1. en la provincia, partido ¡ud. y diócesis de Huesca, audiencia terr., ciudad e. de Zaragoza : es cao. del ayuntamiento de su mismo nombre, a que se hallan agregados los pueblos de Belsué y Sta. Mana. Sit. en una pequeña colina á la falda de la sierra de Guara, con buena ventilación y Clima frió, pero sano. Tiene casa consistorial, cárcel y escuela de instrucción primaria, reunidas en un mismo local; una iglesia pair. (San Andrés), cuyo curato es de tercera clase, de provisión real y ordinaria. El TÉbm. confina N. Argüís yBelsuéjE. Sta. Olaria la Mayor y San Julián; S. Apies 6 Ygries, y O. Arascues; en él se encuentra una ermita dedicada á Ntra. Sra. del Patrocinio. El Terreno participa de monte y llano, le fertiliza el r. F lumen, que discurre por él, y un arroyuelo que forman las aguas de dos barrancos «que pisan junto a la población Los Caminos son locales de herradura. Prod.: trigo, centeno, cebada, avena, vino, aceite y pastos; cria ganado lanar; hay abundantes minas de yeso, á cuyo beneficio se dedican muchos veciudad Pobi..: 24 veciudad, 448 aim. Riqueza Imp.: 32,080 reales Couth. : 4,296.
ROMPESACOS
col. red. en la j>rov. du Huesca, part, judicial de Jaca, término jurisd. de Lapena y Uta. Ma: ia; su term. que está muy poblado de pinos, confronta con la pardinaó .coto de Gabasyelténn. de Paternoy. Es propiedad del señor marqués de Averbe.
ROMERAL
macada en la provincia de Huesca. partido judicial de Benabarre; corresponde al pueblo de Tolba (V.J.
ROLESPE
casa en la provincia de Huesca, parí. judicial de Bollaiïa; corresponde à las Colladas.
RODA
v. con ayuntamiento en la provincia do Huesca (22 leg.), partido judicial de Benava’rre (6), diócesis de Lérida (20), audiencia lerr. y ciudad g. de Zaragoza. Sit. en la cima de un monte, á la der. y 1/4 de leg. de dist. del r. /sábano; su Cuma es muy sano. Tiene 64 Casas; la consistorial y cárcel; y la ant. caled, que hoy es iglesia parr. (San Yicente Mártir). Esta caled fue edificada por la piedad de los condes de Pallas, D. Raimundo I y doua Ermesenda, su esposa, sin que pueda punlua
lirarse el año, á pesar de existir un acta, que se dice de su congregación, citada por los eruditos autores déla hist, de Languedgc y de la Gulia Cristiana y copiada por Marco Balucío y otros, según luego veremos.’Fue consagrada y titulada de San Vicente Levita y Mártir, por el ob. deRíbagorza, Odisendo. Después fue casi destruida por los sarracenos, como se espresa en el privilegio de renovación y dotación del rey Sancho Ramírez fecho en 1068. D. Gerónimo María de Torres, siendo ob. de Lérida, después de algunos siglos que se habia trasladado la sede de Roda á aquella с , arregló un plan de un nuevo estado para esta iglesia y lo decretó en 3 de abril de П88, cuyo plan y decreto aprobó el rey D. Carlos III en 4 de octubre del mismo año. La \s\. de Roda en este nuevo estado debia tener 4 dignidades,1» á saber: prior mayor,camarero, sacristán y limosnero; 5 canónigos, entre ellos magistral y doctoral, 6 racioneros, uno con el cargo de cura y otro con el de penitenciario, y algunos nutuales como organista , capiscoles y otros husta él número de 22. Con motivo de esta nueva planta se movieron alaunas diferencias entre las dos iglesia de Lérida y Roda, sobre as preeminencias y honores que debia gozar esta última, las cuales se terminaron en virtud de una escritura de Iransacion y concordia otorgada por los cabildos de entrambas en 5 de julio de 1799. De los pactos principales uno es, que la iglesia de Lérida reconoce el titulo de caled, que d;m á la de Roda el Sr. ob. de Torres y el rey D. Carlos III ; y que en sede vacante el cabildo de Lérida no podrá ejercer jurisd. en Roda ni en alguuo de sus individuos, ni visitar lo perteneciente al cabildo como fábrica, mensa, sacristía, aliares, etc ; sino precisamente la parr. y lo tocante á ella. En el dia se hallan solamente en actual residencia 2 dignidades, que son el sacristán mayor y limosnero, 2 canónigos y 2 racioneros, y de estos uno es el cura. Lo materialcle là iglesia catedral que hoy existe se halla en buen estado Es esta ici. depositaría de los restos mortales de San Ramón, que lúe su obispo, y de San Valero oh. de Zaragoza. Hay dos capilla» públicas en la v. dedicadas á la Anunciación y á Ntra. Sra. del Pilar, y otra en los afueras con el titulo dé San Mames. Confina con San Esteban del Malí GUel, la Puebla de Roda y Esdolomada: en su Term, se encuentran 12 cas. que son Sampere, María, San Martin, Espuéu, Sla.Creu. Grau, Villar, Pon, Erólas, Huerta, Colomineta y el Mesón. El TerreNo es montuoso, flojo y de secano en’su mayor parte; por él corren las aguas Jel habana que fertilizan» algunos huertos. Ademas de los Caminos locales cuenla el que dirige al valle de Aran por Vilaller, todos son de herradura y malos: recibe la Correspondencia de Graus. Prod.: trigo, centeno, patatas, judias, ;ilgo de aeeite y vino, y pastos; cria ganadoí, caza de varios animales y pesca de truchas y anguilas. Pobl.: fio veciudad, 304 aim Contii.: 4,145 reales, 3 mreales
Historia. No negaremos al distinguido literato D. Miguel Cortés y Lopez quo esta v., hoy tan insignificante, haya podido ser una ciudad episcopal en tiempo de los godos; pero sí que esto conste por documento alguno fidedigno. Viendo en la ilación ó mojonamiento que se atribuye á Wamba. cierta ciudad con el nombre de Ictnsia (ó Letosa, como espresó el arz. D. Pedro de Marca), lo vasto de sus conocimientos le suministró pronto dos indicios para determinar su correspondencia. Crevó derivarse este nombre de la voz i/cí¡^s que significa redóla, y por este medio le resultaron sinónimos los nombres ictosia y Roda. La sede ileí dense, trasladada de Roda á rquclla ciudad, le acreditaba al mismo tiempo la correspondencia en categoría Apoyado en ambas razones no dudó contradecir en su articulo ictosia, la opinión que supone este nombre degeneración del de Octoyesia, por el que fue conocida en lo ant. Mequinensa. Ademas espresó ser infundada la reducción de icíosia á Tolba. No diremos que , por carecer de la necesaria autenticidad aquella ilación , no hubiese debido dar cabida al nombre icíosia en su muy apreciable diccionario: tal vez lo hubiese hecho así el ilustrado P. la Canal, fundado en la doctrina del profundísimo Florez, según es el desprecio que hace de este nombro contra el citado Marca que lo atribuyó á Mequinen-a, como corrupción de Octogesia. Dado que la ilación de Wamba sea apócrifa, no por eslo deja de ser sumamente apreciable para la ciencia geográfica, pues que los nombres presentados en ella con mas ó menos adulteración , no puede cegarse hayan tenido su época, y asi mismo las dignidades ecle
siásticas que mencionan. Cual haya sido está época, debe ser i solo el objeto de la cuestión. Si se decidiese admitiendo la I antigüedad que se ha querido dar á aquel documento, era preciso estar por la opinión del señor Marca, y reducir la sede ictasiense я Mequinenza, como corrupción de Octogesiertse. Pero resulta, como es debido, contra aquella antigüedad , negándola por lo menos á la forma en que la dio á conocer el Ovetense, para conciliar los graves argumentos con que la apoya el Sr. Cortés; y reducida la espresion de aquel documento por este medio á su verdadera época, es preciso entenderla como el mismo Sr. Cortés: bajo el hombre de Ictosia ó latosa se habla de Roda, como una p. episcopal, no de los tiempos do Wamba , sino de aquellos en que consta por mejores documentos lo fue, esto os, des pues que los condes de Pallars restauraron en esta población la sede pnliarenitciudad Siendo, como ís, esta la única noticia que existe de la silh de Ictosia ó latosa, y no habiendo memoria alguna del oh. de ella, es preciso convenir en quien fraguó aquel documento para atribuirlo á Wamba , como lo sostiene Florez, ó el moderno que introdujo su mano en la obra antigua, si hemos de admitir la existencia de esta, colocó aquella serle entre los gndos, sin que lo fuese, y solo por saber la existencia de la de Roda. La diferencia de nombre puerto provenir de la razón sinónima espuesta por el señor Cortos, mucho mas en época en que tantas lenguas se cruzaron en el pais-, de no ser así, atendida también la grande ignorancia de aquellos tiempos, es mas alribuible á la alteración y al trastorno que se observa igualmente en otros muchos nombres de la misma ilación, cansadopor un mero idiotismo. No puede decirse narla, al menos de un modo fundado, concerniente ácsta población, hasta la invasión de los sarracenos. En la partición que se hizo de la conquista, avecindando las diversas tribus que se agolparon á ella, Roda cupo á los africanos, cuva mayor parte eran judios, y por ello se le dio el nombre de fiuffta/j-el Yehus esto es, Roda délos judíos. Era una fortaleza casi inespugnable , y recibió al célebre Hafsun, cuando echado de Andalucía, se retiró á la España oriental ,’año 8lii). En Roda estableció su Cuartel general, y numerosos cristianos acudieron á su bnndera para caer sobre el pais de la obediencia de Córdoba. El nombre de Huthah-el Ychus fue pronto temible á esta ciudad misma: era el centro de una rebelión espantosa par» el emirato. Fueron por algún tiempo en auge las armas de este esforzado caudillo de los montañeses; pero la numerosísima hueste del Emir, acaudillada por el Mondhir, acudió por fin á atacarlo en este mismo centro de sus operaciones , y no obstante el heroico valor de sus tropas, quedaron deshechas. El bizarro general de Hufsiirf Abd-el Melek, se refugió herido en Roda, con 100 compañeros ; mas no hubo resistencia bastante contra el Ímpetu del vencedor : esta plaza fue asaltada , y todos sus defensores perecieron, lidiando encarnizadamente. Hafsun , que había podido salvarse del desastre, se retiró á las cumbres del Pirineo, y en consecuencia de este suceso Boltaña , Anisa , Fraga, Lérida y demás población, que habían abanderizado, se sometieron. En 878 este caudillo ‘Omar ben Hafsun había reaparecido ya mas pujante que nunca, apoyado por las mismas alianzas, y aterrando al poder cordobés con su^ triunfos; pero haciendo esto el mavor esfuerzo, y volviendo á una acción decisiva fue también adversa la suerte de las armas á Hafsun, y salió él mismo mortalmente herido. Roda no suena ya en las relaciones de esta campaña, ni reaparece en las guerras que Kaleb, hijo de Hafsun, continuó naciendo en la España oriental ; mas no porque hubiese desmerecido : Kaleb dominaba ya ciudades mas considerables, y no se reconcentraba en esta población como sucedió al principio : el poder de los Hafsunes en estos acontecimientos no se hallaba limitado álosriscosde Jíuthahel Ychus; su causa se cuestionaba ya en las llanuras. Sin embargo, también alcanzaron nuevamente á Roda los desastres do estas guerras ; aunque nunca del modo asolador sufrido por otras población Hay quien cuenta aun i Roda entre las plazas importantes del estado de Ab n Djafar, historiando las •osas de 1002 ; pero ya paraba hacia largo tiempo en poder de los cristianos. Los condesde Pallas, Raimundo Г у Ermesenda, su esposa , la habían elevado á la dignidad episcopal, restableciendo en ellala sede polieren«, que corría unida á la de Urgel, por disposición del concilio de Fuentecubierta. En algunos ejemplares del acta de la consagración
de la Igl. de Roda se lee haber sido edificada ««n la e. de este nombre para ser sede episcop al, como lo había ttdo antiguamente.»
Sin embargo no consta el riguroso sentido di esta espresion, y falta en otras copias citadas por el P. Pascual. Ademas , ‘la variedad de inteligencias que han dado al acia díctiii los diferentes escritores que á ella se refieren, no dejan de ofrecer su claridad como sospechosa. El respetable P. M. la Canal, después de citar al P. Pascual para corregir la espresíon do los autores de la historia de Languedoc y loi de la Galla cristiana , que dicen, por mala inteligencia de este documento, haber venido á efectuar esta consagración el mismo Aimcrieo, arz de Narbona, nos presenta bajo d epígrafe uCoiisecratio Ecclesiœ Rotensisn (ex arch. <т«-<dem) solamente una carta de dotación de los condes Raimundo I y Hermesenda su esposa, cuya carta figura hecha en el tercer año del reinado de Lotarió, que corresponde al 957, y en ella se menciona la consagración como hecha en 907. \a genealogía de los condesóle Pallas tampoco se acuerda muy bien con estas fechas, y no deja de estar igualmente fundada en actas y documentos de autoridad. Raimundo I era hijo de Armcngol I, conde de Urgel, qire falleció en 1010. Siendo ciertas estas fechas y las del arta mencionada, Armengol hubiera vivido 53 años después que su hijo ; casado ya con Ermesenda había hecho esta restauración. Raimundo I, restaurador de esta iglesia en 957 , ó ea 907 según lo literal del documento exhibido por la Canal, era aun conde de Pallas en 1030 y debió serlo mucho mas adelante, pues hasta el 1050 no asoma su hijo con el dictado de conde, á pesar de haberse enlazado va un año antes con Valencia, hija de Arnaldo de Mirón. Si Raimundo I fue conde hasta aquel año, como es tan verosímil, habria vivido 99 años después que, casado va, restauróla sede paliarense en Roda. Hay mas: no es probable ni se ofrece verosímil se hiciese e*la restauración hasta que el condado de Palla? se desprendió del de Urgel : los ilustrados PP. Pascual y la C;m;il, sospechan que «los condes de Pallas se apresurarían á que se consagrase luego (la iglesia de San Vicente de Roda’i para impedir la resistencia que podría hacer el ob. de t’rcel reclamando sus derechos declarados en el concilio de Fuencubierta.» El condado de Pallas no se desmembró del de Urgel hasta el año 1010. Entretanto se presentan los ob. Adulfo, Otón, Odisendo, Aimerico I, Jacobo y Aimerico II llenando aquella época. Nosotros, después de» haber estremado nuestras investigaciones para conciliar en lo posible las diferentes autoridades y dar á este punto tan oscuro la escasa luz que era de recoger, aprovechando hasta la resulliva del mismo choque de las opiniones, hemos venido i congeturar que el ob. de Lérida nubo de verse obligado á salir de su metrópoli mientras la dominaron los musulmanes , y se refugio en las escabrosidades del pais ribacorzano , como se retiraron á él otros muchos magnates huyendo de la esclavitud de las llanuras. Este pastor no pudo tener residencia lija en tiempos tan calamitosos, y permanecía ambulante según lo determinaron los varios suceso» del pueblo cristiano^ Tal vez su primer abrigo seria \a antiquísima ciudad de Patiars (\. Pau.Äs) en el ob. de Urgel. y la prolongación de su residencia en ella paró en dar lugar al concilio de Fuencubierla. Las disensiones que entre los ob. de Paliars y de Urgel es probable hubiesen de preceder á aquel concilio, y las célebres guerras de los Hafsunes debieron llevar á Adulfo á Roda, y de aqui, conservándose tradicionalmente esta noticia , tendría motivo el conde Raimundo para decir, al erigirla en sede ep. mas tarde, el Sicut antiquitus fuerat del acta de la consagración citada. En este concepto pudieron residir también en Roda los ob., y es probable residiesen aun antes de venir esta población al dominio cristiano, pues ya la hemos visto preponderante en estos países, siendo el centro y la bnse de poderosas alianzas da cristianos y judios contra los musulmanes de las llanuras. Si residieron es Roda los ob. citados, debió ser de este modo: eran los ob. de la sede iltndense; sí se titularon comunmente de Rivagorza y de Sobrarvc, fue en razón o> ser pastores de estos t’err. mas ó menos dilatados , según lo determinaba la suerte de las armas entre los pueblos que por tanto tiempo batallaron sobre sus confines. Se titularían ob. de Pallas en razón de sus an’ iguas pretensiones que permanecerían á pesar de k disposición de Faene ubier ta
ROD
Se tilularian de Roda con uaotivo do la importancia que hemos visto gozó en aquel tiempo esta población siendo, ciudad considerable ,. mayormente сиагщо residían en ella. La* sangrientas guerras de que fue teatro este pais, y principal objeto Roda por su mucha importancia, lormiuarian por echar do ella la dignidad ep., qtio, no eglaado ufert* á localidad determinada , buscaba solo los puntos de mayor seguridad. Parando despues Roda eu poder de los condes de Pallas, que ya no considerarían las exigencias del ob. de urge! como los condes de aquella ciudad, pensaron ce lijar en sa* estados la residencia def ob. que no habia renunciado al título de Paliarense, y erigieron la iglesia dt; Roda. Puntualizar la época en que esto sucedí*es muy peligroso, atendido lo estragado de los documentos .sobre que pudiera hacerse; pero ao debe aaticiparsa al tiempo de los condes Raimundo I y su esposa Eruiesenda, pues mas fácil es que s« baya equivocado la lectora de los números que de los. nombres. En el tiempo trascurrido por medio de estas congetures, se asegura que las armas de Almauzor ocuparon á Koda ó hicieron prisionero asa ob. Aimerico que , ajlistando con los invasores su rescate, dejó en rehenes un sobrino y pasó á Francia á recoger el precio de su redención, con lo cual volvió á Roda, y estaudo aun dominada de los moros tomó los documentos «y escrituras que pudo recoger de su iglesia, y retirándose al condado de Pallas rijo su silla interinamente en el 1. de Lleps, dist. corao 4 4/2 leg. del monasl. de Lavaux, pero nada consta con la dobida autenticidad. Solo se sabe que Roda después de te restauración de la sede paliarense en ella por los mencionados condes, lo que acredita haber estado eu su dominio, pues no es fácil se hubiese verificado lo que el P. la Canal piensa de otra época, esto es, que hubiese tenido lugar la restauración por medio de un tratado сов los musulmanes sus señores, es cierto volvió al poder de estos. Con tal ocasión , guerreando esforzadainente el rey de Aragón D. Ramiro 1 por ensanchar los lim. de su estado, llegó à adquirirla y pensó restituir la dignidad ep. á ella, dotándola y enriqueciéndola; pero no alcanzó á cumplir su deseo, lo que por su encargo hizo su hijo el rey D. Sancho. Este concedió la ciudad de Roda con sus term, y otras heredades á su iglesia en 1068. Las antigüdades de esta iglesia pueden verse ya por lo sucesivo debidamente despejadasen la España Sagrada, tomo 46. Como digimos en el episcopologio de Lérida, inserto en el art. de aquella e., era entonces, ob. Salomon , cuyas memtíi tas alcanzan desde 1068 á 4075. Arnulfo, D. Raimundo Dalma«io, Lepez Fortuñez de Vizcarra y Poncio, continuaron presidiendo la cristiandad de este pais en Hodn. Poncio pasó á Roma enviado por el rey D. Pedro I después de la conquista de Baibastro, á fin de conseguir nuevamente de Pascual II la autorización que habia concedido ya su antecesor para trasladar la sede Ilútense á esta ciudad cuándo se efectBus>e su conquista, lo que se verificó reteniendo el Ululo de Roda , que corrió unido al de Barbastro. Se equivocó el P. Mariana diciendo que Poncio habia alcanzado también mudar el apellido con la silla. El pb. de Huesca, logrando echar de Barbastro al ob. D. Raimundo, sucesor de Poncio, leobliaó á residir en Roda. En tiempo de U. Pedro Guillermo y de D. Ramiro, infante de Aragón , hijo menor del rey D. Sancho Ramirez, contjnuó la sede en Roda : Gaufredo , sucesor de Ramiro, la volvió á Barbaslro. El sucesor de este, don Guillermo Pérez, residía en Roda en 1413. Reconquistada Lërida en 24 de octubre de 1149 , D Ramón , principe de Aragón y conde de Barcelona , cumpliendo entonces la disposición del pontífice al conceder la traslación de la seile á Barbastro, la llevó á la ciudad de su conquista. Asi volvió á Lérida su ant. dignidad ер.; у esta, recobrando su dictado primitivo de ¡lerdease, conservó justamente el de Ilútense de los varios títulos que habia ido recibiendo en oí largo tiempo que habia estado ambulante fuera de su metrópoli. Aunque se titularon después algunos ob. Ilenlenses de Roda y de Barbastro (V. BJrbastrp, Lérida, Pallas, Rihafjprza y Sobrarve), Roda conservó siempre grande importancia ecl., aunque perdió su dignidad de sede pontificia, como hemos visto ya al tratar de su cated. anteriormente. Mas fue decayendo en sus consideraciones civil y política, á lo que contribuyeron con especialidad las guerras. Fueron notables sus padecimientos en las de sucesión después de la muerte de Carlos П, pasando de uno á otro poder entre las tropas
del archiduque Garlos y las de Felipe, según era raria la, suerte de sus respectivas empresas en la Hibagorza. Deb» itarse el ataque dirigido á Ruda por el oondo> de Estain, ue echó de ella á los partidarios del archiduque- en 4709. Por lo demás corrió la interesante suerte comíjn á toda la Ribagorza. Kn-la guerra.de ja Independencia contra la agresión francesa de 4808, sabido es el civismo que distinguió, las población ribagorzanas. Esta fue muy notable ademas por líi célebre acción que llevó su nombre. El general frunces Bourke con su tingada perteneciente al cuerpo, llamado do. reserva de Reille, á la sazón ya cuerpo d« obsertaciones del Ebro, atacó en Roda á las fuerzas españolas mandadas por Éreles en 5.de marzo de 1842. Diez íioras duró el combate, y al fin quedó la victoria por los españole?. Baurke fue gra-t »emente herido ; los franceses se cetiraron á favoi de la noche, con pérdida de cerca de 4,000 hombres,
ROCAFORT
1. con ayuntamiento en la provincia de Huesca, part, judicial de. Tamarite, audiencia terr. y ciudad g. de Zaragoza, diócesis de Urgel. Sit. en el declive de un cerro con exposición al E.; su Clima es templado y sano, y su ventilación libro, las enfermedades comunes son catarros. Tiene ii> Casas; uua iglesia parr. (San Miguel] de la que es aneja la de Pelegriñon, servida por un cura de provisión del diocesano-. el cementerio se halla fuera de la población, y una ermita dedicada á la Virgen déla Guardia. El TÉiim. confina N. Peralta; E. Vives; S. Alcampel, y O. Pelegriñou. El Terreno ез árido , de secano y en parte arenisco; tiene un monte de mata baja; y le cruzan varios Caminos locales. El Correo se recibe de Tañíante por medio de un peatón los lunes y jueves, y se despacha en los dias siguientes á su llegada. Prod. : trigo, cebada, centeno, aceite y vino; cria ganado lanar y caza de perdices, conejos y liebres. Pqbl.: 9 veciudad, 56 aira. Riqueza ШР. : 41,490 reales ContÉ.: 1,495.
ROBRES
1. con ayuntamiento en la provincia y diócesis de Huesca (6 horas), partido judicial de Sariñena (6), aud». terr., с. g. de Zaragoza. Sit. en una hondonada, con buena ventilación, y Clima templado y sano; las enfermedades comunes sou Ge~ bres gástricas. Tiene 480 CASAS , la consistorial y cárcel, una escuela de instrucción primaria , dotada con ‘4,400 reales vn., concurrida por 40 alumnos; una iglesia parr. (Ntra. Sra. de la Asunción) cuyo curato es de 2.a clase, de provisión real y ordinaria; el cementerio se halla en parage ventilado; los veciudad se surten de aguas de pozos y balsas, para beber, v demus usos domésticos. El 11 ич. сопбра N. Fraella r benes; E. Granen; S. Alcubierre, y O. Leciñena, en él sé encuentra una ermita dedicada á San Miguel. El Terreno participa de llano y montuoso; bay varias alturas ó cabezos aislados; pero el monte principal llamado lu Sierra forma cord, con los de Senes y Alcubierre; es tenaz y pedregoso, poro muy fértil en anos abundantes de lluvias; hay un bosque arbolado de pinos, v deh. para pustos Hay varios Caminos locales de herradura, y uno que conduce á Zaragoza. Prod.: trigo, cebada , ¡¡vena, vino y legumbres; cria ganado lanar, caza de perdices, conejos y liebres y pesca de tencas en las balsas. Pobl. : 4 20 veciudad», 745 aim.
RIQUEZA IMP.: 461,ЗГ>0 rS. CONTR.: 24,484 re.
Historia. La primera mención que aparece de este pueblo en la historia, pertenece al año 4448, con motivo de haber sido conquistado en aquel año por el rey D. Alonso el Batallador. No sabemos otro hecho digno de citarse hasta la guurra de la Independencia contra la agresión francesa do 1808. En Robres tuvo lugar la única sorpresa que sufrió en el discurso de toda su vida el insigne caudillo español D. Francisco Espoz y Mina, nuestro estimado y particular amigo y paisano. Hemos merecido de su respetable viuda, la Excma. Sra. Doña Juana María Yega, condesa de Mina, la relación de aquel memorable acontecimiento, copiado exactamente de lo que sobre este suceso dejó su mismo héroe, consignado en sus memoria» cuya publicación espera cojí ansia el público y que tal vez no se haga esperar largo tiempo según lo denotan las siguientes palabras de la Sra. condesa. «Veremos si ahora me es fácil ¡levar á cabo este pensamiento que tanto me ocupa, y para cuya realización no he perdonado gasto ni fatiga ; por considerarlo como un deber á la memoria de mi virtuoso marido, y un servicio ala nación, cuya felicidad fue el norte de toda su vida.» Reconociendo el gran mérito de la autenticidad de esta relación , no podemos menos de transmitirla á nuestros lectores y es como sigue.
«Preparado yo para marchar á Aragón con el fin de pedir razón de su conducta al Malcarado Tris, (‘) prevíuele que con su partida se reuniese al comandante de húsares D. Miguel Ii’ribarren que se hallaba en aquel reino, y elíi de abril de 4812 sin mas aviso me presenté en el pueblo de Инн.-, donde estaban. Malcarado receló de mi ida y asi 1ч daba á entender en su semblante : creí tranquilizarlo por el pronto con demostraciones de aprecio, y para mas inspirarle confianza le encargué aquella noche que con su gente cubriese lus puntos de la Atalaya abauzada del pueblo para
Tris 6 el Malcarado, á causa de sus esceso* J vejaciones á los pueblos de esta parte de Aragón , había sido amonestado sípor Mina i quien le amenaió .< fin de moderar sn conducta.impedir toda sorpresa del enemigo, sin perjuicio de que Irribarren por su parle no descuidase otras medidas de [i^ecaucion. Propúsole ademas Ti is con toda |j astucia de una alma depravada, que creia convenieute para mejor seguridad , enviar á Huesca uno de sus confidentes à tin de que observara si la guarnición enemiga de aquel pueblo hacia algún movimiento, y en el caso de hacerlo diese pronto aviso. Convine en la propuesta y de buena fe con esta mayor contianza nos echamos á descansar.
Pero resultó que en lugar de la comisión de observar, llevó el confidente de Tris la de hacer mover las tropas que había en Huesca, y antes del amanecer del otro dia, ya teníamos sobre Robres 800 infantes y 150 caballos de la división Panatíer que de Navarra se había corrido á Aragón. Adelantáronse algunos caballos conducidos por el confidente enviado por Tris, y esta fue mí fortuna : rodean mi alojamiento, dispiértome al ruido que sentía en la cal.e, me asomo á la ventana, y veo que lus enemigos forcegean la puerta de la casa : llamo á mis asistentes, y cono á las arma-;. Mí muletero Luís Gastón á mis voces corre á la puerta, y medio la abre para observar lo que había : llego \ o á «На al tiempo que uno de los húsares franceses hacia empeño de entrar con su caballo : detóngole yo dando al caballo con la tranca de la puerta, y recibiendo eu ella vaTÍ03 golpes de sable, con los cuales he llegado á entender tjue el dueño de la casa la enseñaba después como una curiosidad: arremolinante otros 5 caballos, q-ie estaban píoácimos á la puerta, con lus movimientos del primero y cejan algún tanto dundo lugar con e.4o á que yo pudiera cerrar la puerta y se me preparase el caballo : montado ya en él, hago al patrón que abra enteramente la puerta y salgo con precipitación seguido de algunos ayudante* que alojaban en la misma casa, y de Um tajo de sable hiero malamente en un brazo ¡il húsar que eslaba mas próximo á mi salida; pico el caballo á delante dando grandes voces á mis •soldados, atúrdense estos; corren unos sin caballos hacia donde suena el grito; otros montados en pelo y muy á la lisera de ropas, otros sin armas y todos confusos y atolunerados. Y para que los mas puedan lograr su salida, entretengo á los enemigos corriendo de uno á otro lado , y sosteniendo sus ataques con un puñado de valientes que de pronto lograron unírseme. Poco después Irribarren , Uurrea y otras mas se me reúnen, y con ellos hago mas líeme al grueso de lacaballeria e.nemlga.y rechazo algunos grupos de ella, y cuando llegaba su infantería dejé el pueblo, y caüacual de los que me acompañaban tiró por domle pudo: los que se vieron imposibilitados de salir quedaron hechos prisioneros , y entre ellos , mi maletero Luis Gastón ; logré i escatar á’mi ayudante secretario el capitán D Félix Boira que se vio muy apretado por un trozo de enemigos, pero tenia serenidad y brio, y acostumbrado á salvar peligros, aunque herido, con mi auxilio se desembaraza de estos y Tióse libre de sus garras.
Lleno de cólera aguardé no lejos del pueblo á que los franceses lo desocuparan, viendo que no aparentaban seguirme, y en efecto, antes del mediodía se volvieron á Huesca con el botin de todos nuestros despojos con GO soldados unos prisioneros y otros Untos caballos cuyas monturas y lanzas quemaron en la plaza: finalmente, rescataron una porción de prisioneros que días antes habia hecho Irribarren atacando un convoy. Todo este fracaso nos vino de la traición de Tris, el Malcarado, mezclado tal vez con otros cómplices. Por decontado, intercept? el parte del alcalde de Leciñena , firmado por él y por el cura del lugar, dando noticia de la sorpresa al comandante de armas francés de Zuera, y de que muchos de los dispersos se dirigían á pasar el r. Gallego por aquella parte, y te invitaban salirles al encuentro ; y á mas de este documento el hecho fue confirmado por los mismos á un oficial disperso de la división, que se fingió francés extraviado déla columna la noche anierior. Tris fue visto durante la refriega, pero se supo pronto que por la noche habia desaparecido del pueblo, y lejos de seauírme en mi salida como pudo hacerlo no se me presentó^hasta el dia siguiente.
Apenas el enemigo había’ desocupado el pueblo, volví yo á él; me encontré un espía de los franceses venido de Zaragoza, y lo hice fusilar: averigüe el descuido ó la mala intención de no haber dado aviso de los movimientos de los franceses , teniendo tiempo y ocasión para hacerlo conforme les eslaba mandado, dea alca’.dee ó regidores de /os pueblos por dond« transitaron, y en donde hicieron alguna mansión, y sufrieron también aquella pena; igual suerte esperimentaron el cura y alcalde de Leciñena, después de recibida información en regla acerca de sus sentimientos y procederes, de la cual resalaron probados los malos hechos que se les imputaban; por último, hice fusilar á Tris después de convencido de su delito de traición, y le acompaño un criado que tenia á quien antes de la guerra se le habían probado dos muertes: estos últimos sufrieron la condena en el pueblo de Alcubierre.»
RIUS
casa suelta en la provincia de Huesca, partido judicial de Benabarre ; corresponde á los Paules en lo civil, y en lo ecl. á Ranaure (V.).
RIUS
coto redondo en la provincia de Huesca, partido judicial de Benabarre, jurisd, de los Paules,
RISALS
arroyo en la provincia de Huesca, partido judicial de Benabarre : se origina de las aguas que descienden al E. y S. de la sierra que desde San Martín de Pnidecinca conduce al cast, de Panillo, de las de parte del término restante de ese mismo pueblo, y del de Paño , y de las de Ejep, Torrede Obato y Grustan,las cuales forman un arroyo permanente de una muela de agua, que divide los montes de los dos últimos pueblos, y desagua á la der. del r. Esera, û 20 pasos de dist. deb’ajo de la carretera que guia desde Graus á la Fueba. En tiempo de tronadas se aumenta bastante, y entonces se hace dificultoso su paso, por lo cual seria muy conveniente la construcción de un pequeño puente. Apenas dan sus aguas riego alguno, y no cria pesca.
