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PARROQUIA DE SANTA MARIA (HISTORIA DE MADRID)

(su puerta principal en la plazuela de los Consejos , número 122, fin de la calle de la Almudena, con otra á la plazuela de Sta. Maria , núm. 4, y otra , aunque inutilizada, en la calle de Procuradores, tambien con el núm. 4.) Es la matriz ó mayor de las iglesia de Madrid, y sin duda la mas a n t .  dícese que fue c a t e d r a l , y que pasó á ser de canónigos regulares sirvió de mezquita durante la dominación de los sarracenos y fue purificada y consagrada después d é l a reconquista. En varias ocasiones se trató de hacerla colegiata; pero nunca tuvo efecto á pesar de que llegó á colocarse la primera piedra con asistencia del r e y Felipe’ IV, y de muchos personages de la Corte, habién-dose levantado una cruz en el sitio en que aquella se puso.

Esta iglesia, que es de pobre arquitectura en su esterior , está dedicada a Ntra. Sra. de la Almudena, patrona de Madrid, que se venera en su altar mayor, y cuya historia es uno de aquellos asuntos que por demasiado conocidos ofrecen poco interés. Dicho retablo está cubierto de planchas de plata, que costeó la v. de Madrid en 1G40 en el segundo cuerpo hay un cuadro de Alonso Cano, que representa ó San Isidro sacando á su hijo del pozo. Lo mas notable de esta parr. es la espaciosa capilla dedicada á Sta. Ana, que en 4 542 se levantó á espensas de Juan de Bosmed i a n o , según el gusto plateresco ó sea del renacimiento.

Da ingreso é esta capilla un arco de medio p u n t o , enriquecido con muchos ornatos de escultura, así esteriormente como en la vuelta cierra dicho arco hasta la altura de las impostas una verja de h i e r r o , sino de las mejores de su época , notable al menos por ser única de su clase en Madrid.

El interior está cubierto con bóvedas á la manera gótica, y en el t e s t e r o se ve un retablo plateresco de varios cuerpos con tres bajos relieves, muchas columnitas y otros objetos.

Aunque del mismo estilo, es inferior este altar al de la capilla del Obispo en San Andrés, apesar de lo cual seria muy sensible que desapareciese, por lo escaso que es Madrid de monumentos del tiempo á que pertenece. La decoración de la puerta de la sacristia y la de una tribuna que hay encima corresponden también al mismo estilo. Fue reformado el templo en 1649 y se doraron las paredes. En 4777, con motivo de amenazar r u i n a , se d i o comision á D. Ventura Rodriguez, el cual hizo cuanto pudo, afirmando el edificio, decorándole interiormente con florones y otros ornatos de buen gusto y despojándolo de las ennegrecidas doraduras que le afeaban entonces desapareció la a n t . techumbre que cubría esta i g l . , en la que habia retratos de canónigos regulares y otras pinturas, algunas de las cuales eran apreciables entre las que al presente subsisten , hay una de Jordán, colocada en un altar cerca de la sacristía, que representa la Concepción y el Padre Eterno. Para que todo fuese completo, ejecutó el mismo arquitecto Rodriguez los diseños de un retablo mayor y colaterales que no tuvieron efect o . El servicio de e s t a iglesia está desempeñado por el párroco, un beneficiado, 2 tenientes, un capellán penitenciario, otro colector, 3 capellanes de número y 3 agregados. Se hallan s i t . en el radio de esta parr. la iglesia del conv. de religiosas Bernardas del Stmo. Sacramento, con 2 capellanes, y con uno la ermita de Ntra. Sra. del P u e r t o ; cuya descripción, la del espresado c o n v . , y las de otros templos enclavados en la demarcación de las

EDIFICIOS DESTINADOS AL CULTO (HISTORIA DE MADRID)

No es Madrid de aquellas población que se hagan notar por la magnificencia de los monumentos consagrados á la religión mientras se han gastado enormes sumas en el Escorial y en otras fundaciones de casas monásticas dentro y fuera de la corte , ó en empresas de dudosa utilidad en nuestro juicio ; mientras que durante los reinados de la casa de Austria, nuestras inmensas posesiones en Europa, Asia y América , han producido grandes sumas en beneficio de la metrópoli; mientras que la nación española se ha gloriado siempre de ser el b a luarte de la religión unida con las glorias nacionales , e s – traño parece que haya faltado un monarca, una corporación, un potentado, que haya pensado formalmente en levantar en Madrid una gran catedral ú otro templo suntuoso, digno de la patria de Herrera y de Rodriguez, y de la corte de los dos mundos. Estraño es lo r e p e t i m o s , pero desgraciadamente cierto; y si esceptuamos alguna iglesia de l a s ‘ p e r t e n e cientes á las comunidades religiosas , solo encontramos en lo general parr. pobres y de escaso mérito artístico, que no pueden compararse con los templos que ostentan muchas dé nuestras poblaciones de provincia.

EDIFICIOS (HISTORIA DE MADRID)

Dada una idea general del casco de Madrid, y habiendo dicho en nuestro concepto lo suficiente para que se comprenda su importancia, descendemos á la descripción particular de sus edificios y monumentos , clasificándolos , según el método que nos hemos propuesto. Empezamos por los dedicados al culto seguirán los edificios públicos en sus diferentes destinos, y por último los de particulares y los establecimientos ele recreo y diversión.

Creemos deber descartar de ellos todos los que por su í n t i ma relación con su objeto y uso, no han de separarse de Jo que verdaderamente constituye su importancia, puesto que parecía anómalo el q u e , separásemos la descripción del e d i ficio de su destino interior, truncando así la idea del e s t a blecimiento, que debe ser uniforme y compacta. Por esta razón nuestros lectores no encontrarán en estas secciones nada sobre Museos, Hospital General, Colegio de Medicina, Universidad», Monte de Piedad y tantos otros como hay en j Madrid, porque hemos creído no deber desmembrar su par e artistica de la que se refiere á su d e s t i n o , que es á no dudarlo lo mas esencial y lo que debe embeber necesariamente todo cuanto haga relación al edificio. Si estudiamos la arquitectura de todos ellos; si nos remontamos á considerar su antigüedad, pocos son los monumentos que veremos levantados mas allá del reinado de Carlos IIL. El fraccionamiento completo de nuestra monarquía en otros tiempos; la continua movilidad de la corte, sin residencia fija ni asiento determinado hasta Felipe II , y las asoladoras guerras que por espacio de largos años tuvieron que sustentar nuestros reyes, fueron sin disputa otros tantos obstáculos para que la heroica v. que levantaba sus negruscos paredones en las humildes márgenes del Manzanares , no ostentase esa magnificencia con que posteriormente fue enriqueciéndose, y que hoy la hace digna de ser el centro común del Gobierno supremo de la nación. Es verdad, que en épocas no remotas gobernaba á dos mundos; es verdad, que España hacia sentir su influencia en las regiones mas apartadas del globo ; pero el gobierno tenia tan solo ocupada su atención en los ímporportantes negocios de alta política , y los tesoros de la n a ción no podían destinarse á otros fines, que á mantener nuestro dominio en todas partes; sin cuidarse con el esmer o que hubiera sido de desear , de las artes , que generalmente solo florecen con la protección y con la paz. En siglo y medio que la dinastía austríaca habitó esta v., solo se l e vantaron algunos conv., dignos sí de la piedad de sus fundadores, pero que artísticamente hablando, no anadian ningún embellecimiento á la Corte, mientras que las oficinas públicas, careciendo de un local propio y digno, tenian que mendigar su colocación en los grandes caserones de la antigua nobleza. Esta , agrupada al rededor del t r o n o , y en la precisión de fijar su residencia en Madrid, tuvo necesidad de construir otros edificios dignos de su alcurnia y de sus blasones; pero, sea tal vez por el mal gusto de la é p o c a , ó por un lamentable descuido , no presentan estos antiguos palacios otra cosa que grande estension , mucha capacidad y colosales proporciones, careciendo por lo general de elegancia y de primor artístico.

RELOJES DE TORRE (HISTORIA DE MADRID)

El servicio de relojes es tamDien en Madrid escaso y de pocos resultados; apenas hay uno q se deje oir dentro de las casas de los v e c . , y ninguno u t e que domine, digámoslo así, la población, q u e s i r v a de re*a los d e m á s , que sea el tipo fijo de la medida del tiempo tu todos los ángulos de la c a p .  la mayor p a r t e de los que existen tienen campanas pequeñas y de poco sonido; otros se hallan encerrados dentro de las t o r r e s que los contienen como sucede al de la Plaza Mayor y al de San Isidro otros se hallan sumamente bajos, como el de la Puerta del Sol, que á pesar de ser el principal de Madrid, solo sirve para los que pasan el tiempo en este centro de reunión, y otros están parados ó inutdizados, como los de la Trinidad y el Carmen. Su distribución es igualmente irregular al paso que en el distrito municipal de la Audiencia existen 6 relojes y otros tantos en el de Palacio, solo hay dos en el de la I n clusa y ninguno en el de la Latina la prensa periódica ha clamado alguna vez por remediar esta falta, y ningunos r e sultados ha obtenido. El mas principal, según hemos dicho, es el de la Puerta del Sol, colocado en la iglesia del Buen Suceso; es n u e v o , reemplazando al muy antiguo que allí existia, y se descubrió en octubre de este año (4848) su esfera es de cristal blanco trasparente, con un cerco dorado á su alrededor y se ilumina de noche por medio del g a s es de repetición á cada cuarto de hora, sonando primero la h o ra entera y luego los c u a r t o s en los mismos términos toca las horas él dcí Tribunal de Guerra y Marina (Sto. Tomas), al revés del de Palacio, que da primero los cuartos y luego repite la hora ; ofreciendo alguna novedad el de las monjas de San Plácido, que tieno dos campanas para los cuartos sin repetir la hora, aludiendo á la graciosa ocurrencia del rey Don Felipe IV sobre la muerte déla monja á quien queria, que nos refieren las leyendas de Madrid es también de trasparente el de la casa Consistorial, alumbrado de noche aunque bastante oscuro; y sí esceptuamos el nuevo de San Ildetonso, construido en este año por suscricion entre los veciudad de la p a r r . , que llama la atención por sus dos esferas colocadas en una especie de tambor, saliente de la fachada, que por cierto produce malísimo efecto, los demás nada ofrecen de n o t a b l e los de la F l o r i d a , Casa de Campo y Embarcadero del Canal están fuera de Madrid á bastante dist.

los de la Veterinaria y el cuartel de Inválidos al final de los largos paseos de Recoletos y Atocha, por cuya razón estos cinco de nada sirven á la p o b l . , y hallandoseparados los de la Trinidad y el Carmen, quedan solo para el régimen de los veciudad 23 con los vicios que hemos manifestado.

El número y situado de todos ellos resultan del estado siguiente

OTRAS FUENTES (HISTORIA DE MADRID)

La que estaba al final de la calle del Pez, llamada del Cura, ha sido suprimida, distribuyendo sus dos caños; uno á la plazuela de los Mostenses» para aguadores, y el otro a l a travesía déla Cruz-verde, calle Ancha de San Bernardo, como caño de vecindad; la de Valverde ha s i d o suprimida, y conducido s u Gaudal de agua á la de San Antonio, aumentando á esta un caño mas; la de la plazuela de Celenque se trasladará á la nueva que se está construyendo con este fin en la plazuela de Pontejos; la de la plazuela de S t o . Domingo se halla bastante deteriorada , y termina con una estatua de Venus muy mutilada.

En la de Puerta Cerrada se ve á Diana, en la de» Puerta de Moros ú Endimion, y en la de la plazuela de Provincia á Orfeo. Estas figuras, como dice Ponz, (*) se labraron con i n teligencia , y los diseños de las espresadas fuentes fueron hechos, según parece, por Rutilio Gaxi Florentino. La que habia en la plazuela de la Cebada ha sido sustituida por otra muy sencilla, que consiste en un pedestal con un j a r r ó n las de San Antonio, Fuencarral, Cabestreros, San Juan, Ave Maria y calle Ancha de San Bernardo son insignificantes, y es aun mucho mas r u in la del P i o j o , en la plazuela de los» Mostenses. De las situado en el Salón del Praüo y demás paseos se hablará cuando se t r a t e de e s l o s de la que se nalla en la glorieta de Oriente, hemos dicho lo bastante hablando de esta plazuela. Las de las afueras se describirán en su lugar oportuno , y existen por último otras fuentes particulares en algunas casas, destinadas esclusivamente para utilidad de sus moradores ó dueños, según los convenios que celebran entre sí. Los estados siguientes nos ponen de manifiesto el número y circunstancias de cada una.

FUENTE DE LA CALLE TOLEDO (HISTORIA DE MADRID)

Se halla en la embocadura de la calle de la Arganzuela su frente principal corresponde á la calle de Toledo, en el que sobre un zócalo se hallan colocados un grifo y un oso aludiendo á los blasones antiguos y modernos de Madrid. Sobre dicho zócalo sienta un cuerpo cuadrangular, decorado con un frontón triangular en cada uno de sus cuatro lados en los que hay escudos de armas y una lápida por la p a r t e de la calle de Toledo, con inscripción dedicada á Fernando VII por el ayuntamiento de Madrid sobre este cuerpo se halla el león de Castilla abarcando con sus garras los dos emisferios.

FUENTE DE ANTÓN MARTIN (HISTORIA DE MADRID)

Trazó este monumento del estilo churrigueresco Don Pedro Bibera, quien achicó por lo estraño v raquítico del pensamiento la considerable masa de granito que levantó. El ornato empleado con pro fusión, pero sin gusto, consiste eivunos delfines grandotes, que arrojan el agua; en niños que se cobijan bajo unas conchas que tienen agarradas, y por último en hornacinas con floreros y en otras mil trivialidades, terminando este conj u n t o de ridiculeces con una fama. Hállase la referida fuente algo mutilada y probablemente no durará muchos años, sí se atiende á que la parte superior tiene mas volumen y peso que la inferior; sin embargo bueno seria no demolerla mientras no haya peligro de que se caiga, pues todo se debe conservar para la historia del arte.

FUENTE DE LA PLAZA DE BILBAO (HISTORIA DE MADRID)

Se construyó en 4846 es sencilla aunque mezquina, consistiendo solamente en un pedestal de forma cuadrada , con un jarroncillo encima de piedra de Colmenar estubo en el sitio que hoy ocupa la gran casa esquina á la calle del Clavel.

FUENTE DE LOS GALAPAGOS (HISTORIA DE MADRID)

fue l i b r a d a á mediados del siglo pasado, y consiste en una bella urna terminada por un jarrón con galápagos y conchas alrededor de aquel y sóbrela mencionada urna. Es la invención de Don \ e n t u r a Rodriguez y está ejecutada en piedra de Colmenar.

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