NOAIN

L. de! avunt. y valle de Elorz, en la provincia y c, g. de Navarra, partido judicial de Aoiz (4 leg.), audiencia terr. y diócesis de Pamplona (I (1/4). SIT. en un rellano formado entre dos alturas que le encierran por E. y O. , disfruta de CLIMA templado ; reinan los vientos N. y S. y se padecen enfermedades inflamatorias y las estacionales tiene II CASAS de construcción ordinaria», que forman una calle; iglesia parr. de entrada (San Miguel), servida por un vicario de provisión del pueblo, y cementerio para surtido de los veciudad, se aprovechan las aguas del f. Elorz y las de una fuente. El término

confina N.Cordovilla; E. Imarcoain; S. Beriain, y O. Esparza y Salinas ¡ dentro de su circunferencia hay canteras de piedra , buenos sotos y prados naturales y algunos cerros, pero sin arbolado. El T R R E E N O es secano,»aunque de mucho Ionio, y productivo; le baña por E. el r. Elorz, sobre el que hay dos puentes de piedra. CAMINOS-, pasa por medio del L. la carretera de Pamplona á Tafalia , y por el E. la de Sangüesa se halla una venta en la parte N. El CORREO se recibe de Pamplona, por espreso, PROD.  trigo, maiz, patatas y muchas especies de legumbres y menuceles; cria ganado mular, vacuno y lanar; caza de liebres, perdices y codornices ; pesca de madrinas, POBL.  11 veciudad, 86 almas RIQUEZA con el valle V. . A éste pueblo le hace célebre la fáb. del famoso puente que la ciudad de Pamplona tiene construido al NE.- y dist. de 1/4 de leg.. para conducir las aguas desde el L. de Subiza, dist. cerca de 2 leg. El puente es de 97 arcos iguales, 30 pies de ancho y 13 de circunferencia; la rosa de aquellos tiene 2 pies y l/i, la altura de las cepas mas elevadas 43 , v el resto»sobre los arcos i y 12 ; de modo que toda su altura compone 66 3 4 pies.

En las cercanías de esta población fue batido el ejército francés que á las órdenes de Andrés Esparroso invadió la Navarra en 1321, aprovechando la ocasión que los disturbios de Castilla presentaban á Francisco I de Francia para intentar restablecer la influencia de su trono en este reino, poniéndolo en manos de Enrique de Labrit (V. NavarraL.

En 1833 se fortificaron en esta población cuatro compañías de tiradores de Isabel II que habían sdido de Pamplona para proteger la columna de Mendez-Vigo y el correo; pero que fueron obligadas á retroceder, después de haber sufrido con la mayor serenidad diferentes cargas de la caballería carlista.

Es»te corto número de valientes, auxiliólo por solos unos 30 salvaguardias v algunos miñones, se defendieron todo el dia y hasta las tres de la madrugada del siguiente, contra fuerzas muv superiores. Incendiadas las casas prolongaron aun su defensa retirándose de una á otra con un valor estraordinario, hasta que por fin desistieron los carlistas estos sufrieron una pérdida considerable, en la que se contó el organizador de su caballería D. Carlos O’Donell. T)c las tropas liberales perecieron la cuarta parte de los soldados y la mitad de los oficiales