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COLEGIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA PRESENTACIÓN (HISTORIA DE MADRID)

(calle déla Reina , núm. 16.) Este colegio , llamado vulgarmente de Niñas de Légañas, es debido á la caridad cristiana que animaba al Sr. D. Andrés Spinola, natural de Genova, quien en 1630, compadecido de la desgraciada suerte de I a s muchas niñas huérfanas que recorrían las calles de Madrid, solicitó el permiso y fundó el Recogimiento de niñas ^amparadas de Ntra. Sra. de la Presentación. Dotó opinóla este colegio con unas casas que poseia en la citada calle de la Reina, donde se halla tambien la iglesia, señalándote ademas la renta de 30,000 reales impuesta en j u r o s y lugares de montes de Roma. El fundador dispuso q u e e n este c o legio se recibiesen y criasen todas y solas las niñas que p u diesen sostenerse con el producto de las rentas, pero que no iuesen admitidas, sino las destituidas de todo favor humano v que contando de 6 á 10 años de edad, fuesen de buena s a – l u d y capacidad intelectual; que se prefiriese las de mejor parecer, por la mayor ocasión de perderse , y que de ningun a manera se recibieran á las que tuviesen defectos físicos, ^ue las impidiese conseguir salida para casada, religiosa ú otro destino conque pudiesen vivir con decencia. Asimismo dio el patronato á su primo cl marqués de los Balbases y sucesores de su casa y mayorazgo, con la prevención de que uurante las ausencias» del patrono ejerciera este encargo el Marqués de Leganés, como tuvo efecto á mediados del s i glo XVII, y por cuya razón adquirieron el nombre de AT¿- nas de Legones, que han conservado no obstante que hace ya dos sigíos continúa desempeñándole el referido marqués de los Balbases. Limitadísima era la enseñanza que en un principio se daba á las recogidas en esta casa , donde llevaban una vida monástica sin permitirles la salida del establecimiento sino para colocarse , pero la concurrencia de algunas otras niñas que por voluntad de sus padres y sostenidas por ellos entraban para ser educadas, le d i o él nombre de colegio de educación de niñas , y desde luego hubiera progresado, si los funestos acontecimientos de la guerra de 1808 no hubieran ocasionado grandes pérdidas á esta casa, que vino á quedar enteramente desierta. Bestablecida la p a z , aunque los p a t r o n o s , capellanes y administradores reorganizaron dicha casa y dieron relevantes pruebas de su celo, ya en fines de 1833 no podia sostenerse. Afortunadamente en 1834 se encargó de la dirección y administración el actual capellán D. Antonio Tolosa y Casadevall, y á su ilustrado celo y asiduidad debe el colegio el buen estado en que se encuentra. Las colegialas reciben en él la educación que abrazan los ramos siguientes catecismo, urbanidad, lectura, escritura , aritmética, geografía , h i s t o r i a , dibujo, música é idioma francés; tambien se las enseña á coser, bordar, labores de adorno y adm. doméstica. Hoy cuenta el e s tablecimiento con 27 colegialas gratuitas y 12″ pensionistas, bajo la dirección de una r e c t o r a , 2 maestras, y 4profesores con el número necesario de criados para la decente asistencia conque son tratadas Tiene esta casa una pequeña iglesia con planta de cruz griega, muy parecida en su estructura y decoración al crucero de San Isidro el Real; de manera que atendida esta circunstancia y la de haberse levantado en 1630, bien pudiera a t r i buirse la traza de esta iglesia de la Presentación, al hermano Francisco Bautista, coadjutor de la Compañía de Jesús , arquitecto hábil pero licencioso , el cual dirijia en dicho año la construcción d é l a espresada iglesia de San Isidro; empezada por él mismo pocos años antes.

Lo mas notable que esta iglesia contiene , es el cuadro del altar mavor , en el que Alonso del Arco representó á San Joaquin y Sta. Ana, rodeados de sus parientes y de las personas más ilustres de Jerusalen, presentando á la Santísima Virgen Maria en el templo , sobre cuyas gradas aparece el sacerdote que la ha de recibir, completando la composición varios ángeles que presencian tan solemne acto. Se halla colocado el referido cuadro en un retablo de mal gust o , entre dos columnas salomónicas doradas. Las pechinas y el cascaron de la cúpula tienen pinturas al fresco

ESCUELA DE PARVULOS (HISTORIA DE MADRID)

Esta institución que planteó el fabricante y filantrópico inglés, Robert Owen, y que desde luego admitieron y han mejorado casi todos los e s t a dos de Europa, no era desconocida en España desde muy antiguo existían entre nosotros las escuelas de párvulos con el nombre de Amigas, en las q u e , sin distinción de s e x o s , se recogían los niños de corta edad , cuyas madres podian dedicarse á á sus quehaceres, sin temer por la suerte de sus hijos ; pero tambien es verdad se exigia una pequeña retribución, que á veces no podian satisfacer, y que era muy escasa la instrucción que se daba en aquellas escuelas. Desde 1834 principió el Gobierno á mirar con algun interés la instrucción pública , t a n abandonada en aquella época, y desde entonces entró en sus planes el establecimiento de las escuelas de párvulos; mas la situación en que se halló por efecto de la guerra civil, no le permitió realizar este proyecto que confió á la Sociedad Económica Matritense, por real orden de 24 de mayo de 1838 , encargándola formase una asociación destinada esclusivamente al establecimiento y propagación de estas escuelas. Aquella corporación hizo una invitación general á los habitantes de Madrid, y el 15 de julio del mismo año se instaló la Sociedad para propagar y mejorar la educación del pueblo 582 socios reunieron muy en breve 1,320 acciones, y en 4 de agosto de 1839 habia 4 escuelas con unos 480 párvulos la primera se estableció en la calle de Atocha, y á pocos dias se encontraba capaz de competir con las mejores del estranjero á ella siguieron otras no menos notables y la a b i e r t a con tanta oportunidad en la Fábrica dc Tabacos.

La falta de recursos y la poca seguridad de poder reunir fondos suficientes para sostener las escuelas, obligó á la Sociedad á limitar el establecimiento de las que ella misma consideraba indispensables en Madrid; tambien se vio precisada por varias causas, á suprimirla establecida en Chamb e r í , de manera que desde 1841 al 46, solo mantuvo 5 escuelas, y en la última fecha cedió 2 al ayuntamiento; pero aun cuando la Sociedad nunca pudo organizar ni sostener en esta corte el número de escuelas que exige la población, consiguió el objeto para que fue instituida, pues considerando que la mayor dificultad para organizar la enseñanza de los párvulos seria la falta de maestros, determinó dar ala escuela de la calle de Atocha el carácter de normal, y de ella ha salido un gran número de maestros que repartidos por las provincias, dirigen las establecidas en ellas. Y no contenta la Sociedad con este medio encargó la formación de un Manual de la enseñanza de párvulos á una comision de que formaba parte el Sr. D. Mateo Seoane, actual secret a r i o , y que tan relevantes servicios ha prestado á la instrucción del pueblo, con sus grandes conocimientos y asidua laboriosidad. Publicado este manual, ha contribuido á estender la enseñanza, dándola á conocer hasta en sus mas pequeños pormenores.

A los 3 años de la existencia de esta Sociedad, las suscriciones voluntarias de 20 r s . anuales , que al principio ascendían á 1,500 duros, fueron bajando, de manera que en 1844 solo se recaudaron unos 18,000 r s . , decadencia cada vez mas notable y que hubiera obligado á la junta directiva á suspender en todo ó en su mayor parte la enseñanza, sin los auxilios extraordinarios qué ha sabido proporcionarse entre ellos debemos citar la donación hecha por su dignísimo vocal D. Francisco del Acebal y Arratia, del sueldo de la plaza de consejero provincial, aplicada por mitad al sostenimiento de las escuelas y sociedad económica. La Junta ha tenido que luchar tambien con dificultades de otro géner o , pues habiendo el Gobierno donado en 1845 alas monjas que antes lo ocuparan, el conv. de la calle de Atocha, exigieron aquellas se sacase del edificio la escuela normal de que hemos hablado; y la J u n t a , que aun cuando hubiera mirado con indiferencia las cuantiosas sumas invertidas en el establecimiento, se hallaba sin recursos para plantearla en otro l o c a l , se vio obligada á resistir las instancias délas religiosas , para impedir Ta completa destrucción de la primera escuela de párvulos de España e s t a resistencia produjo un pleito, que después de largos trámites y considerables g a s t o s , terminó por un acomodamiento , quedando la escuela en donde fue establecida.

Finalmente, la sociedad sostiene hoy t r e s escuelas que son la normal, de que acabamos de h a b l a r , llamada de > ir i o , en memoria de un célebre español, establecido en Alemanía, que dejó 40,000 r s . con el fin de fundar en España esta clase de instrucción; la s i t . en la calle del Espino qn tomó el nombre del Sr. Montesino, y la de la calle de velarde , que lleva el del Sr. Arias, por los servicios n e c r o s , la Sociedad por estos recomendables vocales de su jun directiva. , v El número de párvulos que concurren á estas escuetas v. á las que están á cargo del a y u n t . , es alterable , conforme las estaciones, pues disminuye bastante en el invierno por I dias de lluvia ó escesivos trios, sin embargo, vamos á p r e – la imposibilidad de llevarlos á los establecimientos en los | sentar el

COLEGIO DE ESCRIBANOS NOTARIOS DE REINOS Y DE MONTE PIO (HISTORIA DE MADRID)

Antes de su instalación había una hermandad ó congregación de aquellos, eregida y aprobada por el Supremo Consejo de Castilla en 22 de marzo de 1653, que se titulaba Hermandad real de Mra. Sra. del lluego, Pedrea g Animas benditas del Purgatorio, la cual tenia su capilla é imagen en la iglesia de Sto. Tomás. En 1747 empezó a solicitar la formación de uu colegio, y presentó unos estat u t o s que fueron aprobados con algunas reformas por ta real provisión dc 13 diciembre de 1776, que fue la que autorizó la creación del actual Colegio de escribanos notario» dc reinos de Madrid. Por o t r a provisión de 6 de setiemort de 1777 aprobó la erección de su monte-pio y reglamento, el cual debia formarse con los siguientes fondos 60 rs- c que debia contribuir cada individuo de los que se incluí sen en la primera creación; 300 los que entrasen despue , 6 r s . de contr. mensual v los derechos de las comprobado nes. Muy pronto se notó que no eran bastantes para cu , y en su consecuencia se espidió ta re.

provisión de 23 de mayo de 1782, en la que se ??r°»todas las atenciones, jiruviMou ue s o u e niiiyu ue i iott, cu •« — i . Jjyj_ el proyecto de aumento, que consistia cn que c a u a , , n ° e „ dúo diese por una vez 200 r s . , y los que entrasen de ni no 900. Circunstancias de los t i e m p o s , ú otras causas i ignoramos, hicieron fenecer el monte-pio; y las vicisitudes de la guerra de la Independencia casi concluyeron con el colegio», cuyo lamentable estado duró hasta el año 1832, en que se formó una nueva ordenanza por algunos colegiales celosos, que fue aprobada por el Consejo en su real provisión de 12 de noviembre de aquel a ñ o ; habiendo quedado constituido el Colegio y monte-pio según el nuevo orden, en junta general de 3 de febrero de 1883. Como la citada ordenanza se hiciese sin tener todos los datos necesarios, muy pronto se tocaron varios inconvenientes y se sintió la necesidad de su reforma, que fue discutida y aprobada en junta general de 10 d e agosto de 1840, y por el Gobierno no lo fue hasta el 25 de octubre de 1843 , sin perjuicio del arreglo general de escribanos que en adelante se haga.

Para la debida dirección del Colegio y monte-pio hay una junta de gobierno compuesta de un decano, un tesorero, un contador, un auxiliar de este, 2 secretarios y 6 vocales, la cual se nombra por la g e n e r a l , que á invitación de aquella se reúne todos los años en la primera quincena de noviembre.

Los colegiales deben satisfacer la contr. de 10 r s . mensuales, y los que quieran incorporarse en el monte-pio no solo abonarán las mensualidades devengadas desde la o b servancia de las anteriores ordenanzas, que fue en febrero de 1833, ó desde su incorporación en dicho Colegio si h u biese sido p o s t e r i o r a la enunciada observancia, sino que deberán pagar como cuota de entrada desde la edad de 25 á 40 a ñ o s , 300 r s . ; desde 40 á 50,400, y desde 50 á 60,500; sin que se pueda admitir á ninguno que haya cumplido los 60 anos se destinan igualmente á los fondos del rnontepio los productos de las comprobaciones, y se pagará por el sello 6 r s . Son cargas del Colegio, los gastos de la función y misas que se celebran el dia de N t r a . Sra. del Buen Ruego en la iglesia de Sto. Tomás ; la asignación del a s i s t e n t e , que no deberá pasar de 6 r s . , y las pensiones que deban satisfacerse á los que tengan der. á ellas , y son las viudas de los escribanos incorporados en el m o n t e – p i o , que disfrutarán de 4 r s . diarios pagados por tercios vencidos, mientras permanezcan en aquel estado si casaren pasará dicha pensión á los hijos del escribano; y si no los tuviese ó no d e biesen percibirla, por lo que diremos luego, y la muger volviese á enviudar, podrá volver á percibirla con tal de que no tenga otra viudedad ó pensión del erario. También la disfrutarán los hijos legítimos de escribano, huérfanos de adre y madre, hasta «los 25 años en los varones, y en las embras hasta tomar estado, á no ser que se hallasen absolutamente imposibilitados de adquirir su sustento, en cuyo caso percibirán la pensión mientras dure el impedimento, siempre que hubiese fondos sobrantes después de pagadas las asignaciones del monte-pio. Cuando alguno de los e s cribanos del Colegio incorporado en aquel se llegase á constituir en un verdadero estado de indigencia por imposibilidad física de no poder trabajar, la junta de gobierno, p r e via instrucción de espediente, acordará se le entreguen 8 r s .

diarios pagados por meses vencidos; y si no estuviese inscrito en el monte-pio, se le abonarán del mismo modo 4 r s .

Tanto las viudas como los hijos ó sus t u t o r e s , al solicitar h asignación la documentarán con la partida de defunción de su esposo ó p a d r e , presentando ademas los segundos la de bautismo.

Por real cédula dada en Aranjuez á 17 de junio de 1783, s e fijó para Madrid el número de 150 escribanos reales; 142 asignados a l a s escribanías y secretarías de los diversos tribunales, juzgados y oficinas, y los 8 restantes para poder obtar á las vacantes de aquellos pero en virtud de reales órdenes posteriores han quedado reducidos á 100, délos que solo hav provistos 97, á que asciende la lista publicada por el Colegio en el presente año 1848 , sin contar los 33 de número que ademas existen ; todos los cuales tienen generalmente sus oficinas en las Platerías, fuera de a l gunas pocas que hay en la calle de la Colegiata

AYUNTAMIENTO CONSTITUCIONAL (HISTORIA DE MADRID)

(plaza de la Villa número 111). Por la ley de ayuntamientos de 8 de enero de 1845 y reglamento para su ejecución de 16 de setiembre del mismo a ñ o , se compone el de Madrid del gefe superior político de la provincia, presidente nato del alcalde corregidor, presidente; 10 tenientes de alcalde, y 37 regidores, elegidos y nombrados en los términos que la misma ley establece.

El cargo de síndico está desempeñado por uno de los regidores, á elección del mismo ayuntamiento Este acuerda y delibera sóbrelos diversos puntos dé adm. é interés local que le confiere la ley relativos á la policía urbana, fomento y mejoras, educación y beneficencia, cargas vecinales y adm.

de los fondos del común en los términos que la misma les n e v i e n e , cuyos acuerdos para obtener tuerza ejecutoria lan de merecer la aprobación del alcalde corregidor, los que comprendidos en las anteriores atribuciones, lo estén tambien en el artículo 80 de la ley de ayuntamiento vigente , y la del gefe político, los que en igual circunstancia lo estén eu el 81 de la misma ley. Para facilitar el despacho de los negocios, se subdivide el a y u n t . en 9 comisiones ordinarias y son dc hacienda, de arbitrios municipales de puertas, de gobierno interior, dcpoliciaurbana, de obras, de beneficencia, y educa cion, de estadística, de espectáculos públicos, y de presupuesto municipal. Ala comision de hacienda pertenece el conocimiento de los asuntos referentes á la adm. de los caudales del común, y el examen v censura délas cuentas. La de arbitrios municipales entiende solo en los negocios dc este ramo.

A la de gobierno interior corresponden los asuntos relativos á la policía de las Casas Consistoriales, régimen interior del ayuntamiento y d e s ú s oficinas generales, fiestas religiosas ó civiles, obrería y guarda-ropa. La de policía urbana entiende en la instrucción de los negocios relativos á la limpieza de la p o b l . , alumbrado , r i e g o s , incendios y arbolad o s , y cuantos objetos interesan ala salud y comodidad del vecindario. A la de obras pertenecen los espedientes que se instruyan sobre construcción ó reparación de edificios, caminos , paseos y demás obras á costa de los fondos municipales, así como tambien las alineaciones , revisión de planos y licencias para las obras particulares que se soliciten. La de beneficencia y educación cuida de los negocios relativos á los establecimientos de aquellos ramos en que interviene el a y u n t . , y presenta á este las propuestas en terna para reemplazar «las vacantes que ocurran en la junta municipal y en la de la caja de ahorros. La de estadística entiende en los 3 negociados en que se halla dividido este ramo, á saber registro civil y censo de p o b l . , quintas y eleccionesde diputados y concejales, contribuciones y cargas vecinales. A la de espectáculos corresponden los asuntos referentes á teatros y diversiones públicas, y esposicion de objetos de recreo que se hicieren igualmente al público. Y finalmente incumbe á las de presupuesto municipal, el examen del mismo y del de los establecimientos de beneficencia , así como los incidentes que puedan producir. Además délas comisiones espresadas, se nombran otras especia les para el despacho de ciertos y determinados negocios, las cuales se reducen á la de traída de aguas, presupuestos, mercados,subsistencias, corrección de estilo, estadística, bagajes y alojamientos , quema de documentos, reclamación por las ocurrenciaspolilicas de 1843, reformas del reglamento interior, término de Madrid, indemnizaciones de terrenos en Chamb e r í , contribución del culto y clero, estraordinaria de guerra , y junta de inspección de bienes del clero con los getes de la hacienda pública sus mismas denominaciones indican los asuntos de que se ocupan en lo que concierne á las facultades que la ley concede á los ayuntamiento Todas las comisiones las nombra efalcalde corregidoV, y susreuniones l a s enrocan los vice-presidentes respectivos y el mismo alcalae corregidor cuando quiere, como presidente n a t o de ellas.

Los tenientes de alcalde desempeñan, además de las atribuciones propias que la ley les concede en asuntos judicia- e s , las q u e l e s delega el alcalde corregidor entre las que á él le corresponden •. son los vice-presidentes de las comisiones del a y u n t . , y uno de ellos suele estar encargado de la vice-presidencia de la Junta de Beneficencia con un regidor que le sustituye en ausencias y enfermedades. Están encargados también los tenientes de alcalde de vijilar é inspeccionar las escuelas gratuitas de sus respectivos distritos, que son t r e s de cada sexo en cada u n o , y presiden las comisiones de escuelas, que las forman tantos veciudad como establecimientos de esta clase existen en el d i s t r i t o , propuestos por el teniente alcalde y designados por el corregidor al gefe político, que sanciona’el nombramiento. La real o r den de 25 de julio de 1844, establece el régimen que ha de seguirse en el ramo de instrucción primaria, en la que sopreviene , que mensualmente se reúnan los tenientes de a l calde bajo la presidencia del corregidor , y haciendo de s e cretario el que lo sea de e s t e , á fin de conferenciar sobre las disposicionesque sean convenientes para mejorar el estado de la enseñanza y los medios de suministrarla con mayor fruto.

En estas reuniones conferencian tambien los tenientes con el corregidor acerca de todo lo que hace relación con el ejercicio d e l a s facultades que t i e n en delegadas aquellos, con el fin de procurar la facilidad necesaria para el servicio de la policía de la capital.

Para el mejor desempeño de su e n c a r g o , el alcalde corregidor confiere la comision de vigilar y dirigir los diversos ramos de policía urbana , que están bajo su inspección, á varios regidores, que llevan el nombre de comisarios_, y son los siguientes 2 de propios, uno de lavaderos y baños, uno de constraste y almotacén, uno del pósito, uno de la cárcel de Villa, uno de la cárcel de Corte, uno del colegio de San Ildefonso, uno de empedrados, uno de nuev as aceras, uno de fontanería y alcantarillas, uno de almacén general, 2 de paseos y arbolados , 2 de limpiezas, 2 de mataderos, uno de Casas Consistoriales y pleitos , y uno de impresiones y festividades. Se ocupan de todo lo concerniente a sus r e s pectivos ramos, y dan p a r t e al alcalde corregidor de cualquier novedad que ocurra en ellos digna dc llamar su atención.

Los nombra el mismo corregidor y suelen ractificarse sus nombramientos ó variarse al principio de cada año.

Eas dependencias del ayuntamiento y corregimiento de Madrid, con el número de personas destinadas á ellas y funciones que as están encomendadas, son Secretaria del ayuntamiento. Sc compone de un secretario , 8 oficiales y 8 escribientes, y está á su cargo el despacho de todos los negocios que corresponden al ayuntamiento

En el año 184o se creó una sección de estadística dependiente de esta secretaría que comprende 3 negociados ! . • d de estadística , que consta de 8 oficiales y 6 escribientes, que se ocupan en la formación del padrón general de vecindad, que sirve de base á l o s t r a b a j o s d e l o s o t r o s d o s 2.«elde quintas y elecciones, compuesto de un gefe y 10 oficiales perpetuos que son los secretarios, con otros tantos escribientes encargados de ausiliar á aquellos en sus trabajos, habiéndose aumentado 30 secretarios mas y 30 escribientes, todos temporeros, para servir con los de plantilla los 40 d i s tritos en que se ha dividido la capital por real orden de 27 d e junio de I8>8 á fin de facilitar las operaciones del sorteo Y 3.» el de contribuciones y cargas vecinales que le sirven 8 oficiales, 6 escribientes , uu cajero y un portero.

Contaduría. Debió cesar por la instrucción de 20 de noviembre de 1845, que confia este ramo á los secretarios, nasta que cl Gobierno decretase si debia quedar en Madrid una sección de contabilidad mas como esta oficina es obsolutamente indispensable para la marcha de los asuntos municipales, acordó cl avunt. continuase con el según lo nombre, que es el que da el Gobierno á las dependencias de esta clase, y se elevase á S. M. una razonada e s posicion solicitando su conservación , (pie se ha resuelto favorablemente.

Consta de un contador gefe , 10 oficiales, 9 escribientes de plantilla v 2 porteros. Se ocupa en los I r a – bajos d e su ramo, y para la formación de su archivo tiene además 5 escribientes.

Depositaría. Se halla á cargo de un depositario, 2 cajer o s , un ayudante dc caja . v un portero.

Archivo. El de Madrid «está confiado á un archivero, 2 oficiales, un escribiente, un agregado, y un p o r t e r o ; y el de escrituras públicas bajo la inspección de dicho gefe, J & – rios ausiliares y otro portero.

Porteros maceros. Tiene además el ayuntamiento yn portero mayor conserge de CasasConsistoriales encargado de todos los efectos de ellas y gefe de los demás porteros maceros, que son 1 2 , un supernumerario y un mozo, todos con d e s t i no al servicio de la c a s a , y son los que v an en los actos s o lemnes delante del ayuntamiento «con las mazas.

Intervención de derechos municipales de puertas. Para la mejor recaudación de los dros. de puertas , que c o r r e s – Eonden al ayuntamiento y constituyen casi esclusivamente su r e n t a , ay establecida una intervención principal compuesta de un interventor con su escribiente, y otras subalternas situado en la Aduana, Matadero y en las puertas de Toledo , Atocha, la Vega , Alcalá y Bilbao, que son las destinadas para la e n t r a da de los a r t . que satisfacen derechos cada una de estas oficinas se compone en lo general de un interventor, 2 oficiales, 2 aventajados revisores y un mozo. Intervienen en las operaciones de adm. de los empleados de la Hacienda, á fin de que no se desfrauden á Madrid, sus arbitrios, y sepa cuales son los verdaderos ingresos que le corresponden.

Existe además una visita municipal de puertas , que con el mismo objeto, recorre los afueras, y consta de 2 visitadores , 4 cabos y 30 dependientes.

Escribanos. En cada uno de los juzgados de paz confiados á los tenientes de alcalde, hay un escribano que actúa en los juicios y demás diligencias que ocurran, prestando así mismo por «turno el servicio de t e a t r o s , toros y repeso.

En la alcaldía corregimiento, hay otro con la misma ocupación, con mas la de otorgar las escrituras de toda clase que necesite hacer el ayuntamiento.

Escribientes de los juzgados de paz. Cada una do las G a n t . alcaldías tenia un escribiente para los juzgados de paz; y habiéndose aumentado aquellas por la ley vigente hasta 10, con el nombre de tenencias de alcalde, han recibido su correspondiente dotación de escribientes.

Cuerpo de alguaciles y porteros. En 31 de mayo de 4848 se restableció el ant. cuerpo de alguaciles y porteros de villa para el servicio de los juzgados de paz, compuesto de un gefe, 24 alguaciles y 12 porteros ; el primero lo nombra el alcalde corregidor á propuesta en terna del a y u n t . ; los alguaciles y porteros la mitad el alcalde corregidor y la otra el ayuntamiento La dotación del gefe del cuerpo es de 10j000 r s .; la dé los alguaciles de 9 r s . diarios y la de los porteros de7, con mas los derechos que deban percibir por l a s actuaciones judiciales que cada uno practique.

Honda municipal. Con la misma fecha de 31 de mayo se reorganizó la ronda municipal para el servicio de policía urbana, compuesta de un gefe, 12 celadores de número , 3 supernumerarios y 00 municipales, todos nombrados por el alcalde corregidor á propuesta en terna de los tenientes de alcalde. Para el mejor servicio municipal, los individuos de la ronda se distribuyen en esta forma 8 á la guardia del alcalde corregidor y servicio del corregimiento; 4 á cada distrito dc los 10 de la capital, á las órdenes del celador y con este á las del teniente dc alcalde del mismo , c o n s t i t u yendo su ronda especial; 4 al servicio particular del gefe, y 8 cou destino á los afueras en dos rondas de á 4 para cada uno de los cuarteles alto y bajo á las órdenes del celador respectivo, que está á la de los tenientes de alcalde á q u i e nes corresponde el término de Madrid.

Arquitectos y obras. Tres son los a r q u i t e c t o s de Madrid , dos de ellos encargados de todas las obras, de practicar reconocimientos y cuanto se les mande concerniente á su profesión , y el otro del ramo de fontanería y alcantarillas, en el (pie tiene las mismas funciones y obligaciones que aquellos. Con destino á las obras hay un sobrestante mavor v un guarda-almacén de electos v herramientas.

Fontanería y alcantarillas. Ademas de! arquitecto del r a m o , hav en él un aparejador facultativo, un celador un visitador de arcas, un sobrestante y un guarda-almacén.

Los trabajos se reducen á recomposición de cañerías, conducción de amias, reparo v limpieza de las alcantarillas existentes, v ‘dirección de las nuevas (¡ue se hacen por contrata ; cuidando tambien de que no falte la dotación de agua suficiente á las fuentes públicas y privadas. De estas hay muchas adquiridas con titulo oneroso , constituyendo un censo de capital equivalente al valor de la cantidad d« agoaque disfrutan los dueños de fincas por la que pagan un canon a n u a l , de cuya recaudación está encargado hoy el a d ministrador de propios. El valor cn venta de cada real de agua se ha reducido en la actualidad á 60,000 r s .

Fiel contraste y almotacén. Hay en él un administrador y 3 oficiales encargados del reconocimiento y sefio de pesos y medidas que deben presentar cada tercio de año los vendedores de todas clases en esta oficina, con el objeto de contrastarlas y evitar los fraudes, que suelen cometerse á cuyo fin se repite un bando con la debida anticipación en cada período, escitando á aquellos á que cumplan con tal r e quisito dentro del plazo que se les señala, pasado el cual se gira una v i s i ta para castigar á los que no hayan obedecido.

Casa matadero. Deben acudir á ella á matar sus reses precisamente todos los que quieran vender las carnes muert a s , pagando por la operación 6 r s . por cada vaca, y 1/2 real por cada carnero para su mejor régimen está nombrado un administrador principal, un i n t e r v e n t o r , 2 celadores, 3 inspectores reconocedores de c a r n e s , otros supernumerarios y un escribiente. La matanza empieza de 4 á 5 de la mañana en el verano, y á las 6 en el invierno, y por la tarde á las 2 en todo tiempo.

Pósito y alhóndiga. En esta dependencia solo habia antes un medidor de granos y un p o r t e r o , porque el establecimiento no t e n i a géneros de ninguna especie hoy es uno de los mercados de granos y almacén general de ellos, para los que quieran servirse de él gratuitamente. El o t ro mercado está en la plaza de la Cebada, y ambos tienen los empleados necesarios.

Ramo de propios. Hay un administrador que recauda sus productos y al mismo tiempo el arbitrio del barrido de las plazuelas, los censos de fuentes, el derecho de romana, el de bancas , baños y lavaderos del r. Manzanares , y las cantidades que pagan los propietarios por los 3 pies de a c e ras nuevas que se construyen delante de sus casas; por t o do lo cual percibe el 5 por 100 del producto de la cobranza.

Se halla nombrado ademas un inspector do guardas encargado de vigilarlos, y 11 de estos para cuidar de los diferentes sotos y cañadas pertenecientes á la villa.

Pascosy arbolados. Los empleados y dependientes de este ramo son un director facultativo, 5 capataces y 33 guardas encargados todos esclusivamente de la conservación de los paseos y arbolados, y de no permitir que nadie cause daño en ellos.

(árceles. Eos empleados para ambas s o n un mayordomo, un médico y un cirujano; y cn cada una de ellas hay un capellán que lo es el de la p a r r . respectiva, un enfermer o , uu cocinero y un comprador para los diferentes servicios de su cometido.

Teatros. El de la Cruz tiene un alcaide , un guarda-almacén , un ayudante del almacén de vestidos , 4 espendedores de billetes, un archivero y un p o r t e r o . El del Príncipe un alcaide , un guarda-almacén, un ayudante del almacén de vestidos, 6 espendedores de billetes y 2 acomodadores.

Todos estos los pagan las empresas cuando están arrendados los t e a t r o s. En los ramos de beneficencia, instrucción pública, alumbrado , serenos, limpiezas, incendios y empedrados, se dan las competentes noticias en sus artículos especiales.

Dependientes aislados. Hay por último un capellán para decir misa al ayuntamiento los dias testivos en que tiene sesión ; un agente para activar sus asuntos ; 5 letrados consistoriales para que dirijan sus pleitos y evacúen las conconsultas que se les pidan; 2 procuradores para los asuntos contenciosos, un relojero y la voz pública.

Presentamos por último tos presupuestos municipales de los años 1846 y 1847, debiendo advertir que el último rigió en el de 1848, y aun continúa en el de 49, ínterin sc aprueba el formado para este año.

GOBIERNO SUPREMO (HISTORIA DE MADRID)

G o b i e r n o S u p r e m o . La nación española es una monarquía hereditaria, gobernada conforme á la Constitución.

Fue instalada esta forma de gobierno por las Cortes generales reunidas en Cádiz, decretando la ley fundamental de 1812 suspendida por el célebre decreto de 4 de mayo de 1814, se restableció cn 1820, que duró hasta L.° dc octubre de 1823. En 10 de abril de 1834 se decretó un Estatuto Real que debia ser revisado para formar nueva Constituciónpero en 15 de agosto de 1830 se restableció la de 1812, que fue sustituida con la de 18 de junio dc 1837, y esta por ra vigente de 23 de mayo de 1845. Según esta Constitución ei Gobierno Supremo se ejerce por el REV y las Cortes.

EL REV. La persona del REV e s sagrada é i n v i o l í ? D l e , ‘J no está sujeta á responsabilidad sanciona y promulga leyes; reside en el mismo la p o t e s t a d de hacerlas ejecu t a , y su autoridad se estiende á todo lo que conduce a la conservación del orden público en lo interior y á la según del Estado en lo esterior. Por lo t a n t o corresponde a espedir los d e c r e t o s , reglamentos é instrucciones que s conducentes para la ejecución de las leyes; cuidar de que en todo el reino se administre pronta y cumplidamente la j u s ticia; indultar á los delincuentes con arreglo á las leyes; declarar la guerra y hacer y ratificar la paz, dando después cuenta documentada álas Cortes; disponer de la fuerza armada , distribuyéndola como mas convenga; dirigir las relaciones diplomáticas y comerciales con las demás naciones; cuidar de la fabricación de la moneda; decretar la inversión de los fondos, destinados á cada uno de los ramos de la administración pública, nombrar los empleados públicos, y conceder honores v distinciones con arreglo a las leyes, nombrar y separar libremente los ministros; convocar, suspender y cerrar las sesiones délas Cortes; nombrar los s e – nadoresdel reino, y disolver el Congreso de Diputados; pero en este último caso debe convocar otro y reunido dentro de 3 meses no puede el rey , sin estar autorizado por una ley especial, enagenar, ceder ó permutar cualquiera parte del terr. español; admitir tropas estrangeras en el remo; ratificar los tratados de alianza ofensiva, los especiales de comercio y los que estipulen dar subsidios á alguna nación estrangera, ni abdicar la corona en su inmediato sucesor debiendo antes de contraer matrimonio ponerlo en conocimiento de las Cortes, á cuya aprobación se someterán las estipulaciones y contratos matrimoniales que deban ser objeto de una ley ; lo cual tambien ha de observarse respecto del matrimonio del inmediato sucesor ala corona; no p u – diendo este, ni el rey contraerlo con persona que legalmente se halle escluida de la sucesión á aquella. Las cantidades señaladas á la casa real en cl presupuesto vigente, ascienden á 45.900,000 reales divididos en esta forma. A S. M. la reina 34.000,000. S. M. el rey 2.400,000. Serma. Sra, Doña Luisa Fernanda, por su calidad de infanta 550,000. La misma Sra., por el concepto de heredera presunta de la corona 2.450,000. Sermo. Sr. infante D. Francisco de Paula Antonio 3.500,000. S. M. la reina Madre 3.000,000. CORTES. Las Cortes se componen de 2 cuerpos colegisladores , que son el Seuailo y el Congreso de los Diputados.

SENADO (palacio de Doña Maria de Aragón). Se compone de un número ilimitado de individuos, cuyo nombramiento corresponde al r e y , escepto los hijos de este y del inmediato sucesor que son senadores á la edad de 25 años el cargo de senador es gratuito y vitalicio, y para obtenerlo se necesitan ciertas condiciones personales que la Constitución impone. Ademas de las facultades legislativas corresponde al Senado juzgar á los ministros cuando fueren acusados por el Congreso de los Diputados; conoce de los delitos graves contra la persona o dignidad del rey , ó contra la seguridad del Estado, y juzgará los individuos de su seno en los casos y forma que determinaren las leyes. Para sus gastos ordinarios tiene señalados 182,525 reales y para el personal de sus oficinas 178,900. La organización de estas se espresa al hablar del edificio en que el Senado celebra sus sesiones.

.CONGRESO DE LOS DIPUTADOS. Se compone de los indi Jidiios que nombran de un modo directo los electores de \o.. m.str. • su número es de 349 el cargo dc diputado es también gratuito y dura 5 años; debiendo los que lo obtengan poseer las condiciones que prescribe la Constitución. Aunque el Songreso es igual al Senado en facultades legislativas, le corresponde conocer con preferencia en lo relativo a las leyes sobre contr. y crédito público. Tanto los senadores , como los diputados son inviolables por sus opiniones y votos en el ejercicio de su encargo y gozan de la inmunidad personal que espresa la Constitución. El Congre-o celebra sus sesiones provisionalmente, ínterin se coneluve el magnífico palacio destinado al efecto, en los salones de!

teatro de Oriente. Para sus gastos ordinarios tiene señalados 400,595 reales y para el personal de sus oficinas 415,300.

La organización de estas dependencias se espresa al hablar del edificio del Congreso.

TEATROS Y DIVERSIONES PÚBLICAS (HISTORIA DE MADRID)

e a t r o s y d i v e r s i o n e s p ú b l i c a s . No se -abe á punto fijo, cuando tuvo principio la representación de comediasen Madrid; pero si que las habia ya enlos primeros años después del establecimientodelacorte en esta villa, v en esta época debió ser ciertamente cuando brilló el famoso poeta Lope de Bueda, á quien un autor llama el embeleso de la corte de Felipe II y de quien el célebre Cervantes dice que se le vio representar siendo aun muchacho. En el a ño de 1568 se sabe ya que habia varias compañías dc comediantes, los cuales alquilaban un corral en la calle del Sol, y otros dos en Ja del Principe para hacer sus representaciones. En 1574, de resultas de un reñido pleito que medió entre dos cofradías que solicitaban el privilegio ele señalar puesto á los comed i a n t e s , y que terminó conviniéndose en ir en compañía, se reformó y alquiló un corral denominado de la Pacheea, situado en la calle del Príncipe á un comediante italiano llamado Ganasa, contratando con él que se habia de cubrir dicho c o r r a l , que no lo estaba, verificándose asi menos le patio-, el cual solo se cubría con un toldo para librarse del s o l , pues en aquella época las funciones eran de dia. También consta que por entonces sc rehabilitó otro corral en la calle del Lobo para la representación de comedias , y que por último fabricaron dos teatros propios, uno en la calle de la Cruz, y otro cn la del Príncipe; aquel en el año I57SL, y este en ef de 1582, cesando desde entonces el de la cMle del Lobo. Tal es origen de los t e a t r o s de Madrid; y creciendo sucesivamente sus productos basta un punto t a l . <pm }<,’ se arrendaban en 115.400 ducados por i- años desde •H>’-‘ 1633, fueron cargados con pensiones en beneficio de varios hospitales y establecimientos dc beneficencia , hasta qjj en 1638 se encargó de ellos la villa de Madrid, pagando una indemnización correspondiente á los hospitales. Desde c – toncos se suscitaron en diversos tiempos muchas pro i l i ciones contra las comedias , y aunque con mayor o l t n ^ _ trabajo . siempre triunfaron estas . valiendo para ello mucho él piadoso fin en que se invertía su producto. y ™ el reinado de Felipe IV se elevaron á mayor grado de op geo por la inclinación particular del r e y , llegándose a presente* no solamente en los corrales, sino en los salones de palacio, y en el nuevo suntuoso teatro del Buen-Retiro, resonando en todos ellos las producciones innumerables de Lope de Vega, Calderón , Tirso de Molina , Morolo, Solís, Rojas y otros infinitos que suministraban á la decidida afición del público un alimento inagotable. Pasó esta época; vino otra de privación, y apenas los últimos acentos de Cañizares, Candamo y Zamora lograron sostener el renombre de nuestro teatro en medio de aquel universal silencio. «La Talia Española, dice Jovellanos , habia pasado los Pirineos para inspirar al gran Moliere»; y cn t a n to ni el t r i s t e reinado de Carlos I I , ni las agitaciones de la guerra de sucesión que siguieron después , eran á propósito para h a cerla tornar á nuestra nación. Contribuyó después ¡i p r o longar su olvido la construcción del teatro de los Caños del Peral, en principios del siglo pasado, donde representaba una compañía de italianos, y mas que todo la afición que despertó Fernando VI á las óperas de aquella nación que se empezaron á ejecutar en este teatro y en el del R e tiro.

No eran ya las gracias sencillas del ingenio las que llamaban la gente á los t e a t r o s , sino el aparato de la escena, la magnificencia en los edificios y decoraciones y el sonido brillante y armonioso de las mas» escogidas orquestas, las vistosas danzas y todos los r e c u r s o s , en fin, que emplea el arte para la seducción de los sentidos. Los mas célebres a r tistas venidos de Italia y otras partes sorprendían con su habilidad. El t e a t ro de los Caños, mucho mas espacioso y elegante que los antiguos , e r a un sitio digno de t a n bellos espectáculos; pero dónde sobresalían estos hasta un punto de magnificencia sorprendente, era en el del Retiro , colocado enmedio de los estensos j a r d i n e s , que á las veces s e gún lo pedia el drama , servían de decoración , pudiéndose yer maniobrar en ellos tropas de caballería, y haciendo la ilusión tan verdadera, que desaparecía toda idea de ficcio n escénica. En t a n to los dos corrales de la Cruz y del Principe, ocupados por los mosqueteros y gente de broma, ofrecían un campo indecoroso de batallas continuas de los aficionados y s u s partidarios. La medianía de los a c t o r e s , lo mezquino de la escena, la ninguna propiedad cn trages y decoraciones, la poca comodidad de los c o n c u r r e n t e s , y mas que t o d o , lo soez y grosero de las piezas que por e n tonces sostenían la escena , bajo la iníluencia de los Cornelias y Zavalas, eran causas todas que reunidas produgeron en nuestro teatro el estado en que le pinta el célebre Moratin en La Comedia Nueva. Pero las medidas del gobierno que empezaron á alejar las causas físicas dc este desorden, arreglando la mejor disposición de los t e a t r o s ; el buen gusto que se estendió con las bellas producciones dc Morabu , Iriarte , Quintana y otros vario-; y finalmente la aparición en la escena de dos genios verdaderamente sublimes, la Rita Luna é Isidoro Maiquez, fueron bastantes á hacer ganar al t e a t ro el puesto que debia ocupar, y á llevarle entre nosotros á un cierto grado de decoro. La guerra de los franceses, la destrucción de los dos hermosos teatros del Retiro y los Caños, y las circunstancias turbulentas y poco apropósito que desde principios de este siglo ocuparon á España, hicieron sentir su influencia e n l a escena; y h a biendo desaparecido los principales t e a t r o s , los primeros autores y los actores mas distinguidos, volvió á caer cn una medianía t r i s t e , si bien no se resentía ya dc aquello falta de decoro, y propiedad que tuvo en cl «siglo pasado , pues aunque lentamente sc hacían sentir en ella los progresas del entendimiento, los adelantos de las artes , y el imperio, en nn , de la razón La afición del público, la aparición en la república literaria de muchos jóvenes y distinguidos poetas Y la de nuevos actores escelen’es, entre los cuales no podernos menos de citar á los señores Latorre, Romea. (Jarcia Luna y Guzman ; las señoras Matilde Diez, Llórente y La Madrid, volvieron a l a escena el perdido prestigio, y nunca, desdo la época de Felipe IV se ba observado en» ella tal abundancia dc producciones originales , tal brillo y elegancia en la ejecución, tal entusiasmo de p a r te del público. Por desgracia su incansable curiosidad no se satisface con las muchas obras de nuestros ingenios contemporáneos, y la moda que antes daba la preferencia á las antiguas comedias de capa y espada, niega hoy sus favores á ios ingeniosos enredos de Lope y Calderón , razón por la cual tienen que alternar harto frecuentemente en nuestra escena propia, los 7 7 7 autores franceses, el infatigable Scribe, los terribles lingo y pumas el clásico Delavigne y otros menos célebres , con quien tienen que sostener formidable competencia nuestros modernos y distinguidos autores dramáticos, cuyos nombres son bien conocidos y justamente apreciados «del público. La poca ó ninguna protección que h a s t a el dia han tenido las empresas de t e a t r o s y las escesivas cargas que s o bre ellos pesan , han sido causa sin duda alguna de que no hayan tenido efecto las subastas abiertas e l l o y 24 dc marzo del presente año de 1848; la primera por falta de Imitadores, y la segunda por no haberse considerado admisibles ninguna de las proposiciones que se presentaron, se acordó por el ayuntamiento se remitiese al gobierno el espediente original para que resolviese lo mas conveniente. Este paso produjo la real orden del 12 de abril por la que el Gobierno mando que el teatro del Principe quedase por el presente año Cómico á cargo y bajo la administración de la corporación municipal. Esta manifestó en contestación, la imposibilidad en que se hallaba de dar cumplimiento á la citada real orden, alegando varias razones , siendo la mas p r i n c i pal el mal estado de los fondos, y resultando de aquí varias conferencias entre el señor alcalde corregidor, la comision del ayuntamiento y el ministro de la Gobernación, en las cuales convencida la comisión del ayuntamiento por su p a r te de la necesidad de dar cumplimiento á la orden del Gobierno, y el ministro por la suya de que e s t a nueva carga era insoportable á los fondos municipales , se convino el ayuntamiento á tomar á su cargo la empresa del t e a t ro del Principe, ofreciendo solemnemente el ministro cargar en el presupuesto de gastos imprevistos de su ramo las cantidades que resaltasen en pérdida á los fondos municipales. Bajo esta principal condición, y otras de menor importancia que seria prolijo enumerar, p»rocedió la comision del ayuntamiento á formar la compañía, cuyo personal y mérito ya conoce el público, abriendo con ella el teatro el domingo de Pascua. Besulta, pues , que por primera vez en España (y ya e ra tiempo), el gobierno trata de proteger de una manera mas ó menos directa , pero positiva, el teatro n a cional, proporcionando recursos al del Príncipe para que pueda dignamente sostener el decoro del a r t e y dc los que a él se dedican en sus diferentes ramos; mantener nuevas las antiguas glorias de la escena española, y con ella el n o ble estimulo cielos que en el cha aspiran á igualadas, y abierta la escuela del buen gusto literario, de las costumbres decentes , de las tradiciones gloriosas, donde cl autor dramát i c o , o! actor y el público pueden acudir con provecho y aprender los linos ¡a verdadera elevación v la filosofía del a r t e , los otros el modo de interpretar las concepciones del poeta sin desvirtuarlas , debilitarlas ó trastornarlas e n teramente ; y por último, los espectadores á recompensar y apreciar con justicia el mérito del conjunto y dc cada una de las partes que componen el espectáculo cosa que tiene que aprender mas de l o q u e á la mayor parte les p a r e c e , y mucho mas q u e enseñar

PALACIO REAL (HISTORIA DE MADRID)

. Entre los grandiosos monumentos artísticos que h an erigido en la capital de España los monarcas de la dinastía r e i n a n t e , merece particular atención, y es sobre manera honroso á la memoria de aquellos soberanos, el magnífico palacio construido á mediados del pasado siglo en el estremo occidental de la p o b l . , sobre la misma área en que se levantaba el famoso y vetusto Alcázar de Madrid.

Oscura es la historia de e s t e notable edificio, obra del tiempo de los moros según unos, de Alfonso Visegun otros, y de incierta fecha según varios mereciendo mayor aprecio entre opiniones t a n diversas la del señor Llaguno , que fija la fundación del mencionado alcázar en el reinado de Don Pedro. La sana crítica de que estaba dotado aquel distinguido escritor, los curiosos datos que á fuerza de indecible trabajo llegó á reunir en sus noticias históricas de la arquitectura española, y la circunstancia de haber hecho un estudio particular de la»vida del r ey Don P e d r o , cuya crónica ilustró con eruditas notas, son muy suficientes motivos para que se prefiera á otros pareceres el del espresado autor. Según el mismo, sufrió un incendio el edificio que nos ocupa, en tiempo de Don Enrique II, y consta por Quintana y Pinelo que en 1389 León V, rey de Armenia, como señor dc Madrid reedificó las t o r r e s del deteriorado alcázar, al cual parece que dio alguna forma de palacio Enrique III por los años de 1405; y» para depositar en él los tesoros que hizo restituir á los g r a n d e s , levantó nuevas torres (de buena estofa* como dice Mariana, en cuyo tiempo existían. Beinando Juan II se consagró la capilla del edificio mencionado, el dia 1 ° de enero de 1434, por Don Gonzalo de Celada, obispo de Calcedonia, según lo espresaba un pergamino que habia en un arca de reliquias, la cual se hallo ai renovar la citada capilla en 1543, en cuyo año se coloco dicha arca en la pared al lado del Evangelio ; noticias que hemos tomado con o t r a s muchas que en esta reseña insertamos de los manuscritos que posee la respetable Academí de la Historia. .

Arruinó parte del regio alcázar madrileño un terrempt acaecido en 1466 , según el señor Llaguno, y le reparo y mejoró Enrique IV, quien residió en él largas temporada y falleció en el mismo en 1474. Con t a n t o s aumentos y re» paraciones el alcázar de Madrid, situado entre precipicios | cuestas y asegurado con varios cubos y torreones, ‘ l e ?

ser una imponente fortaleza, cuya importancia se d e ( T j a S de la obstinada resistencia que a su abrigo hicieron..a tropas de la reina Isabel la Católica , mandadas por el uiiq del Infantado, los partidarios de Doña Juana la Beltranej , los cuales para defensa del interesante fuerte P » s , e r . °» presidio y con abundante provisión de armas y basun tos 400 hombres valerosos, escogidos entre los mej ^ que su parcialidad seguian. Dueño el duque de la v . , o – y aisló con una pared el alcázar , del qne se hizo entrega á la reina Isabel al cabo de dos meses. Figuró igualmente el edificio de que hablamos en la guerra de las comunidades, en cuya ocasión fue sitiado por los madrileños , que se l e vantaron á favor de aquellas. Hallábase ausente el alcaide Francisco de Vargas, y su muger defendió heroicamente el codiciado alcázar, que al fin se rindió por falta de víveres; encontrando en él la comunidad al ocuparle 20,000 picas, dos cañones gruesos y otras armas que menciona el h i s t o riador Sandoval. Habiendo llegado a Madrid el emperador Carlos V con cuartanas, sanó á poco tiempo, y tomando afecto á esta v. por lo saludable de su clima , determinó a l gunos años después reedificar y ampliar el alcázar. Era e s te mas bien una fortaleza que un verdadero palacio, y apenas poseía mas terreno que el de su perímetro; cercándole por el E. varias casas de la p o b l . , algunas de ellas miserables; por N. y O. cuestas y precipicios, y por el S. la parroquia de San Miguel, que era pequeña pero muy a n t i g u a, y estaba delante de la puerta del alcázar; por «lo que fue demolida para llevar á cabo las obras proyectadas por el Emperador, trasladándola con el título de San Gil á un punto inmediato.

Se renovó la capilla é hiciéronse dos t o r r e s , varias h a bitaciones y patios cou galerías de columnas, sobre las que volteaban arcos, en cuyos lunetos habia escudos dé armas imperiales y sobre las puertas la siguiente inscripción Carolas V. tiisp. Rex. Rom. Imp. Dirigieron alternativamente las espresadas obras desde el año de 1537 el célebre Covarrubias y Luis de Vega, quien siguió por si solo al frente de las de Madrid.hasta el año 1562; pasando el primero á continuar el alcázar de Toledo.

Hallábase el de Madrid bastante adelantado , cuando en 1543 el Emperador salió de España, dejando por g o bernador del reino á su hijo el principe Don Felipe; este prosiguió con particular empeño las comenzadas obras , y compró los terrenos que eran necesarios para hacer plazas, jardines, parque y caballerizas; comprendiéndose en dichas adquisiciones, para las que contribuyó la villa con 536,000 maravedises, el Campo del Rey, que asi se llamaba el espacio comprendido entre el alcázar y la puerta de la Vega. Varias cartas escribió Felipe 1! á Luis de Vega sobre las obras del alcázar, espresando, en la que le dirigió des- , de Toledo en mayo de 1561, que habia determinado ir á Madrid con su casa y corle, y quería hallar todo concluido en su palacio. Prueba la indicada carta que la corte no vino á Madrid en 1560 como se ha creido, sino después como aseguran Quintana y Pinelo, aunque no están conformes en el año. Hizo Felipe II e n t r e otras cosas una galena en la fachada del O. v Varios salones magníficos. Continuaron embelleciendo el alcázar los monarcas austríacos, valiéndose ue Juan Bautista de Toledo, Juan de Herrera, Juan Gómez de Mora, Alonso Carbonel, Juan Bautista Crescenti, marqués de la Torre y otros hábiles arquitectos. Escasas son á la verdad las noticias que se conservan del alcázar ó palacio en que residieron los monarcas de la dinastía austríaca; Pudiéndose únicamente asegurar, que la capilla real se hallaba pintada al fresco por Lúeas Jordán y (¡ue en un gabinete de una de las t o r r e s , pintado también al fresco por Becerra, se conservaba una estantería de nogal tallada, en la que Felipe 11, muy inteligente en arquitectura, guardo cuidadosamente los diseños de e s t e alcázar, los del E s corial^ otros que se salvaron como aquellos del incendio ? n ^J34, y después desaparecieron por descuido. Consta igualmente que la fachada principal, hecha de sillería en el primer tercio del siglo XVII, era estensa, suntuosa y de buen gusto, y miraba al S. como la primitiva del mismo alcázar y •a del actual palacio las otras fachadas, á pesar de sus a n tiguos cubos, nada vahan, unas paredes eran de tierra, otras ae argamasa, sin orden ni simetría en los h u e c o s , pisos y r v e s t a n Q , o aquel edificio muy lejos de merecer los desmedidos elogios que de él hacen el maestro Juan López . e Hoyos y Quintana , sin q u e dejara de ser por muchos t í tulos interesante.Tenia suficiente estension para contener en su recinto, ademas de las habitaciones reales, varias dependencias delEstado como los Consejos de Castilla, de Aragón, de 1 l r í * ^ ‘ ^ 6 l t s m a > ^ e Glandes y de las Indias y las secretarías del despacho, que estaban en los aposentos bajos, llamados covachuelas. En 1622 se abrieron unas ventanillas que se llamaban «escuchas» y servían para que el r ey oyese las decisiones de los consejos; noticia que el señor Mesonero h a lló en un documento del archivo de Madrid , y dio á conoceren suapreciablé.WamtaZ. Las magníficas casas con balcones dorados que formaban la plaza y las tiendas que habia en los palios del palacio, de que habla Alvarez y Colmenar, y otras noticias que inserta en su estensa obra impresa en lengua francesa en Amsierdam, son otras tantas fábulas con que quiso adornarla; pues consta por algunos dibujos antiguos que en la plaza del S. solo se hallaba el cuartelillo que se está demoliendo al presente. Según la vista que da el citado Colmenar del patio del alcázar , y que h a y algun dato para creerla e x a c t a , estaba construido bajo aquel e s tilo del último período de Carlos V , que Ponz g r a d u a do seco, hablando de otros edificios de la misma época, en los 3ue la arquitectura se habia despojado dc la gala y riqueza el gusto plateresco ó sea del renacimiento, y no había llegado á laelegancia del reinado de Felipe IL. E x i s t e l a d e s c r i p – cion del relicario que ocupaba un oratorio debajo de la capilla real delespresado alcázar, el cual estaba adornado con 26 columnas de mármol de San Pablo, 12 ángeles, 6 virtudes y otros tantas pirámides, todo de bronce. Las reliquias eran mas de-700, y estaban repartidas en t r e s altares y adornadas y guarnecidas de diamantes, perlas y toda clase de piedras preciosas de incalculable valor. Entre las mencionadas r e liquias habia 32 insignes, á cada una de las cuales señaló rezo propio en 1721 el duque de Abrantcs, obispo electo de Cuenca, en virtud de facultad del patriarca. Este riquísimo rélíquiario, que ;c redujo á cenizas en el incendio de 1734, merece particular mención , por la circunstancia de ser la única parte del ant. alcázar que llegó á tener descripción impresa, de la que no hablan los autores que se ocupan de aquel edificio, por lo r a ro que es hallar ejemplares de ella.

Una sola particularidad falta espresar antes de concluir esta reseña histórica, lisie alcázar. si bien por su e s t e r i o r , esceptuando la fachada del S., la t o r r e que llamaban de Carlos V, y otra que se levantó al mismo tiempo que la i n dicada fachada, cía feo y de ningún mérito ; se hallaba interiormente enriquecido con bellísimas pinturas y otros adornos exquisitos, y colocado entre los deliciosos jardines del Parque y la Priora. Mas por una de aquellas anomalías tan comunes en el h o m b r e , los monarcas que protegieron generosamente las nobles artes y emplearon los mejores artistas en adornar su morada, conformándose con el desaliño de aquel tiempo, en que las calles se veian cubiertas de inmundicia hasta el reinado del gran Carlos III, dejaban que su palacio se hallase en el estado que pinta el siguiente p á r rafo.

«Bien manifiesto está que por la p a r t e del N. (inmediat o al Real Palacio) transitan descubiertas todas las aguas «impuras que bajan de Madrid, cuyos vapores, que no se «puede dudar exaian y se introducen en él, es innegable sean «muy ofensivos.» Así hablaba el ingeniero José Alonso de Arce en las «dificultades vencidas para la limpieza y aseo de la corte», memoria que sometió á la censura en 1734 y e s t a ba en prensa cuando ocurrió el incendio del alcázar. Este suceso del que sin duda han quedado pocas noticias , como de todo lo relativo al antiguo edificio, cuya historia bosquejamos, ha sido con todo presentado basta ahora en las obras que de él h a b l a n , con mas oscuridad de la que en realidad hay. En primer lugar, los reyes no residian en el alcázar cuando ocurrió la catástrofe, pues basta leer las Gacetas de aquella época para saber (pie en el dia 14 de diciembre de 1734 llegaron del Pardo al palacio del Buen Betiro las p e r sonas reales, y continuaron en el todo el mes; habiendo ocurrido el famoso incendio el d i a 2 4 del mismo, nada hay que añir á lo e x p r e s a d o , como no sea que desde principios de 1729, que marchó la c o r t e a Sevilla,no volvió á estar habitado el alcázar por sus augustos dueños, pues cuando regresaron de aquel viageen 1733, se alojaron en el citado palacio del Buen Retiro, verificando lo mismo todas las veces q ue después vinieron á Madrid desde los sitios. Limítanse los historiadores á dar noticia, de que en la noche del 24 de d i ciembre de 1731, fue destruido por un incendioel alcázar de Madrid,sin espresarcircunstanciaalgunaparticular; suphendoalgun tanto esta falta la Gaceta del 4 dc enero de 4 /35 en la que se lee, que tan luego como se notó el fuego acudieron.tropas é infinitas gentes entre las que habia personas de distinción, religiosos e c t . ; mas por la violencia de un viento impetuoso que se levantó, no fue posible atajar el daño, lográndose um camente que no se comunicase el incendio a l a s casas de la población, que á la sazón las habia muy inmediatas, y que se pudiesen salvar el Santísimo , algunas alhajas, cuadros y tapices preciosos; lo que hizo menos sensible, dice la e s presada Gaceta, la pérdida de «tan insigne y ricamente adornado palacio.» Varios documentos auténticos que hemos t e nido á la v i s t a , entre ellos un memorial firmado por el patriarca, confirman la circunstancia de que un viento fuerte fue causa de que no se pudiese atajar el fuego.

No correspondiendo á la grandeza del rey de España el edificio del Buen Retiro, única residencia que le quedaba después de haber perecido el alcázar, formó Felipe V el proyecto de construir un palacio, que en estension y magnificencia aventajase á los mejores de Europa. A fin de llevar á cabo su idea, hizo venir á Madrid al abateD. Felipe Juvarra, natural de Mesina , muy conocido por las obras que inventó y ejecutó en Roma, Milán y particularmente en Turin.

Bajo la dirección del mencionado arquitecto y con arreglo á la traza que habia delineado, se hizo el precioso modelo de de madera que existe en el cason del Buen Retiro , y según el cual habia de ser el nuevo palacio un cuadrado con 4700 pies de línea horizontal en cada fachada, 23 patfosy34 entradas.

Todas las demás partes principales, accesorias y de ornato habian de corresponder á la grandiosidad del conjunto.

No habiendo suficiente área para tan vasto edificio en el sitio que ocupaba el antiguo alcázar, que era el punto elegido por el r e y , no fue posible por desgracia realizar los planes de Juvarra, cuya muerte acaeció a poco tiempo. Sucedióle I). Juan Bautista Saqueti su discípulo, natural de Turin,quien hizo nuevos diseños , acomodándose á los deseos del rey y apartándose mucho de la traza de Juvarra en los alzados, no solo en las proporciones, sino tambien en la decoración.

Al recordar el tristísimo estado á que llegó la arquitectura en el primer tercio del último siglo, y al ver que para levantar el nuevo y suntuoso palacio de Madrid, se buscaban profesores cn el cstrangero, no faltará quien crea que en España, enla patria de Herrera, en la cuna de t a n t o s artistas esclarecidos, era imposible hallar un solo a-quitecto, que no se hubiese dejado llevar de la corriente , y no participase del mal gusto que en su tiempo dominaba. Afortunadamente no es así al mismo tiempo que en Madrid dirigía un italiano el mencionado palacio, el brigadier español D. Juan Medrano trazó y comenzó el célebre y magnífico teatro de San Carlos de Ñapóles.

Volviendo á nuestro asunto, del que nos separó el deseo de vindicar el nombre español, decimos, que habiendo sido aprobado el proyecto de Saqueti, so dio principio á la construcción del actual palacio, cuya primera piedra se puso con mucho a p a r a t o , habiéndose espedido al efecto una realorden para que la bendijese D. Alvaro de Mendoza, arzobispo de Tiro, quien asistió al acto dc la colocación procesionalmente con la capilla real. En la tarde del segundo dia de Pascua florida á 7 de abril de 4 738, no 37 como dicen algunas obras, se fijó la espresada piedra que es de granito ó sea berroqueña en el centro de la fachada del S. á los 40 pies de fondo, contados desde la superficie de la plazuela.

El marqués de Villena duque de Escalona, en nombre de rey, introdujo una caja de ¡domo, que contenia monedas de oró, plata y cobre de las fábricas de Madrid, Sevilla, Segovia, Méjico y el Perú en un hueco de la referida piedra, eii la que está grabada la siguiente inscripción Aedés Maurorum quas Henricus IV composuit. Carohis V ampliftcavit. Philipus III ornavit. Iqnis consumpsit octavo Kalendas Januarii Auno MDCCXXXIV. Tándem Philipus V spectandas restituit oeternilah Anno MÜCCXXXVIIL. (CONTINUA EN EL ORIGINAL)

PARQUE DE ARTILLERIA (HISTORIA DE MADRID)

(San Gerónimo’. Habiéndose presentado en la corte de Enrique IV un embajador del duque de Bretaña, fue solemnizada su llegada con magnificas fiestas,que se celebraron en el Pardo por espacio de t r e s dias. Dispuso en el 4.° un torneo, el privado Don Beltran, y tuvo lugar cerca de Madrid, donde ahora está el puente v e r d e , frente á San Antonio, defendiendo un paso, á la usanza antigua , dicho privado tan á gusto del r e y , que mandó construir un monast.

en memoria»del suceso, que no fue á la verdad de tanta importancia como la que le quiso dar el pobre monarca Elresultado fue, que el conv. se fundó llamándose Ntra. Sra. del Paso, título que el mismo Enrique IV mudó en el de San Geror nimoel Beal, borrando asi el recuerdo profano y trivial que habia unido al naciente conv., cuya sít. era mal sana por estacausa fue trasladado en 1502 al sitio en que al preséntese halla, junto al Museo de Pinturas. Corresponde este suntuoso edificio á la época en q u e el estilo gótico declinaba, y el arco de medio punto empezaba á luchar con la ojiva, que fue vencida al fin por aquel en la primera mitad del siglo XVL. Una vasta y hermosa nave con crucero, labraua según el estilo llamado impropiamente gótico , y con nía exactitud ojival, fórmala iglesia de este insigne monast., viéndose repartidas á uno y o t ro lado del cañón 10 capillas, qu en la guerra de la Independencia fueron despojadas d e l s retablos y curiosas memorias sepulcrales que las adornaríai, quedando solo una p a r l e del ornato que decoraba la cap de San Juan, una de las mas bellas que habia en Madria concento del erudito Don Antonio Ponz en tiempo de e, escritor contenían las referidas capillas mucho ‘ 3 . u e n ? P g n U, observarno sucede así al p r e s e n t e , pues se h a l l a n ^ ^ das y faltas de todo , hasta de retablos. Restauraron’ m r . n . , a o n o U ;«1 A U ; „ — „ n ^1 „ „ f TV.IO m a u m . OUC C0n=’3 superior una g real en tiempo de Fernando VI, y en el se celebra la c e r e monia de la j u r a de los príncipes de Asturias, habiendo sido el primero que fue jurado en este monast. Felipe II, el año de 1528. Carece esteriormente este edificio del ornato de crestería, que graciosamente corona otros monumentos de su misma época. Sensible es que no se lleve á cabo el p r o yecto de trasladar á la referida iglesia la parr. del Retiro, pues se lograba de este modo asegurarla existencia de un edificio interesante, t a n t o por sus recuerdos históricos como por su arquitectura. En este monast. teñían los reyes un d e partamento al que llamaban cuarto de San Gerónimo , el cual comunicaba con la iglesia por la primera capilla del lado del Evangelio. Aun se conserva un patio de gusto clásico en el centro del claustro, que se halla saliendo por una puerta del lado de la Epístola. Hoy dia está convertido todo el e d i ficio y su iglesia en parque de artillería con todas sus oficinas y depósitos de armas.

SANTO TOMÁS (HISTORIA DE MADRID)

(Supremo Tribunal de Guerra y Marina).

La incomodidad que sufrían los religiosos enfermos del conv. de Ntra. Sra. de Atocha, por e s t a r í a n d c ¿ – viado de la v. , inspiró al bachiller Sto. Domingo y á Doña Ana de Artiaga su m u g e r , la idea de proveer á su remedio, á cuyo efecto legaron algunos bienes á dicho conv.

bajo ciertas condiciones, ordenadas á este efecto. Muerto el primero, tuvo necesidad su muger de cumplir lo mandado, f en su consecuencia dio 400 ducados y unas casas j u n t o á a iglesia de San Salvador, para que en una de ellas se leyese una’ lección de teología y dijesen ciertos aniversarios. La orden aceptó cl legado, y como la casa de la difunta no era á propósito, compraron otra con su precio en la calle de Atocha, que sirvió de base al conv. de Sto. Tomás, que hoy vemos al núm. 4 de dicha calle, en donde pusieron un vicario, el procurador general de la provincia, un lector y otro r e ligioso.

En esta forma estuvo algunos a ñ o s , hasta que por eí de 1583 , á instancia de fray Diego de Chaves, confesor de Felipe II, se consiguió desmembrar la casa de Sto. Tomás de la de Atocha, haciéndola priorato y facultándola para que se pudiera servir del número competente de r e l i giosos.

Por el año 1611 se pasó á este colegio la hospedería del monast. de Atocha; y en nuestros tiempos, después de la esclaustracion de los r e g u l a r e s , se destinó el conv. á cuartel de Milicia Nacional, á cuyo fin fue reformada su fachada en 1843, bajo la dirección del acreditado arquitect o , nuestro particular amigo, Don Juan Pedro Ayegui, el cual puso en el centro la portada que estaba á un lado, j u n t o á la iglesia propia del mencionado conv., y dio á toda la fachada un aspecto análogo con su nuevo destino. Desarmados los nacionales en ermismo año , ocuparon el edificio el Tribunal Supremo de Guerra y Marina con su archivo , la j u n t a gubernativa del Monte Pió Militar; y posteriormente la Auditoria de Guerra , y el ministerio de la Guerra cort su archivo. Todas estas oficinas permanecen cn la actualidad, menos el ministerio de la Guerra que se ha trasladado á Buenavista , debiendo hacerlo pronto tambien su archivo.

Consta la referida portada de un cuerpo con dos columnas dóricas á cada lado y bajo el medio punto que arranca del cornisamento que aquellas sostienen, habia un bajo relieve que ha desaparecido , como las estatuas y medallas que adornaban los dos intercolumnios. Los fustes de dichas c o lumnas, sirvieron con basas y capiteles jónicos en el bellísimo ingreso de los Mostenses. Las v e n t a n a s de este edificio tienen jambas, y corona el todo una balaustra sobre la cornisa con un sotabanco detras de aquella, elevándose en el centro un templete elíptico, formado por seis columnas y cerrado por un cascaron. En el espresado templete se hallan colocadas las campanas del reloj, cuya muestra se ve en el medio del sotabanco. Hállase dentro de esle edificio un espacioso patio, cuyos cuatro lienzos están hechos de granito ó sea piedra berroqueña por el corruptor José Donoso , por lo que ya se deja conocer, queeste patio noes un modelo de buen gusto. La escalera principal es la misma que usaban los religiosos

PALACIO DE BUENA VISTA (HISTORIA DE MADRID)

P a l a c i o d e « u e n a – v l s t a . Obra de los opulentos duques de Alba es el magnífico palacio que se levanta magestuosamente sobre una eminencia en lo último de la calle ue Alcalá cerca del Prado. Según el primitivo proyecto llama de tener este vasto edificio la entrada principal por la calle de la Emperatriz, mas tarde del duque de Alba, no existente en la actualidad, que estaba al N. entre el Bar- ^»¡H0 y las Salesas, sobre terreno que hoy corresponde á edificios situado en las calles del Saúco y del Almirante ; y en efecto llegó á construirse en dicha calle un ostentoso ingreso con verjas de hierro y la p a r t e de la casa cn que estaba la escalera principal, el magnífico oratorio y otras muchas piezas de las que ni aun las paredes maestras han Quedado. La célebre duquesa de Alba, doña María del Pilar teresa de Silva, que eclipsaba con su fausto á los primeros Personages de la corte de Carlos III y Carlos IV , rivalizando con la reina Maria Luisa, al decir de sus admiradores, ^ propuso hacer de este palacio una morada correspondente á su elevado rango é inmensa fortuna. Dirigía por l r j s anos de 4782 el arquitecto D. Pedro Arnal los trabajos j . 6 , 0 / 5 ^ 8 r a n fáb., en cuyos salones habia de colocarse la eihsima colección de pinturas de la casa de Alba, enriquecida con los estimables y numerosos cuadros de Yillnranca y Medina Sidonia , propios del esposo de la duquesa mericionada, el Sr. D. José Alvarez d e ‘ T o l e d o , poseedor e las dos indicadas grandezas. Al edificio que tan ricamente se trataba de adornar, habian de rodear jardines E°,r B?, S. y O., con varias fuentes, entre ellas una de pórmona C O n s Dos horrorosos incendios paralizaron estos planes, y des • truyeron gran parte de lo que estaba construido en dirección al N . ; de manera que la famosa duquesa murió á principios del siglo presente sin haber llegado á residir en el suntuoso palacio. No teniendo herederos forzosos aquella señora, dejó á varias personas sus cuantiosos bienes lib r e s , entre los que se contaba el referido palacio, que la villa de Madrid compró á los nuevos dueños y se le regaló á Godoy, en cuyo secuestro quedó comprendido. Forma al presente esta gran casa un rectángulo , con la fachada principal en la banda de S . , que ocupa una de las dos líneas mayores de aquel, y tiene 253 pies de frente con 64 1/2 de elevación. Esta fachada era la del j a r d i n , según el plan ant. y estaba á espaldas de la principal; consta de 4 ordenes de vanos, contando los de los sótanos, con 17 balcones en cada uno de los dos pisos superiores y tres menos en el entresuelo. Hállase-en el centro la portada con dos grandes hornacinas, y comprende en el cuerpo superior el cuarto principal y segundo, rematando el todo un frontispicio triangular que sienta sobre 4 pilastras istriadas de orden corintio. En esto solamente se diferencia esta fachada de las de E. y O. Atando con la base de dicho triángulo, sc estiende por uno y otro costado la cornisa.

Hay un zócalo de sillería en las tres fachadas mencionadas», sobre el que se levanta un cuerpo almohadillado de mampostería hasta la imposta que separa el entresuelo del piso principal, cuvos balcones se ven decorados con guarda-polvos v los del segundo con jambas. La fachuda de E . , que» ahora es menor que la de S., cuando Ponz publicó la segunda edición de su viage tenia la coulos siderable estension de 402 pies de linea horizontal, es d e c i r , unas dos terceras partes mas que al p r e s e n t e , lo que parecería difícil de creer si no lo asegurase el citado viagero, y no lo confirmasen los cimientos y muchos paredones de la planta b a j a , que aun subsisten y eran prolongación de los arranques, todavía existentes a los lados de la fachada del N . , cuyo centro decorado por 4 pilastras i s t r i a d a s , correspondía» á un suntuoso patio. El efecto que el conjunto produce no puede ser mejor, contribuyendo á ello su bella y magestuosa arquitectura, su ventajosa posición en t e r r e no muy elevado, la armonía de sus t r e s filas de balcones, y por último el que ningún edificio impide que se descubra desde fuera de Madrid Lástima es que no esté desmontado el espacio que media entre el palacio y la calle de Alcalá, en cuyo punto hay una portada moderna con tres ingresos, uno mayor en e f medio y dos menores á los lados con recuadros encima, y está labrada de sillería y agramilado. Entre ésta entrada y el palacio hay tres espaciosos caminos, ancho el del centro para carruages; mas estrechos, de asfalto, y recientemente construidos los laterales, que sirven para las personas. Al piso principal de este edificio da subida una escalera de piedra de un solo tiro que está decorada con 4 columnas dóricas de granito.

Muy exacto es cuanto dice Ponz sobre las deliciosas vist a s «que desde los balcones del referido palacio se gozan, pues á nuestro parecer no hay o t ro edificio en Madrid, incluso el Palacio Real, qué las ofrezca tan pintorescas y encantadoras el Retiro sobre todo presenta un aspecto singular En este edificio sc encuentra la dirección general de Ingenieros con su museo; la de artillería v caballería ; h a biéndose trasladado á mediados del mes de agosto ele 1847 el ministerio de la Guerra desde el conv. de Santo Tomás, que ocupó por algun tiempo después del incendio de la casa de los Ministerios, en donde antes residia.

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