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SEGEDA

ciudad insigne de la España ant., y uno de los mas altos timbres de esta nación. Era de la región de los pelendones , consanguínea y socia de Numancia, como dice Floro, y sus nombres corren unidos á la acción del mismo sentimiento, de libertad é independencia, llenándose de gloria, que á una con sus desgracias inmortalizase sus nombres, cuando la tiranía romana las desmantelara hasta los cimientos.

Habiéndose opuesto á esta tiranía la gran confederación celtíbera, desde que se la vio asomar en la Península, los segedenses, partícipes de los hechos heroicos de aquella guerra, lo fueron también de la catástrofe sufrida en las faldas del Moncayo, y comprendidos en la paz que produjo, firmada con Gracho, por la cual quedaron tributarios de Roma y comprometidos á no edificar nuevas ciudad fortificadas. Levantados después estos tributos por el Senado, se vio á S e geda emprender con el mayor empeño el ensanche de sus murallas, hasta darlas el ámbito de 5 millas ¿SEBia esto un pensamiento general de la confederación, antes subyugada, que lo creyese oportuno para alzarse un dia y contrarestar el poder estranjero? Cabe sospecharlo así; mas no lo apunta la historia; y en las obras de Segeda no se sabe trabajasen mas que los Tithios, fuera de los v e c de la misma ciudad y sus dependencias. Roma, noticiosa de esta empresa, mandó al momento que cesasen los trabajos exigiendo ademas á la ciudad el pago de los tributos firmados con Gracho. Segeda espuso la injusticia de estas órdenes , fundándose respecto de los tributos, en que le habian sido dispensados por el Senado ; y por lo que hacia al ensanche de sus fortificaciones, en que si bien se habían obligado á no edificar nuevas ciudad fortificadas, en nada se oponía esto á que ella dilatase sus antiguos muros. Pero Roma no hizo mérito de su justicia pudo haber penetrado un pensamiento hostil en la determinación de Segeda, y sin esto también pudo moverla otro impulso Roma no adoptaba siempre las justas inspiraciones de los Catones y Grachos, que á pesar de su severidad, dejaron perpetuos recuerdos de respeto y cariño en los mismos pueblos españoles que habian inundado con su sangre mascomunmente prevalecía la voz de los que ansiaban pretestos para abrir campañas, por medio de las cuales allegar riquezas. Como quiera, Roma envió fuerzas considerables contra Segeda, al mando de Fulvio Nobilior. Los segedenses nombraron por su general á cierto Caro, y saliendo al encuentro del cónsul consiguieron vencerle, con muerte de 6,000romanos. Tan señalada victoria sembró el desorden en los confiados vencedores, y consiguiendo rehacerse en su retirada los romanos, vieron que lejos de amenazarles ya el ímpetu irresistible de la primera acometida en el sistema de guerra propio dei pais . la fortuna les brindaba con una sorpresa , y volviendo sobre estos, los batieron completamente-, su general murió en el trance y los segedenses corrieron á ampararse de su aliada Numancia, que les abrió sus puertas y los acogió como á hermanos (año 453 antes de Jesucristo)». Ya vimos en el art. de esta ciudad como los romanos cuanto habian sido injustos antes con Segeda, vinieron á SEBlo entonces con Numancia, pues de esta generosa conducta tomaron pretesto para declararle la guerra Apiano atestigua la injusticia de Roma contra los segedenses, dándoles la razón en sus contestaciones dirigidas á aquella república; Floro dijo, no haberse visto motivo de guerra mas injusto que el tomado contra Numancia. Ya vimos también én el citado art. como el cónsul reclamó la entrega de los fugitivos segedenses, y que resuelta la defensa numantina, estos eligieron por su capitán á cierto Leucon para contribuir al lo- • gro de los laureles numantinos, hasta que arrancada la paz al cónsul Marco Claudio Marcelo, con la integridad de los derechos de Numancia, obtuvieron también su libre restitución á sus ant. hogares (452 antes de Jesucristo). ¿Habrían sido estos arrasados hasta los cimientos por Q. Fulvio Nobilior, después de la mencionada derrota, y mientras que los segedenses se acogían á Numancia? Es muy verosímil; pero tampoco asoma en la historia. En los 1 9 años que aun fue combatida después Numancia, no vuelve á sonar Segeda, y siendo inverosímil que sus esforzados hab. viesen á su generosa valedora hecha el blanco de la tiranía y crueldad romana, sin acudir en su apoyo, debe pensarse que, ó lo hicieron y su nombre corre envuelto en el glorioso de Numancia, ó los astutos romanos previendo esta determinación para romper la paz firmada por Marcelo, empezaron por apoderarse de Segeda, cual pudieron hacerlo sin dificultad alguna después de tantas calamidades. Tampoco apunta esto la historia; pero nada mas congeturablc desgraciadamente mientras la historia ha recibido sobre sí un tejido de repugnantes consejas, ha descuidado los mas interesantes pormenores, y por ello , apenas puede darse hoy un carácter congetural, á los hechos que presentan como necesarios, asi el aspecto de las épocas, como el encadenamiento de aquellosotros hechos que por SEBlos culminantes , no se han condenado al olvido por el descuido de los historiadores.

¿Qué estraño es que los escritores griegos y latinos se limitasen á apuntar la empresa de Segeda sobre el ensanche de sus muros, la victoria de Caro soVire el ejército consular, su derrota y muerte por este, la fuga de los segedenses á Numancia, el asilo que hallaron en esta, ios triunfos de los numantinos y segedenses sobre los romanos, y la vuelta de los segedenses á su ciudad por la paz de Marcelo, cuando apenas hay españoles que, tratando de citar pueblos ejemplares, no se limiten á Numancia y Sagunto, olvidando ó desconociendo á Segeda, cuya c s i bien es cierto que, á pesar de haber empezado matando 6,000 romanos en el primer encuentro campal, no ofreció tan admirable resistencia como aquellas otras dos ciudades escede á la segunda y no es menos en virtud que la primera, habiendo hecho como ella y mas espontáneamente quizá el sacrificio de sí misma por mero civismo? Sagunto fue conducida á hacerlo por una cuestión local sabiamente elevada á un carácter universal por la política de Aníbal; Numancia hubo de resistir desde luego á una orden estrema é inadmisible para hombres de honor, cual era la que les imponía la violación no solo del derecho de gentes, pues Numancia era una república libre y en estado de SEBvir de asilo á todos los pueblos que á ella acudieran, sino hasta las obligaciones de consanguineidad entregando los refugiados segedenses al vencedor implacable; y se la exigió ademas la entrega de sus propias armas.

Segeda llamó sobre sí la tiranía romana por solo poner en ejecución un pensamiento probablemente nacional, y no cedió en valor á las otras; pues buscando el encuentro de los romanos y matando 6,000 de ellos dieron los segedenses una prueba indubitable-, allí obró el valor si en la confianza y descuido de la victoria fueron sorprendidos y puestos en luga hasta los muros de Numancia, esto fue falta de disciplina; ni Numancia, ni Sagunto, ni por consiguiente ciudad alguna, hubiera resistido tampoco inaugurándose sus guerras con un golpe semejante.

Repuesta con el tiempo Segeda de su catástrofe y demás padecimientos que se le siguieran en la guerra numantina, brilló nuevamente por su espíritu de independencia y por ello también, socia del gran SEBtorio, que hacia la causa de los españoles, fue atacada y sometida por las armas de Pompeyo.

¿ Habría dicho mejor Paulo Orosio al referir este acontecimiento que fue Segeda nuevamente destruida para ya no volver á restaurarse nunca ? Asi se podría sospechar; viendo que desde entonces no vuelve á sonar en la historia; pero apenas hay geógrafo que no haga mención de ella; por donde consta su existencia después cíe aquella guerra. Estrabon la nombró atribuyéndola á los arévacos, ío que nada tiene de estraño, siendo arévacos y pelendones todos celtíberos.

Con la misma variedad se nombró á Numancia. Pumo la contó, aunque sin nombrarla entre las ciudades pelendonas que iban á ventilar sus pleitos al conv. jurídico de Clunia. También hizo mención de ella Ptolomeo, y su nombre aparece escrito con error en este geógrafo Savia. Aun existía en tiempo delRavenate (siglo Y I í ) , en cuya obra, adulterando como en Ptolomeo el nombre, se lee Segla; tan completas son estas adulteraciones, que se podrian creer nombres de ciudad distintas; pero habiéndonos dicho el diligente Plinto, que los pelendones enviaban cuatro ciudad al conv.

jurídico de Clunia, entre las cuales nombra solo á Numan cía, si ademas de esta ciudad lo era Segeda, como consta por Floro, y lo hubiesen sido Visontium, Augustúbriga y Savia, nombradas por Ptolomeo resultarían cinco las ciudad pelendonas (pie eran cuatro. Si Ptolomeo no hubiera querido espresar á Segeda bajo el nombre que se lee Savia, SEBia muy estraño que aquel gran geógrafo no hubiese tenido presente una ciudad tan insigne; pues tampoco la nombra entre las arévacas como lo hace Estrabon. Y sobre todo es de advertir, que no es tanta la dificultad que hay en que se haya escrito Savia por Segeda, como parece por su disonancia; el cambio de las vocales es poco notable en los ant.; en Estrabon y en Stcphano se ha escrito Segida; Ptolomeo pudo escribir’ Sagida, y por supresión de la d muy natural valiendo la a por a y o Sagia, de donde tomada la g por v, que son muy semejantes en la escritura griega Savia. La adulteración resultiva del Ravenate no merece atención alguna , cuando apenas hay nombre en este geógrafo que no se halle igualmente corrupto; son numerosísimos los desconocidos que ofrece, y que necesitan de mucho mas difíciles correcciones para SEB reducidos á su verdadera ortografía.

Después de estos escritores no vuelve á aparecer ya mención alguna de esta memorable ciudad por la cual vuelva á asomar su existencia; sita, según lo congeturaron Loperraez y y otros con el M. Florez, y se ha esforzado en probar don José Cornide en sus Memorias, tomo 3.a de las de la Academia, en una eminencia junto á la v. de Canales, no lejos del conv. de Yalvanera, cuyo terr. fue el confin mas batallado en las sangrientas y asoladoras guerras de cristianos y musulmanes por los siglos VIH y I X , probablemente vino á sucumbir á aquellos obstinados combates. Antes ya se habría menoscabado en su ancianidad su importancia política, de modo que preponderasen las memorias de otras poblaciones en el pais por mas conocidas, aunque de menos entidad, por lo betustas que se habian hecho ya las de esta cuando se trató de la repoblación del pais, y no mereció la atención de los reyes para quienes tan poco podian valer los ignorados timbres de la antigüedad histórica y geográfica.

SEBASTIAN (SAN) Ó SAN SEBASTIAN

ciudad con ayuntamiento, cabecera del partido judicial de su nombre en la provincia de Guipúzcoa, diócesis de Pamplona (45 leg ) , audiencia terr. de Burgos (38) r o .

ciudad de Navarra y Provincias Vascongadas, com. g. de la provincia con ministro principal de hacienda militar para el servicio de la misma , id de marina , id. de ingenieros, id. de artillería, id. del resguardo; intendencia, adm. principal d* aduanas, de correos, con junta y tribunal de comercio, junta de sanidad del partido y municipal de beneficencia, y residencia de los cónsules y agentes consulares de Francia, Inglaterra, Bélgica, Suecia, Noruega, Portugal, Países Bajos, Estados Unidos de América, Ecuador y Mégico; con colegio de abogados instalado en junta general de 10 de setiembr-Me 1838, compuesto M de 22 individuos, siendo su decano nuestro apreciable compañero y amigo D. Eustasio Amilivia.

SITUACIÓN. La plaza de San Sebastian, considerada desde el punto mas céntrico de la c , está situado á los 43a 19′ 34″ de lat. N . , y 4° 4 4 ‘ 38″ long. E. de Madrid , al pie de la falda meridional del monte Urgull, llamado comunmente del Castillo, por la fortaleza que con magestad se ostenta en su cúspide. Corre por el E. de la ciudad el r. Urumea , que desemboca en el Océano Cantábrico al pie del citado monte muy próximo á la población. formando una barra, que se conoce con el nombre de Zurrióla, sinduda por las muchas olas que se rompen en aquel banco de arenas es vadeable frente á población en baja marea; pero en la creciente, las aguas cubren parte de las murallas de que mas adelante hablaremos, y se estienden también por la orilla opuesta ó der., aunque no todo lo que convendría á las condiciones defensivas de la población Al O. se ve unabahia que en forma de concha cubre con sus aguas una estension prolongada basta el monte Igueldo, según después en mas pormenores esplicaremos.

La planicie’en que está fundada la c , se estiende por el S. hasta el pie de la colina de San Bartolomé, situado á mas de un tiro de fusil y desde este punto se va elevando el terreno, según se aleja de la costa. Hallándose pues á tan corta dist.

los dos brazos de mar que bañan los muros E. y O., queda reducida la población y el monte Urgull á una verdadera península , aunque es muy probable, que en sus primitivos tiempos se cruzaran las aguas de la concha y del Urumea, convirtiendo en isla al indicado monte Urgull y su planicie meridional.

Tero hoy se comunica la ciudad por una lengua de tierra firme con el interior del pais en cualquier estado de las aguas.

CLIMA. Los vientos que reinan frecuentemente, son el SE. que sopla entre el cast. de la Mota y Montefrio, y el NE., que lo hace entre el mismo cast. y el monte Ulia. La corriente de estos vientos es una barredera tan continua que hace de esta población una de las mas sanas de la costa cantábrica.

Esta circunstancia es á no dudarlo, la causa de que sea preferido este puerto en tiempo de baños por la inmensa concurrencia que acude á él todos los años. Por otra parte la campaña pasada ofrece un egempio de su salubridad mientras las población de las Provincias Vascongadas se hallaron infestadas del tifus, no se conocia en esta ciudad tal enfermedad , á pesar de encontrarse en ella mas de 2 0 , 0 0 0 hombres entre españoles y la legión inglesa. Por lo demás, las enfermedades mas comunes son los catarros, reumas y afecciones gástrico-mucosas.

FORTIFICACIÓN. La situación misma do San Sebastian que acabamos de describir forma una parte muy principal de la fortificación de esta plaza. Su posición litoral con un buen puerto , debió naturalmente inclinar á sus moradores al comercio marítimo; y bien sea la conveniencia de preservar de un golpe de mano los intereses creados, ó la s i tuación peninsular de esta c . , al pie de un promontorio tan susceptible de defensa, debieron influir en el ánimo de Don Sancho el Fuerte de Navarra para hacer construir un muro que le cubriera. Todos los que conocieron la ciudad de San Sebastian antes de su incendio el año de 1 8 1 3 , conservan el recuerdo de este muro, que con el nombre de muralla de D. Sancho, subsistía en todo el frente occidental y parte del meridional hasta el arco ó puerta que servia de entrada á la calle Mayor. Aun queda un pequeño vestigio suyo en el •^uro que separa la huerta del conv. de las monjas de Sta.

Teresa, del Callejón que conduce al camino del cast., y quizá lo sea también una parte del actual frente oriental de la pinza. Hoy seria un cuadrilátero bastante regular, si el chaflán, que con bien poca previsión varióla configuración, na lo hubiese convertido en un pentágono irregular. Desde la mitad del pie de la falda meridional del monte Urgull, y en dirección casi perpendicular á la misma, se prolonga la nueva muralla en una estension de 1 , 0 0 0 pies, cerrando el frente occidental de la plaza unos 1 0 0 pies, avanzado al de D. Sancho. En el ángulo entrante que la muralla forma por su parte esterior con el pie de la falda, está el muelle , con el que la plaza se comunica por una puerta llamada Puerta de Mar. El resto de este muro está bañado por las aguas de la concha, las que al retirarse, dejan en seco á su pie una [‘ja de arenal, por donde el sitiador podría dirigir sus columnas de ataque. Sin embargo de esta circunstancia, de que la muralla solo tiene 8 pies de espesor y de que toda su escarpa se halla descubierta desde el esterior, imposibilitando las aguas de la concha el establecimiento de, ninguna batería á competente dist. para abrir brecha , y hallándose la escarpa perfectamente defendida por los multiplicados fuegos del muelle y de la falda del monte, no es-de temer que la plaza sea en ningún caso embestida por este frente. El Que mira al S. está cubierto con una muralla en línea recta de 1 , 2 0 0 pies de estension próximamente, con 3 3 de elevación sobre el terreno natural y 3 2 de espesor, incluso el parapeto.

La Academia de la Historia en su Diccionario Geográfico supone, que en los estremos de este lienzo se construye ron dos cubos al mismo tiempo que la muralla, y un baluart e en su centro. No puede haber dificultad en admitir este supuesto, en cuanto á los cubos, por estar muy conforme el estado en que se hallaba el arte de fortificar las plazas á principios del siglo XVI, pero no asi, con respecto al baluarte que debe ser de época muy posterior. Mas probable parece que en el mismo terreno, en que está el baluarte actual, se hubiese construido uu cubo de mayor capacidad y elevación , si se quiere, que los de los dos estremos, honrándole por estas circuntancias con el pomposo nombre de Cubo Imperial, que cuadra mal á un baluarte. Aunque la aplicación de la pólvora á las operaciones de la guerra, es anterior á la gloriosa época para nuestras armas, en que floreció el emperador Carlos V, solo se empleaba este poderoso agente en aquel tiempo, en las cargas de los arcabuces, mosquetes y algunos cañones informes y cortos que arrojaban proyectiles irregulares sin taco y por consiguiente de limitado alcance y poco efecto. En este reinado fue cuando el célebre Pedro Navarro, introdujo el uso de la pólvora en el ataque de las plazas por medio de las minas; pero la artillería carecía aun de la acción necesaria para batir una muralla, y los ejércitos sitiadores no la emplearon en este objeto hasta mediados del siglo XVI, den Jues de mejórala su construcción. El empleo de la ai ti— leria en el ataque de las plazas, tuvo por inmediata consecuencia la invención de los baluartes. Errad de Bardeluc, ingeniero del,rey Enrique IV de Francia, fue el primero que á fines del siglo XVI publicó un sistema de fortificar las plazas con baluartes, y en el reinado inmediato de Luis XIII, á principios del XVH dio á luz el suyo el caballero de Vilie, á cuyas máximas está arreglada la traza del baluarte que nos ocupa, llamado impropiamente Cubo Imperial. Este baluarte, si bien de poca capacidad con respecto á los modernos, tiene uuos 2 0 pies de elevación mas que la muralla, en forma de caballero de trinchera, y bate el terreno de su trente con fuegos dominantes. Debajo de su plataforma hay un almacén á prueba de bomba con doS casamatas en cada llanco, y otro ademas debajo del anterior, con otras dos c a samatas también en cada uno de los flancos que barren los fosos de las cortinas y caras de los baluartes opuestos con fuegos rasantes. Los flancos están cubiertos con orejones, y uno de ellos cubre la puerta, única de salida al campo, llamada Puerta de Tierra. Este frente se construyó unos 1 5 0 pies mas avanzado que el de D. Saacho. Los baluartes bajos, quo reemplazaron á los dos cubos de los estremos de este frente— pertenecen también al sistema del caballero de Ville el de la der. ú occidental, llamado de San Felipe, es solo un medio baluarte, y el de la izquierda ú oriental que es entero, se denomina del Gobernador ó mas comuumente de Santiago.

Los (laucos de ambos son retirados y cubiertos con espaldas en lugar de orejones, v tienen sus poternas para las comunicaciones de lh guarnición en tiempo de sitio. Estos tres baluartes deben ser de la primera mitad del siglo XVII, y de la segunda , las otras esteriores que consisten en una contraguardia que cubre la única cara del baluarte de San Felipe, un hornabeque que abraza con sus alas el baluarte del centro y una parte de las cortinas com iguas con un rebellín al frente déla del hornabeque, que tiene una poterna por la que se comunica con el rebellín , atravesando el fo-o por una caponera doble. Las obras esteriores están arregladas al sistema del conde de Pagan. Las del recinto y esteriores de este frente, están circundadas de fosos de competentes dimensiones en su anchura y profundidad, y se hallan defendidas por los fuegos de aquellas, sin que quede ninguna parte muerta ú oculta al pie de las escarpas. Rodea ademas á los fosos mas avanzados hacia la campiña un camino cubierto con su estacada, y una’espaciosa esplanada que cubre las escarpas de las obras, dejando espeditos los fuegos do sus parapetos. A la salida de la puerta de tierra , inmediato al flanco derecho del baluarte del centro se atraviesa el foso del recinto por un puente levadizo en parte , y durmiente en otra, para llegar á la gola del hornabeque.

Desde este punto son dos las comunicaciones de la población

con el campo esterior ambas después de atravesar por un puente levadizo el foso del ala del hornabeque á que respectivamente se dirigen, dan salida al campo por dos rastrillos, situados cerca de los estremos de la estacada en las plazas de armas del camino cubierto. El frente oriental de la plaza está cerrado por un muro de 4,000 pies de estén- » sion, 42 de espesor y 30 de altura por la cara esterior, construido á la orilla izquierda del r. Urumea. Arranca este muro desde el estremo oriental del monte Urgull, sin dejar en su parte esterior mas espacio que el absolutamente preciso para un pequeño tlanco, capaz solo de una pieza, al que sin embargo se le ha dado el nombre de batería de San Telmo.

Se dirige el muro casi perpendicularmente al pie del monte en la estension de unos 500 pies, donde formando un ángulo muy obtuso se inclina á la derecha, y con otras dos inflexiones en el mismo sentido, continúa al encuentro del estremo oriental del lienzo del S . , dejando oculto el pie de la escarpa al fuego de la única pieza de la batería de San Telmo. Para remediarlo, se construyeron dos cubos, el uno llamado de los Hornos, en el ángulo ó punto de inflexión mas inmediato á la cara del S . , y el otro con el nombre de Cubo de Amezqueta en el mas distante. Estas obras, si bien podrían ofrecer bastante resistencia contra los medios de que podía disponer el sitiador en la época en que se construyeron, teniendo toda la escarpa descubierta desde el esterior, y habiéndose perfeccionado la artillería, hasta casi el grado en que hoy se halla , en el reinado de Luis XIV, la esperienf’ i ha demostrado que una batería establecida en la orilla r. del Urumea , puede en pocas horas apagar los fuegos de estos dos cubos y aun destruirlos y abrir brecha en ellos y en las cortinas contiguas en el corto intervalo de 8 dias. Por otra parte la batería de enfilada que el sitiador, nunca dejará de establecer en la altura de San Bartolomé, batiendo de flanco el ala izquierda del hornabeque y la cara también izquierda del baluarte de Santiago , cuyos fuegos deberían contestar é imponer respeto á los de la bateria de la der. del Urumea , no solo contribuye á que este ejerza con desembarazo su acción contra la muralla, sino que, enfilando igualmente el lienzo en que se abre la brecha , protege grandemente á las columnas que se dirijan al asalto. Esta es sin duda la parte mas débil del recinto , la que ha sido atacada en los dos sitios que ha sufrido la* plaza, y la que lo seria en otro que tuviese que sostener. Alguna vez se ha pensado en fortalecerla por el esterior con una^falsabraga también ha habido quien quiso cubrirla con un tenazón ; pero el medio mas eficaz seria sin duda, rebajar los arenales de la der. del Urumea hasta que las aguas de las mareas altas se estendieran á una distancia superior al alcance de punto en blanco de las piezas de batir, obra de puro peonage y de muy poco coste. .Mas insignificante seria aun el que ocasionara el rebajo de la cresta de San Bartolomé, hasta que quedaran desenfiladas las obras que domina. Probablemente bastaría autorizar á la ciudad para que pudiese cerrar y reducir á cultivo la e.stensa playa que deja la marea , al retirarse entre el monte de San Bartolomé y la orilla izquierda del Urumea, con facultad de estraer tierras de la cresta de este monte, para rellenar el cerramiento; autorización que podria concederse, sin que la plaza se resintiese en sus condiciones defensivas , puesto que las trincheras, que en el terreno cerrado quisiera abrir el sitiador, inundándose en las mareas altas por la filtración de las aguas, quedarían intransitables también en las bajas por su estado fangoso. Un ingeniero del ejército ingles, después de tomada esta plaza el año de 4 813, dirigió la construcción de una cortadura detras de las dos brechas, por donde se dio e\ asalto en dirección paralela á la parte del recinto que abraza con dos flancos, de los que el de la der.

se une al frente del S . , junto á la poterna del baluarte de Santiago, y el izquierda se adhiere al oriental cerca del Cubo de Amezqueta, quedando este dentro de la cortadura. Esta tiene su foso con escarpa y contraescarpa, revestidas de manipostería es un obstáculo nuevo que se opone al asaltante y puede contribuir eficazmente á la defensa de la brecha.

Parece verosímil que la parte de este frente, comprendida entre el Cubo de Amezqueta y el monte Urgull, formara el frente oriental del recinto de D. Sancho, y que en obsequio de la economía ú otras causas , se hubiese querido utilizar , al construir el actual, pues que á no ser asi, es de ci-eer que se hubiese dirigido este frente en línea r e c t a , desde el estremo del muro del S. al monte Urgull, dejando en la falda de este por la parte esterior del muro el espacio sufi- SEB ciente para una bateria que barriera con fuegos rasantes el pie de la escarpa en todo el frente.

El monte Urgull cierra la plaza por el lado del N . , preservándola de todo ataque por esta parte. Su base, si bien de figura irregular, puede ser considerada como un elipse de 3,000 pies en el diámetro mayor, en dirección de E. á O., y de 2,000 en el menor de N á S. Su altura sobre el nivel de las aguas de la concha es 131 pies y no de 1,000 varas, como equivocadamente dice la Academia de la Historia. Sus laderas son muy agrias y de pendiente sumamente rápida, terminando «la mitad mas oriental de la que mira al S. en la gola de la plaza y en el muelle la occidental. Las que dan frente al NE. y O. se esconden en el Océano Cantábrico, formando una orilla tan escarpada y en costa tan brava, que aparta toda idea de que pueda intentarse en ella ningún desembarco. En la cúspide del monte se eleva el cast. de la Mota , de figura casi cuadrada, de unos 150 pies de lado, sin baluartes, cubos ni ninguna otra clase de obra que defienda sus escarpas, lo que autoriza á creer, que al proyectarlo, no se propuso mas objeto que proporcionar á la «guarnición de j a plaza un refugio, desde el cual pudiese obtener una honrosa capitulación, después de haber defendido aquella, hasta haber apurado cuantos medios estaban á su alcance. Sus fuegos son de muy buen efecto, particularmente en los dias primeros del sitio, cuando el enemigo está aun distante. Son mas fijantes, y por consiguiente de menos efecto, según se va acercando el sitiador, y nulos cuando este llega ¿»ocupar las faldas del monte. No tiene á tiro de cañón ninguna altura que le domine para el uso de la bala rasa , pues la mas inmediata que es el punto de Montefrio, donde está situado el ant. faro, (*) dista (i,223 pies de la fortaleza. En el espacio cuadrado que esta encierra dentro de su recinto, hay.un cuartel capaz de 100 camas, una capilla bajo la advocación del Santo Cristo de la Mota, un pozo de agua dulce y dos almacenes á prueba de bomba, que forman el piso bajo del edificio, en que están los pabellones para habitación del gobernador y oficiales de la guarnición, con salida á la plataforma de un cubo ó macho que se eleva en el centro del tuerte , el que tiene también una cisterna de agua. Adosada á la escarpa de la cara occidental del cast., hay una bateria construida por los ingenieros franceses (cOü el nombre de Napoleón) el ano 4813 , con fuegos al N., S. y ( ) . , la que se conserva con el de Isabel II.

Al pie de la escarpa de la cara del cast. que mira al S. , hay una plataforma con parapeto do manipostería, que inmediato al fuerte termina por el E. con la bateria del Príncipe, con fuegos al S . , y por el O. con la de Sta. Clara alta, que los tiene al S. y al O., contra la isla que da nombre á la bateria.

Desde la bateria del Príncipe se desciende , resguarda do de un parapeto aspillerado , á la del Ataque ó Mirado!

que está en el cstremo oriental del monte, sobre el desembocadero del Urumea, y en los mismos términos se baja desde la bateria de Sta. Clara alta , ala de las Damas,abrazando toda la falda meridional y previniéndose contra el enemigo, que dueño de la plaza , quisiera aspirar á la ocupación del monte. La bateria del Mirador, que es mas bien un reducto, tiene fuegos á la parte del mar, y también á la de tierra. Es la destinada á inquietar á los servidores de la bateria de brecha de la orilla der. del Urumm , y á amortiguar sus fuegos con los de una barbeta, que tiene en el ángulo S E .  tiene ademas la misión de retardar y hacer mas mortífera la marcha de las columnas de asalto, y es sin duda la obra de mas importancia. Su elevación sobre el pie de la escarpa del frente oriental de la plaza es de 250 pies, y por consiguiente sus tiros son demasiado fijantes. La batería do las Damas dirige sus fuegos á la concha.

(Continua en el original)

ZURITA

l. en la provincia de Huesca, partido judicial de Tamarite, audiencia terr., ciudad g. de Zaragoza, diócesis de Urgel, ayuut. de Baells. SIT. en la falda de la sierra de San Quilez, dist. cuarto y medio de leg. de su cumbre y ermita de este santo; con buena ventilación y CLIMA sano. Tiene varias CASAS, y una iglesia parr. (San Pedro) servida por un cura párroco dé entrada. El término confina N. Gabasa; E. la elevada sierra mencionada que pertenece á Estopiñan; S. Baells y Nacha, y O. Peralta de la Sal; en él se encuentra á 500 varas del Sueblo en la parte S., la deliciosa é incomparable quinta de etsemaní, propiedad del colegio de Escuelas Pias de Peralta de la Sal; su posición topográfica es la mas admirable y bella de la naturaleza; su radio por la parle del pueblo, E. y N., es una sierra escarpada; un arroyo que baja de aquel, trabajando la peña viva, forma ala entrada de la quinta nichos y pilas tan labradas, é imitadas á mármol, que convidan á disfrutar de sus cristalinas aguas; estas al entrar se desprenden por una cascada de peñas calizas de mas de 60 varas de elevación, haciendo un contraste agradable con el •nivel de la huerta, que viene á mitad de la cascada; próxima á esta y contigua á la peña está la casa de campo, construida de buen gusto, con habitaciones decentes y algunas reservadas para el prelado de dicho colegio tiene ademas una hermosa capilla, á donde concurre los dias festivos un presbítero del colegio á celebrar y confesar á los fieles que concurren á ella; entre esta y la cascada hay un pequeño prado vestido de nogales, cerezos, melocotoneros y álamos, que forman una frondosa estancia, amenizada con una fuente que brota de la peña que circunvala dicho prado y casa, y cuya agua es del mejor gusto, y á temperatura de medio yeloén la estación del verano; la citada casa domina toda la estensa huerta, situado entre 2 arroyos, y esta pioduce esquisitas hortalizas, legumbres de todas clases y delicadas frutas; contiene ademas 3 hermosos pozos de yelo con sus correspondientes balsas, de los cuales se surten las ciudad de Lérida, Fraga, Barbastro, Nonzon y todos los pueblos de sus comarcas, cuando escasean de este art., y por contratas equitativas ha producido en varios años cuantiosas sumas; en una palabra, es preferible esta quinta por todos conceptos á los sitios mas amenos y deliciosos. El TERRENO es muy quebrado, y sus escasos llanos y hondonadas se aprovechan mucho para el cultivo; comprende 1 leg. cuadrada y abunda en aguas de regadío que le fertilizan ; contiene arbolado de encinas que dan rica bellota, de robles, olivos, frutales y mata baja; le cruzan varios CAMINOS locales, PROD. trigo, centeno, cebada, aceite, vino, fi utas y hortalizas; cria ganado lanar, vacuno, de cerda y cabrio, y caza de diferentes especies, POBL. 12 vecinos, 74 almas, RIQUEZA IMP. 45,920 reales

CONTR. 4,994 reales

Es célebre en la historia esta población porque en el año 4165 se hallaba en poder de los Castros, defendida por un llamado Lope de Arenas, y fue sitiada con el mayor empeño por D. Ñuño de Lara. D. Lope la defendió con tal tesón que el sitiador desesperó de eutraila á fuerza de armas, y acudió al cohecho, que le proporcionó un criado del Arenas, cuyo criado mató á su amo y se rindió la plaza. Esta rendición fue de grande entidad para el de Lara ; pues al paso que lo dio aliento, desmayó al leones, quien para resguardarse do sus embates tnvo que ajustar una liga con el rey de Navarra,

ZORITA DE LOS CANES

v. con ayuntamiento en la provincia de Guadalajara (7 leg.), partido judicial de Pastrana (1 1/2), audiencia terr. de Madrid (14), ciudad g. de Castilla la Nueva, diócesis de Toledo (18). SIT. al pie de un cerro , dominada por un antiguo castillo bastante bien conservado , goia de CLIMA templado y sano. Tiene 50 CASAS, la consistorial con cárcel ; una iglesia parr. (San Juan Bautista), cabecera del arciprestazgo de su nombre, servida por un cura que obtiene aquel cargo. Confina el término con el común de Pastrana, Albalate y r. Tajo; dentro de él se encuentran las ermitas de San Miguel, que sirve de campo-santo , y el desp. de Rochafna. El TERRK.NO bañado por el Tajo , en cuyas riberas hay bastante arbolado, y cuyo paso facilitan 2 barcas, es de mediana calidad.

CAMINOS los locales, de herradara en mal estado. El CORREO se recibe y despacha en Pastrana. PROD.  cereales , legumbres, aceite, vino, cáñamo y pastos, con los que se mantienen las yuntas necesarias para la agricultura ; hay caza abundante de conejos y perdices, y pesca de anguilas, barbos y otros peces, IND.  la agrícola, un molino harinero y otro aceitero, COMERCIO esportacion del sobrante de frutos, ó importación de los art. que faltan, TOBL. 43 v e c , 120 almas

CAP. PROD. L.028,334 reales IMP. 61,700. CONTR. 3,968.

HISTORIA. Redúcese á esta población la celebérrima Contrebia de la bist Hispano-romana. Aquella c fortisima, que mereció á Valerio Máximo el dictado de Alcázar de la Celtiberia aquella c , que sitiada por Q. Fulvio Flacco, hubo de rendirse, porque las grandes lluvias interceptaron el auxilio que esperaba de los celtíberos propiamente dichos (181 antes de J. C ) aquella ciudad que, habiendo recobrado su independencia , díó ocasión á Q. Mételo para ostentar todos sus grandes talentos militares, de modo que como se apellidó el Macedónico, mereció haberse llamado también el Celtibérico Mételo la tomó por sorpresa año 140 antes de J C. Todavía brilló Sertorio, operando contra esta c ; y solo pudo someterla después de 44 dias de continuo cerco , que le costó gran número de soldados. Por el fragmento de Livío publicado por Giovenazo, se sabe que se llamó también Leucada.

Esta antiquísima y fortisima Contrevía no asoma en la Geografía Hispano-romana, cosa admirable por cierto; pero las relaciones históricas ofrecen los indicios bastantes para determinar su correspondencia como queda hecho, fijándola en Zorita dolos Canes «Todo hombre que no sea pirrónico por vanidad, ó que no esté preocupado, ha de abrazar esta reducción.

» Asi se espresa el erudito Cortés; habiendo espuesto las razones que pueden dar luz para determinar su correspondencia.

Biblioteca del Duque de Osuna (historia de Madrid)

(calle de Leganitos núm 54).  FSe empezó á formar lentamente por adquisiciones de los duques de e s t e nombre, y tomó su principal i n cremento de los muchos y buenos libros que compró el Sr.  D. Pedro Tellez Girón, IX duque de Osuna, abuelo del actual poseedor.  La enriqueció tambien con libros impresos y manuscritos, y señaló* una dotación anual para su conservación y aumeuto, el malogrado Sr.  D. Pedro Alcántara Tellez Girón, XI duque de Osuna , cuyo noble ejemplo sigue su ilustre hermano ü .  Mariano.  Fue pública antes de 1808 , y consta de unos 25,000 volúmenes sin contar los manuscritos.

Biblioteca del museo de ciencias naturales (historia de Madrid)

Por falta de local esta biblioteca se halla distribuida en el edificio del Jardin Botánico (paseo del Prado), y en el del Gabinet e de Historia Natural (calle de Alcalá, núm.  19).  En el p r i mero se han colocado la mayor parte de libros relativos á la ciencia de las plantas; siendo muy notable esta sección de nuestra librería por las escelentes y costosas obras, muchas de ellas iconográficas y en gran número pertenecient e s al siglo pasado; bien que en estos últimos años se han adquirido algunas de las modernas mas necesarias al e s t u dio descriptivo general y al peculiar de las plantas españolas.

Es igualmente adquisición reciente la libreria del difunto profesor de agricultura D. Antonio Sandalio de Arias que el Gobierno ha comprado á su viuda para aumentar nuestra biblioteca de Historia Natural.  La parte de ésta d e positada en el Gabinete, se compone de obras de química, física, mineralogía, geología, zoologia, botánica y no p o cos volúmenes relativos á otras materias bien distintas.  Como en la sección depositada en el Jardin , sucede aquí que la mayor parte de las obras son antiguas , pero por lo r e gular selectas y de bastante coste.  Para el servicio de las cátedras y tareas prácticas de clasificación, se han comprado modernamente varios tratados descriptivos que por su escesivo precio no están al alcance de las facultades de los discípulos, tales son la Iconografía de Geoffroy Saint H i l a i r e , l a s de las aves de Temminke,la d é l a s aves de África de Levaillant, la del reino animal de Cuvier por Guerin , la de los peces de Cuvier y Valenciennes , el viage al polo Sud y á la Occeania de Duihont ü’Urville , la parte malacológica de la Historia Natural de la Argelia, laHerpetologia de Dumeril y Vibron, la Sinomimia insectorum de Schornher y varias otras , que j u n t o con las láminas zoológicas de Aquiles-Comte , que nos trajo de Paris para el mismo servicio el aprecíame y entendido director general de Instrucción pública D. Antonio Gil de Zarate, queda bastante cubierta la falta que hace ocho años imposibilitaba casi la enseñanza práctica de la zoologia en el museo.

ZARAGOZA

audiencia terr. de la Península, compuesta de la provincia de su nombre, y de las de Huesca y Teruel, ó sea del ant. reino de Aragón, con las pequeñas variantes que en sus lím. con las provincia del reino de Valencia y principado de Cataluña introdujo la división terr. de 1834.

Se halla sit, al NE. entre los 39° 51′ 30″, 42« 54′ 50″ lat.,y los I 4 30′ 12″, 4» 3 1 ‘ 2″ long. E. del meridiano de Madrid, y confina por el N. con el Pirineo; al E. cou la audiencia de Barcelona y su provincia de Lérida, y la de Valencia por su provincia

de Castellón de la Plana; al S. también con la de Valencia por la provincia de su nombre; al O. con la de Albacete y su provincia de Cuenca, con la de Burgos por su provincia de Soria y con la de Pamplona. Se estiende 1,233 leg. cuadradas distribuidas en los partido iud. con los ayuntamiento, ciudad, v., L., ald. y desp. que resultan del estado que sique. (Ver en el original)

Con gusto nos estenderiamos en la descrip. geográfica de este suelo privilegiado por la naturaleza, de clima templado, si bien frió al N. y S. por los montes que forman sus lindes, de suelo feraz, capaz de todo género de producciones , y que rinde con abundancia cuantas semillas en él se cultivan, proporcionando al propio tiempo abundantes y muy finas yerbas de pasto para alimentar las crecidas cabanas de ganado lanar, cabrio y de cerda que en él se cuentan, aun después de la notable persecución que esta riqueza sufrió en las guerras nacionales y civiles del actual siglo.

Pero se han dado tan estensas, tan minuciosas descrip. sobre cuanto hace relación á la geografía física y civil del terr.

en los art. de provincia y en el del ant. reino y e . g., que nada nuevo pudiera añadirse, ni hacer otra cosa que repetir, separándonos del principal objeto de este art. Por las mismas causas nos abstenemos de entrar en la historia de la legislación especial de Aragón, contentándonos con referir lo que corresponde al establecimiento de la audiencia.

La tenaz resistencia que las provincia de la ant. corona de Aragón opusieron á la dinastía de los Borbones, y la libertad con que manifestaban, que solo al influjo de las armas se debia su sumisión, á la cual faltarían tan pronto, como se considerasen bastante poderosos para repeler la fuerza con la fuerza , llamaron muy particularmente la atención de Felipe V, quien atribuyendo aquella resistencia á las leyes especiales del país, y al modo especial con que en él se administraba la justicia, derogó los fueros en cuanto á lo criminal , y aunque sostuvo la legislación civil, cambió la magistratura, disponiendo por real decreto de 29 de junio, dado en el Buen Retiro, y real cédula espedida en Madrid á 7 de setiembre de 4707, se formase en Aragón una aud., y mandó se gobernase y manejase en un todo como las dos cnancillerías de Valladolid y Granada, observando literalmente las mismas regalías, leyes, prácticas, ordenanzas y costumbres, sin la menor distinción y diferencia en nada, escepto en las controversias y puntos de jurisd. ecl. y modo de tratarla.

Del preinserto decreto se deduce, que en Aragón se creó una cnancillería igual en un todo á las existentes en Castilla; pero duró corto tiempo este régimen. Hallándose el mismo rey en Zaragoza, mandó por real decreto de 3 de abril de 474 4 el establecimiento de un nuevo gobierno.

Dispuso hubiese un comandante general, á cuyo cargo estuviera el gobierno militar, político, económico y gubernativo; una audiencia con dos salas, una para lo civil y otra para lo criminal, un fiscal para ambas y un regente para su régimen; y anadia ser su voluntad que la audiencia se compusiese de personas á su arbitrio, sin restricción de provincia, pais ni naturaleza , entendiéndose que en la sala del crimen se habían de juzgar y determinar los procesos según la costumbre y leyes de Castilla , aplicándose bus penas pecuniarias á la t e sorería de la guerra, sin mezclarse ni oponerse á los bandos militares, ni disputar ni contradecir la ejecución de ellos, y que la sala civil había de juzgar los pleitos civiles según las leyes municipales de Aragón, salvo en los casos en que se tratase de contratos y dependencias en que el rey interviniere, pues entonces debia enjuiciarse y fallarse por las leyes de Castilla.

Posteriormente por real decreto de 44 de setiembre del mismo año ordeno el aumento de una sala mas para lo civil, y que se manejase en los mismos términos que la de Sevilla.

Después de esta época la audiencia de Zaragoza ha seguido las mismas vicisitudes que las otras audiencia de la Península, siendo en el dia su personal y el de los part iud., asi como el presupuesto ordinario y estraordinano de ella, el que resulta del estado que va á continuación. (Ver en el original)

La circunstancia de ser la audiencia terr. de Zaragoza la última terde que hayamos de ocuparnos, nos pone en efcaso de presentarla como el resumen general de esta parte principal de nuestra obra. Mas para no perjudicar en modo alguno a cuanto con ella tiene relación, daremos dos partes a este articulo, en la primera trateremos de cuanto hace relación a a la estadistica criminal particular del terr, en la segunda presentaremos el cuadro general comparativo de loq eu se   refiere a la estadística criminal de todas las audiencia territoriales. Los etados que van a continuación nos conducen al primer objeto: (Ver en el original)

El estado número 3 trata de las personas\\ esto es, de los acusados, absucltos, penados presentes y contumaces, reincidentes con el intervalo que medió desde la reincidencia al delito anterior, y de las diferentes circunstancias que concurren en los procesados; y en la segunda da razón de las proporciones en que resultan. Según el mismo, los acusados de 10 á 20 años están en relación con los de 20 á 40 de 0*205 á 4 , y estos con los del último periodo de 3*403 á 4; los hombres á las mujeres como 40’599 á I; los solteros á los casados como 0*634 a 4; los que saben leer y escribir á los que no saben como 0″778 á -1 , y los que ejercen profesión científica y arte liberal con los dedicados á artes mecánicas, como 0’036 á 4 consta igualmente que los absueltos están con los acusados en razón de 0’178 a 1; los penados también con los acusados en la de 0’822 á 1; los contumaces-con los presentes en la de 0’100 á 4; los reincidentes con los penados en la de 0’095 á 1 ; y por último , que entre la pobL y los acusados hay la relación de 338*721 á 4. Resulta por tanto, que la audiencia de Zaragoza en la escala comparativa core las otras aud., por el número de procesados, ocupa el noveno lugar. Conviene tener presente este dato para cuando se presenten las reflexiones que surgen de la reunión de todos los antecedentes de este territorio.

Por el espresado dato entraremos á inquirir la proporción con que cada una de las provincia que comprende la jurisd. de la audiencia ha concurrido á la masa total de acusados, y la r e lación en que se hallan con las otras provincia de la monarquía.

En la de Huesca, situado al N., el número de procesados subió, á 542; y calculándose la población en 214,874 almas, la razón. de estas con aquellos es de 396*372 á 4. Tanto en Cataluña como en otros terr. hemos observado, que en los estreñios montañosos, ya por la sencillez de las costumbres, ya porque la misma pobreza del pais no da lugar al desenvolvimiento del lujo, det juego y de otras pasiones que con facilidad se desarrollan en las tierras bajas y mas próximas á las grandes \ ias de comunicación, el número de acusados era infinitamente me— ñor; y en la provincia de Huesca, si bien aparece alguna diferencia comparada con la cap. del antiguo reino, no es tanta como debia esperarse, y mucho menos habiendo sido el punto en que menos se dejó sentir la guerra civil. Por et contrario, en la provincia de Teruel, continuamente desvastadapor los partidarios de D. Carlos y dominada por ellos en gran parte, donde si bien hay terrenos montuosos predominan las tierras llanas , la proporción entre el número de hab. y los acusados es mucho mas ventajosa, á saber 509’450 á 4, diferencia 4 44 unidades. La provincia de Zaragoza dio mayor número de acusados que las otras dos reunidas, 4,205 , por lo que considerándosele 304,823 almas, la proporción es de 252’965 á 4. Que tal sea el achaque de las grandes población, lo hemos comprobado en casi la totalidad de los art. de aud., y lo comprueba la esperiencia por otra parte es menester también tener presente, que la época á que los datos estadísticos que nos ocupan se refieren fue una de las mas difíciles para la cap. de Aragón, porque apenas repuestos los e s píritus de los padecimientos ocasionados por la guerra civil, las pasiones políticas se desbordaron , produciéndose por las diferentes ideas, nuevas conculcaciones , y nuevos agravios que vengar, y nueva serie de delitos. La provincia de Zaragoza ocupa en la escala general de las provincia, sacada del número de procesados, el 43 lugar; la de Huesca el 36 , y la de Teruel el 40.

El estado número 4 se contrae á los delitos de homicidio y de heridas, y á las armas é instrumentos empleados en su comisión. Por él se vé que los delitos de sangre ascienden á 458; y siendo la población 734,685, la relación es de 4604*4 46 á 4. No era en verdad de esperar tan ventajoso r e sultado después de la pintura y de las anécdotas que del carácter y de las costumbres de los aragoneses hacen los estranjeros y no pocos nacionales; después de la idea de terror que al trabuco y puñal aragonés se difundió por todo el mundo; en ese pais en que se creia y aun se cree que entre las palabras y las obras median pocos instantes, que se ejecutaba un homicidio por la menor disputa, y aun á las veces por simple diversión, el número de atentados de este género es menor comparativamente que en 5 audiencia , á saber Albacete, Cáceres, Granada , Pamplona y Valencia, y menor que en 40 el número total de delitos, de sangre, á saber •• Albacete, Burgos, Cáceres , Coruña, Granada , Madrid , Pamplona, Sevilla, Valencia y Valladolid.

Tampoco se advierte en el terr. de la audiencia de Zaragoza, como sucede en otros muchos, particular encarnizamiento en la perpetración de los delitos, deducida esta consecuencia por al número de armas todas las aprehendidas en el ¿erritario ascienden, las de fuego, á 74; esto e s , 54 de «so lícito y 20 de ilícito. y á 4 60 las blancas, 125 permitidas y 35 prohibidas Si se esceptúan las audiencia de Barcelona, Canarias, Mallorca y Oviedo , quizás en ninguna otra se e n cuentra menor número de armas que en Ta de Zaragoza, tanto de las permitidas, como de las prohibidas de ambas especies.

Llama laatencion el número de casos en que se aplicó el veneno como instrumento del delito, poco comprensible •con el carácter noble y franco que se atribuye á los aragoneses.

La misma graduación que al hablar de los acusados, se observa en el uúmero de delitos de homicidio y de heridas con que cada una de las provincia ha contribuido; la de Huesca presenta 16 delitos mas que la de Teruel, y la de Zaragoza 80 mas que las otras dos reunidas. En la escala •comparativa de las provincia por el número de delitos de san- •gre, la provincia de Zaragoza ocupa el lugar 33, la de Huesca el 44 y la de Teruel el 42.

El estado número 5 contiene los acusados por losdelitos de lodo género perpetrados en el terr., divididos en 6 series, según la mayor ó menor analogía de unos crímenes con otros, el número dé los absueltos y las penas impuestas á los declarados culpables. Por conspiración, rebelión, pasquines, resistencia y motin fueron procesados 253, declarados absueltos 72, y culpables 481; de los cuales fueron condenados á pena de muerte uno, á presidio en África uno, á peninsular 3 y á corrección 6; á confinamiento uno , á cárcel 5 4, á prisión sufrida 10, á multa 68, á redención pecuniaria 21 y a apercibimiento 16. Los acusados por contrabando, falsificación y faltas de empleados subieron á 261; resultando absueltos 35, quedaron pues como culpables 206 á quienes se impusieron 17 penas de presidio peninsular, 11 de correccional, uno de África con retención , otro de confinamiento, 12 de cárcel, uno de inhadilitacion, 4 de prisión sufrida , 128 de multas, 10 de redención pecuniaria y 23 de apercibimiento.

Siempre hemos fijado la atención en el contrabando, porque ó bien sea por defecto de nuestra legislación, bien por otros motivos , este es, en casi todos los terr., uno de los delitos mas frecuentes, aunque castigado con blandura y perdonado con facilidad, sin considerar que es la fuente ú origen de otros crímenes de mas consideración, como son el homicidio y el robo los procesados por este delito fueron en todo el terr. 176, número escaso, y al cual apenas podemos dar crédito, considerando la propensión que al fraude prestan los estensos límites de Aragón con el vecino reino de Francia, y á que esta especulación constituye el modo de vivir de multitud de montañeses; reconocemos sin embargo la facilidad con que pueden eludir la vigilancia del resguardo y su persecución , y por lo mismo que uo es estrauo no sea mayor e! número de procesados. Para dar á conocer la relación comparativa del terr. con los otros terr. por este genero de alentado, presentamos el siguiente cuadro• (Ver en el original)

De la precedente demostración resulta que el delito de contrabando ha sido menos frecuente en la audiencia terr. de Zaragoza que en las de Canarias, Coruña, Mallorca, Pamplona y Sevilla.

Continuando en el examen del estado número 5 se encuentra que los procesados por blasfemia, estupro , inmoralidad» escándalo y vigamia, fueron 56, recayendo fallo absolutorio en 2 y condenatorio en 54 del modo siguiente; presidio en África 2, peninsular 5, correccional 5, confinamiento uno, cárcel 14, multas 4 8, redención pecuniaria 8 y apercibimiento 3. Por aprehensión de armas, vagancia y mala conducta aparecen 96 acusados, de los que resultan absueltos 30 y por tanto reducido el número de penados á 66, condenados 4 4 á presidio peninsular, 48 á corrección , 6 confinados, 8 á cárcel, 4 á prisión sufrida, 40 á multa, 40 á redención pecuniaria y 4 á aparcibimiento.

Hemos venido á parar naturalmente al examen de los atentados que mas directamente afectan á las personas y a las cosas. Desgraciadamente vemos prevalecer en el terr. de la audiencia la propensión á los delitos contra la vida y seguridad de los ciudadanos con la notable diferencia de 393 unidades sobre los atentados contra las cosas, y lo que es mas sensible, que si se atiendeá las penas impuestas, los delitos consumados de homicidio, comparado con el número de los que por él fueron acusados, presenta pocos ejemplos en el curso de nuestra obra, de los 949 procesados por toda clase de delitos contra las personas , fueron absueltos 4 06, quedando penados 843, con 4 6 penas de muerte, 18 en África con retención, 24 sin esta circunstancia agravante, 44 á presidio peninsular , 52 á correccional, 88 á cárcel, uno á inhabilitación ó privación de empleo, 44 á prisión sufrida, 74 á multas, 383 á redención pecuniaria y 400 á apercibimiento.

No podemos menos de lamentar tan aciago resultado, pero recordamos lo que no ha mucho digimos, que el terr., en la época á que los antecedentes se refieren, se hallaba afectado por circunstancias estraordinarias que indudablemente debieron de influir mucho en la sustanciacion de causas de homicidio, y en el rigor de las penas impuestas. Al ocuparnos de esta especie de delitos en otros terr., hemos sentado como doctrina práctica , que la última pena y la inmediata pocas veces se imponían por el simple homicidio, y que mas bien, eran la condena de la alevosía ó déla premeditación probados, ócon indicios juris et de jure. Conocidos es de todos el carácter franco del aragonés, su valor y decisión; pocas veces, pudiera casi asegurarse, que nunca, es la traición consecuencia de sus resentimientos personales.

Las audiencia de Barcelona, Cananas, Granada, Mallorca y Oviedo presentan menos delitos contra la propiedad que la de Zaragoza; las restantes le esceden considerablemente, como puede verse en sus respectivos artículos; se observa sin embargo, que el número de penas de muerte impuestas en este terr. por esta clase de crímenes, es mayor comparativamente que en ninguna otra; y esto nos induce á creer que han sido en mayor número en ella los robos en que han concurrido circunstancias agravantes. A 556 sube el número de los procesados por incendios, robos, hurtos, estafas y tala de montes, el cual queda reducido á 437 por haber sido declarados absueltos 1 26; y las penas que se impusieron son 7 de muerte, 7 inmediatas, 12 de presidio en África, 35 peninsular, 75 correccional, 86 de cárcel, 46 de prisión sufrida, 59 de multa, 1 de redención pecuniaria y 98 de apercibimiento.

El estado núm. 6 ° comprende dos partes; la primera trata de la proporción de la población, los acusados y los penados con cada una de las penas; y la segunda de la relación que con los mismos datos guardan las penas mayo-es y las menores procederemos por su orden al oportuno examen.

Las penas de muerte están en razón de la población de 4 á 30611’87, en los acusados 4 á 90’37 , y en los penados 4 á 74’50, mínimo que tan solo se encuentra en las audiencia de Granada, Pamplona, Sevilla y Valencia la pena inmediata es á la población como 4 á 28257*12, á los acusados 4 á 83*42, y á los penados 4 á 68’76, mas ventajosa que en las aud.

de Albacete, Cáceres, Pamplona, Sevilla y Valencia; las penas de presidio en África guardan la razón con los hab.

de 4 á 48838’07, con los acusados de 4 á 55’61 , y con los penados de 4 á 45*8’, en la cual resulta mas favorecida que las audiencia de Albacete, Barcelona y Valencia. Lo espuesto da una idea bastante luminosa para apreciar la relación comparativa entre las penas y la población, los acusados y penados en el terr., y con los resultados de los demás territorios.

Las penas mayores impuestas por la audiencia terr. fueron 206 y las menores 1,780; por tanto la relación de estas con aquellas es de 8’64 á 1, y de las primeras ó sean mayores con la población 1 á 3566’48, y las menores 1 á442’69 entre los acusados y las penas mayores la razón es 10’52 á 1, y con las penas menores Vil á 1 ; y la proporción de los penados con aquellas es 8’68 á 1, y en las segundas 4’04 á L. Si buscamos la relación de las penas mayores y las menores en las demás audiencias para comparar con la de Zaragoza, hallaremos que aventaja en los resultados de las primeras á las de Albacete , Cáceres , Granada, Madrid, Pamplona , Sevilla, Valencia y Valladolid; y en ios de las segundas, a las de Albacete, Burgos, Cáceres, Coruña, Granada, Madrid, Pamplona, Sevilla y Valladolid.

(Continua en el original)

ZAMORA

ciudad con ayuntamiento, cap. de la provincia y partido judicial de su nombre, silla episcopal sufragánea de Santiago , comandancia militar en la aua. terr. y ciudad g. de Valladolid, intendencia, adm. de rent. y subalterna de correos de la de Medina del Campo.

SITUACIÓN Y CLIMA. Se halla al NO. de la Península á los 41» 30′ 20″ lat. y los 2« 2′ 30″ long. O. de Madrid, sobre la meseta de una pequeña cuesta , en su mayor parte, y á la orilla der. del Duero, cuyas aguas sirven de murallas por la parte del S.; su clima es mas bien benigno que riguroso; sin embargo el invierno dura mas que ninguna otra estación, pues puede decirse que no hay primavera á causa de los vientos NO. que reinan la mayor parte de los meses de marzo, abril y mayo. Las nieblas cargan demasiado, haciéndose duraderas y espesas por las evaporaciones del Duero.

INTERIOR Y AFUERAS. Circunda la ciudad una muralla en lo general de piedra sillería y de figura irregular por los muchos ángulos ó rincones que forma es de poco espesor y tiene trozos de muy ant. construcción. En la estremidad SO. de \a población hay un cast. ó mas bien ciudadela de tercer orden que hacen insostenible tres cerros que la dominan al O. y NO.-, en el dia forman parte de esta fortaleza la cated.

y el palacio episcopal. Le guarnece una compañía de artillería.

Tiene 8 piezas montadas de diferentes calibres, con el suficiente repuesto de municiones. El almacén de pólvora se halla en la parte mas elevada del torreón principal.

Facilita la entrada de esta fortaleza un puente levadizo, al que precede el glasis y un foso semicircular. En el glasis pueden evolucionar 2,000 infantes. Es obra del año 36, asi como la agregación ó fortificación de la catedral y palacio episcopal, que dan vista al S. aguas vertientes al Duero, dominando la entrada del puente. La muralla fue reparada en el mismo año con buena aspillera en su torno y dos baterías sobre los cubos laterales de la puerta de Sta. Claro. Siete puertas y dos p ortillos lacilitan la entrada á la ciudad aquellas se llaman la de Sta. Clara, situado al NE ; la del Puente al S.; la de la Feria y las del Pescado y del Obispo al O., y la Nueva y de San Pablo al E. las tres primeras son principales con sus correspondientes registros , y se hallan fortificadas por unos pequeños reductos aspillerados. Los portillos se denominan de San Martin y San Torcuato situado hacia el N. y NO.

Constalapoblación de 1,704CASAS,85calles, unaplazay 30plazuelas , con 5 arrabales que son, el de San Lózaro al O. con 14 calles, 4 plazuelas y 299 casas, y los del Espíritu Santo, Olivares, Cabañales y San Frontis al S. el primero tiene 12 casas y una sola calle el segundo 140 distribuidas en 6 calles y 3plazuelas; el tercero 72 con 3 calles , y el cuarto 144 de las primeras, repartidas en 4 calles. La principal de estas de la ciudad es la de Sta. Clara, tanto por su anchura, como por su limpieza y situado; unida con la de la Renova, la de la Rúa , plazuela de las Descalzas y Rúa de los Leones , forman una vía recta de 1/2 cuarto de leg. de estension que atraviesa la ciudad de NE. á S. ó sea desde la puerta de Sta. Clara hasta el portillo del Obispo las de San Torcuato , la Costanilla, y la de Balborraz, son también de las mas principales y transitadas.

EoiFicios MAS NOTABLES DE LA CIUDAD. Carece Zamora de edificios ant. y modernos que puedan llamarla atención de los víageros sin embargo descuellan sobre los demás la catedral; el hospital de hombres, colocado en el centro de la ciudad con una anteplazuela que lleva su nombre el edificio es de piedra sillería, peí o de arquitectura sencilla con espaciosas y ventiladas salas, capilla y cuanto pueda necesitarse para el objeto á que está destinado frente a él se halla el Hospicio, edificio también sólido y capaz, si bien de no tan bellas formas como el anterior; nada le falta tampoco de cuanto pueda necesitarse para su instituto. El Seminario conciliar, conv. que fue de la Compañía de Jesús, con todas sus fachadas de piedra silleria y con hermosas vistas al SE., es también edificio notable, como igualmente los cuarteles de caballería ó infantería, situado á la parte N. y E. de la población, y el palacio episcopal a la del S. La cárcel es obra moderna, sólida, cómoda y capaz aunque nada elegante. Por su mucha capacidad merece notarse la casa en que están las oficinas de Hacienda ; este edificio se halla en lo mas céntrico de la c , en una plazuela que algunos llaman de la Yerba . siendo curioso el origen que dan á este nombre cuenta la tradición que en la actual casa de las referidas oficinas vivía una familia de lamas distinguida nobleza, y otra no menos ilustre ocupaba otra de enfrente, que aun hoy conserva un elevado torreón ; se refiere que estas dos familias llegaron á enemistarse de tal manera, que andaban á tiros las mas de las veces, por CUYO motivo dejó de transita! la calle el resto de los veciudad en términos de criar yerba su piso, dándole desde entonces este nombre 1 hoy se llama plazuela de la Intendencia Renova porque precede á esta calle y plazuela de la Yerba, sin duda por venderse en ella todos los forrages.

PARTE MUNICIPAL. Hay un ayuntamiento compuesto de un alcalde corregidor dotado con 16,000 reales de los fondos municipales , tres tenientes de alcalde y 44 regidores con su s e cretario de ayuntamiento El presupuesto municipal es como sigue (Ver en el original)

Concurren á la escuela práctica 4 44 niños, siendo los aspirantes á maestros de 45 á 46.

Hay ademas dos escuelas públicas, una en el arrabal de San Lázaro y otra en el de San Frontis la primera se halla servida por un profesor con 2,200 reales de dotación , á la cual asisten de 45 á 50 niños; la segunda frecuentada solo por unos 20 discípulos, tiene un profesor con 2,000 reales de sueldo.

De niñas hay dos escuelas públicas, á que asisten de 60 á 80 alumnos. Escuelas privadas se cuentan 5 de niños, frecuentadas por unos 350 discípulos, y 3 de niñas, á las cuales concurren de 55 á 70.

INSTRUCCIÓN SECUNDARIA. LO es el Instituto de primera clase creado por real orden de 42 de jumo de 4846, y situado

en el centro de la c . , en parte del edificio que fue conv. de monjas de la Concepción, en el cual se han hecho obras por valor de 37,000 reales Tanto por la capacidad del establecimiento como por su situado, no cede en nada á ninguno de los mejores de España contiene ademas el Museo y Biblioteca provinciales; el primero con 4 44 cuadros que se han recogido de los muchos que habia en los conv. de la provincia, y la segunda con mas de 7,000 volúmenes, también de los mismos , pero en su mayor parte obras de teología mas como anualmente se destina en el presupuesto del Instituto una cantidad de 2,000 reales para adquisición de obras con destino á la Biblioteca , muy en breve podrá contar con obras de lo mas selecto. Hay hasta 42 profesores á cuyo cargo están las diferentes cátedras de filosofía, historia, física etciudad El número de matriculados en el curso de 4 847 al 48 fue de 4 4 7, comprendiendo solo los 4 años primeros. Asciende el presu- tuesto de ingresos á 22,000 reales y el de gastos á 4 42,000.

as dotaciones de los maestros están arregladas á la plantilla del reglamento vigente. Otro establecimiento de instrucción secundaria es el Seminario conciliar sostenido con fondos del Estado y algunas rentas propias cuatro catedráticos ecl. dan la enseñanza de filosofía y teología, dotados los primeros con 450 ducados y con 200 los segundos , y ademas casa, manutención y asistencia unos y otros. En el año de 4847 se matricularon 77 alumnos, de los cuales los 20 fueron internosy los 57 estemos; los primeros debieran pagar al seminario 6 reales diarios, según las instituciones del establecimiento; pero ninguno paga esta pensión por entero sino dos terceras partes, una mitad ó una tercera parte, no faltando algunos que están gratis. Un rector sin cátedra dirige y gobiérnala escuela en la parte literia, económica y disciplinal; su sueldo es de 6,000 reales con casa, manutención y asistencia, todo en el mismo seminario.

ESTABLECIMIENTOS DE BENEFICENCIA. Hay un hospital para hombres situado en el centro de la c , cuyo edificio, s e gún hemos dicho , es uno de los mejores de ella puede1 admitir cómodamente 300 enfermos fundóse en 40 de febrero de 4629 por disposición testamentaria de los Señores D. Isidoro y D. Pedro Moran. Para mujeres existe otrotambian bueno y capaz, si bien el edificio carece de las beüas; formas que el anterior. Ambos están gobernados con suje4- cion al reglamento vigente por la Junta de Beneficencia-,Sus presupuestos son como sigue (Ver en el original)

Los ingresos son procedentes de rentas propias •- el déficit se cubre del presupuesto municipal. El hospicio se halla también en el centro de la población y sujeto en su gobierno al mismo reglamento y leyes vigentes tiene algunos talleres de tejidos, que por faltar fondos para surtirlos de primeras materias nada producen . se ensena á los niños, ademas de todo lo coi cerniente á instrucción primaria, algunos oficios mecánicos su presupuesto es el siguiente De ingresos 68,533 reales

De gastos 366,834 Déficit 298,300 El déficit, se cubre del fondo provincial. Hay aderaras varias memorias pias, cuyos productosde 55,670 reales se aplican á los hospitales y hospicio.

PARTE ECLESIÁSTICA. El principal templo es la catedral, dedicada á la Transfiguración, y situado al estremo S. de la c es obra elegante y sencilla, pero sólida tiene á la entrada un arco de especial mérito en opinión de los inteligentes.

El retablo es un cuadro magnífico de alabastro, digno de admiración representa la Asunción de Maria Ssma. Sobre el mismo retablo en la parte superior se ostenta la efigie del Redentor, también de alabastro , en la espresiva acción de recibir entre sus salvadores brazos á su tierna madre y á todo el género humano. Las columnas que le decoran son de un jaspe rojizo bien pulimentado. El coro es de nogal oscuro perfectamente tallado. Aparecen en el respaldo de cada sillón las imágenes de los patriarcas, apóstoles, evangelistas y demás PP. de la iglesia, y en torno de cada uno la inscripción alegórica adecuada, sacada de la Sagrada Escritura.

Son diversas las capillas que contiene, aunque sin mérito4 artístico, pero se admira en la titulada de San Pablo laimagen penitente de este santo en el trance de su caída. Ero esta misma capilla se halla custodiada la momia hallada eiv el monast. de Moreruela en el año 4836, tan entera y de apariencia carnal como si fuera viva-, se supone fuese la1 fundadora del monast. El carro triunfal es también digno deejogio por su mérito artístico, todo de plata filigránada,.

ejecutada con primor, elegancia y esmerada inteligencia- en los remates de las columnas ostentan preciosas figura* de oro, alusivas á la idea, y finos remates del mismo metall sobre la cúpula. Todo lo demás correspondiente á estaparte se espresa en el estado que sigue: (Ver en el original)

PASEOS hay 2 llamados San Martin y de Valorio; el primero se halla dentro de la población; es corto en estremo, formando un cuadro de poco mas de 5 0 varas; para formarlo fue necesario terraplenar el sitio donde está, pues era una cuesta. Hoy es un pequeño jardin con varias carreras de árboles que forman 7 calles con una doble ancha que las demos en el centro. El otro se halla fuera de la ciudad en un valle, por el cual corre un claro arroyo que lleva el nombre del paseo ; le precede una calzada con arboles á los lados, constituyéndole una especie de bosque de álamos blancos y negrillos; hay una fuente en medio de un pequeño salón ó carrera que forma el paseo, desde donde arranca una pequeña senda que conduce al interior del bosque; la mencionada fuente, que corre pocas veces, recibe sus aguas, por medio de una cañería, de las inmediaciones del pueblo de la Hiniesta situado en una altura á una leg. de la ciudad Estos paseos son poco á propósito para la estación de invierno, sirviendo entonces como tal el camino que conduce á las aceñas llamadas de -lijon, por estar resguardado de los vientos del N. y f)or bañarle el sol á la caida de la tarde. Otro paseo poco recuentado en el día, pero mucho en tiempo de las comunidades religiosas, es el denominado de las Pallas á orillas del Duero; consiste en una calle de árboles bastante ancha, teniendo por una parte el r. y por otra la cerca de una huerta ue fue de los benedictinos. Este paseo, situado al SE. solo poia servir para en tiempo de primavera ó verano, pues la mayor porte del invierno está inundado por el Duero.

TÉRMINO. Confina N. Roales y Valcabado á una hora; NE. Monfarracinos; E. Villaralbo y Coreses; S. Morales, Arctenillos y Pontejos; O. el Carrascal, y NO. la Hiniesta. Dentro de su demarcación se encuentran los desp. de Villagodio y Sto. Cristina, Penadillo , San Julián , Aldea Rodrigo y «¡verde, y los cas. de Puerto, Valbueno, Valdelaloba , Valderrey y los de los mencionados desp. de Penadillo y Valverde.

Por la parte del E. y á unos 3 0 pasos del puente llamado de Villagodio, se eleva una columna de una vara en cuadro de ancha, construida en 4 8 4 3 , la cual tiene por objeto eternizar la memoria del arrojo con que los zamoranos se opusieron en 6 de enero de 4 8 0 8 al paso del ejército francés que se dirigía hacia la ciudad.

TERRITORIO en lo general es llano, de 4.» y 2.» clase muy á propósito para viñedo, trigo y centeno. Al E., entre la población y Monfarracinos, se ven unos cerros de 2 2 0 pies de elevación poco mas ó menos, cuyo terreno es en parte calizo y en parte gredoso. Atraviesa el término de E. á O. el r. Duero, sobre el cual y al S. de la ciudad está el hermoso puente de Zamora, todo de piedra sillería con 4 6 arcos, 4 2 grandes y 4- pequeños en las estremidades. Las aguas de este r. corren perdidas para la producción, pues ni una insignificante sangría se le nace en parte alguna; lástima grande por cierto, cuando no es imposible, sino bastante fácil, hacer un canal de riego que desde Toro á Zamora hiciese de este país un amenísimo jardin con grande aumento de la riqueza pública.

Corre también por el término de esta ciudad el r. Valderaduey en dirección de N. á S., desembocando en el Duero. Queriendo aprovechar las aguas de este r. se construyó un canal de riego, que aun existe, con 4 puentes de piedra sillería en una pradera ó posesión de la marquesa de Villagodio; pero ningún resultado ha tenido, y las onras se han perdido. El puente de Villagodio ya citado, y tan estrecho que apenas puede pasar una galera mensageria, está sobre las aguas de este r., que suspende su curso «en verano, dejando solo algunos pozos de agua estancada. Recorren igualmente este término las aguas de un arroyo que viene de NO. á S. á desembocar en el Duei o y pasa por el bosque y paseo de Valorio; tampoco se aprovechan sus aguas.

PRODUCCIONES lo son vino, centeno, cebada, garbanzos, muelas, alubias y otras legumbres, siendo las principales cosechas las del vino y trigo. Los alrededores de la ciudad son huertas de esquisitas verduras de todas clases y en mucha abundancia, pues no solo los pueblos limítrofes, sino también Salamanca, consumen muchas de ellas. Las aguas para el beneficio se estraen por medio de aceñas. Hay ademas muchos colmenares, cuyo prod. no deja de ser de consideración.

INDUSTRIA T COMERCIO– se ejercen en la ciudad la mayor parte de las artes mecánicas. Hay fábricas de aguardientes, licores y cerveza; de sombreros, de curtidos, tintorerías y tahonas.

En el ejercicio de las artes no se emplea la maquinaria; todo se hace á fuerza de brazos y con los instrumentos co- j muñes á cada una; el principal comercio es el del vino, que se estrae para diversos puntos de la provincia y de-la de León.

También con los granos se trafica bastante; por lo demás, el comercio de telas, paños y quincallería es insignificante, estando reducido al de paños bastos, estameñas y lienzos del país. Contribuye mucho á este abatimiento en que se halla el comercio, según ya hemos dicho, la falta de comunicaciones, pues esta ciudad ninguna tiene con punto alguno importante de la Península. La comenzada carretera de Vigo, aunque de mucha utilidad, no remedia del todo estos males.

En el dia 3 de abril del presente año (1850) se constituyó la diputación provincial bajo la presidencia del Sr. CobeVnarlor, la componen los Sres. D. Manuel Diez, D. Matias Rubio, D. José Hidalgo, D. N. Muñiz Calderón de la Barca y D. Ramón Ruiz de Cachol, personas todas de probidad y honradez conocidas. Entre las cosas que con mas empeño han tratado, parece que ha sido la de pedir al Gobierno que vuelva á conferir á esta provincia el carácter de tercera clase que antes tenia. La nueva puerta del Pescado que se estaba construyendo sobre la carretera de Vigo camina á su término.

Hay cerca de 900 presidiarios ocupados en las obras de la enunciada carretera, cuya via de comunicación ha de reportar tantos beneficios al pais. Lo que sobre todo ansia este es, que cuanto antes se decrete la construcción de la obra de prolongación del canal de Rioseco á Zamora , con lo cual recibirán un gran impulso el comercio y la industria tan paralizados hasta aqui por falta de comunicaciones.

CORREOS T DILIGENCIAS. A continuación ponemos la entrada y salida de correos en la cap. con los demás pormenores á esta parte referentes.

(Continua en el original)

ZAHRA

los analistas arábigos refieren que el Nasr Ledin Alá el Omiade fundó la ciudad de Zahra en el año 325 de la egira (del 936 al 37 de J. C.) y le colocó 4.300 columnas de mármol ; empleándose cada dia en su construcción 6,000 sillares ademas de la piedra que se metía en la mamposteria. En medio se encumbró un alcázar real cuyo coste, al modo de decir de los árabes, solo Dios altísimo pudiera calcular; y trasladó allí la fábrica de moneda. Dicen que erigió esta admirable ciudad para complacerá cierta belleza esclava suya que se llamaba Zahara ó Flor y en su razón la apellidó Zahara; espresando Medina al Zahra ciudad de Zahara; pero Medina al Zahra puede tambien significar ciudad de flores o la Florida ; y asi la mezquita del Cairo donde se halla la biblioteca llamada Mesdjid el Azhar vale tanto como decir la Mezquita de las flores. Nada que puede encumbrar la idea de la magnificencia de esta „ƒ de recreo falta en las relaciones arabigas; y por cierto que bastan a retratar el gusto y suntuosidad de mas realce. Ademas de las 4,300 columnas de marmol esquisito que adornaban la morada del califa , todo el pavimento de los salones estaba enlosado de marmoles con matices admirables. Las paredes estaban igualmente revestidas de jaspes o de estucos salpicados de vivisimos colores cual los recuerdan los restos que aparecen aun en la Alhambra de Granada. Los techos pintados de oro y azul con arabescos preciosos su relieve cincelados con el primor mas asombroso. Contiguo al palacio se estendia el Jeneralife; y en medio de los jardines , sobre una loma que los senoreaba, descollaba ef pabellon del califa, donde solia descansar al regreso de sus cacerias. Sostenianlo columnas de marmol blanco cimadas de chapiteles dorados eran sus puertas de evano y marfil, y en medio de la glorieta pegada al pabellon sobresalia una concha de porfido con un surtidor de azogue que , recayendo en mazorcas a manera de agua, despedia a los rayos del sol miles y miles de visos centelleantes.

Habia por los salones fuentes de marmol de porfido y de jaspe, con variedad de hechuras, y con especialidad sobresalia en la plaza llamada del Califato , una concha de hermosisimo jaspe; rebosando de agua y en cuyo centro resplandecia un cisne de oro de una labor imponderable, labrado en Constanlinopla por encima brillaba la magnifica perla que habia regalado a Abd el Rahman el emperador griego Leon Vi. La fabrica de moneda (de la que se conservan aun algunas medallas) , cuarteles, y una mezquita redondeaban el conjunto de edificios apellidado Medina al Zahra. Estaba a 2 leg. al O. de Cordoba, bajando por el Guadalquivir. Era la mas frecuente morada de los califas es celeberrima en la historia de aquel tiempo como se comprende por su naturaleza ; pero sucumbio a la ruina de los musulmanes y al rigor del tiempo en terminos que no ha quedado el menor vestigio de ella.

ZALDIVIA

v. con ayuntamiento en la provincia de Guipúzcoa, partido iud. de Tolosa (4 leg ), audiencia terr. de Rúrgos (32), ciudad g. de las Provincias Vascongadas (á Vitoria 12), diócesis de Pamplona (8). srr. en un pequeña llanura á la faída del monte Aralar; con CLIMA húmedo pero sano. Tiene 112 CASAS esparcidas SU mayor parte en cas., la municipal y una posada; e s cuela de ambos sexos concurrida por 62 alumnos y dotada con 3,000 reales; iglesia parr. (Santa Fe) de segundo ascenso, servida por un vicario y 3 beneficiados; una ermita (San Saturnino) y cementerio; por medio de la v. cruza un arroyo tributario del r. Oria, y de sus aguas se oprovechan los v e c , asi como de las 45 fuentes que hay en el término 5 de las cuales son minerales pero sin analizarse todavia. El término que es de 2 leg. de N. á S. y de 1 de E. áO., confina N. Arama y Alza; E. Gainza y Abalcisqueta; S. Ataun y montes de Aralar, en que tiene comunidad de pastos con otros pueblos, y O. Lazcano y Yillafranca; á la dist. de una hora de la v. se ve un peñón llamado Ansoco gaztelu, con murallas dominando toda la provincia; el cual debió ser en la antigüedad una fortificación bien construida. El TERRENO es de buena calidad y en lo general de regadío y con bastante arbolado de nogales, cerezos, avellanos y castaños, CAMINOS-, locales.

El CORREO se recibe de Villafranca. PROD. maiz, trigo, lino, legumbres, hortalizas y frutas; cria ganado lanar y vacuno; poca caza y pesca de truchas esquisitas, anguilas, lampreas, madrillas y barbos, IND. la agrícola y pecuaria, POBL. 219 vec, 1,102. RIQUEZA IMP.. 121,170 reales vn. Los naturales de esta v. tienen grande celebridad por lo sobresalientes y aventajados en los bailes del país. Es patria del famoso Juan Ignacio de Istueta (Capaguinchigui), autor de la historia de los bailes antiguos del país Vascongado y recopilador de las canciones tumbien antiguas.

Esta población dependió de ‘la jurísd. de Villafranca , y Felipe III la eximió por cédula de 13 de abril de 1615; corcediéndole el fuero de San Sebastian desde entonces votó en las juntas generales de la provincia con 10 fuegos, en el 57° lugar.

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