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NACHITUA

anteiglesia en la provincia de Vizcaya (á Bilbao 7 leguas), partido judicial de Marquina (5), audiencia terr. de Burgos (34), ciudad g. de las Provincias Vascongadas (á Vitoria 14), diócesis de Calahorra (32) forma ayuntamiento con su anejo de la puebla de Ea, ocupa «el décimosesto asiento y voto en las juntas de Guernica, y contribuye por 76 fogueras, SIT. en la costa del Océano cantábrico, disfruta de CLIMA templado y sano; siendo el viento reinante el N., y las enfermedades mas comunes los constipados y afecciones de pecho. Tiene con su aneja unas 200 CASAS, la de ayuntamiento con cepo en Ea, escuela de instrucción primaria, que está á cargo del secretario de la corporación municipal, y»percibe por ambos conceptos 400 ducados hay parr. dedicadas á la Asunción y San Juan flautista; la primera, que es la matriz, se halla servida por 2 beneficiados, y la segunda por uno, que pertenece también al cabildo de la primera-, las ermitas están bajóla advocación de Sta. Águeda y la Concepción; esta última en la aneja. El término confina N. el mar Océano; E. Ispaster y Bedarona; S. Ereño, y O. Ibarranguelua. El TF.RRF.NO es arcilloso, con mucha cayúela en algunas partes; le cruza un riach. y brotan en él 2 fuentes Los CAMINOS son locales y en mal estado.

El CORRF.O se recibe de Lequeitio. PROD. trigo, maiz, castaña, manzanas y otras frutas ; cria ganado vacuno; caza de liebres, perdices y codornices. Sobre pesca é IND.

véase el art. Ea hay ademas otros 2 molinos, POBL. 157 veciudad, 745 almas RIQUEZA IMP.  119,476 reales

NACHA

Lugar con ayuntamiento en la provincia de Huesca (20 horas), partido judicial de Tamarites (3), audiencia terr. y ciudad g. de Zaragoza, diócesis de Lérida (11) está SIT. en una colina denominada sierra de SanQudez, donde la combaten libremente todos los vientos. El CLIMA es sano. Consta de 25 CASAS, la mayor parte muy miserables, casa de ayuntamiento y cárcel, é iglesia

parr. (San Nicolás, ob.), situado en la cumbre del monte, contiguo á la cual existe un cast. derruido depende de dicha iglesia el anejo de Saganta el curato es de primer ascenso, servido por un cura párroco que nombra S. M. ó el diocesano, habiendo ademas 2 beneficiados, el uno de patronato particular y el ayuntamiento, y el otro de un particular. Fuera del pueblo se halla él cementerio, y á 4 /4 de hora una fuente y una balsa, aprovechándose la primera para el riego de algunos huertecillos. Confina el término por el N. con’Saganla; E. Campurrells; S. Castillonroy, y O. Baells. El TERRENO es de mediana calidad y pedregoso, cruzado por algunos montecillos poblados de carrascas, robles y olivares, entre los que se forman pequeños vallecitos. Los CAMINOS son vecinales , en mal estado. La CORRESPONDENCIA se recibe de Tama rite , por medio de un encargado que la trae y lleva.

PROD. trigo, centeno, cebada, ordio, aceite, vino, legumbres y cáñamo; cria ganado lanar, cabrío y vacuno, y caza de conejos, liebres y perdices, IND.  un molino de aceite.

POBL . 19 vec, 4 47 almas, RIQUEZA IMP. 25,290 reales.

CONTR. 3,162.

NABALON

i con ayuntamiento en la provincia, diócesis y pa t.judicial de Cuenca (2 leg ), aud, térr. de Albacete (48), ciudad g. de Castilla la Nueva (Madrid li). sir. en la falda de una colina, con CLIMA templado, combatido por lo* viento* de S. y O. y pro* pensó á dolores de reumatismo. Con4a de 400 CASAS de mediana construcción y pocas comodidades inclusa la de ayuntamiento y cárcel; hay escuela de primeras letras, concurrida por 20 íiiiíos y cotada con una corta retribución que dan lo; padres de los alumnos; la iglesia parr. bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Natividad, está servida por un cu a de primer ascenso y un teniente para el anejo de Fuente Ruiz á 200 pasos del pueblo en una eminencia se halla la ermita de Ntra. Sra. de Tejada para surtido del vecindario, hay dos Fuentes de buenas aguas en el TÉHM. , este confina por X. con Fuentes Claras • E. Arcos y Chillaron; S. Jábaaa , y O. Fuente Ruiz y Villar del Maestre, en él se halla el desp. llamado El Ojo su TERRENO disfruta de monte y llano y es medianamente productivo, parte se halla poblado de roble y pinos, y al O. nacen dos arroyuelos que dirigen su curso hacia el E. con inclinación al S. los CAMINOS son locales y el que dirige de Huete á Cuenca que es de herradura, pasa por el pueblo, el estado de unos y otros es malo la CORRESPONDENCIA se recibe de la adm. de Cuenca por un peatón.

PROO. trigo, cebada, centeno, avena, garbanzos, vino, cáñamo , patatas y judias; se cria ganado lanar , cabrío y de cerda, todo en corta cantidad, y caza de liebres, perdices y conejos, IND. la agrícola y ganadería, COMERCIO la estacion de productos del pais, é importación de algunos artículos de consuno diario, POBL 97 vec, 381 almas, CAP.

PHOI). 986,586 reales IMK 41,319. El PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende á 4,200 r y se cubre por reparto vec

MADRID

v. con ayuntamiento, cap. de la monarquía españoladéla provincia civil, intendencia, vicaría ecl. y partido judicial de su nombre con G juzgados de primera instancia; residencia hahit nal de la corte; del gobierno c e n t r a l ; de los cuerpos c o legisladores , de los embajadores, enviados estraordinarios Y ministros representantes de los otros soberanos y e s t a dos; de los tribunales y oficinas superiores en todos’ios r a mos de la a d m . ; de la audiencia t e r r . y ciudad g. de Castilla la Nueva, Y dependiente en lo eclesiástico de la diócesis de Toledo (13 leguas.)

Situación. Se halla situado en la márg. izquierda del r . Manzanares sobre una porción de colinas de arena desiguales y de poca elevación , en el centro de una estensa llanura, l i mitada al NO. por las montañas de Somosierra y Guadarrama y sin otro confín aparente por los demás puntos que el horizonte sensible. El centro de la plaza mayor de Madrid s e encuentra á 2,450 pies de altura (*) sobre el nivel del mar a los 40» , 2 4 ‘ , 57″ de l a t i t ud Norte , y á los 0 » , 1’ , 12″ , 7 aJ O- del meridiano que pasa por el Observatorio meteorológico situado en lo alto del R e t i r o , y que fue antiguamente construido para las observaciones astronómicas. Este m e r i diano es el que hemos adoptado en todo el curso de nuestra obra; y sus longitudes, respecto de otros usados frecuentemente tanto en España como en el e s t r a n g e r o , son las s i guientes 2°, 3 6 ‘ , 33″ E. del Observatorio ant. de Cádiz; 2°, 3 1 ‘ , 12″, 5 E. del de San Fernando en la Isla de León; 4o, 3 2 ‘ , 59″ E. del Ferrol; 12°, 5 8 ‘ , 58″ E. del Pico de Tenerife; 14°, 30’ , 54″ E. de la punta de la Dehesa en la isla de Hierro; 5», 2 7 ‘ , 43″ E. del Observatorio de Lisboa 6°, 1 ‘ 2″ O. del de Paris y 3» , 40’ , 38″ E. del de Greenwich. Su lat. N. es de 40°, 2 4 ‘ , 35″, 8. Su posición es la mas adecuada para la adm. y gobierno del r e i no ocupa casi el centro de e s t e , á igual dist. con c o r t a diferencia de las provincia mas apartadas está á 84 leg. de la frontera de Francia por el N. y á 140 por el N E . ; á 66 leg. O. de la frontera de Portugal por Badajoz, y á 120 l e g . S. del estrecho de Gibraltar.

Las distancias á todas las cap. de provincia en la Península ó islas adyacentes y de estas entre s í , como tambien la d e signación de la r u t a que hemos seguido para cada cual d e s de Madrid , constan del siguiente cuadro. (Ver en el original)

C l i m a . La falta de arbolado en sus contornos, de que tanto abundó en otros tiempos, en términos de abrigarse en sus bosques mucha caza mayor, hizo esperimentar una n o table variación en esta p a r t e á los templados vientos que en todas estaciones soplaban, han sucedido los frios y p e netrantes del N . , que reinan con mas frecuencia durante el invierno; los del O. y S. enla primavera, que por lo regular son precursores de lluvias (especialmente el último) y de una notable destemplanza en la atmósfera en el verano sopla á las veces el viento S . , aunque lo mas frecuente en la espresada estación es la absoluta quietud de los vientos, ejerciendo el sol abrasador toda la fuerza de que pudiera ser capaz en una región meridional; solo al principiar el dia y á la caida de la tarde es cuando se disfruta en esta estación de alguna benignidad atmosférica.

Las primaveras son pues, destempladas y lluviosas por lo general los inviernos crudos, mayormente cuando reina el viento N . , que atravesando la cadena de los montes carpetanos, casi siempre coronados de nieve, llega á la corte después de haber recorrido 7 leg. sin encontrar ningún impedimento que pueda dulcificar la frialdad que durante su marcha adquiere el otoño es de todas las estaciones del ano la mas apacible y templada, si bien principian ya á restrecar los vientos á la caída de la t a r d e . El siguiente estado, formado por el laborioso y entendido profesor de astronomía D. José Martínez Palomares, encargado del Observatorio meteorológico de esta v., presenta en resumen las observ – ciones de esta especie hechas en todo el año 1846 , com también el término medie de las verificadas en los 8 anos del 39 al 46 ambos inclusive.

H i g i e n e . Pocas son las enfermedades epidémicas que han conseguido desarrollarse en esta capital; circunstancia que sin duda se debe á la ventilación de que disfruta, atendida su situación topográfica, y al celo de sus autoridades municipales, que de algunos años á esta parte han empezado á tomar varias medidas de salubridad pública. Son pues las principales enfermedades que en ella se padecen, ó estacionales, dependientes de los cambios que las estaciones determinan en el organismo animal, ó esporádicas, llamadas tambien accidentales, que dependen de circunstancias puramente individuales, como son el sexo, la edad, la constitución física, la intemperancia, las privaciones, laalimentacion escasa ó mal condicionada e t c . , e t c . ; enfermedades que se padecen en todas partes con mas ó menos escepciones , así agudas como crónicas. Las endémicas son poquísimas, pues aunque se observan algunas que reinan de un modo continuo ó por intervalos, la mayor parte cs debida á las condiciones de insalubridad en que están envueltos sus moradores en este caso, pretenden algunos poner á la enfermedad llamada cólico convulsivo dc Madrid, al propio tiempo que otros no la consideran con tales visos cíe endemicidad á esta sigue la pulmonía que acaso con mas razón que á aquella pudiera llamársela endémica por la frecuencia y m u cha agudeza con que se desarrolla, ocasionando un crecido número de víctimas á la entrada del invierno y durante la larga estación del frió; las fiebres catarrales, catarros, reumas musculares y articulares, artritis y espasmos, son debidas ya á las vicisitudes atmosféricas, ya á la repentina transición del calor al frió, ya á las humedades, ya á las faltas de higiene, así pública como privada las fiebres wflamatorias, hemorragias y anginas son consecuencia de la elevada, situación de [ a v . , de la inconstancia de la a t mósfera y de la impetuosidad de sus vientos , á que pueden añadirse «el uso frecuente de escitantes, y las esaltaciones de animo. Las variadas afecciones nerviosas dependen de las necesidades que crean el lujo y costumbres de las poblaciones grandes, y de las pasiones de ánimo que de t a n t o s y t an aferentes modos destruyen el equilibrio vital. Las fiebres gástricas y biliosas, así continuas como intermitentes, durante los fuertes calores del verano , son debidas por lo r egular á las condiciones de insalubridad de las calles y c a sas donde de continuo se desprenden gases mefíticos», y á °ba porción de causas ya estacionales, ya individuales , no tardando á las veces en» nacerse tifoideas, nerviosas y p ú tridas , y recorriendo largos espacios por donde llevan con trecuencia el luto y la desolación. Las hemorragias y flujos Pasivos, como diarreas , disenterias , leucorreas , catarr o s pituitosos, bloncorreas. etciudad, son también enfermedadesque se padecen con alguna frecuencia, como causas d e bilitantes de muchas de las ya enunciadas. De lo dicho puede deducirse que son pocos los q u e en esta capital llegan á na edad abanzada, envejeciéndose con notable prontitud °s niños sucumben en crecido número y con facilidad, por infl C-r r e s ‘ s t i r 1° endeble de sus órganos la multitud de luencias nocivas de que ya hemos hecho mención. Al ver cumulo de enfermedades espuestas, parece natural deduque Madrid es un pueblo mal sano, y que no debe vivirsa] 6)}-0 habiendo tantas y t a n graves contingencias para la rar ^e r ° s ‘ n ‘ n c u r r ‘ r en u n contrasentido puede asevetam 6 ‘ t ^ U e d e t o d ° s l ° s puntos de nuestra España, tan j u s – p™e m e celebrada de sana por Homero, Strabon, Pompévo, ban ° n i ° M e ^ a ^ o t r o s historiadores antiguos, que la d a – c j – U n a S r a n preferencia á todas las demás naciones por su risirn S e r e n o Y despejado, por respirarse en ella un aire puplanT V a n o ‘ P o r l a s a l u b r m a d ele sus aguas , por la t e m – arbust» ,e § i o n en que e s tá s i t . , por k abundancia de s u a m ( ° . s Y plantas aromáticas que embalsaman y purifican de tor!¡ Y/t e ‘ y P o r otras muchas causas que en sí encierra, duda A ? u n t o s de España , repetimos , es Madrid sin dar P ‘ U I ] 0 «e los pueblos, que con mas ventajas podia abuntára al* m e n l o s d e s a l u b r i d a d , si la polic ía sanitaria d i c – ‘áénira n t a n t o c o n inteligente constancia las medidas h i – eficae ^ U 6 e s P e r i e n c i a aconseja , y vigilar su puntual cumplimiento aconseja, y vigilara con celo y tórric1aü .?c l n t o d c M a d r i d . Prescindiendo de cuestiones hisde la población desde la mayor ant. que cabe demarcarlos. E n tonces se supone empezaba su cerca por el Alcázar situado en el mismo sitio que hoy ocupa el Palacio Real; seguia á la puerta de la Vega por detras de las casas del marqués de Pobar, que hacen esquina á la calle de Malpica, y detras tambien de las muy suntuosas que fueron del duque de U c e da, hoy los Consejos, haciendo división entre ellas y lo q ue solía llamarse Huerta de hamon (pie desemboca e n l a calle de Segovia frente á la casa de la Moneda este lienzo t e r m i naba en el arco de Sta. Maria, que estaba entre la dicha casa de los Consejos y la calle del F a c t o r ; continuaba después la muralla por donde se encuentra esta última calle; bajaba por otra que se llamaba de la P a r r a , y pasando por frente á San Gil cerraba con el Alcázar. Esta muralla era muy fuerte de cal, canto y argamasa, de 12 pies de espesor con grandes cubos, torres, barbacanas y fosos, siendo su mayor defensa la que ofrecían el Alcázar, la torre de Nariques situado

j u n t o á las aguas del pozacho cerca dc la puerta de la Vega, y á la parte del muro, contiguo á las casas del marqués de Pobar; y la llamada torre Gaona fuera de muros é inmediata á los Caños del Ver al, hoy plaza de Isabel IL. Como h e mos visto, solo habia dos puertas en este primer recinto la de la Vega, que miraba al O., era de entrada angosta y e s t a ba debajo de una fuerte torre caballero tenia dos estancias; en el hueco de la de adentro habia dos e s c a l e r a s , á cada lado la suya, por donde se subia á lo a l t o en la de afuera habia en el punto del arco un agugero donde tenian oculta una gran pesa de hierro que en tiempo de guerra dejaban caer con violencia para despedazar á los que se hallaban d e bajo en medio de las dos estancias aparecían las puertas guarnecidas con una recia oja de hierro y muy fuerte clavazón.

La segunda puerta ó arco de Sta. Maria miraba al E. era una t o r r e caballero tambien muy fuerte de pedernal bastante angosta.

Posteriormente ensanchóse la circunferencia de Madrid y partiendo su muralla desde la misma puerta de la Vega, venia á seguir la linea de demarcación con corta d i ferencia por los actuales puntos de la cuesta y callejón de San Lázaro, calle de Segovia, plazuela y costanilla de San Andrés, plazuela de la P a j a , y la de Puerta de Moros, Cava Baja, plazuela de Puerta Cerrada, calle de Cuchilleros y Cava de San Miguel; atravesaba la de las Platerías y siguiendo por la de los Milaneses á la de las Fuentes (*) pasaba por d e t r a s del juego de pelota á la p u e r t a de Balnadú , uniéndose con el antiguo cerco junto á la plazuela de Sto. Domingo.

De este modo recibió poco mas ó menos un aumento de 1200 pies por cl centro y p a r t e N., y 2,300 por el del S . , e n cerrándose en esta nueva periferia, ademas de lo mencionado, la cuesta de Ramón, calle de la Ventanilla , y la de la Villa, plazuela de la Cruz Verde, calle del Rollo, plazuela de San Javier, calle y plazuela del Cordón, calle y costanilla de San J u s t o , costanilla de San P e d r o , calle del Nuncio, pretil de San Esteban, calle del Almendro , del Sacramento y dc Madrid; plazuela de la Villa, calle del Codo, d é l a Almudena, plazuela y calle del conde de Miranda, y otras varias. En este recinto era la puerta principal la de Guadalajara, que estaba como á la embocadura de la calle de los Milaneses , la cual era sin duda dc las mas suntuosas que habia en Castilla. Se compuso primero de dos t o r r e s colaterales de pedernal con dos inespugnables caballeros á los lados; la entrada era pequeña y hacia t r e s vueltas, que se derribaron para ensanchar la puerta y mejorar el paso. Quedó destruida esta puerta por haberse incendiado en el año 1580 con motivo de las muchas luces que se pusieron en ella en una de las noches que celebraba funciones la villa por haber terminado el r ey D. Felipe II la conquista de Portugal.

La puerta llamada después de Moros, porque daba al camino de Toledo , estaba situado al S. cerca d é l a iglesia de San Andrés, donde en el dia hav una fuente que conserva aquel nombre, lo mismo que su plazuela era tambien estrecha y se entraba por vueltas. La Puerta Cerrada tenia igual fortaleza que las o t r a s ; estaba en la plazuela que hoy conserva su nombro v donde hay una fuente entre la Cava de San Miguel y la Cava Baja de San Francisco. Fue de entrada angosta, al principio derecha; hacia el medio formaba una vuelta en línea r e c t a , y al fin otra para entrar en el pueblo; de manera que ni los de adentro podian ver á los de afuera, ni viceversa. Se llamó antes de la Culebra por terminar su arco con un dragón y se conservó hasta el mes de junio de 1562 que se derribo para ensanchar el paso. Se la llamó Cerrada , porque como era tan estrecha y formaba las r e – bueltas que se han d i c h o , escondiéndose de noche allí los facinerosos, robaban á los que entraban y salian. Para r e mediar tan gran daño estuvo cerrada hasta que poblándose la p a r t e esterior volvió á abrirse para poner en comunicación el arrabal con la v. La puerta de Balnadú se hallaba al N. junto á la antigua casa del Tesoro cerca del palacio su entrada y fábrica era semejante á la de las otras puertas.

Estramuros se hallaban los arrabales de San Francisco, San Martin y San Ginés

(Continua en el original)

MADRID

audiencia t e r r . . en cuya capital residen los tribunales superiores de la nación, c*g. de Castilla la Nueva, arz.

de de Toledo y de Santiago, arcual corresponde la provincia de Avila. La componen la provincia dc Segovia, que e s la mas sept.; la de Guadalajara, que se prolonga por el E . ; la de Toledo al SO.; la de Avila, al NO. y la de Madrid de la que toma nombre , y ocupa casi el centro de las o t r a s . Su s i t . es e n t r e los 39° 19′ 41° 34′ lat. y los 4° 34′ long. occidental 2o 44′ oriental del merid. de Madrid, con clima en lo general estremado t a n t o en frió como en calor , pero sano por la pureza de los aires y las aguas, y por la buena calidad de los alimentos.

Confina por el N. con la audiencia de Burgos y sns provincia de Burgos y Soria; por el NO. con la de Zaragoza, por la provincia

de este nombre; por el E. con la espresada audiencia y su provincia

de Teruel, y con la de Albacete por su prov» de Cuenc a , si bien esta es el límite S. de la de Guadalajara , pues por debajo de ella viene á formar el límite E. de una pequeña parte de la provincia de Madrid, y de toda la de Toledo; por el S. confina con la mencionada audiencia de Albacete y su provincia de Ciudad-Real; al O. con la de Cáceres por la’provincia de e s t e nombre, y con la de Valladolid por su provincia de Salamanca, y al NO. con esta misma audiencia y provincia de su nombre. Tiene de superficie 4544 leg. cnadradas con 7 c . , 678 v . , 932 L. y 68 a l d . , cas. y d e s p . , que al todo forman 4540 ayuntamiento divididos en los partido judicial y con la población que resulta del siguiente estado. (Ver en el original)

Elevado el t e r r . de la audiencia de Madrid, mas que otro a l guno de la península, se levantan en él muchas cordillera, parte unas y prolongaciones otras del grandioso sistema de montanas ibéricas las principales empezando por el SE., son la de Molina qne cruza de E. á O. todo el partido de su nombre; de ella se estienden algunos brazos hacia el interior de la provincia de Guadalajara ; es notable por los muchos bosques de pinos niaderales que la pueblan, junto con otros árboles y arbustos (levarías especies, gran cantidad de plantas medicínales y aromáticas, y sus ricas y abundantes yerbas de pasto,’ (¡ue mantenían antes numerosos hatos de ganado lanar merino, muy reducidos en el dia por la devastación de las guerras, y por la baja de precio que han esperímentado nuestras lañasen el e s t r a n j e r o . Por el Ñ. dc la referida provincia de Guadalajara, y desde el O. de la de Zaragoza, vienen derramándose en dirección S. los e s tribos áeiMoncayo, en cabezos áridos y sin otra vegetación que algun tomillo, plantas y yerbas de especies diferentes, y con el nombre de sierra de Muedo, que toma á c o r t a dist.

del L. de Chercojes, provincia de Soria, formando una pequeña reyuefta va á unirse con la anterior c o r d . , recibiendo por los del pais en su’conjuncion, el nombre de sierra Ministra y de la naturaleza la vegetación arbórea que negó álos cabezos de que t r a e su origen; por la p a r t e de Alcolea del Pinar se ven muchas encinas y carrascas, con cuyo fruto se mantienen numerosas piaras de cerdos en e s t e mismo púntese parten las aguas dirigiéndose las unas al S. y las otras al N.; desde aqui vuelve á adquirir nuevo impulso la elevación del t e r r e n o , presentando sucesivamente cerros mas elevados y mas poblados de árboles que los anteriores, V describiendo los límites divisorios de la provincia de Soria con las de Guadalajara v Madrid, se corren hacia el O. con el nombre de s i e n a Pela, desde su arranque de la denominadaMfnistm, que cambia luego por el de sierra de Bello, el cual abandona también al llegar á su mayor a l t u r a , por cuya razón se lo da el nombre de Somosierra entonces parece habe m jr adquirido nueva fuerza la vegetación, viéndose sus cías, faldas y declives cubiertos de árboles de distintas c i . – fértil de la monarquía. Con el espresado nombre penetra distintas direcciones por la provincia de Segovia, la cual llena de asperezas y cortaduras, al paso que proporciona á sus habitantes los mejores pinos, hayas, robles y otros árboles y arbustos, indefinible colección «de plantas, y yerbas de pasto, las mas sabrosas y finas que se conocen. Por la p a r te del NO. forma la división dé aguas entre el Duero y Tajo Sigue siempre la misma dirección con diferentes ondulaciones y se prolonga de NO. á S. con el nombre de Montes Car pétanos, tan ricos en árboles, arbustos, plantas y y e r bas, como los cerros de la parte anterior. Otra vez vuelve á cambiar de nombre, aunque conservando la misma vegetación, desde el cerro denominado indistintamente con los nombres de Montón de Trino, Pan de azúcar, ó Tira barra, desde cuyo punto en toda su dirección al S . , se denomina Sierra de Guadarrama. Espárcese esta desde su origen en diferentes brazos, de los cuales el primero y mas oriental forma los cabezos arenosos, en que se halla situado la capital y corte de la monarquía; otro se dirige al real sitio del Escorial, y atraviesa, cambiando su dirección al O. , la parte mas rherid. de la provincia dc Avila , y o t r o , prolongándose en línea casi recta de E. á O . , cruza por el centro la espresada provincia, estendiendose por todos lados en ella se la conoce primero con el nombre de sierra áaMalagon.y después con el de sierras de Avila, á la que hacen no menos rica que á la de Segovia, en árboles maderables y pastos sustanciosos.

El mismo origen que las cordillera que atravesando todo el N. del t e r r . , se esparraman hacia e l S . , reconocen las que se limitan por este lado , aunque llevan diferentes nombres.

N’o es fácil distinguir con exactitud donde concluye la s i e r ra de Molina y principia ‘la de Cuenca, ni es dable fijarlo, aun con la mas detenida inspección del lugar; pero no es del caso esponer ahora las razones en que se apoya esta proposición.

Lo oportuno es d e c i r , que desde el punto de la confluencia de ambas cordillera ó desde aquel en que los montes de Albarracin toman el nombre de sierra dc Cuenca, se estiende de E. á O . , describiendo un arco, otra cordillera no muy elevada, por todos conocida con el nombre de sierra de la Alcarria-, abundante otro tiempo en espesos bosques de á r boles de distintas especies, ha sufrido grande detrimento con el carboneo, quedando en el dia reducidos los pinares a tres ó cuatro pueblos; abundan en cambio los arbustos, uiatabaja de romero, madroño y sabina, infinita variedad de plantas, que proporcionan á las muchas colmenas, que en todos los pueblos existen, fabricar la mejor cera y la nuel mas blanca y agradable al paladar; abunda también» cn pastos que en nacía ceden á los otros de que se ha hablado.

Por el declive O. del a r c o , d e q u e hemos hecho mérito, se introduce esta cordillera en la provincia de Cuenca por su estremo NO.; y pasando por Tarancon, penetra en la oe Toledo, y va á unirse con los montes dc este nombre, mas ásperos y fragosos que otro alguno, y Henos d e intrincados laberintos y espesuras de árboles. en a’gunas de las que jamás ha penetrado la planta del hombre, tstasmontañas, ricas en vegetación natural, y que tampoco son ingratas, cn los pequeños valles que forrñan aun en sus mayores alturas, á la mano del cultivador son muy esrasas e n Productos minerales; solo en la sierra de Molina y aun en algun punto de la Alcarria se encuentran minerales. La primera es muy abundante en minas de hierro y de lápiz y lene una de cobre en la de Ministra hay minas de plata ó j . 0 ^ 0 argentífero, especialmente en Hiendelaencina, donde Sueit i m i , y a c r e d i t a d a s de Sta. Cecilia, v las llamadas alí/nn y l a f , ° r í « » a ; también en la de Bordera se han abierto do o t r o s ^ e cobre, mas de poca importancia; pudienu .° atribuuiirrssec mmnuvy bhiioenn áí un c,s„u>re,Vnvo , Khijo^ ,Id„e Il„a ciega ambi- C l°n, las minas de plata que se cuenta existen en e s t a provincia

tanto en las espresadas cordillera como en las r e s t a n t e s en la de Alcarria también se ve alguna mina de plata y de carbón, abundando en canteras de piedra de f á b . , caliza y de veso; •os jaspes v los mármoles son muy escasos. Tampoco faltan en ellas las» bolsas ó depósitos de» aguas, que infiltrándose P 0 r las entrañas de las mismas, descienden á los valles foro n d o multitud de fuentes de aguas potables do la mejor calidad las minerales frias v termales son muchas; á la p r i o r a especie Corresponden la fuente de Alameda de la Sagra (4 leg. distante de Toledo), salada y p u r g a n t e ; la de Colmenar Viejo y Vacia-Madrid, saladas también, v purgante muy eficaz; entre las segundas son las mas notables las de Sacedon, las de Buendia, las de Trillo, las de Fuente del Toro ó del Molar y las de San Agustín. Tienen asimismo su origen en las espresadas cordillera multitnd de r i o s , entre los cuales nos contentamos con nombrar el Henares, el Gaya, el Oliana, el Huecar, el Canda, el Luya, Bedija, Ciqueta, Lozoya, Guadarrama. Alberche Molina, Jar ama, Manzanares, Tietar, Tajuña, Tortoles, Guadiera y Moscas, de los cuales los que se deslizan por la p a r t e N. desaguan en la cuenca del Duero, y los que se derraman por el S. van á la cueuca del Tajo, que es el r . drincipal de todo el t e r r. El TERRENO que cubre esta superficie es escelente, y las tierras generalmente buenas y fértiles, si se esceptuan a l gunos cerros ; pero se las ve consumidas por la sequedad, a causa de la poca ventaja que se saca del considerable número de corrientes de agua que la surcan , y de las cuales la mayor parte, sin grandes sacrificios, proporcionarían r i e gos abundantes. Desde los arranques de los cerros que forman las cordillera de que hemos hablado, y aun enmedio de e s tas se ven llanuras espaciosas y grandes valles susceptibles, si se les beneficiase con algunos riegos, de todo género de p r o d . ; de esta clase cs la gran llanura que divide a Guadalajara y Alcalá de Henares; la que se prolonga por encima de esta última ciudad hasta las puertas de Madrid; el t é r m . alto y bajo déla c o r t e ; los Cigarrales y la Sagra de Toledo; cas»í todo el t e r r . de esta provincia y los muchos valles y cañadas que á rada paso se encuentran en las o provincia á que se esliendo la jurisd. de la a u d . ; mas por aquella causa solo producen t r i g o , cebada, cáñamo y lino en corta cantidad, algo de vino,aceite y azafrán,y frutas con escasez. Otras dos causas concurren á t an funesto resultado ; la rutina estacionaria de la agricultura que rechaza todos los adelantos por mas q ue la espericncia haya acreditado su bondad, y la enemiga al Elantío de árboles, único medio que queda para atraer la umedad á la t i e r r a , ya que se miran con t a n t a indiferencia las ricas corrientes dé agua que cruzan todo el t e r r . Si se esceptuan las márg, de los r . donde crecen naturalmente los chopos y los álamos blancos, las nuevas plantaciones muy escasas que hermosean los paseos, y algunas cióles y plazas de la c o r t e y los sitios r e a l e s , apenas se encuentra un árbol en todo el t e r r . , donde el caminante pueda ponerse al abrigo de los rayos del sol. Sensible es que antiguas preocupaciones y consejas mal urdidas sean bastante poderosas para dest r u i r lo que el buen juicio y la ciencia enseñan. Solo una e s – plicacion admite el descuido con qne se miran los riegos y los arbolados, v el ningún progreso en la agricultura; y es que Castilla la Nueva fué siempre esencialmente pastoricia.

En efecto, casi hasta los principios de e s t e siglo la ganadería lanar constituyó la principal riqueza del t e r r . Admiración causa el ver el inmenso número de cabezas de ganado lanar 3ue en él se mantenía de la clase trashumante. En el censo el siglo XVI se ve que solo de las provincia de Segovia y Avila se dirigían á Estremadura 3 millones de reses merinas a g r e gúense á este número los de las otras 3 provincia del t e r r . , no menos ricas que aquellas en esta granjeria , el ganado lanar churro, el c a b r í o , el caballar, y se verá la causa de quedar sin cultivo inmensos espacios de t e r r e n o , á pesar de su b u e na calidad. También es abundante el ganado de c e r d a. No ofrecen hoy los CAMINOS los inconvenientes que hace 40 años presentaban-, en esta época el paso de ciertos p u n tos, por desgracia muy frecuentes , ponía á cada momento en inminente peligro la vida y la propiedad de los viajeros.

Nadie pasa aun en el dia sin que se conturbe su e s p í r i t u , por el Pico del Diablo en la sierra Ministra, por la venta del P u ñal, por los muchos puertos del Guadarrama y Somosierra, por los montes de Toledo, por los de Avila y o t r o s , al recordar la funesta historia de los atentados en» ellos cometidos, y ver las muchas cruces que todavia se conservan, como otros tantos siguos de víctimas sacrificadas por infinitas partidas de salteadores y asesinos que tenían en ellos sus guaridas. Afortunadamente los caminos han recibido incalculables mejoras; y aunque no exentos del todo dc riesgos por el descuido con que se mira su reparación, el establecimiento de la guardia civil, institución digna de todo elogio, asegura el t r a n s i to cn los parajes mas peligrosos.

La iNUfSRTiA. manufacturera ocupaba autes muchos autos de brazos Toledo reunia en su centro multitud de fáb. de agujas, mas de 600 fabricantes de gorros é infinitos telares de lana, en los cuales se consumían al pie de 7,000 q. eran famosas sus fáb. de seda, principalmente las de Talavera de la Reina, cuyos tejidos llaman todaviala atención por sufinura y bondad,»asi como la de las famosas espadas de la capital, única que con algunos telares de paños ordinarios se conservan en la misma. Los paños finos de las fáb. de Segovia o b tuvieron siempre marcada preferencia en los mercados e s tranjeros; pero hace mas de siglo y medióse presentaron en decadencia, llegaron á perder su»cstimacion, y en el dia apenas se fabrican otras manufacturas de lana que paños ordinarios, bayetas , sargas y sayales. Mas recientemente llamaron la atención délos estranjeros las fáb. de paños finos de San Fernando , Guadalajara y Brihuega, cuyos prod. especialmente los tejidos de vicuña, escedian en calidad á los mejores de Sedan y de Inglaterra, si bien les faltaba alguna mayor perfección en los colores pero el ningún método en la adm., el lujo con que se sostenían los establecimientos, el no haber adoptado los agentes moy diarios que proporcionan grandes economías en la fabricación, daban á las manufacturas de estas fáb. un precio mucho mas elevado que el que tenían las estranjeras, y no pudiendo sostener la competencia principiaron á decaer, y últimamente se cerraron; de modo que en el dia ningún a r t . se elabora en las de San Fernando, y las de Guadalajara han quedado reducidas á la elaboración de paños entre finos y ordinarios, buenos en su ciase, pero que ceden en calidad á los de Tarrasa, Alcoy, Ezcaray y otros puntos. La provincia de Avila fué en tiempos antiguos íina de las mas industriosas de la monarquía, y los prod. de su fabricación hallaban la mejor acogida eñ los principales mercados la espulsíon de los j u d i a s , que eran en este pais los manufactureros, puso término á aquel ramo de riqueza, que permaneció en tal estado hasta los primeros años del rey D. Felipe V ¡ muchos esfuerzos hicieron este y D. Carlos IÍ1 por volver á reanimarla fabricación de paños grandes sumas se invirtieron con esle objeto, y grandes ésenciones y privilegios se concedieron á los fabricantes, gero todo fué ineficaz. Viendo esta contradicion el Señor ‘on Carlos III concibió el pensamiento de establecer en Avila una gran fáb. de tejidos de lino y algodón; pero tampoco fué mas feliz, y tuvo el disgusto de ver consumida la e s c e – siva suma de 7 ú 8 millones de r s . invertidos en la construcción del edificio y primeras materias sin resultado. D. F e r nando VII continuó dispensando todo género de protección á la grandiosa fáb. de Avila, y bajo su reinado, habiendo pasado del Estado a l a especulación particular, consiguió verla en su apogeo en el ano 2 3 , aunque muy distante t o davia de las manufacturas estranjeras del mismo género.

Con la caída del gobierno constitucional en la espresada época volvió á decaer la fáb. al último grado de postración.

En el año 1832 por disposición real se entregó gratuitamente por término de 23 años á D. Francisco Mazarredo , quien obtuvo la propiedad en 4844, mediante el canon de 2,500 r s . anuales. De esperar es que los esfuerzos del propietario la eleven á la altura que el primer autor de este pensamiento se propuso. Por lo demasía fabricación en la provincia de Avila se reduce á tejidos ordinarios de lana y lino para el consumo de las familias; pero en compensación sus lanas merecieron siempre la preferencia entre todas las de Castilla, sin embargo de corresponder el mayor número de estas á la clase fina de ganado merino. Como poco ha se dijo, la ind.

de las 4 provincia que se han mencionado desapareció casi enteramente en sus ramos principales con el último siglo eu el dia puede decirse se conservan solo brillantes las fáb. de s e da de Talavera y la de armas de Toledo , puesto que los demas ramos de fabricación, que sin ningún desarrollo se mantienen , son fáb. de jabón, algunas de cueros, de sombrer o s , de s a l i t r e , de papel y otras de escasa importancia. En la provincia de Madrid apenas habia 60 años atrás otras manufacturas quo la rica china del Retiro, la porcelana de la Moncloay las fáb. de cristales de Aranjuez y la Granja; pero de pocos»años á esta parte la fabricación en la p r o v . d e Madrid y principalmente en su c a p . , va adquiriendo notable impulso. El detenernos en hacer una relación del espíritu fabril que se desarrolla en la cap. de la monarquía española, nos separaría del objeto principal de este a r t . , y por ello remitimos á nuestros lectores al de Madrid v. y corte, donde hallarán datos interesantísimos acerca de este particular.

La situación central del t e r r . , la falta de canales de navegación que enlacen las relaciones mercantiles de Madrid con las provincia litorales en el Océano y Mediterráneo hacen muv reducido su comercio ; de modo, que propiamente hablando, puede asegurarse que carece de él el terr.

de la provincia de Madrid.

Si de los datos geográficos y principales elementos que constituyen la riqueza pública», pasamos á considerar los diversos medios que sirven para conservar y fomentar la moralidad de los pueblos, hallaremos en el terr. de la aud.

de Madrid un cuadro á la verdad poco alhagüeño.

La educación, primera fuente ue la moralidad, se halla desgraciadamente, hablando en general, muy descuidada como sucede en las restantes prov». de la monarquía apenas salen los niños de la edad infantil, sin haber recibido quizás la menor instrucción, cuando se ven dedicados á las faenas del campo, ó al oficio que sus padres ejercen surge de aqui, como es natural, aquella libertad en el trato con los mayores, la familiaridad con los padres que rompe el saludable freno de la obediencia; la prematura costumbre del uso de palabras mal sonantes, de licores espirituosos , del juego y las otras pasiones, que preparan un porvenir desgraciado. Ni son tampoco los jóvenes de esta clase los que menoscaban en mayor grado los principios de moralidad; hay otra que produce mas fatales consecuencias , y es la que trae su origen de familias proletarias, que nada debieron á sus padres sino la existencia que disfrutan, quienes se creen exentos de atender á la educación de sus hijos, y aun tienen por un mal que frecuenten las escuelas.

Examínese la historia de esos seres, mas infortunados que criminales á los ojos de Dios, que terminan cn los patíbulos y en los presidios la carrera de sus atentados Gontra la vida y la propiedad de sus conciudadanos, y se verá corresponden casi todos ellos á la expresada cíase.

Dos elementos se conocen en las naciones capaces por sí de neutralizar los efectos del descuido cn la educación; la instrucción pública y la religión. La primera ha recibido, hace algunos años, notables «mejoras ; cuenta con grandes establecimientos bien entendidos cn todas las capitales de p r o v . , sobre todo en las enseñanzas superiores y las intermedias ó preparatorias, y se han multiplicado las escuelas de instrucción primaria superior y elemental. También en algunas cabecera de partido se han establecido colegios de humanidades y otras escuelas de interés particular, perfeccionadas, asi como las públicas, con los adelantos que eu este importante ramo na adquirido y adquiere de nuevo cada dia; mas á pesar de esto, falta mucho para que aparezca satisfactorio el estado de la instrucción primaria. Son muchos los pueblos que carecen de escuelas ; no pocos los que las tienen solo temporales; y grande el número de las que se hallan dirigidas por maestros sin título, faltos de instrucción, y lo que es mas deplorable poco apropósito para inspirar buenas ideas á sus discípulos. Las escuelas de párbulos, institución la mas filantrópica de todas y de mejores resultados morales, no se encuentran en la mayor parte de las capitales, ni menos las de adultos, tan útiles como las anteriores ; pues en ellas se recompensa en poco tiempo la educación desgraciadamente descuidada en los primeros años de la vida. No seria justo inculpar al gobierno por el estado en que se halla la instrucción primaria ; hace muchos años se ocupan cuantos ministerios se han sucedido en fomentarla por todos los medios imaginables , y en vencer la repugnancia que se opone á sus bien meditadas disposiciones por parte de los mas interesados en prestarle su apoyo. Mucho se ha adelantado de 40 anos á esta p a r t e , aun «en medio de la guerra civil y los embates de las opiniones políticas; publico es el ardor con que se trabaja y los esfuerzos que se hacen para perfeccionar y generalizar la instrucción primaria es de esperai que tanto celo no quede ineficaz.

(Continua en el original)

MADOZ

L. del ayuntamiento y valle de Larraun, provincia y ciudad g. de Navarra, partido j u d . , audiencia t e r r . y diócesis de Pamplona (4 4/2 leg.) SIT. en llano á la der. de un a r r o y o , con CLIMA húmedo y frió, pero sano tiene 44 CASAS, de buena construcción y mucho buque, con corrales para ganado; escuela con Asliz y Oderiz, dotada con 60 robos de t r i g o ; iglesia p a r r. (San Juan Bautista) ele entrada y servida por un abad de provisión de los veciudad El término confina N. Oderiz; E. Goldaraz; S. Eguiarte, y O. Huarte y el monte de San Miguel de Seelsis. El TERRENO es algo montuoso y poco fértil; le atraviesa el espresado arroyo, formado de las fuentes del término hay una cantera de» p i e d r a , arbolado de robles y buenos pastos, CAMINOS-, locales. El CORREO se recibe de LecumberrL. PROD. t r i g o , maiz, liabas, aluviasy lino; cria ganado vacuno, lanar, caballar, cabrío y de cerda; caza de liebres, ardillas, lobos, jabalíes y raposos, POBL. 41 v e c , 7’t almas, RIQUEZA con el valle. (V.)

MADERUELO

v. con ayuntamiento de la provincia y diócesis de S egovia  8 – ) , Part. j u d . ‘ d e Riaza (4), audiencia t e r r . de Ma- „ ciudad g. de Castilla la Nueva SIT. en t e r r e no p e d r e – S so y de monte; la combaten los vientos N. y SO. y su v a r ‘ I A 6 S y s a n 0 t ¡ e n e sobre 90 CASAS distribuidas en c ia S calles y una plaza hay casa de ayuntamiento, cárcel, e s – cur instrucción primaria común á ambos á la que c o n m i n a ^ niños y 8 n i ñ a s , que se hallan á cargo de un Mar i? d o t a d o c o n 2 0 f a n . de t r i g o ; y una iglesia p a r r . (Sta.

l a de la Asunción) servida por un p á r r o c o , cuyo curato es de primer ascenso, y un beneficiado arcipreste ambos de provisión real y ordinaria; en los afueras de la población se encuentran 3 ermitas San Miguel, Sta. Cruz y C a s – troboda, propias del pueblo, y sostenidas por los fieles los v e c se surten de aguas para sus usos de 2 fuentes que hay en el TÉHM.; este confina N. Linares; E. Aldealengua;* S. Riahuelas, y O. Castillejo se estiende 4 leg. por NE. y O., y 2 por S., y comprende un desp. titulado Villa MayorL.

2 montes de enebro y encinas, Casarrubias y Valdecónejos , de bastante estension, y algunos prados «de medianos p a s t o s el r. Riaza pasa inmediato á esta v., el que d e s emboca en el Duero cerca de Roa el TERRENO es m o n t u o so y de mediana calidad, CAMINOS-, los que dirigen á los pueblos limítrofes en regular estado el CORREO se recibe de Aranda de Duero por los que van al mercado los miércoles y sábados, y salen en los mismos dias. PROD. trigo, cebada, centeno, cáñamo y p a t a t a s , mantiene ganado Talar y vacuno; cria caza de conejos y perdices, y pesca de barbos y alguna trucha de buena calidad, IND. «la agrícola y 2 molinos harineros el COMERCIO está reducido á la e s portacion de sus frutos sobrantes para los mercados de los pueblos inmediatos, POBL. 77 v e c , 2519 almas, CAP. IMP.

58,209 r s . CONTR. según el cálculo general v oficial de la provincia 20’72 por 400.

MADERAL (EL)

V. con avunt. en la provincia y d i ó c de Z a mora (5 leg.), p a r t . j u d . de «Fuente Saúco (2), audiencia t e r r . y c g. de Valladolid (45) SIT. e n la falda de un m o n t e , su CLIMA es frió, pero sano; sus enfermedades mas comunes son algunas tercianas. Tiene unas 430 CASAS , escuela de primeras letras dotada con 300 r s . y una fan. de trigo ó m a s , por cada uno de los 70 niños de ambos sexos que la frecuentan; iglesia parr. (la Magdalena), servida por un cura de primer ascenso y presentación del conde de la Oliva y del pueblo alternativamente, y en caso de no convenirse en ios votos, la decisión es de aquel; y buenas aguas potables.

Confina N. Fuentes Prendas, Cuelg’amures; E. Villamor, y »• San Cristóbal del Monte, O. el Cubo, todos á 4 leg. con corta diferencia. El TERRENO es quebrado y de mediana c a lidad , v le fertilizan las aguas de dos arroyos que se unen e n el centro del pueblo. Hay 4 alamedas con arbolado de chopos y negrillos, y algunos prados naturales. Los CAMINOS dirigen á los pueblos limítrofes y á Medina del Campo recibe la CORRESPONDENCIA de Fuenicsauco. PBOD.; trigo, centeno, cebada, legumbres v vino; cria ganado vacuno, a r i a r y cabrío, y caza de perdices y liebres, POBL. 4 26 v e c , almas, CAP. PROD. 310,283 reales IMP.  30,296. CONTR.

J,58i j . 9 – 2 m , . S i E j PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende á 8,807 reales, cubiertos del fondo de propios, y el déficit por r e parto entre los vecinos.

MADERA

r. en la provincia de Albacete, p a r t . j u d . de Alcar a z ; formando el arrovo de su n o m b r e j el llamado Mencal que desprendiéndose el primero de las sierras Espineras y el segundo de las alturas de Masegosillo (término de Alcaraz), corren de N. á E., y se reúnen en la vega de San Andrés, jurisd. de B o g a r r a / t o m a n d o desde aqui el nombre de r. Madera; continúa en la misma dirección , aumenta su caudal con el arroyo de Aches y las destilaciones dc varias fuentes, y después de fertilizar la precitada vega y hermosa huerta de Bogarra, á cuyas inmediaciones le cruza un miserable puente de madera, impulsa dos molinos harineros y sin salir de la j u r i s d . de la última v. desagua en el r. Mundo , cerca de los confines de Aina

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