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GUANCHA ó fuente de la GUANCHA

Lugar con ayuntamiento de la I isla y diócesis de Tenerife , provincia y audiencia terr. y ciudad g. de las Ca- I harías, partido judicial de Orotova. SIT. al S . del pico de Teide al pie ; de las montañas de la cumbre cerca de la costa , con buena ventilación y CLIMA sano. Tiene 330 CASAS repartidas por la jurisd. en varios pagos. Confina por el N. con San Juan de la Rambla; por el E. con Realejo de arriba; por S . con las mon tañas espresadas, y por el O. con Icod bajo. El TERRENO áspero, en su mayor parte es de buena calidad, PROD. trigo, mijo, cebada, centeno, habas, arbejas, patatas, legumbres, verdura y vino; cria de ganado lanar y vacuno, POBL. 339 v e c , 1,323 • almas CONTR. 18,419

GUADARRAMA

sierra de la cordillera carpelovetónica, divi soria de las provincia de Madrid y Segovia es parte del grupo central de las montañas, que constituyen el sistema Hespérico, y divi le las regiones hidrográficas del Duero y el Tajo su direcion es de E. á O. comprendiendo varias ramificaciones que se distinguen con sus nombres propios, tales como la Fuenfria, Navacerrada , Peñalara y otras, enlazándose con Somosierra (V. COLMENAR VIEJO, partido j u d . ) , por ella pasa la carretera general de Castilla , formando el famoso puerto de su nombre en cuya cumbre, sobre un hermoso pedestal de piedra, se halla un Leem de la misma materia abrazando con sus garras 2 globos en el cuerpo superior de la columna que le sostiene y en el lado que mira al camino, hay una lápida con la siguiente inscripción F E R D I N A N D U S VI PATKR P A T R LE V I AM UTR1QUE CASTELLJE S U P E R A T I S MONTIBUS FECIT.

A N . S A L U T I S MDCCXLIX R E G N I S U I I V .

La elevación de este punto sobre el nivel del mar, según las observaciones de los Sres. Ferrer y Bauza, es de 5,610 pies, y el mismo constituye latinea divisoria de las dos Castillas separando las 2 provincia dichas al principio, y es de advertir que por la parte de Castilla la Nueva es la subida mas larga que por la opuesta, pues al paso que por el primer punto se estiende á legua y 1/2, apenas alcanza á 1/2 leg. por el 2.° efecto de la mayor altura en que se halla el terr. de Castilla la Vieja á la falda meridional ó sea de Caslilia la Nueva se halla el pueblo de Guadarrama, que es en donde principíala subida; una leg. después la venta llamada de Calvo, y 2 casas pa.a el guarda caminero y otro v e c ; junto al León, otra venta construida hace pocos años y el telégrafo; bajando al lado opuesto otras 2 casas de guardas del camino; á la fal – da del puerto, aunque algo retirada á la der. la venta llamada de Agudiilos perteneciente al pueblo del Espinar, 1/2 leg.

después la fonda de San Rafael, que pertenece á la dirección de caminos y ademas 3 ó 4 casas; en este punto se dividen los caminos de Valladolid y Segovia. Aunque carga demasiado la nieve en este puerto, pocas veces se pone intransitable el camino está en muy buen estado la sierra está poblada de pinos, aunque muy destrozados; se compone de piedra berroqueña y granito , sacándose de sus canteras la mayor parte de la que se consume en Madrid para la construcción de edificios de ellas han salido las enormes columnas del nuevo palacio de las cortes.

GUADALQUIVIR

r. de Andalucía, el 5.» en long. y región V el o.» en tributarios, que se forma en las sierras de Alcaráz, Segura y Gazorla y desemboca en el Océano por Sanlucar de B irrameda. al cabo de 80 leg. de curso y de 103 desde sus primeros afluentes corre primero en dirección al N . , luego ai O . , después al SO. y últimamente al S. y tiene 1,65 leg.

GUAdradas de cuenca. R e orre en su curso l a s c i a t r o provincia de Jaén. Córdoba, Sevilla y Cádiz. Su nacimientose halla en el sitio délos Azmilrancs ó Almizrsnes, término y una leg al O. déla v. de Quesada, sierra de Cazorla, partido judicial de la ciudad de esie nombre provincia de Jaén. Emprendesu curso por elinleriordela citada sierra en dirección de O á E. por detras de Caz o r l a , que dista de él una l e g . , y de las v. de Villanueva del Arzobispo (1/2 leg.), Villacarrillo (t) y Santo Tomé queestá en su orilla, hasta llegar al término de Santiago de la Espada; y describiendo una especie de semicírculo prolongado , continúa su marcha de E. á O., pasando de nuevo por delante de los GUAtro primeros pueblos citados, atravesando en seguida las fértiles campiñas de Ubeda, Barza, Rejijar, Torre de Blasco Pedro, Menjivar, Espelui, Villanueva de la Reina y Andujar, evaGUAndo la provincia de Jaén por el término de Marmolejo, en el punto de la confluencia del r. de las Yeguas, que por n 11 i separa dicha provincia d?. la de Córdoba. Penetra en esta por la .jurisd. de Villa del Rio ; y recorriendo 1 as de Montoro, Pedro- Abad , El Carpió , Villafranca, Córdoba, Almodovar, Hornachuelos y Palma del Rio , pasa á la provincia de Sevilla por el punto de desagüe dtd r. Genil. Baña en esta provincia los térm de Pfñaílor, Lora del Rio , v. desp. de Guadajoz . Alcolea, Villanueva del Rio, Toeiua, Cantillana , Villavenle, Brenes, Alcalá del Rio, La Rinconada, La Algaba, Santiponce, Camas, Sevilla, San Juan de Aznalfarache,Gelves, Coria y Puebla jun toa Coria. A la dist. de una leg. de esta última población, se divide, el r. en tres brazos, formando dos islas desiguales, llamadas, en razón de su estension, is’a Mayor éisla Menor, las GUAles crian ricos pastos para innumerables cabezas de ganado , es pecialmenle vacuno y caballar y tienen varias ermitas á donde acuden los dias festivos los habitantes de las cortijadas que en ellas se encuentran en la menor especialmente se han edificado hermosas casas de campo con inmensos plantíos, que la han convertido en un sitio delicioso. En el intermedio de los dos brazos E. y O. del r . , al encontrarse su corriente con esta última isla , se ha formado la de Cristina, por medio del corte « ó cauce del Borrego, de unas 2,000 varas de l o n g . , el GUAl ha reducido la navegación de Sevilla á Sanlucar, de 5 mareas á 3.

Estas son las islas mayores que tiene el r . ; pero hay en todo su curso otras isletas, y dos en el mismo Sevilla, formadas, no por falta de caudal de aguas, pues el Guadalquivir es uno de los cinco r. mas famosos de España, y tanto que solo él y el Ebro fueron los que quedaron con alguna corriente en la gran sequía de 26 años que hubo en nuestro territorio por los de 1030 antes de Jesucristo, según refieren los historiadores.

Loque influye en la formación de estos islotes, y no poco en la navegación del r., es lo descuidada que está su limpieza, siendo así que la compañía del Guadalquivir se obligó, como después veremos, á atender muy especialmente á este objeto. Pasada la Puebla, el brazo mas O. del r . , se dirige al término de Villamanrique, formando después el límite délas provincia de Sevilla y Huelva, y el oriental toca las jurisd de los Palacios, Cabezas de San Juan y Lebrija, última v. de la provincia

de Sevilla por este lado. La unión de ambos brazos se verifica fuera ya de ella , entre Trebujena que corresponde k Cádiz , y el cortijo Casa de Viejo á Huelva después corre el espacio de unas 4 leg. pasando por entre las salinas de Levante (Cádiz) y las de Poniente (Huelva) y sirviendo de límite á ambas provincia; y al cabo de dicha dist. desemboca en el Océano por la barra de Sanlucar junto á la ciudad de este nombre.

Aunque de suyo no fuera este rio de tantas aguas, lo harian caudaloso la multitud de fuentes, arroyos y ríos qne recibe en su curso, asi como las nieves derretidas de las montañas.

Seria poco menos que imposible enumerar todas las corrientes que le pagan tributo en su prolongada carrera, por las GUAtro provincia que baña hasta su desagüe en e! O cano nos limitaremos á mencionar las mas principales, dejando las otras para sus lugares respectivos y muy especialmente para los arlí u’os ele dichas provincia, así como la descripción detenida de los rios y arroyos que ahora tendremos necesidad de nombrar.

Las sinuosidades é irregularidad con que marcha el Guadalquivir al comenzar su carrera, prolonga considerablemente su curso, pudiendo regularse en unas 40 leg. la superficie que baña dentro de la provincia de Jaén. Recibe en ella por su derecha frente á Menjivar el Guadalimar, eme lleva embebidas las aguas del Guadalmena, Guadalen, Guarrizas y Alio ti radie I ó Magaña, lodos los GUAles nacen en Sierra-Morena; después el Guadiel; luego el de la Campana, llamado mas adelante Rumblar, que recoge una multitud de arroyos procedentes d é l a misma sierra, entre ellos el Grande y el Rcnegadero; el r. Escobar, el Jandula, y por último el de las Yeguas, que forma, como antes dijimos, el limite de las provincia de Córdoba y Jaén. Por la izquierda recibe enlista provincia el Guadiana-menor formado por los dos brazos Raí bata y Guardal, y que recojo los de Baza y Guadix por su izquierda y el Castril y Guadalenlin por la derecha;siendo el Castrilel limite de las provincia de Jaén y Granada. Mas adelante entra en el Guadalquivir el Jandulilla; después de muchos arroyos, el Guadalbullon ó rio de Jaén, que por ser de un curso muy largo, recoge á la vez las aguas de la multitud de manantiales que brotan en el confín SE. de la provincia; y por último, el Salado de Porcuna, que teniendo en ella su origen, penetra en ladeC.irdoba por el término ele Villa del Rio, no lejos y al E. decuya población entrega sus aguas al r. de que nos o’cupamos. Atraviesa la provincia

de Córdoba de ENE. á OSO. en una estension de 22 leg. desde Villa del Rio basta Palma, recibiendo en este territorio por la margen derecha (prescindiendo del r. d é l a s Yeguas que dijimos forma el limite de ambas provincia) el Guadalmellato, cuyo nombre toman en el sitio llamado la Junta los 4 r. reunidos, Guadalbarbo, Cuzna, Varas y Matapuercas; el tortuosísimo Guadialo y el Bembezar; y por la izquierda el mencionado Salado de Porcuna , el Guadajoz y el caudaloso Genil, cuyo desagüe se verifica en el mismo punto en que se separa de la provincia

de Córdoba la de Sevilla. Su curso por esta es de unas 36 leg.

de E á SO desde dicho punto hasta el arroyo Romanina, que forma el limite con la provincia de Cádiz en cuya estension recibe por la derecha el arroyo Retortillo, el r. Gualbacar, las ri veras Galapagar, Huesna, Viar, la de Huelva, depositaría de la de Cala, y el r. de Sanlucar; y por la izquierda, después del Genil, el arroyo Madrevieja, el r. Corbones, el Guadaira y al gunosde menos consideración, llamados Salados. Por último, desde el arroyo Romanina hasta el desagüe del Guadalquivir por Sanlucar, se cuentan 5 l e g . , en las GUAles sus brazos, que , aqui solo son ya dos, forman el limite de las provincia de Huelva y Cádiz, sin que en este espacio recoja lasaguas de ningún r. ni arroyo notable.

El curso de este r. es sumamente tortuoso , con rodeos frecuentísimos.

Algunos escritores creen que en la antigüedad llevaba otra dirección, por las inmediaciones de Sevilla, y que desde la Algaba se dividía en dos brazos; el derecho atravesaba por el pie de los Alcores de Santiponce y Castilleja, y por loque hoy es Triaría, á buscar la torre del Oro el otro brazo dicen que entraba en la ciudad por la puerta de la Barqueta, y bajando por donde está ahora la alameda de Hércules, á la calle del Puerco (hoy deTrajano), plaza del Duque, calle de la Sierpe, plaza de San Francisco, calle de Genova y de la Mar, salía por la puerta del Arenal á unirse á el otro brazo de la torre del Oro.

Para la comunicación de una á otra de sus orillas, tiene en su tránsito por la provincia de Jaén, 4 barcos y 5 puentes, todos estos muy buenos el llamado Viejo, término de Ubeda, el de Mazuecosen el de Baeza, el del Obispo en dicha j u r i s d . , camino de J a é n , uno de hierro colgado frente á Menjivar y otro de cantería en Andujar. El colgado se bendijo y abrió para el servicio público el dia L.° de Junio de 1845; el del Obispo se comenzó en 1505 y se concluyó en 1518 á espensas del Sr.

ob. de Jaén, Suarez déla Fuente del Sauce; y los tres restantes, aunque anteriores al siglo XVI, no parecen antiquísimos. Sumamente necesario es el reconocimiento y recomposición de los 4 puentes de cantería, porque descuidados enteramente largos años hace, sus cimientos se hallan corroídos, mas ó menos socavados, y es de temer su ruina. Junto á los mencionados puentes hay 6 molinos harineros , con 6 piedras cada uno; 2 en el Puente Viejo, 1 en el de Mazuecos,otro entre este y el del Obispo, y los dos restantes por encima del ú ti mo en Espelui y Andujar se encuentran dos aceñas de gran batalla. En la provincia de Córdoba tiene el Guadalquivir por el orden con que los mencionamos, los puentes, barcas y aceñas siguientes. En Villa del Bio una barca y dos aceñas, una con 3 y otra con 4 piedras; el puente de la ciudad de Montoro, de 4 arcos de sillería, construido por los años de 1550; 7 molinos harineros y 6 batanes en las inmediaciones de la población; la barca de Adamuz, 3/4 leg antes de llegar á la v. de Pedro Abad, en la GUAl hay tres molinos harineros; las llamadas grúas del Carpió, á corta dist. de esta v., que fueron construidas en 1568 , y son tres azudes en un solidísimo edificio para sacar agua del r. á 17 varas sobre su nivel tiene cada rueda 53 pies de diámetro y suministran agua para regar 26 huertas y algunos olivares. Luego se sigue la barca del Carpió; un vado antes de llegar á Villafranca ; por bajo de ella 2 aceñas, una en la orilla derecha con 2 piedras y otra con 3 en la izquierda; el magnifico puente de Alcolea, todo de jaspe azul, hasta el pavimento, con 20 arcos y ensanches á trechos sobre los tajamares y estribos, construido de 1778 á 1792; el de Córdoba, á la salida de esta ciudad para Sevilla, construido por Julio Cesar y reedificado por Hixem I consta de 17 arcos de piedra y tiene de largo 888 pies y de ancho 23, y á su fin, mirando á la ciudad un ant. cast. llamado la Calahorra, en buen estado el puente necesita repararse. A 1/2 leg. de Córdoba se encuentra la barca del Arenal, y en distintos sitios los vados de la Reina, de Lope García, de las Quemadas, Haza de la Monja, Casillas, y del Adalid, asi como multitud de molinos harineros y uno de papel basto , siendo los mas notables los quj hay al frente de la ciudad llamados de Marios, Albolafia, Ascalonias, Papalotierno, del Medio, San Antonio, San Rafael y la Alegría. Todos ellos están construidos sobre presas ó calzadas de piedra que atraviesan el r. para dar declive á las aguas por una parte, dejando por la otra un portillo de 20 pies de anchura, á fin de franquear el paso á las maderas de la Sierra de Segura, que se conducen por su corriente. La v. de las Posadas tiene barca y dos molinos; y la Palma otra para pasar á la sierr a ; habiéndose llevado una riada en 1740 el puente de madera que había en el Genil cerca de esta última v. á el GUAl se sustituyó en 1774 uno de piedra, cortado en el dia, cuya falta se suple con una barca. Como el Guadalquivir lle- GUA va un caudal tan considerable de a g u a , en todo su tránsito por la provincia de Sevilla , en lugar de puentes , que serian costosísimos, son frecuentes las barcas de pasage para la comunicación de una á otra de sus orillas las hay pues, en Lora del Rio, en Alcolea, Villanueva del Rio, Tocina , Cantillana, Brenes, Alcalá del Rio, Sevilla, Coria y Puebla juuto á Coria. El puente de barcas de Sevilla, se va á sustituir con otro colgante rematado en 8.500,000 reales, cuya obra se principió en 1844 , obligándose el contratista á dejarlo concluido en GUAtro años. En esta provincia

se usa mas bien de tahonas que de molinos para la fabricación de la harina asi es que son poco comunes los artefac’.os de esta última clase, y eso mucho antes de llegar á Sevilla, pues desde esta c hasta el desagüe del r. no se encuentran. Los que tiene Sanlucar, que con Trebujena son los dos pueblos cuyo término baña el r. en la provincia de Cádiz, se hallan en el arroyo Jardachon. De la provincia de Huelva no hacemos mérito, aunque forma su límite SE. con la de Cádiz el Guadalquivir, porque todo él corresponde á esta última provincia

Este r. participa del flujo y reflujo del mar hasta 10 ó 12 leg. mas arriba de Sevilla, y aun en los pozos de l a c . se nota la alta y baja en las grandes mareas suben á veces las aguas saladas hasta la Puebla junto á Coria y Coria. Suele desbordarse en las grandes avenidas, causando muchos daños en las vegas de algunos pueblos, y aun en estos mismos. La Algaba, v. situado

á 1 leg. de Sevilla, se queda tan aislada en semejantes casos, que si no la socorrieran desde la cap., perecerían sus moradores.

El puente debarcasdeSevilla, se lo ha llevado varias veces la corriente, destruyendo sus defensas; y la ciudad ha sufrido terribles estragos en distintas épocas á causa de las avenidas, algunas de ellas estraordinarias.

Produce este r. pesca abundantísima de sábalos, sabogas, barbos, albures, rábalos, anguilas y algunas lampreas en primavera y verano sollos muy grandes que suben del mar; alguna trucha en las riadas y almejas. En el barrio de Triana, separado de Sevilla por el r . , constituye la fortuna de muchas familias la pesca de camarones , que aunque pequeños , salen en número considerable en todas las estaciones. En la v. de Cantillana , 4 leg. de Sevilla, es tan copiosa la pesca, que el conde y señor de ella la compró al rey Felipe II, y desde entonces es una de las mayores rentas de sus mayorazgos.

Los baños en las aguas de este r. son eficazmente saluda bles para las afecciones de estómago , los reumas y otras clases de padecimientos, y con particularidad tomándolos por cima de la reunión del Guadalimar, é incomparablemente mas, si se reciben antes del desagüe del Guadiana-menor, porque asi uno como otro enturbian mucho las cristalinas y delicadas aguas del Guadalquivir. En el indicado parage fuera sumamente provechoso al bien público el hacer el análisis químico de ellas, para conocer bien las proporciones de sus principios constitutivos y poder determinar científicamente sus virtudes. Siendo estas muy preciosas eu GUAnto á la salud de las personas, aun debieran serlo incomparablemente mas respecto á la salud pública, aplicándolas por medio de canales de riego y navegación á los intereses agrícolas, industriales y mercantiles. A este propósito se objeta (como vamos á ver en seguida entrando de Heno en la cuestión) el precipitado curso que llevan las aguas, achaque harto común en todos los ríos de España, y la profundidad del álveo por donde corren pero sin remontarnos nosotros á las épocas de los romanos y los godos, y prescindiendo del provechoso uso que hicieran del r . , asi para el riego , como para la navegación, no menos que de los adelantamientos posteriores de las ciencias físicas ; contrayéndonos á nuestros dias , tenemos ejemplos prácticos de la posibilidad y facilidad de sus canales. En los años de 1824 y 25 , que fueron sumamente escasos de lluvias , apremiados diferentes labradores por la falta de mantenimientos para sus familias y ganados, sin ingenieros , sin dirección científica y sin otras luces que las naturales suyas, se dedicaron á formar en los ríos confluyeutes en la parte alta del Guadalquivir, unas débiles presas que, sirviéndoles para el regadío de parte de sus terrenos, les fueron de suma utilidad , y aun al presente continúan recibiéndola. También por aquellos años el Sr. D. Pedro Tavira, marqués del Cerro, consiguió sacar buen caudal de aguas con que riega estensa porción de tierras situado por bajo de Andujar. Y si la débil fuerza de pocos, pobres y aislados individuos ha conseguido sangrar en beneficio de sus heredades el Guadalquivir; ¿cuántos estibienes no alcanzarían los pueblos, las provincia y la nación enter a , GUAndo en este punto llegara á pouerse en ejercicio la om- i nipotente voluntad del Estado ? En GUAnto á la navegación, testigos son todos los hab. ribereños de este r . , que cuentan 60 años de edad, de haberla visto verificada desde bis inmediaciones de Gazorla hasta Sevilla. A principios del siglo actual , comisionado el ingeniero Larrocha por el Gobierno, condujo desde lo alto del r., y sin dejar su corriente hasta Sevilla, una gran pinada por medio de barcas en que colocó todo el maderamen de su empresa , sin que á este viage precediese ni acompañase obra alguna que mereciese el nombre de t a l hizose de la manera mas breve, sencilla y económica.

No sabemos si este es el primer ensayo practico de navegación , verificado poco antes de 1808 , de que habla el señor García Otero en su reconocimiento del Guadalquivir, de que luego nos ocuparemos.

La primera maderada que llegó á Sevilla por el r. desde los montes de Segura, fué en 1734, con el motivo que vamos á espresar. Debían prepararse en aquella capital por los años de 1733 las maderas necesarias para el edificio que se levantaba entonces de la nueva fábrica de tabaco, y no podia echarse mano de las del pais, porque no se hallaban en él de los tamaños que eran menester para la obra. Era pues preciso hacerlas venir de Flandes, y para esto debia verificarse una anticipación de 80,000 pesos , sin cuya circunstancia no se atrevían los comerciantes á emprender su conducción. El superintendente del tabaco D. Sebastian Caballero, que lo fué también de los montes de Segura , no tenia suficientes caudales para la anti cipacion que se calculó necesaria ; y noticioso de que en tiempos pasados se habían conducido á Sevilla maderas de aquellos montes, que eran de mejor calidad que las de Flandes, y de que vivían todavía algunas personas que habían alcanzado cor nente este tráfico , cuyo esterminio atribuían unos á losesce sivos derechos que le cargaron y otros á las dificultades de la conducción; dados los pasos y comunicadas las órdenes convenientes, se verificó el que al año siguiente, esto es, el de 1734, llegase áSevilla la primera maderada, compuesta de mas de 8.000 piezas de pino de todas medidas. En 1735 llegó la segunda y fueron continuando anualmente las cortas á fin de que todos los inviernos se botase una al agua, como se verificó constantemente, menos los en que, por escasez de lluvias, faltó raudal suficiente en el Guadalimar, uno de los primeros afluentes del Guadalquivir, en cuyas cercanias (las del Guadalimar) se hicieron las primeras cortas, como sucedió en 1737 en que no pudo efectuarse la navegación de la pinada asi siguió hasta 1764 en que se estableció la alternativa por años en las cortas y conducción, no solo para el que se llamó Real Negociado ó negociación de maderas de Sevilla, sir.o para la marina.

Hé aqui pues como se utilizó el Estado de los montes de Segura para el suntuoso edificio de la fábrica de tabaco y espresada negociación, y después para los arsenales de la marina Real. Enagenado no ha muchos años el grande almacén titulado del Rey, que se construyó estramuros de dicha c , próximo á la orilla del Guadalquivir, para la venta de las maderas esto dice bastante para conocer que aquellas conducciones cesaron de todo puuto por cuenta del Gobierno.

NAVEGACIÓN POR EL RIO. El Guadalquivir es actualmente navegable en una long. de 18 leg. desde su desembocadura en el mar hasta Sevilla, como veremos en el art. de esta ciudad Para continuar la navegación desde ella á Córdoba, osean 35,79 leg. de 20,000 pies, con 374-2 líneas de desnivel, se han hecho infinitos proyectos desde una época bien remota hasta nuestros dias, como se deduce de la historia de la navegación misma que vamos á referir.

Los vestigios de las obras que han quedado del tiempo de los romanos en las inmediaciones del Guadalquivir, y las antigüedades que diariamente se descubren, prueban que existió una numerosa población en aquella fértil comarca si por otra part e s e atiende á que no se encuentran restos de ninguna calzada, y á que se conservan algunas obras sobre las márgenes del r. hacia las inmediaciones de Peñaflor y otros puntos, parece casi indudable que el r. servia de línea de comunicación entre Itálica (Santiponce) y Córdoba, para los continuos transportes de un pueblo ocupado en las operaciones de la guerra.

Pero no debe perderse de vista que en aquella época la agricultura se encontraba muy atrasada, por cuya razón los r. esperimentaban menos causas de perturbación en su régimen, pues que encontrándose la superficie del terreno mas conso lidada, el acarreo no era de tanta consideración , ni las márgenes se encontraban espuestas á las continuas alteraciones que han sufrido posteriormente. A si es que en tiempo de los romanos, el régimen del r. seria mas permanente y mas favorable á la navegación; es cierto que esta seria mucho mas imperfecta que la de nuestros dias; pero también lo es que sin la esencial ventaja de un régimen estable, no es posible establecer ninguna sin los recursos del arle. En tiempo de la dominación de los árabes no es probable que el r. estuviese abandonado se adoptarían medios análogos á los que habían puesto en práctica sus antecesores, GUAndo la importancia de Córdoba aumentó y la población agrícola de la vega llegó al mas alto grado de prosperidad, RO habiéndose borrado todavía con el transcurso de tantos siglos, muchas prácticas de agricultura que se conservan en Andalucía. Después de la conquista , se miró la navegación del Guadalquivir con gran predilección algunos reyes espidieron cédulas para remover los obstáculos que se oponían á ella, entre las GUAles es la mas notable, la que dio en Madrid D. Felipe IV en 23 de diciembre de 1626. También es curiosa la esposicion que los barqueros del r. hicieron al rey D. Pedroel Justiciero, atribuyendo los perjuicios de la navegación á las malezas conservadas en las márgenes, y á las obras que se construían en el r . , aludiendo sin duda á los azudes ó presas.

Desde entonces hasta nuestros dias, ha habido muchas personas, y enlre ellas algunos ingenieros, que han atribuido á las presas todas las dificultades de la navegación del Guadalquivir, y hasta las ¿regularidades que esperimenta en su curso. Es indudable que el establecimiento de estas obras no debe abandonarse al ínteres individual, pues que construid as sin las precauciones debidas , á veces habrán influido en la dirección del r . , originando inundaciones y rompimientos de terreno en las venidas; pero no son estas solas las causas que imposibilitan la navegación, según se cree generalmente.

Las presas no incomodan en la navegación de los rios , antes por el contrario, es un medio que el arte reconoce para facilitarla en circunstancias dadas, GUAndo se prepara con puertos ó esclusas para la bajada y subida de los barcos los que no ven en las presas mas que un obstáculo que obliga á un trastorno en la navegación, creen de buena fé que es el único entorpecimiento que á ella se opone, y que puede esta fácilmente reducirse á quitar las presas, indemnizando convenientemente á los propietarios. Pero si las presas del Guadalquivir se arrasasen , los remansos que forman desaparecerían y en su lugar se formarían bien pronto pequeñas tablas alternadas de vados y chorreras de corta profundidad , obedeciendo á las mismas leyes del movimiento de las aguas, como se verifica en el resto del r. Entonces claro es que los obstáculos se aumentarían; y por eso si el Guadalquivir se hace navegable algún dia, tiene que serlo por medio de presas que , formando tablas artificiales de suficiente estension y profundidad, faciliten una navegación regular, sin los inconvenientes que presentan algunas chorreras que no pueden desaparecer por otro medio.

En el siglo XVII se han hecho diferentes reconocimientos con mas ó menos detención, para habilitar la navegación del Guadalquivir, enlre los GUAles se cuentan los del marqués de Pozo-blanco y el coronel de ingenieros D. Francisco Gozar. Se levantaron planos del curso del r . , y de las aceñas y azudes; se midió el caudal de agua y aun se llegaron á proponer algunas obras; pero de estos trabajos no resulta un plan, GUAl conviene al establecimiento de la navegación, porque no se practicaron nivelaciones exactas ni tan estensas como exige la combinación de tales proyectos, pues no »e conocía la teoría de las aguas corrientes con la perfección que en el dia. Las medidas ó aforos de agua practicados en aquel tiempo, tampoco ofrecen confianza, porque se carecía de las numerosas esperiencias que han servido después para determinar la velocidad media. Los métodos empleados por los ingenieros italianos, que se han adoptado por los demás de Europa, eran totalmente desconocidos; de manera que todos los resultados que presentan estos trabajos, si bien tienen un ínteres histórico muy recomendable, carecen de utilidad en el estado actual de los conocimientos.

(Continua en el original)

GUADALFEO

r. Corresponde á la provincia de Granada y corre por las Alpujarras atravesando los partido judicial de Ujijar, Albuñol, Orjiva y Motril, donde fenece en el Mediterráneo.

Tiene su origen en Sierra Nevada de varias fuentes que nacen en el puerto del Rejón, situado al eslremo O. del partido de Ujijar, término jurisd. y 2 leg. al N. del L. de los Berchules. De allí desciende hacia el S. 1/4 de hora á E. del mismo, fertilizando su hermosa vega, y entra al p a r t . d e Albuñol donde sigue una leg. hasta Narila y 1/4 á Cadiar, situado ambos en su margen izquierda

y cuyas vegas riega también, dando ademas movimiento á porción de molinos y almazaras á otra leg. mas lejos y en dirección S. SO. corre por E. de Timar y Cobras pasando á 1/2 GUArto de hora de este último L., que solo utiliza sus aguas para 2 molinos harineros y desde aquel parage inclinando insensiblemente al O., camina 3/4 de leg. hasta las inmediacio nes de Nieles y Cástaras, que deja á igual dist. á su der. en la sierra y en la misma márg. una leg. abajo los pueblos de Almejijar y Notaez, situado sobre un cerro dominando al r. y en donde se aprovechan sus aguas para 3 molinos harineros y 2 de aceite pasados 3/4 leg. sigue por las cercanías deTorviscon que deja en los montes á 1/4 de hora de su orilla izquierda, y á otro 1/4 se encuentra interrumpido por un pequeño cerro en cuya cumbre está pintorescamente colocada la venta de Torviscon; vencido este obstáculo, se dirige por entre unas estrechuras hasta 1/2 leg., eu que la loma de Jubiley corta su curso y le hace variar al N . , encerrándolo en las angosturas d é l a garganta del Dragón de este parage y en dirección SSO., sale &l partido de Orjiva por un estenso cauce y á la leg. llega frente á este pueblo, fertilizando parte de su hermosa vega y dando también movimiento á 4 molinos harineros; de aquí vuelve á estrechar su canal y corre 1 1/4 leg. dejando á su izquierda los baños de la fuente Colorada, modernamente en uso para las oftalmías y algunas erupciones cutáneas, y mas alto la fáb. de fundición plomiza de este nombre y otra denominada del Caldero, en el partido ya de Motril á 2,000 varas mas abajo; á 1/4 leg. de esta última fáb. y con rumbo al SO., se dirige el r . bañando por su izquierda los tajos de Velez de Benandalla, en cuyos altos se encuentra situado este pueblo 1/4 leg. adelante tuerce al S. por debajo del cortijo de la Bernardina y camina la misma dist. por entre precipicios de estraordinaria elevación, hasta salir por la cortadura del tajo de los Vados ó boca del Dragón á 1/8 leg. de la GUAl pasa entre el l.deLobres que deja á su der. y las ruinas del de Pataura á la márg. opuesta y llega á la llanura por medio de las vegas de Motril y Salobreña fertilizándolas con sus aguas y atravesándolas de N. á S. en una estension de 6,550 varas hasta el mar donde acaba á 2797 al O. del cast. del Baradero y 2,170 al E. de Salobreña, después de 12 leg. de curso.

Este r. corre desde su origen por un locho llano y bastante pendiente, encerradode N. á O. por Sierra Nevada y la cadena de altos montes que sirven de estribo oriental á la sierra Almij a r a , y de E. á S. por las sierras de Contraviesa y Lujar, cuya^ dos barreras separadas entre sí por la cuenca del Guadalfeo, le estrechan y comprimen en un cauce profundo por donde las aguas se precipitan en sus crecientes con suma rapidez.

La grande elevación de las montañas que vierten al rio, muchas de ellas cubiertas siempre de nieves y en donde las lluvias son por lo mismo frecuentes y abundantes, acrecientan de tal modo su caudal, que en las avenidas de invierno llega á hacerse aun de mas importancia que otros de mayor long.

GUA 13 Sin embargo, en toda su carrera son pocos los daños / m e „.

ocasiona eu razón de la constante altura de sus márg., si bien en cambio los causa bien frecuentes y considerables en las vegas de Motril y Salobreña, á cuya llanura se precipita como un torrente desde las angosturas del tajo de los Vados, cuyo nombre antiguo de boca del Dragón esplica bastante el ímpetu de las aguas que por allí se desprenden. Las sierras de Contraviesa y Lujar que á E. y S. le sirven de limites á pesar de ser aquellade 1,800 varas yesta de 2,310 de elevación sobreel mar, conservan poco sus nieves; son ademas muy escasas de manantiales y solo en los temporales de lluvias vierten sus derrames por algunos arroyos y ramblas lo contrario sucede a la parte de N . á O., en la GUAl descuella Sierra-Nevada, por su gigantesca altura y como principal manantial del r. sustentándote de continuo desde el puerto del Rejón al picacho de Veleta por todas sus venientes meridionales y aun de O. con las aguas y las nieves que siempre cubren sus cimas t i valle de Lecrin y los montes que siguen luego hasta Sierra-Almij a r a , suplen su menor elevación con el gran espacio de terreno que ocupan de forma, que toda esta región que GUAndo mas podrá apreciarse en 90 leg. GUAdradas , es la que esclusivamente alimenta al Guadalfeo, le mantiene en verano y le acrece en el invierno por medio de varios afluentes de los GUAles los mas importantes son los que siguen.

La rambla del Cairo, de agua casi constante, tiene origen en los altos de Sierra-Nevada y concluye frente á Narila. Los arroyos de Jubiles y N>eles que subsisten solo en invierno, nacen, el primero del puerto de Lot ó de la Tabla, y sigue por Jubiles y Timar hasta el Guadalfeo; y el segundo ile las crestas de la misma sierra y acaba al E. de Almejijar. El r. Poqueira, de agua siempre úbundante, mantenida por los ventisqueros de dicha sierra, corre 4 I eg. de N. á S. por un barrranco profundo, y antes de fenecer en las angosturas de la garganta del Dragón una leg. al E. de Orjiva, recibe el r. de Trevelez que de la misma altura baja en dicha dirección por entre este pueblo y los de Busquitar y Ferreirola. Los r . Seco y Chico que en igual rumbo y origen corren 1 /2 leg. de N. á S. y afluyen á uno y otro lado de Orgiva por medio de su vega.

El Sucio, llamado asi por lo cenagoso de sus aguas y á cuyo limo deben su feracidad y aun su suelo las vegas de Motril, solo corre en invierno, nace en Sierra-Nevada á 1/2 leg. de Cañar y tiene unaJeg. de curso de N. á S. Rio Santo ó Gran de, vulgarmente conocido con los nombres, de Albuñuelas é- Isbor y el mas caudaloso y constante de los afluentes al Guadalfeo, tiene su origen en sierra Almijara cerca del lugar de las Albuñuelas; corre de O. á E. por un lecho profundo , pasando á las inmediaciones de Restabal, Melegis é Isbor y concluye á las 4 1/2 leg. de curso á 1 1/4 O. de Orgiva, recibiendo en su marcha las aguas del valle de Lecrin y laderos de Sierra-Nevada por medio de los r. de Durcal, Torrente, Melegis, Talará, Lanjaron y Tablate, este último de un cauce tajado de suma profundidad y estrechura, con un puente que en la guerra de la rebelión de los moriscos fué teatro de obstinados combates. En fin, el r. de las Guajaras de agua constante y 3 leg. de curso, en dirección de O. á E., nace en Gaajar- Alto en las sierras de su nombre, sigue por Guajar-Faraguit y acaba 1/2 leg. al O. de Velez de Benaudalla. Las vertientes mas considerables de la barrera meridional del Guadalfeo , son la rambla del Portal que baja de Sierra-Contraviesa y concluye al O. de Cadiar; la de Torbiscon, la mas caudalosa de todas, y que se alimenta de dicha sierra y de la de Lujar, pasa al pie del pueblo de su nombre y fenece 1/4 mas lejos y á 3/4 leg. O. de Almejijar; y por último, la de Escálate que desciende de E. á O. de aquella última sierra y acaba por entre unas angosturas frente á L o b r e s estos tres arroyos solo llevan agua en tiempos de lluvias.

El Guadalfeo es de curso constante y vadeable en todas estaciones menos en sus grandes avenidas, pues entonces desde Orjiva al mar se hace intransitable por 4 ó 6 dias y aun después continúa siendo peligroso por los fangos y atolladeros de su cauce. El caudal medio de sus aguas, considerado frente á Orjiva, puede calcularse en 2,200 pies cúbicos en sus crecidas y 440 en tiempos comunes; á su entrada en la vega de Motril, en el parage donde se halla la presa de su acequia de regadío, tiene de álveo 190 varas castellanas y lleva por lo común 840 pies cúbicos y 8,500 en sus mayores avenidas.

Esto no obstante en algunos veranos suele hallarse en seco la 1 madre del r . ; pero esta falta depende de que las aguas se apro X*eí^ín lodas para los riegos de las vegas inmediatas. El beneficio que de este aprovechamiento resulta á las artes, es al presente nulo en todo el pais que corren , y aun para la agricultura es mucho menos del que ofrece el caudal del r. encontrándose porción de terrenos «le secano ó incultos en toda su l o n g . ; defecto que pudiera remediarse sacando acequias á conveniente altura y abriendo presas reales que supliesen las escaseces de verano con la gran cantidad de aguas que harían refluir de las arenas donde se pierden y consumen hoy. Este último medio es en el dia de estrema necesidad á las vegas de Motril, Salobreña y Lobres, cuyas acequias apenas reciben en ‘ dicha estación dos tercias partes del agua necesaria, siendo esto causa de litigios y pleitos interminables sobre propiedad en los riegos que solo producen á estos pueblos gastos enormes y providencias mal cumplidas y peor observados. Ya por esta causa en 1777 los labradores de Motril solicitaron del Gobierno la construcción de una presa real en el tomadero de su acequia , pretensión que les fué negada ; y esta obra, realizable fácilmente en aquellas angosturas con 20 á 25,000 duros, solo podria ejecutarse por una sociedad, la GUAl hallaría pronto reembolso en el gran aumento de las aguas y en las mejoras que diera á mas de 8,000 marjales, boy de inferior cali dad, por los pantanos y transminos, que en ellos causa el r i o .

A media leg. del nacimiento de Guadalfeo parte una acequia de 3 ó 4 canales de agua , que al llegar á una cordillera frente á Herchules, cae poruñas simas ó conductos subterráneos para salir por las vertientes del r . Adra á las fuentes del L. de Merina deBuenbaron , proveyéndole y fertilizando unas 180 fan.

de vega. Esta es la primera agua que se utiliza del Guadalfeo, fuera de la que se aprovecha en los parages de su nacimiento y en otros pequeños recodos del r. , en los GUAles se cultivan algunos centenos y cebadas, cuyas siembras suelen estar cubiertas de nieves hasta el mes de abril. Después de aquella acequia parten las que riegan la vega de los Berchules , situado

en pendiente , y de 140 fan. de cabida , y mas adelante las que sirven para Narila y Cadiar, situado en llano y que juntas forman otras 350 fan.  en estos tres pueblos, la benignidad del clima hace ya mas rica y variada la p r o d . , y para el aprovechamiento y distribución de las a g u a s , no hay mas sistema, que las practicas y costumbres a n t . , acortándose en los años secos la que se dirige á Mecina , y supliéndosela que falta por medio de zanjas transversales en el r . , que á manera de presas hacen resaltar Jos transminos subterráneos. Desde Cadiar hasta Orjiva , se riegan y cultivan algunas tierras GUAndo las lluvias de invierno ofrecen en verano abundante caudal de aguas. En este último pueblo constituye su vega un gran recodo en declive sobre el Guadalfeo , y á lo que parece formado por la confluencia de los otros 5 r. que alli y un poco mas lejos se le unen esta vega , bastante rica en granos y aceit e s , y de cabida de 1,400 fan. , se riega por 13 acequias pequeñas que nacen de los r . confluentes , y por otra aun mas pequeñaque parte del Guadalfeo, y solo beneficia 146 fanegas la distribución de estas aguas se hace también por costumbre antigua y bajóla inspección de la autoridad local. De allí hasta su salida del tajo de los Vados, corre el r. sin otro aprovechamiento que el riego de algunas rinconadas , llamadas vulgarmente Islas , y de aquel parage entra en la vega de Motril, con cuyo nombre se entiéndela de esta ciudad y las pertenecientes á Lobres y Salobreña separadas de la primera por el r. Eslas v e g a s , muy apropósito para prod. exóticas, forman una gran llanura , que se estiende 1 3/4 leg. por toda la orilla del mar. La vega dicha de Motril, en número de 4,000 fan. , se riega por una sola acequia de 45 pies cúbicos de cabida y 2 y 3/4 leg. de l o n g . , la GUAl empieza á 420 varas del tajo de los Vados en una presa, cuyo mayor tragante es de 4,000 pies cúbicos de agua por minuto, y se dirige á SE. abasteciendo de paso á Motril esta acequia pertenece á los propietarios de su v e g a , quienes la gobiernan en junta general con arreglo á ciertas ordenanzas sancionadas en reales ejecutorias de 1561 y 1803 , manteniendo 9 empleados para su custodia y una diputación para el repartimiento de sus a g u a s , conforme á usos antiguos que se guardan desde tiempo de -os moros. Las vegas de Lobres y Salobreña, esta de i , 2 0 0 fan., y aquella de 450 , se riegan por otra acequia de 2 2 pies cúbicos de caudal y 1 1/4 leg. de estension que parte al SO. desde una presa situado en la márg. derecha del r . á 600 varas mas abajo de la de Motril con ella se beneficia primero toda la vega de Lobres, y GUA después unas 340 fan. d é l a de Salobreña, pues lo restante, | escepto 230 fan. que toman el agua del mismo r . , se riegan con varias fuentes, transminos del Guadalfeo esta acequia pertenece también á los propietarios de las dos vegas, quienes mantienen 3 empleados para su custodia , y por Jo respectivo á cada pueblo la gobiernan en j u n t a general bajo ciertos estatutos municipales, conservando una diputación para el repartimiento de Jas aguas , cuyo aprovechamiento tiene Lobres desde la salida del sol hasta las dos de la t a r d e , y Salobreña las restantes horas del dia.

Como se ha d i c h o , estas vegas son las únicas donde el Guadalfeo produce daños de donsideracion. Desde Pataura al mar corre el r. un espacio de 6,560 varas castellanas con 69 1/2 de desnivel en todo su curso , y 5 de elevación , término medio, sobre el terreno lateral á 100 varas de distancia de sus margenes, cuyo descenso sigue hasla 30 varas en el centro de la vega de Motril y 18 en la de Salobreña. Esta elevación , debida al gran caudal de arenas que , sin embargo de su desni vel aglomera de continuo el r . , es la causa principal de sus desbordaciones y de la inconstancia de sus corrientes, por los nuevos lechos que forma , concurriendo á ello el gran impulso que trae desde el tajo de los Vados, las tortuosidades y malas defensas del cauce y aun la repulsión que sus aguas reciben del mar en los grandes temporales del S O . , en cuyas épocas precisamente ocurren las mayores avenidas. Sin embargo de que estas causas han debido existir siempre , no hay memoria en los pasados siglos que refiera iguales estragos á los ocurridos ahora; y esto prueba que los antiguos, mas inteligentes y previsores, sabían conservar y reparar las márgenes del r. obligándolo á seguir por un mismo lecho. Hasta 1790 corría desde Pataura al S. SO. , concluyendo al pie de Salobreña; después varió á E. por un nuevo canal que siguió hasta 5 de enero de 1821, en cuya noche volvió á romper á su i z q . , abriéndose desde Pataura el cauce que hoy tiene , destruyendo mas de 7,000 marjales de labor. Para precaver de una vez sus inundaciones , en 1804 concedió el rey por 17 años la mitad y el noveno que le correspondía en los diezmos de algodón y vino de Motril y Salobreña , que importaron en arrendamiento 2.459,751 reales 29 m r s . ; y á pesar de esta suma solo una tercera parte se invirtió en su objeto, y aun esta en reparos mal concebidos y peor ejecutados que nada sirvieron para evitar la inundación de 1821 ; distrayéndose ó malversándose 1 la demás cantidad. En tal estado, solo una sociedad pudiera realizar las obras , dando al r . según se proyectó en 1819 , un canal recto y de 80 varas de lat. con fuertes vallados y alamedas en sus márgenes, el GUAl produciría un sobrante de 508 marjales de beneficio á la empresa después de la retribución que exigiese á otros 10,000 que aseguraría entonces. Al presente los sotos que ciñen al r. no bastan á impedir algunas inundaciones al a ñ o , y h a y el temor fundado de que vuelva á romper como en 1821, y destruya una ú otra vega.

A pesar de la importancia de este r . , ni un solo puente se encuentra en toda su long. , haciendo esta falda muy difíciles y arriesgadas las comunicaciones entre ambas riberas. GUAndo la conquista de los reyes Católicos habia uno de silleria y de 4 ojos frente á Velez de Benaudalla, el GUAl se hallaba roto y después fué compuesto varias veces por los propios de Motril , destruyéndose al fin totalmente , sin quedar otra cosa mas que un estribo que aun existe hoy. En 1815 se empezó otro puente cerca de Orgiva, y ya encimbrado, lo arrebató el r. en la avenida de 1821 , por lo que se intentó construirlo 1/2 leg. a! E. de dicho pueblo; y sin embargo de haber esta i blecido en aquel parage un portazgo que duró hasta 1836 , y producía 30,000 reales a n u a l e s , solo se levantaron 6 pilares ó machones de piedra sillar , de los que uno hay ya en tierra.

La gran cantidad de aguas y piedras que arrastra el r. en sus crecidas , su corriente y los grandes canalizos que foi m a , hacen muy costosa esta clase de obrasen su mismo álveo; por ello seria mas económica y aun estable la construcción de un puente colgante en GUAlquiera de los muchos parajes que la naturaleza ofrece en todo su canal, hallándose en particular uno muy á propósito por debajo de la fuente Colorada y al pie de la cuesta de Ja Solana, precisamente en la dirección demar- ¡ cada para la carretera que se está abriendo desde Granada á Motril.

El Guadalfeo conserva el mismo nombre que le dieron los ; árabes durante su dominación. En 15i0 se decia también r. • de la Sierpe , y á este nombre acaso aluden los de Garganta y baca de Dragón con que se llaman las angosturas de la loma d e J u b i l e y y la del tajo de los Vados. Hoy vulgarmente suele conocerse por r. de Cadiar desde su origen hasta la misma loma de Jubiley y mas adelante con los nombres de Orjiva, Valecillos , mas bien Valecillo, (este último nombre se suele dar en el pais á Velez de Benaudalla, para distinguirlo de los Velez de la provincia de Almería) y Motril, según va pasando por los término de estos tres últimos pueblos. También suele llamarse Rio-Grande. El rey de Aragón D. Alfonso I atravesó con sus huestes este r . en 1126 , y según relieren los hisloiadores árabes, al pasar sus profundas angosturas y cenagosos vados, dijo á sus caballeros « \oh qué gentil sepultura, si hubiera quien desde lo alto nos echase tierra encima.»

PETRES

Lugar con ayuntamiento de la provincia, audiencia terr., ciudad g. y diócesis de Valencia (4 4/2 leg.), partido judicial de Murviedro (1/2)».

SIT. en terreno llano al S y pie de una montaña llamada Ponera, batida por los vientos que bajan por el r. Palancia que pasa inmediato su CLIMA es templado y sano, aunque se padecen intermitentes. Tiene 172 CASAS, y sobre una pequeña altura el castillo ó palacio del señor barón de Petres; escuela de niños á la que concurren 34, dotada con 900 reales, otra de niñas, asistida por 24, con 500 reales de dotación; iglesia parr.

(San Jaime), servida por un cura de primer ascenso, de provisión ordinaria y una ermita (Sto. Domingo de Guzman).

Confina el término por N., E. y S. con el de Murviedro, y O. Gilet su esteuíiou de 1/4 de leg. de N. á S. y medio de E. á O. El TERRENO es llano, escepto la pequeña parte que tiene en la montaña de Ponera, y es de buena calidad. Los C A MINOS son locales, en regular estado. El CORREO se recibe de Murviedro PROD. trigo, maiz, alubias, patatas, vino, higos, algarrobas, seda y toda clase de frutas y verduras, IND. la agrícola , 5 tejedores, 5 molinos harineros, uno de aceite y un horno de pan cocer, POBL. 490 vec, 797 almas

CAP. PROD. I 181,025 reales IMP. 43,922. CONTR. 11,301

PESQUERA

v. con ayuntamiento en la provincia y diócesis de Santander (11 leg.), part, judicial de Reinosa (2), audiencia terr. y ciudad g. de Rúrgos (18) SIT. entre elevadas montañas; su»CLIMA es frió ; sus enfermedades mas comunes fiebres catarrales. Tiene 40 CASAS distribuidas en los barrios de Pesquera y Bentorrillo, la consistorial y cárcel; escuela de primeras letras dotada con 1,100 reales pagados por los padres de los 26 niños de ambos sexos que la frecuentan; iglesia parr. (San Miguel), servida por un cura de provisión del diocesano en patrimoniales; una ermita (Ntra. Sra. de Somaconcha) en los afueras junto á los escombros de un barrio de que toma nombre, y buenas aguas potables. Confina con los término de Sta.

Maria de Aguayo, Santiurde y Rioseco. El TERRENO es de secano y de segunda y tercera calidad por él corre un arroyo llamado Bumaldrido ó el Esego, que se une al Besaya; hay 2 montes de roble, abedules, avellanos y otros arbustos, varias canteras de piedra y prados naturales. Ademas de los CAMINOS de pueblo á pueblo cuenta la carretera real de Santander á Palencia recibe la CORRESPONDENCIA de Reinosa. TROD.  granos, legumbres y pastos; cria ganados de todas clases, y caza mayor y menor, IND. 2 molinos harineros, una fáb. de harinas,» una ferreria y trasporte de efectos comerciales, POBL. 50 vec, 230 alm». CONTR. •• con el ayuntamiento

PESAGUERO

Lugar concejo en el valle de Valdeprado, provincia de Santander, partido judicial de Potes, dióc de León, aud terr. y ciudad g. de Burgos; es cabecera del ayunt dejsu mismo nombre, al que se hallgn agregados los pueblos de Lerones , Barreda , Bendejo, Abellanedo, Calora , Cueva, Lomcña y Valdeprado.

Se compone de dos barrios llamados Pe.-agucro y la Parle, SIT. en una estiemidad del vade de Valdeprado á der. é ¡zq.

del riach. que baja por é!; su CLIMA es frió, pero sano. Tiene 28 CASAS; escuela de primeras letras por temporada; iglesia

parr. (S. Pedro), servida por un cura de ingreso y provisión real y ordinaria ; una capellanía de patronato particular con cargo de misas y sin residencia; dos ermitas (Ntra. Sra. de la Concepción y Ntra. Sra. del Carmen), y buenas aguas potables. Confina con Barreda, Abellanedo , Bendejo y Lomeña.

El TERUEXO es todo montuoso, cultivándose solo algunos espacios alrededor de los barrios. Los montes están cubiertos de roble, haya y encina segun las esposiciones y las alturas; por él corren las aguas de un arroyo que pasa por entre los dos barrios, y las de olro que baja de una montaña y se une al anterior un poco mas arriba de la Parte llamado Brez Los CAMINOS son locales. pnoD. t r i go , cebada, maiz, patatas, algun vino de mala calidad y pastos; cria ganados, y caza de varios animales; la cosecha del trigo no basta para el consumo, surtiéndose de Castilla de donde lo traen en cambio de maderas, IKD. 6 molinos harineros y el corte de maderas, POBL. 20 vec, 66 almas CONTR. con el ayunt

PERPUNCHENT

valle de la provincia de Alicante, partido judicial de Concentaina, encomienda de la orden de Montesa tendrá unas 2 horas de N. á S. entre las vertientes de Benicadell y las montañas de Planes; y casi 3 de E. á O. desde cl monte Azafor hasta el condado de Concentaina. En este último punto se encuentra su mayor anchura, y se estrecha sucesivamente hacia el E., terminando alli por montes y la garganta que lame el r. Alcoy. Todo él es montuoso, escepto las riberas del r. y por eso queda sin cultivo la mayor parte; mas cada dia va disminuyendo lo inculto por la aplicación de los naturales. Empezaron á beneficiar las porciones pingües; siguieron después aprovechando lomas y cerros y ahora suben por las faldas de los montesplantando en ellas viñas, higueras y otros árboles. Hubo antiguamente en el valle 4 pueblos que se llamaron Alquenecia, Benillup, Beniarraes y Llorja, habitados por mas de 170 familias quedan del primero algunos vestiglos, y del segundo 2 ó 3 malas casas, que abandonaron sus dueños para establecerse en Lorcha y Beniarres, como hoy se pronuncia, que son los únicos que existen, y describimos eu sus art. respectivos (V.).

PERNUY

ald. dependiente en lo civil y ecl. de la v. de Sort, (1 hora) ácuvo partido judicial corresponde, en la prov, de Lérida (27 4/2), audiencia terr. y ciudad g. de Rarcelona (4$ I/2J. SIT.

en la pendiente de una montaña muy alta y elevada una ho-a sobre la izquierda del r. Noguera Pallar esa , en CLIMA frió j donde le combaten todos los vientos en especial los del N. ¡ y O., y se padecen pulmonías ó inflamaciones. Tiene 3 C A – ¡ SAS y una iglesia dedicada á San Gcmau, y \arias fuentes naturales en el tónn. Sus conlines, TERRENO, PUOD. y demás son lo mismo que las de Sorl (V.;.

PERELLÓ

Lugar con ayuntamiento en la provincia de Tarragona (13 horas), partido judicial y diócesis de Tortosa (5), audiencia terr., ciudad g. de Rarcelona (44) SIT. en una hondonada circuida de montañas, con buena ventilación y CLIMA templado y sano; las enfermedades comunes son fiebres intermitentes, producidas pollas emanaciones de las lagunas que se forman en el término

Tiene 250 CASAS, rodeadas de un ant. y derruido muro; la consistorial, cárcel, una buena posada, propia del Estado, cuyas rentas fueron concedidas por el rey D. Carlos III para pagar la dotación de 8 rs vn. diarios al maestro, que dirige la escuela de instrucción primaria, á la cual concurren 60 alumnos; hay otra de igual clase asistida por 20 niñas, que pagan á la maestra una retribución convencional; una iglesia

parr. (la Asunción de Ntra. Sra.) de la que son anejas las capillas de la Ametlla y de la Ampolla, servida por un cura de ingreso de provisión real y ordinaria. El TERM. confina N. Vandellos del partido de Falset; E. y S. el mar Mediterráneo, y O. Tivenis y Tortosa; en él se encuentra , á unos 1,000 pasos de la orilla del mar, una magnifica casa con su oratorio ó capilla, que se bendijo el 25 de junio de 1845, hermoseando sus alrededores un estenso huerto poblado de algarrobos, olivos y frutales; también comprende este térm y su jurisd.

los dos barrios ó ald citadas de la Ametlla y la Ampolla. El TERRENO es de secano, de buena calidad y mucha parte montuosa ; la sierra de Cardó divide el término de Tivenis, que abunda en pastos para el ganado Hay varios CAMINOS locales ademas de la carretera general de Barcelona á Madrid.

El CORREO se recibe de la cap. de provincia y de la del partido los domingos, martes y viernes, por los carruages destinados á este servicio, PROD trigo, cebada, aceite, vino, miel, cera y algarrobas; cria ganado lanar, cabrio y vacuno; caza de perdices, conejos y liebres, y pesca del mar. IND.  4 molinos de aceite, POBL. 231 Vec, 1,141 almas CAP. PROD • 608,278 rs IMP. 23,976.

La posición fuerte de Perelló, punto necesario en la guerra de invasión sobre Cataluña, lo ha hecho figurar en las diferentes que han afligido al pais. La ocupación de Perelló por las tropas castellanas en la insurrección de 1640, fue notable.

Los catalanes se dispusieron en él á resistir á todo el ímpetu de aquel ejército Vandestraten fue á desalojarlos con un cuerpo de infantería y caballería; tomó las alturas del camino que dominan la campiña hasta el Coll, de modo que los socorros que pasasen á Perelló habian de ser necesariamente descubiertos. Los defensores de Perelló, á quienes faltaron socorros, dispuestos por la Diputación de Barcelona, aprovechándose de la ventaja que asiste á los defensores de su propio sudo, escusaron el gran peligro de que se vieron amenazados, desbandándose y retirándose á sus casas, para volver pronto á ocupar el mismo punto mas apercibidos para la resistencia. El marqués de los Velez se dirigió contra Perelló Ribera y Torrecusa se adelantaron con sus tropas y algunas piezas de artillería. Los de Perelló se defendieron todo el día con gran denuedo aunque fueron batidos con artillería, v por fin fueron entregados por la infidencia de uno que abrió una puerta á los castellanos. El pueblo fue incendiado v perecieron algunas casas. No obstante el ejército castellano lo dejó bien guarnecido al continuar su marcha.

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