MELILLA

c- de África en el Imperio de Marruecos; plaza fuerte y presidio menor dependiente del mayor de Ceuta á cuya ciudad g. nuevamente creada pertenece hoy , agregada al partido judicial de Algeciras, provincia de Cádiz. Se halla Sit. en el Mediterráneo en la costa de la provincia de Garett por latitud de 35» JO’ 50″ y long., 3″ 28’35* 45″ al S., 17°E. del caboTresforcas dist. de 8 millas, 38 leg. al NS. de la costa de Motril, 50 al O. de Oran, 50 al E. de Ceuta, 35 del Peñón, 18 de Alhucemas y 58 al SO. de Marruecos.

La plaza ocupa una península unida al continente por un istmo de roca de 121 varas de long., 95 de lat. y 35 de elevación sobre el nivel del mar. Tiene como unas 800 varas de travesía desde la muralla real basta la última linea avanzada de que puede disponer la plaza, habiendo entre sus fortificaciones estertores, unos huertos que producen abundantes hortalizas. El frente N. de la plaza es inaccesible por lo escarpado y elevado de la peña; el frente E. que mira al mar tiene un antepecho y en su mitad un torreón ó barbeta de figura elíptica, y en el ángulo S. otro cilindrico llamado de las Cabras. En el frente O. está la puerta de la plaza y el torreón de Santiago con las’correspondieutes minas de comunicación á los fuertes esteriores.

Cinco partidos ó Alcalahias rodean á Melilla, que son Ma. zuc?, Bencifuror; Bene-usidel, Benézicar y Bene-gullafar, á los cuales está encomendada la guardia del campo que cu bren cada tres días unos 300 hombres armados, bajo las ór ¡lenes de un moro principal que llaman cabo. Cercan la plaza á tiro de cañón las alturas de San Lorenzo, Santiago, San Francisco y el cerro de la Horca , sobre los cuales Hubo en otro tiempo fortificaciones españolas á dist. de medio tiro de fusil de los fuertes del Rosario, Victoria Grande y Chica.

En la continuación de la cosía de África como ya hemos espuesto, existe Melilla, ocupando el que llaman su primer recinto la irregularidad de una roca con diferentes alturas y separada del mar por un foso de 100 varas de largo abierto artificialmente. Se estiende su segundo, tercer recinto y obras esteriores con el continente, componiéndose délos torreones ant. y algunos pedazos con baterías y baluartes de nueva planta en la forma siguiente.

Primer recinto. .Eu este recinto están como obras de defensa y fortificación el Torreón de Anteojo, el de la Muralla Real, Batería de la Concepción, la llamada Alta , el Bonete, Torreón de Cabras, el de la Florentina, el de San Juan, el de la Avanzada, el de la Cal y la batería sobre la Maestranza. En la marina perteneciente á este recinto se hallan el fortín de San Antonio y la batería de San Luis , las puertas de la Avanzada , la de la Marina, la de la Florentina y la del Socorro.

Segundo Recinto. Hay en él la balería de la plaza de Armas, los baluartes de San José(Bajoy Alto), baluarte de San Pedro con flanco bajo, el cuartel de tropa y presidarios, el cuerpo de guardia y la plaza y puerta de Armas.

El tercer recinto esta compuesto del baluarte de San Fernando y el de las Cinco Palabras. Las obras esteriores las forman la luneta de San Felipe y Sta. Isabel, el fortín del Espigón y el del Carmen, la torre’dc Sta. Bárbara, el reducto de San Miguel y el de San Carlos, los fuertes de la Victoria Chica y Grande, el del Rosario, la luneta deSan Antonio la batería que defiende el foso de San .Miguel y el rastrillo de Espa das. La mayor parte del recinto esterior está dominado á tiro de fusil por las alturas del Ataque Seco y del Tarara, y viene apoyándose por su flanco dcr. en una cortadura que baja hasta el mar, la cual como las demás obras están coronadas por la artillería.

Las calles de la ciudad son desiguales é incómodas pero muy limpias. Sus casas están bastante deterioradas y nuevamente se han destruido muchas , á consecuencia del espantoso terremoto que en la noche del 11 do febrero de este año (1848), se sintió acompañado de un terrible huracán, el cual echó á tierra muchos edificios y parte déla muralla, haciendo dos grandes aberturas en la iglesia parr. Hay sin embargo algunos edificios que se conservan en buen estado, entre los cuales se distingüela iglesia, el pabellón del clero castrense, la botica real, el parque y maes’ranza de ingenieros, los cuarteles de la compañía de preferencia, la torredel vigia con su reloj, la casa del comandante de ingenieros y el Hospital Real. Abunda esta plaza de agua potable con la que se riegan las huertas anteriormente nombradas , teniendo ademas dos magníficos aljibes que recejen toda el agua llovediza de la plaza, el uno capaz de contener 30,000 qq. y 6 libras de agua, y el otro 4,993 qq. 9i libras. Hay un hospital para 60 camas con todas las oficinas correspondientes. Una iglesia parr. con la advocación de Ntra. Sra. de la Concepción. Los almacenes son espaciosos, todos á prueba de bomba y capaces de contener municiones y víveres para 10,000 hombres durante un año de sitio. Contiene este presidio 97 casas y 24 cuevas, de las que 23 de estas y 11 de aquellas son de la nación, habitadas algunas de valde. Debajo de las casas y alrededor de la muí ralla de mar, hay cuevas y habitaciones subtererráneas para colocar las oficinas y hospitales en caso de guerra.

Dos muelles ó desembarcaderos sirven de entrada á la plaza. El que llaman de la Marina defendido por los fuertes de San Luis y de San Antonio, bajo la protección de la batería de San Felipe y el del Torreón de San Juan; este muelle comuiiira con la ciudad por un puente levadizo que da paso á la poterna del principal. El otro muelle se titula de Florentina, el cual está defendido por el torreón de las Cabras, la batería de Enmedio, la de la Parada y el baluarte del Bonete, puntos de la muralla del mar, que se prolonga por aquel lado hasta el baluarte de la Concepción. Una gran noria abierta en la plaza de armas surte de agua los cuarteles inmediatos y en la mina de comunicación con el fuerte de San Miguel, brota una fuente, cuyo líquido es muy esquisito. Las esplanadas son espaciosas ; en ellas está el cementerio y en otro tiempo se veían allí hermosos jardines y un hospital, del que solo se conservan las ruinas.

La vega de Melilla no es grande, pero pudiera ser deliciosa ri los moros la cultivasen. Báñala un r. de mediano caudal llamado del Oro que desemboca en el dia muy cerca de las fortificaciones inferiores de la plaza. Las arenas que arrastra este r. han dilatado sobremanera la playa española del Mantelete , en la cual pudieran formarse huertas, casas, almacenes, cuarteles y otros edificios, pero en el dia solo sirve de mercado , cuando concurren los moros con algunos efectos y para recibir con aparato militar las visitas que en varias épocas suelen hacer al gobernador de la plaza algunos magnates marroquíes. li opinión de todos los hombres ilustrados, seria acercarse á la corte de Marruecos y persuadir al emperador de la utilidad queá él mismo reportaría , si aceptase un tratado de Comercio con España , dando entrada i nuestros frutos y mercaderías oor Mol illa y Ceuta, bajo las condiciones que se estipulasen. Recabar el terr. que antes nos perteneció y que tanto perjudica i la plaza, por haber construido en él los moros algunos parapetos desde los qne molestan á la guarnición. Reedificar muchos «inicios que en la actualidad de nada aprovechan. Establecer aduanas en el centro de la última linea d lim. español sobre el camino que desde Santiago va ala Feria, con otra porción de medidas» cual mas útiles, y sobre las que no debemos estendernos por ser ageno de ella la naturaleza de esta obra.

La plaza de Melilla presenta en el dia , comparada con su ant. esplendor, un aspecto pobre y abatido. En tiempo de D. Fernando VI dominaban el país inmediato á la plaza los españoles, y los moros contenidos á gran dist. de nuestras fortificaciones, reconocían y acataban la autoridad de nuestros gobernadores, conservando con ellos relaciones amistosas. La inmediata vega era entonces un jardín delicioso que cultivaban pacíficamente los hab., estendiéndo sus labores hasta mas allá de las alturas de Fraxama, y sus ganados pacian á i leg. de los fuertes esteriores. Había siempre en Melilla una guarnición numerosa , y ademas existían varias compañías fijas de voluntarios hijos del país, que por sus hechos de armas se habían granjeado el aprecio del Gobierno y el respeto de los mores. Mas poco á poco fué decayendo de un estado tan floreciente , después de la muerte del gobernador D. Antonio de Villalba y Ángulo , á cuyo interés y desvelos se debía en gran parte la prosperidad de esta colonia. Las medidas desacertadas que seria prolijo enumerar, puestas en ejecución por el Gobierno, y la poca inteligencia de algunos gobernadores, contribuyeron á precipitarla decadencia de un punto, que hoy se mira solitario, y que en vez de productos ofrece al Erario un gravamen de consideración.

Las islas Chafarinas de las que en estos dias ha tomado posesión el capitán general de Granada, como pertenecientes a la parte del terr. que España posee en la costa de África, se hallan sil. á 5 millasal E. 12″ S. de la punta de Quiviana, y al S. 59*30′ E. del cabo doTresforcas,dist. 33 millas por lat. 86* 11′ 49″ y long. de 3.» 53′ 53″ Estas son 3 ; la del O. llamada Congreso, la del centro Isabel 11, y la del E. ífey: estas i son llanas y algo blanquinosas. Se estienden de E. á O. algo mas de una milla y forman abrigo para toda clase de embarcaciones. La entrada entre estas islas y la costa es muy conocida, pues tanto por el É., como por el O., se puede ir sin cuidado, y aunque de la punta S. de la mayor parte de las islas se entiende una restinga de piedras, con Bolo la precaución ordinaria se zafa de ellas. La isla mas al O. es la mayor y más alta, y puede verse á dist. de 8 á 10 leg.; sü parte superior aparece semejante á la copa de un sombrero. La marea se eleva muy poco, y parecedepende principalmente de los vientos reinantes. El mejor fondeadero es en frente de la isla del medio, y á ladist. de 1 cables en 9 á 10 brazas de arena y fango, demorando la punta S. de la isla del E. al N. 58′ E., la punta S. de la isla del OE. al O. 2″ S., el cstremo SO. de la de enmedio al N. 47° O. y el cabo de Agua al S. Estando situado estas islas en lo mas hondo de una grande ensenada formada por el caboTresforcas y el de la Guardia y tan fuera de la derrota general de la navegación, son poco frecuentadas, aunque suministran buena acogida en tiempos borrascosos. Al abrigo de ellas se puede desembarcaren tiempos bonancibles, pero hasta ahora han estado desiertas por no prestar, entre otras circunstancias , auxilio de agua y leñas, aunque en la isla del medio se encuentra agua potable haciendo cacimbas.

Altas razones de política aconsejarían al Gobierno no tener por mas tiempo desiertas estas islas, cuando determinó que una espedicion compuesta délos vapores de guerra Piles y Vulcano, bergantín Isabel II, y místico flecha, con otros 4 buques de transporte y varias compañías de tropa mandada por el capitán general de Granada, el Excmo. Sr. D. Francisco Serrano, partiese para dicho punto y tomase posesión dé él, como lo ejecutó el dia 6 de enero del corriente año (1848). Desembarcada la tropa y los efectos necesarios para habilitar provisionalmente aquellos apartados I., procedióse en seguida al bautismo de las islas , quedando con los nombres de Isabel II la del centro, Rey la del E. y Congreso la del O. Después se procedió con la mayor actividad al desembarque de todos los efectos que se habían llevado, al trazado de las baterías y á tedos los trabajos necesarios para plantear el establecimiento militar que por ahora debe sostener en ellas el pabellón español. El comandante de estas islas lo es el coronel decarabineros D. Vicente Ilardulla, y hacemos de él espresa mención por ser el primero que manda estas posesiones. En ellas se están construyendo algunas baterías y otras obras de defensa, asi como algunos edificios tan necesarios para cuarteles, almacenes, depósitos de artillería y maestranza.

La importancia principal de las islas Chafarinas consiste en hallarse situado en frente del r. Muluga, que sirve de lím. á las posesiones francesas de la Argelia con el imperio dé Marruecos. Este r. ademas presentando un valle ancho y despejado hacia elintcrior, es sin duda alguna el punto mas á propósito para dirigir una invasión hacia lo interior del pais, podiendo llegarse siguiendo su curso y sin encontrar grandes obstáculos hasta Fez, sitio real del emperador de Marruecos. Ya hemos dicho también la bondad del fondeadero que se forma entre estas islas, siendo quizá la razón que las hace mas codiciadas por los franceses, quienes diferentes veces han tratado

de apoderarse de ellas, y cuyas tentativas han decididosin duda su ocupación por la España ; dicho fondeadero es el único que existe desde al puerto de Mozarquivir (Oran).

en cuyo intermedio tienen los franceses el punto militar de Djemma el Ghazuat, que es solo una playa sin ningún abrigo.

Fué estaciudad en lo antiguo muy populosa, con 10,000, casas dentro de sus muros, en donde residía su señor, cuya jurisdicción era dilatada. Se empleaban sus moradores en el comercio de oro y hierro, cultivando sus ricas minas y se pescaban perlas en su cala. Fué dominada por los árabes, poco antes que España, cuando se les abandonaron estos puntos abanzados, en razón de los trastornos políticos que agitando la Península Ibérica, sus nuevos señores establecieron en ella gran comercio y muchas fábricas. El Corso que mas tarde llegaron á practicar sobre las costas españolas, trajo contra ellos las armas de esta nación y quedó la costa despoblada. Los reyes católicos estimaron conveniente la restauración, y en el año 1,496 salió del puerto de San Lucar de Barramedá una armada á las órdenes de Pedro Estopiñan, que sin retís* tencia alguna, ocupó sus ruinas y las fortifico inmediatamente lo bastante para que á pocos días no pudiesen los moros desalojarle de ellas. Volvió á edificarse el caserío reducido á mucho menor Ámbito que antes babia ocupado: su primer alcalde fué Gómez Suarez, quien siguió sus fortificaciones. El duque de Medina-Sidonia la poseyó con título de capitán general de ella por méritos que hizo con los reyes, desde su conquista hasta 7 de Junio de 1,556, en cuyo tiempo proveyóles todos los empleos correspondientes á ella, á escepcion del de Vehedor ó Contador que era de nombramiento real.

Desde qne se conquistó, empezaron las salidas de su guarnición contra los moros y los abances de estos contra ella, de modo que cada uno desús gobernadores tiene por tales razones una larga y difusa relación de méritos. Asi, hacer una descripción circunstanciada de estos acontecimientos seria tocar lo interminable; pues se han estado continuamente repitiendo; los mas notables han sido el sitio que por mas de 40 dias sufrió en 1,687, siendo atacada con grande ímpetu por un ejército numeroso; el que la pusieron en 1,694, notable también porque se cree haber sido escitados á ello par los francesescon objételo de dividir las fuerzas españolas y adelantar sus conquistas en Cataluña. En 1,696 sacrificaron también mucha gente los moros en el vano empeño de rendir esta plaza.

No solo las hostilidades musulmanas hanla trabajado: terribles epidemias la han afligido también, debiendo citarse las de agosto de 1711  y noviembre de 1714; por los años de 1759 y 1754 padeció tercianas epidémicas, de que murió mucha gente.

La dilación de socorros y la incomunicación ocasionada por los temporales, la han hecho esperimentar repetidas veces también los horrores del hambre.

GOMERA

uno de los presidios menores de España en A frica (V. PEÑÓN DE LA. GOMERA.).