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NAVALAGAMELLA

v. con ayuntamiento en la provincia y audiencia terr. de Madrid (7 leg»), partido judicial de Navalcamero (4), ciudad g. de Castilla la Nueva, diócesis de Toledo (11) SIT. en una pequeña hondonada, la combaten los vientos N. y E. el C L I M A es templado y susenfermedaues mas comunes, tercianas y pulmonías tiene 72 C A S A S de mediana construcción, distribuidas en varias calles y una plaza, hay casa de ayuntamiento, cárcel, escuela de primeras letras común a ambos sexos á la que concurren 40 alumnos que se hallan á cargo de un maestro dotado con 2,067 reales; una iglesia parr. rNtra. Sra. de la Estrella) con curato de entrada y provisión ordinaria, y 3 ermitas el Smo. Cristo de la Sangre, San José y San Miguel; el cementerio está en parage que no ofende la salud pública, y los veciudad se surten de aguas para sus usos de las de varios pozos y diferentes manantiales que se encuentran dentro y fuera del pueblo el T É R M . confina N. Fresnedillas; E. Valdemorillo; S. Guijorna, y O. Colmenar del Arroyo; se estiende una leg. de N. á S. é igual dist. de E. á O. y comprende bastante monte de chaparro y encina, un pequeño soto poco poblado; una deh. de 80 fan de estension, y bastantes prados naturales, que crian regular pasto para los ganados ; le atraviesa un r. llamado la Moraleja, y 2 arroyos titulados Valdeyerno y la Yunta; tanto los arroyos cuanto el r. desembocan en el r. Perales el T E R R F N O es de secano y de mediana calidad, C A M I N O S los que dirigen á los pueblos limítrofes el C O R R E O se recibe del Escorial, por balijero.

PROD. poco trigo, cebada, centeno y algo de aceite; mantiene ganado lanar, vacuno y de cerda, y cria caza de conejos liebres y perdices, IND. la agrícola, 4 molinos harineros v carrefería el C O M E R C I O está reducido ala esportacion de lo sobrante, é importación de los art. de que se 623,337 reales IMP. MUNICIPAL producto de cion ae lo sonranic, e importunan ^ — – • carece, P O B L . 83 vec, 287 almas CAP. PROD. 023,3.

35,488. C O N T R .  9’63 por 100. El P R E S U P U E S TO asciende de 6 á 8,000 reales que se cubren con el p propios.

NAVALAFUENTE

v. con ayuntamiento de la provincia, audiencia terr. ye. g. de Madrid ^9 leg.), partido judicial de Torrelaguna (4 1/2), diócesis de Toledo (2V) SIT. en terreno montuoso y calizo, al pie de los cerros que llaman de Buitrago , y 1 ¡i hora de la carretera de Madrid á Burgos le combaten con mas frecuencia los vientos S ; el C L I M A es sano tiene 44 C A S A S inferiores una plaza, casa de ayuntamiento, escuela de instrucción primaria común á ambos sexos á la que concurren 19 alumnos que se bailan á cargo de un maestro dotado con 400 reales anuales; una fuente de buenas aguas de las cuales se utilizan los veciudad

para sus usos, y una iglesia parr. (San Bartolomé) aneja á la de Cabanillas el cementerio está en parage que no ofende lá salud pública*, confina el T É R M . N. Cabanillas; E. Venturada; S. Guadalix, y O. Bustaiviejo se estiende 1 1/2 leg.

de N. á S., y 3,4 de E. á O. y comprende varias canteras de cal, 3 deh.; 2 de propios con monte de chaparro, y la otra titulada boyal de 400 fan. de estension, y diferentes prados con buenos pastos; le atraviesa de O. á E. un pequeño arroyo el T E R R E N O es de secano, calizo y bastante quebrado, C A M I N O S los que dirigen á los pueblos limítrofes en mediano estado el C O R R E O ‘se recibe de Torrelaguna por los mismos interesados, PROD.  trigo, cebada, centeno y algunas legumbres; mantiene ganado lanar y vacuno, y cria caza de conejos, perdices y otras aves, IND. la agrícola y un molino harinero el C O M E R C I O está reducido á la esportacion de losobrante,é importación de los artículos de que se carece.

POBL.  36 vec, 1 i# almas C A P . PROD.  623,337 reales IMP. 35,484 C O N T R .  según el cálculo general y oficial de la provincia 9’65 por 100 el P R E S U P U E S T O M U N I C I P A L asciende á 900 reales y se cubre por reparto vecinal

NAVÁFRIA

puerto en la provincia de Madrid, partido judicial de Torrelaguna tiene principio próximo ala Y. dé ¿ozoya, y atravesando por las sierras carpetanas, termina en Navafria, pueblo de Castilla la Vieja; es de 3 leg. de largo, y de áspero y muy difícil camino.

NAVACERRADA

y. con ayuntamiento de la provincia, audiencia terr. v ciudad g. de Madrid s leg. , partido judicial de Colmenar Viejo 5), diócesis de Toledo (16) SIT. en un valle circundado de alamedas y prados, y al pie del cerro de la Maliciosa ; le combaten con mas frecuencia los vientos N.; el C U M A es muy frió y sus enfermedades mas comunes dolores de costado, pulmonías y reumatismos; tiene 40 CASAS inferiores, inclusa la de ayunt,, escuela de instrucción primaria común á ambos sexos, á la que concurren 20 niños y 10 niñas, que se hallan á cargo de un maestro dotado con I.X25 reales; tres fuentes de buenas aguas, de las cuales se utilizan los veciudad

para sus usos, y una iglesia parr., Ntra. Sra. de la Natividad, aneja de la dé Cercediila, en donde hay un teniente que se destina para su servicio confina el T É R M . N. los puertos de Guadarrama á 1 leg. y el de su nombre y E. Cercediila á 1/2; S. Collado, Mediano á I y O. Becerrifá I ‘2; comprende la fonda y el portazgo de Navacerrada; y brotan en él infinidad de fuentes de esquisitas aguas-, el T E R R E N O es muy quebrado v de calidad arcillosa CAMINOS los que dirigen á los pueblos limítrofes. y el de Madrid á la Granja que pasa inmediato al pueblo C I C O R R E O se recibe en Guadarrama por un veciudad qué ajusta el ayuntamiento P R O O . trigo tremesino , centeno, patatas, legumbres y pastos; mantiene ganado cabrío y vacuno y cria caza de perdices, venidos y corzos IND. lá agrícola y fab. de carbón; el C O M E R C I O está reducido á la esportacion de maderas de pino y carbón, é importación de los artículos de primera necesidad de que se carece en la v, P O B L . 10 vec, 158 almas C A P . PROD. 319.3 VI rs IMP. 46,704. C O N T R . según el cálculo general y oficial de la provincia 9’65 por 100.

NAVA (LA)

deh. con casa de labor en la provincia de Madrid, partido judicial de Torrelaguna, término jurisd. de Madarcos se compone de buenos pastos y monte de chaparro.

GALERIA DE PINTURAS DEL SR JOSÉ MADRAZO (HISTORIA DE MADRID)

(Paseo del P r a d o , jardin del TívolL.) Esta colección, sin duda de las mejores que existen e n l a corte propias de particulares, además de ser numerosa, tiene el principal requisito de ser muy escogida y compuesta de autores clásicos de las mas acreditadas escuelas antiguas de Europa, como son las Italianas , la Flamenca y las Españolas los cuadros que la componen son todos originales, habiendo entre ellos crecido número que tenían gran celebridad en las colecciones á que anteriormente pertenecieron y cuya procedencia es muy conocida. Si á esto se a ñ a d e , «que por lo general tanto los «cuadros grandes de galería como los pequeños llamados de gabinete han sido comprados por el mismo señor Madrazo á los descendientes de los magnates, para quienes se pintaron, fácilmente se concebirá que su conservación n a da deja que desear. Pero como la enumeración y descripción de estas o b r a s , entre las cuales figuran tablas antiguas dc los primeros tiempos de la pintura al óleo, y lienzos de la mas iloreciente época de las artes, sena demasiado p r o lija , nos limitaremos á citar las mas dignas de mención, clasificándolas por escuelas. .

ESCUELAS ITALIANAS. De Pedro Perugmo. La Virgen con el niño J e s u s , cuyo cuadro perteneció á Carlos I , rey de Inglaterra, conservando grabada en su respaldo la cifra y la corona. De Rafael de Urbino y de su discípulo el Palor e. Una Sacra Familia. De Bernardo Lovino. El nacimiento de Jesus adorado por la Virgen y San José. De Cesar de Sesto. Un r e t r a to de señora. Det Coreggio. La Virgen teniendo en su regazo al niño Jesus á quien un ángel presenta unas frutas. De Miguel Ángel y Marcelo Venustí.

Jesus muerto en la Cruz llorado por la Virgen, San Juan, la Magdalena y dos ángeles. De Andrés del Sarto. Retrato de Alejandro de Médicis, primer duque de Florencia. Jesus muerto reclinado en el regazo de la Virgen, llorado por las Marías, el Evangelista, José y Nicodemus. La Virgen, el n i ño Dios y San Juan Bautista. De GattL. Un r e t r a t o de hombre con b a r b a , color castaño oscuro , gorra y vestido n e gro.

De Antonio Razzi, llamado el Sodoma. La Virgen sentada en un trono con el niño Jesus en su regazo , Santa Clara arrodillada á sus pies , y detras de pie derecho el a r cángel San Miguel con la balanza, viéndose tambien al diablo en un ángulo del cuadro. De Perino del Vaga. El niño Dios adoradopior la Virgen y San José. De Tiziano. El r a p to de la ninfa Europa por Júpiter transformado en toro. El r e t r a t o de medio cuerpo de la duquesa de Alba, esposa del famoso gobernador de los Paises-Bajos. Una ofrenda de la naturaleza á la diosa de la Hermosura. La casta Susana en el baño. Un retrato de medio cuerpo del Dux / l e Venecia Andreo Gretti, y otro de su muger; ambos de gran mérito.

El retrato de medio cuerpo de un escultor. El de Margarita Vangest, duquesa de Florencia é hija natural de Carlos V. De Pordenone. El prendimiento de Jesús en el monte de las Olivas. De Pablo Veronés. El martirio de San Ginés presenciado por mucha gente y soldados. El retrato del famoso Bragadino, capitán Veneciano , y el de su esposa. El nacimiento de Venus, cuadro alegórico de complicada composición.

Boceto sobre papel de una Magdalena penitente. Del Tintoretto. El entierro del Señor. El r e t r a to de un caballero desconocido vestido de negro. Un Descendimiento. La Virgen presentando á su divino hijo niño una santa mártir.

La visitación de Santa Isabel á la Virgen. De Andreo SchicavonL.

Un asunto mitológico en que Diana arrodillada p i de á su hermano Apolo alguna gracia, mientras que una ninfa camina con un cesto de flores. De Doso Dosi de Ferrara.

Una colección de diez asuntos, en otros tantos cuadros, sacados de la Eneida de Virgilio L.» Neptuno aplacando la tempestad que levantó Eolo contra los troyanos 2.» Los troyanos salvados de la tempestad, preparando para el banquete los venados muertos por Eneas 3.° El incendio de Troya 4.° La entrevista de Accio con Anquises y* Eneas en Délos á la entrada del templo de Apolo 5.° El arribo de los Frigios á las islas Stiojadas 6.° La llegada de Eneas á Sicilia 7.° Becomposicion que hacen los Frigios de sus naves 8.° Entrada en el Infierno, de Eneas y la Sivila Cumea 9.° Eneas contemplando los tormentos de varios condenados después de atravesar la laguna Stigia 10. Entrada de Eneas en los Elíseos con el ramo de oro en la mano. Esta preciosa colección, ademas del interés que ofrece, tanto por su mérito artístico, cuanto por lo raro y buscado de las obras de su autor , de las que no se conoce ninguna en España , tiene la muy aprecíame circunstancia de haber sido pintada por Doso Dosi para adornar el friso de un gabinete del palacio ducal de Hércules de Ferrara , y de haber pasado después á la galería de los príncipes de Borghese en Boma, donde la adquirió el Sr. Madrazo. De Tadeo Zuccaro. El bautismo del eunuco de la reina Candace.

Dc Jacobo Bassano. El Señor escarnecido por los sayones cuando le presentaron la caña por cetro , cuadro de gran mérito. De Jxandro Bassano. Las cuatro estaciones del año representadas en una colección de igual número de cuadros, siendo del mismo autor otros cuatro cuadros en que se figuran los cuatro elementos. Del Guerieno. Un milagro de San Pedro resucitando á una muerta que le presentan sus desconocidos parientes. La Virgen con el niño Dios, San Andrés y San Francisco. San Pedro en la cárcel. Del Caravaggio.

Una Sacra Familia. Jesus presentado al pueblo. De Palma, el joven. Un r e t r a to de una dama veneciana. De Julio César ProcacinL. Su propio retrato. De Ludovico CaraccL.

El martirio de San Lorenzo y el de San Pedro. De Anibal CaraccL. El r e t r a t o de D. Antonio Arias Sotelo, maese de campo del tercio de infantería española del reino de Ñapóles. El de D. Carlos de la Gata, maese de campo de un tercio de infantería napolitana. Andrómeda horrorizada á la presencia del monstruo que la queria tragar. De Lanfranco.

Una alegoría de la muerte sobre pizarra. Del Albano.

La Anunciación. De Salvator Bosa. Estudio de ancianos y soldados italianos. De Guido BenL. Hipómenes y Atalanta en el momento de ir esta á recoger una de las manzanas de oro que aquel le arrojó para vencerla en la carrera. Apolo desollando á Marsias después de haberle vencido en el certamen músico. La Magdalena en éxtasis sostenida por un grupo de ángeles. San Juan Bautista. De Pedro de Cortona.

El retrato del Papa Urbano VIIL. El sacrificio de efigenia.

De Andrea Vacaro. La adoración de los Magos. La degollación de los inocentes. De BomanellL. Venuscon Adonis separándose para la caza. De Solimena. La Santísima Trinidad.

De Ciro FerrL. Santa Mónica adorando á Cristo clavado en la cruz. De Benedito LuttL. El martirio de un santo.

Un santo joven , por cuya intercesión brota agua de una peña. De Francisco VannL. Agar é Ismael cuando el ángel ia mostró el agua para apagar la sed del hijo. De Gaspar Dughet llamado el Pusino. Un pais que representa una de las cascadas de Tívoli, viéndose en la p a r t e superior el ten> pío d e j a Sivila. De Andrea JmcatellL. Un pais risueño con pequeña cascada. De Bartolomé CarduccL. San Zacarías y Santa Isabel. De TrevisanL. San Carlos Borromeo abrazado á un santísimo Cristo. De Polidoro de Caravaggio. Las hij a s de Lot. De Antonio del Solé. Descanso de mercaderes en un pais frondoso y quebrado. De Guido CagnaccL. La Magdalena arrepentida.

ESCUELAS FLAMENCA , HOLANDESA , ALEMANA Y FRANCESA .

—De Hugo Vaudes Goes. La Anunciación de la Virgen. La aparición de Jesus á la Virgen después de su gloriosa resureccion.

De Boger Vaudes Weijde. Jesus muerto clavado en la cruz y su Santísima Madre desmayada sostenida por San Juan. De Lucas de Leiden. Jesus muerto en la cruz llorado por la Virgen, la Magdalena y el Evangelista. Jesus muerto en los brazos de la Virgen, con San Juan y la Magdalena.

De Gerónimo Bosco. Alegoría de la intemperancia.

Banquete de hombres y mujeres en que están personificados los efectos del embrutecimiento. Jesus arrojando del templo á los mercaderes. De Quintín Metsis. Un avaro recreándose en contar su dinero. De Alberto Durero. Jesus en el atrio de la casa de Caifas con los ojos vendados. De Miguel Coxie. Adán y Eva después de arrojados del Paraíso.

El niño Abel mamando de una cabra. De Francisco Floris. San Gerónimo en el desierto haciendo oración dent ro de una gruta. De Guillermo Keil. San Gerónimo escribiendo sobre las santas escrituras. De Francisco Sneydereales

Un lobo haciendo presa á un perro en el pescuezo Una cabra dando de mamar á un lobito. Dos perros persiguiendo á unjavato. Varios javatos huyendo de los perros, mientras uno de aquellos es cogido por la oreja de un perro.

Riña de un gallo y un p a v o ; dos pollitos los imitan , y otros corren en torno de la gallina. Un lobo apoderado de un venado y acometido por varios perros , cuyo cuadro es uno de los’mas bellos de la mano de SneydersI Fábula del perro que soltó el pedazo de carne que llevaba en la boca por coger el que se le reflejaba en el agua. Un pavo y un gallo estando para acometerse. De Pablo de Vos. Pais con caserío tres milanos acometen á una gallina rodeada de sus polluelos.

Gran cacería del javalí acometido por perros y cazadores.

De Jacques D’ arthois. Pais con un ermitaño sentado en una piedra escribiendo un libro. De Petter Snayereales

Pais en que un ermitaño sale de una gruta cargado-con una cruz y grillos en los pies ; por las manoplas, cota de malla y melena, parece un caballero cruzado. Retrato del marqués de Leganés en su tienda de campaña , armado de medio cuerpo arriba. Alto de soldados de caballería en una venta. Un combate de caballeria. De Pedro Pablo Rubens.

Una cacería del javalí de Calidonia por Meleagro y Atalanta seguidos de sus perros. Santa Cecilia cantando al órgano con varios ángeles. La Caridad representada en una matrona rodeada de niños. El Nido de amores ó sean tres graciosos niños con una linda niña sentado? en tierra juganoo con un corderito debajo de una guirnalda de frutas y – gumbres; bellísimo cuadro. Diana cazadora cercada de su ninfas , una de las cuales es acometida por un sátiro. ^ Virgen con el niño sobre n u b e s , rodeada de ángeles que forman una guirnalda. De Antonio Van-Dick. Jesus difunto en brazos d é l a Virgen, acompañados de un angelito, la Magdalena y San Juan. La Virgen con su divino hijo en el regazo adorado por el niño San Juan. Retrato de Maria de Medicis, reina de Francia. Otro de un caballero genovés vestido de negro con una carta e n l a mano izquierda donde está escrito su nombre; admirable retrato. Otro de Doña Polixena Spinola, mujer del primer marqués de Leganés, y otro bellísimo de este señor, armado y en arrogante apostura con el bastón de mando en la mano derecha como g o bernador que era de Flandes. De Jacques Jordaens. El Olimpo presidido por Júpiter. De Gerbrandt Vauden. Booz r e cibiendo á Rut cargada con sus espigas. De David Teniereales

Una partida de caza. Un cuerpo ae guardia. De P. Neefs.

Interior de un templo gótico. De Van de Velde. Un combate naval entre españoles y holandeses. De Gerardo Seghereales

Un cuadro que representa los cinco seutidos corporales, y otro á unos militares entreteniendo á una dama con el j u e go , la música y el licor. De José Momper. Pais montuoso y quebrado. Otro del mismo género en el que se ve á un ermitaño arrodillado ante una cruz. De Antonio Moro. Un r e t r a t o de Isabel de P o r t u g a l , mujer de Carlos V. De Volfgang Hauber. Retrato de Antonio Hundert, fundador de una casa de beneficencia. De Juan Breughel. Los cuatro elementos. Una sacra familia con dos ángeles tocando instrumentos, por Sebastian Franck. Una matrona con un genio simbolizando el Asia. El jardin en que se apareció Cristo á la Magdalena. Un paisage con una bellísima sacra familia, y varios ángeles llevando frutas y flores al niño Dios , cuyas figuras están pintadas por Yan-Dick. De Pablo Bril. Un paisage con figuras alegóricas al amor y á la muerte. De Enrique Andriessens. Una Sacra Familia. De Juan Miel. Una marcha de soldados entre un castillo y un lago. De Pedro de Laar, llamado el Bambocho. Varios pastores conduciendo su ganado á la salida de una gruta.

Un baile de paisanos al ponerse el sol. Be Wildens. Un paisage frondoso con dos figuritas que representan al sátiro Pau persiguiendo á la ninfa Siringa. Dos grandes vistas de Amberes, la una por el lado de tierra v la otra por el de la Escalda, adornadas de gran variedad de figuras. De Daniel Van Alsloot. Un paisage con Orfeo rodeados de muchas especies de animales encantados de la armonía de su lira.

De Lucas Valkemburg. Jesucristo en el Calvario entre los dos ladrones, cercado de tropa de caballería y de multitud de gentes. De Gerardo Honthorst. San Pedro en oración.

De Juan Bautista Tranh. El rey Salomón adorando los ídolos, rodeado de sus mujeres. El prendimiento de Sansón por los filisteos después de haberle cortado Dalila el c a b e llo.

De N. Boos. Un pais con una gruta en la que se ve un altar, un aldeano rezando y otro esperándole á la entrada con un macho cargado. Una cabana con el rebaño y los pastores. De Moncluron. Un pais con un hermoso bosque á la orilla de un r i o , un camino por donde transitan un c a ballero c o n s u dama y comitiva, apeados de un coche que se ve e n t r e los árboles, y de la parte opuesta algunos aldeanos.

De Jorje Van Son. Una mesa de piedra con un t a piz de seda azul y encima ciruelas , granadas y un racimo de uvas blancas,»dos copas de c r i s t a l , un gilguero picando un grano de uva, y por último un áspid cubierto en parte por unos pámpanos parece lanzarse sobre el gilguero.

De Juan BottL. Un hermoso paisaje con dos figuras de anacoretas , las cuales están pintadas por su hermano Andrés.

Del estilo de Bembrandt. Un paisage con dos bellas figuras Rué representan al profeta Elias y a un ángel presentándole el alimento. De Luis Bakhw/sen. Una marina en calma con muchos buques. De Bartolomé Bremberg. Una marina e n que se carena un buque debajo de un castillo arruinado.

De Claudio de Larena. Un puerto de mar con un peñasco y sobre este un castillo. De Lucas Van Udem. Un pais frondoso que atraviesa una vacada con sus pastores. De Nicolás Poussin. Un r e t r a t o de su amigo el pintor Pedro Mignart.

Una Sacra Familia. Apolo abrazando á Dapne , el rio Peneo su padre la llora, y Cupido dispara una flecha de amor funesto á Apolo. De un imitador de Poussin. La m u jer adúltera presentada á Jesus por los fariseos. De Mr. Valentín. Una reunión de cuatro soldados y una gitana d i ciendo la buenaventura á uno do ellos. De Rafael Mengs.

861 El boceto del gran cuadro de la Ascensión de Cristo , que pintó para la iglesia del palacio de Dresde. Un bellímo r e trato de D. Americo P i n i , ayuda de cámara del rey Carlos IIL. Otro sin concluir de D. Felipe de Castro primer es – cultor del espresado rey; y otro tambien bosquejado del mismo Mengs.

CUADROS DE LAS DIVERSAS ESCUELAS ESPAÑOLAS, De Correa. La Virgen y San José adorando al niño Dios recien nacido, viéndose en lontananza los pastores con sus rebaños de ovejas escuchando al ángel que les anuncia el nacimiento del Mesias. La adoración al Señor de los santos r e yes magos. De Luis de Bargas. Santa Eufemia mártir con la palma en la mano. De Alonso Sánchez Coello. Un retrato de Felipe I I I , siendo príncipe, armado de medio arriba con el morrión sobre la mesa. De Juan Fernandez de Navarrete Santo Tomás Apóstol leyendo un libro. De Bartolomé González.

La Virgen con su divino hijo en gloria, y varios ángeles mancebos dándoles música. Del divino Morales. El Ecce-Homo en b u s t o , obra bastante bella. De Juan del Castillo. Asunto místico. De Vicente Carducho. Retrato en busto de un viejo. De Francisco Zurbaran. Una Sacra Familia, en que la Virgen tiene eu su regazo al niño Jesus, á quien el niuo San Juan vestido de pastorcito con un c o r – derito á los p i e s , besa respetuosamente la mano; cuadro bellísimo. Jesus niño sentado en un banquillo esprimiendo se con una mano la sangre de un dedo de la otra que se ha pinchado, mientras hacía la corona de espinas que tiene sobre sus muslos, aludiendo á la que mas adelante debia derramar en el Calvario; cuadro precioso lleno de espresion.

La Virgen niña sentada con una almohadilla sobre sus muslos , y en esta una fagita de lino blanca en la que se ven v a rias crucecitas bordadas, habiendo interrumpido esta labor para j u n t a r sus manilas y elevar sus ojos al cielo en actitud de oración; á su izquierda tiene un vaso con rosas y azucenas, y un cestito de la l a b o r , y á la derecha un búcaro de agua la escena de este cuadro no puede ser mas tierna é inocente. La cabeza de San Juan Bautista. De Eugenio Caxés. La Asunción de la Virgen con los apóstoles al rededor del sepulcro. De Diego Velazquez. Retrato en busto de la infanta Doña Maria de A u s t r i a , después reina de Ungria.

Otro del conde-duque de Olivares. Otro de un caballero de Santiago con anteojos. Un pais en que se vé á Adonis con el carcaso y el arco á la espalda, en una mano una lanza, y á sus pies un paleto rendido por perros. Retrato de una d a ma vestida de cazadora con su trahilla de perros y su escopeta.

Otro de la condesa de Monterrey pintado en Roma.

Los hijos de Jacob presentando á su padre la túnica ensangrentada de su hermano José. De Alonso Cano. Un descendimiento.

Dos cuadros de los cuales el uno representa el Ecce-Homo, y el otro á su Santísima Madre contemplándole llena de dolor estas dos obras son de las mas bellas que ejecutó Cano en dibujo, espresion y colorido. De Miguel Gerónimo de Ciezar. San Francisco alcanza la gracia de la Virgen para abrazar á su divino hijo Jesus. De PedrodeMoga Una Sacra familia. De Orrente. Cuatro cuadros que representan ; la construcción del Arca de Noé; la entrada de los animales en ella; el diluvio Universal, y la familia de Noé construyendo una cabana después del diluvio. De Juan Riba, lta. Cristo clavado en la c r u z , la Virgen y San Juan. De Ribera llamado el Españoleto. San Sebastian en su martirio atado á un árbol. San Pablo primer ermitaño; cuadro de gran mérito. Un filósofo con un papel en la mano. Diana y Endimion; cuadro notable por haberse ocupado muy poco Ribera de asuntos mitológicos. De Antonio de Pereda. Entierro del Señor; José y Nicodemus acompañados de la Virgen y las Marias, van á depositar el Santísimo Cuerpo en el sepulcro. De Murillo. Una colección de seis cuadros que representan los asuntos siguientes L.» Job arrojado en un estercolero se ve insultado por su mujer 2.° Moisés sobre la cima del monte Sinay, cubierto de una espesa nube que despide relámpagos de una luz ardiente, recibe las tablas de la Ley, y en lontananza se ve el pueblo adorando el b e cerro de oro» 3.° El joven Tobias llevando el pez en une mano atraviesa, acompañado del Ángel, un hermoso paisage , dirigiéndose á la casa de Rafael con el perro que les s i gue 4.» La casta Susana sorprendida en el baño por los dos viejos 5.» Daniel en la gruta de los leones 6.° El Ángel se aparece en sueños á San José y le ordena partir en nombre de Dios al rayar el a l b a , en compañía de la Virgen y del hijo para salvar a este de la persecución del impío Herodes.

Grupo de dos angelitos sobre unas nubes. Un r e t r a t o en busto de persona desconocida. El calvario; Jesus muerto ya en la cruz enmedio de los dos ladrones está rodeado de soldados, de sayones y de pueblo; la Virgen con las Marias y San Juan en dolorosas actitudes fijan sus ojos en el Señor, cuyos pies, abrazada en la c r u z , besa é inunda de lágrimas la arrepentida Magdalena; viéndose por último en el primer término un grupo de soldados jugando á los dados las vestiduras del Redentor cuadro capital y de los mas bellos de este gran pintor. San Pedro pintado tambien por Murillo cuando imitaba á Ribera. De Herrera, llamado el viejo, tn San Gerónimo con un Cristo en la mano, y á sus pies el león rugiendo. De Juan de Valdés. La predicación de San Juan Bautista. La aparición del ángel en el templo á Zacarías.

La visitación de la Virgen á Santa Isabel. El banquete de Herodes delante del cual baila su hija Salomé; cuadro bellísimo. De Mateo Cerezo. Un estasis de la Magdalena, con muy bello colorido. San Gerónimo haciendo penitencia delante «de una cruz. De Bartolomé Román. San Andrés con la c r u z , y en lontananza su martirio. De José Antolinez. La Degollación de los niños inocentes. La entrada de Jesús en Jerusalen. La Virgen. El arcángel anunciando á la Virgen su alta misión. De Francisco Antolinez. La adoración de los pastores. De Claudio Coello. La Anunciación de la Virgen.

El Salvador instituyendo á San Pedro cabeza visible de la iglesia. De Escalante. La Concepción enriquecida de muchos grupos de ángeles con los atributos de la inmaculada.

Los desposorios de S t a . Catalina con el niño Dios. De Arellano. Varios cuadros de llores. De Ignacio triarte. Un bellísimo paisage en la hora de la salida del s o l , copiado de otro dc Claudio de Lorena. De Goga. Un peregrino descansando sobre una piedra, pintado en su mejor tiempo.

Muchos de los cuadros italianos de esta interesante c o lección fueron adquiridos por el Sr. Madrazo durante su permanencia en Roma en los años de 1803 al 4814; y la rica colección de cuadros flamencos la ha ido formando lentamente por adquisiciones sucesivas. El Sr. Madrazo es a d e mas poseedor de una preciosa colección de dibujos antiguos originales de todas las escuelas y de otra de estampas r a ras, en la que abundan las obras de los grabadores mas afamados desde el descubrimiento del grabado hasta nuestros dias. No es menos interesante su escogida biblioteca por el crecido número de obras artísticas que contiene, entre las cuales mencionaremos particularmente los t r a t a d o s escogidos y selectos de todas las t r e s nobles artes antiguos y m o dernos , las galerias y museos mas célebres de Europa, y las obras de antigüedades, publicadas desde los primeros tiempos, siendo muchas de ellas de ediciones muy raras en el dia

MUSEO NACIONAL (HISTORIA DE MADRID)

El proyecto de formar en Madrid un Museo central, en el que se viesen reunidas las obras de los muchos profesores, celebres que España ha producido, era un pensamiento feliz que por desgracia no llegó á realizarse; aunque no hubiera sido difícil por el considerable número de cuadros que existían en los conventos á c u v a sombra, preciso es confesarlo, se formaron los artistas. Varios hay muy apreciables que no tienen cuadros ni en el Museo del del Prado ni en e s t e , limitándonos á citar al cartujo Diego de Leyva, autor escasamente conocido y cuyas pinturas «ricas de invención como dice el gran crítico Don Antonio Ponz, y de hermoso colorido» pudieran colocarse entre las mejores que se conocen de la escuela española , como lo prueban las que se conservan en Burgos. Los inteligentes deseaban que no solo se hubiesen clasificado los cuadros del Museo nacional por escuelas, sino tambien atendiendo á que se marcase la historia del arte. Pudo en nuestro concepto h a berse hecho todo esto sin despojar á varias capitales de p r o vincia de sus museos particulares, puesto que eran tantas las Pinturas que encerraban los conventos, que para todo habia.

Mas lejos de formarse el verdadero Museo Nacional, han d e saparecido en todas partes no pocas pinturas , y en este Museo llegaron á reunirse unos 900 cuadros, procedentes de los conventos de la provincia á los que se agregó la bella colección de Don Sebastian Gabriel de Borbon. Por real orden de 3′ de diciembre de 1837 se destinó el edificio que fue convento déla Trinidad para depositar en él los objetos artísticos, jjue la j u n t a de profesores creada en 13 dc enero de 1836, h a bía reunido dc los conventos suprimidos quedando instalado el nuevo Museo en 24 de julio de 1838. Muchas reformas sufrió posteriormente el establecimiento, habiendo estado cerrado largo tiempo, durante el cual se practicaron varias obras, entre lasque se cuenta el haber dado luces al claustro alto abriendo lucernas en las bóvedas para utilizar las p a r e – oes que dan al suntuoso patio. Se formaron igualmente varias salas v se abrió al público el Museo semanalmente habiéndose celebrado en el magnífico salón, formado con el cañón de l a grandiosa iglesia la esposicion de pinturas en 1847 según nemos referido. Corta ha sido ciertamente la duración de e s t e notable Museo que se halla al presente sin local, pues el que ocupaba se ha destinado pata el Ministerio de Comercio Instrucción y Obras públicas. Habiéndose tratado de trasladarlo al Museo del P r a d o , se han hallado obstáculos insuperables, (siendo uno dc ellos la falta de espacio) de manera que el Museo Nacional, sino hay una mano benéfica que atienda ala conservación de las presiosidades que encierra; quedará oscurecido sin ser útil al público. Antes de pasar á oar una e x a c t a , si bien sucinta noticia de los cuadros y e s culturas, que mas de una vez hemos tenido el gusto de e x a minar, permítasenos hacer una digresión para espresar que l a comisión de profesores, que en un principio tuvo á su cargo este Museo, cesó en 18 de abril de 1843, habiéndose nombrado un director, cargo que desempeñaron sin sueldo primero el Señor Don Joaquín Iñigo, y después el Señor Don Javier de Quinto. Para los gastos así del personal como o r dinarios y estraordinarios señalaron las Cortes 95,200 r s . en 1842. Entre los cuadros de este Museo, se distinguen 2 magníficos de Zurbaran; un r e t r a t o de Don Juan de Austria y otro de la infanta Doña Margarita; de Velazquez; un bellísimo pais de Claudio de Lorena ; San Francisco de Paula y el retrato de un general de Ribera; llamado el Españoleto; Sant a Maria Egipciaca, de R i e c i ; San Francisco y San Antonio, de Coello; San Fernando de medio cuerpo, de Murillo, la famosa pintura del mismo autor que espresa la concesión del jubileo déla Porciuncula; varios bodegones, de Melendez, el desendimiento, de Juanes; San Bernardo y Nuestra Señora con el niño, de Cano; de quien es tambien el retrato de un fraile; un desendimiento y una Magdalena, de P e r e d a , San Sebastian, de Sebastian Muñoz; la Asunción, del Greco; un alquimista de Teniers; un Sansón, de Bubens; la muger adúltera, de Ticiano; retrato de Carlos I I , de Carreño; una transfiguración pequeña, dejulio Romano que sirvió de p u e r ta; el de Sebastian Muñoz q .e estuvo en el Carmen calzado, y representa de cuerpo presente á Doña Luisa de Orleans, esposado Carlos II con una medalla en la p a r t e superior q ue contiene el retrato de la misma señora, y por ultimóla célebre transfiguración de Julio Romano, que perteneció á las monjas de Santa Teresa, en cuyo retablo mayor existió hace pocos años.

Los principales cuadros de este Museo, ademas de los referidos según la noticia que nos remitió á principios de •1844 el Señor Quinto, consisten en la colección completa de los medios puntos de Vicente Carducho, que r e p r e s e n t an la vida de San Bruno y martirios de religiosos de su orden, se pintaron para la cartuja del Paular, en otras muchas p r o ducciones de este mismo autor, y en varios y muy notables cuadros de los célebres pintores españoles , J o s é u e Ribera, Murillo, Zurbaran, Alonso Cano, los dos H e r r e r a s , Correa, Juan de J u a n e s , Pantoja de la Cruz, Becerra, Mayno , G i – r a l t e , Carreño, los dos Rizzi, Camilo , Pareja, Tristan, R ¡ – b a l t a , Antolinez, Escalante, Ziezar, Miranda,Orrente,Salmerón , Pedro Atanasio, Sebastian Muñoz, Antonio del Castillo, Pereda , Zerezo, Alonso del A r c o , Leornardo, Palomino, Bartolomé Boman, Lanclarcs, Eugenio Caxes, los dosCoellos, Sánchez Cotan, Castillo, Saávedra, Arellano, Valdes, Mateos, Eugenio Orozco, Menendez, Diaz Moran, (ionzalez. Donoso, Carbajal, Arias, S o l i s , J u a n Bautista Ribera, Romero , Blas Muñoz , Rodriguez , López Blanco, Ignacio Buiz, Parla , Bargas, Garcia , Dionisio Alfaro , M e n a s , Bayeu, Goya, Ponz Camarón, Zacarias Velazquez, y diferentes otros de los artistas estrangeros Julio Romano, Ticiano, Palma, Alberto Durero, Lucas de Holanda, Volterre , el Giiercino , Rubens, Vandich , Andrés Pauli, Gerardo Lanotte , Tiépolo, el Greco, Martin de Voss, Angelo Nardi, ü i p i , Suiders, Banden, Teniers, Ranspe , Pietro Tempestas , Bandepere, Verbeck, Crayer, Bayeu, Jordán y otros no menos distinguidos profesores.

Entre las obras de escultura sobresalen una Magdalena atribuida á Alonso Cano, un San Francisco do Regis difunto de Cornachini y un San Francisco de Asis, de Agreda.

MUSEO REAL (HISTORIA DE MADRID)

ñ u s c o R e a l (paseo del Prado). El amor á la g l o r 1 ^ .^ sus dominios y al lustre v esplendor de las bellas artes nrzu concebir al gran Carlos Hl el provecto de adornar el Dciiu paseo del Prado, conocido por el de San Gerónimo nasi 1768, con un suntuoso y magnífico Museo de Ciencias na Urales, que se puso en ejecución bajo la dirección oe b arquitecto mavor el célebre Villanueva. Esta obra se conu nuó en el reinado de Carlos IV ; pero la guerra de la Independencia impidió su.conclusion. Su capacidad y situación convenientes al enemigo para objetos bien distintos de su instituto é incompatibles con la conservación de sus bellezas, ocasionaron multitud de deterioros en su fáb., que se completaron con la sustracción de todo el emplomado. Descubierto y abandonado á la inclemencia durante los años de la dominación francesa, reconcentrándose en sus bóvedas todas las lluvias, arruinaron la mayor parte de ellas en todas sus alturas y se preparó igual suerte á las pocas r e s tantes, como indudablemente hubiera sucedido, á no ser por la generosa protección del rey Fernando VII, que acometió la grandiosa empresa de reparar sus r u i n a s , calculada en 7 millones dc r s . , señalando al efecto de su bolsillo secreto 24,000 reales mensuales, que satisfizo puntualmente aun en medio de las escaseces ae la Real Casa, con mas otras sumas cuantiosas de la misma procedencia que sin intermisión regaló y se invirtieron en los cubiertos v construcción de bóvedas derruidas. Doña Maria Isabel de Braganza contribuvó tambien á este feliz pensamiento, afirmándole en el animo de su esposo y desprendiéndose para su inversión e n l a obra, de la pensión que por razón de alfileres tenia consignada sobre la renta de Correos. Reedificado en alguna parte el edificio , se empezó á poner en ejecución la idea dominante de establecer en él un museo real de Pintura y Escultura, y á este efecto se pasaron de palacios y posesiones reales cuantos cuadros, estatuas y objetos de bellas artes fueron reconocidos útiles y demérito por una comision de algunos de sus pintores y escultores de cámara. Este es el origen del Museo formado con cuadros y objetos de escultura pertenecientes al Real Patrimonio , depositados en un edificio, reedificado casi en su t o – talidad, como se ha d i c h o , con sumas del bolsillo secreto de] r e y , en tiempo del padre de nuestra augusta reina. Esta señora ha gastado tambien cantidades considerables en h a bilitar salas nuevas y cn diferentes mejoras, t a n t o durante las tutelas de la reina madre y del Sr. D. Agustin Arguelles , como desde que fue declarada mayor de e d a d , teniendo enla actualidad empezada la obra de conclusión del edificio por la fachada del E . , en virtud de real orden comunicada por el Sr. marqués de Miraflores, á los pocos dias de haber sido nombrado gobernador de Palacio. Los b e neficios que resultaron de poner á la vista todas las preciosidades artística0 de que era dueño Fernando VII, no pueden desconoceré. Esparcidos los cuadros , estatuas y demás objetos por los reales palacios y muchos de ellos colocados en piezas donde no pudiendo disfrutar de su vista, se desconocía el mérito superior de la mayor parte, nos privaba de modelos sublimes y de esta falta se resentían las artes en nuestro suelo para sus adelantos , que son siempre compañeros de la civilización de las naciones. En la actualidad se franquea la entrada al público 2 veces á la semana, y en los dias restantes acuden los jóvenes artistas á copiar las obras maestras que han de formarlos, dirigiendo sus pasos por el verdadero camino del saber.

Este edificio en su planta rectilínea, compuesta en su centro de un paralelógramo de 378 pies de largo por 74 de ancho, termina en sus estremos con otros 2 cuerpos de planta cuadrada de 131 pies de l a d o , y sus centros hacen línea con el del paralelógramo principal, componiendo un todo de 680 pies su linea principal y la opuesta. Del medio de e s t a , formando ángulo recto , p a r t e un salón paralelógramo , que termina semicircularmente, de 66 pies de ancho por 86 de lar

DEPOSITO DE LA GUERRA (HISTORIA DE MADRID)

(calle del Conde-Duque, número 9). Organizado por los años de 1816, estaba entonces á cargo de varios gefes y oficiales de las diferentes armas, y radicaba en el Ministerio de la Guerra, hasta que creado en 1838 el cuerpo de E. M. del e j é r c i t o , S. M. se dignó ordenar, que e s le nuevo instituto se encargase de todos cuantos antecedentes planos y efectos componían el depósito.

La reducción del personal de este cuerpo al terminar la guerra civil, el servicio que fue llamado á desempeñar en las capitanías generales, que absorvia esclusivamente su atención y aun la falta de local y de r e c u r s o s , dejaron en la inacción este establecimiento, hasta que á propuesta del director de E. M. recibió un nuevo reglamento por real orden dc 21 de enero de 184-7. En su reorganización fue dividido en cuatro secciones, comprendiendo la 1 . a todo lo relativo á geografía y topografía; la 2 . a la estadística; la 3 . a historia^ y la 4.a» los asuntos militares, estableciéndose ademas una litografía para multiplicar desde luego los trabajos que así lo exigiesen por su interés ó por la conveniencia de su circulación. El cuerpo de E. M. destinó hasta 10 gefes y oficiales al depósito, y después de reconocer, arreglar y clasificar en !o posible los archivos de este establecimiento , encontró, que para que las secciones pudiesen ocuparse de su cometido, era necesario enriquecerlas con nuevos y mas estensos d a t o s , pues escaso el número de los existentes sobre nuestras últimas guerras, lo estaban mas aun de planos y reconocimientos militares de nuestro país.

YA personal del depósito salió ya el mismo año 47 á verificar sus trabajos sobre el terreno , dando principio á la formación del Itinerario general de España con una amplitud digna de su importante objeto, y reconociendo al paso los varios campos de batalla que se encuentran en nuestra península.

Empleándose en los reconocimientos desde mavo a octubre de todos los a ñ o s , los oficiales vuelven al establecimiento á poner en limpio sus trabajos y los de otras comisiones del cuerpo, empleadas va con igual objeto ene año de 1848. Así el celo y decidida voluntad del E. M. reúne interesantes documentos para la historia y para la aplicación del importante ramo de la logística, ínterin las circunstancias le permitan ocuparse del gran trabajo de s carta geográfica.

DEPOSITO Y DIRECCION DE HIDROGRAFIA (HISTORIA DE MADRID)

(calle de Alcalá, núm. 56.) Este útil establecimiento creado por Don Carlos III en -1797 , es debido al deseo y necesidad de conservar los descubrimientos hechos por nuestros ant. y c é lebres marinos, y reproducir el Atlas, que de las costas de España presentó en 1789 el gefe de escuadra D. Vicente Tofiño, acompañado de un correcto derrotero, pues como quiera que en aquella época se emprendiesen por orden de S. M. varios viages de esploracion á los mares de Asia, América meridional, islas de Barlovento, Tierra-firme, Seno- Mejicano y otros, con el objeto de levantar cartas v planos de nuestras costas en dichos mares; hubo necesidad de reunir facultativos, que cordinasen para su publicación tan interesantes trabajos; de aquí nació la idea de que , lo que hasta aquella fecha habia sido solo un depósito de noticias, se erigiese en Dirección de Hidrografía dedicada á proporcionar á los navegantes, por medio de la publicación de c a r t a s , planos, v i s t a s , derroteros y memorias, no solo el conocimiento de los mas modernos descubrimientos de nuestros marinos, sino también de los estrangeros, por la constante correspondencia con los establecimientos análogos que existen en los demás paises, y del cambio reciproco de sus producciones por tales medios, que aumentan constantemente el número de documentos que por orden del Gobierno han sido recogidos en varias épocas de los a r chivos donde vacian ignorados; ha logrado la dirección adquirir gran copia de preciosos materiales y un caudal de i n teresantes noticias de que es difícil formar una cabal idea, y que ofrecen pábulo á sus constantes publicaciones. Al auxilio de estos elementos y á los grandes desvelos y conocimientos especiales de sus primeros directores Don José Espinosa Tello y D.Felipe Bauza, secundados por sus sucesores , debe nuestro país, no solo la gloria de haber sido el primero que promoviera el estudio de la hidrografía , sino el corservarse hoy en esta ciencia, al nivel de las demás naciones; sin haber sido obstáculo para dichos adelantos la e s casez de recursos, en que siempre se encontró el establecimiento.

En 1817 se dotó á la Dirección del reglamento interior que la rige con solo la alteración que en 4 825, y á p r o puesta de su ilustrado director D. Martin Fernandez de Nav a r r e t e , se hizo en el personal que la constituye, reducido hoy al de que anteriormente hemos hablado. Con t an corto húm, de empleados , parecerá prodigioso el de obras hidrográficas, publicadas que asciende hoy á 30 cartas generales, 100 p a r t i c u l a r e s , 250 planos, algunas cartas geográficas, varias vistas de costas, los necesarios derroteros e instrucciones , multitud de obras náuticas, elementales y científicas que, como las de construcción naval, contabilidad, ordenanzas y almaques náuticos, se espenden á precios escesivamente módicos, no solo en los despachos de Madrid sino en los depósitos dependientes, establecidos en Barcelona, Bilbao, Cádiz, Cartagena, Ferrol, Habana, Gijon, Mahon, Málaga, Manila, Mallorca , P u e r t o – r i c o , Santander, Santiago de Cuba, San Sebastian y Tenerife; con el objeto de cpie los navegantes encuentren comodidad para surtirse de las que puedan necesitar. Tiene tambien este establecimiento la mejor v mas completa biblioteca especial de Marina compuesta de 600 preciosos manuscritos v 8,000 volúmenes relativos á hidrografía marina, con los diferentes ramos que abraza de navegación, astronomía, matemáticas, física, química, historia natural, civil, europea y colonial, lexicografía etciudad; y finalmente, se ha procurado «reunir en sus oficinas todas las dependencias de que consta, inclusos almacenes y obradores de estampado, mejorándolas constantemente y fijando su atención en la parte de estampado que se ejecuta por aventajados artistas. Estas oficinas se hallan situado, como se ha dicho, en la calle de Alcalá la fachada cons i s t e en 3 pisos contando el bajo, con igual número de vanos cada uno ocupa el centro la portada, con dos columnas dóricas de granito en las que sienta la repisa del balcón principal, que tiene balaustrada de piedra y un escudo de armas reales sobre el guarda-polvo aunque pequeña es una bella fachada, como obra de Don Manuel Martin Rodriguez.

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