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GUADALQUIVIR

r. de Andalucía, el 5.» en long. y región V el o.» en tributarios, que se forma en las sierras de Alcaráz, Segura y Gazorla y desemboca en el Océano por Sanlucar de B irrameda. al cabo de 80 leg. de curso y de 103 desde sus primeros afluentes corre primero en dirección al N . , luego ai O . , después al SO. y últimamente al S. y tiene 1,65 leg.

GUAdradas de cuenca. R e orre en su curso l a s c i a t r o provincia de Jaén. Córdoba, Sevilla y Cádiz. Su nacimientose halla en el sitio délos Azmilrancs ó Almizrsnes, término y una leg al O. déla v. de Quesada, sierra de Cazorla, partido judicial de la ciudad de esie nombre provincia de Jaén. Emprendesu curso por elinleriordela citada sierra en dirección de O á E. por detras de Caz o r l a , que dista de él una l e g . , y de las v. de Villanueva del Arzobispo (1/2 leg.), Villacarrillo (t) y Santo Tomé queestá en su orilla, hasta llegar al término de Santiago de la Espada; y describiendo una especie de semicírculo prolongado , continúa su marcha de E. á O., pasando de nuevo por delante de los GUAtro primeros pueblos citados, atravesando en seguida las fértiles campiñas de Ubeda, Barza, Rejijar, Torre de Blasco Pedro, Menjivar, Espelui, Villanueva de la Reina y Andujar, evaGUAndo la provincia de Jaén por el término de Marmolejo, en el punto de la confluencia del r. de las Yeguas, que por n 11 i separa dicha provincia d?. la de Córdoba. Penetra en esta por la .jurisd. de Villa del Rio ; y recorriendo 1 as de Montoro, Pedro- Abad , El Carpió , Villafranca, Córdoba, Almodovar, Hornachuelos y Palma del Rio , pasa á la provincia de Sevilla por el punto de desagüe dtd r. Genil. Baña en esta provincia los térm de Pfñaílor, Lora del Rio , v. desp. de Guadajoz . Alcolea, Villanueva del Rio, Toeiua, Cantillana , Villavenle, Brenes, Alcalá del Rio, La Rinconada, La Algaba, Santiponce, Camas, Sevilla, San Juan de Aznalfarache,Gelves, Coria y Puebla jun toa Coria. A la dist. de una leg. de esta última población, se divide, el r. en tres brazos, formando dos islas desiguales, llamadas, en razón de su estension, is’a Mayor éisla Menor, las GUAles crian ricos pastos para innumerables cabezas de ganado , es pecialmenle vacuno y caballar y tienen varias ermitas á donde acuden los dias festivos los habitantes de las cortijadas que en ellas se encuentran en la menor especialmente se han edificado hermosas casas de campo con inmensos plantíos, que la han convertido en un sitio delicioso. En el intermedio de los dos brazos E. y O. del r . , al encontrarse su corriente con esta última isla , se ha formado la de Cristina, por medio del corte « ó cauce del Borrego, de unas 2,000 varas de l o n g . , el GUAl ha reducido la navegación de Sevilla á Sanlucar, de 5 mareas á 3.

Estas son las islas mayores que tiene el r . ; pero hay en todo su curso otras isletas, y dos en el mismo Sevilla, formadas, no por falta de caudal de aguas, pues el Guadalquivir es uno de los cinco r. mas famosos de España, y tanto que solo él y el Ebro fueron los que quedaron con alguna corriente en la gran sequía de 26 años que hubo en nuestro territorio por los de 1030 antes de Jesucristo, según refieren los historiadores.

Loque influye en la formación de estos islotes, y no poco en la navegación del r., es lo descuidada que está su limpieza, siendo así que la compañía del Guadalquivir se obligó, como después veremos, á atender muy especialmente á este objeto. Pasada la Puebla, el brazo mas O. del r . , se dirige al término de Villamanrique, formando después el límite délas provincia de Sevilla y Huelva, y el oriental toca las jurisd de los Palacios, Cabezas de San Juan y Lebrija, última v. de la provincia

de Sevilla por este lado. La unión de ambos brazos se verifica fuera ya de ella , entre Trebujena que corresponde k Cádiz , y el cortijo Casa de Viejo á Huelva después corre el espacio de unas 4 leg. pasando por entre las salinas de Levante (Cádiz) y las de Poniente (Huelva) y sirviendo de límite á ambas provincia; y al cabo de dicha dist. desemboca en el Océano por la barra de Sanlucar junto á la ciudad de este nombre.

Aunque de suyo no fuera este rio de tantas aguas, lo harian caudaloso la multitud de fuentes, arroyos y ríos qne recibe en su curso, asi como las nieves derretidas de las montañas.

Seria poco menos que imposible enumerar todas las corrientes que le pagan tributo en su prolongada carrera, por las GUAtro provincia que baña hasta su desagüe en e! O cano nos limitaremos á mencionar las mas principales, dejando las otras para sus lugares respectivos y muy especialmente para los arlí u’os ele dichas provincia, así como la descripción detenida de los rios y arroyos que ahora tendremos necesidad de nombrar.

Las sinuosidades é irregularidad con que marcha el Guadalquivir al comenzar su carrera, prolonga considerablemente su curso, pudiendo regularse en unas 40 leg. la superficie que baña dentro de la provincia de Jaén. Recibe en ella por su derecha frente á Menjivar el Guadalimar, eme lleva embebidas las aguas del Guadalmena, Guadalen, Guarrizas y Alio ti radie I ó Magaña, lodos los GUAles nacen en Sierra-Morena; después el Guadiel; luego el de la Campana, llamado mas adelante Rumblar, que recoge una multitud de arroyos procedentes d é l a misma sierra, entre ellos el Grande y el Rcnegadero; el r. Escobar, el Jandula, y por último el de las Yeguas, que forma, como antes dijimos, el limite de las provincia de Córdoba y Jaén. Por la izquierda recibe enlista provincia el Guadiana-menor formado por los dos brazos Raí bata y Guardal, y que recojo los de Baza y Guadix por su izquierda y el Castril y Guadalenlin por la derecha;siendo el Castrilel limite de las provincia de Jaén y Granada. Mas adelante entra en el Guadalquivir el Jandulilla; después de muchos arroyos, el Guadalbullon ó rio de Jaén, que por ser de un curso muy largo, recoge á la vez las aguas de la multitud de manantiales que brotan en el confín SE. de la provincia; y por último, el Salado de Porcuna, que teniendo en ella su origen, penetra en ladeC.irdoba por el término ele Villa del Rio, no lejos y al E. decuya población entrega sus aguas al r. de que nos o’cupamos. Atraviesa la provincia

de Córdoba de ENE. á OSO. en una estension de 22 leg. desde Villa del Rio basta Palma, recibiendo en este territorio por la margen derecha (prescindiendo del r. d é l a s Yeguas que dijimos forma el limite de ambas provincia) el Guadalmellato, cuyo nombre toman en el sitio llamado la Junta los 4 r. reunidos, Guadalbarbo, Cuzna, Varas y Matapuercas; el tortuosísimo Guadialo y el Bembezar; y por la izquierda el mencionado Salado de Porcuna , el Guadajoz y el caudaloso Genil, cuyo desagüe se verifica en el mismo punto en que se separa de la provincia

de Córdoba la de Sevilla. Su curso por esta es de unas 36 leg.

de E á SO desde dicho punto hasta el arroyo Romanina, que forma el limite con la provincia de Cádiz en cuya estension recibe por la derecha el arroyo Retortillo, el r. Gualbacar, las ri veras Galapagar, Huesna, Viar, la de Huelva, depositaría de la de Cala, y el r. de Sanlucar; y por la izquierda, después del Genil, el arroyo Madrevieja, el r. Corbones, el Guadaira y al gunosde menos consideración, llamados Salados. Por último, desde el arroyo Romanina hasta el desagüe del Guadalquivir por Sanlucar, se cuentan 5 l e g . , en las GUAles sus brazos, que , aqui solo son ya dos, forman el limite de las provincia de Huelva y Cádiz, sin que en este espacio recoja lasaguas de ningún r. ni arroyo notable.

El curso de este r. es sumamente tortuoso , con rodeos frecuentísimos.

Algunos escritores creen que en la antigüedad llevaba otra dirección, por las inmediaciones de Sevilla, y que desde la Algaba se dividía en dos brazos; el derecho atravesaba por el pie de los Alcores de Santiponce y Castilleja, y por loque hoy es Triaría, á buscar la torre del Oro el otro brazo dicen que entraba en la ciudad por la puerta de la Barqueta, y bajando por donde está ahora la alameda de Hércules, á la calle del Puerco (hoy deTrajano), plaza del Duque, calle de la Sierpe, plaza de San Francisco, calle de Genova y de la Mar, salía por la puerta del Arenal á unirse á el otro brazo de la torre del Oro.

Para la comunicación de una á otra de sus orillas, tiene en su tránsito por la provincia de Jaén, 4 barcos y 5 puentes, todos estos muy buenos el llamado Viejo, término de Ubeda, el de Mazuecosen el de Baeza, el del Obispo en dicha j u r i s d . , camino de J a é n , uno de hierro colgado frente á Menjivar y otro de cantería en Andujar. El colgado se bendijo y abrió para el servicio público el dia L.° de Junio de 1845; el del Obispo se comenzó en 1505 y se concluyó en 1518 á espensas del Sr.

ob. de Jaén, Suarez déla Fuente del Sauce; y los tres restantes, aunque anteriores al siglo XVI, no parecen antiquísimos. Sumamente necesario es el reconocimiento y recomposición de los 4 puentes de cantería, porque descuidados enteramente largos años hace, sus cimientos se hallan corroídos, mas ó menos socavados, y es de temer su ruina. Junto á los mencionados puentes hay 6 molinos harineros , con 6 piedras cada uno; 2 en el Puente Viejo, 1 en el de Mazuecos,otro entre este y el del Obispo, y los dos restantes por encima del ú ti mo en Espelui y Andujar se encuentran dos aceñas de gran batalla. En la provincia de Córdoba tiene el Guadalquivir por el orden con que los mencionamos, los puentes, barcas y aceñas siguientes. En Villa del Bio una barca y dos aceñas, una con 3 y otra con 4 piedras; el puente de la ciudad de Montoro, de 4 arcos de sillería, construido por los años de 1550; 7 molinos harineros y 6 batanes en las inmediaciones de la población; la barca de Adamuz, 3/4 leg antes de llegar á la v. de Pedro Abad, en la GUAl hay tres molinos harineros; las llamadas grúas del Carpió, á corta dist. de esta v., que fueron construidas en 1568 , y son tres azudes en un solidísimo edificio para sacar agua del r. á 17 varas sobre su nivel tiene cada rueda 53 pies de diámetro y suministran agua para regar 26 huertas y algunos olivares. Luego se sigue la barca del Carpió; un vado antes de llegar á Villafranca ; por bajo de ella 2 aceñas, una en la orilla derecha con 2 piedras y otra con 3 en la izquierda; el magnifico puente de Alcolea, todo de jaspe azul, hasta el pavimento, con 20 arcos y ensanches á trechos sobre los tajamares y estribos, construido de 1778 á 1792; el de Córdoba, á la salida de esta ciudad para Sevilla, construido por Julio Cesar y reedificado por Hixem I consta de 17 arcos de piedra y tiene de largo 888 pies y de ancho 23, y á su fin, mirando á la ciudad un ant. cast. llamado la Calahorra, en buen estado el puente necesita repararse. A 1/2 leg. de Córdoba se encuentra la barca del Arenal, y en distintos sitios los vados de la Reina, de Lope García, de las Quemadas, Haza de la Monja, Casillas, y del Adalid, asi como multitud de molinos harineros y uno de papel basto , siendo los mas notables los quj hay al frente de la ciudad llamados de Marios, Albolafia, Ascalonias, Papalotierno, del Medio, San Antonio, San Rafael y la Alegría. Todos ellos están construidos sobre presas ó calzadas de piedra que atraviesan el r. para dar declive á las aguas por una parte, dejando por la otra un portillo de 20 pies de anchura, á fin de franquear el paso á las maderas de la Sierra de Segura, que se conducen por su corriente. La v. de las Posadas tiene barca y dos molinos; y la Palma otra para pasar á la sierr a ; habiéndose llevado una riada en 1740 el puente de madera que había en el Genil cerca de esta última v. á el GUAl se sustituyó en 1774 uno de piedra, cortado en el dia, cuya falta se suple con una barca. Como el Guadalquivir lle- GUA va un caudal tan considerable de a g u a , en todo su tránsito por la provincia de Sevilla , en lugar de puentes , que serian costosísimos, son frecuentes las barcas de pasage para la comunicación de una á otra de sus orillas las hay pues, en Lora del Rio, en Alcolea, Villanueva del Rio, Tocina , Cantillana, Brenes, Alcalá del Rio, Sevilla, Coria y Puebla juuto á Coria. El puente de barcas de Sevilla, se va á sustituir con otro colgante rematado en 8.500,000 reales, cuya obra se principió en 1844 , obligándose el contratista á dejarlo concluido en GUAtro años. En esta provincia

se usa mas bien de tahonas que de molinos para la fabricación de la harina asi es que son poco comunes los artefac’.os de esta última clase, y eso mucho antes de llegar á Sevilla, pues desde esta c hasta el desagüe del r. no se encuentran. Los que tiene Sanlucar, que con Trebujena son los dos pueblos cuyo término baña el r. en la provincia de Cádiz, se hallan en el arroyo Jardachon. De la provincia de Huelva no hacemos mérito, aunque forma su límite SE. con la de Cádiz el Guadalquivir, porque todo él corresponde á esta última provincia

Este r. participa del flujo y reflujo del mar hasta 10 ó 12 leg. mas arriba de Sevilla, y aun en los pozos de l a c . se nota la alta y baja en las grandes mareas suben á veces las aguas saladas hasta la Puebla junto á Coria y Coria. Suele desbordarse en las grandes avenidas, causando muchos daños en las vegas de algunos pueblos, y aun en estos mismos. La Algaba, v. situado

á 1 leg. de Sevilla, se queda tan aislada en semejantes casos, que si no la socorrieran desde la cap., perecerían sus moradores.

El puente debarcasdeSevilla, se lo ha llevado varias veces la corriente, destruyendo sus defensas; y la ciudad ha sufrido terribles estragos en distintas épocas á causa de las avenidas, algunas de ellas estraordinarias.

Produce este r. pesca abundantísima de sábalos, sabogas, barbos, albures, rábalos, anguilas y algunas lampreas en primavera y verano sollos muy grandes que suben del mar; alguna trucha en las riadas y almejas. En el barrio de Triana, separado de Sevilla por el r . , constituye la fortuna de muchas familias la pesca de camarones , que aunque pequeños , salen en número considerable en todas las estaciones. En la v. de Cantillana , 4 leg. de Sevilla, es tan copiosa la pesca, que el conde y señor de ella la compró al rey Felipe II, y desde entonces es una de las mayores rentas de sus mayorazgos.

Los baños en las aguas de este r. son eficazmente saluda bles para las afecciones de estómago , los reumas y otras clases de padecimientos, y con particularidad tomándolos por cima de la reunión del Guadalimar, é incomparablemente mas, si se reciben antes del desagüe del Guadiana-menor, porque asi uno como otro enturbian mucho las cristalinas y delicadas aguas del Guadalquivir. En el indicado parage fuera sumamente provechoso al bien público el hacer el análisis químico de ellas, para conocer bien las proporciones de sus principios constitutivos y poder determinar científicamente sus virtudes. Siendo estas muy preciosas eu GUAnto á la salud de las personas, aun debieran serlo incomparablemente mas respecto á la salud pública, aplicándolas por medio de canales de riego y navegación á los intereses agrícolas, industriales y mercantiles. A este propósito se objeta (como vamos á ver en seguida entrando de Heno en la cuestión) el precipitado curso que llevan las aguas, achaque harto común en todos los ríos de España, y la profundidad del álveo por donde corren pero sin remontarnos nosotros á las épocas de los romanos y los godos, y prescindiendo del provechoso uso que hicieran del r . , asi para el riego , como para la navegación, no menos que de los adelantamientos posteriores de las ciencias físicas ; contrayéndonos á nuestros dias , tenemos ejemplos prácticos de la posibilidad y facilidad de sus canales. En los años de 1824 y 25 , que fueron sumamente escasos de lluvias , apremiados diferentes labradores por la falta de mantenimientos para sus familias y ganados, sin ingenieros , sin dirección científica y sin otras luces que las naturales suyas, se dedicaron á formar en los ríos confluyeutes en la parte alta del Guadalquivir, unas débiles presas que, sirviéndoles para el regadío de parte de sus terrenos, les fueron de suma utilidad , y aun al presente continúan recibiéndola. También por aquellos años el Sr. D. Pedro Tavira, marqués del Cerro, consiguió sacar buen caudal de aguas con que riega estensa porción de tierras situado por bajo de Andujar. Y si la débil fuerza de pocos, pobres y aislados individuos ha conseguido sangrar en beneficio de sus heredades el Guadalquivir; ¿cuántos estibienes no alcanzarían los pueblos, las provincia y la nación enter a , GUAndo en este punto llegara á pouerse en ejercicio la om- i nipotente voluntad del Estado ? En GUAnto á la navegación, testigos son todos los hab. ribereños de este r . , que cuentan 60 años de edad, de haberla visto verificada desde bis inmediaciones de Gazorla hasta Sevilla. A principios del siglo actual , comisionado el ingeniero Larrocha por el Gobierno, condujo desde lo alto del r., y sin dejar su corriente hasta Sevilla, una gran pinada por medio de barcas en que colocó todo el maderamen de su empresa , sin que á este viage precediese ni acompañase obra alguna que mereciese el nombre de t a l hizose de la manera mas breve, sencilla y económica.

No sabemos si este es el primer ensayo practico de navegación , verificado poco antes de 1808 , de que habla el señor García Otero en su reconocimiento del Guadalquivir, de que luego nos ocuparemos.

La primera maderada que llegó á Sevilla por el r. desde los montes de Segura, fué en 1734, con el motivo que vamos á espresar. Debían prepararse en aquella capital por los años de 1733 las maderas necesarias para el edificio que se levantaba entonces de la nueva fábrica de tabaco, y no podia echarse mano de las del pais, porque no se hallaban en él de los tamaños que eran menester para la obra. Era pues preciso hacerlas venir de Flandes, y para esto debia verificarse una anticipación de 80,000 pesos , sin cuya circunstancia no se atrevían los comerciantes á emprender su conducción. El superintendente del tabaco D. Sebastian Caballero, que lo fué también de los montes de Segura , no tenia suficientes caudales para la anti cipacion que se calculó necesaria ; y noticioso de que en tiempos pasados se habían conducido á Sevilla maderas de aquellos montes, que eran de mejor calidad que las de Flandes, y de que vivían todavía algunas personas que habían alcanzado cor nente este tráfico , cuyo esterminio atribuían unos á losesce sivos derechos que le cargaron y otros á las dificultades de la conducción; dados los pasos y comunicadas las órdenes convenientes, se verificó el que al año siguiente, esto es, el de 1734, llegase áSevilla la primera maderada, compuesta de mas de 8.000 piezas de pino de todas medidas. En 1735 llegó la segunda y fueron continuando anualmente las cortas á fin de que todos los inviernos se botase una al agua, como se verificó constantemente, menos los en que, por escasez de lluvias, faltó raudal suficiente en el Guadalimar, uno de los primeros afluentes del Guadalquivir, en cuyas cercanias (las del Guadalimar) se hicieron las primeras cortas, como sucedió en 1737 en que no pudo efectuarse la navegación de la pinada asi siguió hasta 1764 en que se estableció la alternativa por años en las cortas y conducción, no solo para el que se llamó Real Negociado ó negociación de maderas de Sevilla, sir.o para la marina.

Hé aqui pues como se utilizó el Estado de los montes de Segura para el suntuoso edificio de la fábrica de tabaco y espresada negociación, y después para los arsenales de la marina Real. Enagenado no ha muchos años el grande almacén titulado del Rey, que se construyó estramuros de dicha c , próximo á la orilla del Guadalquivir, para la venta de las maderas esto dice bastante para conocer que aquellas conducciones cesaron de todo puuto por cuenta del Gobierno.

NAVEGACIÓN POR EL RIO. El Guadalquivir es actualmente navegable en una long. de 18 leg. desde su desembocadura en el mar hasta Sevilla, como veremos en el art. de esta ciudad Para continuar la navegación desde ella á Córdoba, osean 35,79 leg. de 20,000 pies, con 374-2 líneas de desnivel, se han hecho infinitos proyectos desde una época bien remota hasta nuestros dias, como se deduce de la historia de la navegación misma que vamos á referir.

Los vestigios de las obras que han quedado del tiempo de los romanos en las inmediaciones del Guadalquivir, y las antigüedades que diariamente se descubren, prueban que existió una numerosa población en aquella fértil comarca si por otra part e s e atiende á que no se encuentran restos de ninguna calzada, y á que se conservan algunas obras sobre las márgenes del r. hacia las inmediaciones de Peñaflor y otros puntos, parece casi indudable que el r. servia de línea de comunicación entre Itálica (Santiponce) y Córdoba, para los continuos transportes de un pueblo ocupado en las operaciones de la guerra.

Pero no debe perderse de vista que en aquella época la agricultura se encontraba muy atrasada, por cuya razón los r. esperimentaban menos causas de perturbación en su régimen, pues que encontrándose la superficie del terreno mas conso lidada, el acarreo no era de tanta consideración , ni las márgenes se encontraban espuestas á las continuas alteraciones que han sufrido posteriormente. A si es que en tiempo de los romanos, el régimen del r. seria mas permanente y mas favorable á la navegación; es cierto que esta seria mucho mas imperfecta que la de nuestros dias; pero también lo es que sin la esencial ventaja de un régimen estable, no es posible establecer ninguna sin los recursos del arle. En tiempo de la dominación de los árabes no es probable que el r. estuviese abandonado se adoptarían medios análogos á los que habían puesto en práctica sus antecesores, GUAndo la importancia de Córdoba aumentó y la población agrícola de la vega llegó al mas alto grado de prosperidad, RO habiéndose borrado todavía con el transcurso de tantos siglos, muchas prácticas de agricultura que se conservan en Andalucía. Después de la conquista , se miró la navegación del Guadalquivir con gran predilección algunos reyes espidieron cédulas para remover los obstáculos que se oponían á ella, entre las GUAles es la mas notable, la que dio en Madrid D. Felipe IV en 23 de diciembre de 1626. También es curiosa la esposicion que los barqueros del r. hicieron al rey D. Pedroel Justiciero, atribuyendo los perjuicios de la navegación á las malezas conservadas en las márgenes, y á las obras que se construían en el r . , aludiendo sin duda á los azudes ó presas.

Desde entonces hasta nuestros dias, ha habido muchas personas, y enlre ellas algunos ingenieros, que han atribuido á las presas todas las dificultades de la navegación del Guadalquivir, y hasta las ¿regularidades que esperimenta en su curso. Es indudable que el establecimiento de estas obras no debe abandonarse al ínteres individual, pues que construid as sin las precauciones debidas , á veces habrán influido en la dirección del r . , originando inundaciones y rompimientos de terreno en las venidas; pero no son estas solas las causas que imposibilitan la navegación, según se cree generalmente.

Las presas no incomodan en la navegación de los rios , antes por el contrario, es un medio que el arte reconoce para facilitarla en circunstancias dadas, GUAndo se prepara con puertos ó esclusas para la bajada y subida de los barcos los que no ven en las presas mas que un obstáculo que obliga á un trastorno en la navegación, creen de buena fé que es el único entorpecimiento que á ella se opone, y que puede esta fácilmente reducirse á quitar las presas, indemnizando convenientemente á los propietarios. Pero si las presas del Guadalquivir se arrasasen , los remansos que forman desaparecerían y en su lugar se formarían bien pronto pequeñas tablas alternadas de vados y chorreras de corta profundidad , obedeciendo á las mismas leyes del movimiento de las aguas, como se verifica en el resto del r. Entonces claro es que los obstáculos se aumentarían; y por eso si el Guadalquivir se hace navegable algún dia, tiene que serlo por medio de presas que , formando tablas artificiales de suficiente estension y profundidad, faciliten una navegación regular, sin los inconvenientes que presentan algunas chorreras que no pueden desaparecer por otro medio.

En el siglo XVII se han hecho diferentes reconocimientos con mas ó menos detención, para habilitar la navegación del Guadalquivir, enlre los GUAles se cuentan los del marqués de Pozo-blanco y el coronel de ingenieros D. Francisco Gozar. Se levantaron planos del curso del r . , y de las aceñas y azudes; se midió el caudal de agua y aun se llegaron á proponer algunas obras; pero de estos trabajos no resulta un plan, GUAl conviene al establecimiento de la navegación, porque no se practicaron nivelaciones exactas ni tan estensas como exige la combinación de tales proyectos, pues no »e conocía la teoría de las aguas corrientes con la perfección que en el dia. Las medidas ó aforos de agua practicados en aquel tiempo, tampoco ofrecen confianza, porque se carecía de las numerosas esperiencias que han servido después para determinar la velocidad media. Los métodos empleados por los ingenieros italianos, que se han adoptado por los demás de Europa, eran totalmente desconocidos; de manera que todos los resultados que presentan estos trabajos, si bien tienen un ínteres histórico muy recomendable, carecen de utilidad en el estado actual de los conocimientos.

(Continua en el original)

PETREL

v. con ayunt, de la provincia de Alicante (8 horas), partido judicial de Monovar, audiencia terr. v ciudad g. de Valencia (30) dióc, de Orihuela (9). SIT. en la elevación oriental del valle de Elda, al pie de los elevados montes del Caballo y del Cid la baten casi todos los vientos ; su CLIMA es bastante templado y saludable. Tiene 450 CASAS de buena fáb. y comodidades; las que se distribuyen en calles algo desiguales y pendientes y 3 plazas; hay casa de ayunt,, cárcel, un derruido castiHo de moros en Ja colina de su nombre que domina á la población; escuela de niños á la que concurren 70 y otra de niñas con 40 de asistencia; iglesia parr.

(San Bartolomé), cuyo templo se fundó en 4777, servida por un cura , 3 vicarios, 4 placistas residentes y un agregado; 2 ermitas urbanas bajo la invocación de San Bonifacio y Santo Cristo del Calvario y 3 rurales, todas sin renta y mantenidas por la devoción de los fieles; un cementerio a»l N. en sitio ventilado; y 2 fuentes, una en la plaza de la Constitución , y otra llamada de Arriba, de cuyas ricas y abundantes aguas se surle el vecindario. Confina el término por N. con el de Sax; E. Agost, Tibi y Castalia; S. Novelda y Monforte y O. Elda. En su radio se encuentran 70 CASAS de campo y varios montes, siendo los principales el del Caballo y el Cid (Y.), que forman en todo el término una continua cordillera. EÍ TERRENO es en su mayor parte tenaz, pedregoso y de secano, aunque goza de varios trozos denuerta se fertilizan con algunas fuentecitas que por allí brotan, y con las del riach. Pusa que nace en sujurisd. y pasa por las inmediaciones del pueblo. Hay dos CAMINOS locales que comunican con la carretera que pasa á 4/4 de hora y dirige de Alicante á Madrid. El cómico se recibe de la adm. de Elda tres veces á la semana, cada una de las líneas de Valencia y Madrid, PROD. trigo, cebada, vino, almendra en abundancia , legumbres, algunas frutas y verduras mantiene ganado lanar y caza de conejos y perdices, IND. la agrícola, 5 fáb. de aifarería y una de tejas, 2 molinos harineros y 2 de aceite. El COMERCIO se reduce á la esportacion de la almendra y vino, importándose tiigo, géneros ultramarinos y telas para vestir celebra un mercado semanal los domingos, bastante concurrido POBL.. 644 vec, 2,537 almas CAF.

PROD. 2.201,906 rs IMP. 429,759. CONTR. 22,674.

Hace poco mas de siglo v medio era Petrel ald. de Elda en 4609 entre Elda y sus ald. Petrel y Salinas reunían 760 vec, de los cuales eran moriscos los 700. Consiguiente era la despoblación cuando estos fueron espulsados; pero no tardó á repoblarse para quedar nuevamente casi desierta en la desastrosa guerra de principios del siglo pasado y restablecerse nuevamente, de modo, que en 4794 contaban va éntrelas tres población 4,580 veciudad y 7,140 habit. A este incremento debió ser e mancipada Petrel \ erigidaén

PERPELLA

cot. red. enla provincia de Huesca, partidojudicial de Tamarite, jurisd. de Estopiñan, aunque en lo ant. la tuvo propia, PROD, leñas y pastos de que se utilizan los veciudad de dicha v. para sus ganados, y es muy corto el terreno que tiene en cultivo; hallándose en él vestigios de casas, donde se cree, estuvo la población de su nombre; y aun sobre un peñasco , al que da acceso una escalera esterior abierta á pico, se conservan vestigios de un cast. y las ruiuas de un templo, que todavía se denomina la Mezquita, sin que se tenga noticia de las causas que pudieron ocasionar su despoblación.

PEGO

v. con ayuntamiento, cabecera del partido judicial de su nombre, en la provincia de Alicante (13 1/3 leg.), audiencia terr., ciudad g. y diócesis

de Valencia (42).

SITUACIÓN Y CLIMA. Sit. en una pequeña altura á la margen der. del r. Bullent ó Calapatar, dist. 4/4 de hora del monte Rodoix, y 4/2 del de Mostalla; reinan generalmente los vientos del E. y O.; su clima es templado , y las enfermedades mas comunes catarros.

INTERIOR YAEUERAS DE LA POBLACIÓN. Estuvo murado por los árabes, conservándose todavia 2 puertas con sus almenas y torreones, habiéndose derribado otro en el año 1842 para ensancharla plaza. Tiene 1,150 CASAS de un solo piso comunmente y distribuidas para los usos de un pueblo agricultor, las cuales se reparten en varias calles cómodas y limpias, y 4 plazas, 2 de ellas bastante regulares. Hay casa abadía, pósito, un hospital para enfermos pobres fundado en tiempos remotos, cuya dirección y administración está a cargo de un mayordomo nombrado por el ayuntamiento , y cuyas rentas ascienden á 3,042 reales 17 mreales, suficientes para las estancias que anualmente tiene-, escuela de ninos , á la que concurren 40, dotada con 2,000 reales; otra de niñas con 30 de asistencia y 4,900 reales de dotación ; iglesia parr. (La Asunción), de término, servida por un cura y un vicario, ambos de provisión ordinaria, y 46 beneficiados, que al parecer han quedado reducidos á 9 es un edificio de poca solidez, de orden toscano por su base, y el capitel del dórico; sus paredes son de manipostería, y los cimientos de cantería. Hay también un conv. que fue de franciscanos, fundado en 4670 , cuya iglesia es de arquitectura dórica, y se halla abierta al culto, habiéndose destinado lo restante del edificio á sala capitular interina, cárceles v escuelas; una hermosa capilla titulada de Ecce-homo, do mucha veneración, construida á espensas del pueblo en 4759, la cual es de arquitectura compuesta, cuadrada por el esterior, y ochavada por el interior, con tribunas, buena torre, órgano y adornos de bastante gusto , entre los que se encuentran dos cuadros del célebre Juan de Joanes; dos ermitas dedicadas á San José y San Miguel, que nada contienen de notable un cementerio á 500 pasos de la población

hacia el N., que no perjudica á la salubridad, y una fuente pública con 5 caños, abundante y de buenas aguas, de la que se surten los veciudad para sus usos.

TÉRMINO Y CIRCUNSTANCIAS DEL TERRENO. Confina por N. con los de Oliva y Forna; E. Vergel S. Evo, Lahuar.

Sagra y Orba, y O. Gallinera su estension de N. á S. es de 4 1/2 leg., y 2 de E. á O. En su radio se encuentran varios desp. que mencionamos en el art. Pego , valle ó baronía (V.), y tienen origen 2 r. denominados Bullent y Molinell , cuyas descripciones pueden consultarse en sus lugares correspondientes. El terreno participa de monte y líano ; los principales de aquellos son por el N . los de Mostalla, que forman entre si cora.; por S. Chilliber, Rodoix, Monnegre y Cabal, formando también entre sí cordillera Las llanuras se dividen en secas y marjales estas últimas ocupan la parte oriental del término, cuyo suelo se compone de tierra negruzca vegetal, y por lo regular bastante fértil.

Hav varios pinares particulares y uno de la v. CAMINOS y CORREOS. El que dirige á Valencia es carretero y se encuentra en muy mal estado, lo mismo que el provincial que conduce á Denia los demás casi todos son de herradura y van á los pueblos limítrofes. La correspondencia la recibe de la administración de Oliva por medio de un encargado tres veces á la semana, de cada una de las carreras de Valencia y Alicante.

PRODUCCIONES trigo, maiz, arroz, algarrobas, aceite, vino, pasas, seda, higos , legumbres, algunas frutas y verduras; mantiene ganado lanar y cabrío; hay en los montes buenos mármoles, unos blancos manchados de amarillo y gris, y otros blancos oscuros; porciones sueltas de alabastro cristalizado, y bastante caza de ánades, fojas, pollas de agua , conejos, perdices y animales dañinos.

INDUSTRIA y COMERCIO. LOS veciudad se ocupan generalmente en la agricultura que se halla adelantada; se encuentran sin embargo3 tahonas de arroz, 45 de aceite y 2 molinos harineros, que solo muelen en años de abundantes lluvias. El comercio se reduce á la esportacion de la pasa á Denia, donde se embarca para el estranjero, vendiéndose en el pueblo algunos art. sobrantes, y á la importación de algunos cereales, viandas, ropas y otros géneros de que se carece.

Celebra una feria anual muy concurrida , que principia el segundo miércoles de julio, y dura 3 ó i dias, en la que se trafica principalmente en la seda, y un mercado semanal todos los jueves, en el que se venden algunes géneros de algodón é hilo.

POBLACIÓN 4,213 vecinos, 5,565 almas, CAP. PROD.

48.211,900 reales IMP. 816,4-38. CONTR. 137,384. El PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende á 30 ó 40,000 reales, que se cubre con el producto de propios y arbitrios, y si hay déficit por reparto vecinal.

HISTORIA. El rey D. Jaime el Conquistador ganó esta población á los moros. Estos, sublevados y capitaneados por el esforzado Alazarch se apoderaron de ella en 1254, pero volvió pronto á la obediencia de D. Jaime. Los de Pego secundaron también la sublevación en 1 2 7 4 , uniéndose á las filas de Abrain, mas no tardaron tampoco á ser reducidos.

Fue de mucha entidad esta población en todas aquellas revueltas , y también fue considerable en las que después ocurrieron entre los cristianos. Se señaló en los disturbios llamados de la Union, y no menos después en las germanias.

Como pueblo que se habia repoblado antes de cristianos, no solo no padeció por la espulsion de los moriscos de 1009, sino que contribuyo con toaas sus fuerzas á ella.

PEGO, antes PAGO valle ó baronía de la provincia de Alicante, partido judicial de su nombre. Comprendía antiguamente los pueblos de Adzubia, Adzaila, Adzaneta, Ambrá, Benumea, Benigalip , Castelló, Cotes, Fabara , Rupaix y Salomona, de los cuales solo existe hoy dia el primero. De Benumea quedan aun algunas casas deshabitadas, y la iglesia dedicada a San Sebastian, no obstante que á principios de este siglo contaba aun 30 veciudad; en Ambra se ve el cast. de su nombre arruinado, cuyos restos demuestran ser obra del tiempo de los árabes; en Fabara solo existe la iglesia que servia de parr., con el título de San Pedro, teniendo por anejos á Benumea y Adzubia, y de los demás pueblos solo quedan los nombres de las partidas rurales donde se hallaban situado , y en algunos restos de cimientos de los edificios , y también algunos cadáveres enterrados cara al mar. La despoblación de aquellos L. se atribuye á la espulsion de los moriscos

PEDROCHE

v. con ayuntamiento en la provincia y dióc de Córdoba (13 leg.), partido judicial de Pozoblanco (1), aud- terr. y ciudad g. de Sevilla (35). SIT. en una colina; le combaten todos los vientos; el CLIMA es muy vario, y las enfermedades mas comunes tercianas, pulmonías y dolores reumáticos. Se compone de 358 CASAS, 20 calles y 2 plazas; tiene casa consistorial , pósito y cárcel; una cátedra de latinidad, cuya dotación consiste en 500 reales, de los que rinde 300 una capellanía fundada por el ob. D. Fr. Juan de los Rarrios ; una escuela de primeras letras con la dotación de 1,100 reales anuales; otra para niñas dotada desde 1760 por orden del ob.

D. Martin de Barcia con la renta de un ant. beaterío, en que se recibian 3 mujeres pobres con la obligación de acompañar el Viático cuando salia para los enfermos; y un hospital nombrado de la Caridad, en muy mal estado á causa de las cortas rent. que disfruta. Hay una iglesia parr. (la Transfiguración del Señor) servida por 2 curas párrocos; un conv.

de religiosos en los afueras con el título de Ntra. Sra. del Socorro; otro de religiosas dedicado ala Concepción de Ntra.

Sra., existiendo ademas las ermitas de Santa Lucía, Santa Marta y Ntra. Sra. del Castillo dentro de la población, y fuera de ella las de San Gregorio, Sta. Rárbara, San Sebastian y el santuario de Nuestra Señora de Piedras Santas, patrona de la villa. Finalmente, en sus inmediaciones se halla n varias fuentes de las cuales se surte el vecindario. Confina el término por el N. con Torrecampo ; E. Villanueva de Córdoba; S. la dehesa de la Jara, y O. Pozoblanco. El TERRENO común á las 7 villas de los Pedroches, es pedregoso y en general de mediana calidad, encontrándose en los contornos de la población cuarzos de varios olores y piedra de grano en abundancia, de la que se llevó mucha para las obras de Althaden por los años de 1780. A 1/4 de leg. de la v., en el sitio llamado los Almadenes, se hallan también vestigios de minas segun lo indica su nombre, como asimismo en la deh. del Bramadero, dist. i 2 leg. al NE. Por sus inmediaciones corren el riach de Sta. Maria y los arroyos de las Juradas y Guadamora. Los CAMINOS son de herradura de pueblo á pueblo, y la CORRESPONDENCIA se recibe de Pozoblanco por medio de balijero. PROD. granos, particularmente cebada y centeno, semillas y alguu vino , no de mucho cuerpo pero bueno; cria ganado lanar , de cerda y alguno vacuno y cabrio, y alguna caza menor, aunque no tanta como en otro tiempo, IND.  la agrícola y varios telares para lienzos y colchas de lana de colores, POBL. 486 vec, 1,944 almas CONTR. 45,008 reales 32 mreales RIQUEZA IMP. (V. el art. partido judicial)

Pedroche es población ant, En 1130 la ganó á moros el rey D. Alonso. Ha sido mucho mas populosa y estensa. Su escudo de armas ostenta un cast. Es patria de D. Acisclo Moya de Contreras, que asistió al concilio de Trento siendo ob.

de Vich; después fué arz. de Valencia de 1) Pedro de Moya, sobrino del anterior arz de Méjico, virey, visitador y capitán general de Nueva España con otros» numerosos y grandes títulos de Ü. Juan de los Barrios, ob. de la Asunción del Rio de la Plata y primer arz. de Sta. Fe de Bogotá-, de D. Juan Mohedano de Saavedra, visitador del reino de Ñapóles, ob. de Rabello en aquel reino, que murió electo cardenal y del V. P. Diego Delgado, del orden de San Francisco, que sufrió martirio en la provincia de San José de Yucatán.

PEDRO FERNANDEZ

arroyo en la provincia de Córdoba, partido judicial de Pozoblanco; nace én unas sierras situadas al S. de la villa de Conquista. pasa cerca de esta población, y se incorpora con el r. Guadalinez , 1/2 leg. al E. de la confluencia del arrovo Naralengua.

PARTUR (NTRA. SRA. DE)

feligresia en la provincia y diócesis de Oviedo, partidojudicial de Grandas de Salime, ayuntamiento de Ulano.

Tiene una iglesia dedicada á Ntra. Sra., que es aneja de la de Sta. Leocadia de Ulano, con la cual forma una sola población (V.).

PARACUELLOS DE JILOCA

Lugar con ayuntamiento de la provincia y audiencia terr. de Zaragoza (1 V 1,2 leg.), partido jud de Calatayud ‘ (3/4), ciudad g. de Aragón, diócesis de Tarazona (44) SIT al pie y» en el declive de unas colinas al SO.  le baten los vientos del N. y E su CLIMA es templado, v las enfermedades mas comunes pictóricas é intermitentes. Tiene 100 CASAS, las del ayuntamiento y cárcel; escuela de niños á la que concurren 40, dotada con 1,200 reales; iglesia parr. (San Miguelí servida por 9 beneficiados que componen el capitulo ecl ; 3 ermitas (San Roque, Sta.

Eulalia de Mérida y Sia Maria;) esta última dentro de ía población y las demás a medio cuarto de hora al O. v al N., y un cementerio fuera del pueblo al NE. Confina el término

por N. con Calatayud; E Villalba; S. Maluenda , y O. Munebrega; su estension es de 1/2 leg. de N. áS. y 14/2 de E. á O. en su radio hacia el S comprende un cas. que consta de 2 casa i y un oratorio propio del barón de Wersage; una deh. de corta estension llamada Valdcgalindo, perteneciente á propios y dcstiiuda al pasto de ganados; algunas canteras de cal y yeso, y una mina á 150 varas N del pueblo, cuyas aguas contienen el hidrógeno sulfurado; su uso os provechoso, tanto interior como esteriormente para la curación de diferentes enfermedades, y en especial para las cutáneas é intermitentes, á cuyo efecto hay nombrado por el Gobierno un médico director de ellas. El TERRENO es de mediana calidad; participa de secano y regadío , en su mayor parte, regado por el r. Jiloca que «corre á 200 pasos de Ía población Los CAMINOS se dirigen á Daroca, Calatayud y Molina, en regular estado. El CORREO se recibe de» Calatayud por balijero tres veces á la semana, PROD. cereales, vino, cáñuno, frutas y legumbres; mantiene ganado lanar; hay caza de conejos y codornices, y pesca de barbos y anguilas, IND.  la agrícola, un molino con 2 muelas y una fáb. de teja v ladrillo, POBL. 110 vecinos, 525 almas CAP. PROD.

1 470,152 reales IMP.  87,100 CONTR. 19,

PAMPLONA

ciudad con ayuntamiento, cap. de la provincia, intendencia, audiencia terr., ciudad g. (*) y com. g. de Navarra , y de la dióc, partido judicial y merind. de su nombre; plaza de armas, adm. principal de correos y loterías, con tribunal de comercio.

SITUACION y C L I M A . Se halla situada á los 42% 49′, 50″ de latitud y 4»,,59′, 49′ de longitud oriental de Madrid, casi en el centro de la provincia, a la laida de los Pirineos, entre S. yO.de los mismos, sobre la ribera izquierda del r. Arga. Su asiento es llano, esceptuando la parte del N., por donde hay una bajada considerable hacia el arrabal. Coronan la ciudad por N. altos montes á dist. de uno , dos ó tres cuartos de leg. Los que corren de E. á S. se apartan al doble. Unas y otras montañas, que son las de Ezcaba, San Miguel de Miravalles, Aliz, Reniega ó El Perdón y Sarvil, forman lo que se dice Cuenca de Pamplona, en cuyo centro está ta c; la cual, por razón de esta posición de las montañas, se resiente de nna temperatura fria y destemplada por lo común , pudiéndose asegurar, que dura en ella el invierno por espacio de cinco ó seis meses, segun los años, aunque con alternativas de algunos dias de primavera , que compensan hasta cierto punto la molestia del mal tiempo. Rátenlacasi generalmente los frios vientos del N. y del NO., que casi siempre vienen acompañados de recios aguaceros y de grandes nevadas en los meses de invierno en el estío «suele reinar por algunos dias el viento S. con grande violencia y calor escesivo. Gózase en esta ciudad de buena salud, debida no solo á la pureza del aire, sino también al gran esmero de su policía urbana; y aunque se conocen, como es natural y propio de los climas frios y húmedos, las enfermedades catarrales y otras del pecho, con algunos reumatismos agudos y crónicos, puede asegurarse que esto no destruye el concepto que tiene Pamplona de población sana y buena para vivir.

FORTIFICACIONES. Esta ciudad se ha contemplado siempre como principal plaza de armas de Navarra. La historia manifiesta que después de la conquista de los árabes fueron sus murallas destruidas por el ejército de Garlo Magno, quien tal vez queria por este medio preparar poco á poco la oportunidad de apoderarse del pais, echando por tierra su principal baluarte de defensa. Abatidos los muros de la cap. de Navarra, hubo esta sin duda de correr varia suerte en aquellos tiempos de cruda y perenne guerra y de combates estraordinarios, hasta que en el siglo XI aparece nuevamente levantada de su postración, pero rota su unidad primitiva.

En efecto, por este tiempo ya no es Pamplona la ciudad una é íntegra, conocida anteriormente, sino que se halla fraccionada en tres población distintas , cercadas con diverso muro y peculiar fortificación. La Navarreria y San Miguel, que ocupaban el terreno que actualmente tiene la parr. de San Juan; la población de San Nicolás, que comprendía el casco de su parr., y el burgo de San Cernin, que se estendia por el de San Saturnino y San Lorenzo , eran otras tantas plazas de armas, construidas por el método antiguo.

Segun el poema en lengua provenzal de Guillermo Anelers de Tolosa sobre la guerra civil de Pamplona en tiempo de la menor edad de la reina doña Juana, hija de D. Enrique, Sublicado recientemente en esta ciudad, la muralla que circuía icho burgo de San Cernin en 1276 , se hallaba flanqueada de varias torres, siendo las principales de ellas conocidas con los nombres de la Galea, Campana, Nueva, Redonda, de D. Juan Caritat, del Hospital, de la Rocha, de la Poterna, de la Tejería y Mirmbla. Las fortificaciones de las otras población estaban construidas también por el mismo estilo, y continuaron en esta forma hasta principios del siglo XV, en que la ciudad volvió á la unidad primitiva, mediante el célebre privilegio, llamado de la Union, que se dictó por el rey D. Carlos íll de Navarra, para evitar las continuas guerras y males sin cuento, en que habian estado envueltas las tres población por espacio de tantos siglos. Mandóse entonces que se derribaran los muros interiores y quedaran solo los esteriores, reparándose y aumentándose todos los años á costa de la ciudad Por aquel tiempo hubo sin duda de levantarse el cast. que se hallaba situado en el parage que ahora ocupa la plaza de toros y la basílica de San Ignacio, fort. que se hizo memorable en 1521 , cuando invadida Navarra por un ejército francés al mando de D. Andrés Eox, señor de Asparrot, quedó en ella para guardarla con escaso presidio el mancebo de alto corazón D. Iñigo ó D. Ignacio de Loyola, caballero guipuzcoano y capitán al servicio del Rey Católico. Sabido es que este valeroso joven á los primeros tiros de artillería cayó herido al foso del castillo, donde fue recogido por los enemigos, y que en aquel mismo sitio se levantó después la citada «basílica para memoria de tan insigne hazaña.

La figura que comprende actualmente el perímetro de las fortificaciones, aunque de forma irregular, se aproxima á la de un cuadrilátero rectangular, del cual los dos lados mayores son el de la Rochapea al NO. con escarpe muy fuerte hacia el r., que corre casi en dirección paralela y á su pie, y el formado por los frentes de San Nicolás y la Tejería al E. S. O.; los menores, él de la Magdalena al NE., también bañado por el r., aunque á alguna mayor dist., y el de la Taconera de SO. á NO. Este frente, que se forma propiamente de los de Gonzaga y Taconera en línea recta, se compone del medio baluarte de Gonzaga , cubierto por una contraguardia, que todavía no está concluida, de la cortina que lo une con la Taconera, y de la cortina de este, que sigue á unirse con las obras anteriores de la ciudadela en esta cortina se halla abierta la puerta del mismo nombre, que da paso á la carretera de Logroño. Está rodead) éste fuerte con foso y camino cubierto, y lo defienden ademas los rebellines colocados al frente de sus cortinas respectivas, siendo muy capaz el de la de Ganzaga. El frente de Sin Nicolás, que con el de la Tejería forma uno de los lados mayores del perímetro fortificado , se conpone del medio baluarte de la Reina, de la cortina que lo une con él baluarte de su nombre, y de este baluarte, que por su cara izquierda se liga con el camino cubierto de la ciudadela en el medio de esta cortina hay una puerta que lleva también el mismo nombre, y por la que desemboca el camino de la ribera por Tafalia á Tudela y Aragón cubre á esta cortina un rebellín, v iodo el frente está cercado de foso y camino cubierto. El frente de la Tejería está formado por el ya referido medio baluarte izquierda de la Reina y el de Redin en dicha flanco izquierda hav una puerta, ó mas bien poterna, llamada de la Tejería , por la que, con descenso bastante fuerte hasta el r., se baja á tomar el camino que conduce á Burlada y Villaba, atravesando el puente de la Magdalena cubre todo este frente un rebellín pequeño y con corto relieve enfrente de la cortina; y un poco á la izquierda, y algo mis avanzado, casi en frente de la cara der. del baluarte de Labrit, uní luneta- ó baluarte destacado que llaman de San Bartolomé, situado en el borde del terreno que confina con el r., y formando un escarpado inaccesible por aquel parage todo este frente está igualmente cercado de foso y camino cubierto. El baluarte de la Reina contiene en su interior un caballero de buena construcción para dominar el terreno esterior, que por todo este frente va ascendiendo con pendiente suave hacia la altura de Mendillorri, que aunque dist. de la fortificación , está á buen avance de la artillería gruesa, y.es por consecuencia un padrastro de la plaza. El frente de la Magdalena, formado por los medios baluartes de Labrit y los Canónigos y la larga cortina en ángulo entrante que los une, no tiene foso ni camino cubierto, consistiendo la principal defensa en el r. que corre á su frente, casi en dirección paralela, y en la grande elevación que por este lado tiene el terreno sin embargo , como dichos baluartes son muy pequeños al par que muy elevados, y la cortina muy larga, para aumentar las defensas de flanco, se construyeron sólidamente otros baluartes ó baterías en forma deTalsabraba , rodeando al baluarte de los Canónigos existen también otras en proyecto, y aun principiadas á la inmediación de Labrit.Finalmente, e’l cuarto lado se compone del frente de la Rochapea, del pequeño diente por detras del palacio con el semi-baluarte de Guadalupe , y de la cortina que une á esta con el de Redin.

El primero de los espresados lados se compone del sernibal uarte de Gonzaga, contiguo al de la Taconera, y de una larguísima cortina construida sobre cl escarpado», á cuyo píe corre el r., y compuesta de diferentes trozos de muralla vieja á que puede decirse sirve de foso el mismo r., sin camino cubierto ni otra defensa que la del espresado diente ó plataforma de palacio, que va á unirse con el baluarte de Guadalupe; no obstante el espresado escarpado y el r. muyencajonado é inmediato lo harán siempre de dificil ataque. Desde este á Redin, se forma otro pequeño frente que se llama de Francia ; y como por esta parte se senara el r. á alguna dist., se le ha cubierto con un pequeño rebellín, fosos y caminos cubiertos.

En todo este lado se encuentran tres puertas-, la primera y últimamente abierta, está sobre la cortina á pocos pasos del baluarte de Gonzaga y se llama la puerta Nueva, que da paso al camino ó carretera que conduce á las Provincias Vascongadas; la segunda en el mismo diente de la citada plataforma, conocida por la Rochapea; y la tercera en el pequeño frente de Francia, del que toma nombre ‘ Todas ellas sirven de paso al barrio de la Rochapea y á laj, casas y huertas de la península llamada isleta, que forma el gran recodo que hace el r. en este parage, y ademas para algunos caminos de travesía á Arlica y otros pueblos, situado

á las faldas del monte de San Cristóbal. Ademas de las seis espresadas puertas de comunicación con el esterior, hay otras dos poternas á los fosos; la una en el flanco derech i del baluarte de la Taconora, y la otra en el mismo del de la Reina.

Al SO. de la plaza y segun dejamos indicado hacia la unión de los lados ó frentes de la Taconera y San Nicolás, está situado la ciudadela. E;ta fortaleza, cuya construcción se principió por orden de Felipe H en 1571, y bajo la dirección de Jorge Paleazo, es un pentágono regular de 340 varas de lado esterior, fortificado segun el primer sistema de Vauban, con flancos retirados en dos órdenes y medias lunas de dimensiones regulares con contra-guardias en los dos frentes esteriores está hecha á semejanza de la de Amberes. Compónese por consiguiente de cinco baluartes y sus cinco cortinas que los unen, formando otros tantos frentes. Los del lado que miran ala plaza,se llaman déla Victoria y S. Antonio,y tienen en el centro de su cortina la puerta y puentes de comunicación entre la plaza y ia ciudadela el segundo, da la vuelta mirando al esterior, y lo forman el dicho de San Antonio y el Real el tercero, este y el de Sta. Maria el cuarto, este último y el de Santiago, En la cortina que uoe á estos se encuentran las puertas y puentes llamados de Socorro, porque electivamente por ello; podrían recibir sus defensores los esfuerzos y auxilios del esterior, ea el casa deque tuviesen par enemigos á los hab. de la plaza ú otras uerzas que eu ella se hubiesen introducido. Ademas de stas puertas se puede comunicar desde la ciudadela al foso y caminos cubiertos, por tres poternas abiertas al través de sus muros, junto á las rampas de subida á los baluartes de la Victoria, Santiago y el Real. La ciudadela encierra dentro de sus muros tres pequeños cuarteles para infantería, capaces de alojar de 1,000 á 1,200 hombres son malos y de una débil construcción primitiva; se encuentran en mediano estado, pero bastan para alojar su guarnición en tiempo de paz. Contiene asimismo otro pequeño edificio ó cuartel de Caballería en el propio estado y capaz de 80 ginetes y 60 caballos. Doce pequeñas manzanas de casas al rededor de la plaza, subdivididas en 22 pabellones, sirven para los alojamientos de los gefes y ayudantes etciudad de dicha fortaleza , de los de artillería é ingenieros, y otros diversos destinos. Otro grande y hermoso edificio está destinado para almacén y sala de armas de artillería; y á der. é izquierda de esta se encuentran dos cobertizos para almacenes de efectos de la misma arma, un buen almacén de pólvora á prueba, como el de la plaza, y capaz de 2,500 ‘ qq., otro con dos bóvedas, también á pueba, para mistos; otro en la propia forma que contiene cuatro hornos para cocer el pan en tiempo de sitio; un pequeño parque de ingenieros , y una iglesia, aunque pequeña, bastante regular y decente. Hay ademas en la ciudadela 12 bóvedas aprueba, construidas bajo el terraplén de la cortina donde está la puerta del Socorro, entre los baluartes de Sta. Maria y Santiago, sin contar la otra que fue la iglesia vieja todas las cuales, aunque húmedas 6 insanas para tiempos ordinarios, pueden aprovecharse en tiempos de sitio para almacenes y para que descanse en ellas una parte de la tropa.

La guarnición que se considera necesaria en tiempo de guerra para que la plaza y ciudadela sean susceptibles de una prolongada y vigorosa defensa, está computada en 7,500 hombres, atendido el estado actual de sus fortificaciones y el grande desarrollo de estas; cuya fuerza deberá subdividirse en la forma siguiente 2i-0 artilleros con 600 sirvientes; 80 zapadores y minadores con 450 sirvientes y operarios; 300 soldados de caballería, y el resto de infantería.

Por un cálculo análogo y en atención á los diversos servicios de la artillería , se necesitan 150 piezas entre cañones, morteros y oblases, ademas de pedreros de todas clases y calibres.

mvisiov MI XICIPAL. La ciudad se ha dividido en tres distritos á cargo de otros tantos tenientes de alcalde, que sustituyen como delegados al alcalde constitucional, en todo lo que este no puede desempeñar personalmente. El primer distrito comprende la plaza de la Constitución, escepto la manzana que corresponde á la calle de Comedias, y las de Chapitela , Calceteros, Estafeta, Calderería , San Agustín y su bajada , Tejería , Abrevadero, Merced, Compañía , Dormitaíeria, plazuela de San José, Curia, Navarreria , Carmen, Mañueta, cuesta del Palacio y barrio de la Magdalena.

El segundo comprende las calles dé Mercaderes, plaza de la Fruta, bajada á las Carnicerías , Santo Domingo, Bolserías, Nueva, Campana, Tecenderias, Mayor, Pellejería y Descalzos, con sus respectivas helenas y barrio de la Rochapea.

El tercero consta de las calles de Lindachiquia, Frente al Parador, basílica de S. Ignacio, S. Gregorio, S. Miguel, S. Nicolás, Comedias, inclusa la manzana que corresponde á la plaza de la Constitución, Pozo-Blanco, Zapatería, plazuela del Consejo, S. Antón , espaldas de S. Fermin, plazuela de Recoletas , Santoandia, San Lorenzo y San Francisco.

INTERIOR DE LA POBLACIÓN. El casco de la población comprende 1,970 CASAS, entre las que hay muchas de construcción moderna y con las comodidades debidas , aunque son muchísimas también las que carecen de ellas, por habsr sido edificadas en.otros tiempos de menos gusto se hallan distribuidas en 37 calles, cuya mayor parle son bastante rectas y despejadas; su ancho ordinario es de 7 á 12 varas, y se dirige por lo regular de E. NE. á O. SO. algunas corren de N. NE. á S. SO.; y pocas se apartan de esta dirección, declinando á varios rumbos. Los nombres de las calles principales son Mayor, Nueva, San Francisco, San Antón, San Gregorio, San Nicolás, Lindachiquia, Zapatería, Pellejería, Descalzos, San Lorenzo, Pozoblanco, Mercaderes, Chapitela, Estafeta, Tejería, Calderería, San Agustín, Compañía, Merced, Dormitaíeria, Curia , Navarreria, Carmen, Mañueta, Sto. Domingo y la Campana.

El pavimento es de empedrado construido con esmero, y asegurado con fajas ó hileras de piedra las aceras tienen baldosas para mayor comodidad de la gente. Por medio de todas las calles corre la cloaca ó mina maestra, de obra sólida y de suficiente capacidad para recibir las aguas sucias de los vertederos de las casas tiene á cortos trechos sus rallos ó sumideros de piedra, por donde se descargan las calles de las aguas de lluvia. Esta y la que se introduce de las fuentes, sirven para limpiar las minas, arrastrando todas las inmundicias al r., á donde tienen un descenso precipitado.

Por este medio y con la estricta observancia de los rígidos bandos de policía urbana , están las calles limpias y desembarazadas de cuanto puede ofender la vista ó incomodar á los que transitan; mereciendo por esta razón la ciudad de Pamplona el alto concepto que goza, entre propios y estraños , por su cultura y buen gusto. Esta obra de las alcantarillas, tan importante y casi colosal para los recursos de una pequeña capital de provincia, atendida la época en que se hizo, comenzó en 1767 y se concluyó en 1773, habiendo costado su construcción la cantidad de 2.268,544 reales vn.

Cuéntanse tres plazas en la c, y otras tantas plazuelas.

La del Castillo, llamada ahora dé la Constitución, es un recinto capaz, que forma un cuadro aunque no perfecto de 160 varas á cada lado hállase en uno de estos , que es el del S., el nuevo teatro, y á sus espaldas la plaza de toros que se hizo en 1843 en el centro está la hermosa fuente coronada con la estatua de la beneficencia, que sirve de adorno para aquel sitio. Los otros costados de la plaza están ocupados por edificios de tres y cuatro órdenes de balcones, sobre soportales hechos en diferentes tiempos y sin plan uniforme. La plaza de la Fruta, donde está la casa del ayuntamiento, es un cuadrilongo de 80 varas de long. y 26 de anchura, y ocupa el centro de la población sirve, como su nombre indica , para la venta de fiutas verdes y secas; y sin embargo de sus cortas dimensiones, hay bastante comodidad, merced al escelente arreglo de los puestos y al orden que se manda observar. Cerca de esta plaza, en medio del cdiíicio del pósito, existe otra llamada de Abajo, destinada á la venta de carnes y pescado, y todo género de hortaliza, y aunque tampoco es muv capa/., se halla tan admirabieínente distribuida , que no»se echa de menos una t¡?!¡en | sl<]p mayor ni medida ninguna para el aseo y comodidad ae aquel lugar. La plazuela del Consejo se halla frente del caí licio de ía audiencia terr. su long. es de 61 varas y la an chura de 27. La de San José es un espacio de 90 varas ue largo sobre 40 de ancho por el medio cierran este recmi la iglesia catedral por un lado, y por los otros vanas casa pertenecientes á sus dignidades é individuos. Lá de Santo Domingo es reducida , pero no tanto que no ofrezca la necesaria comodidad para descargar y manejar los efectos que se conducen al peso de harinas, situado alli mismo toma nombre del conv. de frailes dominicos que está contiguo.

Los edificios que forman las calles y plazas son por la mayor parte de ladrillo, con tres, cuatro , cinco y aun seis altos o pisos; lo que no deja de ofrecer inconvenientes en un clima húmedo y frió entre aquellos hay algunos construidos de piedra silleria , si bien son los menos , pero ninguno merece por su belleza ó mérito artístico una particular descripción,

(Continua en el original)

PALOMAREJOS

cortijos y montes en la provincia de Jaén, partido judicial de Ubeda, término jurisd. y una leg. al N. de la misma población.

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