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CASA DE LOS MINISTERIOS (HISTORIA DE MADRID)

(plazuela de su nombre). Delineó y dirigió este edificio D. Francisco Sabatini por los anos de 4776, v presenta dos fachadas, que forman ángulo e n t r e la plazuela de los Ministerios y la calle de Bailen, con piso bajo, principal y entresuelo intermedio. Su decoración no es tan bella como’da de la Aduana, obra del mismo profesor.

Todos los vanos del cuarto bajo v principal tienen guarda-polvos de muv poca gracia. El’ingreso á la escalera está adornado con ocfio columnas de granito de orden dórico . (pie sientan en la primera mesilla; luego parte un rainal de pocas gradas de granito con mesillas de mármol. Arrancan á ebrecha é izquierda del espresado ramal otros d o s , que terminan en el piso principal, y sc hallan bien iluminados por medio de l i n t e r n a s , y decorados por columnas y pilastras de orden jónico. Así en el portal como en la escalera hay muchos ornatos de escultura de buen gusto. No lo son menos los que se ven por las s a l a s , asi on pinturas al fresc o , p u e r t a s , mármoles y columnas, como en los objetos para el servicio de los oficinas. Hízose esta casa para que la ocupasa el marqués de Grimaldi, ministro de Estado, y todos tos que sucesivamente desempeñasen dicho cargo. En la misma residió el príncipe de la P a z , de cuyo tiempo son los adornos i n t e r i o r e s , y por espacio de alguiíos años hasta el de 1819 estuvo en ella,el consejo del Almirantazgo; trasladándose en dicho año al mismo local la biblioteca Nacional.

En 1826 pasaron á ocupar este edificio, que desocupó la biblioteca, los ministerios de Gracia y Justicia* Guerra, Marina y Hacienda, que no podian seguir en el palacio de S. M. por faltar habitaciones para la familia r e a l , que era ya numerosa. Después del incendio ocurrido en la noche del 29 al 30 de noviembre de 1846, de cuyas resultas padeció mucho el edificio, especialmente la p a r t e destinada al ministerio de la G u e r r a , se trasladó este á Sto. Tomás, y luego á Buenavista el de Hacienda, por falta de bastant e local para sus oficinas, se estableció en la Aduana, ocupando su sitio la mayoría del cuerpo general de la armada, cuyo archivo esta tambien en este edificio.

NUESTRA SEÑORA DE LA PIEDAD (VALLECAS) (HISTORIA DE MADRID)

(calle de Alcalá, núm. 27). Se fundó en el L. de Vallecas el año 1473, por Alvar Garci Diez de Rivadeneira, maestre-sala de don Enrique IV, con el objeto de dejar en él á su hija doña Mayor y otras parientas suyas, antes de p a r t i r á la guerra.

El cardenal Silíceo considerando las incomodidades que las religiosas pasaban en aquel l. mandó se trasladasen á Mad r id en el año de 1552. En virtud de los decretos de e s claustracion pasaron las monjas al conv. del Sacramento, y el edificio se ha convertido en el teatro llamado del Museo

JESÚS (HISTORIA DE MADRID)

(plazuela de su nombre , número 1 , donde tiene 2 puertas «pie dan entrada á la iglesia v al conv.] Este pequeño recinto era antes déla guerra de la Independencia una capilla del conv. de trinitarios descalzos, cuya iglesia dedicada á la Encarnación, estaba muy bien construida y decorada según el orden dórico, y tenia comunicación con dicha capilla.

Fundó el mencionado conv. D. Francisco Gómez de Sandoval, duque de Lerma, y se colocó el Santísimo el dia 7 de abril de 1 6 0 6 , según refiere Fr. Alejandro de la Madre de Dios , cronista de la orden de la trinidad descalza.

Fue destruida la iglesia durante la dominación francesa y se empezó á reedificar en tiempo de Fernando VII, hallándose b a s t a n t e adelantada la obra cuando ocurrió la esclaustracion de los religiosos , por cuya causa pararon los t r a bajos.

La capilla de Jesús que sobrevivió á la ruina de la iglesia ha estado cerrada algunos años en esta época , por haber sido trasladada la imagen de Jesus á la parroquia de San Sebastian en ella estuvo hasta el año de 4846, que de nuevo fue colocada en el retablo de su capilla.

Goza la casa del duque de Medinaceli el patronato de esta i g l . , la cual fue construida á principios del siglo XVIII, como lo indica la fachada que es de poca gracia – el interno sumamente reducido, tiene pilastras jónicas y forma dos pequeños cruceros cerrados por un cascaron y «una cúpula.

El retablo mayor está labrado con esquisitos mármoles, pero su arquitectura no es t a n buena como la materia. Venérase en el intercolumnio la misma sagrada imagen de Jesus Nazareno, que estuvo cautiva en cl reino de Fez (Marruecos) y fue rescatada en 1 (¡82 por los trinitarios descalzos, cuyo instituto era la redención de cautivos cn todo tiempo ha sido para el pueblo de Madrid uno de los principales objetos de su devoción esta imagen, que es una de las que salen todos los años en la procesión de Semanasanta.

A la supresión de los conv. se estinguió tambien la comunidad de frailes que ocupaba este de Jesus , y en el año 4844 el señor duque de Medinaceli, á quien pertenecía el edificio, lo cedió cn virtud de real autorización, á las monjas del Caballero de Gracia, que estaban reunidas con las de la Concepción Francisca, como del mismo instituto; rehabilitando el conv. con las limosnas de los fieles conservan el nombre de franciscas del Caballero de Gracia ó de J e s u s , y tienen un vicario y un capellán. En cuanto al edificio qué tenian las monjas (V. Caballero de Gracia.)

SANTO DOMINGO EL REAL (HISTORIA DE MADRID)

(cuesta de su nombre, n ú mero 6 , donde tiene dos p u e r t a s , una principal á la iglesia y olra á la casa de Capellanes, con otra tercera al conv. marcada con el número 8). Dicen los historiadores de la orden de Sto. Domingo, que en 1217 llegaron á Madrid los primeros individuos de aquella, y fueron tan bien recibidos de los moradores de la v . , que les concedieron terreno para fundar un conv. y bienes para sostenerlo. Vino al siguiente año á Madrid el santo p a t r i a r c a , y determinó destinar para religiosas los bienes que la piedad de los madrileños habia puesto á disposición de los religiosos. Aprobó el ayuntamiento la determinación del p a t r i a r c a , y en sus manos profesaron las primeras monjas, a l a s que d i o la regla de San Agustin y unas breves constituciones. Trabajó el mencionado patriarca en la construcción del edificio, que se redujo al principio á una ermita ( así la llaman los cronistas de la órden^, y un dormitorio común para las religiosas. Estaba dedicado á Sto. Domingo de Silos el naciente c o n v . , y s i t . fuera de la puerta de Balnadú en el punto en que se halla el actual.

Dispensó especial protección á esta casa el r ey San Fernando ; Enrique III contribuyó para levantar la capilla mayor; Felipe II hizo el c o r o , y finalmente, otros v a n o s monarcas han costeado las diferentes reedificaciones que se han hecho en este conv. No guarda sin embargo proporción por su forma con tantas muestras de aprecio de parte de los monarcas, ni con su antigüedad. El templo consta de dos espaciosas naves paralelas i en una se halla la capilla mayor con la mesa de altar aislada y en el centro y á espaldas «de esta el r e t a b l o , que se compone de tres cuerpos con tres intercolumnios corintios en cada u n o , adornados por buenas esculturas, que representan Stos. de la orden, y en la p a r t e superior Jesucristo con San Juan y la Virgen á los lados. F,s obra este altar del primer tercio del siglo XVII, y estaban dorados todos los miembros que le componen; pero en el presente siglo se han pintado los fustes de las columnas y los cornisamentos á semejanza de mármoles.

En este retablo se halla colocado en el centro del primer cuerpo el cuadro de N t r a . Sra. del Rosario con San Pío V y Sto. Domingo, (pie Ponz espresa ser tenido por original de Carlos MaratL. En las capillas del lado de la Epístola, susisten las pinturas de que habla Ponz, que son, San Agustín, de Antonio Ríci en la primera; una Sacra Familia de Eugenio Cajes en la segunda, y una Adoración de los Magos de Carducho en la tercera. En dichas capillas hay otros cuadros de buen estilo siendo igualmente notable el de la Concepción , que está colocado entre la capilla mayor y la de Ntra. Sra. de la Soledad. La nave subalterna qué es la primera, según se e n t r a , nada ofrece de particular; siendo lo mejor de esta iglesia el hermoso coro que fue hecho por Herrera, y es una pieza e-paciosa de buena forma y bien adornada.

A la cabeza de la primera nave se halla la capilla de Ntra. Sra. de la Soledacf, decorada con pilastras dóricas, hornacinas y recuadros , terminando el todo un cornisamento de poco vuelo. Cerca de cuatro-años estuvo enterrado en esta casa el principe 1). Carlos que fue llevado al Escorial en 1573. Yacen todavía en ella los restos del rey D. Pedro de Castilla trasladados en 1444 ñor su nieta Dona Constanza desde la Puebla de Alcocer. Estuvieron anteriormente colocadas las cenizas de aquel rev en un suntuoso sepulcro ; mas en la guerra de la Independencia fueron exhumadas y al presente se hallan en la sala llamada del Capítulo , conservándose en una bóveda la estatua de mármol muy deteriorada, que representa de rodillas al mencionado monarca. Fueron también enterrados en este conv. Don Juan, hijo del r ev D. Pedro ; la infanta Doña Berenguela; la infanta Doña Constanza, hija de Fernando IV ylapriara Doña Constanza de Castilla, nieta del rey D. Pedro,la CW tiene su sepulcro con la estatua echada, según estilo ue la época en que murió, que fue el año 1478; sepulcro a w verdad curioso por ser en Madrid el único de su tiempo.

Antes de terminar esta descripción debemos advertir qi aun subsiste la pila en que fue bautizado Sto. Doming ?

la cual sirve para bautiza r en ella las personas reales, cuyo efecto se traslada á palacio cuando ocurre practica aquella ceremonia. Hállase esta pila metida en otro depi con varios adornos. Habla Ponz de una portada del reí cimiento que en su tiempo aun duraba en el ingreso iglesia ; pero ya no e x i s t e , pues la que al V*™^ hay , se compone de tres arcos de medio punte nilo con pilastras intermedias, todo muy se la inmediación de este conv. se conservan dos p i e d r a s , en las que desde mnv antiguo se leen las tiernas espresiones que profirió una victima del rey D. Pedro, al espirar en la bajada de S t o . Domingo, donde hubo una cruz hasta hace poco , algo mas abajo de la indicada portería. Dichas piedras, que son unos sillares de g r a n i t o , se hallaban antes en la fachada del conv. que hacia rinconada; mas e s t a se ocupó con la casa núm. 6, en cuyo portal se halla á la izquierda una de las 2 indicadas inscripciones , y la otra está cerca de la portería. A e s t a comunidad se reunió la de monjas de Santa Catalina de la misma orden, y están servidas ambas por un vicario y un sacristán colector.

SANTO DOMINGO EL REAL (HISTORIA DE MADRID)

(cuesta de su nombre, n ú mero 6 , donde tiene dos p u e r t a s , una principal á la iglesia y olra á la casa de Capellanes, con otra tercera al conv. marcada con el número 8). Dicen los historiadores de la orden de Sto. Domingo, que en 1217 llegaron á Madrid los primeros individuos de aquella, y fueron tan bien recibidos de los moradores de la v . , que les concedieron terreno para fundar un conv. y bienes para sostenerlo. Vino al siguiente año á Madrid el santo p a t r i a r c a , y determinó destinar para religiosas los bienes que la piedad de los madrileños habia puesto á disposición de los religiosos. Aprobó el ayuntamiento la determinación del p a t r i a r c a , y en sus manos profesaron las primeras monjas, a l a s que d i o la regla de San Agustin y unas breves constituciones. Trabajó el mencionado patriarca en la construcción del edificio, que se redujo al principio á una ermita ( así la llaman los cronistas de la órden^, y un dormitorio común para las religiosas. Estaba dedicado á Sto. Domingo de Silos el naciente c o n v . , y s i t . fuera de la puerta de Balnadú en el punto en que se halla el actual.

Dispensó especial protección á esta casa el r ey San Fernando ; Enrique III contribuyó para levantar la capilla mayor; Felipe II hizo el c o r o , y finalmente, otros v a n o s monarcas han costeado las diferentes reedificaciones que se han hecho en este conv. No guarda sin embargo proporción por su forma con tantas muestras de aprecio de parte de los monarcas, ni con su antigüedad. El templo consta de dos espaciosas naves paralelas i en una se halla la capilla mayor con la mesa de altar aislada y en el centro y á espaldas «de esta el r e t a b l o , que se compone de tres cuerpos con tres intercolumnios corintios en cada u n o , adornados por buenas esculturas, que representan Stos. de la orden, y en la p a r t e superior Jesucristo con San Juan y la Virgen á los lados. F,s obra este altar del primer tercio del siglo XVII, y estaban dorados todos los miembros que le componen; pero en el presente siglo se han pintado los fustes de las columnas y los cornisamentos á semejanza de mármoles.

En este retablo se halla colocado en el centro del primer cuerpo el cuadro de N t r a . Sra. del Rosario con San Pío V y Sto. Domingo, (pie Ponz espresa ser tenido por original de Carlos MaratL. En las capillas del lado de la Epístola, susisten las pinturas de que habla Ponz, que son, San Agustín, de Antonio Ríci en la primera; una Sacra Familia de Eugenio Cajes en la segunda, y una Adoración de los Magos de Carducho en la tercera. En dichas capillas hay otros cuadros de buen estilo siendo igualmente notable el de la Concepción , que está colocado entre la capilla mayor y la de Ntra. Sra. de la Soledad. La nave subalterna qué es la primera, según se e n t r a , nada ofrece de particular; siendo lo mejor de esta iglesia el hermoso coro que fue hecho por Herrera, y es una pieza e-paciosa de buena forma y bien adornada.

A la cabeza de la primera nave se halla la capilla de Ntra. Sra. de la Soledacf, decorada con pilastras dóricas, hornacinas y recuadros , terminando el todo un cornisamento de poco vuelo. Cerca de cuatro-años estuvo enterrado en esta casa el principe 1). Carlos que fue llevado al Escorial en 1573. Yacen todavía en ella los restos del rey D. Pedro de Castilla trasladados en 1444 ñor su nieta Dona Constanza desde la Puebla de Alcocer. Estuvieron anteriormente colocadas las cenizas de aquel rev en un suntuoso sepulcro ; mas en la guerra de la Independencia fueron exhumadas y al presente se hallan en la sala llamada del Capítulo , conservándose en una bóveda la estatua de mármol muy deteriorada, que representa de rodillas al mencionado monarca. Fueron también enterrados en este conv. Don Juan, hijo del r ev D. Pedro ; la infanta Doña Berenguela; la infanta Doña Constanza, hija de Fernando IV ylapriara Doña Constanza de Castilla, nieta del rey D. Pedro,la CW tiene su sepulcro con la estatua echada, según estilo ue la época en que murió, que fue el año 1478; sepulcro a w verdad curioso por ser en Madrid el único de su tiempo.

Antes de terminar esta descripción debemos advertir qi aun subsiste la pila en que fue bautizado Sto. Doming ?

la cual sirve para bautiza r en ella las personas reales, cuyo efecto se traslada á palacio cuando ocurre practica aquella ceremonia. Hállase esta pila metida en otro depi con varios adornos. Habla Ponz de una portada del reí cimiento que en su tiempo aun duraba en el ingreso iglesia ; pero ya no e x i s t e , pues la que al V*™^ hay , se compone de tres arcos de medio punte nilo con pilastras intermedias, todo muy se la inmediación de este conv. se conservan dos p i e d r a s , en las que desde mnv antiguo se leen las tiernas espresiones que profirió una victima del rey D. Pedro, al espirar en la bajada de S t o . Domingo, donde hubo una cruz hasta hace poco , algo mas abajo de la indicada portería. Dichas piedras, que son unos sillares de g r a n i t o , se hallaban antes en la fachada del conv. que hacia rinconada; mas e s t a se ocupó con la casa núm. 6, en cuyo portal se halla á la izquierda una de las 2 indicadas inscripciones , y la otra está cerca de la portería. A e s t a comunidad se reunió la de monjas de Santa Catalina de la misma orden, y están servidas ambas por un vicario y un sacristán colector.

NUESTRA SEÑORA DE LA VICTORIA (HISTORIA DE MADRID)

(Carrera de San Gerónimo.) Este conv. se fundó en 4564 á petición del P. Fr.

Juan de Vitoria, procurador general. Los frailes agustinos, que tenían su conv. próximo al sitio donde debia levantarse el de los mínimos y el ayuntamiento de Madrid, hicieron alguna oposición al p r o y e c t o ; pero una c a r ta del r e y , el favor de la reina y del Príncipe D. Carlos, allanaron todas las contradiciones , y la obra se llevó á efecto diciéndose misa en su iglesia el 7 de agosto del referido año. Tomó el patronato de la capilla mayor la hija de Nicolás Grimaldo príncipe de S a lomo y duque de EvolL. La i g l . , que era de poco mérito, fue destruida en tiempo de ía guerra de la Independencia y habilitada cuando los franceses abandonaron definitivamente la España. Lo mas notable que contenia el templo era la capilla de Ntra. Sra. de la Soledad, cuya preciosa imagen, de mucha devoción en la corte y de grande mérito artístico por ser obra de Gaspar Becerra, se halla cn la actualidad en San Isidro. Posteriormente, cuando la supresión de las ó r denes regulares fue declarado este edificio como de pertenencia del Estado y demolido; abriéndose en su área la nueva calle de Espoz y Mina, construyéndose en la misma la hermosa casa de D. Manuel Malhéu núm. 4 , la de D. Francisco Javier de Mariátegui, marcada por la Carrera dc San Gerónimo con el núm. 8, por la espresada de Espoz y Mina con el 1 , y por la de la Victoria con el 2 ; el elegante pasage de la Vi’lla de Madrid y la nueva galería que le está contigua, de los cuales hemos hablado ya.

SANTO TOMÁS (HISTORIA DE MADRID)

(calle de Atocha, número 4 tiene 3 puertas de entrada á la iglesia y 2 al conv.; y en la calle de la Concepción Gerónima otra p u e r t a , núm. 1 2 , que comunica tambien con la iglesia) Tuvo su origen el conv. de dominicos de Santo Tomás en el siglo XVI, por haber establecido r e ligiosos de Atocha una cátedra de teología en un edificio que al fin se convirtió en conv.; y habiendo aceptado su patronato el célebre conde-duque de Olivares , se dio principio á la construcción del templo actual, cuya primera piedra se colocó en 1635. Mucho duró la o b r a , pues en 1656 quedó habilitada como iglesia la nave sin el c r u c e r o , que t r a zó posteriormente Manuel Torija y construyó en parte Don José Churríguera, habiéndole cerrado sus hijos Don Gerónimo y Don Nicolás con una cúpula que se desplomó en 1726, apoco tiempo de haber sido terminada, y causó la muerte de 80 personas según Baena. Sensible es que todo el templo no se concluvese bajo el plan que empezó, pues atendida su estension, hubiera sido uno de los mas bellos de Madrid. La planta y los guardapolvos que decoran las puertas did atrio , manifiestan que el primer arquitecto que dirigió la fáb. de esta iglesia era muy superior á los constructores de la funesta cúpula y de las caprichosas portadas. Fue consagrada en 1735 por el obispo de Avila Don Frey Pedro de Avala, y su planta es una cruz latina de considerable estension. Decoran el alzado pilastras dc orden compuesto y en el crucero se levanta una cúpula con las pechinas pintadas al fresco. El retablo mayor fue diseñado según Ponz, por un lego de este conv., y es uno de los grandes maderajes dorados que se hicieron según la escuela churrigueresca tiene cuatro enormes columnas sobre un basamento de mármoles. Los retablos colaterales son parecidos al mayor; mucho oro y poca gracia. En las capillas, á juno y otro lado de la nave, hay objetos artísticos dignos de particular atención.

Entrando» por la puerta principal se halla á la izquierda la capilla de Ntra. Sra. del Rosario, cuya imagen hizo Don Luis Salvador y Carmona inmediato á la puerta de esta canilla se conserva en un altar el aprcciable grupo de escultura, con figuras casi del tamaño natural, que representa el Descendimiento de la Cruz, obra de Don Miguel Rubiales es igualmente notable en este sagrado recinto el bello monumento sepulcral del conde de Gausa. Consiste en un pedestal con una larga inscripción en el neto y sobre el cual sienta una elegante urna con el busto del conde encima , levantándose una pirámide por detras de todo el monumento, cuya materia es mármol de diferentes colores.

Ha desaparecido un escudo de armas de bronce que habia en el medio de la espresada urna. Se hallan pintadas al fresco las pechinas y cúpula de esta capilla, á la que siguen otras t r e s ; la primera dc un santo Cristo, en la que nada se encuentra digno de observación; en la de los Dolores no existe cl retablo de que habla Ponz, pues el que ahora hay es de gusto moderno. La imagen que en el mismo sc venera es tenida por una de las dos’que presentó Becerra á la reina Doña Isabel de Valéis, antes que esta señora aceptase la Virgen llamada de la Victoria que se halla en San Isidro. Ejecutó los dos cuadros que adornan esta capilla, Herrera el mozo; v los de la siguiente, dedicada á San José, que representan los Desposorios y el Tránsito de este Santo , un pintor veneciano llamado Francisco Leonardoni, del que habla Ponz.

Digno es de particular mención el cuadro de las Animas con Jesucristo y la Virgen, pintado por Lúeas Jordán, é igualmente el de Pereda en el altar de la capilla de Santo Domingo, cuyo patronato posee el marqués de Cerralbo. Hallanse las bóvedas de esta iglesia pintadas al fresco por Juan de Toledo, Montero de Boja’s y Francisco Camilo ; pero no lucen por estar muy ennegrecidas. Réstanos manifestar, Sue las tres portadas que construyeron los dos hijos de hurriguera, consisten principalmente en tres intercolumnios sin gusto alguno en su forma y ornato. Tiene esta ignara su servicio un rector y 18 sacerdotes. En el conv. señaba el Supremo tribunal de Guerra v Marina.

BUEN SUCESO (HISTORIA DE MADRID)

(Puerta del Sol número 1 donde tiene su entrada principal, con otras 2 , una en la Carrera de >- Gerónimo número 1 y otra en la de Alcalá número *y.. esta iglesia en su orinen un humilladero, v á causa de nao fundado el emperador Carlos V el hospital de San Anmu, se hizo posteriormente la actual iglesia, que es de c r u c e j | a s de regular forma, aunque muy pequeña. La decoran^p^^ ^ tras y en el centro se levanta’una cúpula proporcic edifióio. El retablo mayor construido en 1832 consta ot , s , y en el nicho a« S r a . , a l a que Pausólo cuerpo con 4 columnas corintias, centro se venera una imagen de Ntra. , — lo V dio el título del Buen Suceso, cuando se la pre&e < los hermanos obregones Gabriel de Fontanet y W JJ Martínez de Rigola; quienes hallaron la indicada i r n a ^ ^ ^ ¿ locada en una montaña cuando iban á Boma. v o ^ v e i l cuatro Evangelistas puestos sobre el basamento y encima del arco en que sé halla el altar, está San Andrés. Los retablos colaterales son de la misma época que el mayor y t i e nen decoración de pilastras jónicas. Antes de la guerra de’ la Independencia habia en esta iglesia algunos objetos artísticos que no e x i s t e n , pues quedó tan mal tratado este sagrado recinto, que al retablo mayor de que hace mención b a e na, espresando que se había estrenado en 1641 con magníficas fiestas, sucedió un hueco , en el que la imagen del Buen Suceso estuvo colocada hasta que selabró el retablo en que actualmente se halla. Da ingreso á esta iglesia una portada con dos columnas entregadas, que sostienen un cornisamento, sobre el que hay un nicho con una efigie de Ntra. Señora.

Esta portada es de granito y el resto de la fachada de fábrica. Está servida por un administrador capellán de honor de S. M. y 3 penitenciarios, de los cuales el primero es predicadorde número.

EDIFICIOS (HISTORIA DE MADRID)

Dada una idea general del casco de Madrid, y habiendo dicho en nuestro concepto lo suficiente para que se comprenda su importancia, descendemos á la descripción particular de sus edificios y monumentos , clasificándolos , según el método que nos hemos propuesto. Empezamos por los dedicados al culto seguirán los edificios públicos en sus diferentes destinos, y por último los de particulares y los establecimientos ele recreo y diversión.

Creemos deber descartar de ellos todos los que por su í n t i ma relación con su objeto y uso, no han de separarse de Jo que verdaderamente constituye su importancia, puesto que parecía anómalo el q u e , separásemos la descripción del e d i ficio de su destino interior, truncando así la idea del e s t a blecimiento, que debe ser uniforme y compacta. Por esta razón nuestros lectores no encontrarán en estas secciones nada sobre Museos, Hospital General, Colegio de Medicina, Universidad», Monte de Piedad y tantos otros como hay en j Madrid, porque hemos creído no deber desmembrar su par e artistica de la que se refiere á su d e s t i n o , que es á no dudarlo lo mas esencial y lo que debe embeber necesariamente todo cuanto haga relación al edificio. Si estudiamos la arquitectura de todos ellos; si nos remontamos á considerar su antigüedad, pocos son los monumentos que veremos levantados mas allá del reinado de Carlos IIL. El fraccionamiento completo de nuestra monarquía en otros tiempos; la continua movilidad de la corte, sin residencia fija ni asiento determinado hasta Felipe II , y las asoladoras guerras que por espacio de largos años tuvieron que sustentar nuestros reyes, fueron sin disputa otros tantos obstáculos para que la heroica v. que levantaba sus negruscos paredones en las humildes márgenes del Manzanares , no ostentase esa magnificencia con que posteriormente fue enriqueciéndose, y que hoy la hace digna de ser el centro común del Gobierno supremo de la nación. Es verdad, que en épocas no remotas gobernaba á dos mundos; es verdad, que España hacia sentir su influencia en las regiones mas apartadas del globo ; pero el gobierno tenia tan solo ocupada su atención en los ímporportantes negocios de alta política , y los tesoros de la n a ción no podían destinarse á otros fines, que á mantener nuestro dominio en todas partes; sin cuidarse con el esmer o que hubiera sido de desear , de las artes , que generalmente solo florecen con la protección y con la paz. En siglo y medio que la dinastía austríaca habitó esta v., solo se l e vantaron algunos conv., dignos sí de la piedad de sus fundadores, pero que artísticamente hablando, no anadian ningún embellecimiento á la Corte, mientras que las oficinas públicas, careciendo de un local propio y digno, tenian que mendigar su colocación en los grandes caserones de la antigua nobleza. Esta , agrupada al rededor del t r o n o , y en la precisión de fijar su residencia en Madrid, tuvo necesidad de construir otros edificios dignos de su alcurnia y de sus blasones; pero, sea tal vez por el mal gusto de la é p o c a , ó por un lamentable descuido , no presentan estos antiguos palacios otra cosa que grande estension , mucha capacidad y colosales proporciones, careciendo por lo general de elegancia y de primor artístico.

RELOJES DE TORRE (HISTORIA DE MADRID)

El servicio de relojes es tamDien en Madrid escaso y de pocos resultados; apenas hay uno q se deje oir dentro de las casas de los v e c . , y ninguno u t e que domine, digámoslo así, la población, q u e s i r v a de re*a los d e m á s , que sea el tipo fijo de la medida del tiempo tu todos los ángulos de la c a p .  la mayor p a r t e de los que existen tienen campanas pequeñas y de poco sonido; otros se hallan encerrados dentro de las t o r r e s que los contienen como sucede al de la Plaza Mayor y al de San Isidro otros se hallan sumamente bajos, como el de la Puerta del Sol, que á pesar de ser el principal de Madrid, solo sirve para los que pasan el tiempo en este centro de reunión, y otros están parados ó inutdizados, como los de la Trinidad y el Carmen. Su distribución es igualmente irregular al paso que en el distrito municipal de la Audiencia existen 6 relojes y otros tantos en el de Palacio, solo hay dos en el de la I n clusa y ninguno en el de la Latina la prensa periódica ha clamado alguna vez por remediar esta falta, y ningunos r e sultados ha obtenido. El mas principal, según hemos dicho, es el de la Puerta del Sol, colocado en la iglesia del Buen Suceso; es n u e v o , reemplazando al muy antiguo que allí existia, y se descubrió en octubre de este año (4848) su esfera es de cristal blanco trasparente, con un cerco dorado á su alrededor y se ilumina de noche por medio del g a s es de repetición á cada cuarto de hora, sonando primero la h o ra entera y luego los c u a r t o s en los mismos términos toca las horas él dcí Tribunal de Guerra y Marina (Sto. Tomas), al revés del de Palacio, que da primero los cuartos y luego repite la hora ; ofreciendo alguna novedad el de las monjas de San Plácido, que tieno dos campanas para los cuartos sin repetir la hora, aludiendo á la graciosa ocurrencia del rey Don Felipe IV sobre la muerte déla monja á quien queria, que nos refieren las leyendas de Madrid es también de trasparente el de la casa Consistorial, alumbrado de noche aunque bastante oscuro; y sí esceptuamos el nuevo de San Ildetonso, construido en este año por suscricion entre los veciudad de la p a r r . , que llama la atención por sus dos esferas colocadas en una especie de tambor, saliente de la fachada, que por cierto produce malísimo efecto, los demás nada ofrecen de n o t a b l e los de la F l o r i d a , Casa de Campo y Embarcadero del Canal están fuera de Madrid á bastante dist.

los de la Veterinaria y el cuartel de Inválidos al final de los largos paseos de Recoletos y Atocha, por cuya razón estos cinco de nada sirven á la p o b l . , y hallandoseparados los de la Trinidad y el Carmen, quedan solo para el régimen de los veciudad 23 con los vicios que hemos manifestado.

El número y situado de todos ellos resultan del estado siguiente

arquitecturaenacero.org
bsl.community
delo.kg
gsf-soft.com
humanics-es.com