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MUSEO REAL (HISTORIA DE MADRID)

ñ u s c o R e a l (paseo del Prado). El amor á la g l o r 1 ^ .^ sus dominios y al lustre v esplendor de las bellas artes nrzu concebir al gran Carlos Hl el provecto de adornar el Dciiu paseo del Prado, conocido por el de San Gerónimo nasi 1768, con un suntuoso y magnífico Museo de Ciencias na Urales, que se puso en ejecución bajo la dirección oe b arquitecto mavor el célebre Villanueva. Esta obra se conu nuó en el reinado de Carlos IV ; pero la guerra de la Independencia impidió su.conclusion. Su capacidad y situación convenientes al enemigo para objetos bien distintos de su instituto é incompatibles con la conservación de sus bellezas, ocasionaron multitud de deterioros en su fáb., que se completaron con la sustracción de todo el emplomado. Descubierto y abandonado á la inclemencia durante los años de la dominación francesa, reconcentrándose en sus bóvedas todas las lluvias, arruinaron la mayor parte de ellas en todas sus alturas y se preparó igual suerte á las pocas r e s tantes, como indudablemente hubiera sucedido, á no ser por la generosa protección del rey Fernando VII, que acometió la grandiosa empresa de reparar sus r u i n a s , calculada en 7 millones dc r s . , señalando al efecto de su bolsillo secreto 24,000 reales mensuales, que satisfizo puntualmente aun en medio de las escaseces ae la Real Casa, con mas otras sumas cuantiosas de la misma procedencia que sin intermisión regaló y se invirtieron en los cubiertos v construcción de bóvedas derruidas. Doña Maria Isabel de Braganza contribuvó tambien á este feliz pensamiento, afirmándole en el animo de su esposo y desprendiéndose para su inversión e n l a obra, de la pensión que por razón de alfileres tenia consignada sobre la renta de Correos. Reedificado en alguna parte el edificio , se empezó á poner en ejecución la idea dominante de establecer en él un museo real de Pintura y Escultura, y á este efecto se pasaron de palacios y posesiones reales cuantos cuadros, estatuas y objetos de bellas artes fueron reconocidos útiles y demérito por una comision de algunos de sus pintores y escultores de cámara. Este es el origen del Museo formado con cuadros y objetos de escultura pertenecientes al Real Patrimonio , depositados en un edificio, reedificado casi en su t o – talidad, como se ha d i c h o , con sumas del bolsillo secreto de] r e y , en tiempo del padre de nuestra augusta reina. Esta señora ha gastado tambien cantidades considerables en h a bilitar salas nuevas y cn diferentes mejoras, t a n t o durante las tutelas de la reina madre y del Sr. D. Agustin Arguelles , como desde que fue declarada mayor de e d a d , teniendo enla actualidad empezada la obra de conclusión del edificio por la fachada del E . , en virtud de real orden comunicada por el Sr. marqués de Miraflores, á los pocos dias de haber sido nombrado gobernador de Palacio. Los b e neficios que resultaron de poner á la vista todas las preciosidades artística0 de que era dueño Fernando VII, no pueden desconoceré. Esparcidos los cuadros , estatuas y demás objetos por los reales palacios y muchos de ellos colocados en piezas donde no pudiendo disfrutar de su vista, se desconocía el mérito superior de la mayor parte, nos privaba de modelos sublimes y de esta falta se resentían las artes en nuestro suelo para sus adelantos , que son siempre compañeros de la civilización de las naciones. En la actualidad se franquea la entrada al público 2 veces á la semana, y en los dias restantes acuden los jóvenes artistas á copiar las obras maestras que han de formarlos, dirigiendo sus pasos por el verdadero camino del saber.

Este edificio en su planta rectilínea, compuesta en su centro de un paralelógramo de 378 pies de largo por 74 de ancho, termina en sus estremos con otros 2 cuerpos de planta cuadrada de 131 pies de l a d o , y sus centros hacen línea con el del paralelógramo principal, componiendo un todo de 680 pies su linea principal y la opuesta. Del medio de e s t a , formando ángulo recto , p a r t e un salón paralelógramo , que termina semicircularmente, de 66 pies de ancho por 86 de lar

DEPOSITO DE LA GUERRA (HISTORIA DE MADRID)

(calle del Conde-Duque, número 9). Organizado por los años de 1816, estaba entonces á cargo de varios gefes y oficiales de las diferentes armas, y radicaba en el Ministerio de la Guerra, hasta que creado en 1838 el cuerpo de E. M. del e j é r c i t o , S. M. se dignó ordenar, que e s le nuevo instituto se encargase de todos cuantos antecedentes planos y efectos componían el depósito.

La reducción del personal de este cuerpo al terminar la guerra civil, el servicio que fue llamado á desempeñar en las capitanías generales, que absorvia esclusivamente su atención y aun la falta de local y de r e c u r s o s , dejaron en la inacción este establecimiento, hasta que á propuesta del director de E. M. recibió un nuevo reglamento por real orden dc 21 de enero de 184-7. En su reorganización fue dividido en cuatro secciones, comprendiendo la 1 . a todo lo relativo á geografía y topografía; la 2 . a la estadística; la 3 . a historia^ y la 4.a» los asuntos militares, estableciéndose ademas una litografía para multiplicar desde luego los trabajos que así lo exigiesen por su interés ó por la conveniencia de su circulación. El cuerpo de E. M. destinó hasta 10 gefes y oficiales al depósito, y después de reconocer, arreglar y clasificar en !o posible los archivos de este establecimiento , encontró, que para que las secciones pudiesen ocuparse de su cometido, era necesario enriquecerlas con nuevos y mas estensos d a t o s , pues escaso el número de los existentes sobre nuestras últimas guerras, lo estaban mas aun de planos y reconocimientos militares de nuestro país.

YA personal del depósito salió ya el mismo año 47 á verificar sus trabajos sobre el terreno , dando principio á la formación del Itinerario general de España con una amplitud digna de su importante objeto, y reconociendo al paso los varios campos de batalla que se encuentran en nuestra península.

Empleándose en los reconocimientos desde mavo a octubre de todos los a ñ o s , los oficiales vuelven al establecimiento á poner en limpio sus trabajos y los de otras comisiones del cuerpo, empleadas va con igual objeto ene año de 1848. Así el celo y decidida voluntad del E. M. reúne interesantes documentos para la historia y para la aplicación del importante ramo de la logística, ínterin las circunstancias le permitan ocuparse del gran trabajo de s carta geográfica.

DEPOSITO Y DIRECCION DE HIDROGRAFIA (HISTORIA DE MADRID)

(calle de Alcalá, núm. 56.) Este útil establecimiento creado por Don Carlos III en -1797 , es debido al deseo y necesidad de conservar los descubrimientos hechos por nuestros ant. y c é lebres marinos, y reproducir el Atlas, que de las costas de España presentó en 1789 el gefe de escuadra D. Vicente Tofiño, acompañado de un correcto derrotero, pues como quiera que en aquella época se emprendiesen por orden de S. M. varios viages de esploracion á los mares de Asia, América meridional, islas de Barlovento, Tierra-firme, Seno- Mejicano y otros, con el objeto de levantar cartas v planos de nuestras costas en dichos mares; hubo necesidad de reunir facultativos, que cordinasen para su publicación tan interesantes trabajos; de aquí nació la idea de que , lo que hasta aquella fecha habia sido solo un depósito de noticias, se erigiese en Dirección de Hidrografía dedicada á proporcionar á los navegantes, por medio de la publicación de c a r t a s , planos, v i s t a s , derroteros y memorias, no solo el conocimiento de los mas modernos descubrimientos de nuestros marinos, sino también de los estrangeros, por la constante correspondencia con los establecimientos análogos que existen en los demás paises, y del cambio reciproco de sus producciones por tales medios, que aumentan constantemente el número de documentos que por orden del Gobierno han sido recogidos en varias épocas de los a r chivos donde vacian ignorados; ha logrado la dirección adquirir gran copia de preciosos materiales y un caudal de i n teresantes noticias de que es difícil formar una cabal idea, y que ofrecen pábulo á sus constantes publicaciones. Al auxilio de estos elementos y á los grandes desvelos y conocimientos especiales de sus primeros directores Don José Espinosa Tello y D.Felipe Bauza, secundados por sus sucesores , debe nuestro país, no solo la gloria de haber sido el primero que promoviera el estudio de la hidrografía , sino el corservarse hoy en esta ciencia, al nivel de las demás naciones; sin haber sido obstáculo para dichos adelantos la e s casez de recursos, en que siempre se encontró el establecimiento.

En 1817 se dotó á la Dirección del reglamento interior que la rige con solo la alteración que en 4 825, y á p r o puesta de su ilustrado director D. Martin Fernandez de Nav a r r e t e , se hizo en el personal que la constituye, reducido hoy al de que anteriormente hemos hablado. Con t an corto húm, de empleados , parecerá prodigioso el de obras hidrográficas, publicadas que asciende hoy á 30 cartas generales, 100 p a r t i c u l a r e s , 250 planos, algunas cartas geográficas, varias vistas de costas, los necesarios derroteros e instrucciones , multitud de obras náuticas, elementales y científicas que, como las de construcción naval, contabilidad, ordenanzas y almaques náuticos, se espenden á precios escesivamente módicos, no solo en los despachos de Madrid sino en los depósitos dependientes, establecidos en Barcelona, Bilbao, Cádiz, Cartagena, Ferrol, Habana, Gijon, Mahon, Málaga, Manila, Mallorca , P u e r t o – r i c o , Santander, Santiago de Cuba, San Sebastian y Tenerife; con el objeto de cpie los navegantes encuentren comodidad para surtirse de las que puedan necesitar. Tiene tambien este establecimiento la mejor v mas completa biblioteca especial de Marina compuesta de 600 preciosos manuscritos v 8,000 volúmenes relativos á hidrografía marina, con los diferentes ramos que abraza de navegación, astronomía, matemáticas, física, química, historia natural, civil, europea y colonial, lexicografía etciudad; y finalmente, se ha procurado «reunir en sus oficinas todas las dependencias de que consta, inclusos almacenes y obradores de estampado, mejorándolas constantemente y fijando su atención en la parte de estampado que se ejecuta por aventajados artistas. Estas oficinas se hallan situado, como se ha dicho, en la calle de Alcalá la fachada cons i s t e en 3 pisos contando el bajo, con igual número de vanos cada uno ocupa el centro la portada, con dos columnas dóricas de granito en las que sienta la repisa del balcón principal, que tiene balaustrada de piedra y un escudo de armas reales sobre el guarda-polvo aunque pequeña es una bella fachada, como obra de Don Manuel Martin Rodriguez.

MUSEO NAVAL (HISTORIA DE MADRID)

plazuela de los Consejosnúm. 1 2 7 » . Con el fin de reunir modelos de buques, armas y otros objetos pertenecientes á la Marina se inauguró este Museo en el palacio de los Consejos el dia 2 1 de noviembre de 1 8 4 3 , habiéndose á poco tiempo traslado al local que ocupa al presente en la casa llamada del Platero por haberla construido un oficial de platería que se enriqueció tanto con el comercio de pedrería, que solia decir «bendito sea Dios , que he levantado una casa como un palacio y tengo una onza de oro para poner debajo de cada teja.)) Volviendo á nuestro asunto decimos, que las salas destinadas al Museo no son adecuadas para contenerle , tanto por su corta estensioncomo por su mala forma. Así se observa que no lucen como seria de d e sear las preciosidades que encierra , pues en el poco t i e m po transcurrido hasta el presente desde su fundacionha t o mado esta colección un incremento, que á no verlo realizado, parecería difícil de conseguir. Débese principalmente á los gefes de los departamentos y apostaderos de Ultramar, á muchos particulares que han contribuido generosamente, correspondiendo con loable celo á las invitaciones que les fueron hechas, y por último á que S. M. dispuso que todos los objetos marítimos pertenecientes al Real Patrimonio se incorporasen al naciente Museo. Distribuidos con harta confusión por lo reducido de las salas, se ven diferentes modelos de buques, entre ellos uno con tornillo de Arquímedes hecho en Inglaterra; varias gloriosas banderas de los batallones de marina desde su fundación, colecciones de j a r cias fabricadas en España, que no ceden á las mejores del estrajero y gran número de instrumentos, desde la ballestilla con que observaba Colon hasta el círculo de Rordá, elmas moderno y perfecto que se conoce. Hay asimismo 3 modelos de arsenales muy notables, mereciendo particular atención entre infinitas preciosidades, cuya enumeración seria muy prolija, una águila regalada por Napoleón al navio Atlas, y mas que todo el pequeño cuadro que representa la Santísima Trinidad. Esta pintura de ningún mérito a r tístico, es una singular preciosidad por su interés histórico, pues ante ella se decia misa en el navio Trinidad, y habiendo sido testigo del heroísmo de nuestros marinos en Trafalgar, el almirante Colingout sucesor de Nelson hizo buscar este cuadro, y unido con el sable que hay delante de él lo remitió á España, no queriendo llevar como trofeos de la victoria estos objetos dignos de veneración. El sable p e r t e neció al general Uñarle á quien se lo habia regalado Bonaparte.

Muchos primores artísticos , muchos recuerdos h i s –

MUSEO DE ARTILLERÍA (HISTORIA DE MADRID)

real sitio del Buen-Retiro.) Este Museo estuvo unido al de ingenieros, que acabamos de d e s cribir, hasta el 9 de enero de 1 8 2 3 que por real orden vino á constituir un nuevo establecimiento, en el cual se reunieron todos los modelos y demás efectos de esta arma, que pudieron salvarse del naufragio que sufrió el de ingenieros, durante la guerra de la Independencia; la penuria e n q u e d e s – de entonces, se ha visto el Erario, no ha permitido se diese a este Museo toda la estension de que es susceptible; sin embargo, puede competir y aun es superior en algunos r a mos, á los mejores establecimientos riel mismo genero que existen en Europa. Posee gran cantidad de armas y modelos militares de todas especies , una numerosa colección de piezas pertenecientes á la primera edad de la artillería, que llama la atención ya por su antigüedad y estructura, ya por los sitios donde sirvieron en épocas memorables de nuestra historia, y muchos monumentos notables ó curiosos entre los cuales se cuenta la tienda que usó el emperador Carlos V en sus campañas, el pendón de aquel soberano, el que llevó Hernán Cortés ala conquista de Oaxaca en nueva España, la lanza de Alonso Fernandez de Lugo , conquistador de la isla de Tenerife, la de Rui Diaz de Andrada y otros varios efectos que seria demasiado largo enumerar y recuerdan nuestras glorias ant. y modernas.

MUSEO DE INGENIEROS DEL EJERCITO (HISTORIA DE MADRID)

(calle de Alcalá número 63). El origen de es£e establecimiento coincide con una de las épocas mas brillantes v venturosas e n j a historia de ios cuerpos de Artillería é Ingenieros. En el año de 4»o¿ bajo la acertada dirección del célebre general D. José a Urrutia, que se hallaba al frente de ambos cuerpos, pueae decirse recibieron estos nueva vida; su organización y servicio, su instrucción teórica v practica y cuantos ram abrazan estas instituciones facultativas de la milicia alcanzaron mejoras señaladas , y cuyos preciosos frutos se n recogido abundantemente aun én medio de las grandes co vulsiones, que la nación ha sufrido por consecuencia ae i estrañas y empeñadas guerras de 4808 á 4844, de 5¡Um»j y 33 á 40. aquella época de tan grato recuerdo, «e IOIU el Museo, llamado Militar, con la reunión de planos, memorias, a r m a s , máquinas, modelos y otros objetos estraidus de las dependencias de Artillería é Ingenieros; pero lo que desde luego le d i o grande importancia fue la adquisición del gabinete de modelos del marqués de Montalambert, célebre autor de fortificación , comprado en París de orden del Gobierno , por el ilustrado embajador Azara adquisición mas estimable cada dia á medida que va generalizándose la aplicación de muchas de las ideas de aquel autor. Encargados del naciente Museo el coronel de Artillería, D. Joaquín Navarro Sangran, y el teniente coronel de Ingenieros, D. Juan Ordovás, fueron mas rápidos sus progresos de lo que podria presumirse, merced al celo é inteligencia de sus directores; mas luego vino á entorpecerlos la crisis que la España esperimentú en 1 8 0 8 con la invasión francesa, y muy señaladamente por la circunstancia fatal de hallarse situado en el mismo edificio que el Parque de Artillería, tan justamente célebre por el glorioso combate del 2 de Mayo de aquel año , cuyo suceso y los que después se siguieron», ocasionaron las i r r e parables pérdidas que el establecimiento sufrió hasta t e r minarse la guerra de la Independencia. Al abrigo de la paz y encargado de su restauración en 1 8 1 4 , el mismo D. Joaquín Navarro Sangran, mariscal de campo entouces, y c o ronel de artillería, y el coronel de ingenieros, D. Gaspar Diruel, se debió á sus luces y diligencias, el mejoramiento del Museo, fundado ya sobre bases y con miras mas e s t e u – sas, las cuales aprobó el Gobierno , entre las que fue una su traslación al palacio de Buena-Bísta. Sobrevinieron después los sucesos notables de los años de 2 0 al 2 3 , en medio de los cuales los gefes encargados del establecimiento, el mariscal de campo D. Ignacio M. de San Clemente, y el brigadier de ingenieros D. Blas Tena, tuvieron que vencer no pocas dificultades, hasta que en vista de su ensanche, por real orden de 9 de enero de 1 8 2 3 el Museo Militar se Gubdividió en Museo de Artillería é Ingenieros, peculiares á estas armas. El de Ingenieros no pudo en algun tiempo arrostrar los inconvenientes que las circunstancias ofrecían , hasta que, en 1 8 3 5 , puesto al frente del cuerpo e l distinguido general Don Luis Maria Balanzat se d i o a conocer prontamente su vigoroso impulso secundado Por la eficacia é inteligencia del brigadier D. Mariano Carrillo, y el capitán D. Juan Muñoz primeramente, y d e s pués el coronel D. Benito León y Canales y el comandante b. Vicente Rodríguez. De esta suerte alcanzó el Museo la época del nombramiento del actual ingeniero general en agosto de 1 8 4 3 , desde cuya fecha, puesto al cargo inmediato del brigadier D. Mariano Miguel y Polo, son notables sus progresos. Se han aumentado considerablemente los °bjetos que encierra; se ha dado á todos ellos nueva colocación, distribuyéndolos en salas, las cuales llevan el nombre de ingenieros célebres ya difuntos, y se han creado tres nuevos departamentos, bajo los títulos de gabintes t o pográfico, tecnológico y gimnástico. En el 1 . – se han reunido y deben colocarse en adelante los modelos propiamente topográficos, destinados á presentar el relieve del terreno en diversos conceptos para ello, en virtud de real orden, estuvieron en París por el espacio de año y medio el maestro mayor y 2 operarios del mismo Museo el 2 . ° , casi completo, encierra una preciosa colección debidamente clasificada de los materiales de toda especie, que se emplean ó pueden emplearse en las obras dirigidas por el cuerpo de ingenieros el 3 . ° en fin, contiene cuantos modelos y objet o s de toda especie formaban la colección que poseia el eoronel español D. Francisco Amorós, marques de Sotelo, creador de la gimnástica moderna. La abundancia y riqueza de tantos objetos, manifiestamente útiles para el estudio de las ciencias y de ías a r t e s , análogas á la profesión del ingeniero, ha proporcionado ya á los tenientes del cuerpo, a su salida de la clase de alumnos de la Academia , el provechoso examen de dichos o b j e t o s , bajo la dirección de un profesor.

.Muy difuso seria ocuparnos en enumerar circunstanciadamente cada uno de los infinitos objetos que encierra este establecimiento, análogos á su i n s t i t u t o , por lo cual s°lo indicaremos las salas dé que consta, con sus denominaciones y destino. Sala de MinalL. Fortificación permanente; sistemas y plazas. Sala de Zorraquin. Parte topográfica.

Sala de Amorós. Gabinete gimnástico. Sala de San Genis, Fortificación permanente; ataque de plazas. Sala de I-‘erboon. Fortificación permanente; plaza. Sala de los Cermeño*.

Fortificación permanente; sistemas y plazas. Sala de Urrutia. Construcciones y otros objetos.» Sala de bucuce.

Construcciones. Sala de Pedro Navarro. Fortificación permanente; plaza. Sala de Hlake. Fortificación permanente; sistemas y proyectos del mariscal de campo Montalambert; g a b i n e t e tecnológico. Sala de lialanzat. Fortificación de campaña.

ARMERIA REAL (HISTORIA DE MADRID)

Palacio Beal y plaza de la Armería.

Uno de los edificios que conserva Madrid del tiempo de la Casa de Austria, es el que ocupa la magnifica Armería Real.

Fue hecho por mandado de Felipe II, con diseños y bajo la dirección de Gaspar de Vega, quien acompañó al mismo r ey á Inglaterra y volvió á España según el Sr. Llaguno á p r i n cipios de 1556, con encargo de hacer las Caballerizas Reales, frente al Alcázar, en el solar de v arias casas que se h a bian comprado y demolido t r e s años a n t e s . En cumplimiento á lo que ordenó el Rey desde Bruselas á mediados del citado año, quedaron en el mismo sacados los cimientos de las Caballerizas, cuva construcción terminó en 1564, h a biéndose fabricado ía planta baja con bóvedas, para evitar los incendios tan fáciles de ocurrir en donde habia de aglomerarse mucho combustible, conforme observaba el rey en una de sus interesantes c a r t a s , en las que tod i se halla p r e visto y calculado con el mayor tino. Los tejados empizarrados no se conocian en España, y habiendo espresado Felipe II «queremos que el tejado de las Caballerizas sea de pi- «zarra y de la facción de los de acá» (Bruselas», se buscaron oficiales que llegaron á España por la primavera de 1559 y entendieron en hacer la armadura de madera unos y en cortar y sentar la pizarra otros, no habiendo querido el r ey que se pusiesen planchas de plomo de las que venian de I n – glaterra para el Alcázar.

Terminado el edificio en 1564, según hemos dicho, fue ocupado en el siguiente año el piso principal del lienzo que mira al palacio por la Armería que estaba en Valladolid, como lo acredita la orden del monarca para que se diesen XOO ducados al armero mayor, á fin de traer «.a Armería que tenemos en la villa de Valladolid á la de Madrid.» En la invasión francesa de 1808 fueron demolidas las c a ballerizas que ocupaban el centro de la que hoy es plaza do la Armería, quedando únicamente, aunque muy alterada con revocos, la principal fábrica que levantó Gaspar de Vega, que es una de las primeras casas que se hicieron con r e g u laridad clásica, subsistiendo en buen estado el espacioso arco de medio-punto, labrado de sillares almohadillados de granito, formando una gran vuelta, que arranca de unas impostas que están poco elevadas sobre el pavimento. Al frente de la fachada principal del Palacio Real y cerrando por el lado del S. la espaciosa plaza llamada de Mediodia, se halla este edificio, que consta de planta baja y piso p r i n cipal , teniendo en la primera claraboyas rústicas entre las ventanas, y en el segundo jambas y guarda-polvos de g r a nito , en los que sentaban en tiempo de Ponz, niños con coronas, que al presente no existen, habiendo sido sustituido el agramilado de que estaban labrados los entrepaños con revoco de color. Termina el todo una cornisa de piedra, sobre la que se levanta la armadura del tejado que está c u bierta de pizarra y tiene el caballete muy elevado con los dos remates laterales de ladrillo, escalonados á la manera flamenca, de los cuales queda ya t an solo el que corresponde al campo , habiendo sido últimamente demolido el del lado del arco. La planta baja es abovedada y hacia parte de las antiguas caballerizas. Forma todo el piso principal un vasto salón rectangular que recibe luces por uno y otro costado v presenta una estension de 227 pies en las líneas mayores» y 36 en las menores, cubriendo este considerable e s pacio una techumbre de madera. Hállase colocada cn esta gran sala ó mas bien galería , pues reúne las condiciones de t a l , l a preciosa Armería Real, que si en todo tiempo ha m e recido particular atención, ofrece al presente mayor interés por la nueva y acertada colocación que se acaba de dar a los muchos y n i u v preciosos objetos que encierra. _ Decoran el ingreso dos elegantes maceros del tamaño natural , colocados á uno y otro lado de las puertas vidrieras que hav á los pies de la galería. Corresponden a los maceros dos heraldos ricamente vestidos, que se bal an en el medio del salón mirando á la entrada, y precediendo a la hermosa perspectiva que forman las magnificas armaduras dispues tas como en una vistosa marcha militar. Repartidas por las paredes y en las sobreventanas, se ven armaduras y armas de todas clases, completando este bellísimo cuadro los e s tantes del testero y en su centro la efigie de San Fernando.

Han sido pintadas las paredes con el mayor gusto y sencillez , cual corresponde á un establecimiento de esta clase, habiéndose elegido una tinta la mas apropósito para que destaquen las armaduras, evitándose al mismo tiempo una fastidiosa monotonía con las ligeras jambas y fajas que se han figurado en los vanos de los balcones.

Ocupan el centro de la prolongada sala dos rectángulos simétricamente dispuestos con varios pedestales de buena forma , en cada uno de los cuales hay una bonita urna de cristales que gira sobre un e j e , para que se examine cómodamente el objeto que contiene. En la primera, por el lado que mira á Palacio, está el casco de Carlos V hecho por Negroli en i’óí’ó, según se lee en la parte interior del mismo.

Este casco es el que atribuye el vulgo á Julio César, porque dice sic tua invictue Ccesar, aludiendo á la figura que simboliza el África, á la que tienen sujeta la Fama y la Victoria.

Hállase en el penúltimo pedestal por el lado de Palacio, un casco que se atribuye á Cellini, y en el último de la banda opuesta hay otro que representa pasages de Baco. Diferentes cascos notabilísimos , va por su mérito artístico, ya por su interés histórico , se hallan distribuidos por los pedestales de uno y otro cuadrilongo, terminando el p r i mero con un peto de Felipe II puesto en su correspondiente urna, v en él que se espresa la batalla de San Quintín , y el segundo con la litera sencilla en estremo que usaba el emperador Carlos V en sus espediciones. Las infinitas sillas puestas entre los pedestales merecen ser examinadas, particularmente las primeras por el lado de Palacio, pues una fue de D. Jaime el Conquistador, dos del Cid, una de Felipe I I ; varias que siguen son de esquisita labor, como la llamada de Neptuno, y en fin hay otras muchas que seria prolijo enumerar. Encierran ambos cuadrilongos ricas armaduras dispuestas en filas y colocadas unas en pedestales de bella forma que imitan mármoles con mucha perfección y otras en sus correspondientes caballos, hechos algunos r e cientemente por los señores Piquer y Pérez. Las dos primeras armaduras á caballo pertenecieron al César Carlos Y; una de ellas á la romana es la que llevó cuando se coronó en Bolonia. Entre las restantes armaduras las hay de Fernando V, del cardenal Cisneros, de Hernán Cortés, de Felipe II, de D. Juan de Austria, de Felipe I I I , viéndose una magnifica de Carlos V, obra de Negroli traida de Yuste, dos soberbias que pertenecieron á Felipe II están al fin de los dos rectángulos inmediatos al último caballo que sostiene la a r madura con que entró en Túnez Carlos Y. Por último , se encuentran en este museo dos armaduras de Isabel la Católica, una de Boabdil rey de Granada, dos chinescas ó j a p o nesas, una moderna de las islas de la Occeanía puesta en la correspondiente figura ejecutada por el Sr. Piquer. Ocupan el centro de las filas de armaduras de ambos rectángulos piezas de artillería muy curiosas, y una costosa silla morisca regalada á nuestra augusta reina doña Isabel IL. En las paredes de esta gran galería y en las sobreventanas hay asimismo armaduras, armas bien combinadas y escudos, siendo notable el que .regaló á D. Juan de Austria S. Pió V, el cual tiene dos balazos, y ha sido en este siglo despojado del Crucifijo dc plata que habia en su centro, y de la inscripción que le circundaba. Frente á la puerta ha tenido el Sr. Sensi la feliz ocurrencia de colocar una armadura con una cabeza de león simbolizando la España y al rededor las diferentes armas con que sus esforzados hijos han luchado en uno y otro hemisferio. Penden del techo algunas banderas notables, observándose al fin del salón el estandarte de D. Juan de Austria. Es tal la riqueza de esta galería , que lleva gran ventaja á las de igual clase de Londres y Paris. En esta ciudad se publicó una magnífica obra que hemos tenido á la vista en la que hay 81 láminas dibujadas por el Sr. Sensi que representan los mas notables objetos de esta Armería y van acompañadas de testo que prueba la erudición y sana crítica de los Sreales Sensi y Jubinal. Sensible es que el escesivo coste de esta obra no permita que se generalice. En España existia la descripción de Abadía, pero careciendo de numeración, no era útil para distinguir los objetos, si bien daba noticia de su existencia.

En los estantes se halla[mucho bueno que observar. El que está señalado con la letra A contiene e n t r e otras curiosidades, los ropajes y el casco de Ali, general de la escuadra turca en Lepanto , y varias armas pertenecientes al bey de Oran, Hacen ó sea Bigotillos. En el estante B se guardan armas blancas turcas ó moriscas en su primera mitad , y en la segunda los montantes dados á los reyes por los sumos pontífices, y algunos estandartes que tuvieron los cristianos en Lepanto. Notable es cuanto se ve en el estante C mereciendo particular atención la colección de espadas formada por las de Pelayo, de Lain Calvo, del Cid, de Bernardo del Carpió, la llamada de Roldan, con adorno de ricas piedras, la de San Fernando , de Fernando V , el estoque real que sirve en las juras de los príncipes de Asturias, 3ue es la espada del Gran Capitán, de Carlos V, de D. Juan e Austria, de Cortés, de Pizarro, la bellísima denominada del Mascaron y la terrible partesana de D. Pedro el Cruel.

Son igualmente notables el escudo de Medusa , el de la batalla de Cartago, otros dos muy preciosos y la curiosa adarga que representa la toma dé Granada en la parte superior , y la batalla de Lepanto en la inferior ; leyéndose en el centro Serie spes una senecta>; debajo de esta adarga está el bocado del caballo de Witiza. Cuatro bellos escudos encierra el estante D, que son el del Mascaron, el déla conquista de África, el del triunfo del amor y otro que no se le designa con nombre alguno. En la parte inferior hay un considerable número de primorosas espadas de cazoleta, entre las que se cuenta la de D. Suero de Quiñones y la de Garcilaso de la Vega. Muchas armas de fuego antiguas é interesantes, ocupan el estante E, que asimismo ostenta tres banderas, dos de ellas de Lepanto. Armas de fuego modernas, entre las que se distinguen algunas de esquisiías labores, y una de dos cañones regalada por Napjleon á Carlos IV se hallan en los últimos estantes, designados con las letras F y G, en los que también existen sillas y armas turcas dcmuého valor, y una riquísima gualdrapa bordada de sedas y o r o , remitida como aquellas a Carlos III, por el emperador de Turquia. Otras muchas preciosidades hemos observado en los estantes referidos, pero no podemos hacer de todas mención, pues debemos ceñirnos á los límites marcados por nuestro plan. Cuantas personas visitaban este magnifico establecimiento, echaban de menos un libro que sirviese de guía al reconocerle, exijencia muy j u s t a que se verá satisfecha en breve, pues cómo complemento déla reforma que ha sufrido esta armería y en virtud de la cual ha duplicado su valor, se publicará un exacto y bien detallado catálogo, formado ya por una junta compuesta de personas competentes y por el Sr. Sensi, á quien no podemos menos de tributar los mayores elogios por el esmero y tino con que ha procedido en la nueva colocación de las armaduras, cascos y demás, dando realce á todos estos objetos que recuerdan nuestras glorias militares. Muchas son las atenciones que debemos á dicho señor, pues con la mayor finura y tomándose el mas vivo interés, nos ha dirijido al examinar repetidas veces el establecimiento, puesto por fortuna á su cuidado. Béstanos decir solamente , que el célebre coche de la reina doña Juana , ha sido trasladado á las caballerizas reales , según queda referido en la descripción de aquellas, é igualmente se ha quitado de esta armería, la carroza de hierro que regaló á D. Fernando vil el señorío de Vizcaya. La entrada al establecimiento que acabamos de describir, no puede ser franca para el público, pues lo impide el local poco espacioso al efecto; pero las esquelas se han dado siempre con mucha facilida

GABINETE TOPOGRAFICO (HISTORIA DE MADRID)

(real sitio del Buen-Retiro).

Este Gabinete fue erigido por el señor D. Fernando Vil, en los últimos años de su reinado , con el laudable objeto de reunir en él todas las capitales del reino en modelo, proyectando darle tal estension que hubiera llegado á ser el primero de su clase en Europa, según observa acertadamente su ilustrado v apreciable director el brigadier de artillería D. León Gif de Palacio. El local en que se halla este precioso Gabinete es el antiguo é interesante edificio del Buen-Retiro, llamado el Cason por haber estado algunos años en completo abandono hasta que á fines del reinado de Carlos 11, pintó al fresco su espaciosa bóveda , el insigne Lucas Jordán, echando en esta obra «el resto de su habilidad» como espresa con sobrada razón el erudito Ponz.

Fue construido este edificio en tiempo dc Felipe IV, por el arquitecto Juan Bautista Crescenti marqués de la Torre, quien le díó una elegante decoración arreglada álos severos principios del estilo clasico, constituvendo la parte mas notable del antiguo palacio del Buen-Retiro, que si bien tenia bastante amplitud, carecía do la magnificencia correspondiente á la morada en que residieron por espacio a muchos años los monarcas españoles. Consiste el m e l l C , ^ a nado Cason on un paralelógramo-réctángulp con laentra principal en el lado del E. que os uno de los dos menoi-ts, en los laterales que son los mayores y corresponden a í*. J S., hay cinco balcones en cada u n o , é igual numero u ventanas encima, adornando á los primeros jambas y w9^ t de ispicios triangulares de granito, v a las segundas que s J e vano cuadrado, jambas llanas de igual materia, con i cuadros en los macizos de uno y otro piso. En el sitio q ocupa la actual entrada principal existió hasta el ano 34 un pórtico formado por varios arcos de piedra o t i eña que sentimos , no se conservase y restaurase¡, p • ocia un ingreso mas digno que el a c t u a l , C O í n P u ® r» a pequeña’fachada de fabrica con algunos ornato*-4 por lo pobre de la materia se están deteriorando continuamente.

El magnífico salón que sirvió desde el reinado de Carlos I I , para recibir embajadores , dar bailes y celebrar otras grandes funciones, quedó sin uso cuando la familia real se traslado al Palacio nuevo , y se cometió la gravísima falta de no reparar las paredes que padecían mucho con la humedad , por cuya causa los bellísimos frescos que r e – Eregentaban las hazañas de Hércules , en un gran friso por ajo de la cornisa , llegaron á estar sumamente deteriorados , completando su destrucción las telas de sedas que fueron pegadas sobre estas preciosas p i n t u r a s , cuando se dispuso en 4834 este salón grandioso, para que en él se reuniese el Estamento de Proceres, que se trasladó á Doña Maria de Aragón a fines de 1835 quitadas las telas han vuelto á quedar descubiertas las hazañas de Hércules, pero en tal estado que apenas se percibe ya el contorno de las figuras, pérdida por cierto lamentable, pues habian sido ejecutadas por el célebre Jordán «con estremada espresion valentía y fiereza» según dice el entendido Palomino. Siguiendo los consejos del eminente critico D. Antonio Ponz, se hizo por mandado de Carlos III, una colección de 24 láminas dibujadas por D. José del Castillo y grabadas por Barcelon, que representan las espresadas hazañas, é igualmente las pechinas y medios puntos de la antecámara del Cason , que ya no existen. Dignísima es de particular elogio la gran composición que aun subsiste , aunque no en el estado que seria de apetecer , cubriendo la alta bóveda del mismo Cason , y es en concepto de todos los inteligentes la obra mejor de cuantas hizo al fresco en España é Italia el famoso Jordán , así por lo fecundo de la invención y composición bien entendida, como por el dibujo y colorido. El argumento es la institución de la orden del Toisón de Uro, fundada por Felipe el bueno . duque de liorgoña y de Brabante, el cual se halla en el sitio principal en actitud de r e cibir el Vellocino de Oro que le entrega Hércules. Los T i tanes que pretendieron asaltar el culo y la diosa Palas que se les opone , están en un lado ; llama en otro la atención una matrona sentada sobre un globo y con varios cetros en la mano, simbolizando la monarquía española, cuyos triunfos y conquistas manifiestan diferentes prisioneros asiáticos Y alricanos , al paso que demuestran sus virtudes varias ninfas que forman una hermosa guirnalda. L’n gran león, que empuña el cetro, parece aterrar con sus bramidos al furor bélico y al dragón que está unido con é l , y significa la h e – regía. Constituyen el complemento de esta magnífica bóveda, circundándola, Apolo y las nueve Musas, con las insignias correspondientes y algunas estatuas , que se finjen de mármol y representan filósofos como Aristóles, Platón, Sócrates y «otros por último , cuatro figuras colocadas hacia losángulos, es-presan las edades de oro, plata, cobre \j hierro.

Son inesplicables, diremos con el señor Cean Bermudez, los accesorios de este fresco que es tenido por el Capo d’Opera del gran Jordán , pero desgraciadamente en el e s tado, que todo se ve, tal vez no tarde en desaparecer lo que existe.

Dada una idea aunque sucinta de las esquisitas pinturas que adornan la vasta v alegre sala del Cason; pasamos á indicar los objetos que encierra, llállanse á la entrada varias fieras disecadas, de las que han ido muriendo en este sitio del Buen B e t i r o , que á la verdad no tienen relación alguna con el objeto y título del establecimiento; y pasando al s a lón que hemos descrito, encontraremos en su centro los escelentes modelos de Valladolid, Aranjuez, Casa de Campo y Madrid; siendo este último notable por lo exacto y prolijo del t r a b a j o , viéndose reducida la populosa villa, á una superficie de 272 pies cuadrados, con la proporción de 1/2 línea por vara. Distribuidos por los costados de este salón hay muchos y estimables modelos, mereciendo particular mención el lindísimo del Escorial, cubierto con una urna de cristales; el del Museo del Prado, Teatro de Oriente, antiguo Alcázar de Madrid, Torre de Hércules, y otros c u ya enumeración seria demasiado prolija. Al frente de la entrada y detras de la hornacina en que estaba el Trono, cuando los Proceres se reunían en este edificio, hav una pequeña pieza que ocupa el célebre modelo en madera fina, del palacio que delineó el abate D. Felipe Juvarra, obra primorosa, que debia estar en un sitio mas espacioso, para que se pudiera examinar con la necesaria comodidad, el conjunto y detalles del proyectado Palacio, q u e , prescindiendo de su estension y limitándonos á su estructura y d e coración-, nos agrada mas que el de Sequeti, que es el actual. Concluimos la descripción de este Gabinete, diciendo que estuvo colocado primeramente en las salas del Museo Militar, y después en el salón de los Beinos, de donde fue trasladado al sitio en que actualmente se halla.

CONSERVATORIO DE ARTES (HISTORIA DE MADRID)

(calle de A t o c h a , núm. 32) creado por real orden de 18 de agosto de 1824, se hallaba en la calle del Turco en un edificio de mas apariencia que capacidad interior, y desde él fue trasladado al estinguido convento de la Trinidad donde existe. Seriamos demasiado molestos, si nos detuviéramos en reseñar la historia de sus vicisitudes, ocasionadas por la falta del cumplimiento de la citada real orden, que mandó pasaran á él los restos del ant gabinete de máquinas y modelos que. hubo en el palacio del Buen-Retiro, el cual era uno de los mas notables de Europa á principios del siglo; por efectos de la última guerra civil, y por la falta en fin de fondos, con que poder atender al sostenimiento de sus cátedras, á la adquisición de colecciones de máquinas y modelos y á la conservación de sus talleres.

El Conservatorio, diremos en resumen , tuvo épocas de ser atendido por el Gobierno; procuró siempre llenar el objeto de su instituto; pero jamás pudo conseguirlo diversos fueron los socorros que recibió ; mas nunca alcanzaron á c u brir sus obligaciones hasta que mejorada la situación de los fondos de Instrucción pública se le concedieron, no ha mucho , 4,000 duros para compra de máquinas y aparatos de física y mecánica, y 120,000 r s . , para la habilitación del nuevo local. En e s t e se han hecho las reformas necesarias para dejarlo apropiado al objeto ; se ha establecido un gabinete de física surtido de escelentes apa-atos que se encuentran cómodamente colocados en una elegante estantería ; se ha formado un taller que ocupado por un crecido número de artistas , no solo hacen las obras del establecimiento, sino tambien máquinas y modelos que nada tienen Que envidiar á las construidas en el estrangero las cátedras disfrutan del alumbrado de gas, especialmente la de delineac i o n , pues se halla alumbrada con unos 300 mecheros hay por último , aunque todavía en la calle del Turco , una buena biblioteca con cuantas obras modernas se han publicado y continúan publicándose sin faltar ninguna de las antiguas que hagan relación al objeto de este establecimiento-, en él reciben instrucción780 alumnos, subdivididos en las siguientes (i cátedras ; aritmética, 126; geometría plana y descriptiva, 50; mecánica , 34; física , 92 ; química, 94, y delincación, 384. Las c u a t ro quintas partes de estos alumnos son artesanos y los restantes casi en su totalidad jóvenes que estudian las ciencias como preparación para ser admitidos en las escuelas especiales de ingenieros de caminos, minas etciudad La Dirección del Conservatorio, fue encargada en su fundación á D. Juan Peñalver , que la vino desempeñando hasta que falleció en fines de 1834, y le sucedió D. Francisco Orlando hasta 1838 en que se suprió creada nuevamente la Dirección en 10 de enero de 1844, fue nombrado D. Joaquín Alfonso , quien continúa desempeñándola con propósito , según se nos ha informado , de nacer notables mejoras

MUSEO NUMISMÁTICO (HISTORIA DE MADRID)

(plaza del Oriente núm. 4). Al hablar de la Biblioteca Nacional dijimos se halla allí este Museo, situado en el entresuelo del edificio, y que como aquella debe su origen á Felipe Y. Este rey, que tan amante se mostró de las ciencias, entregó al ya citado Robinet, las medallas que existían en su palacio, le facultó para comprar las que se fuesen presentando en venta , y dispuso la compra de las que poseia Francisco Vela, vecino de Toled o , de manera que en 1716 tenia este museo 20,000 monedas de todos metales , que no se clasificaron hasta el año de 1735. En el de 1743 fue nombrado anticuario el jesuita Alejandro Javier Panel entonces se principió un índice numismático razonado y con t o do lujo, dibujando con e x a c titud las monedas; pero este minucioso trabajo no pudo continuarse por falta de fondos. Por fallecimiento del P. Panel fue nombrado conservador ó encargado del monetario Don Guillermo López Bustamanle, persona inteligente en la ciencia numismática y que adelantó mucho en la clasificación del Museo , siendo uno de los que mas trabajaron en ella el bibliotecario mayor I). Francisco Pérez Bayer.

Este Museo se ha ido enriqueciendo estraordinariamente con los monetarios adquiridos, tales son el comprado por 360,000 r s . en París, en 1746, perteneciente al abad de O r – leans de Rothelin; el dc D. Pedro Estrada veciudad de Córdoba, que costó 36,000 r s . en 1788; uno de Ñapóles comprado en 1786 por la suma de 12,000 r s . ; el que fue del infante Don Gabriel, que en 1793 costó 300.000 reales ; parte del de los jesuitas en 1802, y varias colecciones donadas por diferentes sugetos y en distintas épocas. Fl número de medallas de oro , p l a t a , b r o n c e , cobre , hierro y otros metales, será de unas 97,000 y se encuentran griegas, romanas , godas, árabes y de naciones modernas ; entre ellas las hay preciosas y rarísimas. Están colocadas en una elegante y costosa estanteria con cristales , y sobre mesas de caoba á lo largo del_sa¡on á cuyo frente está un trono v en él el r e t r a to de Doña Isabel IL. La entrada á este salón es una portada dórica con columnas istriadas está franca para el público todos los s á b a d o s , que no sean dias feriados , desde las 10 de la mañana hasta las 3 de la tarde.

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