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POSITO DE VILLA (HISTORIA DE MADRID)

con el objeto de atender á las n e c e sidades del público, y de poner coto á las exigencias de los panaderos de los L. enclavados en la ant. jurisd. de Madrid , estableció el ayuntamiento de esta villa, desde que la corte se constituyó definitivamente en ella, un pósito con proporcionado repuesto dc trigo y h a r i n a s , según dice Baena.

Inmediato á él se fundó, á mediados del siglo XVII, el barrio ó L. llamado de Villanueva, compuesto de 4 2 casas con sus correspondientes hornos para otros tantos panaderos.

En 1 7 4 3 la j u n t a de abastos prohibió la introducción de pan de los L. circunvecinos; quitó los referidos hornos de Villanueva y protegió á los panaderos particulares de esta corte, invitándoles á que formasen gremio, quedando á cargo de la j u n t a la compra de los trigos necesarios al objeto. Esta medida hizo precisa la construcción de un local bastante á contener el acopio de dichos granos, y cn su consecuencia se edificó el actual pósito en 1 7 4 5 . Este es un edificio vasto, suntuoso y de figura elíptica, con un patio en el c e n t r o la planta baja forma una anchurosa y desahogada galería, cubierta con una bóveda rebajada, y comprende 2 2 trojes abovedadas y cerradas con verjas de madera, hallándose todo oportunamente dispuesto y acomodado.

La capacidad de todas ellas cs de unas 4 0 , 0 0 0 fan., incluyendo el espacio que media hasta una valla que se levanlá en la mitad de la referida galería por toda su estension.

Sirve hoy esta parte del edificio de mercado de gran o s , y de depósito gratuito de los mismos para los que quieran entrojarlos, pagando solo el derecho de medida, si esta se efectúa. Sobre el mencionado cuerpo se eleva el segundo en forma de una inmensa rotunda cerrada con una sencilla armadura de m a d e r a , bien construida y conservada.

Esta gran panera , llamada de la Sma. Trinidad, es dc cabida dc 1 0 0 , 0 0 0 t a n . , con buque suficiente para volverlas , la cual sirve hoy dia de almacén para los telones y demás enseres de los teatros del ayuntamiento A espensas del rey D. Carlos III se labraron nuevas paneras en el espacio que media entra el referido pósito y la puerta de Alcalá, quedando así formado un dilatado cuerpo de edificios, capaces de contener hasta 1 . 0 0 0 , 0 0 0 de fan. Desde esta época han ido aumentándose aquellos en el interior de este gran local , contándose entre las nuevas construcciones una casa de bella forma, fabricada en 1 8 0 3 , según se espresa en el guarda-polvo de la puerta. Tambien se comprenden cn su \ a s l a estension una espaciosa fábrica, que sirve de almacén general de las h e r r a m i e n t a s , que para su servicio tiene la villa; 5 t a h o n a s , dc las que solo 3 t r a b a j a n , y 4 1 hornos.

Dos portadas se hallan cn este agregado de edificios, labradas ambas de g r a n i t o , correspondiendo la una al paseo de Recoletos, y la o t r a á la calle del Pósito frente á las verjas del Retiro. Consiste la primera en un cuerpo con 2 pisos e igual número de vanos en cada uno, sirviendo los de la planta baja, que son de arco adintelado, de ingresos á la panera ya descrita. Decoran la fachada que nos ocupa, 3 pilastras, que inclinan al orden dórico, y reciben un frontispicio triangular, en cuyo tímpano sc ven las armas reales ejecutadas en piedra caliza. La segunda de dichas portadas consta de un solo cuerpo con 2 pilastras dóricas, y está coronada por un frontón triangular, bajo el cual hay una inscripnu11 que espresa haber sido hecha esta obra á espensas de Carlos III en 1 7 6 3 . Entrando por esta puerta á la izquierda se halla una capilla de N t r a . Sra. del S a g r a r i o , descrita ya en su lugar. Al presente están destinados á cuarteles los edinc’O» construidos por el mencionado Carlos IIL. Es la rejenua obra del pósito, con sus dilatados accesorios, una de las fáb. mas suntuosas que encierra Madrid su escelente construcción material, su forma bien entendida y acomodaqa y sus grandes dimensiones, le hacen figurar entre los primeros edificios de su clase. Sin embargo, el conjunto u la obra está descuidado; muchos de los’departamentos qiw abraca en un total abandono, y sobre todo ese i n r n c l ( ;* conjunto de edificios, que en manos de un particular se c » vertiría en una fortuna colosal, no le produce al ayunmas que grandes gastos, sin ninguna utilidad conocí <• Conveniente le seria á la municipalidad conservar, si, ^ gran panera con las tahonas y hornos anejos, para en c » de una carestía atender á las necesidades mas p e r e n t 0 del público ; pero le seria sumamente beneficioso desp ^ derse de los demás departamentos, que le son enteran^ ^ inútiles y aun perjudiciales en el estado que hoy día sc cuentran.

AUDIENCIA (HISTORIA DE MADRID)

(plazuela de Provincia número o). Este edificio es uno de los pocos que posee Madrid del tiempo de la casa de Austria, de aquel período tan brillante para la aruitectura española. Hizose con diseño y bajo la dirección el italiano Juan Bautista Crescenti; habiendo puesto la primera piedra el cardenal de Trcjo , presidente del Consejo , en 14 de setiembre dc 1629. La fachada es muy sencilla y s e r i a , cual conviene al objeto. Consta d e d o s pisos con once huecos cada uno; á los lados se levantan 2 torres con chapiteles , uno de los cuales se quemó , no la torre, como dice alguna o b r a , y en los ángulos y en las ventanas se puso un almohadillado de mayor y menor de piedra de esta materia es la portada que ocupa el c e n t r o , y se compone de 2 cuerpos, cada uno de los cuales tiene 6 columnas entregadas de orden toscano en el primer cuerpo y dórico en el segundo, terminando el todo con un frontispicio, en el que se ven las armas reales ejecutadas por Antonio de Herrera, de quien eran igualmente las o estal uas que en otro tiempo coronaban esta elegante portada al presente solo hay un ángel sobre el vértice del frontispicio triangular del remate. De los tres vanos que la dicha portada contiene , hay en los del piso principal á los lados frontones , que no sin razón c r i t i ca Llaguno, pues se hallan debajo del cornisamento, que los cubre con su vuelo son de arco adintelado las tres p u e r t a s , y sobre las de los costados se lee la siguiente inscripción.

Reinando laMugestad de Felipe IV, año de 163i-, con acuerdo del Consejo, se fabricó esta cárcel de Corte para comodidad y seguridad de los presos.

Al frente de la puerta principal se halla la escalera , que es de piedra y de un solo t i r o , ancha y magestuosa con mesillas intermedias. A los lados de la mísma hay dos patios de planta cuadrada con 4 arcos de medio punto por banda, sostenidos por columnas toscanas y dóricas, que forman 2 galerías ; hallándose la superior cn el plano de la conclusión ó sea desembarco de la escalera. Han sido cerrados con tabiques y vidrieras los espresados a r c o s , y así se ha desgraciado este edificio i n t e r i o r m e n t e , por haberse interrumpido la bella perspectiva de los patios á uno y otro costado de la escalera. Afortunadamente hubo tino cuando se revocó la mencionada fachada, pues se imitó el agramilado, único medio de no imitar á los establecimientos públicos, y mas de la clase del que describimos, el efecto que deben hacer.

En este local sc reunia antes la sala de alcaldes de Casa y Corte , y actualmente está ocupado el piso bajo por los juzgados de primera instancia, y el principal por la Audiencia Territorial de Madrid. Á espaldas de este edificio y pegado al mismo, está la cárcel de Corte, cuya descripción se hace en su lugar.

PALACIO DE LOS CONSEJOS (HISTORIA DE MADRID)

(plazuela de su nombre número 427 frente de Sta. Maria). El primer edificio que tenia Madrid después del alcázar en el siglo XVII, era este vasto Y suntuoso palacio levantado sobre el terreno que ocupaban las casas en que vivió D. Juan de Austria, por el ambicioso D. Cristóbal Gómez de Sandoval, duque de Uceda, privado Y ministro de Felipe I I I , cuando ocurrió la muerte de este.

Dio la traza Francisco de Herrera, siendo e s t e bello monumento del estilo clásico la última prueba .de su habilidad; pero habiendo fallecido aquel eminente artista antes de que empezara la obra, se cree que la dirigió Juan Gómez de Mora, á fines del reinado de Felipe IIL. Propende en su planta el mencionado palacio á un c u a d r a d o , p e r o no l o e s , poique la fachada del S. á beneficio de un martillo que hay en la del °«> es mas larga que la del N. Ocupa la cornisa un mismo piano horizontal en las 4 fachadas, de las cuales hay 3 bellamente decoradas, v la cuarta, que es la indicada del O., no tiene regularidad ni semejanza con las otras, desfigurando a*i el edificio. La fachada principal mira al N., y consta de 3 P’sos con 44 huecos en cada uno; coronando los del cuarto D a j o frontispicios triangulares y semicirculares los del principal , todos de granito, de cuya materia son también dos Portadas, que colocadas con la conveniente separación, adornan esta magestuosa fachada; constando cada una de dos columnas dóricas istriadas y aisladas en el primer cuerpo , con triglifos en el cornisamento que hace de repisa, y otras tantas jónicas istriadas y entregadas en el segundo, terminando con un frontispicio semicircular interrumpido Por un gran escudo de armas reales en lugar de los blasones o-e Sandoval y Padilla, que hasta hace pocos años habia en el mismo sitio , y estaban sostenidos ó sea soportados , hablando técnicamente según la Heráldica, por leones que aun subsisten. La fachada del E., semejante encl orden de vanos á la principal, no tiene mas portada que una pequeña con dos columnas entregadas, que Ponz por distracción coloca en la banda de S. Esta, por el mucho desnivel del terreno, presenta cinco suelos con diez y siete vanos en cada uno, formando un espacioso lienzo no interrumpido por cuerpo alguno, habiendo cl arquitecto variado la decoración con guarda-polvos horizontales en el entresuelo, triangulares en el de encima, y semicirculares en el p r i n c i pal.

Lástima fue que no se terminase interiormente este grandioso palacio , pues no llegaron á construirse los patios ni la escalera cn el centro dc aquellos, según estaba proyectado.

Quevedo, en el r e t r a t o del duque de Uceda, espresa, que esta casa fue distraimiento de su hacienda y descrédito de su g u s t o ; lo primero bien pudo s e r , pero en lo segundo estaba equivocado el famoso poeta. Fue el palacio de que hablamos residencia de varios personajes, hasta que le habitó la reina doña Maria Ana de Austria, la cual falleció en el mismo á los 64 años, no 63 como dice Baena, el día 16 de mayo de 1696, v fue conducido su cadáver ocho dias después al Escorial. Compró Felipe V este edificio en 1717 á los sucesores del fundador acenso reservativo, y dispuso que se trasladasen á él los Consejos desde el alcaz a r , donde estaban, según en otro lugar se dice. En el local de los Consejos se halla’ la Cancillería del Ministerio de Gracia y J u s t i c i a , el Consejo Beal v su archivo; el Tribunal Supremo de J u s t i c i a , el Tribunal mayor de Cuentas, el T r i bunal de las Ordenes y su a r c h i v o , la Intendencia y Subde legación de Rentas, la Tesorería de Corte, la Dirección General de Loterías , el despacho de los procuradores yel archivo de la Cámara de Castilla

PALACIO DEL SENADO (HISTORIA DE MADRID)

(plaza de los Ministerios, número 8). Se denominó en su primitivo origen colegio dc Doña Maria de Aragón , por haberlo fundado esta señora, dama de la reina Doña Ana, cuarta esposa de Felipe II, para casa de religiosos agustinos calzados, los cuales tomaron posesión del nuevo convento en 3 de abril de 1590 tuvieron en él cátedras de Filosofía y Teología; pero en sus últimos tiempos se hallaron obstáculos en ía enseñanza de aquedlas ciencias por la oposición que hacia á este colegio la Universidad de Oñate. Hizo la traza para la iglesia Dominico Theotocopuli, llamado el Greco, quien dirigió la obra, que termí no en 4599. Era la referida iglesia bastante espaciosa, y tenia un retablo mayor, obra en sus tres partes de pintura, e s cultura y arquitectura del citado Greco , y cs lástima que no se conserve ; pues en él desplegó aquel autor su estilo particnlar y estravagante, hermanado con apreciables dotes que hacen admirables sus pinturas, en medio de los mas r a ros caprichos. Demolida la referida iglesia y construido el edificio actual sirvió de salón de sesiones á la Cámara única que existió desde el año de 4 820 al 23 , y en los últimos años de Fernando VII estubo abierto como iglesia el espresado salón , en cuyo tiempo habia en el altar mayor un cuadro del Greco , muy singular por cierto , que representaba á la Anunciación, que era el título de este colegio. En 4835 se fijó en este local la Cámara alta , ó sea el Senado , que es quien continúa ocupándole.

Al frente de la calle de la Encarnación se levanta la fachada del salón en que celebra sus sesiones este cuerpo colegislativo.

Consta de un solo cuerpo decorado por cuatro pilastras con capiteles caprichosos , coronando el todo un frontispicio triangular con un bajo relieve en el tímpano, qué representa ala actual reina, en un solio con el león á los pies y diferentes figuras alegóricas al rededor. Ocupa el centro del mencionado cuerpo la portada con jambas y guarda-polvo, y en los intercolumnios laterales hay dos bajos relieves el de la derecha contiene tres coronas cívicas, V el de la izquierda fasces entrelazados. Adornan el indicado Frontispicio tres ornatos de escultura, uno en el vértice , y los otros dos en los estremos el primero consiste en un pequeño grupo que contiene el busto de Isabel la Católica, con varios trofeos á su al rededor , y los restantes simbolizan las armas de España por medio del castillo en un lado y el león en el otro. Es el salón de sesiones de planta elíptica y de regular estension y forma, decorándole ocho columnas anichadas de orden jónico moderno. Frente á la puerta y en el estremo del eje mayor de la elipse está el trono con un rico dosel de terciopelo, y distribuidas por las paredes del salón se hallan varias tribunas pequeñas con arco recto en cada una , siendo la mayor la destinada para el público, que está frente al dosel. Todo el adorno de este salón y su fachada es de yeso, de modo que, así por su materia, como por su arquitectura, merece este palacio poca atención, pues la importancia que le damos proceed solamente del alto objeto á que se halla destinado. El contiguo edificio, que fue convento , según queda referido , carece dé toda clase de ornato y en nada se diferencia de una casa particular , componiéndose de planta baja y piso principal con un huen patio en el centro.

Organización interior del Senado. Para el despacho corriente de los asuntos de este alto cuerpo colegislador, y para cl servicio ordinario de los Senadores, hay una secretaría y archivo, cuyo personal se compone de i oficiales, el primero con el título de oficial mayor, 4 a r c h i v e r o , 1 oficial del mismo y 4 escribiente. La servidumbre consta de 4 portero mayor conserje, 2 porteros de primera clase, 2 id. de segunda, 8 id. de tercera y 4 mozo de oficio. El archivo se ha formado de los papeles correspondientes al Estamento de Proceres y los relativos al Senado , sin que en ellos se encuentre nada notable. Tiene tambien su bibliotec a , aunque muy reducida, pues solo sc compone de algunas obras que le han sido regaladas en cl local del Senado se conserva depositada la biblioteca que perteneció al infante D. Carlos. Para atender á los gastos del Senado y sus dependencias se consignan generalmente en el presupuesto las siguientes cantidades personal, 478,960 ; material, 182,525; t o t a l , 361,185.

PALACIO DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS (HISTORIA DE MADRID)

plazuela de las Cortes.) Decretada en 20 de mavo de 1834 por S. M. la Reina Gobernadora la reunión de las Cortes generales del reino en la v. de Madrid, y no habiendo local á propósito para ello, se habilitó en muy corto tiempo la iglesia v conv. que habia sido de PP. del Espíritu Santo. Los religiosos de este conv. hicieron su primitiva fundación por el año 1594 en unas casas del Caballero de Gracia, con titulo de San José, en cuyo mismo sitio se fundó después el monast. de monjas Recoletas. Permanecieron en dicho punto por algun tiempo, hasta que á consecuencia dc algunas desavenencias habidas con el fundador, dejaron aquella casa, para trasladarse á la que posteriormente ocuparon junto á la de la marquesa del Valle, en la Carrera de San Gerónimo, cerca del Prado, dedicándola al Espíritu Santo. Un violento incendio ocurrido en 4 823 en el acto mismo de leer el sacerdote el último Evangelio de la misa, que oia el duque de Angulema, causó en el t an graves deterioros, que quedó inhabitable, y los r e l i giosos tuvieron que r e t i r a r s e al conv. de Portaceli de su misma orden; pero en 1834 tuvo que habilitarse para la reunión de las Cortes generales, como queda dicho, á cuyo efecto se cerró desde el cornisamento la i g l . , que era espaciosa y de crucero con los arcos torales, pechinas, cascaron y anillo de la cúpula deforma gallarda; quedando encima de la nueva bóveda los mencionados arcos. Igualment e se construyó un ingreso por la Carrera de San Gerónimo, decorado con grandes columnas del orden de P e s t o , á cuvo estilo pertenecía tambien la portada que se levantó por la calle del Sordo. Continuó celebrando sus sesiones en este conv. el Congreso de Diputados hasta principios de mayo de 1841, en que habiéndose declarado ruinosa una gran parte de la obra, acordó el Gobierno su traslación al teatro llamado dc Oriente, donde todavía existe, mientras que se construía un edificio pensado y distribuido á propósito para el objeto. S. M. mandó se procediese inmediatamente á la demolición del conv. é i g l . , que d i o principio en 21 de marzo de 1842, en la cual se invirtieron 142,254 r s . 8 mreales, y un producto de materiales útiles para la nueva construcción de 338,153 r s . 9 mreales El Congreso por su p a r t e deseaba tener con la mayor prontitud posible un local propio, digno de la representación nacional, si bien sencillo y de severo carácter y compatible conlas públicas necesidades; v e n ley de 7 de marzo del mencionado a ñ o , autorizó al Gobierno» para su ejecución y para que invirtiese por aquel año hasta 4 millones de r s . La importancia del edificio exigía, que por parte de aquel se buscasen todos los medios posibles de a c i e r t o , y para ello encargó á la Academia de Nobles Artes de San Fernando que abriese un concurso público, para escoger de entro los opositores el proyecto que pareciese mejor á la misma. Con e f e c t o , la Academia publicó su programa en 46 de junio de 4 8 1 2 , y después de examinar 14 proyectos que se la presentaron, escogió y propuso al Gobierno la ejecución del que e ra autor el distinguido arquitecto D. Narciso Pascual y Colomer. Remitidos los planos al Congreso para que e s t e examinase, si se habian llenado todos sus deseos, acordóla comision de gobierno interior variar algun tanto muchas de las prácticas hasta entonces establecidas en su régimen anterior, con objeto de salvar las inmensas dificultades que presentaba el sitio elegido para la construcción del edificio, y después dc un detenido examen y varias conferencias, acordó en 20 de diciembre del mismo año, que se modificase el provecto formado según sus d e s e o s , lo cual hecho, fue aprobado por el Gobierno v mandado ejecutar en real orden de 22 de febrero de ! 8 43/La escasez de fondos de que disponia aquel en esta época, no le permitieron poder emprender la construcción, y solo con mucha lentitud y en muy escaso número se empezaron á acopiar algunos materiales, hasta el 10 dc octubre del mismo año en que se colocó la primera piedra. Este acto á q u e el Gobierno d i o la mayor solemnidad ya por el objeto , va tambien por ser la primera ceremonia publica á que asistía S. M. después de su mayor e d a d , merece en nuestro concepto una particular mención al t r a t a r del origen y fundación del Congreso de Diputados.

El 10 de octubre de,1843, día de cumpleaños de la reina Doña Isabel I I , se presentó e s t a , serian sobre las 5 de la t a r d e , ‘ e n el solar donde estuvo antes el conv. del Espíritu Santo, acompañada de su hermana la Serma. Sra. Dona Maria Luisa Fernanda, rodeada de los individuos que compo- niau el Gobierno provisional, de los mas altos funcionarios públicos, de unos 4,000 convidados y en medio de un concurso inmenso. Después de haber pronunciado un discurso análogo al objeto el presidente del Gobierno provisional, nuestro particular amigo Sr. D. Joaquín Maria López, S. M. colocó la piedra primera del edificio destinado á servir de palacio del Congreso de Dipulados, teniendo en sus manos un cordón de oro pendiente de las cuerdas del aparejo de la c ábr¡a. Seguidamente se depositaron en una arca de plomo varias monedas de o r o , plata y cobre, un ejemplar de la Constitución dc 4 8 3 7 , los periódicos del d i a , la paleta de plata con que S. M. y A. se digaron echar el material para el primer cimiento, en la que se leía grabada esta inscripción!

Doña Isabel II reina constitucional de, las Españas , usó, esla paleta en el solemne acto de asentar con sus reales manos la primera piedra del palacio del Congreso de Diputados •. 10 de octubre de 1843 , cumpleaños de S. M. l’úsose ademas cl acta de aquella solemne ceremonia e s crita en vitela y firmada por el Gobierno y los altos funcionarios públicos que asistieron, v así como la ley cn que se decretó la construcción de la obra acto continuóse puso ia caja en su lugar, y se colocóla piedra superior, con lo cual terminó la ceremonia.

Desde esta fecha han continuado sin interrupción los trabajos , particularmente desde el 13 dc marzo del siguiente año , en que el Gobierno aseguró á la obra la percepción de los primeros 4 millones votados en ley de 7 de marzo en períodos regedares , por medio de un contrato que celebró con la casa del banquero D. Vicente Juan Pérez. Desde el principio «del. derribo habia encomendado el Gobierno la dirección económica de la obra á una comision compuesta del diputado D. Ignacio López Pinto y D. José Garcia Otero, quienes con el mayor celo gestionaron para adquirir fondos del Gobierno; reclamando ademas en unión del arquitecto sobre la imposibilidad que habia de hacer cn el sitio designado un edificio capaz y digno del objeto; pero nunca consiguieron nada, porque el respeto á la ley de 7 de marzo, que prevenía se construyese cl nuevo palacio en el local mismo del ant. conv. del Espíritu Santo, en memoria de las primeras Cortes que allí se celebraron, después de restablecidas las ant. leyes fundamentales de la monarquía, se oponía á ello. En vano fue indicar locales mas á propósito; inútil manifestar las dificultades tan insuperables, como lo pequeño del local y el enorme desnivel de su fachada; todas las observaciones cedieron ante el respeto á la ley hecha por el Congreso. Destinados ya fondos con seguridad de que i se invertirían esclusivamente en la construcción del palacio del Congreso, el Gobierno en real orden de 21 de octubre de 1843, organizó de nuevo la comision administrativa, modificada diferentes veces y que en la actualidad la componen, como presidente el que lo sea del Congreso y los Sres. D. Ignacio López Pinto, D. Pedro Miranda, el conde de. Vista-hermosa, I). Francisco Arguelles y D. Justo P a s tor Alvarez como secretario. El orden de contabilidad que esta comision ha establecido y su buen celo, se comprueban con el estado dc la obra y la cantidad invertida hasta el presente. A ella se debe, en unión del arquitecto, que el edificio destinado al Congreso de Diputados sea digno de la época en que se c o n s t r u y e , sirviendo á las generaciones venideras para enseñarles»el estado de conocimientos del pais y la prosperidad de las artes. Todo lo que se haga para el Congreso ha de estar hecho en España; este edificio ha de ser la esposicion de la industria nacional en su época, abriendo asi ancho campo para el estímulo y adelanto de nuestros a r t i s t a s , y sirviendo este pensamiento al mismo tiempo de protección á los que trabajen , para que las s u mas que el Estado i n v i e r t a , redunden en provecho y honra del mismo pais que las suministra.El edificio que nos ocupa está construido sobre u n a ‘ s u perficie de 42,692 3/4 p i e s , compuesto de 8 lados, todos en ángulos rectos, dando su frente o fachada principal á la plazuela de las Cortes tiene esta línea 197 14 pies . 20o i/2 ‘as dos de los costados, y 45 las dos, que vuelven al t e s t e r o, saliendo 20 11% en el centro de e s t e , v estension de 10o 1/4 pies. Constituyen el edificio el piso de sótanos destinado para algunas habitaciones de dependientes . c u e r p o de guard i a , almacén de objetos útiles y de uso periódico y caloríficos cou las corrientes que los alimentan* Esta tocio el construido de fáb. de piedra cn las fachadas y de ladrillo en el i n t e r i o r , con bóvedas de ••osea tambien dc ladrillo contiene este piso ademas 2 depósitos dc aguas potables para el servicio interior del edificio, que se comunican entre sí, y lo harán por medio de bombas con todos los demás. La segunda planta ó sea piso b a j o , está destinada al objeto principal del edificio. El gran salón de sesiones que comprende 6,009 pies superficiales, cl salón de conferencias y 4 salas mas pequeñas para gabinetes de l e c t u r a , recibo ó audiencia de Jos diputados, el vestíbulo principal, la secretaria, el a r c h i v o , las salas para las 7 secciones en que el Congreso se divide, y la presidencia con sus adyacentes, son las oficinas que contiene. La tercera planta» está destinada para las salas de comisiones y habitaciones de los empleados del establecimiento que tienen obligación de vivir en é l , quedando la parto del edificio que constituye la c u a r t a , para habitaciones de los dependientes del mismo á quienes se la concede el reglamento. Esta distribución proviene indudablemente de ío limitado de la superficie destinada para la construcción, que ha quedado aun mas reducida por causa de la alineación propuesta por la primitiva comision administrativa de la obra, reformada y aprobada por el a y u n t . ; habiendo quedado el edificio aislado, cual lo r e quiere su objeto é importancia. Si á esto se une la irremediable circunstancia de hallarse situado en una de las mayores vertientes de Madrid-, cuyo desnivel en sentido longitudinal de la fachada principal» es de 14 1/2 pies , sin medio de corregirle , por no poderse prescindir de los pavimentos de las calles que le circundan, se comprenderá la precisión en que se ha visto el arquitecto de llenar su superficie de construcción sin dejar grandes patios* y sí solo los precisos para tomar las luces interiores. El referido desnivel impedia se construyese planta baja utilizable en toda la estension del local, y debiendo llenarse las principales necesidades del Congreso con la mayor comodidad posible, no debían confundirse en 2 plantas las oficinas necesarias,- y cuyo u s o , cuando se halla reunido el Congreso , es mas frecuent e y la esperiencia ha hecho conocer que es indispensable establecer en determinada posición

(CONTINUA EN EL ORIGINAL)

ORATORIO DEL CABALLERO DE GRACIA (HISTORIA DE MADRID)

(calle de su nombre, número 4 3 , donde tiene su puerta principal, v Otra en •a calle de San Miguel, número 42). Esta bella iglesia íue c o n s truida con diseños y bajo la dirección de D. Juan de Villanueva, quien la decoró con 44 columnas corintias, cuyos fustes son de granito. Corona el crucero una cúpula de planta elíptica, formada con un cascaron que sienta sobre un ático iluminado por c u a t ro claraboyas. Las pechinas y la mencionada cúpula se hallan pintadas al fresco, adornando las b ó vedas del cañón, crucero y capilla mayor casetones de muy buen efecto, que completan el ornato de esta bonita iglesia», e n ‘a que Villanueva consignó su profundo conocimiento del arte y su delicado gusto para la decoración de los edificios.

La portada consta de un solo cuerpo embellecido por dos columnas de orden jónico ant., con dos hornacinas á ‘os lados y un frontispicio triangular en cl remate. Sobre el intercolumnio dc la entrada hay un bajo relieve que r e – Presenta la cena de Ntro. Señor,» obra de D. José Tomás, quien eligió por modelo entre los varios cuadros preciosos que espresan el mismo a s u n t o , el de Leonardo de Vinci, lamoso no solo por su mérito, sino tambien por haberlo reproducido en una primorosa lámina un célebre grabador, «alase en la referida i g l . , á la parte de la Epístola, el s e pulcro del venerable sacerdote Jacobo de Grattis, que murió de 402 años en 4649. Fundó este Sr. en 4609 la congregar o n de esclavos del Santísimo, la cual erigió en 1654 su primer oratorio, que fue demolido para levantar el actual.

Se sostiene este oratorio á espensas de la misma congregación.

Asisten al servicio del altar 4 capellanes penitenciarios, y se celebran 14 misas diarias hasta la hora de las doce.

SALESAS REALES (HISTORIA DE MADRID)

(plazuela de su nombre, donde t iene la puerta principal, con dos pequeñas colaterales, una que comunicaá las habitaciones de dependientes, y la otra al reloj y después al conv. en la Costanilla de ía Veterinaria núm. 1, está la portería de aquel, á la que corresponde tambien la puerta que existe en la lonja; y en el núm. 3, la de la huerta y otra mas pequeña. En la misma plazuela de las Salesas tiene otra dos puertas, una queda al pórtico del templo y á las habitaciones de los mencionados dependientes, y la otra de hierro para el conv.) Este magnífico monast. fue erigido por D. Fernando VI y su augusta esposa Doña Mana Bárbara de P o r t u g a l , la cual escogió para llevar á cabo esta fundación el instituto de San Francisco de Sales al efecto hizo venir en 1748 las primeras religiosas de Saboya, á las que se unieron varias señoras que vistieron cl hábito del espresado instituto. Estas formaron en una casa particular la comunidad , que tomó posesión del monast. en 1757 , h a biendo asistido á este acto los esclarecidos fundadores.

Ocho años duró la construcción de este suntuoso edificio, que se empezó en 1750, y aun no estaba del todo concluido cuando le ocuparon las religiosas, habiendo tenido de coste cerca de 20.000,000 de reales , secun el señor Llaguno, y 83.000,000 con arreglo á la nota de que habla cl señor Mesonero , y que se halla en cl t e s t a m e n t o de la reina Dona Bárbara.» Todo el edificio comprende una superficie de 135,056 pies cuadrados, dato que publicó el señor Cean con otros varios que marcan las dimensiones de este inmenso monast. y su espaciosa huerta; Difícil es por cierto, dar una exacta idea de las preciosidades que en el recinto de aquel se h a l l a n , viéndonos ceñidos á los límites marcados por nuestro objeto y plan. Mas si atendidas estas poderosas razones, no emprendemos una descripción cstens v detallada , no dejaremos sin embargo de espresar c u a n , pueda interesar al*lcctor. Hallábase la arquitectura c u a n , a u el conv. que nos ocupa fue construido, en un estaa , no el mas brillante á la verdad, pero si muy lisonjero, tomando en cuenta lo prostituida que en la primera n tad del pasado siglo llegó á estar aquella ciencia, pue ciencia es á la vez que» a r t e ; así es que si bien caí ce este monast. de aquella severidad clásica y de aque lia elegancia que caracterizan las obras del reinado de Carlos III, tampoco so hallan en él las trivialidades y ridiculeces, no menos indignas de la magestad del templo que del decoro del a r t e , que tan comunes son en los edificios erigidos durante el reinado de Felipe Y. El erudito Ponz reasume en pocas palabras la crítica de esto suntuoso monast., diciendo, que al construirle se tuvieron ideas de lo bueno, y se desecho lómalo; pero que val todo falla grandiosidad de carácter y limado gusto.» En la parte material esta obra es de la mayor magnificencia, habiéndose empleado en su ornato así esterior como interiormente, cuanto se necesita para construir un monumento digno de sus augustos fundadores. En el frente dc una espaciosa lonja cerrada de verjas de hierro con pilares de granito coronados de j a r r o n e s , se levanta la fachada del templo, que es de piedra berroqueña y está decorada por pilastras de orden compuesto y adornada con las estatuas de San Francisco de Sales y Santa Juana Francisca Freniiot , completando el ornato de escultura diferentes bajos-relieves, ejecutados en mármol por D. Domingo Olivieri este r e presentó en la medalla que está sobre la puerta principal la Visitación de Ntra. Señora y en los tableros de los intercolumnios grupos de ángeles y jarrones. Forma el lienzo del E. en la mencionada lonja una de las fachadas del convento, on la que hay una puerta sobre la que se ve un nicho que ocupan las estatuas de San Jasé , la Virgen y el niño , labradas en piedra caliza por el citado Olivieri, y graduadas de lánguidas no sin razón por el erudito Ponz. Tres ingre sos que hay en la referida fachada, y de los cuales dos son de medio-punto y uno adintelado con columnas anichadas dc orden j ó n i c o , dan paso á un pórtico, en el que se halla la puerta principal de la iglesia Esta es de planta de cruz latina y de regular estension con columnas y pilastras de orden corintio, distribuidas por sus muros y «crucero. La capilla mayor, enriquecida en los costados con 4 columnas e n t r e gadas de mármol con basas y capiteles dc orden jónico, ostenta en el t e s t e r o el magnífico retablo mayor, que consta do un solo cuerpo con 6 columnas corintias, cuyas basas v capiteles son ae bronce, y los fustes de serpentina. Llena el intercolumnio un cuadro de medio-punto con marco de bronce, y un escudo de armas reales tic igual materia sobre la clave. Representa dicho buadro la visitación de Nuestra Señora, v fue ejecutado en Ñapóles, como refiere Ponz, por Francisco de Muro. Fl bajo relieve del á t i c o , las estatuas de San Fernando v Sta. Bárbara, qué están á los lados «el espresado cuerpo , «las de la Fé y la Caridad que sientan sobre los dos grupos de columnas y todas las demás esculturas, que adornan este suntuoso «retablo, son obras e j e cutadas en mármol blanco por D. Domingo OlivierL. En el crucero y en el cuerpo do la iglesia hay .4 retablos simétricos, labrados con serpentina, mármoles y bronces, consistiendo principalmente la decoración de cada uno en dos columnas entregadas, habiendo ejecutado las cuatro pinturas que dichos retablos contienen, 1). Conrado Ciaquinto, Francisco Lignaroli, Francisco de Muro y José Filipartido Cierra el’crucero una cúpula, compuesta dé cuerpo de luces con pilastres pareadas de orden jónico moderno, cascaron y linterna.

Ejecutaron las pinturas al fresco en la espresada cúpula, Pechinas y bóvedas del templo, los hermanos Velazquez, celebres por las muchas obras que hicieron al fresco en los templos de Madrid, y en los salones del Real Palacio nuevo, mostrando en todas» ellas que estaban dotados de mucha disposición para dicha clase de pintura, especialmente Don Antonio, que tenia particular gusto en las t i n t a s . La sacrista es de planta elíptica y se halla adornada con pilastras e orden jónico moderno, y no de orden compuesto, como ice Ponz. El pavimento de»la referida iglesia es tle mármoles, . torma un ingenioso dibujo. Examinados los retablos , los escos y los demás ornatos de este grandioso templo, paamos á dar noticia , aunque b r e v e , cual conviene á nuesrtai n ‘ ^ e ‘ o s sepulcros que encierran los restos mortales oe los augustos fundadores. Hállase el de Fernando VI en el uzero á la parte de la Epístola, v fue construido con e s – ¿ r ! s’tosjnármoles por mandado del Señor Don Carlos III on diseños y bajo la dirección de D. Francisco SabatinL.

una 6 U n ? l e S a n t e – pedestal sienta con dos leones de bronce na magnífica u r n a , cubierta en parte con un paño de pórfido , embelleciendo este monumento las estatuas de la Abundancia , la Justicia y cl Tiempo , hechas por D. Francisco Gutiérrez, dc quien son igualmente los niños llorosos y las armas reales. En el neto del espresado pedestal se lee la siguiente inscripción 11IC jACtüT HUJIIS COENOMI CONTUTOR f ERD1NANMIS VI UISPAMAIUM REX , OPTIMUS PRINCEPS, QUI SINE LIBERIS, AT NCMEROSA VIRTIITUM SOBÓLE PATRIAE OBIIT IV. IB. AUG. AN. MDCCL.IX. CAROLÜS IIL. FRATRI UILECT1SSIMO, CUJUS VITAM REGNO PRAEOPTASSKT HOC MOERORIS ET PIETATIS MONÜMENTUM.

El sepulcro de la reina se halla en el coro de las religiosas y es menor que el de su esposo, consistiendo principalmente cn la u r n a , con varias esculturas y el siguiente epitafio Maria Barbara Portugallicc, Fcrdinandi VI Hispaniarum Bcgis uxor; post cohditum I). O. M. Templum Sacris Virginibus Ccenobiura, óptalo fruitur sepulchro et votis proprior et aris. Obiit anuos nata XLVIL.VI Kal.

Sept. MDCCLVIIL.

Fue trasladado del cast. de Villaviciosa á este monast.

el cuerpo del rey el dia 42 de agosto de 4739, y el de la reina desde Aranjuez en 29 de agosto de 4758.

El culto divino se celebraba con la mayor ostentación, habiendo al efecto un completo servicio en» ricos temos y alhajas de todas clases; pero en la actualidad sc halla esta iglesia atenida a l o meramente preciso. El monast. tiene iguales todas sus fachadas, sin mas decoración que unas jambas de granito labradas, escepto en la banda del N. y eii la del S., cu cada una dc las cuales hay pilastras cn el medio con dos inscripciones en la del Sur. Comprende el referido monast. una superficie de 435,056 pies cuadrados é incluyendo la h u e r t a , que está adornada con dos notables capillas, 774,350 pies. A esta comunidad está reunida la de las Salesas Nuevas sirven en el templo 4 confesor para cada una de las 2 comunidades, I sacristán y 3 capellanes agregados esta clerecía se componía antiguamente do 4 confesor ordinario, I capellán L.°, 1 p e n i tenciario, 7 cápeHdnes dc número, 4 sacristán mayor y otro segundo, con otros varios ministros y dependientes.

COMENDADORAS DE SANTIAGO (HISTORIA DE MADRID)

(plazuela de su nombre núm. 2, con una puerta al conv.; calle de Quiñones núm. 20, una principal á la iglesia y otra colateral; calle de Amaniel núm. 26 otra al conv.; por la calle del Acuerdo está marcado con cl núm. 49.) Tuvo principio este real monast. en el ano 4650, por mandato de Felipe IV con los recursos que al efecto deió D. Iñigo Zapata de Cárdenas, presidente del Consejo ue Ordenes habiendo venido las primeras religiosas del monast. de Sta. Cruz de Valladolid. La fachada de la iglesia es de razonable arquitectura, pero sin ornato p a r t i cular en el centro hay tres ingresos de medio punto con fajas intermedias y á los lados sé levantan dos torres con almoadillado de mayor ymenor en los ángulos, según estilo «el tiempo de Felipe IV. Un atrio rectangular, parecido al de San I s i d r o , aunque mas pequeño , da paso á la i g l . , que es clara y espaciosa, y de planta de cruz griega, con los eshemos semicirculares»; constituyendo la decoración del ale a d o , pilastras pareadas dé orden corintio, que sientan con nasas de granito sobre zócalos de igual materia. La capilla mayor ocupa el cabo de la cruz que corresponde al lado de E . , y e n n a d a se diferencia del resto de la iglesia, en cuanto á su arquitectura. En el medio hay un gran cuadro de Jordán, con infinitas figuras, cuya composición r e p r e séntala batalla de Clavijo y el Sto. Patrón de España á caballo en el a i r e , ayudando á los cristianos. Del mismo auo r es la puertecilla del tabernáculo. Sensible es que no se 1’egase á construir el retablo que para esta capilla mayor delineó el incomparable D. Ventura Rodriguez. En los cüa- ‘ro machones que sostienen los arcos torales, hay otras tancas hornacinas con imágenes. La de San Francisco de Borja, individuo de la o r d e n , que está colocada al lado de la Epísí?’?;’.

fqe, ejecutada por D. Roberto Michel, de quien es Igualmente el San José de la hornacina opuesta. En la capiinta del comulgatorio, que es la inmediata al coro en la mism a parte de la^Epistola, hay en el altar una gloria con el tantísimo Sacramento, obra de D. Jacinto Gómez , pintor de cámara de Carlos IV. Cierra el despejado crucero una cúpula con pilastras pareadas en el cuerpo de luces, remaa n a o con cascaron y linterna. En las cuatro pechinas se ve repetida la venera de Santiago. Digna es departicular mención la sacristía, que sin duda es la mejor de Madrid. Consiste en una pieza anchurosa y de planta elíptica , decorada por cuatro columnas istriadas y aisladas de orden cpmpues- 1 0 , hechas de piedra caliza como los pedestales que las sostienen. Varias pilastras de orden también compuesto, Pero no de la materia de las columnas, adornan el resto del salón, en cuyas p a r e d e s , ademas de lo referido, hay ocho medios puntos é igual número de hornacinas por bajo del cornisamento, no encima como dice Ponz, cn lasqué están ‘as estatuas de Carlos V, Felipe I I , Felipe I I I , Felipe IV, darlos I I , Felipe V . , Luis I , y Fernando VI, como grandes maestres de la orden. Una bóveda muy adornada y con linterna en el c e n t r o , cubre esta sacristía, que recibe luces P°r el lado de E . , y en el medio de las claraboyas que se las comunican, t i e n e bustos. Hízose esta parte del edificio un siglo después que la iglesia bajo la dirección de D. F r a n cisco Moradillo arquitecto de Fernando VI, quien le encargó la obra del gran monast. de las Salesas, para que la dirigiese.

El conv. reedificado en tiempo do Carlos III por D. F’rancisco Sabatini, es de bastante estension, pero no ofrece que decir en su a r q u i t e c t u r a la de la iglesia que hemos d e s crito e s , como la de otros templos de mediados del siglo X\ I I , buena en la forma y proporciones, pero algo licenciosa en la decoración, viéndose en esta los primeros indicios del mal g u s t o , que fue echando raices en el reinado de Carlos II y lo dominó todo en el primer tercio del siglo XX 11L. En Virtud del decreto de supresión de regulares está reunida á esta comunidad la que existia en la v. de Cien-pozuelos. En esta iglesia celebran las funciones de sus estatutos los caballeros de la orden; está servida por un capellán primero y otro segundo.

LA ENCARNACIÓN (HISTORIA DE MADRID)

(plazuela de su nombre, núm. 1, donde tiene 3 puertas que dan entrada á la iglesia y una al conv.; aquellas precedidas de un espacioso atrio con verja de hierro* al que comunican otras 2 puertas, una en frente de otra, de las cuales, la de la izquierda sirve para dar paso desde el concento , y la de la der. desde la casa llamada de los Capellanes en la calle de la Encarnación hay otras 4; de las cuales , conducen á la mencionada casa de los Capellanes; otra á la sacristía é i g l . , y otra cerrada). Fundó este monasterio de religiosas a g u s t i n a s , la reina Doña Margarita, esposa de Felipe III, la cual hizo venir á Madrid las primeras monjas en 1610, cuidando de formar el plantel de la comunidad, antes de empezar la construcción material del edificio la primera piedra se puso en junio de 1611 , y duró la obra unos cinco años. La ceremonia dc la traslación del Santísim o y de las religiosas al nuevo monasterio , se verificó en julio de 1616 , con asistencia del monarca y de los princi- Eales personages de la corte. Hizo la traza y dirigió los t r a – ajos de este monasterio, Juan Gómez de Mora , quien dio al templo las proporciones y decoración del orden dórico, según los buenos principios del estilo clásico. En el siglo pasado reformó el interior Don Ventura Rodriguez, consignando en el bellísimo ornato con que le enriqueció , el e s quisito gusto de que estaba dotado aquel insigne profesor.

Terminada que fue la espresada renovación, consagró en 1767 la iglesia, Don Manuel Quintano Ronífaz, arzobispo de Farsalia, como lo espresa una inscripción que se halla en el atrio sobre la puerta del centro. Se conserva intacta la fachada principal que sc hizo al fabricar este monasterio, la cual es dc granito y de buena forma , con tres ingresos de medio punto en el primer cuerpo y un bajo relieve de mármol en el segundo; completando la decoración dos pilastras á los lados, _que reciben un frontispicio triangular. Por un a t r io pequeño se pasa á la i g l . , que es de planta de cruz latina y de cortas dimensiones, consistiendo su decoración en pilastras estriadas de orden iónico moderno con el correspondiente cornisamento. Hallánse las bóvedas adornadas con casetones de muy buen efecto, v á los lados de las ventanas del crucero hay grupos de niños ejecutados por Don Isidro Carnicero. Sobre la entrada principal y tocando á la vuelta de la bóveda, se ve un gran escudo dc armas reales, obra de Don Manuel Pacheco. A cada costado de la nave ó cañón hay tres medios puntos, ocupando cl del centro una tribuna con una medalla por bajo dc la vuelta del arco , y los r e s t a n t e s , dos cuadros que representan pasages de la vjda de San Agustin. El mismo asunto espresan las tres Einturas al fresco, hechas por Don Luis Velazquez , en las óvedas de la indicada nave. Proporcionada y graciosa es la cúpula que corona el crucero, tiene el anillo adornado do festones, sostenidos por n i ñ o s , el cuerpo do luces de candelabros entre las v e n t a n a s , y en el cascaron pintó al fresco una gloria Don Antonio Velazquez , dc quien son igualmente los cuatro ángeles de las pechinas. La capilla mayor está decorada lo mismo que el resto del templo, y el fresco de su bóveda es de Don Francisco Bayeu. Suntuoso y elegante es el retablo mayor, labrado con ricos mármoles y bronces. Consta de un solo cuerpo, con cuatro bellas columnas de orden corintio , y en el centro un cuadro cn el que Vicente Carducho representó la Anunciación, con una gloria en la parte superior. Ocupa el cuerpo ático el Espíritu Santo; pero no existen á los lados sobre el cornisamento los ángeles de que habla Ponz, y es lastima , pues darian realce á este soberbio r e t a b l o , cuyo lindísimo tabernáculo es digno de especial mención. Consiste en un templete con columnas corintias y una cupulita de lapizlaziili la moldura del arco, las estatuas de los doctores, las de los ángeles y el bajo-relieve de la puertecilla del sagrario, son obras bien ejecutadas en bronce. Corresponde á la magnificencia de las partes referidas la mesa de altar ; y por último so^ también muy apreciables las dos estatuas de San Agustin y Sta. Ménica, esculturas que están á los costados del descrito r e t a b l o , y se atribuven á Gregorio Hernández. De bella forma son igualmente los altares colaterales , cuyo adorno consiste en marcos de mármoles y un frontón, en el que hay un grupo de niños. El altar del lado del Evangelio está dedicado á San Felipe apóstol, y el de la Epístola á Sta. Margarita , por llevar sus nombres los augustos fundadores ambos santos se hallan representados en cuadros que hizo Vicente Carducho. Ejecutó el grupo de ángeles del altar de San Felipe , Don Juan Pascual de Mena , y el del opuesto Don Felipe de Castro. Es sin duda alguna»esta iglesia la mas adornada de Madrid y muy digna de particular atención.

En la sacristía se conserva el cuadro de Bartolomé Boman, que representa la parábola de las Nupcias. De esta pintura habla con elogio el erudito Ponz. Hallase en una pieza del interior del c o n v . , cl relicario, que antes contenia muchas preciosidades, y aun guarda algunas, como el cuerpo de la insigne Doña Luisa de Carbajal, cuya interesante historia escribió Luis Muñoz. Salieron de esta casa las religiosas, en 1842, distribuyéndose en los conventos de Góngora y Sant a Isabel, v han vuelto á ocupar esta su predilecta v primitiva morada en 1847. Parle del monast. fue demolido mient r a s faltaron sus respetables habitadoras; pero se ha r e e d i ficado reduciéndole. En esta iglesia se halla establecida la p a rroquia ministerial de Palacio, según dijimos en su lugar.

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