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BIBLIOTECA DE SAN ISIDRO (HISTORIA DE MADRID)

‘calle de Toledo, núm. 18 .

Ya hemos indicado que esta biblioteca es uno de los e s t a blecimientos debidos á Carlos III no satisfecho este monarca con el restablecimiento de los Estudios de San Isidro, de que hemos hablado, creó esta biblioteca por real decreto de 19 de enero de 1770, mandando pasar á ella las obras que existían en los conv. de jesuítas que acababan de estinguirse por otro decreto de L.» da enero de 1786 la concedió el privilegio de un ejemplar de todas las obras que s e publicasen ó reimprimiesen en el r e i n o , consignándola Para compra de libros estrangeros y nacionales ya publicados^, así como para encuademaciones y demás gastos 43,738 r s . sobre los fondos de los mencionados estudios.

En un principio estaba servida por 2 biblotecarios, tenien- 8 3 9 i do el primero á su cargo la cátedra de historia literaria; p e ro esta plantilla se varió á la muerte del bibliotecario m a yor Dori Miguel de Manuel, quedando suprimida la indicada cátedra cn 1802, y creándose un bibliotecario y 4 oficiales . en cuyo estado ha permanecido hasta su incorporación á la Universidad literaria en L.° de noviembre de 1845.

Formada esta biblioteca de los libros que contenían las de los jesuitas , y aumentada con los nuevos que se publicaban cn España y con la compra de obras nacionales y e s t r a n geras , llegó á ser una de las primeras del reino contenia en mucho número Biblias de gran mérito , colecciones do los Santos Padres, obras teológicas y canónicas , colecciones de leyes y sus comentarios , y crónicas de Medicina y Cirujia tenia obras preciosas , especialmente españolas; pero sobre 400 volúmenes pasaron en 1802 á la biblioteca mandada establecer en el Colegio de San Carlos. Adquirió tambien una rica colección de clasicos griegos y latinos y muchas obras de literatura ; hav en gran número obras del siglo XVI y varias del siglo XV ; entre ellas se hallan las Queestiones et quod libela de Sto. Tomas , impresas en Venecia año de 1476; la Exposición del mismo Santo sobre el libro de las Sentencias , Venecia 1478 ; el Suplementum ad siunmam tisanellam , Genova 1474; la Esposicion de Sto.

Tomás sobre los Cuatro Evangelios, Venecia 1486 ; los libros de las etimologías , y el de Summo bono de San Isidro , Venecia 1483 ; el Boecio de Consolatinnc con los c o mentarios de Santo Tomás, Nuremberg 1483; la misma obra traducida al castellano por Fr. Antonio Gínebreda, Tolosa de Francia 1488 las Tablas Astronómicas del rey Don Alonso el Sabio, Venecia 1492; Diccionario universal latino y español, compuesto por Alfonso de Palencia, de orden dé la reina Doña Isabel la Católica, Sevilla 4490 , y otros muchos impresos en fines del siglo XV v principios del XVL. El bibliotecario Don Cándido Maria Trigueros c e dió á esta biblioteca un magnífico monetario, que fue t r a s ladado en v i r t ud de orden superior á la Nacional. Poseia, en fin, una preciosa colección de manuscritos, de los cuales se formó un catálogo que existía siendo bibliotecario D. Pedro de Estala en el año de 4 807 y siguientes hasta el 4813, cuyo catálogo fue impreso en Gottinga; mas cómo y quién facilitase el original para la impresión , no ha podido a v e – iiguarse. Hallándose la biblioteca en el mejor estado y c a minando á su perfección, sobrevino la guerra d é l a Independencia, en cuyo tiempo careció de fondos con que atender á la compra y conservación de libros, y cuando aquella terminó, fue ehlregada, como se ha dicho fueron los e s tudios , á los PP. jesuitas. Desde esta época empezó su d e cadencia, pues la abandonaron después de llevárselos manuscritos y obras que mas les acomodaron á la que ellos, llamaban biblioteca doméstica; y aun cuando en 1821, suprimida la Compañía de Jesus , se restablecieron los Estudios de San Isidro, nada pudo conseguir el celoso director que lo era el Sr. González Carvajal, á causa de los disturbios que dieron por resultado la reacción de 1823 con ella volvieron los jesuitas , quienes sustituyeron á los oficíales por medio de coadjutores, cuya crasa ignorancia la patentizan las papeletas de algunos libros, las que se conservan autógrafas. Suprimidos definitivamente los jesuitas en 1835 y con ellos el privilegio que gozaba la biblioteca, del ejemplar de los impresos que sé publicaran en el r e i n o , nada pudo esta adelantar, mucho menos disponiéndose como se dispuso, que pasase á la de las Cortes la librería doméstica, que hemos dicho formaron aquellos religiosos. Es cierto que se acordó suprimir la biblioteca de las Cortes, pero también lo es que se determinó quedasen allí las obras y papel que se estimasen convenientes , y por consecuencia no volvieron á la de San Isidro lodos los libros quede ella s a lieron ademas. desde 1835 basta el L.a de noviembre de 1841 no ha tenido fondos con que atender ni aun á su conservación.

En esta última fecha se la incorporó á la Universidad, y se la designó 6,000 reales anuales para gastos de compra, encuademación v limpieza de libros , para esteras y carbón, de manera (pie á fuerza de grandes economías ha podido adquirir desde entonces unos 300 volúmenes de obras modernas de la mavor celebridad en ciencias n a t u rales , lisico-matemáticas V filosóficas de que absolutamente carecía el total de volúmenes de que constaba en la c i tada época de 1845 e ra de 66,000, ordenada desde su creacion según el plan del P. D. Oliver Legipont, monge benedictino , que es el mejor método conocido hasta el dia.

BIBLIOTECA NACIONAL (HISTORIA DE MADRID)

(plaza de Oriente , núm. 4.) Es debida á Felipe Y, quien no solo dispuso la creación de este establecimiento , sino que mandó reunir la librería que h a bia traído de Francia y los libros que se conservaban en la llamada Biblioteca de la Reina Madre que se hallaban en el antiguo Alcázar de esta corte. Estos libros fueron la base de la biblioteca fundada en 1711 cerca del Palacio Real en la calle del Tesoro frente al sitio que hoy ocupa el mismo Felipe V sufragó los gastos de la denorninada entonces Beal Librería , la cual puso bajo la dirección de su confesor el padre Pedro Robinet, y se abrió al público en marzo de 1712. Por real orden de 1716 la concedió el monarca el privilegio de obtener un ejemplar de cada impresión que se hiciera en el reino; le d i o constituciones y la declaró la primacía, ó derecho de t a n t e o , en las ventas de libros, manuscritos , estampas y medallas, con cuvas regalías se fue acrecentando así como con la librería del arzob. de Yalencia, en marzo de 1712 ; con las del cardenal Arquínto , comprada en Roma de orden de Carlos III; ia de D. Ignacio Muzquiz en el reinado de Carlos IV, la del diputado Navarro en 1823 y otras entre las que pueden contarse parte de las dc los monasterios v conventos suprimidos en Madrid en 1835 v finalmente la secuestrada al infante D. Sebastian; con estas adquisiciones cuenta hoy con un caudal de 130,000 volúmenes , sin el crecido número de los pertenecientes a las estinguidas comunidades , y que por ser duplicados no deben colocarse, mucho mas cuando el local no tiene capacidad ni aun para colocar cómodamente los objetos que encierra. Desde su origen estuvo situada en la mencionada calle del Tesoro, hasta q u e , por orden de José Napoleón, fecha 17 de agosto de 1809, y á consecuencia del derribo de todas las casas que ocupaban lo que hoy es plazuela de Oriente , pasó la biblioteca al convento de la Trinidad; v e rificóse la traslación con t a n t a premura como desorden , y fue tal el abandono en que se halló el establecimiento durante la dominación francesa, que muchos Se los libros se consumieron en la elaborcion de cariuchos, y se rompieron los índices ó clave de que usaban los dependientes para el servicio público. Restituido Fernando VII al trono que ocuparon sus mayores, y restablecidos los frailes, pidieron los trinitarios y consiguieron en 1819 que la biblioteca sc t r a s ladase , lo que tuvo efecto por real orden de 26 de marzo, á la casa del Almirantazgo, conocida ahora por la de los Min i s t e r i o s , donde permaneció, hasta que dispuesto por el el citado monarca la compra de la casa que ocupa hoy; pasó á ella cn 11 de junio de 1826. Fste edificio , perteneciente al Real Patrimonio, solo consta de piso bajo , entresuelo y principal con boardillas; aunque reducido para lo que de suyo exige el establecimiento, se halla con bastante decoro y decencia-, las t r e s salas destinadas á la lectura , el índice general, despacho del bibliotecario mayor y piezas supletorias . ocupan el piso principal en el entresuelo, cuyos t e chos son t an elevados como los del principal, están colocados el museo de medallas , de que luego hablaremos, la c o lección de antigüedades, secciones de manuscritos, libros del primer siglo de la imprenta y otros objetos no menos curiosos ; el piso bajo le habitan los porteros y en los venteados y espaciosos sótanos, que se encuentran á la parte N. ^ están colocados los libros que no pueden tener cabida en él piso principal. La biblioteca perteneció en su origen á la casa real, y se la consideró del patrimonio hasta el año de 1812 , desdé cuya época siempre que ha regido el s i s t e ma constitucional, ha sido separada de aquel, habiendo quedado definitivamente en 1836 como establecimiento de la nación. Ya dijimos que el primer encargado de ella lo fue el jesuíta Robinet confesor de Felipe V, réstanos añadir que continuó bajo la dirección de los PP. jesuítas confesores del monarca, hasta el año de 1753, en que fue nombrado director el arzob. de Farsalia é inquisidor general 1). Manuel Quintana üonifaz; en lo sucesivo el gefe de la biblioteca se denomina bibliotecario mayor, si bien el Sr.D. Martin de los Heroes sirvió este destinó desde 18J-0 al 4 3 , bajo el título de director. Por la última plantilla el personal se compone de un director bibliotecario mayor que lo es el ilustrado D. Manuel Bretón de los Herreros , un decano, 7 bibliotecarios , 42 oficiales, un escribiente, 2 celadores, dos porteros, dos mozos de oficio y un portero inferior. El e s tablecimiento está abierto para el público desde las 10 de mañana hasta las 3 de la tarde todos los días escepto los domingos y festividades solemnes y los dias de estero y desestero que son desde el 15 de octubre al 2 de noviembre y desde el 15 de mayo al 1 ° dé junio-, cn estas dos temporadas se atiende también a l a limpieza de estantes y libros; pero estas operaciones se hacen de acuerdo con la biblioteeade San Isidro . para que esta pueda suplir la falta que en otro caso esperimentaria el público si ambas se cerrasen en un mismo dia las reglas que han de observarse para entrar V salir , así como en el tiempo que se esté en las salas de lectura, se hallan anotadas un cuadro fijado en la portería

ARCHIVO DEL MINISTERIO DE HACIENDA (HISTORIA DE MADRID)

(calle de Alcalá núm, 17.) Se hallaba situado en el entresuelo del local que tenia la secretaría en la casa de los Ministerios, á donde se habia llevado cuando se sacó de Palacio. En 25. d e diciembre de 1845 se trasladó al que ahora tiene. Ocupa 27 piezas, y en ellas están colocados los 14 ó 16,000 legajos que comprende.

Se creó este archivo en el año 1762 el de Superintendencia general de Hacienda, que debió crearse en 1667, cuando lo fue aquella, se agregó á este en 1794 al suprimirse la secretaría de la Superintendencia, si bien conservando esta denominación. Estinguida la secretaría de Hacienda de Indias en 1834 , pasó su archivo á s e r parte del de Hacienda, aunque sin perder con respecto al orden interior del mismo su ant. nombre, y dependiendo como el de laSuperintendencía, del archivo «del Ministerio de Hacienda. Por la planta dada á la secretaría en 30 de setiembre de 1836, se confundieron totalmente los t r e s archivos espresados, desapareciendo sus a n t . nombres, y todos ellos constituyen actualmente el archivo del Ministerio de Hacienda, conservándose tan solo aquellas subdivisiones para el mejor orden y colocación de los papeles, siguiéndose y habiendo en e¡ dia los mismos negociados que cuando existían los t r e s . El archivo siempre habia dependido directamente del Minister i o , hasta que por real decreto de 11 de junio de 1847, se dio á éste nueva forma, dividiéndolo en 9 secciones distint a s , á las cuales se señalaron sus respectivos negociados, y los que correspondieron á la novena fueron la estadística y archivo. Por consecuencia de esta soberana resolución se formó una Dirección general de la dirección de estadística, del archivo del Ministerio y del de las direcciones generales de rentas, en cuya forma continuó , hasta que por real decreto de 14 de enero de 1848 se dio otra nueva planta á la secretaría, se estinguieron las secciones, y el archivo volvió á quedar solo y dependiendo esclusivamente del Minister i o , como parle muy principal é integrante que es del mismo.

En el ramo de Indias se halla todo lo relativo á nuestras ant. posesiones de Ultramar, y a l a s que hoy poseemos está dividido en los ramos y r e n t a s que constituyen ios productos de aquellos dominios y los demás negociados que son consiguientes, incluso el del personal de la adm.. Tiene varias subdivisiones que facilitan la mejor y mas pronta busca délos antecedentes que se piden, registros , índices y copiadores que contribuyen á lo mismo. Sus papeles y documentos, entre los que los hay muv importantes, empiezan en 1800, pues los anteriores por falta de local, se remitieron al archivo general de Sevilla en 1827.

Las secciones de Ministerio y Superintendencia comprenden todo lo relativo á las diferentes rentas, ramos y contr.

ant. que constituían nuestro sistema económico , y las que están comprendidas en el que hoy se llama Tributario, así como tambien su personal y las facultades del señor superintendente general de Hacienda. Su clasificación está hecha por los principales ramos , v estos divididos en una multitud de negociados, que seria difuso enumerar, y que simplificándolos mas y mas facilitan la busca de antecedentes.

Tiene sus correspondientes índices, una colección de registros copiadores donde se insertan íntegras todas las reales órdenes que se espiden por el Ministerio y las que da el superintendente general de Hacienda en uso de sus facultades; una colección de todas las resoluciones generales ; otra de Gacetas y un registro general donde se anotan todos los pedidos que se hacen al archivo y los espedientes que el mismo facilita. La falta de local que siempre ha tenido el archivo hizo que en 1830 se remitiesen al general de Simancas todos los papeles anteriores al año de 1800 , desde cuya fecha datan los que hoy se conservan en él. Entre ellos los hay de mucho mérito ii interés, multitud de proyectos y memorias sobre el modo de mejorar las rentas y contr.; trabajos muy importantes de las diferentes comisiones a quienes el Gobierno ha tenido por conveniente oir cuando se ha tratado de establecer nuevos sistemas administrativos, y otra infinidad de papeles y espedientes de importancia.

Tambien tiene una l i o r e r í a c o n su índice, en que se conservan algunas obras de Hacienda y otras varias de distintas clases. . .

El archivo de Hacienda de España y el de Indias teman * oficíales cada u n o , y 5 el de la Superintendencia por w planta dada á la secretaría en 1836 se redujo el número ae oficiales á 8, y por la de 14 de enero de 1848 se designaron solo 7 para el mismo, que son los que hoy tiene.

ARCHIVO DE LA PRIMERA SECRETARIA DEL DESPACHO DE ESTADO (HISTORIA DE MADRID)

(galeria baja del Real Palacio, y su entrada por la puerta señalada en la misma galería con el número 33.) Su origen debe ser de mayor antigüedad que la secretaría , t i tulada aun en principios del siglo pasado del despacho Universal, aunque no hay datos para fijarlo con exactitud.

Subdividida luego aquella secretaría en 5 en el año 1714, se dio el nombre de lo Político y Eclesiástico, y á ella se r e m i tían los papeles que se causaban en las demás, despachándose en la misma hasta 1814 los asuntos del Real Patrimonio.

Este archivo ha sufrido varias vicisitudes, siéndolas mas notables el incendio del Palacio del Retiro en 1734 en el cual se perdieron bastantes documentos, y el haberse descargado cuando la creación del Ministerio» de Fomento en 183$ dc los negociados de c o r r e o s , caminos, canales, academias, beneficencia , archivos generales etciudad e t c . , que antes se despachaban por la secretaría, y en el dia forman casi en su totalidad los de Gobernación y Comercio é Instrucción pública.

Los documentos de este archivo se custodian en 10 salas «le capacidad con su estantería decente, numerada en la parte superior comprenden varias épocas, pues hay algunos del siglo XV y tiempo de Enrique IV; tambien de los reinados posteriores, especialmente desde 1700 en algunos negociados; pero puede contarse por completo desde 1789 cn adelante, habiéndose remitido los que faltan á Simancas en varias ocasiones, siendo la última en 1826. Los que hoy d i a se conservan son L.°todo lo perteneciente á personas reales en la parte política sobre juras y reconocimientos, contratos matrimoniales, alumbramientos, defunciones y otros interiores y reservados, con el negociado que se titula Cancillería y Carlas Reales 2.° los t r a t a d o s originales, convenios e t c . con sus respectivas negociaciones hechos por España con las demás potencias en todos sentidos; congresos europeos, asuntos sobre presas , reclamaciones y sus j u n t a s ; tráfico de negros e t c .  3.» la correspondencia oficial de los representantes de España en las cortes y otros puntos del estrangero sobre política, comercio, defecho internacional e t c . , y la de los ministros estrangeros en esta corte con el Gobierno sobre los mismos asuntos; papeles reservados de ministros y del confesor en el reinado de Carlos III; instrucciones ant. y modernas á los enviados al estrangero; embajadas ant. á esta c o r t e ; memorias de los encargados de España fuera del reino sobre varios p u n t o s ; causas ant.

de Estado; guerra de sucesión en tiempo de Felipe V, y la civil desde 1833; decretos reales originales sobre varios asuntos en su mayor parte reservados; espedientes y correspondencia sobre privilegios de estrangeria; atribuciones consulares; asuntos de comercio y navegación; empréstitos a n t . ; papeles de la ant. junta de comercio y moneda; derecho (Vaubaimc o detracción; encomiendas de SS. Infant e s ; bulas pontificias y otros documentos de importancia relativos á las 4 órdenes militares ; maestranzas ; capillas en varias legaciones; indiferente en general a n t . y moderno; varias memorias y proyectos; algunos fechos del tiempo de José I; pasaportes para el e s t r a n g e r o ; cuerpos colegisladores; represalias y circulares ant. y modernas y 4 . u todo lo personal ant. y moderno de los dependientes de este Ministerio en sus carreras diplomáticas y consular y sus viudas; lo perteneciente á las reales órdenes del Toisón de Oro, damas nobles de Maria Luisa, Carlos III é Isabel la Católica, con las cruces estrangeras ó españolas y vice-versa; grandezas de España y títulos de Castilla; consejo ant. de Estado, id. de ministros , el real de España é I n d i a s , y de Gobierno; orden de San J u a n ; secretaría de la interpretación de lenguas; pagaduría del Ministerio; correos de gabinete; oficio mayor del p a r t e ; cónsules estrangeros en los dominios de España, y otros varios incidentes de menor cuantía ó intereses.

Como puede inferirse de todo lo relacionado , se hallan en algunos negociados papeles raros y de importancia; pero su calidad de reserva en la mayor parte, no permite hacer de ellos referencia esclusiva, pues participa de las dos denominaciones de muerto y invoque se dan generalmente á e s t a clase de establecimientos. Nosotros hemos tenido el gusto de acercarnos á este archivo ; le hemos recorrido todo, hasta la parte reservada, con superior permiso, acompañados del señor archivero y de uno de los oficiales heñios admirado la riqueza de documentos que comprende , la inteligencia con que están colocados, su buena clasificación y método, sus preciosos índices por negociados en su orden cronológico y alfabético, todo obra de la persona que se h a lla en la actualidad al frente del establecimiento; y nos congratulamos sobre manera, deque en España se vaya comprendiendo ya la necesidad de ordenar ese tesoro de documentos, que tenemos hacinados en los archivos y deque podamos presentar tambien á los estrangeros modelos tan perfectos como puedan tener ellos en sus naciones. Creemos que este es un gran paso que nuestra trabajada nación va a dar enla carrera de la civilización.

Tambien se custodian en este archivo los libros competentes , impresos para la cifra y contracifra que usan nuestros empleados en el estrangero para la correspondencia reservada con el Gobierno y vice-versa; a l a exactitud y fidelidad de los individuos del archivo está confiada la formación de las mismas. Ademas de lo referido existe actualmente ácargo del oficial archivero, el archivo del estinguido Consejo de Estado, en el cual se hallan documentos cíe a l guna antigüedad é importancia, que seria difuso enumerar; y se halla encargado al mismo tiempo, por estraordinario, de la biblioteca, gabinete geográfico de la secretaria, que para uso de la misma y despacho mas fácil de algunos asuntos se mandó establecer y formar en 1796, y en ella se hallan reunidas varias obras, en bastante número, de política, historia , comercio v navegación , legislación , geografía, etciudad y una colección de mapas, en sus grandes cajas, de todos los paises, con un juego de globos de grandes dimensiones y otros efectos. Se compone el personal del archivo de un archivero en clase de oficial tercero déla planta a n t . de la secretaria desde 1742, secretario de S. M. con ejercicio de decretos y 5 oficiales con su respectiva numeración sin escribientes

INSTITUTO ESPAÑOL (HISTORIA DE MADRID)

(calledi las Urosas, núm. 8). Esta sociedad , fundada en abril de 1839 por el marqués de S a u – 1¡, Don Basilio Sebastian Castellanos y otros literatos y a r t i s t a s , tiene por objeto principal la instrucción y educación del pueblo, proporcionando al mismo tiempo útiles y decorosas diversiones á los socios. Estos se hallan divididos en dos clases de mérito, que contribuyen al indicado objeto por medio de la enseñanza, y á cuyo fin están formadas las secciones de l i t e r a t u r a , bellas a r t e s , comercio, de declamación, música, gimnasia y b a i l e , y la segunda comprende á los socios de numero, que pagan 12 r s . mensuales para sostener el establecimiento; de cuyos fondos se destinan algunas cantidades por Navidad para socorrer á la indigencia y premiar á los a r t i s t a s que se distinguen en obras prevenidas por la j u n t a directiva, como tambien para premiar á los socios de mérito que sobresalen por sus obras en las esposiciones públicas ó en otros y determinados casos. Esta sociedad sostiene dos colegios, el uno con 200 niñas y otro con igual número de niños á aquellas se les instruye en todas las labores principales y de adorno de su s e x o , la música, el dibujo y baile, y á los niños, ademas de la primera educación como á las «niñas, se les proporciona clases de latinidad y Filosofía con los adornos de una educación e s merada.

Ál mismo tiempo, y con el mencionado fin de propagar la instrucción, sostiene el Instituto todo el año 16 ó 20 cátedras gratuitas de griego, árabe, hebreo, francés, italiano, inglés, literatura, geografía, astronomía, Filosofía, t a quigrafía , partida doble, matemáticas, arqueología, historia y otras, servidas todas por los socios de mérito costea tambien una escuela de a d u l t o s , en la que diariamente se enseña á leer, escribir y aritmética en las primeras horas de la noche á los artesanos pobres , criados de servicio y demás personas que en su menor edad no aprendieron tan indispensables conocimientos. El colegio de señoritas se halla bajo la inspección de una sección de damas á cuyas órdenes están la d i r e c t o r a , maestras de labores y profesores el colegio de niños corre á cargo de un socio director, individuo de la junta directiva, y de otro socio visitador, sin perjuicio de que en lo general todo lo respectivo á enseñanza y á la beneficencia estén bajo la salvaguardia de los inspectores superiores de beneficencia, que to son hoy los señores arzobispo de Toledo y patriarca de las Indias. Para proporcionar la útil y decorosa diversión de los socios, tiene el Instituto un t e a t r o , en el que celebran funciones los consocios al paso que ejercitan sus conocimientos, así en la literatura como en la música , en la declamación, baile y gimnasia. Para estos actos de recreo tienen los socios el derecho de entrada y el de un billete para señora, así como las socias el de ser acompañadas por un caballero.

De la reseña que acabamos de hacer, se desprende la idea de los beneficios que el público reporta de este establecimiento, que ha tenido no pocos contratiempos, luchando ahora con las dificultades que otras sociedades le presentaban, ahora con determinaciones del Gobierno, que le han puesto un grave compromiso. El Gobierno cedió en 1841 al Instituto el estinguido conv. de la Trinidad. La sociedad lo habia solicitado y obtenido como uno de los destinados á objeto de utilidad pública ; mas sin embargo, se vio p r e cisado en diciembre de 1843 á abandonarlo en pocas horas, con pérdida de los costosos gastos que en él habia hecho.

Pero los nuevos esfuerzos de la j u n t a directiva y la generosidad de su digno presidente el marqués de Sauli, evitaron no solo la destrucción de esta sociedad , sino es que ni un solo dia se notase la falta de las cátedras y colegios el marqués de Sauli construyó á su costa la magnífica casa y t e a t r o que ocupa el establecimiento en la citada calle de las Urosas, donde desde el 30 de octubre de 1845 continúa el I n s t i t u to llevando á cabo su lema dc Instrucción ij Beneficencia.

ACADEMIA LITERARIA Y CIENTIFICA DE INSTRUCCIÓN PRIMARIA ELEMENTAL (HISTORIA DE MADRID)

(calle de Bario Nuevo número 5).

La fundación de esta ilustre asamblea, data desde el año de 1642, en que el señor D. Felipe IV accendiendo á la p e tición de varios profesores de primera educación , dio p e r miso para que estos formasen una congregación con el t í tulo de San Casiano, aprobando los estatutos que se formaron y confirmando las gracias v preeminencias que Don Enrique en 1370 , D. Fernando y Doña Isabel en 1500, Carlos I en 1540 y D. Felipe I I I e n 1610 habian concedido álos precitados profesores. Dichas preeminencias eran las que se otorgaban á todos los que ejercían artes liberales, exentos de quintas, levas e t c . En 1780 fue estinguida la congrega cion de San Casiano por mandato del Consejo de Castilla, formándose con el título Colegio Académico otra que no solo continuó los buenos servicios déla anterior reunión de profesores, sino que en 19 de setiembre de 1782 , aumentó c á tedras gratuitas en todos los ramos de primera enseñanza.

Ademas, durante 11 años trabajó incesantemente la Academicen todo lo que podia influir en la mejor educación de los niños, hizo varios servicios al estado y llevó á cabo cuanto creyó conveniente para dar lustre y honor á la c o r poración.

En 1791 y en virtud de real decreto de 25 de d i ciembre, el Colegio Académico cesó con este título y fué creada la Academia de primera educación bajo la inmediata dependencia de la primera secretaría de Estado. En 1804 cesó totalmente esta corporación y ocupó su lugar una j u n t a llamada de Exámenes , la cual reemplazó en este cargo á la denominada general de Caridad. En vano t r a bajo hasta 1808 reclamando del Gobierno medidas que g a rantizasen para lo futuro la mejor instrucción de la niñez y la protección debida á los profesores, pues el Gobierno i n truso de esta época derogó cuantas leyes y disposiciones regían para normar la enseñanza pública. En 1816 la Junta de Examenes y la general de Caridad reclamaron del Gobierno una regularizacion para la enseñanza primaria, creándose en su consecuencia 62 escuelas gratuitas en esta corte para los niños pobres é igual número’para niñas, quedando todas bajo el inmediato patronato de la Junta de Caridad, hasta que en 1820 cesaron en sus funciones, tanto esta c o mo la j u n t a de exámenes y el colegio académico. Declarada como gefe inmediato la Diputación provincial, esta las v o l vió á abrir reuniendo en su seno varios y distinguidos profesores.

Después de no pocas vicisitudes y alternativas e s tableció en 18421a Academia cátedras gratuitas para l o s a s – pirantes al profesorado y en ellas se enseña religión y mor a l , ortología, caligrafía española é inglesa, matemáticas, ideología; gramática general aplicada á la española , historia , geografía , dibujo lineal, natural y de adorno y cuanto necesario y brillante pudiera desearse, tanto en las escuelas elementales como superiores. Muchos y muy aventajados discípulos salieron de las aulas de la Academia y como una muestra del agrado que merecían sus esfuerzos, el regente del reino en marzo de 1843 le dio las gracias asegurándole que en todo tiempo podia contar con su protección y la del Gobierno. En 1840 y hallándose en un estado floreciente esta academia mandó cerrarla la superioridad, ordenando que en lo sucesivo todos los aspirantes al profesorado hubiesen de cursar en el Colegio Normal para su presentación á examen.

Desde entonces la Academia se ocupa en dilucidar cuestiones de educación que presenta en discusión pública mensualmente y en otras disposiciones encaminadas á dar el mayor impulso á la educación de la juventud. La Academia á fin de hacer mas llevadera la situación de varios profesores que en casos de enfermedad se viesen necesitados de los recursos indispensables para su curación, determinó en el mes de enero del corriente año que se socorra con 10 r s . diarios por quince dias á todo académico enfermo, creando ademas una Sociedad de socorros mutuos para atender con sus fondos á las viudas é hijos de los asociados y socorrer á los que se imposibiliten para ejercer la profesión ó dedicarse a otra ocupación decente y decorosa. Loable pensamiento que h a rá enjugar las lágrimas de muchas familias, que con la pérdida del padre ó del esposo , quedaban reducidas á la m i seria.

INSTITUTO MEDICO DE EMULACION (HISTORIA DE MADRID)

(plazuela del Cordon número -L. Fue establecido en el ano de 1837, p r e via autorización del Gobierno. Compónese esta corporación de doctores y licenciados en Medicina y Cirujia, los cuales enseñan estas materias en cátedras» que lian creado , siguiendo el pensamiento que presidiera á la formación cíe esta sociedad científica, cuyo objeto es el adelanto é instrucción de todos los que la componen. Para conseguirlo tienen en dias determinados certámenes particulares, en los cuales se discute cualquier punto de la Medicina ó Cirujia; se forman memorias sobre ciertas y d e t e r minadas enfermedades y se hacen otros trabajos no menos útiles que instructivos á todos los individuos de esta corporación.

Para ser admitido en ella se necesita sea doctor ó licenciado, y con este requisito lo proponen tres socios d e cidiendo la «Academia en votación secreta de la admisión ó esclusion.

ACADEMIA MATRITENSE DE JURISPRUDENCIA Y LEGISLACIÓN (HISTORIA DE MADRID)

(calle de la Montera, núm. 32;. El objeto de esta Academia, como indica su título, es el estudio de la Legislación y Jurisprudencia. Es heredera de todas las corporaciones que han existido en la corte desde el tiempo de Carlos III, por cuya razón puede asegurarse que desde aquella época hasta nuestros días ha prestado servicios importantes á la ciencia de su instituto. La primera de estas academias fue la que se conoció con el t í t u lo de Derecho español público de Sta. Bárbara, cuyos estatutos fueron aprobados en 20 de febrero de 1763.»Posterior á esta fue la de la Purísima Concepción, que se fundó en el de 1766 por varios cursantes de la Universidad de Alcalá de Henares y Valladolid, con el objeto de repasar cn los meses de v a caciones las materias que en las aulas habian estudiado. Los principales estatutos de esta Academia fueron los publicados en 1796, y su objeto , como en los mismos se espresa, fue desde aquella época consolidar los principios de d e r e cho civil, canónico y real, adquiridos en las Universidades,adornarlos con aquellas nociones teóricas é ideas correspondientes, para que los jóvenes que se hallasen en la cort e en tiempo de vacaciones, pudiesen adquirir la sólida i n s trucción necesaria , á fin de llegar á ser perfectos jurisconsultos españoles. Ambas Academias sufrieron varias vicisitudes, llegando al mayor apogeo de esplendor y prosperidad durante la vida del monarca que las habia erigido en corporación pública, y que t a n t a protección les habia dispensado; pero cuando con su muerte desapareció el espíritu de progreso y de reformas que en todos los ramos de la administración se habian inoculado, principiaron tambien á decaer estas sociedades científicas, y cerraron del todo sus sesiones el año de 1808 , en que nuevos acontecimientos vinieron á turbar la paz y sosiego de que disfrutaba la Península.

En los catálogos de esta Academia se encuentran los nombres de Floridablanca, Campo-manes, Sotelo, Galvez y otros célebres jurisconsultos , y en sus archivos se conservan todavía preciosos documentos y manuscritos que atestiguan la parte que tuvieron estas corporaciones en las reformas administrativas y económicas, que hicieron tan notable el reinado de aquel monarca. Cuando las huestes de Napoleón evacuaron la Península y Fernando VII, se restituyó á ella , volvió á aparecer en la escena literaria la Academia de la Purísima Concepción , introduciendo una gran novedad en sus e s t a t u t o s , cual fue , la de destinar una de sus sesiones á la instrucción de toda clase de espedient e s , á fin de que sus individuos adquiriesen la práctica n e cesaria para presentarse en los tribunales. En 4 826 se cerraron otra vez sus sesiones por efecto de disensiones i n t e s tinas, y en el mismo por orden del Gobierno se volvieron á abrir, si bien se refundió en otras dos que se crearon con el nombre de Carlos III y Fernando VII en el de 4 836 volvió á resucitarse la de la Purísima Concepción, y los individuos de las dos anteriores formaron p a r t e , de esta a n t i gua corporación, que t an gratos recuerdos habia dejado en todos los que alcanzaron los tiempos de su brillo y engrandecimiento.

No conviniendo ya á las necesidades modernas ni al espíritu de la época los antiguos estatutos de esta corporación, se formaron otros mas adecuados á su objeto, que después á su vez fueron reemplazados por los del año de 4840, convirtiendo el antiguo nombre de esta Academia en el que hoy tiene y los cuales la rigen en la actualidad.

Consta de dos clases de académicos a saber, profesores y numerarios la Academia concede el título de mérito al que por sus relevantes trabajos se hace digno de este honor.

Celebra dos sesiones en la semana; la una teórica que consiste en la discusión de un punto de legislación civil y c r i minal ó de derecho público , y la otra práctica , que se r e duce á la sustanciacion de toda clase de espedientes que despachan los mismos académicos, desempeñando unos las funciones de jueces, otros las de abogados, escribanos e t c ., á informes en estrados, y á la resolución de una consulta sobre cualquier caso práctico.

Para la dirección y administración de la Academia hay su j u n t a de gobierno compuesta de un presidente, dos vice- presidentes, un censor, 5 revisores, un bibliotecario, un tesorero y dos secretarios. Pertenecen á esta Academia todos los abogados de mayor crédito de la corte, y en sus sesiones , que siempre han llamado la atención por su celebridad é importancia, ha procurado conservar cl nombre respetable que las ant. academias le han transmitido en herencia.

ACADEMIA DE CIENCIAS ECLESIASTICAS O DE SAN ISIDRO (HISTORIA DE MADRID)

Esta Academia llamada en su origen de Sagrados Cánones é Historia Eclesiástica de San Juan Nepomuceno, fue creada en virtud de real cédula espedida en 13 de agost o de 1757; en 1767 cambió este nombre por el de canonica- eclesiástica, y en setiembre de 1769 tomó el de h i s t ó r i – co-canónica de San Isidro. Posteriormente, en 1773, añadió las denominaciones de cánones , liturgia , historia y d i s c i plina eclesiástica ; y por último en 1837 adquirió el nombre por el que hoy se le conoce. Su objeto era el que indican las diversas denominaciones que h a tenido los ejercicios, que al principio consistían en conferencias, esplicacion, r e paso sabatino, historia y argumentos, se redujeron después á la discusión entre los académicos y las personas que g u s taban concurrir á estos actos. Tan fecunda esta Academia en vicisitudes como en nombres, varió hasta nueve veces sus estatutos, hasta que por orden del Gobierno fue disuelta y depositados todos sus papeles y documentos en la Academia de Jurisprudencia y Legislación

ACADEMIA ESPAÑOLA DE ARQUEOLOGIA (HISTORIA DE MADRID)

(calle del Olivar número 35). Esta academia actualmente científica, literaria y artística, es sucesora de la Sociedad Numismática Matritense fundada en L.° de Abril de 1837 por D. Basilio Sebastian Castellanos de Losada, bibliotecario a n t i cuario de la Nacional de Madrid, su conservador del g a b i nete y del museo de antigüedades y de medallas, y fundador de las primeras cátedras de arqueología que ha habido en España. En 4 de diciembre de 1839 se amplificó la Sociedad tomando el título de Sociedad Arqueológica Matritense y central de España y sus colonias, y por real orden de 5 de abril de 1844 la declaró S. M. la reina, Academia Española de Arqueología. El objeto de esta asociación es difundir por toda la nación el estudio y examen científico de las antigüedades en todos los ramos del saber; buscar y publicar las obras inéditas de autores españoles que merezcan ver la luz pública, siempre que versen sobre puntos arqueológicos é históricos ; evitar en cuanto pueda la destrucción de los monumentos antiguos españoles, y en caso inevitable pasarlos á la posteridad por medio de descripciones, dibujos y grabados; fomentar entre los hombres entendidos en a r – ueologia, sean de cualquier nación, una sociedad cuvos i n – ividuos se ausilien mutuamente en las obras científicas y literarias que emprendan y se presten una amistosa hospitalidad en sus viages; establecer un lenguage arqueológico universal; formar la estadística monumental de Europa y promover por último por cuantos medios sean factibles el progreso de las ciencias arqueológicas. Esta corporación científica se divide en académicos de mérito, de número, corresponsales y honorables. La primera clase se compone de profesores y escritores en la ciencia de las antigüedades; la segunda de los que se dedican á e s t e estudio y se sujetan á disertar sobre materias arqueológicas, los cuales ascienden á la clase de Mérito por los medios que marca el reglamento; los Corresponsales son los nombrados en las provincias y en el estrangero; la Academia dispensa la gracia de Honorables á las personas de cierto rango y categoría ó á los s o cios que se distinguen por algun servicio estraordinario de ínteres general en la ciencia. La Academia se divide en cuatro secciones á saber; una de Numismática paleográfica é inscripciones; otra de Artes y monumentos; otra de Etica y literatura y otra de Geografía é Historia. Todos los r a mos de la arqueología se reparten para la formación de e s pedientes entre las secciones, las que se dividen al efecto entre sí en los círculos que espresan las denominaciones anteriores.

Para el mejor éxito de los asuntos que t r a t a esta Academia y uniformar la ciencia en todo el mundo civilizado, formando un lenguaje técnico universal, tiene en la capital de cada nación, una Sección Arqueológica Española, compuesta de las notabilidades principales de la ciencia en el pais, cuyos nombramientos los hace la Academia. Tambien t i e n e u n a Diputación Arqueológica , en cada provincia de España y sus colonias , y otras subalternas en los partidos donde existen monumentos de consideración, ó en que han existido en lo antiguo ciudades de primer orden. Los embajadores, encargados de negocios, cónsules ó representantes españoles son individuos natos de las secciones estrangeras, y los gefes políticos de las diputaciones arqueológicas, así como’ los ministros de Estado y de Instrucción p ú blica, lo son de la j u n t a directiva de la Academia. Con el fin de estrechar mas los vínculos de afecto que deben unir á todos los académicos, establece el reglamento que se auxi- 8 2 7 lien mutuamente en sus v i a g e s , á cuyo fin , presentando un socio el título de t a l , se le nombre un amigo ó mentor amigable , para que le acompañe á ver todo lo notable y curioso que haya en el pueblo que visite y le proporcione los medios de las noticias que desee adquirir. El reglamento dispone tambien que se establezcan hospederias donde alojar cómodamente el primer dia y noche al académico viajero, y el modo de socorrerlo si hubiese sido robado ó le hubiera sucedido otra desgracia. La Academia tiene d e t e r minado el establecimiento do cátedras públicas gratuitas, una biblioteca, un boletin arqueológico . un museo de a n t i güedades, un monte pío de socorros mutuos entre sus asociados y la promoción de asociaciones españolas por medio de acciones para comprar los terrenos en que estuviesen situadas poblaciones antiguas, como para adquirir monumentos y objetos notables de la antigüedad. La Academia según su reglamento debe reunirse á lo menos una vez al mes á escepcion de los de julio, agosto y setiembre. En d i chas reuniones después del despacho, se discuten los- t r a bajos de los socios que presentan las secciones con su dictamen; se oyen las disertaciones que leen los académicos de número ó los que aspiran á s e r l o , pasando después á las secciones respectivas para su calificación é imforme. Discútese tambien sobre la estadística monumental, la tecnología ó lenguaje de la ciencia que va formando la Academia , ó sobre cualquier punto arqueológico anunciado en la sección anterior. La Academia se rige y gobierna por una j u n t a d i rectiva, compuesta de un director , un vice-director , un conservador, los comentarios que nombra la Academia, un secretario general, otro de correspondencia e s t r a n g e r a , un vice-secretaiio de elección del d i r e c t o r , un bibliotecario archivero-contador y un depositario de caudales. Al t e r m i nar cuanto hemos creído oportuno decir para dar á conocer el objeto útilísimo de la Academia Arqueológica , uo debemos pasar en silencio los nombres de los fundadores que ayudaron al señor de Castellanos en su formación, los cuales fueron ü. Francisco Bermudez de Sotomayor, catedrático de árabe y oficial de la Biblioteca Nacional, el art i s ta D. Pedro González Mate, célebre autor dramático, (ya difunto, y el escultor P. Nicolás Fernandez

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