso y limpieza de ropas-, además de estas atenciones y necesidades, salen muchas limosnas de los fondos sobrantes para los pobres de esta ciudad que lo están en sus casas. El llamado de los Peregrinos reconoce cortísimas rent., y como en lo general consisten en réditos de censos de antiquísima constitución, y por consecuencia su cobranza es tardía y poco segura el patrono es el ay unt. de esta población, quien nombra un recaudador de sus rentas, cuyo insignificante prod. se dedica al socorro de viudas ó huérfanos enfermos, y al pago de la lactancia de los niños que se esponen hasta su traslación á la cap.

de la provincia Este edificio situado al Oriente del arranque del .primer arco de la izq, del puente, es de pobre aspecto y débil construcción. No contiene mas que una pequeña y mal ventilada habitación-, el portal del mismo sirve para la esposicion pública de los que se encuentran ahogados, ó muertos casual ó violentamente en la jurisd. de esta población

Hay 3 parr., la mas ant. bajo la advocación de San Jaime, que está situado al N. y S., se halla servida por un cura propio de provisión real y ordinaria, según el concordato, y 4 beneficiados propietarios de presentación del cabildo. Este templo, antiquísimo y de poco mérito, se encuentra en la actualidad cerrado y «en estado ruinoso, habiéndose trasladado en 49 de marzo de 1815 la celebración de sus actos parr., por mandato del diocesano, al santuario ó iglesia de Sta. Maria, del ó-den de San Benito c-ie edificio sólido, y muy capaz, obra del siglo XV y del gusto gótico medio, fue ejecutado por el famoso arquitecto Almunio. Consta de 3 naves de 93 pies de alio cada una, sostenidas por 4 0 columnas de piedra , con pilastras resaltadas en los pilares de las naves, formando arcos góticos modernos tiene 10 altares, la mayor parte son del siglo XVI y algunos del XVIL.

No tienen mérito artístico, como tampoco ninguna de las muchas imágenes de que están cuajados. En el remate del altar mayor luce una águila imperial con dos cabezas abrazando un escudo, en tuvo centro sobre campo encarnado se ven las armas de España , v por remate una corona real.

En el presbiterio, al lado del Evangelio, se levanta un magnifico sepulcro de piedra sembrado de escudos de armas, primorosamente cincelado;, y en él descansan las cenizas del primer duque de Nájera,» D. Pedro Manrique, llamado por escelencia el duque Forte, y las de su hijos D. Juan. Manrique de Lara. Hay coro alto y bajo con 50 sillas de nogal cada uno, la sillería del alto es preciosa y magnífica con relieves vistosos y variados, conservándose, en lo alto del respaldo de muy pocas, figuras talladas, que representan los patriarcas de la ley antigua , y algunas vírgenes de la nueva-, esta sillería fue ejecutada en el año 1493, por dos hermanos llamados Amutio, Judaizantes, veciudad de la v. de Cárdenas, población á 4 leg. de esta c, y costó cada una de las ¿illas del primer orden 6,500 mreales (2,166 reales con 22 de nuestra actual moneda), y cada una de las del segundo 3,500, 1,083 reales con 22 de la misma). En este mismo coro hay un órgano de gran perspectiva y bella ejecución moderna.

Detrás del coro bajo , á los pies de la iglesia en la nave de la Epístola, se hallan enterrados en magnílicos sepulcros de piedra con grandes medallones de armas, genios y figuras alegóricas de gran mérito artístico, el rey D. García VI de Navarra, llamado también el de Nájera; su hijo y sucesor inmediato el rey D. Sancho, llamado el Noble; su muger la reina Doña Blanca, hija de D. Ricardo, duque de Normandía ; el infante D. Ramiro, hijo del rey D. García V y hermano del rey D. Sancho, llamado Abarca; la reina de Castilla DoñaRlanca, hija de D. García Ramirez, rey de Navarra y muger del rey D. Sancho, el Deseado, que se tituló rey de Nájera y después de Castilla por muerte de su padre el rey D. Alonso el VII; el infante D. Ramón, hijo de los revesD. García VI y Doña Estefanía de Fox.

El infante D. Giméno hijo de los mismos; la infanta Doña Urraca llamada por otro nombre Doña Gendra ó Doña L’senda; la infanta Doña Hermosinda hija de los mismos D. García y Doña Estefanía ; el infante D. Raimundo hijo del rev D. Sancho el Noble , habido fuera de matrimonio con Doña Jimena, dama de palacio; el infante D. Sancho hijo ta nbien de D. Sancho el Noble , y en opinión de otros su hermano mayor el infante D. Ramiro hijo de los revés Dan García y Doña Estefanía, Doña Angela Nuñez hija de Ñuño Muñiz y Doña Toda Fortinea. Por último la infanta Doña .Mayor Garcés hija de los reyes D. García y Doña Estefanía en la nave del Evangelio se hallan enterradas en iguales sepulcros; la reina Doña Estefanía de Fox, muger de D. García VI; el rey D. Sancho Abarca 3.° de los de este apellido su muger la reina Doña Clara Urraca; el rey D. Sancho el Valiente ; su muger la reina Doña Beatriz ; el infante Don Fernando, hijo de estos; el infante Ramón hijo de los mismos , distinto del que se hizo mérito en la otra nave el infante D. Alonso Ramirez, hijo del rey D. García Ramírez Doña Sancha de Uziniga muger de dicho infante D. Alonso; la infanta Doña Gimena hija de los dichos reyes D. García VI y Doña Estefanía. También se cree hallarse enterrado en otra urna colocada en la misma nave D. Bernardo III rey de León, muerto en la batalla de Támara sin embargo que los leoneses afirman encontrarse sus cenizas en la iglesia de San Isidro de aquella ciudad A la cabecera de estos sepulcros hay una cueva de treinta pies de largo, diez de ancho y ocho de alto, donde se hallan enterrados la infanta Doña Sancha Garcés hermana de padre de la reina Doña Blanca de Castilla, el Infante D. Gonzalo; Dona Teresa Ortiz de Avendaño, y su marido el infante D. Alvaro; y Doña Marcela López , hija del conde D. Lope Sánchez de Pamplona.

La sacristía de 50 pies de largo y 32 de ancho es pieza alegre y clara con una media naranja, con linterna en cuyo centro se ven algunas figuras al fresco de poco mérito.

El claustro bajo llamado de los caballeros es un cuadrilongo de 436 pies de largo y 20 de ancho , cuyas paredes están sembradas de imágenes de piedra primorosamente cinceladas , y los medios puntos cerrados con labores de filigrana de gusto esquisito es obra del siglo XIII al XIV, su pavimento embaldosado de piedra limpia y dura servia de sepultura á los monges. En el trozo de muro que corresponde á la iglesia se encuentra colocado el sepulcro de D. Diego López de Haro, llamado el Bueno, 10.° Señor de Vizcaya, capitán general en la batalla de las Navas de Tolosa, y de su segunda muger Doña Toda López. Sobre la urna sepulcral, se ven dos estatuas echadas y algunos medallones, con las armas de Vizcaya , sin mas elegancia de arte que la 3u.e daban de sí los adelantos de aquella época. A los pies e estos sepulcros, es tradición que se halla sepultada la reina Doña Ganfreda López, tercera muger de D. García Ramirez; y también Dona Toda López hija de los condes y N A J 7.° señores de Vizcaya D. Lope Iñigues llamado el Rubio y su muger Doña Tecla. En este claustro hay una capilla real denominada de la Cruz y en medio de ella una arca de piedra sostenida por seis leones, con las armas de Portugal en las esquinas, y en ella descansa el cadáver de la reina Doña Mencía López de Haro, hija de D. Lope Diaz de Haro , 4 4 . » señor de Vizcaya, llamado cabeza Braba , y Doña Toda Santa Gadea. En otra urna del mismo local está sepultado D. Diego López de Salcedo en el primer arco abierto en la pared de dicha capilla se levanta un sepulcro de piedra muy bien trabajado con molduras perfectamente ejecutadas y en él descansa el noble caballero Garcilaso de la Vega, que servia en el ejército de D. Enrique y murió en una batalla habida cerca de esta ciudad, entre aquel y su hermano el rey D. Pedro. En el arco siguiente otra urna primorosamente acabada contiene los restos mortales de D. García Manrique de Lara, canónigo tesorero de la sta. iglesia de Toledo , hijo del D. Pedro , primer duque de Nájera. Los ornamentos que posee esia iglesia accidentalmente de San Jaime son muy poco i y viejos. Está dedicada al Apóstol Santiago, cuya festividad se celebra en 23 de julio. Las alhajas de plata que conserva son muy pocas, las que en la antigüedad tenia fueron robadas en su mayor parle el dia 24 de diciembre de 1828 escalando la sacristía ; y las que quedaron se entregaron en 1837 al comisionado del Gobierno. La torre que es de ladrillo con cuatro macitos de piedra sillería , contiene un reloj con cinco campanas. La real capilla parr. de Santa C^uz, estuvo situada en su primitiva fundación, que se cree haber sido en el año 1092, dentro de la iglesia monasterial de Santa Maria, cuyos capellanes se empleaban en administrar los Santos Sacramentos y asistir á los entierros, hasta que por la decretal de Hanorio III en 1230 se prohibió que los clérigos seculares habitasen bajo un mismo techo con los monges , con cuyo motivo se separaron aquellos , señalándoles el monast., y por via de alimentos la cantidad de 130 ducados anuales con mas lo eventual que se suponía ser otros 20 mas, obligándoles á asistir á la capilla y á todos los oficio- divinos. Esta separación suscitó diferentes pleitos entre los capellanes y el monast. de Santa María, siendo el primero en el año 4404 , con motivo de haber negado los capellanes al teniente nombrado por el prior, parte de los diezmos que le correspondían, en cuya instancia fueron condenados aquellos; continuaron en su discordia los capellanes, faltando en el año 4 512 á la. celebración de los oficios divinos en el monast., tanto que la reina Doña Juana dio comisión en 4517 á su alcalde Francisco Galindo, para entender en un negocio tan ruidoso; y este juez en el siguiente de 1318 falló á favor del presidente del monast. Siguiendo las discordias en el año de 4520 , los capellanes abandonaron la capilla y se pasaron á la ermita de San Pedro, llevándose los ornamentos sagrados é insignias parr., y habiéndose quejado el monast. al Consejo como juez de las causas del real patronato se comisiono al alcalde de Corte D. Juan de Avila , para que pasase á conocer en ella, y sustanciada la terminó declarando al abad del monast. superior y prelado de los capellanes. Seis pleitos se agitaban entre estos y el monast. en los años de 4404 hasta el de 1611 en que tuvo lugar en términos legales y solemnes la concordia llamada de Moya; en virtud de la que S. M. con vista fiscal y consulta de la Cámara decretó que se adjudicase al monast. de Santa María la Real de Nájera, la capellanía mayor como hacienda suya, dando S. M. perpetuamente af abad el título real de capellán mayor, de manera que fuese título anejo á la abadía. Que para la administración de sacramentos que habia de estar al cargo de dicho abad , hubiese este de elegir dos tenientes , proponiendo dos clérigos, para que S. M. escogiese despachándose titulo por la cámara á los electos para que en su virtud sirviesen que por ser la capilla iglesia respectiva y haber de ordinario 48 ó 20 capellanes, y estar en costumbre que fuesen patrimoniales y naturales de dicha parr., que el cabildo propusiese tres personas para cada capellanía , y de estas eligiese S. M. y mandase despachar título que por tener la capilla y pafr. 800 parroquianos y faltar la comodidad necesaria para la celebración y asistencia á los oficios divinos, acordó S. M. que la dicha capilla parr. que existia dentro de la. monasterial de Santa María, se trasladase á la iglesia nueva de la Cruz, que la capilla tenia hecha en ciudad, de la que también S. M. habia de ser absoluto señor y patrono, obligándose los capellanes reales á celebrar como exactamente lo observan, misa diaria y otros sufragios en alivio de las ánimas de los reyes. Empero esta concordia no cortó las disenciones y pleitos entre los capellanes y el monast. de Santa María, antes por el contrario se promovieron en mayor número, suscitándose muy reñidos sobre la cuarta funeral que el cabildo de capellanes reclamaba de los que se enterraban en-Santa María, sobre la maternidad de las dos iglesia, sobre el ejercicio de los actos parroquiales y sobre otros diferentes puntos. Tal fue el orden de cosas hasta que en virtud de la circular de la cámara de 1796 sobre arreglo de iglesia unidas á las cated., monast. y demás se formuló el plan de arreglo que hoy rige, creándose en su consecuencia un cabildo de diez capellanes de real nombramiento á propuesta en terna del mismo, y ademas de dos vicarios perpetuos, que se proponen en concurso por el ordinario diocesano, quien espide en su favor los títulos de colación y canónica institución, despachándoles previamente título real. En el dia solamente existen los dos vicarios y cinco capellanes de residencia , los demás han fallecido. Esta real capilla parr. de Santa Cruz, es edificio sólido; tiene 138 pies de largo y 487 de ancho ¡ sus paredes y torres sonde piedra sillería, con tres naves de 66 pies I de altura cada una. La sillería del coro es de nogal, no tic- | ne mérito alguno y se halla estropeada ; hay en el mismo un órgano pequeño y en su cúspide un escudo con las armas de España, sobre campo encarnado, y por remate una corona real. Esta iglesia está dedicada á la invención de la Santa Cruz, cuya festividad se celebra el 3 de mayo. Fue consagrada en 4 61 I por el Illmo. Sr. D. Pedro Manso, obispo de»Calahorra. Hay en ella 9 altares; el mayor está dedicado.

á la Invención de la Santa Cruz , es pobre pero de moderna y regular arquitectura en el cuerpo principal del mismo se halla colocada la imagen de Ntra, Sra. con la advocación de los Remedios, estatua de regulares dimensiones y de bella ejecución •. una cruz de talla lo corona. En el presbiterio al lado del Evangelio se vé en un medallón pintado al fresco la Adoración de los Reyes , y encima en uno de medio punto, al emperador Constantino apoyado en una cruz. Del mismo género y forma son las pinturas del lado de la Epístola , que representan la purificación y á la emperatriz Santa Elena con la cruz en la mano. El local del templo siempre fue el que hoy tiene; pero en el año 1682, el arquitecto Juan de Raona lo mejoró construyendo 17 columnas de 5 pies en cuadro cada una y 3 de frente con sus boquillas abiertas en las 4 esquinas para formar sus pilastra y sobre las columnas y pared en frente del presbiterio, construyó una media naranja con sus pechinas de media asta de ladrillo con dos cintas ó fajas por encima, que se sostienen sobre 4 arcos torales de dos ladrillos de base. En una de estas pechinas se vé sobre campo blanco un escudo P-?n .’as.armas de España , sostenido por dos genios en actitud orizontal •. en el remate de la media naranja hav una linterna de media asta de ladrillo y pilastrada con 4 ventanas de 3 píes de ancho y o de alto las bóvedas son de dos tajas de ladrillo con arcos torales, guarnecidos sus rincones de media asta y el artesonado de aquellas es de yeso de dibujos variados y vistosos. Estas obras de mejora cosita son pocos y deteriorados por el uso ; y las alhajas de plata que conserva, no son m aun las precisas para una miserable parr.; pues las que tiempos pasados poseia fueron trasladadas a la cap. de la provincia en 4 837 de orden del Gobierno, la sacristía de 45 pies de largo y 30 de ancho tiene 10 columnas que sostienen Sarcos’, en los que está incrustada la cajonería donde se guardan los ornamentos y hasos sagrados 9 pequeñas ventanas facilitan escasa luz á este local. En él hay 42 cuadros del apostolado, uno de la Huida de Egipto, y los retratos de D. Felipe III v Doña Margarita de Austria su muger, todos en lienzos dé grandes dimensiones y bastante’mérito, pero habiéndolos^ restaurado ó retocado solamente en 4839 uno que se vendía por hábil profesor , y que dio muestras de ser un mal aprendiz , la razón y el arte fueron atropelladas y recibieron un golpe mortal en aquella operación. En un altar portátil q se halla en la misma, se vé un Descendimiento de mucho mérito, y dos escelentesfiguras al natural de Adán y Eva.

También son dignas de llamar la atención, dos pintuias sobre piedra, que representan la Crucificacion de San Pedro, y la Degollación de San Juan Bautista. Sobre la puerta que comunica con la iglesia, hay un escudo con las armas de España y una corona real.

(Continua en el original)

NAGIMA

r., tiene su origen en la provincia y partido judicial de Soria, término jurisd. de Bliecos, de la laguna llamada de Valtoron; al poco tiempo de su nacimiento ya impulsa varios molinos harineros correspondientes á Bliecos y Serón, en cuyo último punto, mas abajo del santuario de Ntra. Sra.

de la Vega, recoge las aguas del arroyo, que baja de Mazateron, sigue al término de Torlengua, dónde tambienle afluye un arroyo; pasa luego por la granja de Cantagos y continúa por los término de Fuéntelmonge Monteagudo y Pozuel en cuyo ultimo pueblo abandona la provincia y penetra en la de Zaragoza, para desaguar en el Jalón frente á Monreal de Ariza en cuya jurisd. atraviesa la carretera general de Madrid á Zaragoza, sobre la que, y á poca distancia de su desagüe la Dirección de Caminos está construyendo un buen puente aunque de corto caudal, generalmente, es de curso perenne, y terrible en sus desbordaciones, muy frecuentes en los veranos tempestuosos.

GALERIA DE PINTURAS DEL SR JOSÉ MADRAZO (HISTORIA DE MADRID)

(Paseo del P r a d o , jardin del TívolL.) Esta colección, sin duda de las mejores que existen e n l a corte propias de particulares, además de ser numerosa, tiene el principal requisito de ser muy escogida y compuesta de autores clásicos de las mas acreditadas escuelas antiguas de Europa, como son las Italianas , la Flamenca y las Españolas los cuadros que la componen son todos originales, habiendo entre ellos crecido número que tenían gran celebridad en las colecciones á que anteriormente pertenecieron y cuya procedencia es muy conocida. Si á esto se a ñ a d e , «que por lo general tanto los «cuadros grandes de galería como los pequeños llamados de gabinete han sido comprados por el mismo señor Madrazo á los descendientes de los magnates, para quienes se pintaron, fácilmente se concebirá que su conservación n a da deja que desear. Pero como la enumeración y descripción de estas o b r a s , entre las cuales figuran tablas antiguas dc los primeros tiempos de la pintura al óleo, y lienzos de la mas iloreciente época de las artes, sena demasiado p r o lija , nos limitaremos á citar las mas dignas de mención, clasificándolas por escuelas. .

ESCUELAS ITALIANAS. De Pedro Perugmo. La Virgen con el niño J e s u s , cuyo cuadro perteneció á Carlos I , rey de Inglaterra, conservando grabada en su respaldo la cifra y la corona. De Rafael de Urbino y de su discípulo el Palor e. Una Sacra Familia. De Bernardo Lovino. El nacimiento de Jesus adorado por la Virgen y San José. De Cesar de Sesto. Un r e t r a to de señora. Det Coreggio. La Virgen teniendo en su regazo al niño Jesus á quien un ángel presenta unas frutas. De Miguel Ángel y Marcelo Venustí.

Jesus muerto en la Cruz llorado por la Virgen, San Juan, la Magdalena y dos ángeles. De Andrés del Sarto. Retrato de Alejandro de Médicis, primer duque de Florencia. Jesus muerto reclinado en el regazo de la Virgen, llorado por las Marías, el Evangelista, José y Nicodemus. La Virgen, el n i ño Dios y San Juan Bautista. De GattL. Un r e t r a t o de hombre con b a r b a , color castaño oscuro , gorra y vestido n e gro.

De Antonio Razzi, llamado el Sodoma. La Virgen sentada en un trono con el niño Jesus en su regazo , Santa Clara arrodillada á sus pies , y detras de pie derecho el a r cángel San Miguel con la balanza, viéndose tambien al diablo en un ángulo del cuadro. De Perino del Vaga. El niño Dios adoradopior la Virgen y San José. De Tiziano. El r a p to de la ninfa Europa por Júpiter transformado en toro. El r e t r a t o de medio cuerpo de la duquesa de Alba, esposa del famoso gobernador de los Paises-Bajos. Una ofrenda de la naturaleza á la diosa de la Hermosura. La casta Susana en el baño. Un retrato de medio cuerpo del Dux / l e Venecia Andreo Gretti, y otro de su muger; ambos de gran mérito.

El retrato de medio cuerpo de un escultor. El de Margarita Vangest, duquesa de Florencia é hija natural de Carlos V. De Pordenone. El prendimiento de Jesús en el monte de las Olivas. De Pablo Veronés. El martirio de San Ginés presenciado por mucha gente y soldados. El retrato del famoso Bragadino, capitán Veneciano , y el de su esposa. El nacimiento de Venus, cuadro alegórico de complicada composición.

Boceto sobre papel de una Magdalena penitente. Del Tintoretto. El entierro del Señor. El r e t r a to de un caballero desconocido vestido de negro. Un Descendimiento. La Virgen presentando á su divino hijo niño una santa mártir.

La visitación de Santa Isabel á la Virgen. De Andreo SchicavonL.

Un asunto mitológico en que Diana arrodillada p i de á su hermano Apolo alguna gracia, mientras que una ninfa camina con un cesto de flores. De Doso Dosi de Ferrara.

Una colección de diez asuntos, en otros tantos cuadros, sacados de la Eneida de Virgilio L.» Neptuno aplacando la tempestad que levantó Eolo contra los troyanos 2.» Los troyanos salvados de la tempestad, preparando para el banquete los venados muertos por Eneas 3.° El incendio de Troya 4.° La entrevista de Accio con Anquises y* Eneas en Délos á la entrada del templo de Apolo 5.° El arribo de los Frigios á las islas Stiojadas 6.° La llegada de Eneas á Sicilia 7.° Becomposicion que hacen los Frigios de sus naves 8.° Entrada en el Infierno, de Eneas y la Sivila Cumea 9.° Eneas contemplando los tormentos de varios condenados después de atravesar la laguna Stigia 10. Entrada de Eneas en los Elíseos con el ramo de oro en la mano. Esta preciosa colección, ademas del interés que ofrece, tanto por su mérito artístico, cuanto por lo raro y buscado de las obras de su autor , de las que no se conoce ninguna en España , tiene la muy aprecíame circunstancia de haber sido pintada por Doso Dosi para adornar el friso de un gabinete del palacio ducal de Hércules de Ferrara , y de haber pasado después á la galería de los príncipes de Borghese en Boma, donde la adquirió el Sr. Madrazo. De Tadeo Zuccaro. El bautismo del eunuco de la reina Candace.

Dc Jacobo Bassano. El Señor escarnecido por los sayones cuando le presentaron la caña por cetro , cuadro de gran mérito. De Jxandro Bassano. Las cuatro estaciones del año representadas en una colección de igual número de cuadros, siendo del mismo autor otros cuatro cuadros en que se figuran los cuatro elementos. Del Guerieno. Un milagro de San Pedro resucitando á una muerta que le presentan sus desconocidos parientes. La Virgen con el niño Dios, San Andrés y San Francisco. San Pedro en la cárcel. Del Caravaggio.

Una Sacra Familia. Jesus presentado al pueblo. De Palma, el joven. Un r e t r a to de una dama veneciana. De Julio César ProcacinL. Su propio retrato. De Ludovico CaraccL.

El martirio de San Lorenzo y el de San Pedro. De Anibal CaraccL. El r e t r a t o de D. Antonio Arias Sotelo, maese de campo del tercio de infantería española del reino de Ñapóles. El de D. Carlos de la Gata, maese de campo de un tercio de infantería napolitana. Andrómeda horrorizada á la presencia del monstruo que la queria tragar. De Lanfranco.

Una alegoría de la muerte sobre pizarra. Del Albano.

La Anunciación. De Salvator Bosa. Estudio de ancianos y soldados italianos. De Guido BenL. Hipómenes y Atalanta en el momento de ir esta á recoger una de las manzanas de oro que aquel le arrojó para vencerla en la carrera. Apolo desollando á Marsias después de haberle vencido en el certamen músico. La Magdalena en éxtasis sostenida por un grupo de ángeles. San Juan Bautista. De Pedro de Cortona.

El retrato del Papa Urbano VIIL. El sacrificio de efigenia.

De Andrea Vacaro. La adoración de los Magos. La degollación de los inocentes. De BomanellL. Venuscon Adonis separándose para la caza. De Solimena. La Santísima Trinidad.

De Ciro FerrL. Santa Mónica adorando á Cristo clavado en la cruz. De Benedito LuttL. El martirio de un santo.

Un santo joven , por cuya intercesión brota agua de una peña. De Francisco VannL. Agar é Ismael cuando el ángel ia mostró el agua para apagar la sed del hijo. De Gaspar Dughet llamado el Pusino. Un pais que representa una de las cascadas de Tívoli, viéndose en la p a r t e superior el ten> pío d e j a Sivila. De Andrea JmcatellL. Un pais risueño con pequeña cascada. De Bartolomé CarduccL. San Zacarías y Santa Isabel. De TrevisanL. San Carlos Borromeo abrazado á un santísimo Cristo. De Polidoro de Caravaggio. Las hij a s de Lot. De Antonio del Solé. Descanso de mercaderes en un pais frondoso y quebrado. De Guido CagnaccL. La Magdalena arrepentida.

ESCUELAS FLAMENCA , HOLANDESA , ALEMANA Y FRANCESA .

—De Hugo Vaudes Goes. La Anunciación de la Virgen. La aparición de Jesus á la Virgen después de su gloriosa resureccion.

De Boger Vaudes Weijde. Jesus muerto clavado en la cruz y su Santísima Madre desmayada sostenida por San Juan. De Lucas de Leiden. Jesus muerto en la cruz llorado por la Virgen, la Magdalena y el Evangelista. Jesus muerto en los brazos de la Virgen, con San Juan y la Magdalena.

De Gerónimo Bosco. Alegoría de la intemperancia.

Banquete de hombres y mujeres en que están personificados los efectos del embrutecimiento. Jesus arrojando del templo á los mercaderes. De Quintín Metsis. Un avaro recreándose en contar su dinero. De Alberto Durero. Jesus en el atrio de la casa de Caifas con los ojos vendados. De Miguel Coxie. Adán y Eva después de arrojados del Paraíso.

El niño Abel mamando de una cabra. De Francisco Floris. San Gerónimo en el desierto haciendo oración dent ro de una gruta. De Guillermo Keil. San Gerónimo escribiendo sobre las santas escrituras. De Francisco Sneydereales

Un lobo haciendo presa á un perro en el pescuezo Una cabra dando de mamar á un lobito. Dos perros persiguiendo á unjavato. Varios javatos huyendo de los perros, mientras uno de aquellos es cogido por la oreja de un perro.

Riña de un gallo y un p a v o ; dos pollitos los imitan , y otros corren en torno de la gallina. Un lobo apoderado de un venado y acometido por varios perros , cuyo cuadro es uno de los’mas bellos de la mano de SneydersI Fábula del perro que soltó el pedazo de carne que llevaba en la boca por coger el que se le reflejaba en el agua. Un pavo y un gallo estando para acometerse. De Pablo de Vos. Pais con caserío tres milanos acometen á una gallina rodeada de sus polluelos.

Gran cacería del javalí acometido por perros y cazadores.

De Jacques D’ arthois. Pais con un ermitaño sentado en una piedra escribiendo un libro. De Petter Snayereales

Pais en que un ermitaño sale de una gruta cargado-con una cruz y grillos en los pies ; por las manoplas, cota de malla y melena, parece un caballero cruzado. Retrato del marqués de Leganés en su tienda de campaña , armado de medio cuerpo arriba. Alto de soldados de caballería en una venta. Un combate de caballeria. De Pedro Pablo Rubens.

Una cacería del javalí de Calidonia por Meleagro y Atalanta seguidos de sus perros. Santa Cecilia cantando al órgano con varios ángeles. La Caridad representada en una matrona rodeada de niños. El Nido de amores ó sean tres graciosos niños con una linda niña sentado? en tierra juganoo con un corderito debajo de una guirnalda de frutas y – gumbres; bellísimo cuadro. Diana cazadora cercada de su ninfas , una de las cuales es acometida por un sátiro. ^ Virgen con el niño sobre n u b e s , rodeada de ángeles que forman una guirnalda. De Antonio Van-Dick. Jesus difunto en brazos d é l a Virgen, acompañados de un angelito, la Magdalena y San Juan. La Virgen con su divino hijo en el regazo adorado por el niño San Juan. Retrato de Maria de Medicis, reina de Francia. Otro de un caballero genovés vestido de negro con una carta e n l a mano izquierda donde está escrito su nombre; admirable retrato. Otro de Doña Polixena Spinola, mujer del primer marqués de Leganés, y otro bellísimo de este señor, armado y en arrogante apostura con el bastón de mando en la mano derecha como g o bernador que era de Flandes. De Jacques Jordaens. El Olimpo presidido por Júpiter. De Gerbrandt Vauden. Booz r e cibiendo á Rut cargada con sus espigas. De David Teniereales

Una partida de caza. Un cuerpo ae guardia. De P. Neefs.

Interior de un templo gótico. De Van de Velde. Un combate naval entre españoles y holandeses. De Gerardo Seghereales

Un cuadro que representa los cinco seutidos corporales, y otro á unos militares entreteniendo á una dama con el j u e go , la música y el licor. De José Momper. Pais montuoso y quebrado. Otro del mismo género en el que se ve á un ermitaño arrodillado ante una cruz. De Antonio Moro. Un r e t r a t o de Isabel de P o r t u g a l , mujer de Carlos V. De Volfgang Hauber. Retrato de Antonio Hundert, fundador de una casa de beneficencia. De Juan Breughel. Los cuatro elementos. Una sacra familia con dos ángeles tocando instrumentos, por Sebastian Franck. Una matrona con un genio simbolizando el Asia. El jardin en que se apareció Cristo á la Magdalena. Un paisage con una bellísima sacra familia, y varios ángeles llevando frutas y flores al niño Dios , cuyas figuras están pintadas por Yan-Dick. De Pablo Bril. Un paisage con figuras alegóricas al amor y á la muerte. De Enrique Andriessens. Una Sacra Familia. De Juan Miel. Una marcha de soldados entre un castillo y un lago. De Pedro de Laar, llamado el Bambocho. Varios pastores conduciendo su ganado á la salida de una gruta.

Un baile de paisanos al ponerse el sol. Be Wildens. Un paisage frondoso con dos figuritas que representan al sátiro Pau persiguiendo á la ninfa Siringa. Dos grandes vistas de Amberes, la una por el lado de tierra v la otra por el de la Escalda, adornadas de gran variedad de figuras. De Daniel Van Alsloot. Un paisage con Orfeo rodeados de muchas especies de animales encantados de la armonía de su lira.

De Lucas Valkemburg. Jesucristo en el Calvario entre los dos ladrones, cercado de tropa de caballería y de multitud de gentes. De Gerardo Honthorst. San Pedro en oración.

De Juan Bautista Tranh. El rey Salomón adorando los ídolos, rodeado de sus mujeres. El prendimiento de Sansón por los filisteos después de haberle cortado Dalila el c a b e llo.

De N. Boos. Un pais con una gruta en la que se ve un altar, un aldeano rezando y otro esperándole á la entrada con un macho cargado. Una cabana con el rebaño y los pastores. De Moncluron. Un pais con un hermoso bosque á la orilla de un r i o , un camino por donde transitan un c a ballero c o n s u dama y comitiva, apeados de un coche que se ve e n t r e los árboles, y de la parte opuesta algunos aldeanos.

De Jorje Van Son. Una mesa de piedra con un t a piz de seda azul y encima ciruelas , granadas y un racimo de uvas blancas,»dos copas de c r i s t a l , un gilguero picando un grano de uva, y por último un áspid cubierto en parte por unos pámpanos parece lanzarse sobre el gilguero.

De Juan BottL. Un hermoso paisaje con dos figuras de anacoretas , las cuales están pintadas por su hermano Andrés.

Del estilo de Bembrandt. Un paisage con dos bellas figuras Rué representan al profeta Elias y a un ángel presentándole el alimento. De Luis Bakhw/sen. Una marina en calma con muchos buques. De Bartolomé Bremberg. Una marina e n que se carena un buque debajo de un castillo arruinado.

De Claudio de Larena. Un puerto de mar con un peñasco y sobre este un castillo. De Lucas Van Udem. Un pais frondoso que atraviesa una vacada con sus pastores. De Nicolás Poussin. Un r e t r a t o de su amigo el pintor Pedro Mignart.

Una Sacra Familia. Apolo abrazando á Dapne , el rio Peneo su padre la llora, y Cupido dispara una flecha de amor funesto á Apolo. De un imitador de Poussin. La m u jer adúltera presentada á Jesus por los fariseos. De Mr. Valentín. Una reunión de cuatro soldados y una gitana d i ciendo la buenaventura á uno do ellos. De Rafael Mengs.

861 El boceto del gran cuadro de la Ascensión de Cristo , que pintó para la iglesia del palacio de Dresde. Un bellímo r e trato de D. Americo P i n i , ayuda de cámara del rey Carlos IIL. Otro sin concluir de D. Felipe de Castro primer es – cultor del espresado rey; y otro tambien bosquejado del mismo Mengs.

CUADROS DE LAS DIVERSAS ESCUELAS ESPAÑOLAS, De Correa. La Virgen y San José adorando al niño Dios recien nacido, viéndose en lontananza los pastores con sus rebaños de ovejas escuchando al ángel que les anuncia el nacimiento del Mesias. La adoración al Señor de los santos r e yes magos. De Luis de Bargas. Santa Eufemia mártir con la palma en la mano. De Alonso Sánchez Coello. Un retrato de Felipe I I I , siendo príncipe, armado de medio arriba con el morrión sobre la mesa. De Juan Fernandez de Navarrete Santo Tomás Apóstol leyendo un libro. De Bartolomé González.

La Virgen con su divino hijo en gloria, y varios ángeles mancebos dándoles música. Del divino Morales. El Ecce-Homo en b u s t o , obra bastante bella. De Juan del Castillo. Asunto místico. De Vicente Carducho. Retrato en busto de un viejo. De Francisco Zurbaran. Una Sacra Familia, en que la Virgen tiene eu su regazo al niño Jesus, á quien el niuo San Juan vestido de pastorcito con un c o r – derito á los p i e s , besa respetuosamente la mano; cuadro bellísimo. Jesus niño sentado en un banquillo esprimiendo se con una mano la sangre de un dedo de la otra que se ha pinchado, mientras hacía la corona de espinas que tiene sobre sus muslos, aludiendo á la que mas adelante debia derramar en el Calvario; cuadro precioso lleno de espresion.

La Virgen niña sentada con una almohadilla sobre sus muslos , y en esta una fagita de lino blanca en la que se ven v a rias crucecitas bordadas, habiendo interrumpido esta labor para j u n t a r sus manilas y elevar sus ojos al cielo en actitud de oración; á su izquierda tiene un vaso con rosas y azucenas, y un cestito de la l a b o r , y á la derecha un búcaro de agua la escena de este cuadro no puede ser mas tierna é inocente. La cabeza de San Juan Bautista. De Eugenio Caxés. La Asunción de la Virgen con los apóstoles al rededor del sepulcro. De Diego Velazquez. Retrato en busto de la infanta Doña Maria de A u s t r i a , después reina de Ungria.

Otro del conde-duque de Olivares. Otro de un caballero de Santiago con anteojos. Un pais en que se vé á Adonis con el carcaso y el arco á la espalda, en una mano una lanza, y á sus pies un paleto rendido por perros. Retrato de una d a ma vestida de cazadora con su trahilla de perros y su escopeta.

Otro de la condesa de Monterrey pintado en Roma.

Los hijos de Jacob presentando á su padre la túnica ensangrentada de su hermano José. De Alonso Cano. Un descendimiento.

Dos cuadros de los cuales el uno representa el Ecce-Homo, y el otro á su Santísima Madre contemplándole llena de dolor estas dos obras son de las mas bellas que ejecutó Cano en dibujo, espresion y colorido. De Miguel Gerónimo de Ciezar. San Francisco alcanza la gracia de la Virgen para abrazar á su divino hijo Jesus. De PedrodeMoga Una Sacra familia. De Orrente. Cuatro cuadros que representan ; la construcción del Arca de Noé; la entrada de los animales en ella; el diluvio Universal, y la familia de Noé construyendo una cabana después del diluvio. De Juan Riba, lta. Cristo clavado en la c r u z , la Virgen y San Juan. De Ribera llamado el Españoleto. San Sebastian en su martirio atado á un árbol. San Pablo primer ermitaño; cuadro de gran mérito. Un filósofo con un papel en la mano. Diana y Endimion; cuadro notable por haberse ocupado muy poco Ribera de asuntos mitológicos. De Antonio de Pereda. Entierro del Señor; José y Nicodemus acompañados de la Virgen y las Marias, van á depositar el Santísimo Cuerpo en el sepulcro. De Murillo. Una colección de seis cuadros que representan los asuntos siguientes L.» Job arrojado en un estercolero se ve insultado por su mujer 2.° Moisés sobre la cima del monte Sinay, cubierto de una espesa nube que despide relámpagos de una luz ardiente, recibe las tablas de la Ley, y en lontananza se ve el pueblo adorando el b e cerro de oro» 3.° El joven Tobias llevando el pez en une mano atraviesa, acompañado del Ángel, un hermoso paisage , dirigiéndose á la casa de Rafael con el perro que les s i gue 4.» La casta Susana sorprendida en el baño por los dos viejos 5.» Daniel en la gruta de los leones 6.° El Ángel se aparece en sueños á San José y le ordena partir en nombre de Dios al rayar el a l b a , en compañía de la Virgen y del hijo para salvar a este de la persecución del impío Herodes.

Grupo de dos angelitos sobre unas nubes. Un r e t r a t o en busto de persona desconocida. El calvario; Jesus muerto ya en la cruz enmedio de los dos ladrones está rodeado de soldados, de sayones y de pueblo; la Virgen con las Marias y San Juan en dolorosas actitudes fijan sus ojos en el Señor, cuyos pies, abrazada en la c r u z , besa é inunda de lágrimas la arrepentida Magdalena; viéndose por último en el primer término un grupo de soldados jugando á los dados las vestiduras del Redentor cuadro capital y de los mas bellos de este gran pintor. San Pedro pintado tambien por Murillo cuando imitaba á Ribera. De Herrera, llamado el viejo, tn San Gerónimo con un Cristo en la mano, y á sus pies el león rugiendo. De Juan de Valdés. La predicación de San Juan Bautista. La aparición del ángel en el templo á Zacarías.

La visitación de la Virgen á Santa Isabel. El banquete de Herodes delante del cual baila su hija Salomé; cuadro bellísimo. De Mateo Cerezo. Un estasis de la Magdalena, con muy bello colorido. San Gerónimo haciendo penitencia delante «de una cruz. De Bartolomé Román. San Andrés con la c r u z , y en lontananza su martirio. De José Antolinez. La Degollación de los niños inocentes. La entrada de Jesús en Jerusalen. La Virgen. El arcángel anunciando á la Virgen su alta misión. De Francisco Antolinez. La adoración de los pastores. De Claudio Coello. La Anunciación de la Virgen.

El Salvador instituyendo á San Pedro cabeza visible de la iglesia. De Escalante. La Concepción enriquecida de muchos grupos de ángeles con los atributos de la inmaculada.

Los desposorios de S t a . Catalina con el niño Dios. De Arellano. Varios cuadros de llores. De Ignacio triarte. Un bellísimo paisage en la hora de la salida del s o l , copiado de otro dc Claudio de Lorena. De Goga. Un peregrino descansando sobre una piedra, pintado en su mejor tiempo.

Muchos de los cuadros italianos de esta interesante c o lección fueron adquiridos por el Sr. Madrazo durante su permanencia en Roma en los años de 1803 al 4814; y la rica colección de cuadros flamencos la ha ido formando lentamente por adquisiciones sucesivas. El Sr. Madrazo es a d e mas poseedor de una preciosa colección de dibujos antiguos originales de todas las escuelas y de otra de estampas r a ras, en la que abundan las obras de los grabadores mas afamados desde el descubrimiento del grabado hasta nuestros dias. No es menos interesante su escogida biblioteca por el crecido número de obras artísticas que contiene, entre las cuales mencionaremos particularmente los t r a t a d o s escogidos y selectos de todas las t r e s nobles artes antiguos y m o dernos , las galerias y museos mas célebres de Europa, y las obras de antigüedades, publicadas desde los primeros tiempos, siendo muchas de ellas de ediciones muy raras en el dia

MUSEO NACIONAL (HISTORIA DE MADRID)

El proyecto de formar en Madrid un Museo central, en el que se viesen reunidas las obras de los muchos profesores, celebres que España ha producido, era un pensamiento feliz que por desgracia no llegó á realizarse; aunque no hubiera sido difícil por el considerable número de cuadros que existían en los conventos á c u v a sombra, preciso es confesarlo, se formaron los artistas. Varios hay muy apreciables que no tienen cuadros ni en el Museo del del Prado ni en e s t e , limitándonos á citar al cartujo Diego de Leyva, autor escasamente conocido y cuyas pinturas «ricas de invención como dice el gran crítico Don Antonio Ponz, y de hermoso colorido» pudieran colocarse entre las mejores que se conocen de la escuela española , como lo prueban las que se conservan en Burgos. Los inteligentes deseaban que no solo se hubiesen clasificado los cuadros del Museo nacional por escuelas, sino tambien atendiendo á que se marcase la historia del arte. Pudo en nuestro concepto h a berse hecho todo esto sin despojar á varias capitales de p r o vincia de sus museos particulares, puesto que eran tantas las Pinturas que encerraban los conventos, que para todo habia.

Mas lejos de formarse el verdadero Museo Nacional, han d e saparecido en todas partes no pocas pinturas , y en este Museo llegaron á reunirse unos 900 cuadros, procedentes de los conventos de la provincia á los que se agregó la bella colección de Don Sebastian Gabriel de Borbon. Por real orden de 3′ de diciembre de 1837 se destinó el edificio que fue convento déla Trinidad para depositar en él los objetos artísticos, jjue la j u n t a de profesores creada en 13 dc enero de 1836, h a bía reunido dc los conventos suprimidos quedando instalado el nuevo Museo en 24 de julio de 1838. Muchas reformas sufrió posteriormente el establecimiento, habiendo estado cerrado largo tiempo, durante el cual se practicaron varias obras, entre lasque se cuenta el haber dado luces al claustro alto abriendo lucernas en las bóvedas para utilizar las p a r e – oes que dan al suntuoso patio. Se formaron igualmente varias salas v se abrió al público el Museo semanalmente habiéndose celebrado en el magnífico salón, formado con el cañón de l a grandiosa iglesia la esposicion de pinturas en 1847 según nemos referido. Corta ha sido ciertamente la duración de e s t e notable Museo que se halla al presente sin local, pues el que ocupaba se ha destinado pata el Ministerio de Comercio Instrucción y Obras públicas. Habiéndose tratado de trasladarlo al Museo del P r a d o , se han hallado obstáculos insuperables, (siendo uno dc ellos la falta de espacio) de manera que el Museo Nacional, sino hay una mano benéfica que atienda ala conservación de las presiosidades que encierra; quedará oscurecido sin ser útil al público. Antes de pasar á oar una e x a c t a , si bien sucinta noticia de los cuadros y e s culturas, que mas de una vez hemos tenido el gusto de e x a minar, permítasenos hacer una digresión para espresar que l a comisión de profesores, que en un principio tuvo á su cargo este Museo, cesó en 18 de abril de 1843, habiéndose nombrado un director, cargo que desempeñaron sin sueldo primero el Señor Don Joaquín Iñigo, y después el Señor Don Javier de Quinto. Para los gastos así del personal como o r dinarios y estraordinarios señalaron las Cortes 95,200 r s . en 1842. Entre los cuadros de este Museo, se distinguen 2 magníficos de Zurbaran; un r e t r a t o de Don Juan de Austria y otro de la infanta Doña Margarita; de Velazquez; un bellísimo pais de Claudio de Lorena ; San Francisco de Paula y el retrato de un general de Ribera; llamado el Españoleto; Sant a Maria Egipciaca, de R i e c i ; San Francisco y San Antonio, de Coello; San Fernando de medio cuerpo, de Murillo, la famosa pintura del mismo autor que espresa la concesión del jubileo déla Porciuncula; varios bodegones, de Melendez, el desendimiento, de Juanes; San Bernardo y Nuestra Señora con el niño, de Cano; de quien es tambien el retrato de un fraile; un desendimiento y una Magdalena, de P e r e d a , San Sebastian, de Sebastian Muñoz; la Asunción, del Greco; un alquimista de Teniers; un Sansón, de Bubens; la muger adúltera, de Ticiano; retrato de Carlos I I , de Carreño; una transfiguración pequeña, dejulio Romano que sirvió de p u e r ta; el de Sebastian Muñoz q .e estuvo en el Carmen calzado, y representa de cuerpo presente á Doña Luisa de Orleans, esposado Carlos II con una medalla en la p a r t e superior q ue contiene el retrato de la misma señora, y por ultimóla célebre transfiguración de Julio Romano, que perteneció á las monjas de Santa Teresa, en cuyo retablo mayor existió hace pocos años.

Los principales cuadros de este Museo, ademas de los referidos según la noticia que nos remitió á principios de •1844 el Señor Quinto, consisten en la colección completa de los medios puntos de Vicente Carducho, que r e p r e s e n t an la vida de San Bruno y martirios de religiosos de su orden, se pintaron para la cartuja del Paular, en otras muchas p r o ducciones de este mismo autor, y en varios y muy notables cuadros de los célebres pintores españoles , J o s é u e Ribera, Murillo, Zurbaran, Alonso Cano, los dos H e r r e r a s , Correa, Juan de J u a n e s , Pantoja de la Cruz, Becerra, Mayno , G i – r a l t e , Carreño, los dos Rizzi, Camilo , Pareja, Tristan, R ¡ – b a l t a , Antolinez, Escalante, Ziezar, Miranda,Orrente,Salmerón , Pedro Atanasio, Sebastian Muñoz, Antonio del Castillo, Pereda , Zerezo, Alonso del A r c o , Leornardo, Palomino, Bartolomé Boman, Lanclarcs, Eugenio Caxes, los dosCoellos, Sánchez Cotan, Castillo, Saávedra, Arellano, Valdes, Mateos, Eugenio Orozco, Menendez, Diaz Moran, (ionzalez. Donoso, Carbajal, Arias, S o l i s , J u a n Bautista Ribera, Romero , Blas Muñoz , Rodriguez , López Blanco, Ignacio Buiz, Parla , Bargas, Garcia , Dionisio Alfaro , M e n a s , Bayeu, Goya, Ponz Camarón, Zacarias Velazquez, y diferentes otros de los artistas estrangeros Julio Romano, Ticiano, Palma, Alberto Durero, Lucas de Holanda, Volterre , el Giiercino , Rubens, Vandich , Andrés Pauli, Gerardo Lanotte , Tiépolo, el Greco, Martin de Voss, Angelo Nardi, ü i p i , Suiders, Banden, Teniers, Ranspe , Pietro Tempestas , Bandepere, Verbeck, Crayer, Bayeu, Jordán y otros no menos distinguidos profesores.

Entre las obras de escultura sobresalen una Magdalena atribuida á Alonso Cano, un San Francisco do Regis difunto de Cornachini y un San Francisco de Asis, de Agreda.

MUSEO REAL (HISTORIA DE MADRID)

ñ u s c o R e a l (paseo del Prado). El amor á la g l o r 1 ^ .^ sus dominios y al lustre v esplendor de las bellas artes nrzu concebir al gran Carlos Hl el provecto de adornar el Dciiu paseo del Prado, conocido por el de San Gerónimo nasi 1768, con un suntuoso y magnífico Museo de Ciencias na Urales, que se puso en ejecución bajo la dirección oe b arquitecto mavor el célebre Villanueva. Esta obra se conu nuó en el reinado de Carlos IV ; pero la guerra de la Independencia impidió su.conclusion. Su capacidad y situación convenientes al enemigo para objetos bien distintos de su instituto é incompatibles con la conservación de sus bellezas, ocasionaron multitud de deterioros en su fáb., que se completaron con la sustracción de todo el emplomado. Descubierto y abandonado á la inclemencia durante los años de la dominación francesa, reconcentrándose en sus bóvedas todas las lluvias, arruinaron la mayor parte de ellas en todas sus alturas y se preparó igual suerte á las pocas r e s tantes, como indudablemente hubiera sucedido, á no ser por la generosa protección del rey Fernando VII, que acometió la grandiosa empresa de reparar sus r u i n a s , calculada en 7 millones dc r s . , señalando al efecto de su bolsillo secreto 24,000 reales mensuales, que satisfizo puntualmente aun en medio de las escaseces ae la Real Casa, con mas otras sumas cuantiosas de la misma procedencia que sin intermisión regaló y se invirtieron en los cubiertos v construcción de bóvedas derruidas. Doña Maria Isabel de Braganza contribuvó tambien á este feliz pensamiento, afirmándole en el animo de su esposo y desprendiéndose para su inversión e n l a obra, de la pensión que por razón de alfileres tenia consignada sobre la renta de Correos. Reedificado en alguna parte el edificio , se empezó á poner en ejecución la idea dominante de establecer en él un museo real de Pintura y Escultura, y á este efecto se pasaron de palacios y posesiones reales cuantos cuadros, estatuas y objetos de bellas artes fueron reconocidos útiles y demérito por una comision de algunos de sus pintores y escultores de cámara. Este es el origen del Museo formado con cuadros y objetos de escultura pertenecientes al Real Patrimonio , depositados en un edificio, reedificado casi en su t o – talidad, como se ha d i c h o , con sumas del bolsillo secreto de] r e y , en tiempo del padre de nuestra augusta reina. Esta señora ha gastado tambien cantidades considerables en h a bilitar salas nuevas y cn diferentes mejoras, t a n t o durante las tutelas de la reina madre y del Sr. D. Agustin Arguelles , como desde que fue declarada mayor de e d a d , teniendo enla actualidad empezada la obra de conclusión del edificio por la fachada del E . , en virtud de real orden comunicada por el Sr. marqués de Miraflores, á los pocos dias de haber sido nombrado gobernador de Palacio. Los b e neficios que resultaron de poner á la vista todas las preciosidades artística0 de que era dueño Fernando VII, no pueden desconoceré. Esparcidos los cuadros , estatuas y demás objetos por los reales palacios y muchos de ellos colocados en piezas donde no pudiendo disfrutar de su vista, se desconocía el mérito superior de la mayor parte, nos privaba de modelos sublimes y de esta falta se resentían las artes en nuestro suelo para sus adelantos , que son siempre compañeros de la civilización de las naciones. En la actualidad se franquea la entrada al público 2 veces á la semana, y en los dias restantes acuden los jóvenes artistas á copiar las obras maestras que han de formarlos, dirigiendo sus pasos por el verdadero camino del saber.

Este edificio en su planta rectilínea, compuesta en su centro de un paralelógramo de 378 pies de largo por 74 de ancho, termina en sus estremos con otros 2 cuerpos de planta cuadrada de 131 pies de l a d o , y sus centros hacen línea con el del paralelógramo principal, componiendo un todo de 680 pies su linea principal y la opuesta. Del medio de e s t a , formando ángulo recto , p a r t e un salón paralelógramo , que termina semicircularmente, de 66 pies de ancho por 86 de lar

MUSEO NAVAL (HISTORIA DE MADRID)

plazuela de los Consejosnúm. 1 2 7 » . Con el fin de reunir modelos de buques, armas y otros objetos pertenecientes á la Marina se inauguró este Museo en el palacio de los Consejos el dia 2 1 de noviembre de 1 8 4 3 , habiéndose á poco tiempo traslado al local que ocupa al presente en la casa llamada del Platero por haberla construido un oficial de platería que se enriqueció tanto con el comercio de pedrería, que solia decir «bendito sea Dios , que he levantado una casa como un palacio y tengo una onza de oro para poner debajo de cada teja.)) Volviendo á nuestro asunto decimos, que las salas destinadas al Museo no son adecuadas para contenerle , tanto por su corta estensioncomo por su mala forma. Así se observa que no lucen como seria de d e sear las preciosidades que encierra , pues en el poco t i e m po transcurrido hasta el presente desde su fundacionha t o mado esta colección un incremento, que á no verlo realizado, parecería difícil de conseguir. Débese principalmente á los gefes de los departamentos y apostaderos de Ultramar, á muchos particulares que han contribuido generosamente, correspondiendo con loable celo á las invitaciones que les fueron hechas, y por último á que S. M. dispuso que todos los objetos marítimos pertenecientes al Real Patrimonio se incorporasen al naciente Museo. Distribuidos con harta confusión por lo reducido de las salas, se ven diferentes modelos de buques, entre ellos uno con tornillo de Arquímedes hecho en Inglaterra; varias gloriosas banderas de los batallones de marina desde su fundación, colecciones de j a r cias fabricadas en España, que no ceden á las mejores del estrajero y gran número de instrumentos, desde la ballestilla con que observaba Colon hasta el círculo de Rordá, elmas moderno y perfecto que se conoce. Hay asimismo 3 modelos de arsenales muy notables, mereciendo particular atención entre infinitas preciosidades, cuya enumeración seria muy prolija, una águila regalada por Napoleón al navio Atlas, y mas que todo el pequeño cuadro que representa la Santísima Trinidad. Esta pintura de ningún mérito a r tístico, es una singular preciosidad por su interés histórico, pues ante ella se decia misa en el navio Trinidad, y habiendo sido testigo del heroísmo de nuestros marinos en Trafalgar, el almirante Colingout sucesor de Nelson hizo buscar este cuadro, y unido con el sable que hay delante de él lo remitió á España, no queriendo llevar como trofeos de la victoria estos objetos dignos de veneración. El sable p e r t e neció al general Uñarle á quien se lo habia regalado Bonaparte.

Muchos primores artísticos , muchos recuerdos h i s –

MUSEO DE INGENIEROS DEL EJERCITO (HISTORIA DE MADRID)

(calle de Alcalá número 63). El origen de es£e establecimiento coincide con una de las épocas mas brillantes v venturosas e n j a historia de ios cuerpos de Artillería é Ingenieros. En el año de 4»o¿ bajo la acertada dirección del célebre general D. José a Urrutia, que se hallaba al frente de ambos cuerpos, pueae decirse recibieron estos nueva vida; su organización y servicio, su instrucción teórica v practica y cuantos ram abrazan estas instituciones facultativas de la milicia alcanzaron mejoras señaladas , y cuyos preciosos frutos se n recogido abundantemente aun én medio de las grandes co vulsiones, que la nación ha sufrido por consecuencia ae i estrañas y empeñadas guerras de 4808 á 4844, de 5¡Um»j y 33 á 40. aquella época de tan grato recuerdo, «e IOIU el Museo, llamado Militar, con la reunión de planos, memorias, a r m a s , máquinas, modelos y otros objetos estraidus de las dependencias de Artillería é Ingenieros; pero lo que desde luego le d i o grande importancia fue la adquisición del gabinete de modelos del marqués de Montalambert, célebre autor de fortificación , comprado en París de orden del Gobierno , por el ilustrado embajador Azara adquisición mas estimable cada dia á medida que va generalizándose la aplicación de muchas de las ideas de aquel autor. Encargados del naciente Museo el coronel de Artillería, D. Joaquín Navarro Sangran, y el teniente coronel de Ingenieros, D. Juan Ordovás, fueron mas rápidos sus progresos de lo que podria presumirse, merced al celo é inteligencia de sus directores; mas luego vino á entorpecerlos la crisis que la España esperimentú en 1 8 0 8 con la invasión francesa, y muy señaladamente por la circunstancia fatal de hallarse situado en el mismo edificio que el Parque de Artillería, tan justamente célebre por el glorioso combate del 2 de Mayo de aquel año , cuyo suceso y los que después se siguieron», ocasionaron las i r r e parables pérdidas que el establecimiento sufrió hasta t e r minarse la guerra de la Independencia. Al abrigo de la paz y encargado de su restauración en 1 8 1 4 , el mismo D. Joaquín Navarro Sangran, mariscal de campo entouces, y c o ronel de artillería, y el coronel de ingenieros, D. Gaspar Diruel, se debió á sus luces y diligencias, el mejoramiento del Museo, fundado ya sobre bases y con miras mas e s t e u – sas, las cuales aprobó el Gobierno , entre las que fue una su traslación al palacio de Buena-Bísta. Sobrevinieron después los sucesos notables de los años de 2 0 al 2 3 , en medio de los cuales los gefes encargados del establecimiento, el mariscal de campo D. Ignacio M. de San Clemente, y el brigadier de ingenieros D. Blas Tena, tuvieron que vencer no pocas dificultades, hasta que en vista de su ensanche, por real orden de 9 de enero de 1 8 2 3 el Museo Militar se Gubdividió en Museo de Artillería é Ingenieros, peculiares á estas armas. El de Ingenieros no pudo en algun tiempo arrostrar los inconvenientes que las circunstancias ofrecían , hasta que, en 1 8 3 5 , puesto al frente del cuerpo e l distinguido general Don Luis Maria Balanzat se d i o a conocer prontamente su vigoroso impulso secundado Por la eficacia é inteligencia del brigadier D. Mariano Carrillo, y el capitán D. Juan Muñoz primeramente, y d e s pués el coronel D. Benito León y Canales y el comandante b. Vicente Rodríguez. De esta suerte alcanzó el Museo la época del nombramiento del actual ingeniero general en agosto de 1 8 4 3 , desde cuya fecha, puesto al cargo inmediato del brigadier D. Mariano Miguel y Polo, son notables sus progresos. Se han aumentado considerablemente los °bjetos que encierra; se ha dado á todos ellos nueva colocación, distribuyéndolos en salas, las cuales llevan el nombre de ingenieros célebres ya difuntos, y se han creado tres nuevos departamentos, bajo los títulos de gabintes t o pográfico, tecnológico y gimnástico. En el 1 . – se han reunido y deben colocarse en adelante los modelos propiamente topográficos, destinados á presentar el relieve del terreno en diversos conceptos para ello, en virtud de real orden, estuvieron en París por el espacio de año y medio el maestro mayor y 2 operarios del mismo Museo el 2 . ° , casi completo, encierra una preciosa colección debidamente clasificada de los materiales de toda especie, que se emplean ó pueden emplearse en las obras dirigidas por el cuerpo de ingenieros el 3 . ° en fin, contiene cuantos modelos y objet o s de toda especie formaban la colección que poseia el eoronel español D. Francisco Amorós, marques de Sotelo, creador de la gimnástica moderna. La abundancia y riqueza de tantos objetos, manifiestamente útiles para el estudio de las ciencias y de ías a r t e s , análogas á la profesión del ingeniero, ha proporcionado ya á los tenientes del cuerpo, a su salida de la clase de alumnos de la Academia , el provechoso examen de dichos o b j e t o s , bajo la dirección de un profesor.

.Muy difuso seria ocuparnos en enumerar circunstanciadamente cada uno de los infinitos objetos que encierra este establecimiento, análogos á su i n s t i t u t o , por lo cual s°lo indicaremos las salas dé que consta, con sus denominaciones y destino. Sala de MinalL. Fortificación permanente; sistemas y plazas. Sala de Zorraquin. Parte topográfica.

Sala de Amorós. Gabinete gimnástico. Sala de San Genis, Fortificación permanente; ataque de plazas. Sala de I-‘erboon. Fortificación permanente; plaza. Sala de los Cermeño*.

Fortificación permanente; sistemas y plazas. Sala de Urrutia. Construcciones y otros objetos.» Sala de bucuce.

Construcciones. Sala de Pedro Navarro. Fortificación permanente; plaza. Sala de Hlake. Fortificación permanente; sistemas y proyectos del mariscal de campo Montalambert; g a b i n e t e tecnológico. Sala de lialanzat. Fortificación de campaña.

ARMERIA REAL (HISTORIA DE MADRID)

Palacio Beal y plaza de la Armería.

Uno de los edificios que conserva Madrid del tiempo de la Casa de Austria, es el que ocupa la magnifica Armería Real.

Fue hecho por mandado de Felipe II, con diseños y bajo la dirección de Gaspar de Vega, quien acompañó al mismo r ey á Inglaterra y volvió á España según el Sr. Llaguno á p r i n cipios de 1556, con encargo de hacer las Caballerizas Reales, frente al Alcázar, en el solar de v arias casas que se h a bian comprado y demolido t r e s años a n t e s . En cumplimiento á lo que ordenó el Rey desde Bruselas á mediados del citado año, quedaron en el mismo sacados los cimientos de las Caballerizas, cuva construcción terminó en 1564, h a biéndose fabricado ía planta baja con bóvedas, para evitar los incendios tan fáciles de ocurrir en donde habia de aglomerarse mucho combustible, conforme observaba el rey en una de sus interesantes c a r t a s , en las que tod i se halla p r e visto y calculado con el mayor tino. Los tejados empizarrados no se conocian en España, y habiendo espresado Felipe II «queremos que el tejado de las Caballerizas sea de pi- «zarra y de la facción de los de acá» (Bruselas», se buscaron oficiales que llegaron á España por la primavera de 1559 y entendieron en hacer la armadura de madera unos y en cortar y sentar la pizarra otros, no habiendo querido el r ey que se pusiesen planchas de plomo de las que venian de I n – glaterra para el Alcázar.

Terminado el edificio en 1564, según hemos dicho, fue ocupado en el siguiente año el piso principal del lienzo que mira al palacio por la Armería que estaba en Valladolid, como lo acredita la orden del monarca para que se diesen XOO ducados al armero mayor, á fin de traer «.a Armería que tenemos en la villa de Valladolid á la de Madrid.» En la invasión francesa de 1808 fueron demolidas las c a ballerizas que ocupaban el centro de la que hoy es plaza do la Armería, quedando únicamente, aunque muy alterada con revocos, la principal fábrica que levantó Gaspar de Vega, que es una de las primeras casas que se hicieron con r e g u laridad clásica, subsistiendo en buen estado el espacioso arco de medio-punto, labrado de sillares almohadillados de granito, formando una gran vuelta, que arranca de unas impostas que están poco elevadas sobre el pavimento. Al frente de la fachada principal del Palacio Real y cerrando por el lado del S. la espaciosa plaza llamada de Mediodia, se halla este edificio, que consta de planta baja y piso p r i n cipal , teniendo en la primera claraboyas rústicas entre las ventanas, y en el segundo jambas y guarda-polvos de g r a nito , en los que sentaban en tiempo de Ponz, niños con coronas, que al presente no existen, habiendo sido sustituido el agramilado de que estaban labrados los entrepaños con revoco de color. Termina el todo una cornisa de piedra, sobre la que se levanta la armadura del tejado que está c u bierta de pizarra y tiene el caballete muy elevado con los dos remates laterales de ladrillo, escalonados á la manera flamenca, de los cuales queda ya t an solo el que corresponde al campo , habiendo sido últimamente demolido el del lado del arco. La planta baja es abovedada y hacia parte de las antiguas caballerizas. Forma todo el piso principal un vasto salón rectangular que recibe luces por uno y otro costado v presenta una estension de 227 pies en las líneas mayores» y 36 en las menores, cubriendo este considerable e s pacio una techumbre de madera. Hállase colocada cn esta gran sala ó mas bien galería , pues reúne las condiciones de t a l , l a preciosa Armería Real, que si en todo tiempo ha m e recido particular atención, ofrece al presente mayor interés por la nueva y acertada colocación que se acaba de dar a los muchos y n i u v preciosos objetos que encierra. _ Decoran el ingreso dos elegantes maceros del tamaño natural , colocados á uno y otro lado de las puertas vidrieras que hav á los pies de la galería. Corresponden a los maceros dos heraldos ricamente vestidos, que se bal an en el medio del salón mirando á la entrada, y precediendo a la hermosa perspectiva que forman las magnificas armaduras dispues tas como en una vistosa marcha militar. Repartidas por las paredes y en las sobreventanas, se ven armaduras y armas de todas clases, completando este bellísimo cuadro los e s tantes del testero y en su centro la efigie de San Fernando.

Han sido pintadas las paredes con el mayor gusto y sencillez , cual corresponde á un establecimiento de esta clase, habiéndose elegido una tinta la mas apropósito para que destaquen las armaduras, evitándose al mismo tiempo una fastidiosa monotonía con las ligeras jambas y fajas que se han figurado en los vanos de los balcones.

Ocupan el centro de la prolongada sala dos rectángulos simétricamente dispuestos con varios pedestales de buena forma , en cada uno de los cuales hay una bonita urna de cristales que gira sobre un e j e , para que se examine cómodamente el objeto que contiene. En la primera, por el lado que mira á Palacio, está el casco de Carlos V hecho por Negroli en i’óí’ó, según se lee en la parte interior del mismo.

Este casco es el que atribuye el vulgo á Julio César, porque dice sic tua invictue Ccesar, aludiendo á la figura que simboliza el África, á la que tienen sujeta la Fama y la Victoria.

Hállase en el penúltimo pedestal por el lado de Palacio, un casco que se atribuye á Cellini, y en el último de la banda opuesta hay otro que representa pasages de Baco. Diferentes cascos notabilísimos , va por su mérito artístico, ya por su interés histórico , se hallan distribuidos por los pedestales de uno y otro cuadrilongo, terminando el p r i mero con un peto de Felipe II puesto en su correspondiente urna, v en él que se espresa la batalla de San Quintín , y el segundo con la litera sencilla en estremo que usaba el emperador Carlos V en sus espediciones. Las infinitas sillas puestas entre los pedestales merecen ser examinadas, particularmente las primeras por el lado de Palacio, pues una fue de D. Jaime el Conquistador, dos del Cid, una de Felipe I I ; varias que siguen son de esquisita labor, como la llamada de Neptuno, y en fin hay otras muchas que seria prolijo enumerar. Encierran ambos cuadrilongos ricas armaduras dispuestas en filas y colocadas unas en pedestales de bella forma que imitan mármoles con mucha perfección y otras en sus correspondientes caballos, hechos algunos r e cientemente por los señores Piquer y Pérez. Las dos primeras armaduras á caballo pertenecieron al César Carlos Y; una de ellas á la romana es la que llevó cuando se coronó en Bolonia. Entre las restantes armaduras las hay de Fernando V, del cardenal Cisneros, de Hernán Cortés, de Felipe II, de D. Juan de Austria, de Felipe I I I , viéndose una magnifica de Carlos V, obra de Negroli traida de Yuste, dos soberbias que pertenecieron á Felipe II están al fin de los dos rectángulos inmediatos al último caballo que sostiene la a r madura con que entró en Túnez Carlos Y. Por último , se encuentran en este museo dos armaduras de Isabel la Católica, una de Boabdil rey de Granada, dos chinescas ó j a p o nesas, una moderna de las islas de la Occeanía puesta en la correspondiente figura ejecutada por el Sr. Piquer. Ocupan el centro de las filas de armaduras de ambos rectángulos piezas de artillería muy curiosas, y una costosa silla morisca regalada á nuestra augusta reina doña Isabel IL. En las paredes de esta gran galería y en las sobreventanas hay asimismo armaduras, armas bien combinadas y escudos, siendo notable el que .regaló á D. Juan de Austria S. Pió V, el cual tiene dos balazos, y ha sido en este siglo despojado del Crucifijo dc plata que habia en su centro, y de la inscripción que le circundaba. Frente á la puerta ha tenido el Sr. Sensi la feliz ocurrencia de colocar una armadura con una cabeza de león simbolizando la España y al rededor las diferentes armas con que sus esforzados hijos han luchado en uno y otro hemisferio. Penden del techo algunas banderas notables, observándose al fin del salón el estandarte de D. Juan de Austria. Es tal la riqueza de esta galería , que lleva gran ventaja á las de igual clase de Londres y Paris. En esta ciudad se publicó una magnífica obra que hemos tenido á la vista en la que hay 81 láminas dibujadas por el Sr. Sensi que representan los mas notables objetos de esta Armería y van acompañadas de testo que prueba la erudición y sana crítica de los Sreales Sensi y Jubinal. Sensible es que el escesivo coste de esta obra no permita que se generalice. En España existia la descripción de Abadía, pero careciendo de numeración, no era útil para distinguir los objetos, si bien daba noticia de su existencia.

En los estantes se halla[mucho bueno que observar. El que está señalado con la letra A contiene e n t r e otras curiosidades, los ropajes y el casco de Ali, general de la escuadra turca en Lepanto , y varias armas pertenecientes al bey de Oran, Hacen ó sea Bigotillos. En el estante B se guardan armas blancas turcas ó moriscas en su primera mitad , y en la segunda los montantes dados á los reyes por los sumos pontífices, y algunos estandartes que tuvieron los cristianos en Lepanto. Notable es cuanto se ve en el estante C mereciendo particular atención la colección de espadas formada por las de Pelayo, de Lain Calvo, del Cid, de Bernardo del Carpió, la llamada de Roldan, con adorno de ricas piedras, la de San Fernando , de Fernando V , el estoque real que sirve en las juras de los príncipes de Asturias, 3ue es la espada del Gran Capitán, de Carlos V, de D. Juan e Austria, de Cortés, de Pizarro, la bellísima denominada del Mascaron y la terrible partesana de D. Pedro el Cruel.

Son igualmente notables el escudo de Medusa , el de la batalla de Cartago, otros dos muy preciosos y la curiosa adarga que representa la toma dé Granada en la parte superior , y la batalla de Lepanto en la inferior ; leyéndose en el centro Serie spes una senecta>; debajo de esta adarga está el bocado del caballo de Witiza. Cuatro bellos escudos encierra el estante D, que son el del Mascaron, el déla conquista de África, el del triunfo del amor y otro que no se le designa con nombre alguno. En la parte inferior hay un considerable número de primorosas espadas de cazoleta, entre las que se cuenta la de D. Suero de Quiñones y la de Garcilaso de la Vega. Muchas armas de fuego antiguas é interesantes, ocupan el estante E, que asimismo ostenta tres banderas, dos de ellas de Lepanto. Armas de fuego modernas, entre las que se distinguen algunas de esquisiías labores, y una de dos cañones regalada por Napjleon á Carlos IV se hallan en los últimos estantes, designados con las letras F y G, en los que también existen sillas y armas turcas dcmuého valor, y una riquísima gualdrapa bordada de sedas y o r o , remitida como aquellas a Carlos III, por el emperador de Turquia. Otras muchas preciosidades hemos observado en los estantes referidos, pero no podemos hacer de todas mención, pues debemos ceñirnos á los límites marcados por nuestro plan. Cuantas personas visitaban este magnifico establecimiento, echaban de menos un libro que sirviese de guía al reconocerle, exijencia muy j u s t a que se verá satisfecha en breve, pues cómo complemento déla reforma que ha sufrido esta armería y en virtud de la cual ha duplicado su valor, se publicará un exacto y bien detallado catálogo, formado ya por una junta compuesta de personas competentes y por el Sr. Sensi, á quien no podemos menos de tributar los mayores elogios por el esmero y tino con que ha procedido en la nueva colocación de las armaduras, cascos y demás, dando realce á todos estos objetos que recuerdan nuestras glorias militares. Muchas son las atenciones que debemos á dicho señor, pues con la mayor finura y tomándose el mas vivo interés, nos ha dirijido al examinar repetidas veces el establecimiento, puesto por fortuna á su cuidado. Béstanos decir solamente , que el célebre coche de la reina doña Juana , ha sido trasladado á las caballerizas reales , según queda referido en la descripción de aquellas, é igualmente se ha quitado de esta armería, la carroza de hierro que regaló á D. Fernando vil el señorío de Vizcaya. La entrada al establecimiento que acabamos de describir, no puede ser franca para el público, pues lo impide el local poco espacioso al efecto; pero las esquelas se han dado siempre con mucha facilida

GABINETE TOPOGRAFICO (HISTORIA DE MADRID)

(real sitio del Buen-Retiro).

Este Gabinete fue erigido por el señor D. Fernando Vil, en los últimos años de su reinado , con el laudable objeto de reunir en él todas las capitales del reino en modelo, proyectando darle tal estension que hubiera llegado á ser el primero de su clase en Europa, según observa acertadamente su ilustrado v apreciable director el brigadier de artillería D. León Gif de Palacio. El local en que se halla este precioso Gabinete es el antiguo é interesante edificio del Buen-Retiro, llamado el Cason por haber estado algunos años en completo abandono hasta que á fines del reinado de Carlos 11, pintó al fresco su espaciosa bóveda , el insigne Lucas Jordán, echando en esta obra «el resto de su habilidad» como espresa con sobrada razón el erudito Ponz.

Fue construido este edificio en tiempo dc Felipe IV, por el arquitecto Juan Bautista Crescenti marqués de la Torre, quien le díó una elegante decoración arreglada álos severos principios del estilo clasico, constituvendo la parte mas notable del antiguo palacio del Buen-Retiro, que si bien tenia bastante amplitud, carecía do la magnificencia correspondiente á la morada en que residieron por espacio a muchos años los monarcas españoles. Consiste el m e l l C , ^ a nado Cason on un paralelógramo-réctángulp con laentra principal en el lado del E. que os uno de los dos menoi-ts, en los laterales que son los mayores y corresponden a í*. J S., hay cinco balcones en cada u n o , é igual numero u ventanas encima, adornando á los primeros jambas y w9^ t de ispicios triangulares de granito, v a las segundas que s J e vano cuadrado, jambas llanas de igual materia, con i cuadros en los macizos de uno y otro piso. En el sitio q ocupa la actual entrada principal existió hasta el ano 34 un pórtico formado por varios arcos de piedra o t i eña que sentimos , no se conservase y restaurase¡, p • ocia un ingreso mas digno que el a c t u a l , C O í n P u ® r» a pequeña’fachada de fabrica con algunos ornato*-4 por lo pobre de la materia se están deteriorando continuamente.

El magnífico salón que sirvió desde el reinado de Carlos I I , para recibir embajadores , dar bailes y celebrar otras grandes funciones, quedó sin uso cuando la familia real se traslado al Palacio nuevo , y se cometió la gravísima falta de no reparar las paredes que padecían mucho con la humedad , por cuya causa los bellísimos frescos que r e – Eregentaban las hazañas de Hércules , en un gran friso por ajo de la cornisa , llegaron á estar sumamente deteriorados , completando su destrucción las telas de sedas que fueron pegadas sobre estas preciosas p i n t u r a s , cuando se dispuso en 4834 este salón grandioso, para que en él se reuniese el Estamento de Proceres, que se trasladó á Doña Maria de Aragón a fines de 1835 quitadas las telas han vuelto á quedar descubiertas las hazañas de Hércules, pero en tal estado que apenas se percibe ya el contorno de las figuras, pérdida por cierto lamentable, pues habian sido ejecutadas por el célebre Jordán «con estremada espresion valentía y fiereza» según dice el entendido Palomino. Siguiendo los consejos del eminente critico D. Antonio Ponz, se hizo por mandado de Carlos III, una colección de 24 láminas dibujadas por D. José del Castillo y grabadas por Barcelon, que representan las espresadas hazañas, é igualmente las pechinas y medios puntos de la antecámara del Cason , que ya no existen. Dignísima es de particular elogio la gran composición que aun subsiste , aunque no en el estado que seria de apetecer , cubriendo la alta bóveda del mismo Cason , y es en concepto de todos los inteligentes la obra mejor de cuantas hizo al fresco en España é Italia el famoso Jordán , así por lo fecundo de la invención y composición bien entendida, como por el dibujo y colorido. El argumento es la institución de la orden del Toisón de Uro, fundada por Felipe el bueno . duque de liorgoña y de Brabante, el cual se halla en el sitio principal en actitud de r e cibir el Vellocino de Oro que le entrega Hércules. Los T i tanes que pretendieron asaltar el culo y la diosa Palas que se les opone , están en un lado ; llama en otro la atención una matrona sentada sobre un globo y con varios cetros en la mano, simbolizando la monarquía española, cuyos triunfos y conquistas manifiestan diferentes prisioneros asiáticos Y alricanos , al paso que demuestran sus virtudes varias ninfas que forman una hermosa guirnalda. L’n gran león, que empuña el cetro, parece aterrar con sus bramidos al furor bélico y al dragón que está unido con é l , y significa la h e – regía. Constituyen el complemento de esta magnífica bóveda, circundándola, Apolo y las nueve Musas, con las insignias correspondientes y algunas estatuas , que se finjen de mármol y representan filósofos como Aristóles, Platón, Sócrates y «otros por último , cuatro figuras colocadas hacia losángulos, es-presan las edades de oro, plata, cobre \j hierro.

Son inesplicables, diremos con el señor Cean Bermudez, los accesorios de este fresco que es tenido por el Capo d’Opera del gran Jordán , pero desgraciadamente en el e s tado, que todo se ve, tal vez no tarde en desaparecer lo que existe.

Dada una idea aunque sucinta de las esquisitas pinturas que adornan la vasta v alegre sala del Cason; pasamos á indicar los objetos que encierra, llállanse á la entrada varias fieras disecadas, de las que han ido muriendo en este sitio del Buen B e t i r o , que á la verdad no tienen relación alguna con el objeto y título del establecimiento; y pasando al s a lón que hemos descrito, encontraremos en su centro los escelentes modelos de Valladolid, Aranjuez, Casa de Campo y Madrid; siendo este último notable por lo exacto y prolijo del t r a b a j o , viéndose reducida la populosa villa, á una superficie de 272 pies cuadrados, con la proporción de 1/2 línea por vara. Distribuidos por los costados de este salón hay muchos y estimables modelos, mereciendo particular mención el lindísimo del Escorial, cubierto con una urna de cristales; el del Museo del Prado, Teatro de Oriente, antiguo Alcázar de Madrid, Torre de Hércules, y otros c u ya enumeración seria demasiado prolija. Al frente de la entrada y detras de la hornacina en que estaba el Trono, cuando los Proceres se reunían en este edificio, hav una pequeña pieza que ocupa el célebre modelo en madera fina, del palacio que delineó el abate D. Felipe Juvarra, obra primorosa, que debia estar en un sitio mas espacioso, para que se pudiera examinar con la necesaria comodidad, el conjunto y detalles del proyectado Palacio, q u e , prescindiendo de su estension y limitándonos á su estructura y d e coración-, nos agrada mas que el de Sequeti, que es el actual. Concluimos la descripción de este Gabinete, diciendo que estuvo colocado primeramente en las salas del Museo Militar, y después en el salón de los Beinos, de donde fue trasladado al sitio en que actualmente se halla.

MUSEO NUMISMÁTICO (HISTORIA DE MADRID)

(plaza del Oriente núm. 4). Al hablar de la Biblioteca Nacional dijimos se halla allí este Museo, situado en el entresuelo del edificio, y que como aquella debe su origen á Felipe Y. Este rey, que tan amante se mostró de las ciencias, entregó al ya citado Robinet, las medallas que existían en su palacio, le facultó para comprar las que se fuesen presentando en venta , y dispuso la compra de las que poseia Francisco Vela, vecino de Toled o , de manera que en 1716 tenia este museo 20,000 monedas de todos metales , que no se clasificaron hasta el año de 1735. En el de 1743 fue nombrado anticuario el jesuita Alejandro Javier Panel entonces se principió un índice numismático razonado y con t o do lujo, dibujando con e x a c titud las monedas; pero este minucioso trabajo no pudo continuarse por falta de fondos. Por fallecimiento del P. Panel fue nombrado conservador ó encargado del monetario Don Guillermo López Bustamanle, persona inteligente en la ciencia numismática y que adelantó mucho en la clasificación del Museo , siendo uno de los que mas trabajaron en ella el bibliotecario mayor I). Francisco Pérez Bayer.

Este Museo se ha ido enriqueciendo estraordinariamente con los monetarios adquiridos, tales son el comprado por 360,000 r s . en París, en 1746, perteneciente al abad de O r – leans de Rothelin; el dc D. Pedro Estrada veciudad de Córdoba, que costó 36,000 r s . en 1788; uno de Ñapóles comprado en 1786 por la suma de 12,000 r s . ; el que fue del infante Don Gabriel, que en 1793 costó 300.000 reales ; parte del de los jesuitas en 1802, y varias colecciones donadas por diferentes sugetos y en distintas épocas. Fl número de medallas de oro , p l a t a , b r o n c e , cobre , hierro y otros metales, será de unas 97,000 y se encuentran griegas, romanas , godas, árabes y de naciones modernas ; entre ellas las hay preciosas y rarísimas. Están colocadas en una elegante y costosa estanteria con cristales , y sobre mesas de caoba á lo largo del_sa¡on á cuyo frente está un trono v en él el r e t r a to de Doña Isabel IL. La entrada á este salón es una portada dórica con columnas istriadas está franca para el público todos los s á b a d o s , que no sean dias feriados , desde las 10 de la mañana hasta las 3 de la tarde.

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