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REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA (HISTORIA DE MADRID)

(Plaza Mayor núm. 30 y 32). Este interesante cuerpo , que tiene por objeto aclarar la verdad de los sucesos que la ignorancia ó la malicia han oscurecido, debió su origen á la casual reunión de varios amigos aficionados á las l e t r a s , que en conferencias privadas, trataron de investigar los diversos ramos de la Literatura, especialmente el de la Historia. Se constituyeron en cuerpo por el año 1735, organizándose interiormente ya adoptando las reglas que pudieran servirles de guia en el desempeño de su oujeto, aunque sin atribuirse carácter alguno público; consiguirron en 1736 que el célebre señor Navarro, bibliotecario mayor de S. M., les cediese una pieza d é l a Biblioteca Real para celebrar sus reuniones, hasta que aumentando el número de sus individuos, y aprovechando la feliz disposición que Felipe V mostraba por los establecimientos hteratios, determinaron solicitar su real protección. El éxito fue sin duda favorable, pues con fecha 18 de abril de 1738 , espidió este rey en Aranjuez 3 decretos , mandando por el L.° la creación de la Academia, .con aprobación de sus estatutos; concediendo por el 2.° á sus individuos el fuero de criados de la Real Casa, con todos sus privilegios, y disponiendo por el 3.° que continuase la Academia celebrando sus sesiones en la Biblioteca Real.

Permaneció allí algunos años, hasta que por decreto de 25 de junio de 1773, dispuso D. Carlos III se trasladase al piso principal de la casa Panadería, que acababa de comprar la Academia de Nobles Artes de San Fernando, en cuyo sitio continúa todavía. La esperiencia y el cambio de las circunst a n c i a s , enseñaron muy pronto que los estatutos antiguos necesitaban reforma, y en su consecuencia se dedicó la Academia á la formación de otros nuevos que fueron aprobados por real orden de 15 de noviembre de 1792. Estos son los que al presente r i g e n , si bien la corporación ha ido haciendo después algunas aclaraciones y aun adiciones, que bajo el nombre de acuerdos generales, forman una segunda parte de aquellos. Dichos estatutos establecieron 4 clases de académicos los de número, que debian ser 24; los supernumerarios que debian ser otros t a n t o s ; los honorarios y los corresponsales. Para entrar en estas dos clases no se exijia trabajo alguno literario; pero para ser admitido enla de supernumerario, debia el aspirante solicitarlo y presentar una muestra de su ilustración y conocimientos en los ramos del instituto, bien en alguna obra que hubiese publicado, bien en algun escrito, discurso ó disertación. Los supernumerarios ascendían á la clase de número en las vacantes que ocurrían, pero no solo necesitaban haber dado pruebas de aplicación y asistencia á las j u n t a s de la Academia y sus comisiones, sino también presentar un trabajo, nuevo y especial, escrito al efecto. El real decreto de 25 de febrero de 1847, ha dado una nueva organización á este importante cuerpo por él se ha aumentado el número de los académicos hasta 36; se ha suprimido la clase de supernumerarios; la de honorarios solo corresponderá en adelante , á los estranjeros, á quienes la Academia tenga por oportuno dispensar esta h o n r a , por sus méritos literarios o por otras circunstancias especiales. En real orden de 20 de marzo siguiente, y á virtud de lo espuesto por aquella, sobre el modo de llevar á efecto la reorganización del cuerpo, se .determinó que los españoles que lo eran honorarios, fuesen entrando en la clase de número, unos por antigüedad y otros por elección, conservándose la clase de individuos corresponsales , no mencionados en el decreto de 25 de lebrero , en el cual se disponia tambien que la Academia propusiese las variaciones que en su consecuencia hayan u nacerse en los estatutos vigentes de 1792. , Fija siempre esta corporación en su principal instituto a aclarar la verdad de los sucesos, desterrando las «buia* introducidas por la ignorancia ó la mala fé, y deseando con un laudable celo desembarazar el camino que conduce ai co nocimiento de muchas cosas oscurecidas por su antigüedad ó sepultadas por el abandono y el descuido; ha intentado desde su creación los mas atrevidos planes, que en un principio fracasaron por falta de medios pecuniarios , pues que entonces la Academia solo estaba sostenida con los esfuerzos de sus propios individuos. Algo mejoró en los años sucesivos , pero habiendo perdido después la mayor parte de aquellos y no pudiendo contar va con su apoyo ni con su influencia, estuvo á punto de desaparecer de la escena pública.

Tan lamentable estado no podia continuar por mas tiempo, y en su consecuencia, recurrió á la liberalidad de S. M., quien condescendiendo con lo que se le proponía r e fundió en la Academia, por el año 1743, los oficios de cronistas de estos reinos, dándole por via de dotación los sueldos que aquellos disfrutaban, y ascendia á 4,000 ducados; agregándole después en 1756 el oficio de Indias, dotado con 12,000 reales anuales, y que habia desempeñado el P. Sarmiento.

Con estos fondos v gobernada por los estatutos que se le habian dado, siguíó sus tareas con nuevos brios, haciéndose un lugar honorífico entre los mas notables cuerpos literarios de Europa. Entonces d i o principio á la formación de su preciosa biblioteca, así de impresos como de manuscritos; a su monetario y á la reunión de algunos monumentos de antigüedad histórica, cuyos objetos han ido recibiendo un grande aumento con nuevas adquisiciones, que ha hecho y hace cada dia la Academia, por donaciones que ha debido a la generosidad de los reyes, sus protectores, á los cuerpos literarios de todos los paises, con quienes está en la mejor inteligencia, y á muchísimos particulares que la han favorecido con sus producciones literarias, con monedas y medallas, con copias de inscripciones y de varios documentos , y con otros materiales que le han suministrado y suministran los archivos generales del reino, autorizados al efecto por disposiciones superiores.

El monetario que ha podido formar la Academia , es s o bre manera interesante, no solo por el gran número de monedas, medallas y medallones que comprende, sino por lo raro y curioso délas mismas, bien sea en la parte relativa á la colección particular de España, bien á la general de todo el Orbe. Debió un grande incremento á la adquisición del monetario del conde la Cañada , y fue verdaderamente notable la que hizo en 1847 de un gran disco dedicado al emperador Teodorico, todo de plata de la mejor calidad y de peso de 533 onzas y 6 ochavas, descubierto el 25 de agosto en una heredad inmediata al pueblo de Almendralejo en la provincia de Badajoz.

Una de las tareas á que desde sus primeros años se ha dedicado esta Academia, ha sido la de la ilustración de muchos puntos difíciles y dudosos de nuestra historia, sobre los cuales tiene así mismo un gran caudal de disertaciones trabajadas por sus individuos. Con el objeto indi— cadoy para dar la mayor autenticidad á sus trabajos, dispuso en otro tiempo Viaje» Literarios, á fin de examinar y cotejar los códices antiguos, é inspeccionar los monumentos que pudieran conducir á la averiguación exacta de la verdad histórica. Varios de estos viajes se hicieron al Escorial, al colegio mayor de Alcalá, ala biblioteca de la Sta. Iglesia de Toledo, á Cártama cuando estaban ejecutándose las escavaciones que mandó hacer el r e y ; á Cádiz. Ceuta , Mecida, Salamanca y Priorato de líeles , habiendo sido el mas interesante el que la Academia encargó á D. José Cornide, para visitar las minas del sitio conocido con el nombre de Cabeza del Griego, en el término de Saelices cerca de Ucles y á Talavera la Vieja; cuyo viage se halla impreso en el tomo III de las memorias que publicó esta corporación. La necesidad de estos viajes disminuyó notablemente con el nombramiento de académicos corresponsales en las provincia, a quienes se cometen estos encargos cuando lo exije la necesidad.

Fruto de dichos viajes, de la diligencia de los individuos del cuerpo y de otras personas ilustradas , celosas del bien y honor nacional, son las muchas é interesantísimas colecciones que ha adquirido y formado la Academia así en la parte diplomática y litológica , como en el ramo de antigüedades é inscripciones , y en el de monumentos de antigüedad romana, gótica y arábiga. Componen todas ellas un total de 830 volúmenes, los cuales forman un caudal inmenso de literatura, particularmente histórica, de que con la mayor generosidad hace partícipes la Academia 8 2 5 á los literatos, tanto nacionales como estranjeros, que gustan ó necesitan disfrutar de los materiales reunidos con tanto afán y diligencia.

Con este acopio de materiales, con los interesantes discursos que los académicos supernumerarios leian antes de pasar á ser de número, y con el aumento que Carlos IV d i o á la dotación de la Academia, se dedicó esta á la p r e paración de varias obras que debia imprimir, á fin de que se reconociese por todos su laboriosidad. Las que hasta ahora han visto la luz pública son varios tomos de Memorias , entre los que se encuentran cosas de sumo interés; las Partidas de D. Alonso el Sabio ; los opúsculos legales del mismo rey, que son el Espéculo, el Fuero Real; las Leyes nuevas y las del Estilo, el Diccionario histórico-críticogeográfico de las Provincias Vascongadas y Rioja; el Diccionario de voces españolas geográficas; el Ensayo sobre alfabetos de letras desconocidas, que se encuentran en las ant. medallas y monumentos de España, por D. Luis José Velazquez , marqués de Miraflores; el catálogo de los nombres de pesos y medidas españolas; l a s c a r í a s de Gonzalo de Ayora escritas al rey D. Fernando V desde Rosellon; el Informe dado al Consejo sobre la disciplina ecl. antigua y moderna, relativa al sitio de las sepulturas; los Epigramas latinos de D. Casimiro Ortega; la Disertación del Sr. Llórente sobre la Inquisición; las diversas oraciones gratulatorias con que la Academia ha felicitado á l o s reyes en su advenimiento al t r o n o , nacimiento de los príncipes ó infantes y otros sucesos famosos en 1765, 1780, 1783, 1789, 1816, 1833; el tratado sobre las monedas del tiempo de Enrique IV y su correspondencia con las actuales por el señor Saenz; un apéndice á la crónica de D. Juan I I ; la colección de Cortes antiguas de los reyes de León y Castilla, de que van publicados 38 cuadernos; v la Disertación del Sr. Navarrete sobre la historia de la Náutica.

Los proyectos ó planes de trabajos que ha intentado la Academia desde sus primeros años , son muchos en número y muy interesantes por su naturaleza y objeto. El primero fue el de un Diccionario histórico-crítico-universal de España; otro fue el de reunir y coordinar los materiales para formar unos Anales del tiempo ; otro el de escribir una Historia ecl. nacional; un Catálogo cronológico-histórico de los reyes de España desde San Fernando hasta el dia ; y otro de los varones insignes de la nación en l e t r a s , armas y p o – litica desde los Reyes Católicos; una Historia metálica de los reyes de España; una Biblioteca cronológica de la historia de esta nación; un Diccionario de voces arábigas geográficas usadas en lengua castellana; una Paleografía y Bibliografía españolas, y como parte de esta obra, la Paleografía arábiga e inscripciones cúficas; una Diplomática española; una Historia de Indias y otra porción de obras de sumo i n terés.

La enumeración de todos estos proyectos basta por sí sola para dar una idea de los esfuerzos que ha hecho y está haciendo este cuerpo para corresponder debidamente á la confianza de nuestros monarcas, que le han protegido, y al compromiso que tiene contraido para con la nación, que todo debe esperarlo de los respetables individuos, de que se compone esta corporación. La multitud de empresas que ha querido abarcar y su gran entidad dan á conocer cuánto tiempo, cuánto trabajo y sobre todo qué caudales tan exhorbitantes se necesitan para realizarlas, y qué dificultades t a n invencibles no han opuesto y continúan oponiendo á su ejecución las desgraciadas circunstancias de los tiempos y los escasos caudales con que la Academia cuenta para cubrir todas sus atenciones. Sin embargo, piensa dar á l u z , según lo permitan los fondos que pueda ir facilitándole el Gobierno, el tomo 8.» de las Memorias, que tiene ya preparado; las Crónicas de Fernando IV y Enrique Ivimpresas ya en mucha parte ; los cuadernos de Cortes antiguas de León y Castilla ; la colección de nuestros cronicones; los tomos»de la España Sagrada y Viage literario de las ;gl. de España, que tambien están preparados; la Historia de Indias de Gonzalo Fernandez de Oviedo, notablemente aumentada y corregida , y otros trabajos de diversa especie, pero todos concernientes á los objetos de su i n s t i t u t o . Fuera prolijo enumerar los nombres de los dignos españoles, que con sus vigilias y su material trabajo contribuveron á la formación de tan rico depósito , como posee la Academia baste indicar que ha tenido la gloria de con tar en su s e n o , como individuos suyos, á los varones mas insignes y á los mas célebres literatos

ESCUELA ESPECIAL DE ESCRIBANOS Y NOTARIOS (HISTORIA DE MADRID)

(plazuela de Provincia , núm. 5.) Por decreto de 13 de abril de 1844, así como en todas las cap. donde reside audiencia terr., se estableció en e s t a corte una cátedra para la enseñanza de los que se dediquen á la carrera de escribanos y notarios porque como dice el art. 8.» del espresado decreto «nadie podrá obtener el titulo de escribano ó de notario de los reinos , escepto los abogados , sin acreditar, ademas de las cualidades que se exigen por la legislación vigente , haber cursado y probado dos años académicos, y de haber practicado después del examen del último curso un año completo en el oficio de un escribano, incorporado en alguno de los colegios de esta clase.» (*) La matrícula está abierta del 15 de setiembre al L.» de o c t u b r e , desde cuvo dia no se admite á ningún a s p i r a n t e , salvo aquellos que puestos en camino sufriesen algun contratiempo inevitable. Los aspirantes se sujetan á examen de gramática castellana y aritmética y el curso escolástico es de dos años, durandoJ?l mismo tiempo que los de la Universidad. En el primer ano se estudia toda la parte del derecho civil español que tiene relación con el oficio de escribano, v en el segundo práctica forense ó sustanciacion civil y criminal y otorgamiento de documentos públicos para pasar al segundo es necesario ganar y probar el anterior , pues no son admisibles las prot e s t a s , ni está permitido la simultaneidad, abono, permuta ni dispensa de años. Los exámenes generales se verincan ante la Junta Gubernativa de la audiencia cuyo secretario espide eltcertificado de aprobación si el interesado la obtiene.

cátedras están servidas la primera por el licenciado D.• » » dro López Claros y la segunda por el doctor D. Juan lgn » ció Moreno que las vienen desempeñando desde ‘ a , c r e a c l ¡ s _ con notable aprovechamiento de los alumnos, que han as – tido á ellas en el número que aparece en el siguiente cuan

ESCUELA NORMAL DE INSTRUCCIÓN PRIMARIA (HISTORIA DE MADRID)

a calle ancha de San Bernardo núm. 80). Tuvo su origen en 4834, en cuya fecha se formó una junta suprema y directi va de la instrucción primaria, la que en vista de las n o t i cias y datos que poseia, se convenció de la necesidad de establecer escuelas normales en todas las provincias, para la formación de maestros de instrucción primaria, que })udiesen desempeñar con provecho, el delicado cargo de a educación moral, y de la instrucción del pueblo. Así se ordenó por la ley de 24 de julio de 1838 , estableciéndose en esta capital una escuela superior general, que hiciese veces de provincial para la provincia de Madrid. Desde su creación hasta la publicación de dicha ley , la junt a encontró mas ó menos apoyados sus laudables esfuerzos, por todos los ministros que se fueron sucediendo en el ramo de Gobernación, y que dieron diferentes reales órdenes con el objeto de llevar a cabo esta empresa. En 1837 se facilitó por el Gobierno el local, que habia sido anteriormente conv. de religiosas de Sta. Clara, en la calle Ancha de San Bernardo, donde se halla desde entonces establecida la escuela así las cosas, se resolvió definitivamente la instalación de la Normal central de esta corte, á cuyo fin se mandó por real orden, que cada una de las p r o v . , envíase dos jóvenes comisionados , para que hiciesen los e s tudios determinados en la citada ley, elegidos estos alumn o s , y sostenidos por las repetivas diputaciones provinciales.

Concurrió desde luego un gran número de estos discípulos, y en su consecuencia, se instaló la escuela con toda solemnidad el dia 8 de marzo de 1839. El número de alumnos en los años de 1840 y 41 fue de 70, los cuales hicieron notables progresos. Con estos discípulos se formaron después las escuelas normales de provincias, por cuyo medio se ha logrado ver reformada la primera educación en todo el pais , con ventajas conocidas, á pesar de las circunstancias difíciles de la época. En 1843, no habiendo ya alumnos sostenidos á espensas de las provincias , se ordenó por el Gobierno, que el número de discípulos pensionados por el Estado, para seguir su carrera en la escuela Normal, se fijase en 40. Por reales órdenes de 24 y 30 de junio de 1846, se dispuso tambien por ser escesivo el núm. de maestros de escuelas de instrucción primaria superior, que se r e dujese el de alumnos de la escuela normal primaria á 20 , y se estableciese en el mismo local un Colegio r e a l , ó sea una escuela normal de segunda educación, con otros 20 pensionados por el Estado , y destinados á la enseñanza ó profesorado de ciencias, siendo director de ambas escuelas el ilustrado Sr. D. Pablo Montesino, que lo era ya de la anterior. Se observa por esta relación que la escuela normal que fue solo de primera enseñanza, en el dia lo es de p r i mera y segunda. A la primera corresponden hoy 274 alumnos, inclusos los estemos, de ellos han sido aprobados 191, y declarados hábiles para obtener título de maestros de enseñanza superior; reprobados, ó que no han concluido la c a r r e r a , ó que han fallecido 4 7 , y 36 se hallan cursando actualmente. Los alumnos del Colegio real están divididos en tres secciones la 1 . a compuesta de 8 individuos para el estudio de las ciencias físicas y matemáticas; la 2 . a de 6, para el de la química, y la 3 . a de otros 6 para el de la Historia natural. Estos jóvenes estudian 3 años en las diferent e s cátedras de la Universidad, al cabo de los c u a l e s , si son aprobados, gozan de las ventajas siguientes 1 . a ser , sin mas ejercicios, licenciados en su sección respectiva, y r e gente de primera clase , entregándoseles los títulos con esencion de derechos 2 . a tener durante los 3 años siguient e s , un sueldo de 5,000 r s . , á no ser que se coloquen antes en la enseñanza, con otro igual, por lo menos. La escuela normal de 1 . a y 2 . a enseñanza , cuenta en el dia 55 alumn o s 49 de 2 . a , destinados al profesorado; 20 internos de primera para el magisterio, y 16 estemos de igual clase.

En esta escuela hay un d i r e c t o r , un vice-director, un inspector y 13 profesores, todos de real nombramiento el vice-director, desempeña ademas de una cátedra, las funciones de secretario contador ; el director é inspector tienen á su cargo diferentes enseñanzas, y hay tambien profesores auxiliares para los elementos de Física, Química é Historia natural. La administración y disciplina del establecimiento corren á cargo del inspector, á las órdenes del director. Las materias indispensables de enseñanza, son religión y moral, lengua castellana, a r i t m é t i c a , elementos de geometría, dibujo lineal, elementos de tísica, elementos de Historia natural, geografía é Historia, principios generales de educación moral e intelectual y física, métodos de enseñanza y pedagogía, lectura y escritura. Estas materias se han estudiado en dos años; pero por real orden de 7 de agosto de 1847 se dispuso , que en vez de los dos años, fuese de t r e s para los alumnos pensionados por el Estado.

En este seminario, se halla tambien establecida una escuela de niños dirigida por uno de los profesores ó maestro reg e n t e , donde los alumnos normales practican los mejores métodos y sistemas adoptados á esta escuela concurren ordinariamente de 170 á 180 alumnos, pobres la mayor p a r t e , á quienes se educa gratis á los pocos que hay de p a g o , se les exige una pequeñísima retribución, destinada á sufragar los gastos de t i n t a , plumas, papel, y demás.

ESCUELA DE COMERCIO (HISTORIA DE MADRID)

. (Plazuela de la Leña núm. 14). Por real decreto de 25 de febrero de 1820 se creó esta escuela á instancias delestinguido Real Consulado, bajo cuyos auspicios corrió en aquella época hasta la instalación déla Junta de Comercio.

El reglamento de 10 de octubre del mismo año organizábala enseñanza dividida en 4 clases 1 . a Aritmética mercantil; 2 . a Lenguas estrangeras; 3 . a Historia, Geografía, Legislación y Jurisprudencia mercantiles, y 4.aestudio práctico de primeras materias fabricadas. El Consulado creyó convenient e por entonces proveer solo las clases 1 . a y 2 . a , y asi a q u e lla corporación, como posteriormente la Junta de Comercio encontraron obstáculos para llevar á cabo el establecimiento de las 3 . a y 4 . a en mayo de 1840 y por disposición superior fue suprimida la clase de idioma inglés quedando por lo tanto reducida la escuela a l a 1 . a clase y lengua francesa, cuyo presupuesto se satisface de los fondos del Estado la enseñanza es gratuita , así como la matrícula y certificaciones, las dos horas que en ella se invierten son de la noche, para facilitar la asistencia de los jóvenes dedicados al comercio la primera hora se emplea en las clases de a r i t m é tica mercantil y teneduría de libros, y la segunda en el c o nocimiento d é l a lengua francesa, ó sea segundo año; nunca bajó el número de matriculados de 130 en la 1 . a clase ni de 360 en la 2 . a , no obstante en el presente año (4 848) a s i s ten 105 de la 4 . a y 269 á la 2 . a , único número que permite el local que hoy ocupan. Los brillantes resultados que siempre d i o esta escuela han hecho dignos de la gratitud pública, t a n t o á la Junta de Comercio como á los dignos profesores encargados de la enseñanza. Esta se halla dependient e de la Dirección general de Instrucción pública desde 4.° de enero último, á consecuencia de la reforma que por real decreto de 7 de octubre de 4847 , esperimentaron las Juntas de Comercio. Sin embargo, su director inmediato es el vice-presidente déla Junta de Comercio y el consejo de disciplina, y la enseñanza está encargada previa oposición, áD José Fernandez Trabanco , alumno que fue dc la misma escuela y á Don Anselmo Duradon.

CATEDRA DE ESTADISTICA (HISTORIA DE MADRID)

(calle del Turco núm. 9). La Sociedad Económica, ápropuesta de varios individuos de su s e no, estableció en 1844 esta útil enseñanza desconocida hasta entonces ennu stras escuelas graves fueron las dificultades que hubo de vencer, y entre ellas la de hallar persona idónea que por primera vez emprendiese esta clase de educación.

Pero afortunadamente recayó la elección en nuestro recomendable amigo D. José Maria Ibañez, uno de sus socios y vocal secretario propuesta nuestra) de la Comision de Estadística, creada por real decreto de 21 de agosto de 1843. El S e ñor Ibañez no pudo menos de acceder á las instancias de la Sociedad, y encargado de e s t a cátedra se vio precisado á dar á luz una obra elemental en la que , prescindiendo de opiniones y sistemas en general, presenta los principios mas esenciales y su aplicación á la práctica , indicando los diversos y multiplicados objetos á q u e deben dirigirse las i n vestigaciones del estadista. Mas aun antes de la publicación de esta obra se instaló la cátedra cuya apertura tuvo efecto en sesión pública celebrada el dia L.° de diciembre deleitado año, y para cuyo curso fueron 38 los individuos matriculados que continuaron con eficaz asistencia y b a s tante aprovechamiento, los dos cursos académicos que t e r minaron en 1846. Posteriormente y con el auxilio del libro de texto se da un curso completo cada año, asistiendo en el presente (1848) 22 matriculados y u n considerable n ú mero de oyentes. Es de desear y nos consta se t i e n e solicitado , que el Gobierno dé á e s t e estudio un carácter p ú blico, según lo da á los de Economía política y Administración, parte integrante de e s t a s ciencias.

ESCUELA ESPAÑOLA DE PALEOGRAFIA DIPLOMATICA (HISTORIA DE MADRID)

(cae del Turco núm. 9). La apertura de esta escuela establecida 1°ya Sociedad Económica tuvo efecto con la mayor solemnidad el dia20 de enero de 1839, leyendo su profesor D. José e Santos y Mateos un brillante discurso. La Sociedad al dar onocimiento alGobierno de este acto solicitó se le señalase a catedrático una gratificación; y así lo ofreció, si los r e s u l t a dos correspondían, como esperaba la’Sociedad y vino á d e mostrar la esperiencia, pues fueron altamente satisfactorios, no obstante haber disminuido el crecido número de los alumnos que asistieron a l a s p r i m e r a s lecciones 17 matriculados continuaron hasta terminar el curso, y e n t r e ellos se contaba el vice-director de la escuela normal, quien utilizó en este establecimiento las nociones que en ella habia adquirido.

Con presencia del buen resultado obtenido por esta cáted r a , el Gobierno dispuso por reales órdenes de 31 de d i ciembre de 1839 y 29 del mismo mes en 1840 , que se a t e n diese á la conservación de la Escuela, y se diese de los fondos de imprevistos del ministerio de la Gobernación una cantidad alzada al profesor. Por o t r a real orden, fecha 4 de de diciembre de 1841, fue agregada al instituto de segunda enseñanza de la Universidad con dotación fija al c a t e d r á t i co, inclusa en los presupuestos de instrucción pública ; pero como quiera que el edificio de la Universidad se halla bastante escentrico, y las horas de clase se fijaran de un modo poco compatibles conlas de que podian disponer los alumnos que á ella concurrían, quedo sumamente reducido el número de los asistentes y el Gobierno mandó suprimir e s ta enseñanza terminado que fue el curso de 1843 al 44. Sin embargo el celoso catedrático recurrió de nuevo al Gobierno, y oyendo este el dictamen de la Sociedad Económica restableció la escuela, y dotando al profesor Santos y Mateos con la suma de 8,000 reales a n u a l e s , puso la cátedra bajo la inspección de la misma Sociedad que la ejerce por medio de una comision de 3 individuos de su seno. Los exámenes que se celebran al finalizar cada curso, demuestran la u t i lidad de esta Escuela, el celo y buena dirección del c a t e drático; los premios que la Sociedad reparte entre los alumnos mas aventajados confirman la opinión que disfruta la Sociedad Matritense de su excesivo anhelo por el progreso de la instrucción pública.

ESCUELA DE TAQUIGRAFÍA (HISTORIA DE MADRID)

(calle de Toledo núm. 451 . Por real orden de 21 de noviembre de 1802, á instancia y bajo la inspección de la Sociedad Económica se estableció en esta corte una c á t e d r a de taquigrafía, sirviendo de testo la obra que compuso y le habia presentado su socio el ilustrado español D. Franciscode Paula Martí, en quien recayó el nombramiento de catedrático. El primer curso tuvo efecto en el año de 1803, con 79 alumnos y 10oyentesenla calle del Turco, dondehoyse halla la escuela de Ingenieros civiles, y continuoperiódicamente hasta 1908, que por la entrada del ejército invasor y emigración del catedrático ala ciudad de Cádiz, s e s u s – peadieron las lecciones. Restablecido en Madrid el Gobierno nacional en 1813 se abrió de nuevo la cátedra en el local ine ocupa el colegio de Sordo-mudos, trasladándose después á otro del mismo edificio, permaneciendo bajo la d i rección del Sr. Martí, hasta que este falleció en Lisboa en |827. En seguida fue nombrado catedrático el discípulo é N’J0 político del S r . Martí, D. Sebastian Eugenio de Vela tfue tan dignamente desempeña esta enseñanza, que estuvo eomo se ha indicado, bajo la dependencia de la Sociedad Matritense, hasta que por real orden de 10 de marzo de 1836 se mandó formase parte del presupuesto del Estado e ‘ sueldo del c a t e d r á t i c o , y que estuviese bajo la inmediata •nspeccion de la Dirección general de Estudios esta á p r o puesta del c a t e d r á t i c o , determinó se diesen las lecciones Qesde octubre a junio y á las 10 d e la mañana. Posteriormente se trasladó esta escuela á la casa de estudios de San isidro, en la calle de Toledo, donde ^e abrió el curso de ^841 á 4 2 ; y en 27 de mayo de 1846 se dispuso por real 0 rden que no obstante que la taquigrafía debería formar una escuela especial, continuara reunida á la facultad de filosofía para el o r d e n , régimen, disciplina y cobranza de sueldos, pero sin carácter académico, como continúa hoy.

jj número máximo de los escolares fue de 138 en el curso Q e 1820 al 2 1 , pero si bien son pocos los que terminan la carrera por la dificultad que ofrece la estremada práctica, * esta escuela se deben directa ó indirectamente y escepto j n o ‘ todos tos taquígrafos que desde 1810 h a n servido en J f a c c i ó n del Diario de las Cortes y ahora del Congreso e Diputados; y en ella adquirió los primeros conocimienos de e s t e a r t e ^ e j c a t e d r á t i c o que sostiene en Barcelona Junta de Comercio, D. Francisco Serra y Gineta, quien ^Presamente vino á Madrid al curso de 1803, para poder ^ v a r á aquella plaza esta clase de enseñanza. Después de ‘ artí han escrito varios tratados de taquigrafía, alterando ™as o menos su método, del cual se hicieron 4 ediciones bl i3 ‘ 1 8 1 3 ‘ 1 8 2 1 y 1 8 2 4 ú l l i m a m e n t e e l S r Vela ha p u – icado la 5 . a edición con las variaciones que le ha dado conocer la esperiencia, que facilitaran el estudio y ejecución de esta clase de escritura

ESCUELA NORMAL DE CIEGOS (HISTORIA DE MADRID)

(calle del Turco, núm 11 •) La enseñanza adoptada para la instrucción de los sordo-mudos y el tan penoso como asiduo estudio que para perfeccionarla habia hecho su director el ya citado D. Juan Manuel Ballesteros, le sugirieron la idea de plantear en España uu colegio para la instrucción de los ciegos. Al efecto hizo algunos ensayos con alumnos de ambos s e x o s , antes de presentar su proyecto á la Sociedad Económica, la cual lo acogió con la avidez que acostumbra, cuando se trata de mejorar la suerte de los desgraciados y de propagar la ilustración.

La Sociedad acudió al Gobierno; y si bien este presentó algun r e p a r o , como se deja ver por la historia y P ™ ^ » ma que acerca de esta enseñanza publicaron en 1847 io Sres. Ballesteros y Villabrille, en real orden de 10 de enero de 1836 se mandó á la Sociedad formulase el proyecto paro una escuela interina ejecutado esto en 25 del mismo mes fue aprobado por S. M. señalando sobre el presupuesto de instrucción publica la asignación anual de 26,000 r s . para su sostenimiento sin embargo, continuaban algunos obstáculos hasta que el 20 de febrero de 1842 se instaló en el mismo edificio que en la calle del Turco ocupa el citado colegio de Sordo-mudos. Los alumnos educados desde 1834, en que, como se ha dicho principiaron los ensayos, hasta mayo de 1848, son 15 varones y 10 señoritas y desde esta época concurren 3 de los primeros y 6 de las segundas. La enseñanza abraza no solo las labores de p u n t o , aguja y t e l a r , la música y otros objetos de utilidad y adorno, sino que por medio de libros y números de relieve, impresos en el mismo establecimiento, aprenden la e s c r i t u r a , lectura, aritmética, geografía, moral y otros conocimientos, escediendo en sus adelantos á lo que el fundador se proponía. Mas de una vez hemos sido testigo de la facilidad con que manifiestan el b r i llante resultado de la educación que han adquirido, y mas de una vez hemos lamentado la falta de protección de que se resiente el colegio, así como el que no sirva de plantel para maestros que propagasen esta clase de instrucción por las demás capitales de la Península.

COLEGIO DE SORDO MUDOS (HISTORIA DE MADRID)

(calle del T u r c o , núm. 1L.)

Al reseñar este colegio con la rapidez que exige la obra que nos ocupa, pudiéramos respecto al origen de esta enseñanza limitarnos á citar la Historia, Teoría y Práctica que en 1845 publicó nuestro amigo el laborioso» D. Juan Manuel Ballesteros creemos conveniente á las glorias de nuestra patria consignar aquí, que el arte de instruir á los s o r d o mudos , perfeccionado posteriormente por el abate l’ Epeé, es debido á los filantrópicos sentimientos del célebre benedictino Fr. Pedro Ponce de León y del aragonés Juan Pablo Bonet, pues si bien es cierto, que el citado abate se dedicó en el siglo 18 á la enseñanza de los sor do-mudos, tambien lo es que le sirvió de ausilio el libro escrito por Bonet é impreso en Madrid el año de 1620, 35 años después de haber fallecido en el monasterio de San Salvador de Oña el verdadero inventor del arte. Pero este descubrimiento así como otros muchos, fue cultivado en el estrangero y abandonado por su pias n a t a l , hasta que la Sociedad Económica Mátense en 1802 solicitó establecer una escuela á cuya instancia no solo accedió D. Carlos IV en 27 de marzo, sino que le consignó algunas cantidades sobre las mitras de España.

Abierto en 1804 t u vo que cerrarse en 1808 á causa de la guerra; pero restablecido en 1814 permaneció á cargo de ía Sociedad hasta 1822, que se encargó de él la Dirección general de Estudios. En 1823, suprimida la Dirección Don Fernando VII le señaló diversos arbitrios sobre fundaciones piadosas, rentas de correos y Diario de Madrid y lo puso al cuidado del duque de Hijar, quien con los indicados fondos cubrió las atenciones dei colegio y reunió un sobrante con el cual la Sociedud Económica al»encargarse de nuevo , en 1835, de esta enseñanza pudo hacer algunas de las muchas mejoras que tenia proyectadas. La instrucción que reciben los alumnos aparece en el siguiente

SOCIEDAD ECONOMICA MATRITENSE (HISTORIA DE MADRID)

la Creación de la Sociedad Económica Matritense de Amigos del Pais, fue u n pensamiento dc los mas grandiosos, concebido en el año *?75 por Don Vicente de Rivas, Don José Faustino Medina Y Don José Almarza, impulsados por el celo de Don Pedro Hodriguez Campomanes, fiscal que era del Supremo Consejo de Castilla. Obtenida la competente licencia del Consejo para fundar tan útil establecimiento, invitaron los e s – Pasados fundadores á otros individuos para que se asociasen á ellos. En la primera conferencia celebrada con el fin oe darle el conveniente impulso, se reunieron con las mencionadas personas otra porción de lo mas instruido, notable é ilustrado de la corte. Verificada la r e u n i ó n , se instaló . a „ . , o c ‘ e d a d , celebrando su primera junta en dicho año en la casa de uno de los individuos que á ella pertenecían , hasta que á consecuencia de una orden del Consejo, el ayuntamiento franqueó su sala de j u n t a s á la Sociedad para que celebrase las s u y a s , como así viene ejecutándose desde aquella época. Instalada la Sociedad, y convencida desde su creación, que su primer objeto era fomentar la riqueza publica en sus tres fuentes principales, agricultura, artes y comercio, se dividió en otras tantas secciones, para aten- I c a d a una respectivamente y con especialidad á uno de •os ramos indicados enseguida formó sus e s t a t u t o s , que nerón aprobados por el Consejo, dando desde luego principio á sus tareas en beneficio público. Muy largo y prolijo sena el dar aquí una noticia circunstanciada de los muchos Y diversos asuntos de que la Sociedad se ha ocupado desde s u creación , fomentando la agricultura y las artes por cuantos medios han estado á su alcance, impulsando los adelantos de toda especie, propagando conocimientos ú t i – ‘ e s , proporcionando estímulos, ofreciendo y distribuyendo Premios á la aplicación y al t r a b a j o , anunciando otros anualmente por medio de programas sobre puntos interesantes que propone á la pública discusión y c e r t a m e n , propagando los nuevos inventos en los diferentes ramos de la industria y de las a r t e s á favor desmemorias y de periódicos destinados á este fin, atendiendo á mejorar la condición de las clases mas pobres, cuidando de su educación, y contribuyendo en fin todos sus individuos con el mayor celo á llenar los benéficos objetos de su i n s t i t u t o . Pero para dar al m e nos una idea de sus trabajos, se referirán sucintamente algunos de los mas notables. A la cabeza de estos puede colocarse el célebre informe sobre Leg agraria, resultado de muchas y de muy detenidas meditaciones de la Sociedad, en el espediente formado con dicho título, cuyo informe fue redactado por la hábil y entendida pluma de su i n dividuo , el distinguido literato Don Melchor Gaspar de Jovellanos, y dirigido al Consejo de Castilla en 3 de diciembra de 1794. Este informe inauguró desde luego una época de progreso en la economía política-nacional, combatiendo muchas preocupaciones y funestas prácticas que se oponían al libre desarrollo de la agricultura y de la industria; y sent ó , puede decirse así, las bases del sistema de progreso y de mejora, que forman el espíritu de la a s o c i a c i ó n q u e ha seguido constantemente, propagándolo por todos los m e dios posibles. Así e s , que la Sociedad ha pedido diversas veces al Gobierno la franquicia para la introducción de varios artículos, especialmente de nuestras colonias, la l i bertad de comercio en algunos puestos de e s t a s , y otros diversos objetos no menos interesantes, habiendo conseguido las mas veces la adopción de las medidas por ella propuestas.

Con el mismo fin, y siguiendo el espíritu de protección y de fomento, que sin interrupción le ha dominado, ha evacuado y evacúa de continuo los muchos informes q u e , ya por el Gobierno, ya por las autoridades se le han pedido y piden sobre asuntos de interés público. Ha hecho y hace la Sociedad esposiciones muchas y muy diferentes, sobre asuntos de interés público, entre las cuales pueden citarse r e cientemente la que con el éxito mas favorable dirigió al Gobierno sobre la abolición de la prueba de limpieza de sangre, que se acostumbraba á exigir en diversos establecimientos, y para entrar en ciertas c a r r e r a s ; y la que con suma oportunidad dirigió á las Cortes sobre la abolición del diezmo.

Otros puntos gravísimos tiene pendientes de examen ó d i s cusión , siendo entre ellos el desestanco de la s a l , ó su arreglo en beneficio de la agricultura y de varias especies de industrias; el de la legislación necesaria para el a p r o v e chamiento de las aguas de los rios y arroyos que debian fecundizar el suelo del p a i s , no perdiendo de vista aun aquellos objetos al parecer menos importantes; pero que interesan sin embargo por algun concepto al bien público, como lo fue por ejemplo, el plantío de á r b o l e s , no solamente en Madrid, en donde tuvo la gloria de haber plantado uno de sus primeros paseos, ofreciendo así un ejemplo que imitar en todos los demás que al présense hermosean los alrededores de la c o r t e , sino tambien en los pueblos inmediatos, en las demás provincia y en los caminos de esta.

La Sociedad ha creado diferentes establecimientos de instrucción y de beneficencia, siendo dignos de notarse el de Escuelas patrióticas de hilados y t e j i d o s , el colegio de sordomudos y ciegos; las cátedras de taquigrafía , de economía política, de paleografía, de e s t a d í s t i c a , de economía industrial todas ellas fueron las primeras que se establecieron en e s ta corte para dichas enseñanzas, y de las cuales las dos primeras las adoptó el Gobierno, dotándolas é incluyéndolas en el plan general de estudios. A petición de la Sociedad se mandaron establecer ocho cátedras de agricultura en diferentes puntos del r e i n o . A la Sociedad Económica Matritense se debe el establecimiento del actual Ateneo de Madrid y de la Sociedad para propagar y mejorar la educación del pueblo , que lo verifica por medio de las cinco escuelas de párvulos que tiene en la c o r t e , que t a n tos beneficios está produciendo, y cuyo ejemplo se ha e s tendido ventajosamente por toda» la Península. Así mismo creó desde un principio la Junta de Damas, que forma una sección de la Sociedad, la cual ha estado dedicada siempre á cuidar de los establecimientos de beneficencia y educación de su sexo. No es posible en un artículo indicar todos los benficios de que el público es deudor á esta Sociedad .patriótica baste decir, que hasta el presenta serán muy pocos los asuntos de interés general de que no se haya ocupado y ocupe, unas veces, como ya hemos dicho, por c omision especial del Gobierno, otras por informes pedidos por las primeras autoridades del Estado y otras por propuestas ó á invitación de algunos de sus individuos. El n ú mero de sus socios ha sido y es sumamente estenso, pues se cuentan actualmente hasta 280, sin perjuicio de los que sucesivamente pretenden su admisión, y son recibidos cuando reúnen las condiciones requeridas en los estatutos.

Entre sus diversos socios han figurado siempre sugetos de los mas notables por diferentes conceptos, pertenecientes á todas las c l a s e s , gerarquías y condiciones, habiendo honrado sus listas los r e y e s , como protectores y socios déla corporación, y los príncipes de la real familia, como individuos de ella.

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