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MUSEO DE CIENCIAS NATURALES (HISTORIA DE MADRID)

(calle de Alcalá, núm^ 19.) Desde el reinado de Fernando VI, el Gobierno español parece habia tratado de establecer en Madrid un gabinete de historia natural, á cuyo fus se mandaron r e coger , bajo la dirección de D. Guillermo Bowles, muchos objetos curiosos, cuya custodíale fue igualmente encomendada.

Posteriormente Carlos III, decidido protector de las ciencias naturales, mandó erigirlas en Madrid tres monumentos contiguos; el Observatorio astronómico, el Jardin botánico y el Museo, llamado hoy de pinturas, que por su magnificencia material, nos hacen calcular cuales serian los proyectos científicos, que se proponía aquel ilustrado m o narca.

En efecto, estos tres edificios estaban destinados desde su origen á constituir un solo establecimiento el Museo de Ciencias naturales de Madrid del que nos proponemos dar algunas noticias en este artículo; pues aunque p o co larga la techa de su existencia, no por eso ha dejado de ofrecer diferentes modificaciones antes de llegar al estado en que hoy se encuentra. Destinado el Observotorio para el estudio práctico de la astronomía, y cl j a r d in botánico para el cultivo y la enseñanza de la ciencia de las p l a n t a s , se pensó colocar en el suntuoso edificio del Museo del Prado los gabinetes mineralógicos y zoológicos con las cátedras en que se enseñan estas ciencias, mas las de física y química.

De los t r e s edificios referidos el del Jardin Botanicofue el que a n t e s se concluyó y sirvió á su objeto, é ínterin se terminaba la construcción de los otros dos, se estableció provisionalmente el gabinete de historia natural en el cuarto 2.° de la academia de San Fernando. Después de muchas dificultades, se dio cima por último á la principal obra del Museo del Prado; pero por una fatalidad para las ciencias naturales, ha tenido un destino muy diferente del que se habia propuesto su fundador, por cuyo motivo las ricas colecciones del gabinete de historia natural, siguieron depositadas en el estrecho recinto ya mencionado. Sirvieron de base á estas colecciones los objetos recogidos por D. Guillermo Bowles, y una gran parte de los que formaron el gabinete particular de D. Pedro FrancoDávila,adquiridas por la nación mediante un contrato del Gobierno con este señor, en consecuencia del cual se le nombraba director perpetuo del establecimiento con el sueldo anual de 60,000 r s . y casa.

Por las noticias que hemos podido recoger, se puede asegurar que la parte mineralógica del gabinete fue la que desde luego recibió considerables aumentos, siendo uno de los mayores la magnífica colección que el Gobierno compró al comerciante inglés Mr. Forster , rica en ejemplares de gran tamaño y exacta determinación. Carlos III empleó todos aquellos medios que podian acelerar la terminación de su proyecto; y no contento con las compras que su Gobierno hacia, de cuantas preciosidades se le ofrecían para completar las colecciones del Museo, mandó verificar á diferentes recolectores, espediciones dentro y fuera de la Península con el fin de recoger objetos naturales. Heñían, Neé, Pineda, Mociño, Sessé, Herrgen, Talaker, Espiñeira y muchos botánicos ilustres fueron de este número; debiéndose á la laboriosidad de tan eminentes naturalistas muchas de las r i quezas que en el dia posee nuestro Museo. Tambien contribuyeron á su engrandecimiento las acertadas y terminantes órdenes que el ilustrado monarca hizo espedir á todos sus gobernadores de España ó Indias, mandándoles remitir al establecimiento cuantas producciones naturales se encontrasen en los distritos encomendados á su particular autoridad; consiguiendo de e s t e modo dos útilísimos objetos L.° tener noticia de las riquezas que la naturaleza ofrecía en sus dominios; y 2.° poseer muestra de ellas para admiración de los curiosos y estudio de los naturalistas en la metrópoli de su imperio. Es por demás decir que después de la muerte de Carlos III el Museo de Madrid se resintió de la falta de su protector; sobre todo, cuando los trastornos déla nación fueron desquiciando las mas sólidas obras de los tiempos pasados. Concluida la guerra de la Independencia y desembarazado el Gobierno de sus mas serias atenciones, Fernando YII decretó en 18151a reorganización del citado Museo, reuniendo el gabinete de historia natural, ¡ardin Botánico y Observatorio Astronómico, con la agregación de las cátedras de mineralogía , zoologia, botánica, física, química y astronomía. Puso á su frente una j u n t a llamada de protección compuesta de personas muy i n s t r u i d a s , que indudablemente hubieran llevado la obra á su fin si los deseos que las animaban, hubiesen sido secundados con los medios indispensables; pero el erario de la nación habia quedado exhausto, y no era fácil volver á los tiempos en que Carlos III prodigaba los millones para hacer adelantar las ciencias.

Asi siguió nuestro Museo hasta el mes de setiembre de 1837 en que de nuevo se modificó su parte gubernativa, que fue confiada á otra junta formada por los profesores del mismo establecimiento. Últimamente, los cambios verificados en todos los ramos de instrucción pública, tambien han modificado el referido decreto de 1837, y en el reglamento del Museo aprobado por S. M. en el año de 1847 se ha organizado definitivamente el establecimiento de que tratamos, componiéndole el gabinete de Historia natural, el j a r – din Botánico y las cátedras de mineralogía, geología, anatomía comparada, zoografiay botánica pertenecientes álos estudios superiores. La parte económica y directiva ha quedado á cargo de un gefe local; una j u n t a facultativa compuesta esclusivamente de los profesores de Historia natural de la facultad de ciencias de la universidad de Madrid, tiene encomendado el adelanto de las que son objeto del Museo; la clasificación y arreglo de sus colecciones toca á los c a tedráticos respectivos, aumentándose por los trabajos de los colectores y corresponsales del mismo, no menos que por los cambios verificados con otros establecimientos análogos, y adquisiciones hechas por compra; quedando la enseñanza sujeta á lo prevenido en el último plan de instrucción pública. Estos son los principales puntos del reglamento vigente en el Museo de Madrid; v no hay duda que con su exacta observancia llegará al grado de esplendor que corresponde á un establecimiento de su clase lo decimos con tanta mas seguridad, cuanto que lo prevenido en dicho r e glamento no es un mero ensayo que se trata de hacer, sino una convicción adquirida por la esperiencia de 6 años, durante los cuales no solo se fian formado en este Museo maestros, que están difundiendo la ciencia en las principales universidades del r e i n o , sino que sus colecciones se han duplicado unas, cuadruplicado otras, dado un nuevo orden á todas, y establecido algunas que faltaban casi completamente antes de la época citada, como puede observarse visitando las galerías del gabinete, leyendo sus catálogos, ó bien haciéndose cargo de los párrafos siguientes.- Mineralogía. Puede asegurarse sin temor de ser d e s mentido , que la colección de minerales colocados en las salas públicas de nuestro Museo es la mas notable de cuantas se conocen hoy dia, t a n t o por la magnificencia y tamaño de los ejemplares que la componen , como por su exacta caracterización.

Esta colección verdaderamente regia, sorprende al curioso que por primera vez la visita , habiéndose observado mas de una vez estasiarse delante de sus ejemplares naturalistas de gran nombradia, acostumbrados á ver los museos mas completos de Europa. Con t o d o , la colección de minerales aun no aparenta lo que en realidad e s , pues la construcción poco apropósito de los armarios que la contienen, sobrado altos y cargados de madera han impedido colocar todos los ejemplares al alcance de la vista ; y por otra parte, la estrechez del local, que en la actualidad ocupa el gabinete no permite dar cabida á duplicado número que hay depositados en ciento setenta y tantos cajones que se e n cuentran en los sótanos del Museo , hasta que establecido este en un lugar mas amplio pueda ostentar todas sus riquezas.

La colección pública de mineralogía, ha recibido últimamente una nueva colocación en la que el digno profesor de este ramo, ha procurado conciliar el orden científico con Ja visualidad de los ejemplares, presentando los mas notables por su rareza ó tamaño encima de las mesas que ocupan el centro de las salas con el fin de facilitar su inspección y estudio. Están clasificados por el sistema de Haüy, y en los dos cuerpos medios de la sala l .* desde el número L.» hasta el M.° se hallan las piedras y sales compuestas délos óxidos metálicos llamados tierras y álcalis. El nombre de las e s p e cies se encuentra en los rótulos, y cuando estos tienen n ú – roeros , se les ve al lado del ejemplar ó grupo de ejemplares que comprende. El cuerpo bajo de estos armarios contienen la colección de rocas. Las piedras preciosas, ágatas, jaspes Y otros minerales labrados que son objeto de lujo y adorno, están en los armarios señalados con las letras A. B C. Los combustibles no metálicos, por falta de local en la sala 2 . a , se han puesto en el cuerpo bajo del armario B . , escepto el mamante que está en el de las piedras preciosas. Son notables en esta sala el contenido de sus urnas que encierran ejemplares gigantescos de azufre cristalizado, de lluato de de cal, de carbonato y sulfato de la misma base, de barita sulfatada, magníficos granates, cristales de roca, berilos, esmeraldas etciudad Debajo de un imán natural que sostiene (i¿ libras de peso, se ve un fragmento romboédrico de cal c a r bonatada procedente de Guipúzcoa, cuyo tamaño es colosal.

1 armario de las piedras finas contiene ricas esmeraldas, t o pacios, aguas marinas, y otras mil preciosidades entre las que_no puede dejarse de citar el ópalo girasol, que es de t a maño poco común y sirvió en otro tiempo de adorno á un Sran sultán. También en el armario de las ágatas podríamos señalar ejemplares de valor, y por poco inteligente que sea et curioso que examine su contenido, no dejará de fijar l a v i s – a en un ónice de notables dimensiones y de mucho valoren comercio. Por último, sobre la meseta que s e p a r a d cuerpo alto del bajo de la estantería de esta sala se ve g r a n p a r – e de la colección de mármoles, alabastros, pórfidos, serpen- •nas y otras piedras de esta clase, cuyos criaderos se ha- M A D R I D . 841 veria. La serie de hierros, manganesos, antimonios, cobaltos y arsénicos se halla muy bien representada; y como en la sala anterior, los ejemplares de las urnas, que ocupan las mesas del centro, son sorprendentes por todos conceptos. En una dc estas pueden verse varios aereolitos entre los que se encuentra el que hace 8 años cayó cerca de Logroño. En e s ta sala continua y concluye la colección de marmoles , alabastros y otras piedras procedentes de las canteras de la Península. Ademas de la colección pública de que acabamos de hablar, y del depósito de ejemplares que hemos mencionado y debe considerarse conio parte de la misma, nuestro Museo posee otras colecciones de minerales tambien preciosas en su género. Fastas son d o s ; una que podemos llamar de e s t u d i o , y otra de demostración. La primera de estas colecciones está colocada en la misma cátedra de mineralogía , pudiendo considerarse como el comprobante délas e s plicaciones que en a q i e l sitio hace el distinguido profesor Don Donato García. En efecto, este sabio mineralogista e n canecido en la enseñanza, ha comprendido muy bien que en la de las ciencias naturales sirve de poco la teórica sino va acompañada conla demostración conveniente; y ademas que no hallándose en los libros sino esplicaciones mas ó menos especiosas sobre los hechos de la naturaleza, en vano lucharían los talentos mas privilegiados para arrancarla sus s e cretos , si en sus primeros pasos no les señalase una mano práctica , los tipos que en lo sucesivo han de servirles de punto de partida. Para cumplir con este deber de maestro, na colocado dicho profesorla colección á que nos referimos en una estantería de construcción muy cómoda, en la que los alumnos pueden estudiar y examinar á su gusto los o b jetos sin estraerlos del lugar que ocupan. La colección p r i n cipia por los modelos artificiales de sólidos para el estudio de la cristalografía, losinstrumentos y reactivos necesarios para el examen de las propiedades físicas y químicas de los minerales; viene después la serie de las especies exactament e determinada y rotulada, concluyendo con una colección de rocas tipos para el estudio de la geología. La magnitud de los ejemplares de esta colección es muy inferior á la que tienen los de la pública ; en cambio sin ser nada común el número de especies es mucho mayor y su caracterización exacta. La colección que sirve al profesor García para demost r a r en sus lecciones los caracteres de las especies minerales está contenida en unas gavetas de caoba colocadas en él gabinete de la cátedra. Es tambien escogida, muy numerosa en especies y variedades, y muchas de ellas recogidas en los viages que este catedrático ha hecho para estudiar la p a r ta mineralógica de nuestro pais, cuya circunstancia aumenta sin duda su valor. Sino bastase lo dicho para demostrar las riquezas que este Museo encierra en sus colecciones de minerales, podríamos añadir que por órdenes siempre dimanadas del Gobierno ha facilitado en diferentes épocas de sus depósitos á otros establecimientos de enseñanza colecciones nada despreciables; v recientemente acaba de e n t r e gar 34 para otras tantas universidades, i n s t i t u t o s , ó escuelas especiales de a g r i c u l t u r a , arquitectura medicina é ingenieros, lasque difícilmente hubieran podido obtener iguales, si se hubiesen de comprar en el estrangero, á menos de h a ber invertido en ellas sumas considerables.

Zoologia. Si podemos vanaglariarnos de poseer un g a binete mineralógico de primera clase, no sucede lo mismo con el de zoologia que solo puede llamarse naciente, comparándole con los de Berlin, Londres, París y hasta otros de capitales mas subalternas que la nuestra. Vanas han sido las causas de semejante a t r a s o , y entre ellas podemos señalar como principales no solo la naturaleza destructible de los objetos que componen tales colecciones, sino también la poca importancia que en un principio se dio en nuestro Museo á la zoología, hasta et año de L.835 en que fundó una cátedra la Academia de Ciencias de Barcelona, y en el de 4838 en que et Gobierno dotó con dos cátedras al gabinete de Historia nal ural de Madrid. Desde esta época data el movimiento progresivo que han tomado las colecciones zoológicas \ y puede asegurarse que en los últimos años trascurridos se han aumentado algunas hasta el punto de no haber ya sitio pava colocar las ‘especies que faltan para completarlas. Para conseguir este cambio favorable el Museo ha comprado muchos animales, tanto procedentes del estrangero como de la Península ; contribuyendo al mismo fin las dádivas que ha recibido dc varios establecimientos y particulares, entre las que merecen particular mención la del Museo de P a r i s , las del Dr. Clot-Bey, médico de S. A. el Bajá de Egipto, la de 1). Eduardo Gilly , joven marino cn nuestra estación de Filipinas, la de Mr. Cliedufau cónsul español en Alejandría, y la de D. Eduardo Carr e ñ o , que al morir en París legó toda su hermosa colección entomológica al establecimiento en que aprendió á conocer los secretos de la naturaleza.

Anatomía comparada. Esta colección que está colocada en la primera sala entrando al gabinete por la puerta de la d e r . , es de las mas modernas, puesto que antes del año 37 solo existían algunos ejemplares esqueléticos guardados en una pieza de escasas luces, y varios modelos de cera de visceras y músculos de construcción bastante ant.

y de no mucha exactitud. El profesor encargado de esta enseñanza principió por o r d e n a r , según el sistema de sus lecciones, los ejemplares anatómicos que habia en el Mus e o , y fue aumentándolos en términos que en la actualidad ocupan gran parte de la sala referida, mandada establecer á propuesta suya por real orden de 9 de mayo de 4 844. En el dia esta sala contiene una buena serie de e s queletos de animales vertebrados, que se han preparado la mayor parte en el laboratorio del mismo Museo, teniendo el mérito de ser mas exactos y bien ensamblados que los aue se ven en los gabinetes anatómicos estrangeros llama esde luego la atención de los curiosos la actitud y armazón del esqueleto humano; el del murciélago y topo por su delicadez; el del dugong por su r a r e z a , pues hace pocos años solo existían tres ejemplares mas en los museos dc Europa; el del kanguro tan particular por la disposición y forma de sus est realidades; el de la tortuga que se abre y cierra como una caja para facilitar el examen de su organización interior; el de la c u l e b r a , lagarto, rana, besugo y pez de San P e d r o , cuyas multiplicadas piezas están todas ensambladas por medio de alambres sueltos, y no con sus ligamentos naturales, como hacen en el estrangero, cosa que afea y no permite estudiar bien las formas de las superficies articulares. Muchos otros esqueletos podríamos c i t a r , pero en tal c a s o , mas bien que una sucinta noticia del Museo de Madrid , vendría á ser este escrito su catálogo; sin embargo, antes de pasar adelante no podemos menos de hacer mención de los esqueletos de la ballena y cachalote, cuyos gigantescos ejemplares no sc han colocado armados por «la escasa capacidad del local. La colección de piezas modeladas en cera, cartón, piedra, yeso e t c .

es muy escasa, á pesar de que van comprándose algunas á medida que los fondos del establecimiento lo permiten, pues este no tiene artista destinado á semejante clase de t r a b a j o s , como sucede en otros museos estrangeros. No o b s t a n t e , podemos llamar la atención sobre la s e n e de cráneos modelados en y e s o , que representan diferentes variedades de razas humanas, lo mismo que otras que figuran las piezas esqueléticas del Megalonix v Mastodonte las de cera modelos de la miologiá, esplacnología, angiologia, neurología del hombre y del caballo, los órganos de los s e n t i d o s , el aparato genital de las aves y el cuadro del desarrollo del h u e v o , indicando los fenómenos que presenc i a este desde el primer momento de la incubación hasta el del nacimiento del polluelo. También principia á ofrecer piezas curiosas la colección elermato-esquelética, pues aunque reducida a u n , consta de iodos los elementos necesarios para esplicar lo relativo á este sistema tan interesante en el estudio zoográfico. Finalmente, en está sala se ven colocadas en el armario primero tres momias humanas, dos de indios americanos y la otra de un guanche, en el estado de conservación mas» perfecto á pesar de su larguísima fecha.

Colección de mamíferos. Esta colección se ha clasificado y ordenado en el último arreglo, según el método de Cuvier. La mala disposición y poca capacidad de la sala que la contiene, bastante oscura ademas, ha obligado á colocar en la de aves los grandes ejemplares pertenecientes á los órdenes de paquidermos y rumiantes, y á invertir la numeración de los armarios que son de construcción muy antigua y bastante reducidos. Antes del año 38 apenas se veian representados en esta colección todos los órdenes de la clase, y en la actualidad no solo estos se hallan complet o s , sino que lo están las familias y t r i b u s , poseyendo muchísimos géneros aun de los mas raros , entre los que contaremos la mayor parte de marsupiales que proceden de la Occeania , los monotremas, los manatíes e t c .  faltan sin embargo, bastantes especies de queiropteros, rumiantes y cetáceos, bien que estos últimos no suelen ser muy comunes en ningún museo por la dificultad de su adquisición y volumen de su c u e r p o , que en las especies mayores exigiría costosas preparaciones y salas inmensas para contenerlas. En esta colección, como en las demás zoológicas del Museo, cada ejemplar lleva en su peana una tarj e t a que espresa el número del catálogo, el del género, el de la especie, el nombre genérico , el específico y el del pais de donde proceed ; refiriéndose todo esto á los catálogos modernos del establecimiento, en los que está espresado además, si el objeto se adquirió por compra ó donación , en cuyo último caso se indica el nombre del que hizo el regalo.

Colección de aves. Con respecto á esta colección, clasificada según el sistema de Temminek, posee el Museo los tipos de todos los órdenes, familias y t r i b u s ; pero faltan aun muchos géneros, y sobre todo especies. Su aumento ha sido tal de poco tiempo á esta p a r t e , que se ha cuadruplicado el número de ejemplares, tanto por las compras y recolecciones verificadas en el p a i s , como por los regalos hechos al establecimiento de parte de varios naturalistas nacionales y estrangeros. En esta colección atraen desde luego la atención de los curiosos el magestuoso cóndor, el rapaz buitre de los Alpes, el ligero serpentario, las preciosas aves del Paraíso, la rara menura, las pintadastannagras y nectarinas , los brillantes orthorrinchos y epimacos el a r g o s , lophoforo refulgente, anastoma, ibis religiosa , pico de cuchara y de t i j e r a , cisne negro de la Nueva Holanda, aptenodites», y mil otros habitantes del aire que de poco tiempo á estamparte embellecen la galería ornitológica.

La colección dc nidos y huevos es incipiente y aun no merece nombrarse; pero «se espera que eu breve tomará el desarrollo que se observa en las demás.

Colección de reptiles. Esta colección se ha clasificado por la obra herpetológica de Dumeril y Vibron, por estar al nivel de los últimos adelantos de la ciencia. En ella existen tambien los tipos de los cuatro órdenes con sus familias , faltando solo las C e c i l i a s , br.mquiferosj y bastantes géneros cn todos los órdenes; de modo que resulta ser la mas incompleta en el museo de las series de los animales vertebrados. Sin embargo, aun posee algunas cosas notables entre las cuales citaremos el sphargis coriácea, especie de tortuga marina muy grande y r a r a en las colecciones^ varios iguamideos, los géneros chirotes v n e s s i a , un cunectes, el mavor de los c o n o c i d o s en los gabinetes de Europa; otro gran pitón que acaba de regalar Mr. Chedutai, procedente del interior del África, y varias serpientes ven e n o s a s qué en estos ú l t i m o s años han sido remitidas po el doctor Clot-bev De l o s restos fósiles con que la P a l e ° » » tologío demuestra las formas singulares que tenian los i ptiles antidiluvianos, soto posee modelos en y e , s 0 ‘ c u ¿ origínales pertenecen al Museo de P a r í s , llamando la a cion principalmente los del pterodactylus grandis, ictm saurus communis, tenuirostris é intermedius. .

Colección de peces. Está clasificada esta colección . _ gun los principios adoptados por Cuvier y Y « ^ e ° 7 v¿ su magnifica obra icthiológica aun no eoBOCida, por ur¿ motivo en la última p a r t e de la colección solo se ha sePui el orden establecido en el reino animal de fuvier. Únicamente faltan dos familias en toda la s e r i e , pero son muchas las tribus de que carece el Museo é infinitos los géneros y especies. A pesar de e s t o , la citada colección es de mucho valor científico por contener íntegra la que sirvió á nuestro célebre Parra para escribir su icthiologia de las Antillas, obra que es citada con elogio por los estrangeros. Como antiguamente se cuidó mas de t r a e r á nuestro Museo objetos exóticos, que de recolectar los que produce la Península (*), por eso escasean en la colección de que tratamos los peces de nuestras costas y r i o s ; si bien se ha principiado ya á corregir esta falta con una serie escogida de peces del Mediterráneo formada en Barcelona; varios ejemplares recibidos de la costa cantábrica, y otros de los rios y lagos de España. Tambien debemos repetir aquí el nombre del d o c tor Clot-bey, á cuya generosidad se deben preciosas especies del N i l o , que hubiera sido difícil adquirir aun pagándolas á muy crecido precio, Invertebrados. Las colecciones de animales invertebrados están arregladas según el sistema de Lamarck, que es el adoptado por el profesor en sus lecciones. La clase de los moluscos se halla bastante bien representada, y en ella posee el Museo especies y ejemplares raros y preciosos.

Entre estos últimos citaremos los de la meléagrina niaraaritífera, de los cuales uno tiene dos perlas en una valva, v otro una s o l a , pero de tal oriente y tamaño que su valor no baja de 40,000 r s . ; y entre los primeros la cgprea aurora, una de las mas preciosas del género, que sirve de distintivo á los gefes de las t r i b u s de la Nueva Celandia , y Que ha valido hasta 1,000 francos cada ejemplar, si bien eñ dia su precio no es t a n superior; y la scalaria’preciosa regalada al establecimiento por la reina María Luisa, cuyo precio elevado en los ejemplares de cierto tamaño ha llegado á ser de 100 luises. En la serie de los animales articuados se ha mejorado mucho la colección de crustáceos con la compra hecha últimamente en París de bastantes géneros y especies. La colección de insectos no solo se ha aumentado con la compra recien hecha á Mr. D a s t a s , sino que ha adquirido un valor científico de consideración con la que lego al Museo nuestro malogrado Carreño, en la cual se encuentra la de encipteros de Latreille, que por ser autógrafa tiene un valor inapreciable, tanto mas cuanto que este célebre naturalista ha sidD el legislador de la ciencia entomológica ; conservándose en el establecimiento los materiales que le sirvieronparacscribir una buena parte desusceebradas Familias naturales y Genera insectorum. La c o lección de zoófitos del Museo, si bien por una parte está compuesta de ejemplares notables y poco comunes, se debe confesar por otra que fe falta muellísimo para ser completa.

Es cierto que los animales de este dilatado grupo ofrecen mil dificultades para poderlos conservar, y que acaso »o exista una colección que contenga todas fas especies conocidas; pero muchas mas podrían haberse recogido para a nuestra si el establecimiento tuviese corresponsales c e losos en algunos de los p u e r t o s de la Península y posesiones ultramarinas.

Colección paleontológica. La estrechez de la sala destinada á la colección de los r e s t o s orgánicos antidiluvianos, Y ‘a mala construcción de los armarios que la contienen, no han permitido colocar y ofrecer á la vista del público todas las riquezas que en este género posee nuestro Museo. En la actualidad solo se ven algunos huesos de mamíferos de gran magnitud, varios restos de p e c e s , crustáceos, moluscos v zoófitos fósiles, y algunos fragmentos de lignitos, hojas dc heléchos y otras» producciones vegetales en el mismo e s t a do; mas el dia que permitiéndolo la capacidad del gabinete Puedan estenderse ordenadamente todos los materiales que para dicha colección se tienen reunidos en los depósitos oel Museo, puede asegurarse que no será de las menos importantes ni de las mas escasas. Entre tanto ni sitio hay para colocar debidamente la enorme defensa de elefante y otros restos esqueléticos del mismo animal desenterrados» en los aluviones de San Isidro del Campo el dia 24 de diciembre I ^846 por el profesor Gradls y sus discípulos. A pesar del l amentable estado en que la angostura del local tiene redu cida á la colección de fósiles, la sala en que está colocada es una de las mas concurridas por los naturalistas estrangeros, y con especialidad por los ingleses apasionados á la paleontología, que la visitan con tanto interés v respeto como los mahometanos á su Meca, por contener el singular esqueleto del megaterio, cuyo único ejemplar casi completo da un valor y nombradla especial al museo de Madrid.

En efecto, el megaterio merece grande atención, ya sea considerado por su interés científico ya por el que su m o delación puede producir al Museo. Penetrado de esto el profesor Graells, hace tres años corrigió en lo posible los defectos que se cometieron al armar por primera vez el e s queleto del megaterio; lamentándose dé que estos hayan sido causa de graves é involuntarios errores cometidos en las descripciones que autores de nota hau publicado sobre este ser antidiluviano.

BIBLIOTECA DE SAN ISIDRO (HISTORIA DE MADRID)

‘calle de Toledo, núm. 18 .

Ya hemos indicado que esta biblioteca es uno de los e s t a blecimientos debidos á Carlos III no satisfecho este monarca con el restablecimiento de los Estudios de San Isidro, de que hemos hablado, creó esta biblioteca por real decreto de 19 de enero de 1770, mandando pasar á ella las obras que existían en los conv. de jesuítas que acababan de estinguirse por otro decreto de L.» da enero de 1786 la concedió el privilegio de un ejemplar de todas las obras que s e publicasen ó reimprimiesen en el r e i n o , consignándola Para compra de libros estrangeros y nacionales ya publicados^, así como para encuademaciones y demás gastos 43,738 r s . sobre los fondos de los mencionados estudios.

En un principio estaba servida por 2 biblotecarios, tenien- 8 3 9 i do el primero á su cargo la cátedra de historia literaria; p e ro esta plantilla se varió á la muerte del bibliotecario m a yor Dori Miguel de Manuel, quedando suprimida la indicada cátedra cn 1802, y creándose un bibliotecario y 4 oficiales . en cuyo estado ha permanecido hasta su incorporación á la Universidad literaria en L.° de noviembre de 1845.

Formada esta biblioteca de los libros que contenían las de los jesuitas , y aumentada con los nuevos que se publicaban cn España y con la compra de obras nacionales y e s t r a n geras , llegó á ser una de las primeras del reino contenia en mucho número Biblias de gran mérito , colecciones do los Santos Padres, obras teológicas y canónicas , colecciones de leyes y sus comentarios , y crónicas de Medicina y Cirujia tenia obras preciosas , especialmente españolas; pero sobre 400 volúmenes pasaron en 1802 á la biblioteca mandada establecer en el Colegio de San Carlos. Adquirió tambien una rica colección de clasicos griegos y latinos y muchas obras de literatura ; hav en gran número obras del siglo XVI y varias del siglo XV ; entre ellas se hallan las Queestiones et quod libela de Sto. Tomas , impresas en Venecia año de 1476; la Exposición del mismo Santo sobre el libro de las Sentencias , Venecia 1478 ; el Suplementum ad siunmam tisanellam , Genova 1474; la Esposicion de Sto.

Tomás sobre los Cuatro Evangelios, Venecia 1486 ; los libros de las etimologías , y el de Summo bono de San Isidro , Venecia 1483 ; el Boecio de Consolatinnc con los c o mentarios de Santo Tomás, Nuremberg 1483; la misma obra traducida al castellano por Fr. Antonio Gínebreda, Tolosa de Francia 1488 las Tablas Astronómicas del rey Don Alonso el Sabio, Venecia 1492; Diccionario universal latino y español, compuesto por Alfonso de Palencia, de orden dé la reina Doña Isabel la Católica, Sevilla 4490 , y otros muchos impresos en fines del siglo XV v principios del XVL. El bibliotecario Don Cándido Maria Trigueros c e dió á esta biblioteca un magnífico monetario, que fue t r a s ladado en v i r t ud de orden superior á la Nacional. Poseia, en fin, una preciosa colección de manuscritos, de los cuales se formó un catálogo que existía siendo bibliotecario D. Pedro de Estala en el año de 4 807 y siguientes hasta el 4813, cuyo catálogo fue impreso en Gottinga; mas cómo y quién facilitase el original para la impresión , no ha podido a v e – iiguarse. Hallándose la biblioteca en el mejor estado y c a minando á su perfección, sobrevino la guerra d é l a Independencia, en cuyo tiempo careció de fondos con que atender á la compra y conservación de libros, y cuando aquella terminó, fue ehlregada, como se ha dicho fueron los e s tudios , á los PP. jesuitas. Desde esta época empezó su d e cadencia, pues la abandonaron después de llevárselos manuscritos y obras que mas les acomodaron á la que ellos, llamaban biblioteca doméstica; y aun cuando en 1821, suprimida la Compañía de Jesus , se restablecieron los Estudios de San Isidro, nada pudo conseguir el celoso director que lo era el Sr. González Carvajal, á causa de los disturbios que dieron por resultado la reacción de 1823 con ella volvieron los jesuitas , quienes sustituyeron á los oficíales por medio de coadjutores, cuya crasa ignorancia la patentizan las papeletas de algunos libros, las que se conservan autógrafas. Suprimidos definitivamente los jesuitas en 1835 y con ellos el privilegio que gozaba la biblioteca, del ejemplar de los impresos que sé publicaran en el r e i n o , nada pudo esta adelantar, mucho menos disponiéndose como se dispuso, que pasase á la de las Cortes la librería doméstica, que hemos dicho formaron aquellos religiosos. Es cierto que se acordó suprimir la biblioteca de las Cortes, pero también lo es que se determinó quedasen allí las obras y papel que se estimasen convenientes , y por consecuencia no volvieron á la de San Isidro lodos los libros quede ella s a lieron ademas. desde 1835 basta el L.a de noviembre de 1841 no ha tenido fondos con que atender ni aun á su conservación.

En esta última fecha se la incorporó á la Universidad, y se la designó 6,000 reales anuales para gastos de compra, encuademación v limpieza de libros , para esteras y carbón, de manera (pie á fuerza de grandes economías ha podido adquirir desde entonces unos 300 volúmenes de obras modernas de la mavor celebridad en ciencias n a t u rales , lisico-matemáticas V filosóficas de que absolutamente carecía el total de volúmenes de que constaba en la c i tada época de 1845 e ra de 66,000, ordenada desde su creacion según el plan del P. D. Oliver Legipont, monge benedictino , que es el mejor método conocido hasta el dia.

ARCHIVO DEL MINISTERIO DE MARINA (HISTORIA DE MADRID)

(casa de los Ministerios, plazuela de su nombre). Los papeles que en él existen traen su primera fecha desde L.° de enero de 1784, pues los pertenecientes á épocas anteriores se trasladaron al archivo general de Simancas, con arreglo á lo dispuesto en real órdén de 19 de junio de 1826 la mayor antigüedad de los papeles trasladadados alcanzaba en uno de los negociados al a ño 4633, v en los de los demás á los años desde 4710 á 4726; mas la época regular de aquella se contaba en el archivo desde 4.° de enero de 4735 , porque habiendo ocurrido en 24 de diciembre de 4734 el incendio del Alcázar de Madrid, donde se hallaban entonces las secretarías del Despacho y sus archivos, si habia algunos legajos de papeles de los años anteriores á este suceso, eran solo los que pudieron salvarse de é l , según consta en un reglamento formado en 1770 para el mejor orden y arreglo del a r c h i vo de que se t r a t a . Los espedientes y «papeles que comprende se refieren en general á las materias siguientes a r senales y sus individuos, ingenieros y constructores , a r mamentos para todos mares, oficiales de guerra de marina, guardias marinas y sus colegios, artillería de marina y s us fábricas, consignaciones y presupuestos , cuerpo administrativo de la armada , matrículas de mar , sus comandancias y juzgado , navegación mercantil, capitanías de p u e r t o , materias científicas , pilotos y j u r i d . castrense. El p e r sonal de este archivo se componene de un archivero dos oficiales y el correspondiente núm. de escribientes.

ARCHIVO DEL MINISTERIO DE GUERRA (HISTORIA DE MADRID)

(Sto. Tomás, calle de Atocha, número 4). No es de época muy remota la creación de este archivo; pues existiendo aun en el siglo XVII una sola secretaría que abrazaba el despacho universal de todos los negocios del Estado, no se conocía la necesidad de un local independiente y destinado solo á la conservación de los documentos relativos á la guerra.

Pero en tiempo de Felipe V, y por decreto de 11 de julio de 1705, aquella secretaría se dividió en d o s ; la una que debía abrazar todo lo perteneciente á Guerra y Hacienda, y la otra todos los demás ramos. Fácilmente se comprende ue después de esta disposición todavía iban involucrados os negociados que no guardaban entre sí ninguna relación, hasta que por otro real decreto de 30 de noviembre de 4714 se dio una nueva planta á las secretarías del Despacho , se estableció un Consejo de Gabinete, y se crearon varias s e c r e t a r í a s , entre las que figura una para todos los negocios de Guerra deeste tiempo data sin dúdala formación desu archivo. Según la aclaración dada en 1 . u de diciembre de de dicho a ñ o , pertenecía á este departamento la correspondencia con los oficiales generales, cuerpos de casa del rey, inspectores, intendentes y otros; la regularidad de las revistas en cada mes, lo relativo á la l e v a , reclutas, reformas de las t r o p a s , emplazamientos de almacenes de víveres, con otras muchas cosas que seria difuso enumerar.

El personal de esta secretaría se componía entonces del secretario del Despacho con el sueldo de 0,000 escudos, de 6 oficiales, 2 porteros y 1 barrendero. Para los gastos de la secretaría en lo relativo á c e r a , leña , carbón, t i n t a , papel y demás, se señalaron 2,500 escudos, que con los sueldos del personal ascendían á 33 escudos. Por real orden de 28 de abril de 1715 se mandó suprimir la secretaria del Despacho de Indias y Marina; y que sus negocios se repartiesen en las t r e s secretarías de J u s t i c i a , Hacienda y Guerra, debiendo agregarse á esta última todo lo p e r t e neciente á la marina española. En tiempo de Fernando VI por decreto de 24 de mayo de 1735 se hizo una estensa y minuciosa declaración de los negocios que debian correr por la secretaría de Guerra «para que las demás secretarías no toquen en los de vuestra inspección, ni vos en los pertenecientes á la suya» (son palabras testuales); y en su consecuencia se declaraba, que por el departamento de Guerra debian correr los asuntos militares que diesen motivo á la correspondencia con los gefes superiores; todo lo que haga relación á la conservación, aumento y disminución de tropas de la Real Casa y ejército; la artillería en todas sus p a r t e s ; la formación «y cuerpo de ingenieros, academias y escuelas de ambos ramos; los estados mayores de plazas ; todo lo perteneciente á reclutas, levas e t c . ; la concesión de mercedes por servicios de la g u e r r a ; los decretos respectivos á las encomiendas de las Ordenes Militares , con otros negocios análogos al objeto. Otras reformas secundarias se han hecho en este Ministerio en tiempos posteriores; pe-o ninguna ha afectado á su esencia, de modo que los papeles que se custodian en su archivo abrazan y comprenden los negociados que antes hemos men-cionado. Dos vicisitudes notables ha sufrido este archivo; la primera en 1808, á consecuencia de la invasión francesa, en cuyo año salieron en dispersión los oficiales de la secret a r í a , que se reunieron luego en Sevilla, con lo cual se estraviaron y aun faltaron algunos documentos importantes de aquel la segunda fue con motivo del incendio de la casa de los Ministerios, ocurrido en la noche del 29 al 30 de noviembre de 1846, que devoró la gran porción de los papeles de este archivo, que con la secretaría, ocupaba la parte del edificio que fue presa de las llamas. De resultas de esta catástrofe se traslado al convento de Sto. Tomás, donde aun reside provisionalmente hasta su definitiva traslación á Buenavista, que debe hacerse muy pronto, para que de esta manera se halle en el mismo local que la s e cretaría de la Guerra. Después del mencionado incendio se ha trabajado con ahinco para rehacer y completar este archivo en cuanto fuera dable con este objeto se han r e clamado muchos documentos que se habian remitido á S i mancas, y se han sacado tambien preciosos datos del a r chivo del Tribunal Mayor de Cuentas, y algunos del S u premo de Guerra y Marina. El personal de esta dependencia, según la última plantilla de 16 de diciembre de 1834, se compone de 1 archivero, 3 oficiales, 2 agregados, de los que uno ha de ser de artillería y el otro dé ingenieros, y 4 escribientes.

ARCHIVO DEL MINISTERIO DE GRACIA Y JUSTICIA (HISTORIA DE MADRID)

(casa de los Ministerios, plazuela de su nombre.) Estuvo situado hast a el año 1826 en el piso bajo y entresuelo del Real Palacio, suíriendo en él tres traslaciones. En 1718, con motivo del fuego ocurrido, se mandaron trasladar al general de Simancas varias remesas de papeles, tanto del Ministerio como de de otras dependencias. En el año 1722, después de la reforma délas secretarías del Despacho, se nombró á Don Santiago Riol para que arreglase los papeles que contenia y los que pasaron de las otras secretarías, en que va habia entendido desde el tiempo del señor marques de Mejorada D. Bernardo Muñoz. Los documentos y espedientes que en él existen actualmente datan desde el año 1789, por haberse remitido al general de Simancas en 1826 todos los comprendidos desde principios del siglo pasado hasta la referióla fecha, con mas lo relativo al tiempo de .losé Bonaparte, correspondiente á esta secretaría. El personal de este archivo hasta 1792 fue solo de un archivero, habiéndose agregado luego un auxiliar , con motivo de haber hecho presente el Mayor el mal estado de los espedientes, el cual debia tambien custodiar los papeles délos sitios ó jornadas después ha tenido continuas alternativas, constando en el dia de un archivero y 5 oficiales , uno de los cuales está encargado de la Cancillería y el otro de los archivos de las estiuguidas Cámaras. En 4834enquese diónueva forma ala secretaría se suprimió la plaza de archivero y 5 oficiales del mismo, del departamento del de Indias en este existen papeles y espedientes desde 1700. Como este Ministerio ha sufrido varias alternativas en su organización y despacho de los negocios, pues unas veces ha sido universal y otras han estado agregados los asuntos á los respectivos del ramo , se encuentran en él negocios de Hacienda y Guerra.

En 1763 se nombró por archivero á D. Manuel José de Ayala; en 1776 se le agregó un oficial, y después ha sufrido tambien continuas alternativas en el personal. Estuvo tambien situado como el anterior, en el Real Palacio, y en el dia en su mayor parte en los sótanos de la casa Almirantazgo ó de los Ministerios

ARCHIVO DE LA PRIMERA SECRETARIA DEL DESPACHO DE ESTADO (HISTORIA DE MADRID)

(galeria baja del Real Palacio, y su entrada por la puerta señalada en la misma galería con el número 33.) Su origen debe ser de mayor antigüedad que la secretaría , t i tulada aun en principios del siglo pasado del despacho Universal, aunque no hay datos para fijarlo con exactitud.

Subdividida luego aquella secretaría en 5 en el año 1714, se dio el nombre de lo Político y Eclesiástico, y á ella se r e m i tían los papeles que se causaban en las demás, despachándose en la misma hasta 1814 los asuntos del Real Patrimonio.

Este archivo ha sufrido varias vicisitudes, siéndolas mas notables el incendio del Palacio del Retiro en 1734 en el cual se perdieron bastantes documentos, y el haberse descargado cuando la creación del Ministerio» de Fomento en 183$ dc los negociados de c o r r e o s , caminos, canales, academias, beneficencia , archivos generales etciudad e t c . , que antes se despachaban por la secretaría, y en el dia forman casi en su totalidad los de Gobernación y Comercio é Instrucción pública.

Los documentos de este archivo se custodian en 10 salas «le capacidad con su estantería decente, numerada en la parte superior comprenden varias épocas, pues hay algunos del siglo XV y tiempo de Enrique IV; tambien de los reinados posteriores, especialmente desde 1700 en algunos negociados; pero puede contarse por completo desde 1789 cn adelante, habiéndose remitido los que faltan á Simancas en varias ocasiones, siendo la última en 1826. Los que hoy d i a se conservan son L.°todo lo perteneciente á personas reales en la parte política sobre juras y reconocimientos, contratos matrimoniales, alumbramientos, defunciones y otros interiores y reservados, con el negociado que se titula Cancillería y Carlas Reales 2.° los t r a t a d o s originales, convenios e t c . con sus respectivas negociaciones hechos por España con las demás potencias en todos sentidos; congresos europeos, asuntos sobre presas , reclamaciones y sus j u n t a s ; tráfico de negros e t c .  3.» la correspondencia oficial de los representantes de España en las cortes y otros puntos del estrangero sobre política, comercio, defecho internacional e t c . , y la de los ministros estrangeros en esta corte con el Gobierno sobre los mismos asuntos; papeles reservados de ministros y del confesor en el reinado de Carlos III; instrucciones ant. y modernas á los enviados al estrangero; embajadas ant. á esta c o r t e ; memorias de los encargados de España fuera del reino sobre varios p u n t o s ; causas ant.

de Estado; guerra de sucesión en tiempo de Felipe V, y la civil desde 1833; decretos reales originales sobre varios asuntos en su mayor parte reservados; espedientes y correspondencia sobre privilegios de estrangeria; atribuciones consulares; asuntos de comercio y navegación; empréstitos a n t . ; papeles de la ant. junta de comercio y moneda; derecho (Vaubaimc o detracción; encomiendas de SS. Infant e s ; bulas pontificias y otros documentos de importancia relativos á las 4 órdenes militares ; maestranzas ; capillas en varias legaciones; indiferente en general a n t . y moderno; varias memorias y proyectos; algunos fechos del tiempo de José I; pasaportes para el e s t r a n g e r o ; cuerpos colegisladores; represalias y circulares ant. y modernas y 4 . u todo lo personal ant. y moderno de los dependientes de este Ministerio en sus carreras diplomáticas y consular y sus viudas; lo perteneciente á las reales órdenes del Toisón de Oro, damas nobles de Maria Luisa, Carlos III é Isabel la Católica, con las cruces estrangeras ó españolas y vice-versa; grandezas de España y títulos de Castilla; consejo ant. de Estado, id. de ministros , el real de España é I n d i a s , y de Gobierno; orden de San J u a n ; secretaría de la interpretación de lenguas; pagaduría del Ministerio; correos de gabinete; oficio mayor del p a r t e ; cónsules estrangeros en los dominios de España, y otros varios incidentes de menor cuantía ó intereses.

Como puede inferirse de todo lo relacionado , se hallan en algunos negociados papeles raros y de importancia; pero su calidad de reserva en la mayor parte, no permite hacer de ellos referencia esclusiva, pues participa de las dos denominaciones de muerto y invoque se dan generalmente á e s t a clase de establecimientos. Nosotros hemos tenido el gusto de acercarnos á este archivo ; le hemos recorrido todo, hasta la parte reservada, con superior permiso, acompañados del señor archivero y de uno de los oficiales heñios admirado la riqueza de documentos que comprende , la inteligencia con que están colocados, su buena clasificación y método, sus preciosos índices por negociados en su orden cronológico y alfabético, todo obra de la persona que se h a lla en la actualidad al frente del establecimiento; y nos congratulamos sobre manera, deque en España se vaya comprendiendo ya la necesidad de ordenar ese tesoro de documentos, que tenemos hacinados en los archivos y deque podamos presentar tambien á los estrangeros modelos tan perfectos como puedan tener ellos en sus naciones. Creemos que este es un gran paso que nuestra trabajada nación va a dar enla carrera de la civilización.

Tambien se custodian en este archivo los libros competentes , impresos para la cifra y contracifra que usan nuestros empleados en el estrangero para la correspondencia reservada con el Gobierno y vice-versa; a l a exactitud y fidelidad de los individuos del archivo está confiada la formación de las mismas. Ademas de lo referido existe actualmente ácargo del oficial archivero, el archivo del estinguido Consejo de Estado, en el cual se hallan documentos cíe a l guna antigüedad é importancia, que seria difuso enumerar; y se halla encargado al mismo tiempo, por estraordinario, de la biblioteca, gabinete geográfico de la secretaria, que para uso de la misma y despacho mas fácil de algunos asuntos se mandó establecer y formar en 1796, y en ella se hallan reunidas varias obras, en bastante número, de política, historia , comercio v navegación , legislación , geografía, etciudad y una colección de mapas, en sus grandes cajas, de todos los paises, con un juego de globos de grandes dimensiones y otros efectos. Se compone el personal del archivo de un archivero en clase de oficial tercero déla planta a n t . de la secretaria desde 1742, secretario de S. M. con ejercicio de decretos y 5 oficiales con su respectiva numeración sin escribientes

ACADEMIA GREGO-LATINA (HISTORIA DE MADRID)

(calle y casa de los Estudios de San Isidro.) Esta Academia tuvo su origen en tiempo de b . Fernando VI, cuyo monarca deseoso de mejorar la enseñanza de la latinidad, juzgó que el medio mas á propósito para conseguirlo seria el de fundar una sociedad compuesta de los profesores mas distinguidos, á la que se dio el nombre de Academia latina, de cuyo seno habian precisamente de salir todos los que se dedicasen á la enseñanza de aquel idioma. El número de socios que en un principio se fijó fue el de 15. Los buenos resultados que produjo la institución, fueron causa de que Carlos III ampliase en 1770 las concesiones hechas por su antecesor, dándola facultad para e s pedir los títulos de profesor, y otorgando otras gracias y privilegios. Durante los sucesos de la guerra de la Independencia tuvo esta corporación suspendidos sus trabajos, anudándolos de nuevo en 1814. En 1830 formó otros estatutos y reglamentos y acordó sustituir el nombre ant. con el de greco-latina, todo lo cual fue aprobado en 183L. Desde e n tonces está dividida en dos secciones, una de griego y otra de latin; se ocupa en investigaciones fisológicas de la mayor importancia, parte de las cuales se han publicado y es de esperar que vea pronto la luz pública una selecta colección de autores clásicos latinos, que nos consta tiene preparada hace algun tiempo. Tambien proyecta abrir cátedras de enseñanza pública para la formación de buenos profesores, necesidad inmensa, que satisfecha por la Academia merecería gratitud eterna , por cuantos se interesan en los adelantos de la instrucción. Consta hoy la Academia de 20 i n dividuos de número, 10 de ellos profesores, igual número de supernumerarios é indefinido de honorarios y corresponsales

COLEGIO DE SORDO MUDOS (HISTORIA DE MADRID)

(calle del T u r c o , núm. 1L.)

Al reseñar este colegio con la rapidez que exige la obra que nos ocupa, pudiéramos respecto al origen de esta enseñanza limitarnos á citar la Historia, Teoría y Práctica que en 1845 publicó nuestro amigo el laborioso» D. Juan Manuel Ballesteros creemos conveniente á las glorias de nuestra patria consignar aquí, que el arte de instruir á los s o r d o mudos , perfeccionado posteriormente por el abate l’ Epeé, es debido á los filantrópicos sentimientos del célebre benedictino Fr. Pedro Ponce de León y del aragonés Juan Pablo Bonet, pues si bien es cierto, que el citado abate se dedicó en el siglo 18 á la enseñanza de los sor do-mudos, tambien lo es que le sirvió de ausilio el libro escrito por Bonet é impreso en Madrid el año de 1620, 35 años después de haber fallecido en el monasterio de San Salvador de Oña el verdadero inventor del arte. Pero este descubrimiento así como otros muchos, fue cultivado en el estrangero y abandonado por su pias n a t a l , hasta que la Sociedad Económica Mátense en 1802 solicitó establecer una escuela á cuya instancia no solo accedió D. Carlos IV en 27 de marzo, sino que le consignó algunas cantidades sobre las mitras de España.

Abierto en 1804 t u vo que cerrarse en 1808 á causa de la guerra; pero restablecido en 1814 permaneció á cargo de ía Sociedad hasta 1822, que se encargó de él la Dirección general de Estudios. En 1823, suprimida la Dirección Don Fernando VII le señaló diversos arbitrios sobre fundaciones piadosas, rentas de correos y Diario de Madrid y lo puso al cuidado del duque de Hijar, quien con los indicados fondos cubrió las atenciones dei colegio y reunió un sobrante con el cual la Sociedud Económica al»encargarse de nuevo , en 1835, de esta enseñanza pudo hacer algunas de las muchas mejoras que tenia proyectadas. La instrucción que reciben los alumnos aparece en el siguiente

OBSERVATORIO METEREOLOGICO (HISTORIA DE MADRID)

(en el Buen-Betiro y cerca del paseo de Atocha). Este elegante edificio es debido», según nos dice el célebre Antillouen el prólogo de sus e s t i mables lecciones, ó la importancia que en el estinguido Seminario de Nobles se dio al amero é interesante e s t u dio de la geografía, y á las gestiones que en unión con Don Antonio Ulloa hizo el director de aquel establecimiento nuestro esclarecido D. Jorge Juan. El diseño lo ejecutó por mandado de Carlos III el arquitecto D. Juan de Villanueva, quien dio principio á la obra que hemos visto concluir en el año pasado de 184-7, al propio tiempo que reparar los daños que en ella causaron los franceses, cuando en la guerra de la Independencia colocaron un cañón en el templete del edificio.

Este se baila situado en el estremo SO. del Buen-Betiro y cerro llamado Altillo de San Blas está elevado 312 pies», respecto á las aguas del Manzanares, y 2,289 sobre el nivel del m a r disfruta de un horizonte dilatado por E . , S. y O.; pero interrumpido en dirección del O. y N. por las cord». del Guadarrama.

Forma el cuerpo central de este edificio un paralelógramo rectángulo, cuyas líneas mayores corren de S. á N. en la e s t e n s i o n de 102 pies. Ocupa la entrada principal el lado del S . , que es uno de los menores del rectángulo, y consiste en un esbelto pórtico que se compone de 10 columnas y 4 contrapilastras de orden corintio con las basas y capiteles de piedra caliza y los fustes de g r a n i t o , de cuya materia es igualmente la escalinata y el cornisamento. En el fondo del p ó r t i c o , al que adornan hornacinas y recuadros, se halla la puerta que da paso á un vestíbulo circular que comunica por cada lado con un salón de 42 pies de largo por 20 dc i anchi». En est os 2 salones se han de colocar, entre otros instrumentos, el anteojo de pasos y el círculo mural. Hay 2 escaleras de caracol hechas de piedra y de escelente construcción , una de las cuales desembarca en las azoteas, cuya altura sobre el pavimento de este edificio es de 34 pies. Corona todas las cornisas del cuerpo principal, pórtico y salones laterales que constituyen 2 alas por el esterior, una balaustrada de h i e r r o elévase en el centro de la fáb. un gallardo templete de planta circular, compuesto de 16 columnas esentas de g r a n i to de 17 p i e s , con basas y capiteles de orden jónico antiguo, y corresponden á ellas otras tantas pilastras, en las que están» aseguradas las vidrieras que cierran los intercolumnios de e s t e lindo templete, que termina en un cascaron. Desde un ángulo á otro en los estremos de las alas, se cuentan 144 pies de E. á O. El efecto que este Observatorio produce es muy g r a t o , habiendo mostrado en él Villanueva su inteligencia y gusto.

La colección de instrumentos y libros que posee el establecimiento para sus trabajos es bastante pobre; pero el Gobierno tiene resuelto enriquecerlo, v entonces podrá colocarse el Observatorio á la altura que le corresponde por su importancia. Los instrumentos mas notables con que hoy cuenta son-, un cuarto de círculo; una máquina paraláctica; una ecuatorial antigua; un circulo azimutal; otro id. r e p e t i d o r ; 2 telescopios grandes neutonianos de caoba; otro id. pequeño de latón ; 2 anteojos grandes astronómicos de latón en s u s t r í p o d e s ; una péndola de Rober; 3 péndulos , uno de Molina y 2 de Magallan, uno de estos de segundos; 2 espejos de metal de gran telescopio de Herschel, el cual tiene 25 pies ingleses de long. y 3 de diámetro, y b’e el mejor que construyó aquel célebre astrónomo ¡ los espejos solos costaron 75,000 duros.

En su reducida biblioteca se encuentran, entre otros, los libros siguientes Tables for correcting thc appareul distance, un tomo en folio, Cambridge 4772; Tuvolé delle parallassi di altezza di longitudine y di latitudine, un tomo en 4 . ° , Roma 4846; Esposicion del sistema del mundo por Laplace, un tomo en 4.», Paris 4835; Tratado de geodesia, por Puissant, un tomo en 4 . ° , Paris 1819; Astronomía tísica de Biot, 3 . a edición 4 tomos; Tablas barométricas del mismo, un cuaderno ; Teoría analítica del sistema del mundo, por Poutecoulaute, 4 tomos y un suplemento; Ideas sobre la metereologia, por de L a c , 2 tomos en francés, Londres 1786; Iiecherches sur les modiftcations de V atmosphere, par de Luc , 4 tomos Paris 1784; Astronomical aud geographical, Londres 1789; Geometrical aud graphieal essai/s , un t o m o , Londres 1791 ; Colección de diferentes tratados sobre los instrumentos de astronomía, física , e t c . , un tomo en francés por Magallan, Londres 178…; Tratado de topografía, de agrimensura y de nivelación por Puissant, un tomo en 4 . ° , Paris 1820.

Terminaremos la reseña de este establecimiento, manifestando que por decreto de 2 de marzo de 1841 fue puesto á cargo de la Dirección general de Estudios con un director, que ademas de hacer las observaciones y formar las tablas anuales, daba la enseñanza de la geografía astronómica, y que según el plan vigente de estudios se halla agregado á la Universidad literaria.

FACULTAD DE FARMACIA (HISTORIA DE MADRID)

(calle déla Farmacia número 11). El estudio de esta facultad estuvo unido ó dependiente de la Medicina, desde que los Reyes Católicos, Don Ferdando y Doña Isabel, crearon el tribunal del Proto-medicato, hasta que en 4799 lo estinguió Don Carlos IV por decreto de 20 de a b r i l ; pero ya en 1736 el Real Colegio de boticarios sc habia establecido , por cédula espedida en S e villa, con privilegio esclusiva para la elaboración de la t r i a ca , con cuyo producto mantuvo algun tiempo una cátedra de botánica y adquirió la propiedad del edificio que posee en la calle de Atocha frente á la facultad de Medicina; el cual es una casa de planta baja con 4 rejas en la fachada y colocado sobre la puerta de entrada el escudo de armas del Real Colegio, con la leyenda de Medicamento, non mella. En el laboratorio químico dc este edificio se dieron los primeros cursos de química, después de erigida la facultad de Farmacia, hasta que se habilitó un espacioso local en la casa contigua a l a iglesia del Carmen descalso, hoy parr. de San José.

Concluida la guerra dc la Iudependencia fue trasladado en 1814, á la calle del Barco á una casa de alquiler cuyo local era mucho mas capaz, pero en él se hicieron obras de consideración , y no faltó un profesor, dice muy oportunamente el célebre escritor Hernández de Gregorio, que dijera al presidente de la j u n t a superior de Farmacia, lo mucho que sentia no se invirtieran aquellos fondos en casa propia, como el decoro de la Farmacia, el deseo dc la gloria y el ejemplo de otras corporaciones exigian, para que los farmacéuticos del reino, tuviesen la satisfacción de poseer un establecimiento destinado al estudio de la ciencia que profesaban, ya que sufrían la c a r g a de pagar la enseñanza. En efecto, el presidente Don Agustin José Mestre, conociendo esta verdad y la de que los fondos dc la Junta no podian por sí solo bastar para llevar á delante la empresa, concibió la feliz idea , que fue aprobada por S. M., de dirijir una circular á todos los profesores del reino , invitándoles á q u e contribuyeran, por via de donativo voluntario, con la cantidad que íes dictara su celo y amor á la ciencia. Con este donativo se compró á los herederos del conde de Tormoyé, una casa en la calle llamada entonces de San J u a n , hoy de la Farmacia , en la Que se construyó de nuevo el actual edificio, el cual consta de planta baja y piso principal, con su j a r d in correspondiente para el estudio de la botánica aplicada. Cada una de las 5 asignaturas en que se halla dividida la enseñanza, hasta tomar el t í t u lo de licenciado , tiene su cátedra especial provista de todos los objetos y aparatos que requiere su estudio, colocados los primeros en hermosos estantes que visten y decoran con elegancia las paredes de las cátedras, al pasó que sirven para la instrucción de los alumnos . que continuamente están viendo los objetos que deben estudiar y conocer, para cuyo fin están contenidos en frascos de cristal resguardados con puertas dc cristales. Hay tambien una rica y abundante colección de minerales, que unida á la de zoología, aunque escasa por la poca aplicación de este ramo á la Farmacia, constituye el objeto de la primera enseñanza. La botánica aplicada contiene en su cátedra una escogida colección de materias farmacéuticas vejetales y animales colocadas como las de que hemos hecho mérito, en estantería acristalada ademas del j a r d i n , cubierto de plantas medicinales, que posee con su correspondiente invernáculo y buena nona’ tiene esta enseñanza un herbario de plantas exóticas y otro de plantas indígenas, la mayor p a r t e adquiridas por donación del abate Pourret canónigo de Santiago, los que sin duda son unos de los objetos que dan lustre y valor al establecimiento.

Las 2 cátedras de química orgánica é inorgánica guardan el mismo orden, esto es, tienen su respectivacoleccion de productos químicos, ademas de su laboratorio para la p r e paración de las lecciones, y esperimentos que han de ejecutarse en ellas á presencia de los discípulos. Tiene ademas dos gabinetes de maquinas y utensilios que nada dejan que desear respecto al número, clase y colocación, de manera que el establecimiento es en todo su conjunto, no solamente único cn España, sino que aventaja bastante á muchos de otras naciones que se dicen mas civilizadas. La cátedra del 5.° año , destinada como está á la práctica de todas las operaciones farmacéuticas, es un vasto laboratorio, en el que Operan con desahogo los discípulos distribuí dos en s e c ciones, al mismo tiempo que sobra local para tener asiento y oir la esplicacion del profesor; esta cátedra tiene ademas su gabinete y laboratorio especial donde se conservan los p r o ductos elaborados á la actividad y celo del actual decano de la facultad, secundado por el del catedrático de esta asignatura, se debe la formación de esta magnífica cáted r a , que, concluida en 1847, puede servir de modelo para otras de su clase. Posee también una biblioteca abundant e en obras selectas y bastante capaz, recientemente habilitada por el citado decano, en l a q u e se guarda el herbario de Pourret. La secretaría y sala de juntas son espaciosas y están situado en la parte baja del edificio para los actos públicos y grados académicos hay un gran salón b i en decorado é independiente, con su antesala y sala de descanso; de modo que la facultad de Farmacia tiene cuanto puede desear para la instrucción de los alumnos, al paso que los farmacéuticos se vanaglorian con la posesión de t a n magnífico establecimiento.

La enseñanza que se da en é l , está arreglada al plan vigente de estudios, y el número d é l o s alumnos matriculados puede verse en el cuadro que hemos presentado hablando de la Universidad.

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