1. del valley ayuntamientode Juslapeíia, en la provincia, audiencia térr., ye. g. de Navarra, meritul., part, judicial, y diócesis de Pamplona (i 1/2 leg.), areiprestazgo de Anue: sir. en la parte ocidental del valle, con libre ventilaciou y Clima sano: tiene 7 Oasas, y 1 iglesia parr. dedicada á San Juan Bautista, servida por 1 cura párroco. Para surtido de los vec, hay 1 fuente de abundantes y osquisitas agua*, las que también aprovechan parala agricultura. Confina el Térm. por X. con el de Amalain, por E. con el de Osinaga, por S. con el de Oleiza , y por O. con el de Erice, de «uyoa» puntos dista 1/2 leg. en todas direcciones. El Terreno, aunque battante desigual, es muy fértil ; comprende 4,000 robadas de tierra, de las que únicamente hay en cultivo 600, y y de estas se reputan 50 de primera claso, 250 de segunda, y 300 de tercera, las demás son baldías, destinadas á pasto», contándose entre ellas 2,000 robadas de bosque, cuyo aprovechamiento es común á los bab, de Ые pueblo y del de
por los celtíberos, que quedaron vencidos con gran pérdida en una sangrienta batalla; y recorriendo la Carpelania pasó á sitiar á Contrebia, de la que se apoderó. Según Apiano, batidos los celtiberos en el Tajo, la mayor parte se retiraron á sus casas, especialmente cuando vieron á Contrebia en poder del pro-cónsul; pero aquellos que no estaban contentos con la tierra en que antes vivían, necesitando mas ó mejor terreno, se dirigieron á unirse en la de Complega. Era esta , por testimonio del mismo historiador, una ciudad nueva, que en poco tiempo se había aumentado considerablemente, y muy fortificada , desde la cual hacían grandes danos á los ejércitos romanos. Desde ella, dice, enviaron á Flacco una embajada, amenazándole con que si no les entregaba un sago, una espada y un caballo por cada uno de los que había hecho perecer, y no se marchaba á Roma , no escaparía de la ruina que le amenazaba; á lo que contestó Flacco ir él mismo á llevarles lo que le pedían; echando á andar detrás del parlamento, se aproximó á Complega y sus hab. la abandonaron cobardemente. Confunden algunos á Complega con Contrebia, pero es terminante la diferencia que resulta entre ambas población Contrebia se defendió algún tiempo; los celtiberos acudían en su socorro, pero embarazados por los r., que habían crecido con los temporales, no pudieron llegar antes de su rendición , con cuya noticia hubieron de retirarse. Flacco al llegar sobre Complega, lejos de resistencia encontró solo una ciudad desp. Como Flacco, comenzó Gracho su campaña por lo mas occidental de la celtiberia. Montíel, Criptana, Alcázar, Cabeza de Griego, fueron sus primeras victorias. Los celtíberos pelendones y arévacos, se reunieron en las faldas del Moncayo, y balíó su ejército en tres acciones: dirigíase á su aliada Caravi (Magallon), y los hab. de Complega viéndolo pasar por sus confines, le salen al encuentro con ramos de oliva, en ademan de pedir paz ó indulgencia; mas luego que les vuelve la espalda, le atacan con furor y le ponen en gran conflicto. Gracco aparentando temor, les abandona su campamento , y cuando los ve ciegos en la rapiña, vuelve sobre ellos, les derrota y se hace dueño dt su ciudad (Apiano). Ariza, como se ha dicho, es población antiquísima, fuerte y abundante; está en camino para Caravi desde la celtiberia occidental á la oriental, y no muy dist. de ella, todo lo que conviene con la Complega histórica. Concurre ademas eon esto cierta sinonimia en los nombjres, pareciendo derivarse la voz Complega del verbo latino complico, complicar, anudarreunir; y la de Ariza de Eiro, que vale lo mismo (¿tr Sclire, vel, pág. 185); cuyo pretérito es eireca ó aireca.
Nada vuelve á saberse de Complega ni aparece mención de Ariza hasta que la ganó de morosel rey D. Alonso I el año 1 til). D. Alonso II la comprometió al de Castilla, en rehenes, para asegurar el cumplimiento de la confederación que ajustaron en 1110, obligándose á dirigir unidas sus armas contra todos los principes, cscepto el de Inglaterra, cuyo nuevo parentesco respetaron: ligura también entre las dadas en prenda por el mismo rey al de Castilla en el siguiente año, en su tratado contra el señor de Albarraein, por la arrogancia con que sostenia su independencia. La reclamó el rey de Aragón al de Castilla en 1178 con amenazas de un rompimiento de guerra caso de negarla, enviando al efecto ni oh. de Lérida y á don Ramón de Moneada. Perteneció á la reina viuda Doña Sancha y en virtud de la transacción de sus diferencias con su hijo el rey D. Pedro II, .ajustada por mediación de D. Alonso de Castilla , que con este motivo vino á Ariza, ki devolvió á aquel en 1199. El rey D. Jayme I hizo merced de ella en 1234 á la reina Doña Leonor. Fué el punto designado para el concurso de los jueces, que conforme á lo acordado en cortes, habían de determinar sobre las diferencias que mediaban entre el rey
Ír el infante D. Alonso, ofreciendo ellos sujetarse al fallo, por os años 1250. En la misma v., año 1301, concordaron el rey D. Jayme II y los infantes D. Eurique¡y D.Juan, quo haciendo la paz, quedase el reino de Murcia para el rey de Aragón, y otros señalamientos á este tenor para los infantes, y D. Alonso de la Cerda. El rey D. Fernando IV de Castilla se avistó en Ariza (año 1302) con su tío el infante D. Enrique, para tratar de las haciendas de este y su alianza. El rey D. Pedro de Caslilla se apoderó de esta población en 1361, entrando en Aragón sin detenerse al rigor del invierno, y ai siguiente año de 1362, ñor el mes de julio, volvió el mismo rey a ocuparla. En 1429 llegaron á Ariza con sus tropas los reyes de Aragón y de Navarra, combinados para hacer la guerra al de Castilla, cligicn
do este punto para su entrada, pero en el mismo año respondió Castilla á su ataque, llegando el rey D. Juan II á ocupaá Ariza, que fué saqueada y quemada en gran parte, refugiándose sus veciudad en el cast. que no fué sitiado por ser muy fuerte y de poco interés su ocupación. El rey católico entró por Ariza en Aragón el año 1506, siendo recibido con grandes muestras de alegría en el reino, que esperaba de su malrimor nio un rey propio. La v. de Ariza, agraciada con particulares privilegios, especialmente por el rey l). Pedro II, que en 121Í1 hizo á sus moradores libres y esentos de toda imposición y tributo, cuyo privilegio fué confirmado par el rey
D. Jayme I; hace por armas las 4 barras coloradas, eu campo de oro, yes cabecera de marquesado, cuyo titulo dio D. Felipe II á D. Francisco de Palafox por grandes servicios.
