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VALENCIA DE DON JUAN

partido judicial de entrada en la provincia de León, audiencia t e r r . y ciudad g. de Valladolíd; compuesto de 20 v., 66 L., 3 desp., una granja y 2 cotos; de ellos 17 corresponden á la diócesis de Oviedo, vicaria de San Millan, y los restantes á la de León ; forman 29 ayuntamiento cuyas dist.

de los principales entre s í , de ellos á la c a p . de partido, de provincia y d i ó c , ciudad g. y corte; así como los datos de población, riqueza, contribución, y demás pormenores estadísticos, se demuestran al final de este artícnlo.

CLIMA Y CONFINES. El país de este partido es generalmente s e c o , escepto en los t é r m . de los pueblos de Villacelama, Villanueva de las Manzanas, Palanquinos, Villavidel, Camp o s , Cabreros, Fresno y Cabanas, que e s húmedo y pantanoso; el invierno es largo y crudo; la primavera inconstant e ; el verano templado, y el otoño hermoso y bonanciblelos vientos del SO. son precursores de lluvias , y los del NO.

que son los mas frecuentes de frios, escarchas y yelos, í n terin las nieves se conservan en las montañas de León, Santander y Burgos; por cuyo motivo el temperamento es vario y produce dolores reumáticos, intermitentes, parálisis, pulmonías , y algunas aplopegias, principalmente en las gentes del campo. Las casas de los pueblos de este partido son c o munmente de un solo piso, sin mas pavimento que el p r o pio t e r r e n o , y aunque poco abrigadas, están cubiertas de teja , y las habitaciones de los dormitorios no dejan de ser limpias y aseadas, con especialidad las d é l o s Oteros las de la Vega del Toral y la mayor parte de las de las v. de Mansilla ~, Valencia, y aun mas las de Valderas y Villamañ a n , son de dos pisos alto y bajo, de construcción de l a drillo y regularmente alhajadas, escepto las de los j o r n a leros, «que son muy semejantes alas demás de los pueblos del partido; las cocinas son humosas , ya por las malas chimeneas, ya porque careciéndose de buenas leñas se usa en ellas de malos combustibles, término confina N. partido de León; E. el de Sahagun; S. Benavente (provinciade Zamora),de O. el de la Bañeza ; su estension de N. S. es de 8 l e g . ; y la E. O. de 4 4 / 2 no hay señales marcables de sus lím.; la línea comenzando al N. en término de Villomar, viene mirando al S. por Beliegos , Villamarco, Santas Martas , Castrovega, Valverde, Matadon , Castilfale, Cordoncillo, y a t r a vesando el r. Cea, llega pasando por el puente de Valderas á Villamañan y Valdefuertes, únicos pueblos que se hallan á la otra p a r t e , volviendo á pasarle y dirigiéndose al NO., cruza el monte de la Mata, continua por Belbis y Villafer, en donde repasa el Esla; sigue por Lordemanos, la Vega de Toral, Villamañan y el valle de Villace hasta Fontecha; vuelve hacia el O. porValdebimbre, Cillanueva y Fremellino hasta Ardon, en cuyo término pasa otra vez el Esla; prosigue al NO. por Villavidel, Campo, Palanquinos, Villacelama, Mansilla, hasta reunirse en Villomar , último pueblo del partido

TERRITORIO. Participa de monte y llano, siendo en su mayor parte de buena calidad por espacio de 7 leg. de N. á S. atraviesa el caudaloso Esla el distr. del p a r t . , dividiéndole en dos p a r t e s casi iguales; entra en él por el puente de Mansilla, dejando á su márg. izquierda los pueblos de su ayuntamiento

Cabreros del Rio, Granja de San Antolin, Fresno, Cabanas, Valencia, Castrofuerte, Villasrnate, Villafer y todos los de los Oteros; y á su der. reunidas sus aguas con las del Porm a , Torio y Bernesga; en Villarruañe (pueblo del p a r t . de León) baña las arribas de Ardon, Benamariel, coto de San Andrés, Villamañan y los pueblos de la Vega de Toral, h a ? – ta entrar en los del p a r t . de Benavente por San Miguel del Esla; el paso de este rio, tueca del que ofrece el puente de Mansilla á la carretera de León á Valladolid, está servido por barcas de vara y maroma, que en las grandes avenidas se intercepta frecuentemente, y con especialidad el de la barca de la cap. del p a r t . , causando con ello perjuicios considerables, y esponiendo á los pasageros agrandes peligros, pues saliendo de madre por falta de consistencia del t e r r e no , antes y después del embarque se ven en la necesidad de pasar á pie ó á caballo porción de varas de agua , y muchas veces en la de dirigirse al puente de Castrogonzalo la presa que fertiliza los campos de la márg. izquierda de este r. recibe sus aguas en Villacelama; de la de la der. y en término

de Beuamariel, sale otra cuyo servicio se destina’solo á dar movimiento á los molinos harineros del coto de San Andrés, y regar sus prados y arbolado á tiro de fusil de este artefacto, ya en término de Villamañan se sangra del mismo rio otro cauce, que sirve para el mismo objeto que el anterior, sin que en su curso desde Valencia á Villarrovines puedan utilizarse sus aguas en el riego de los fértiles campos de la Vega de Toral.

CAMINOS. A no ser la carretera que desde León so d i r i ge á Valladolid, tocando la v. de Mansiha, todos los demás son de herradura, en muy mal estado, y en tiempo de i n vierno intransitables, con especialidad los de los Oteros los mas notables por su tránsito son , el que viniendo de Asturias por el puerto de Leilarriegos, y entrando en el partido

en el hermoso valle de Villace y Villamañan se dirige por la mencionada barca de Valencia á Bioseco, y el que desde Salamanca atravesando el puente de Gastrogonzalo se dirige por toda la Vega de Toral a León y Asturias ¡ los dos merecen llamar la atención del Gobierno, para que las prod. de tierra de Zamora se esportasen con mas facilidad á los pai • ses de León y Asturias.

PRODUCCIONES. Consisten en toda clase de cereales, siendo estos mas abundantes en la Vega de Tora) y en los Oteros ; en todo él se coge vino, el cual es de mejor calidad en Villamañan, valles de Villace y Ardon, cuyo sobrante se esporta á las montañas de Buron, Laceana y riberas de Carrizo yGradefes; se recría toda clase de ganados en la ribera de Mansilla, y el lanar preferente es el de los Oteros, Valencia , Villamañan y Vega de Toral, cuyas lanas sirven para la fabricación de «mantas de Patencia. La caza escasea, no dejando de ser de alguna consideración la pesca de t r u chas , barbos , anguilas y otros peces.

INDUSTRIA Y COMERCIO. La principal ocupación de los hab. de este partido, es la agricultura con el cultive del v i ñ e do ; asi que á escepcion de los molinos harineros de que h e mos hablado, y un batan que h a y enPalanquinos, que pisa las ropas que se tiñen en Villamañan y Mansilla , no se c o nocen mas telares ni artefactos que los de lienzos y lanas, que sirven para el uso del pais. La estraccion se verifica de g a n a d o s , lanas y otros artículos sobrantes, importándose los que faltan.

FERIAS Y MERCADOS. 4 mercados semanales se celebran en las v . de Valencia de D. J u a n , Yalderas, Villamañan y Mansilla. en los que se venden toda clase de granos, que después de abastecer á los pueblos del partido surten ó los del Páramo alto y bajo, ribera de Carrizo y montañas de León, siendo los mas concurridos el de Villamañan y Valderas, que en el año sirven, dos del primer punto , y uno del s e gundo, de ferias, en que se presenta toda clase de maderas, ú t i l e s de labranza , y aprestos para la recolección de uva.

En Mansilla se celebra el 14 de noviembre la feria de San Martin , abundante en toda clase de ganados, distinguiéndose el surtido de lino de la ribera de Gradefes, tenido por el mas fino del pais.

COSTUMBRES Las de este pais son sencillas y morigeradas ; sus habitantes celebran con religiosidad y entusiasmo l a s festividades de los patronos de sus parroquias, entregándose después de concluidos á diversiones honestas y juegos ¡nocentes y agasajando á sus amigos y parientes con los manjares que á cada uno le proporcionan sus facultades en las reuniones no deja de haber entre la juventud riñas y quimeras, aunque raras veces de trascendencia en los t vailes de Villace, Valdevimbre y Ardon, en la ribera de Mansilla, y en los Oteros , visten generalmente de lana del pais, no estando ya en uso la m o n t e r a , y no calzando a l madreña sino en el invierno en la Vega de Toral, y en las villas mas considerables visten con elegancia, usando de p a ños y telas finas.

ESTADÍSTICA CRIMINAL. Los acusados en este partido j u d .

en el año de 1843 fueron 6 1 , de los que resultaron absueltos de la instancia 4 , libremente 6, penados presentes 50 , contumases 1, reincidentes en otro delito 1 , con el intervalo de 2 año.; de los procesados 8 contaban de 10 á 20 a ñ o s ; 42 de 20 á 4 0 , y 10 de 40 en adelante; eran hombres 5 8 , mujeres 3; solteros 20, casados 40 ; sabían solo leer 6, leer y escribir 42, no sabían 42; ejercían ciencias y a r t e s liberales 4 , y 56 artes mecánicas ; de 4 acusado se ignoraba la edad , el e s t a d o , la instrucción y el ejercicio.

En el mismo período se cometieron 20 d e l i t o s de homicidio y heridas con un arma de fuego de uso lícito, 8 armas blancas permitidas , 3 prohibidas y 6 instrumentos contund e n t e s .

VALENCIA DE ALCÁNTARA

p a r t . j u d . de ascenso en la provincia y audiencia t e r r . de Cácer e s , diócesis de Coria, ciudad g. de Estremadura se compone de 2 v. y 7 .L. que forman 9 ayuntamiento en otras tantas p o b l . , cuyos nombres y demás circunstancias estadísticas aparecen del siguiente.(Ver en el original)

S I T . al estremo SO. de la provincia, ofrece dos comarcas distintas , una al NE. y otra al S O . , divididas á lo largo por la cordillera llamada de Membrio, que partiendo desde la Aliseda, y formando eslabón con la que se destaca al O. de las sierras de Guadalupe, viene á estinguirse en el Tajo, resultando de aqui dos CUMAS también diversos; el de NE. cálido y seco, y el de SO. húmedo y frió, por razón de las altas montañas de San Mamed , elevadas 3,500 pies sobre el nivel del mar. Confina al NE. con el r. Salar que parte límites con el partido de Alcántara; NO. con el Tajo, que divide los del distrito de Castallo-branco de P o r t u g a l ; SO. el r. Sever , que separa este reino por la parte del Alenteijo; SE. el p a r t . de Alburquerque (Badajoz), cuyo lado tiene por limite,no una línea formada por la naturaleza como en los demás ángulos, sino la convencional, que partiendo desde la sierra de San Mamed (Portugal) y pasando por el llamado Torneo de San Pedro , va á descansar en el Salor, formando á la vez la línea divisoria de las 2 provincia de Estremadura. El partido forma un paralelógramo casi del todo rectángulo de 36 leg. cuadradas de superficie, con vertientes á los 3 r. indicados, que lo encajonan por sus 3 lados respectivos , mientras que la linea referida , lo encierra completamente formando una punta ó estremo del territorio español avanzado sobre Portugal.

Dividido el pais por la sierra de Membrio, llamada antiguamente Mons-herminius, es de notar contra los hechos comunes de la geología en general, que no tenga esta cordillera correspondencia alguna en la parto del terr. portugués, muriendo completamente en el Tajo en la paite española su terreno muestra también la singularidad de ser granítico en las faldas, al paso que sus estribos y particularmente sus llanos corresponden al género calcáreo; cu la p a r t e elevada, que es la que se encuentra sobre el limite de Portugal, la naturaleza pródiga en escelentes aguas y en una variedad infinita de pintorescas localidades , presenta una vegetación pujante ya espontánea, como en robles, alisos, alcornoques y otras plantas y arbustos de que está vestido el terreno ; ya artificial, como la de los inmensos sotos de castaños y otros árboles frutales análogos á un clima benigno, en que la influencia del sol en verano queda neutralizada por la frescura de las montañas, que circundan el país por el S., y de las que lo parten por el centro. Llaman también la atención sus prod. minerales, á juzgar por las muchas escavaciones a n l . , y por los actuales renocimientos el metal preponderante és el hierro bajo toda clase de combinaciones, entre las cuales el o r o , de que se suelen hallar granos de alguna entidad, en la confluencia del Salor y del Tajo , demuestra su riqueza y fecundidad el antimonio y el arsénico son igualmente comunes. Lo demás de las vertientes y llanuras dedicado á pastos y al arado, es sin embargo, de poco aliciente , por cuanto él suelo no es mas que una ligera capa arcillosa, que las aguas descarnan fácilmente de aqui es que el trigo , el centeno y la cebada que son los cereales que mas se siembran, rara vez rinden arriba del 12 ó 16 por L. Ríos. Fuera de los r. que hemos indicado como aledaños del partido {Tajo, Saloi- y Sever), no riegan sus terrenos sino riveríllas de poca consideración y todas se secan en la p r i mavera ni aun de esos mismos r. se saca utilidad alguna por sus profundos cauces y por la incuria de los hab. abundan sin embargo , buenas fuentes y manantiales, algunos ferruginosos.

C A M I N O S y C O H K E O S aislado el-partido en un rincón de la p r o v . , sin roce apenas con países cultos , ni hay caminos, ni paradores, ni posadas , ni casas de recreo , ni aun ánimo y gusto para emprender cosa alguna en Valencia y Membrio hay estafeta , dependiente de la de Alcántara, á las que acuden los baligeros de los pueblos.

Pnoü. , iNm. y COMEUCIO. De las primeras Jiemos hablado ya , al espresar la calidad del terreno los ramos de ind. y comercio , propiamente dichos, puede decirse que no existen ocupados en lo general los naturales en las faenas de la ganadería, que es el renglón principal que les sostiene, y en las de la agricultura , que apenas da lo suficiente para el consumo propio , casi no se hacen estracciones de ningún género, careciendo igualmente de ferias y mercados regulares ; en la que se celebra en Valencia tal vez no escedan de 2,000 duros, todas las especulaciones.

Concluiremos este artículo con la siguiente escala de distancia y estadística criminal.

VALENCIA (PROVINCIA DE)

una de las t r e s en que se halla dividido el ant. reino de su nombre ; en lo civil y administrativo es de primera clase; en lo judicial depende de la audiencia t e r r . estaolecida en la c a p . ; en lo militar corresponde á la ciudad g. del mismo nombre, constituyendo también una de las tres com. g. que componen este d i s t r . ; en lo marítimo I)ertecece al departamento de Cartagena; y por último, en o eclesiástico á las diócesis de Valencia, Orihuela y Segorbe.

SITUACIÓN Y CLIMA. Se encuentra en la costa del Mediterráneo entre los 40° 9′ 30″; 38° 5 2 ‘ 30″ l a t . , y los 2o 19′ 35″ y 3» 33’ 20″ long. E. del meridiano de Madrid. Si se hubiese de describir por separado la diferente temperatura de los pueblos que forman esta p r o v . , seria necesario dividirlos en varias secciones, puesto que es tal su variedad, según los puntos donde se hallan, que influye sobremanera hasta para que sus moradores difieran mucho unos de otros en hábitos, temperamento, enfermedades y género de vida.

En efecto, unos viven en cierta opulencia, mientras otros son en estremo infelices; unos arrastran una existencia débil y muy achacosa , en tanto que otros disfrutan de una robustez verdaderamente estraordinaria. Esta diversidad consiste sin duda no solo en que unas población están combatidas por los vientos del N. y otras por los del S., sino también en que se hallan colocadas, bien en llanuras, bien en sitios montuosos, á lo que se agregan otras causas que no pueden menos de influir naturalmente en la salubridad pública. Los pueblos que están situados hacia el O. de la cap. gozan de un clima no tan benigno; en ellos el frió y el calor se hacen sentir con alguna violencia; no son tan raras las nieves y hielos, pero son menos húmedos que Valencia y mucho mas sanos. Los que se acercan al E. de la provincia

son muy templados y mas húmedos, debiéndose en gran parte esta humedad que en ellos reina á las lagunas y á los arrozales que se cultivan en las inmediaciones del Mediterráneo y en los campos de la ribera del Júcar. En estas insalubres tierras, las enfermedades surgen con mas abundancia que en el resto de la p r o v . , y las calenturas intermitentes y los rebeldes males que suelen ser su consecuenc i a , apenas dejan disfrutar de salud á los hab. de esta comarca, precipitándolos prematuramente en el sepulcro. En suma, ei clima de la provincia de que nos ocupamos es suave y templado en los países meridionales, siendo duro y bastante frió en la parte s e t . , y sobre todo en el llano de las Barracas, donde se observan las estremas temperaturas. En toda ella se respira por lo regular un aire p u r o ; las posiciones del t e r r . varían á cada paso, constituyendo unas sitios en que se crian delicadísimas frutas, y formando otras deliciosos jardines, que embalsaman la atmósfera con la fragancia de sus muchas plantas aromáticas, haciendo esperímentar por consiguiente sensaciones en estremo agradables. Diariamente, entre 9 y 10 d é l a mañana, se levantan los vientos del mar, los cuales templan el calor hasta las 4 de la tarde en los puntos en que casi no se conocen los rigores del invierno, y los hielos suelen s e r , según hemos dicho, un fenómeno estraordinario.

TÉRMINO Y CONFINES. Como ya hemos manifestado en otros artículos de esta especie , el territorio español ha sufrido diversas divisiones desde fines del último siglo. La primera, pues, que presentamos á la consideración de nuestros lectores, es la división de la Península en provincia é intendencias, mandada formar por los años de 1789, siendo ministro el ilustrado conde de Floridablanca, y según la cual la provincia

ó antiguo reino de Valencia , se componía do los partidos y poblaciones que se espresan en el siguiente estado (Ver en el original)

En la división de España en departamentos decretada en en el mes de abril de 4 8 0 9 , se designó á Valencia como c a pital del departamento del Guadalavtar bajo , siendo sus confines por el N. los departamentos del Guadalaviar alto y del Ebro; por el E. el Mediterráneo; por el S. el departamento del cabo de la Nao, y por el O. el del Júcar alto.

En 17 de abril de 1810, tuvo lugar otra división del t e r r i torio español en prefecturas por decreto del intruso rey Don José Bonaparte; y en su consecuencia se declaró á Valencia como cap. de la de su nombre , sujetando á ella las subprefecturas de la misma c , Segorbe y Castellón d é l a Plana con una superficie de 330 leg. cuadradas, de 20 al grado, y conservando los mismos lím. que tenia en la anterior división por departamentos, que eran los siguientes. Por el S. confinaba con la prefectura do Alicante, limitándola el r. Júcar desde el punto donde se une con el Cabriel, hasta su d e s embocadura en el mar por el O. con la prefectura de Cuenca, de la cual se hallaba separada por una línea que partía desde el r. Guadalaviar, media leg. mas al S. de Sta Cruz; se dirigía hacia el S . , pasaba al E. de Talayuelas , de Aliaguilla, de Fuenterrobres y de Villalgordo, que pertenecían á la prefectura de Cuenca; seguía por el O. de la Yesa , Ares, Sinarcas, Utiel y Caudete /correspondientes á la prefectura de Valencia ; y encontrando el r. Cabriel cerca y al O. del mismo Caudete, continuaba su dirección basta su confluencia con el Júcar por el NO. confinaba con la prefectura de Teruel. formando sus límites una línea que partía de un punto que se halla un poco mas al S. de Vistabella , entre este lugar y los de Villahermosa y Lucena; pasaba al N. de Víllahermosa , de Cortes de Arenoso y de San Agustín , e n t re las Alcotas y el Toro, e n t r e Avejuela y la Yesa; marchaba hacía el O . , y siguiendo por entre las Aras de Alpuente y el Collado, terminaba en el Guadalaviar, media leg. mas al S. de Sta. Cruz ; por el N. con la prefectura de Tarragona , y la linea que las separaba partía del mismo punto que la anterior, un poco al S. de Vistabella , entre este lugar, y los de Villahermosa y Lucena; y dirigiéndose hacía el E., pasaba al S. de Alcalá de Chisbert, yendo á t e r m i n a r e n las orillas del mar en la t o r r e y cabo del Cuervo , e n t r e Oropesa y Peñiscola finalmente , el Mediterráneo le servia de l í mite por la parte del E. Vuelta á dividir la España en provincia por decreto de 30 de enero de 1822, se le dieron á la de Valencia por confines al NE. la provincia de Castellón de la Plana; al NO. la de Teruel ; al O. la de Cueuca; al S. la de J á t i v a , y al E. el mar Mediterráneo. El lím. O. empezaba en el r. Gabriel un poco al O. de Cofrentes; seguía al N. á buscar la sierra de Mart é s , desde cuyo parage se dirigía como al NO. á pasar por las cabeceras del r. Magro y por el O. de Caudete y Aliaguilla, comprendiendo la vega de Requena; continuaba fuego hacia el N. en dirección á la sierra de N e g r e t e , y cortando el r. Guadalaviar, concluía por debajo de Santa Cruz. En este sitio principiaba el lím. NO. por la orilla izquierda

del r. Arcos; pasaba por la sierra de Jabalambre; iba hacía el SE. á la sierra de Sabinas; atravesaba por entre Alcotas Avejuela, y tomando la sierra continuaba por el N. de oro, O. de Barracas, y E- de San Agustín, terminando un poco hacia el N. El lím. NE. empezaba en este punto, y marchando por la cordillera que divide las aguas al r. Palancia y al Millares, pasaba por el N. de Villanueva de la Reina entre Higueras y Gaibiel, por el pico de Espadan; se dirigía hacia e¡ SE.; continuaba por el O. de Hain, E. de Chova, O. de Alfondeguilla y Cuart, y por el N. de Benifair ó , Faura, Sta. Coloma y Canet, concluyendo en el mar en la torre y cabo Canet. El lím. E. era el mar Mediterráneo desde dicho cabo Canet hasta la orilla izquierda del Júcar en Cullera.

El lím. S . , por último, lo formaba toda la orilla izquierda

del mismo r . , incluyendo á Alcira hasta el monte Caballón confluencia de aquel con el Gabriel, continuando por este asta el punto donde empezó el lím. O. A consecuencia de la reacción del año de 1823, quedó abolido todo lo hecho durante el sistema constitucional, volviendo por lo t a n t o el ant. reino de Valencia á constituir una sola provincia; asi continuó, hasta que por la última división terr. de la Península, decretada en 30 de noviembre de 1833, que es la que hoy rige con muy ligeras escepc i o n e s , s e formaron de aquel las tres provincia existentes de Valencia, Alicante y Castellón de la Plana. Según esta división, confina la de Valencia por el N. con las de Castellón de la Plana y Teruel; por el E. con el mar Mediterráneo; por el S. con las de Alicante y Albacete, y por el O. con esta última y la de Cuenca. Él lím. N. empieza poco mas arriba del mojón de Castilla, Aragón y Valencia, y sigue el mismo que tiene actualmente con la provincia de Aragón hasta la sierra del Toro, desde cuyo punto hasta el mar es el que va se ha descrito para la nueva provincia de Castellón. El hm.

E. lo forma la costa desde este punto hasta 1 /2 leg. mas al S. de la t o r r e de Valldigna. El lím. S. principia en este último sitio, y se dirige por el S. de Tabernas á la sierra de las Agujas, por cuya línea divisoria de aguas sigue por el N. de Beniganim a c o r t a r el r . Albayda entre Baños y Guadasequies, continuando al monte del Tosal por el N. de San Pedro y Ollería; después va por la divisoria de aguas á los r. Albayda y Cañóles ó Mantesa hasta la ant. línea de Valencia con Murcia en el puerto de Almansa, pasando al N. de Fuente de la Higuera. El lím. O. continúa también desde aqui por la ant. línea divisoria de Valencia con Murcia hasta poco mas arriba del mojón de Castilla, Aragón y Valencia, dejando el t e r r . de Ademuz á esta p r o v . , que se le habia segregado en las divisiones anteriores.

Posteriormente, como ya hemos indicado, se han hecho algunas alteraciones en la provincia de Valencia , pues por real orden de 1836 se le agregaron los partido judicial de Albayd a , Gandía y Onteniente, que pertenecían á la de Alicante se han variado las capitalidades de algunos p a r t . , como el de Catarroja que pasó á Torrente , y el de Ayora á Jarafuel, si bien este último volvió otra vez á Ayora y finalmente, por otra real orden de 21 de noviembre de 1847, se han segregado de la provincia de Alicante el partido judicial de Pego, los pueblos de Oliva, P o t r i e s , Fuente-Encarroz, Villalonga y Rafelcofer, incorporándolos á la de Valencia , partido. de Gandía , del cual se desmembraron los de Terrateíg, Montichelv o , Benícolet, Ludiente y P i n e t , que han pasado al partido

de Albayda.

La provincia de Valencia, tal como hoy existe , cuenta sobre 289 leg. cuadradas de superficie. Se compone de 3 c , 82 v., 190 L., 17 baronías y varias pequeñas ald. ó cas.; estando t o das estas población distribuidas en 281 ayuntamiento y 18 partido judicial, los cuales, asi como las dist. que median de unos á o t r o s , á las provincia confinantes y á la Corte, aparecen en la escala que insertamos al final del párrafo de CAMINOS.

COSTA. La v. de Oliva, situado á 3 1/4 millas de la orilla del mar, es el primer pueblo de la provincia de Valencia en la costa por el lado que confina con la de Alicante, comenzando cerca de la embocadura del riach. Bullent ó Calapatar. Al N.. 20- O. de Oliva 4 2/3 millas, está la ciudad de Gandía, en la orilla izquierda del r. Alcoy, y apartada de la ribera del mar 2 1/4 millas-, frente de esta c , desde 16 brazas para tierra, son piedras sin mas abrigo en toda esta costa que para los vientos de tierra. En la medianía de estas dos p o b l . , á la orilla del mar , hav una torre de vigía llamada de Miramar, desde la cual sigue la playa al N. NO. 5° O . , y á dist. de 7 millas hay otra torre con un canon, nombrada de Jarac o. Después continúa la costa baja de arenales en la misma dirección , y á dist. de 5 3/4 millas desemboca el r. Júcar, en cuya punta hay una torre con cañones, y 2 millas antes otra nombrada de Ball. El r. Júcar es de poco fondo y con barra que solo barcos chicos pueden entrar en ella á cargar de arroz, de que hay bastante tráfico. En la márg. set. de dicho r., poco mas de 1/2 milla de su embocadura, se halla la v. de Cullera al pie de la sierra de este nombre , que otros llaman de las Zorras, cuyo estremo set. finaliza haciendo punta, á la que llaman cabo de Cullera, y en el que hay una torre de vigía, é inmediata una islita nombrada de los Pensamientos, que pudiera abrigar embarcaciones pequeñ a s , pero no es posible por estar llena de bancos de arena toda su inmediación; de modo que con poco viento , particularmente del L.» y 2.° cuadrantes, rompe el mar que imposibilita buscar el pequeño abrigo que pudieran tener de ios vientos del N. y NE., que son los mas dañosos en esta parte. Un poco al Ñ. de la embocadura del r . , próximo á la playa, y justamente al NE., 1/4 E. de Cullera, nay una piedra» descubierta llamada el Moro. (En el art. de Cullera damos noticias sobre la formación de un buen puerto en esta villa.)

Pasado el cabo de Cullera continúan las torres Casa del Rey y Nueva. y á su espalda la Albufera , por la costa que sigue» rasa de arenales al N. 17° O. 17 millas hasta el Grao de Valencia poco hondable, y asi es muy peligrosa eu las estaciones de otoño , y los vientos que ofenden mas y con los que suceden diariamente las desgracias, son los del NE. al SE., y el E. no deja rebasadero por ser este parage del Grao el punto mas occidental del golfo en estas playas se encuentra un banco de a r e n a , el arrecife de la barreta y el muelle del p u e r t o , en cuya punta hay una linterna con luz fija , elevada 40 pies sobre el nivel del mar , y puede verse á dist. de 7 millas. Pasado este p u e r t o , sigue la playa 11 millas de largo al N. NE. sin poblado á orilla del mar mas que la torre del Puche, y tierra adentro varios lug a r e s , hasta el Grao de Murviedro , que consiste en una torre de dos cañones y algunos almacenes este tampoco es fondeadero seguro por ser playa descubierta, aunque no tan lleno de escollos como el de Valencia; dista la v. de Murviedro de la orilla del mar tres millas. Desde este Grao sigue la costa al NE. 5U N. 5 1/2 millas de dist., en que hay una punta rasa nombrada cabo Canet, donde finaliza la provincia que describimos y comien/a la de Castellón de la Plana.

TERRITORIO. Al hablar de esta materia nos ha parecido oportuno hacerlo por p a r t . j u d . , recorriendo ligeramente de N. á S. la deliciosa provincia de que nos ocupamos. El partido de Chelva es pues el primero que se encuentra por aquella parte , cuyo terr. ademas de las estensas llanuras que e n cierra , comprende algunas montañas y colinas aisladas, cubiertas de pinos, sabinas, álamos, enebros, encinas ó higueras, y de multitud de diferentes arbustos, plantas aromáticas y medicinales, y ricas yerbas de pasto para la manutención de toda clase de ganados. En el rincón de Adeinuz el terreno es bastante fértil por las muchas aguas con que lo riegan los r. Guadalaviar, Ebron y Boilyues; siéndolo todavía mas en el vizcondado de Chelva por los manantiales que nacen en Tuejar y dicha última v., cuvas aguas forman el r. de su nombre; pudiendo muy bien decirse que en general, todas sus tierras son á propósito para el cultivo de granos. El partido de Villar del Arzobispo es montuoso en sus estremos del N. y S., quedando solamente en el centro una llanura de bastante estension, la cual constituye parte del campo de Liria y de la baronía de Chulilla. El titulado Pico de Andilla y mucho mas la Bellida, famosa por sus muchas nieves, destemplan estrordinariamente la atmósfera; pero Quedando hacia el S. y SE. diferentes hondonadas al abrigo el N., se dan en ellas gran número de prod. Con frecuencia se ven canteras de mármoles negros, entre los c u a l e 5 se distingue el conocido con el nombre de Alcublas, de c o lor pardo y sin manchas ni benita; blancas, como son r e gularmente los de aquellos montes hasta Segorbe. Las c e r canías de la v. de Alcublas están cultivadas en una estension de mas de 1/2 hora , y en ellas se encuentran frondosos sembrados y viñedos; cesando del todo el cultivo hacia la parte del E. en donde empieza el grupo montuoso de Cue_va S a n t a , correspondiente ya al partido judicial de Segorbe, provincia de Castellón de la Plana. A la izquierda del Turia se encuentran las pedrizas de Gestalgar con recortes hacia el SO., habiendo atravesado antes dicho r. el grupo de Chulilla, entrecuyos montes se distinguen losnombradoslaMuela, Pedriza, Punta y Carrasquilla, separados en la actualidad por profundos y estrechos surcos formados por la corriente de las aguas. Es muy digna de examen la parte set. de la punta titulada Salto de Chulilla, no porque las aguas del Guadalaviar se precipiten en cascadas magníficas como en otros r., sino Í)or la escasa dist. de los muros que las contienen, y la proundidad del cauce por donde corren; quedando hacia el S. de Chulilla y á la der. del espresado r. un desierto de algunas leg. de estension , que después entra en el partido judicial de Chiva , y continúa por Castilla , en cuyo terreno se oponen al cultivo los frecuentes riscos y peñascos , entre los que se crian gran porción de pinos, enebros, romeros, jaras y mucha maleza , que sirve de guarida á c o r z o s , lobos, cabras monteses y otros animales dañinos , y de pasto á bastante número de ganados.

El estremo N. del partido judicial de Liria está compuesto de muchos cerros, que formando cadena con los de Portaceli y Naquera por el E . , y con los de Cueva Santa al O., se e s tienden muchas leg. separando las aguas del r. Turia de las del Palancia. Su suelo es calizo, y en su superficie se descubren canteras de mármol negro con vetas blancas, bast a n t e esparto y algunos pinos, siguiendo de este modo hasta el barranco de Carraixet situado entre Marines y la ald.

de Olla, el cual circunda á Olocau por el O. y S . , abandonando en seguida el partido por la Cartuja de PortacelL. Por la parte meridional se levantan en cuadro los 4 montes Rodanas, denominados Rodana Grande ó Loma del Lestisco, Rodaría Blanca, Rodana Parda y Rodana del Pico; los cuales se componen de piedra roja y jaspe de diferentes colores, habiéndose encontrado en ellos algunas minas de plata y cobre, que se están esplotando en el dia por particulares aunque con escasos resultados. Al estremo N. del término de Liria se encuentra el monte de Lacobas formado de peña viva, elevándose también en las inmediaciones de la misma población los cerros de Sta. Bárbara al O. y de San Miguel al S. aquel se compone de bancos y pedruscos de color morado oscuro con mezcla de greda y arena , y este es calizo y por lo general de un mármol sonrosado con vetas espáticas, habiendo también en su falda SE. una cantera de mármol amarillo, sembrado de manchitas de rosa con puntos blancos y negros. Hállase, finalmente, en este partido el célebre campo de Liria, plantado en toda su estension de olivos y frondosas viñas, siendo la parte mas piivilegiada de este hermoso terr. las deliciosas y siempre verdes huertas de Benaguacil yValIbona, que se hallan á la márg. izquierda del r. Turia ó Guadalaviar. Las montañas del partido judicial de Murviedro principian á Hna hora del mar, y á ellas siguen otras cordillera

que van elevándose progresivamente á proporción que se internan, para introducirse después en ios partido de Liria, Segorbe y Nules, cuyos dos últimos pertenecen á la provincia

de Casteílon. Las cumbres de dichas montañas y las laderas mas pendientes se hallan peladas por lo general; pero sus faldas, asi como también los valles que ellas mismas forman, están plantados de higueras, algarrobos, viñas, olivos y a l gunos pinos. La mayor parte del terreno que comprende es calizo con mezcla de» guijarros, arena y bastante arcilla , y en los montes existen canteras de cal y y e s o , y de piedras silíceas, conocidas con el nombre de rodeno. Hay por último en este partido dos estensas llanuras, de las cuales la una llega desde el mar hasta mas allá de Rafelbuñol, y la otra está cerrada por su lado occidental por la sierra llamada de Espadan. El terreno del partido judicial de Moneada, empieza á elevarse á la dist. de poco mas de 1 leg. del Mediterráneo, formando una cordillera aislada de pequeña altura, la cual arranca desde el N. del partido v lo atraviesa en toda su estension, perdiéndose por el S. en el de Torrente. Esta parte alta dejiue hablamos , está toda poblada de algarrobos, olivos, viñas, romeros, aliagas, retamas, sanguinaria y otras yerbas medicinales; abundando también en cariteras’de piedra sillar y de cal. Comprende asimismo una dilatada llanura , que desde la falda de dichos cerros va estendiéndose hasta la orilla del mar; toda ella se halla plantada de copudas moreras, de manera que vista desde un punto elevado, no puede menos de presentar una brillante y bella perspectiva, á lo que también contribuye mucho la multitud de casas de campo que se ven salpicadas en diferentes sitios de esta deliciosa llanura, beneficiada por las aguas del Guadalaviar.

El t e r r . del partido judicial de Torrente es casi todo llano como parte constituyente de la hermosa huerta de Valencia. A la der. del barranco de Chiva se ven deliciosísimas huertas regadas con las aguas de varias fuentes , y también dilatados secanos en que se levantan algunas lomas que, humildes en las inmediaciones de la v. de Torrente, van elevándose por el lado del O., hasta que últimamente llegan á formar cerros y montañas que se dirigen en seguida hacia Turis; siéndola mayor parte de ellos de naturaleza caliza, y algunos de mármol amarillo, que puesto á fuego lento se transforma en rojo con manchasá manera de nubes. A la izquierda de dicho barranco de Chiva, se encuentra, en fin, el magnífico llano de Cuart e , poblado todo él de olivos y algarrobos, formando un ameno y dilatado bosque. Casi todo el t e r r . que abraza el partido

judicial de Chiva se halla sembrado de montes y asperezas, y muy especialmente en la parte que linda con Chera, en cuyo punto hay también un inculto y despoblado desierto de no pequeña estension. Al SE. se elevan los cerros de Carencio, en los que existen canteras de mármol rojo-oscuro con manchas de varios colores caminando hacia Torrente se encuentran otras de color amarillo, que se altera por medio del fuego, tornándose en rojo y encarnado; y en las lomas de la Dehesa las hay igualmente de mármoles sumamente duros y de un pardo que tira á negro. Al SO. de Yátova e s – tan situado los montes de Malacara, de donde proceden generalmente las tempestades; mas encontrando estas al paso el nombrado de Azafareche, que se halla en la parte occident a l , las obliga á dirigirse por dos valles muy dist. uno de otro. El terreno de este partido es por lo regular bastante fértil y abundante en buenos pastos para toda clase de ganado ; existiendo en él diferentes llanuras q u e , por falta de a g u a s , no pueden convertirse en deliciosas h u e r t a s , como son las que hay en los término de Chiva, Buñol y Turis. El t e r r. del partido judicial de Ayora está compuesto en su mayor parte de un grupo de montañas mas ó menos elevadas, entre las cuales son bastante notables la escabrosa sierra de Martes, cuyas vertientes aparecen rápidas y aun perpendiculares en diferentes puntos el monte Caballón, que va sirviendo siempre de muro izquierda al r. Júcar; el conocido cerro de Caroche, cuya altura es tan estraordinaria, que los navegantes distinguen su cima con el nombre de Sierra de Enguera ó Pico de Caroche las sierras de Ayora, que procedentes de la de Aleóla en jurisd. de Jarafuel, continúan hasta el puerto de Almansa, después de haberse enlazado con el espresado monte de Caroche y las sierras de Bicorp, Queso y Enguera el titulado Monté Mayor, que elevándose al SO. de Aycra, á una altura bastante considerable, marcha en la misma dirección hasta formar el collado de San Juan, por cuyo medio se enlaza con el Mugrón de Almansa; y por último la Muela del Oro, de la cual se desprenden multitud de montes escarpados que parecen sus raices. Entre los valles que comprende este partido es el mas notable el amenísimo llamado deCofrentes, cuyo suelo está formado de colinas y pequeños cerros, que alternan con algunas vegas, vallejos y riberas de poca estension su terreno se halla cubierto de árboles de diferentes clases, ofreciendo ademas una vegetación lozana, que solo se interrumpe en alguna que otra altura del interior, por estar compuesta de yesares y piedras de amolar.

En el mismo partido hay canteras de mármol negro, alabastro y yeso, y en ellas ó en sus inmediaciones suelen encontrarse también jacintos de Compostela, de color de castaña, blancos y encarnados.

(Continua en el original)

VALENCIA y MURCIA (C. G. DE LOS REINOS DE)

distrito militar ó ciudad g. que comprende las provincia civiles de Albacete, Alicante, Castellón, Murcia y Valencia , que cada una forma una comandancia general, subdivididas ademas en t a n tos cantones militares cuantos son los juzgados de primera instancia. Confina al N. con las c . g. dé Cataluña y Aragón; E. el mar Mediterráneo ; S. ciudad g. de los reinos de Granada y J a é n ; 0 . la de Castilla la Nueva en su recinto se encuent r a n las plazas fuertes y de armas que constituyen la defensa del t e r r . , que según el orden de su importancia y c a t e goría son Cartagena , Alicante , Peñíscola, Denia , Murviedro , Morella , Valencia, Alcañiz y Peñas de San Pedro; pero en su descripción seguiremos «el orden de localidad, como mas propio de nuestro objeto.

Valencia cap. del dist., residencia de la c g. y maestranza del segundo departamento de artillería ; se halla s i t. en una espaciosa llanura á orillas del r . Turia y 4 /2 leg.

del Mediterráneo se considera como plaza por ser residencia del gefe superior del d i s t r . , mas no por su importancia sus recursos de defensa solo consisten en un ant. muro de 2 5 pies de elevación, coronado de almenas aspilleradas; varias torres que flanquean algunas puertas, y la Ciudadela en forma trapezoide con dos fuertes torreones en la puerta de Socorro; el frente que mira al r . se halla defendido por un baluarte; al costado del S. dentro de los muros se halla la casa aduana, que ocupada militarmente puede servir por su construcción de t a n t a ó mas resistencia que aquella , y al lado N. se halla el palacio del capitán general, parque de artillería y maestranza que también pueden ponerse en estado de defensa.

Denia al S. de Valencia , dist. 4 6 4 / 2 leg. y en la misma costa del Mediterráneo, se halla esta plaza á la falda del monte de su nombre, de 7 5 varas de elevación y coronado por el c a s t . , que tiene una posición ventajosa y despejada hasta mas allá del último alcance de la artillería la plaza se halla cercada por su ant. muralla , flanqueada por torreones y protegida por su c a s t . , que ofrece una regular defensa.

Alicante siguiendo la misma c o s t a , á 27 leg. de la c a p ., se encuentra esta c . , en el interior de su bahia su recinto es irregular y defendido por murallas apoyadas en los baluartes de Ramiro, San Carlos, San Francisoo, Purísima y Sta. Faz, y los torreones de Roig , San Nicolás y San Cayetano la rada la forman el cabo de la Huerta y el de Santa Pola. A la parte E. y coronando el cerro se halla el cast. de Sta. Bárbara, con todos sus aproches escarpados ; se compone de 4 emplazamientos ; el macho , que es el mas alto, mira á la pobí., sieodo capaz de mucha resistencia. El cast.

de San Fernando corona al N. el cerro de T o s a l , dist. 12 varas, con el objeto de defender aquella posición que domina la plaza. La isla Plana , ó sea la nueva Tabarca, situado al S . d e l a ciudad y dist. 3 4 / 4 leg. del cabo de Sta. Pola , adquirió su segundonombre, por haber sido la residencia de 6 0 0 g e – noveses que en 4 7 6 8 se rescataron de Argel; tiene 4 , 4 8 0 varas de long., y 5 0 0 de l a t . , y en dirección de E. á O. defendida por la torre de San José.

Cartagena en la misma costa del Mediterráneo á 3 7 leg.

de Valencia, hallamos esta importantísima población una cordillera

de montes que corre de E. á O., se interrumpe en este p u n to, haciendo una cortadura, que forma un p u e r to de los mejores de Europa, debiendo á esta circunstancia su origen en edades remotas, y sus vicisitudes. Construido en este puerto un suntuoso arsenal, se t r a tó de asegurarle por mar y tierra, y este fue asimismo el origen de su principal fortificación.

Las murallas que constituyen la plaza , forman por la parte de tierra unos frentes de fortificación moderna , pero de reducidos baluartes y con algunos accesorios el arsenal se halla rodeado de una robusta muralla, protegida por 3 pequeños baluartes para artillería de corto calibre la plaza contiene el famoso cuartel del Parque , en el que llaman la atención dos salas de armas de una estension estremada, y la buena colocación y amplitud de sus oficinas , almacenes y talleres-, el cuartel de Antigones, capaz de 4 , 9 0 0 hombres; el de artillería, para 4 , 0 0 0 ; el de Marina, para 2 batallones, y el Hospital militar , suntuoso y bien entendido edificio, capaz de 2 , 0 0 0 enfermos , con todos los departamentos y oficinas para su uso. Las obras esteriores son el c a s i , de Galeras, sobre un monte al S O . , unido á la plaza por 3 r e ductos, dominando al monte de la Podadera, y las avenidas de las montañas inmediatas, y que sirve de Ciudadela su figura es rectangular, con baluartes en los 4 ángulos , un rebellín de entrada y en el centro una elevada torre cuadrada, base del asta-bandera y residencia del vigía para las señales. El cast. de la Atalaya se halla al O. de la plaza, sobre una montaña y á la altura del do Galeras, siendo su figura un cuadrado con sus baluartes es de grande utilidad para_defensa del acceso á la ciudad , cuyas avenidas descubro enseñoreando la llanura del almacén. El cabezo de los Morros sil. al NE., con su fortaleza defiende por aquel punto la plaza ó impide que el enemigo pueda dominar sus t e r r a p l e nes, y por fin, las alturas del Molinete , Monte-Sacro , San Diego y la Cruz , ocupados por pequeños fuertes y baterías forman una segunda linea de defensa muy importante. Sobre el cerro llamado del Cantón, está el fuerte de la Concepción en estado de ruina , y que se cree ser el mas a n t .

de España.

Penas de San Pedro abandonando la c o s t a , y dirigiéndose al interior , se encuentra esta pequeña, v. , de la provincia

de Albacete , á 39 horas de Valencia tiene un cast. susceptible de alguna defensa , pues se halla situado en la mitad de una elevada peña , que domina la estensa llanura que caracteriza la topografía del p a i s , considerado ya como de la Mancha aunque de reducido recinto es á propósito para ampararse de un golpe de mano, tanto mas, siendo el único punto que desde Castilla la Nueva puede servir de aDrigo en un caso desgraciado.

Alcañiz aunque de la ,provincia de Teruel, pertenece esta plaza á esta ciudad g. en virtud de las circunstancias , en la última guerra del Maestrazgo se halla situado á la márg. der. del Guadaloja en un terreno escabroso tiene un cast. capaz de una brillante defensa, habilitándolo en estado de guerra, y es de suma importancia , por ser un punto de comunicación deMurviedro con Aragón.

Morella ciudad ant., y el imperio de la morisma en la dominación sarracena se halla en el centro del Maestrazgo, t e a t ro de todas las guerras que han asolado este distrito, siendo de suma importancia, bien para recursos de un cuerpo de ejército que opere en el centro de las montañas; bien como protector del enlace con Aragón, formando una zona militar su fortificación consiste en antiquísimas murallas, defendidas por torreones y por el rápido descenso que por todos los puntos ofrece, en particular al E. y O. su cast. se halla practicado en una elevada y cortada peña ala parte N. de la ciudad y sostenido por 3 recintos capaces de una sangrienta y obstinada defensa, como se ha demostrado en varias épocas.

Peñíscola á 20 leg. N. de Valencia se la ve sobre un p e – ñon de 210 pies de altura en forma de península entrante en el mar 600 varas comunica con la costa por un istmo ó lengua arenisca de 60 varas de ancho , que en los temporales le cruzan los golpes de mar, por cuya razón se ha construido para su entradaun arrecife defendido por dos baluartes, por ser el único aproche, que la ciudad tiene, pues en todo su perímetro es inaccesible, por estar circuida de costa peñascosa y perpendicular el cast. ocupa la culminante del peñón es obra sólida, con una espaciosa plataforma y aboreda á prueba, almacenes , cuarteles y algibes en el perímetro de este peñón hay 41 fuentes ó manantiales de agua dulce, esquisita y cristalina y otra en lo interior de’ la plaza.

Murviedro-, volviendo al S. por la misma costa se halla e s ta última plaza á 4 leg. de la c a p . , situado á la parte NE. del elevado cast. de Sagunto, el cual constituye su defensa; el primer recinto de este cast. es de una enorme estension y p r o tegido por otros hasta su principal fortaleza, residencia del gobernador, con cuarteles, almacenes y algibes; su planta irregular y antiquísima es susceptible de mucha resistencia, como lo han demostrado las heroicas defensas que allí han sostenido las armas españolas. Su importancia , por ser el paso del camino de Cataluña y la avenida del de Aragón, es sobrado conocida.

Reasumiendo estas breves noticias, resulta que Cartagena y Alicante son las dos plazas mas importantes , tanto por su posición comercial, cuanto por ofrecer recursos á un ejército que se vea obligado á retirarse á ellas, como únicos puntos de seguridad en la parte SE. de la Península la ventaja de ser puertos de mar hace mas imposible su bloqueo, y mas fácil la evacuación y salidas de las fuerzas que en ellas s e a b r i g e n , ó adquirir refuerzos para la resistencia. En la parte N . del distrito, aun cuando Peñíscola debe considerarse como la mas fuerte, su reducido recinto y el hallarse separada de la carretera de Cataluña, no le dan la importancia que tiene fuera de estos dos casos, con relación á sus defensas ; por lo tanto, Morella y Murviedro adquieren su verdadero carácter, por su situado en la confluencia delasavenidas de Aragón y Cataluña, y poder ser los almacenes en todas las guerras de montaña, que son las que nías agitan el país, sobre todo en las contiendas intestinas Alcañiz y ias Penas de San Pedro pueden considerarse como plazas de a r mas sin mas importancia que con relación al pais que ocupan.

No se hace mención de otros puntos que se han considerado cerno fuertes, tales como Murcia, Albacete, Castellón, Vina- • roz, Onda, etciudad, e t c . ; pues solo han figurado en tal concepto I en virtud de circunstancias especiales, y sus fortificaciones solo se consideran como pasageras ó de campaña.

El distrito está mandado por un general, teniente general y un general segundo cabo y camandante general de la provincia afectos ala ciudad g. se hallan el estado mayor, los cuerpos de las guarniciones, los de artillería, ingenieros y sanidad, laadm. militar, la subdelegacion eclesiástica castrense y el tribunal de Guerra el primero se subdivíde en estado mayor del ejército y de la plaza, y el primero de estos se compone de un gefe, un segundo gefe, 5 oficiales de secretaria y dos del archivo; el de plaza del gobernador, un sargento mayor , dos primeros ayudantes . un segundo, el comandante de la Ciudadela y los 4 gefes de cuartel en que se halla dividida la cap. La adm. militar consta del intendente, secretario, 2 oficiales, 2 aspirantes , un portero y un mozo de oficios, un interventor comisario de guerra , 9 oficiales, 3 aspirantes, un portero y un mozo un pagador, comisario de guerra, 2 oficiales y 2 aspirantes 3 comisarios de guerra, un contralor del hospital militar y un pagador de fortificación. La subdelegacion ecl. castrense, de un t e niente de vicario general, un asesor, un fiscal, un notario y secretario y un nuncio, y componen por último el tribunal de Guerra, el capitán general, un auditor, un fiscal, un alguacil mayor, 2 abogados y 2 procuradores de pobres , un escribano principal, otro de diligencia y 1 oficial mayor de la escribanía. Los cuerpos de artillería, ingenieros y sanidad están representados por sus respectivos comandantes y gefes, y la guarnición varia según las necesidades.

Es Valencia capital del segundo departamento de artillería con un subinspector y un gefe de escuela está allí destinado el segundo regimiento del arma con un coronel y un teniente coronel mayor le componen la primera y segunda brigada , y brigada montada con sus respectivos comandante y segundo comandante. Se encuentran en este departamento la maestranza de Cartagena y la fábrica de pólvora de Murcia , en que hay director y subdirector; las salitrerías de Zaragoza y Lorca y las minas de azufre de Helliu, también con un director; y últimamente, las comandancias generales de Cartagena , Valencia , Alicante , Zaragoza, Jaca , Peñíscola, Morella y Murviedro, siendo el comandante general de la primera director de su maestranza

VALENCIA

ant. reino situado en la parte oriental de Españ a , que comprende 651 leg. cuadradas de superficie, emendólo por E. el mar Mediterráneo desde el r. Cenia que está mas allá de Vinaroz , hasta la torre de la Horadada en los confines del ant. reino de Murcia. Sigue limitándole dicho reino por el S. y O. (hoy provincia de Murcia y Albacete) hasta un poco mas arriba del r. Cubrid, desde donde empieza á confinar también por O. con Castilla la Nueva (provincia de Cuenca) siguiendo adelante con varios senos, de los cuales los mayores se encuentran en las cercanías de Requena y Sta. Cruz de Moya. Continuando el mismo límite con Castilla se ve luego el mojón divisorio de este reino, de Valencia y Aragón, quedando como aislado el Rincón de Ademuz, que «pertenece al de Valencia. Sigue este los límites con Aragón (hoy provincia de Teruel) con varios ángulos y dientes hasta la punta m a s s e t . del de Valencia, que es el Tosal del Rey en la Tenencia de Benifasá, en donde se encuentra el mojón trifinio divisorio de Aragón , Valencia y Cataluña, con cuyo principado (en el dia provincia de Tarragona) confina hasta la desembocadura del r. Cenia, que sirve de limite.

En todo este tan celebrado reino, cuyos confines hemos t r a zado rápidamente, se disfruta por lo común de una atmósfera clara y despejada ; sus aires son puros y saludables, á escepcion de los cortos marjales de Oropesa y arrozales de las riberas del Júcar , cuyos perniciosos efectos hemos d e mostrado en sus lugares correspondientes. El clima no es igual en todo el reino batida su parte set. por los crudos vientos del N . , y coronados sus montes con frecuencia de abundantes nieves, el frío es muchas veces insoportable en.

el interior es también bastante tria la estación del invierno, especialmente en algunos sitios elevados; pero en toda la zona que limita con el Mediterráneo , y en la parte meridio- El estado núm. 6.° se refiere ú la proporción que las diferentes especies de penas tienen con la población, los acusados y los penados ; y con estos mismos términos y entre sí las penas mayores y las menores. La primera observación que del espresado estado surge es, que siendo 35 el número de penas de muerte en proporción con la población, es de 1 á 27,341′!4; con los acusados 1 á 83’65, y con los penados 1 á 75,62, r e lación infinitamente mas desventajosa que la de todos los t e r r . escepto los de Navarra, Granada y Madrid que la in nal del reino, apenas se conocen los rigores de aquella cru – da estación. Los yelos son un fenómeno estraordinario , y en el estío, como ya se indicará en el art. de provincia, se levant a n diariamente de 9 á 10 de la mañana los vientos del mar, que, siempre húmedos y saludables, templan el calor hasta las 4 de la t a r d e ; de manera que bien puede decirse se goza de una primavera continuada en este sitio privilegiado de la naturaleza.

Por todos los confines del reino se encuentran montañas ue dificultan el paso , á escepcion de las cortas llanuras por onde se va á Villena y Murcia en el interior de este hermoso pais se levantan escarpados cerros y montes de mucha altura , entre los cuales, recorriendo e l t e r r . de N. á S , d e s cuellan los siguientes la Peña del Bel y la Muela de Ares, en el partido judicial de Morella (provincia de Castellón); el Tosal de Zaragoza en el p a r t . d e Albocacer; Peñagolosa, en el de Lucena; Desierto de las Palmas, en el de Castellón ; Pina, en el de Vivel; Pico Espadan en los confinesdel de Lucena y Segorbe; Monte-mayor en este último; Pico de Chelva en el de su nombre (provincia de Valencia), Caroche en el de Ayora; Muela de Bicorp en el de Enguera; Mondubcr en el de Gandía; Benicadelly Moncabrer en el de Concentaina (provincia de Alicante); Mongó en el de Denia; Serrellay Altana en el de Callosa de Ensarriá ; Puig-campana en el de Villajoyosa ; Peña de Jijona y Maigmóen el de J i | o n a ; el Cid en el de Monovar ; el Rollo en el de Novelda ; la sierra de Callosa en los confines del de Dolores y Orihuela, y en este último la sierra de su nombre. Toda esta gran masa de elevados montes dejan profundos barrancos formando entre sí ora grupos ó laberintos intrincados como en la parte set. del reino; en la occidental entre los r. Guadalaviar ó Turia y el Júcar, y en otros puntos, ora dilatadas cordillera

que se estíenden por muchas leg. sin interrupción aparente, siendo las principales ; la que constituye el Peñagolosa, que siendo una ramificación de los montes»ibéricos , se esparrama por el.N. hacia Morella y la ant. Tenencia de Benifasá, no interrumpiéndose hasta el Ebro y sembrando al paso de asperezas buena parte del maestrazgo de montesa ; la que forma la sierra de Espadan, que empezando por humildes colinas en las inmediaciones de Almenara y Valletes de Sagunto ó valle de Segó, sigue aumentando su latitud y altura hacia el N., declinando luego al O . , en donde se levanta el famoso pico de su nombre permite después estrechos y tortuosos pasos á los r. Mijares y Villahermosa, y cerca de la v. asi llamada se confunde y entrelaza con el mencionado Pañagolosa la que principia en las cercanías de Murriedro Í montes de Portaceli, que corre hacia el O. por muchas leg.

asta Peñaescabía y sierra de Javalambre, que pertenece ya á Teruel; sirviendo de muro meridional á la gran conca»ó valle de Segorbe por donde discurre el r. Palancia, que t i e ne su origen al estremo O. de dicha cordillera, por cuyas crestas corre la línea divisoria de las provincia de Castellón y Valencia la que comenzando en los montes de Valldigna se entrelaza con Serra-grosa que después continúa al O. por i leg. sirviendo de límite set. al valle de Albayda, y terminando por humildes lomas muy cerca de Fuente la Higuera paralela á esta cordillera de montes corre otra mas set. que baja desde el puerto de Almansa, y reducida á cerros y lomas en las cercanías de Rotglá, se dirige al puerto de Cárcer y montes de la Llosa y finalmente el monte de Benicadell que por el E se halla unido al Coll de Llanto, que sirve de estribo occidental á la huerta de Gandía , forma por sí solo el muro que separa el valle de Albayda del condado de Concentaina, queda al parecer interrumpido en el puerto de Albayda , y contíuuando luego los montes de Agullent al O., cuya unión con el Murióla es bien patente , llegan á perderse en el ant.

reino de Murcia.

Cuando se examinan los barrancos que yacen entre las montañas elevadas , todo parece confusión» y desorden . el horizonte es generalmente limitado sin descubrirse salida por parte alguna; en una parte se ven cortes perpendiculares de hasta mil palmos ; en otras , cuestas rápidas sembradas de enormes cantos, que parece van á desprenderse.

Desde las alturas se registran con sorpresa los profundos surcos que quedan entre las cordillera v los montes; se descubre que unas corren paralelas entre s í , y otras en direcciones contrapuestas Peñagolosa, Espadan v Altana ofre- 3 0 9 cen este espectáculo, y son ano dudarlo los puntos mas apropósito para estudiar la naturaleza del reino. La multitud y variedad de plantas que se pisan por mas de 3 horas, indispensables para llegar á la cumbre de estos montes; las diferentes tierras y p e ñ a s las conchas petrificadas ó sueltas que se hallan á cada paso; los «ortes pelados y desmoronados hacia el S. ó SE; la vasta estension de montes, c e r r o s , barrancos y poblaciones que se descubren; todo este cúmulo de objetos arrebata y deleita el ánimo de un atento naturalista. Los montes y cerros que cubren la mayor parte del reino, deben, al parecer, su origen á los cuerpos orgánicos que vivieron en el mar; porque no solóse componen de peñas calizas casi todos ellos, sino que también se notan bancos de hasta 30 palmos de grueso, formados de conchas amontonadas y dispuestas por familias, muchas veces con su barniz natural, y casi siempre con su forma primitiva. No cabe duda que no siempre es completa la petrificación en dichos bancos, pero su posición casi horizontal y su paralelismo dan indicios ciertos del origen que debieron tener en el fondo de las aguas. Asi se ve que en el monte Meca, que parte los terna, de Almansa y Ayora, alternan gruesos bancos de peña caliza con otros mas g r u e sos de aquellas ostras que los naturalistas llaman peines; la muela de Aras de Alpuente, cuya corona es de bancos calizos, antes de llegar á aquella altura se compone de ostras rellenadas de mármol e n l o m a s alto de Penagolosa y en los montes de Cervera se hallan buccínos petrificados, que conservan las espinales y la forma esterior; en los de Jijon a , Cullera, Castalia y otros se notan con frecuencia muchas conchas, y hasta estampas de pescados conocidos se conservan en los de Pego. Aunque comunmente es caliza la sustancia de todos los montes del reino , se encuentran, sin embargo, muchos de piedras arenisco-gredosas, mayormente hacia el N . , ya mezclados con otros marmóreos, ya encerrados entre cordillera calizas. En los calizos se ven con frecuencia vetas espáticas y ocres endurecidos de varios colores entre los areniscos y de amoladeras se observan algunos sumamente duros y otros al contrario blandos, que se descomponen y reducen á tierras arcillosas, granugientas y ásperas al principio , las cuales van adquirieudo suavidad con el tiempo, encontrándose en sus grietas espato pesado y cuarzo en los montes de Ayodar y Pavias y mucho mas en Eslida, que está en el centro de la cordillera de Espadan, se halla cinabrio, cobre, hierro y cobalto, y en los inmediatos á Segorbe minas de plomo en los areniscos de Naquera, sumamente duros, se ven vetas de mas de 4 palmos de v e r dadero alabastro, cuyas fajas varían infinito en color, posición y dibujos; y finalmente en los inmediatos á Planes, Mogente y Ayodar se halla gran número de cristales conocidos con el nombre de Jacintos de Compostela. Abundantes canteras de preciosos mármoles se encuentran en todo el reino; su minuciosa descripción sería enfadosa en este artículo, toda vez que en sus localidades hacemos mención de ellas ahora solo nos incumbe dar una noticia de los puntos en donde se hallan , que son ; en Alcublas , Alfahuir, Aspe, Biar, Buixcarró, Callosa de Ensarriá , Castellonet de la Conquista, Caudiel, Cervera, Cuevas de Viurromá, Marchuguera, Margarida, Pego, Peñíscola, Portaceli, P o t r i e s , Bollo, Rosell, Soneja y algunos otros.

Entre la multitud de rios y riacn. que bañan en distintas direcciones el terr. de este hermoso ant. reino, son los de mas consideración los siguientes el Mijares, el Palancia, el Monleon , el Bergantes, el Cenia y el Cerval, en la provincia

actual de Castellón de la Plana; el Turia, el Júcar, el Albayda, el Sellent, el Escalona, el Juanes, el Magro, el Chelva, el Clariano y los barrancos de Carraixet y Chiva, en la de Valencia ; y el Alcog, el Vinalapó, el Ja- Ion, el Segura, el Vergel, el Castalia y el Algar, en la de Alicante; de cuyas descripciones no nos parece necesario ocuparnos en este lugar, por haberlo ya hecho con bastante amplitud, no solo en~los a r t . que de cada uno de ellos figuran en nuestra obra, sino también en los de las t r e s provincia

en que se halla dividido el reino actualmente, en los cuales puede verse asi mismo las producciones y demás circunstancias relativas al terr. de que hemos hablado; concluyendo por último este art. con el estado que ponemos á continuación.

VALENCIA

audiencia t e r r . , comprende la provincia de su nombre y las de Alicante y Castellón de la Plana; situado al E. de la Península entre los 37° 49’20» de l a t . N . , que es la de la parte S. de la provincia de Alicante; y 40°44’25» latitud de la parte N. de Castellón y entre los 4 o 10′ 48″ de long. E. de Madrid, que es la de la punta oriental de Castellón y los 2 o 19′ 35″, que es el lím. occidental del Rincón de Ademüz, correspondiente á la provincia de Valencia; abraza 631 leg. cuadrad a s , divididas en los p a r t . j u d . que del estado que sigue r e sultan, en los cuales se cueulan las c . , v . , L., a l d . , cas. y desp. y el núm. de h a b . que el mismo estado demuestra.

Confina por el NE. con la audiencia de Barcelona y su provincia

de Tarragona ; por el N. propio , con la de Zaragoza y su provincia de Teruel; por el E. en toda su ostensión con el mar Mediterráneo; por e! S. con la audiencia de Albacete y su provincia

de Murcia en un corto t r e c h o , y por el O. con la misma aud.

y sus provincia de Murcia, Albacete y Cuenca y otra vez con la de Zaragoza y su provincia de Teruel» Inoportuno creemos entretenernos en trazar su descripción geográfica, después de la grande estension que se la dio en los artículos respectivos de cada provincia En ellos pues, se encuentran cuantos detalles son indispensables para c o nocer la topografía del terreno y su clima; la posición y n a turaleza geológica de sus montañas, el número, curso y caudal de los r . que le bañan; las diferentes especies y calidades de las t i e r r a s de cultivo; el progreso de la agricultura y de la ganadería; las ordenanzas de sus r i e g o s , tan necesarias en un pais, en que escasean las aguas pluviales, y la que conducen los r . es insuficiente para las necesidades» de los campos; las producciones de la tierra, tanto naturales como debidas á la laboriosidad é inteligencia de los labradores; el comercio y la ind. fabril y manufacturera; el estado de la beneficencia y de la instrucción públicas , y las costumbres y carácter de»los valencianos; en fin , con «la lectura de los espresados art. se adquiere una noticia estensa de todas aquellas concausas, que si muchas veces no esplican la moralidad de los hab. de un t e r r . , deciden con frecuencia de las acciones que reconocen las pasiones como causa impulsiva á ellos pues, referimos á nuestros lectores, pasando á ocuparnos de la creación de esta audiencia.

Sabido es de todos los que se han ocupado de la historia, que á pesar de los.sucesos políticos ocurridos durante los reinados de D. Carlos I y de su hijo D. Felipe II, las diversas provincia españolas, que formaban la’ corona de Aragón, continuaron gobernándose, tanto civil como criminalmente por su legislación especial y sus magistrados particulares. Asi siguieron los valencianos hasta que con la muerte deD. Carlos II se dividió la España en bandos entre la casa de Austria y la de Francia, habiéndose decidido por la primera con el mayor empeño de los hab. de la corona de Aragón.

Aun continuaba la guerra entre las partes beligerantes, ya sacando sus armas victoriosas el señor rey D. Felipe V, ya vencido por sus c o n t r a r i o s ; pero habia conocido bien el espíritu que animaba á los aragoneses y que hallaría siempre opuesto el ánimo de ellos al afianzamiento de su dinasfia, mientras no destruyese aquel foco de nacionalidad tan contrario á la mira política de la monarquía por esto derogó la legislación especial, civil y penal del reino de Valencia, sujetando á sus h a b . á la común de Castilla. Consecuente con esta disposición, ordenó por su real decreto, dado en el Buen Betiro á 29 de junio y por real cédula, espedida en Madrid á 10 de setiembre de 1707, la creación de una c n a n cillería en Valencia, mandando se gobernase y manejase en todo y por todo como las dos chancillerias de Valladolid y Granada. Transcurridos pocos años, en el de 1716, por r e soluciones á consultas del Consejo de 16 de mayo y 11 de junio, se acordó, que la cnancillería de Valencia quedase r e ducida á audiencia.

No hemos encontrado antecedentes para presentar á nuestros lectores la época en que en la audiencia de Valencia se creó la segunda sala para lo civil y el segundo fiscal, ni tampoco acerca de las asignaciones que se hicieran á su regente, oidores y alcaldes del crimen ó jueces de provincia, ni á los d e pendientes del tribunal.

Entrando ya en el siglo a c t u a l , la audiencia de Valencia ha s u frido las mismas vicisitudes que en las r e s t a n t e s ocasionaron los sucesos políticos de los años 12, 1 4 , 20 y 2 3 , y lo que acerca de ellas han dispuesto los decretos publicados desde el año 33 hasta el dia. Su personal y el de los juzgados de primera instancia que de la misma dependen, el h a -her del personal y los gastos ordinarios y estraordinarios, aparecen del estado que sigue (Ver en el original)

Dada la idea ligera que precede de la época de la formación de la audiencia t e r r . que nos ocupa, vamos á entrar de lleno en el objeto principal de este artículo que es la estadística criminal.

Con las mismas dificultades tropezamos para hacerlo que las que hallamos en las otras aud., cuyas estadísticas criminales van publicadas, á s a b e r , la falta de datos de época mas reciente al año de 1843, y la variada redacción que se observa en las diferentes audiencia entre los que poseemos y se refieren á aquel año. Por esto nos vemos obligados á no hacer de los últimos mas que ligeras indicaciones, contrayéndonos en cuantas comparaciones, deducciones y observac i o n e s , surgen de las noticias que contiene la estadística publicada por el Gobierno, porque asi evitamos por lo menos incurrir y hacer incurrir en graves equivocaciones. A estos datos podemos auxiliar en la audiencia de Valencia con los que relativos al mismo año posee el Tribunal Supremo de J u s t i cia y que nos ha facilitado como ha hecho en las demás audiencias.

Por lo que en los a r t . de provincia llevamos dicho, y diremos acerca del carácter , usos y costumbres de los valencianos, de lo ligero é. insustancial de sus alimentos y de la calidad de sus aguas, debia esperarse que la audiencia de Valencia fuese quizás aquella, que presentase mayor número de acusados, mayor numero de delitos y de mayor gravedad. Sin embargo , no es a s i , como lo demuestran los estados que siguen y entre los cuales van á girar nuestras observaciones.

El primero ó sea el número 3, se refiere á las personas, esto e s , al número de acusados, de absueltos, penados presentes y contumaces y reincidentes en un mismo delito, ó en otro diferente, v á las varias circunstancias de los procesados, ó sean su edad, s e x o , estado, instrucción y ejercicio y ofrece el cuadro comparativo ó la proporción en que se hallan entre sí los comprendidos en cada uno de los datos espresados.

Dejando el número de acusados para las comparaciones entre las audiencia y p r o v . , observamos que los de 40 á 20 años, se hallan con los de 20 á 40 en proporción de 0*551 á 4 , y los últimos con los de 40 en adelante en la de 3*523 á 4; los hombres con las mujeres de 44’492 á 4; los solteros con los casados de 4*014 á 4 ; los que saben leer y escribir con los que no saben de 0’125 á 4; resultado tristísimo y que prueba el decadente estado en que se hallaba en el terr. la instrucción pública en la época á que los antecedentes se refieren , puesto que siete octavas partes de los procesados carecían de toda instrucción; y de los que ejercen profesión científica ó arte liberal con los que ejercen artes mecánicas de 0’023 á 4. Se ve por el mismo estado que los absueltos son á los acusados , como 0’097 á 1; y los penados también á los acusados como 0’903 á 1 ; los contumaces á los reos presentes, como 0’091 á 1; los reincidentes á los penados como 0’047 á 1 ; y por último que siendo el número de hab. del t e r r . 950,940, y los procesados 2,928, la proporción de aquellos con estos es 326’823 á 1, lo que hace que la a u d . d e Valencia ocupe el 10.° lugar *m la escala comparativa de la criminalidad entre las audiencia de la Península é islas adyacentes.

Partiendo pues de este dato, preferido por todos para apreciar la mayor ó menor moralidad de los pueblos y apoyados en é l , pasamos á examinar la proporción en que cada una de las provincia que abraza la jurisd. de la a u d . , na contribuido á la suma total de los procesados y las causas que á ello han contribuido. El máximo se halla en la provincia de Valencia con 388,759 hab. ha dado 1,513 acusados, esto es , 98 unidades mas que las otras dos provincia reunidas. No es difícil esplicar este resultado, y lo haremos con tanto mayor gusto, cuanto lo que se diga hará conocer que no hay bastante fundamento para creer mas propensos al crimen á los naturales de esta provincia que á los de las otras dos , ni á los de las otras provincia de la monarquía antes por el contrar i o ; si desaparecieran las causas especiales que concurren á suministrar tan crecido número de acusados y que vamos á referir, la provincia de Valencia, á pesar de no estar a la altura en que debe encontrarse la instrucción primaria, sería de las menos criminales. En el art. de provincia se dice que los dos objetos principales que constituyen la riqueza de esta provincia, son el cultivo del arroz y la cosecha de la seda; la primera llama á Valeucia crecido número de jornaleros de las provincia inmed i a t a s , gente en su mayor parte ignorante y no escasa de vicios; ambos prod. ocupan á toda esta población ambulante y á los naturales del paisuna pequeña parte del año; consecuencia de esto es, que terminadas las operaciones de la recolección , y no siendo suficientes las otras labores é industrias á proporcionarles ocupación, mucho mas después de la decadencia del comercio esterior é interior , quedan ociosos, consumiendo en las tabernas y aguardenterías el producto de su trabajo con las consecuencias naturales de las riñas y el robo. Si bien es cierto que el carácter valenciano es algún tanto ligero, también lo es que generalmente son industriosos y aficionados al trabajo; y bien puede asegurarse que j no se les veria mano sobre mano sentados en los umbrales !

de sus cabanas si la tierra les proporcionase ocupación. Mas I que el resultado proporcional de la provincia de Valencia nos J admira el de la de Alicante, en medio del cruel azote de las frecuentes sequías de que es víctima esta provincia, origen de la crecida emigración de sus hab. á África; su suelo, á p e sar de la buena calidad de las t i e r r a s , ó queda erial, ó no produce, sumiendo en la miseria á multitud de familias, á pesar de que su puerto, frecuentado por multitud de embarcaciones de todos los estados, sirve de residencia accidental á gran número de hombres de mar, en los cuales las pasiones son mas libres y mas relajadas las costumbres por ello da la proporción mas aventajada entre las t r e s provincia, á saber •. 435’609 almas por cada acusado, lo que la coloca en el 38 lugar de la escala comparativa general de las provincia de la monarquía. La de Castellón de la Plana es menos favorable que la anterior en 84’870 unidades; y en verdad que no era esto de esperar de su situado topográfica, de su alejamiento de las grandes población, y de la sencillez de costumbres de sus hab. En esta provincia la guerra civil ejerció mas que en las otras su_influencia, y á la desmoralización general que la acompaña es á la que deben atribuirse los resultados que su estadística criminal presenta.

El estado número 4 se contrae á los delitos de sangre y á los instrumentos empleados en su comisión. Con mas detenimiento que en el anterior procederemos al examen de los datos que contiene primero, porque esta especie de delitos puede considerarse como la general de atentados contra las personas; segundo, porque esplica mejor que aquel la propensión á delinquir como efecto del arrebato de las pasiones los crímenes contra la propiedad reconocen á las veces causas, en que el hombre obra con una voluntad forzada en los delitos de sangre caben circunstancias a t e n u a n t e s , cuales son el calor en una contienda, el amor propio herido, la honra vulnerada, e t c . ; pero ninguna de estas causas prevalecen contra la voluntad, ni escluyen la deliberación.

Nos esplicaremos mas claramente con ejemplos ^in hombre rodeado de familia , pero sumido en la miseria, y que con ánimo constante ha buscado por todos los medios susceptibles el adquirirse el sustento necesario y no le halla, puede cometer un robo contra lo que sus inclinaciones naturales le dictan, y habrá cometido un delito, pero un delito en cierto modo disculpable, puesto que la necesidad fue superior a su voluntad; pero el que ha sufrido un agravio, una injuria, tiene los tribunales de justicia donde buscar la satisfacción que le es debida con el castigo del agraviante ó injuriador, y cuando ciego de amor propio prefiere á estos medios sencillos y propios la venganza personal, obra con deliberación, y ía sociedad no puede perdonarle, porque de otro modo dejaría de existir.

Dos estremos abraza el estado en cuestión, como va dejamos indicado el número de los delitos de sangre» y los instrumentos empleados en su ejecución. Procedamos al examen del primer estremo á 1,077 ascienden los homicidios y las heridas perpetradas en el t e r r . de la audiencia de Valencia, número sorprendente en verdad, pero menor que en la audiencia de Burgos, Cáceres, Coruña, Granada, Madrid y Sevilla, y del cual resulta una proporción mas ventajosa que en las referidas a u d . , como se ve por el estado que sigue, demostrativo del número de h a b . , de los acusados por homicidio y heridas, de los delitos y de la proporción que con estos guardan la población y los procesados.

Sin embargo que el resultado proporcional entre la población

y los delitos e s , como se ha dicho, mas ventajoso en el t e r r. d e j a audiencia de Valencia, que en los de Burgos, Cáceres, Coruña , Granada, Madrid y Sevilla , concurren circunstancias que patentizan , sino mayor propensión á los delitos de sangre en la audiencia que nos ocupa, mayor premeditación y encarnizamiento en la ejecución y mayor gravedad en las circunstancias.

Justifica la mayor premeditación, ó mas bien la alevosía , el número de a r r m s . tanto de fuego como blancas ocupadas como cuerpo de delito (443), á cuya suma no •alcanzan las audiencia de Sevilla y Granada, que como en sus respectivos art. se d i j e , son aquellas en que mas prevalece el uso de armas de todas clases; y esto.aun sin buscar la proporción de las armas prohibidas, ni con la p o b l . , ni con los delitos, pues si á este dato recurrimos, el esceso se eleva considerablemente, como lo vamos á demostrar con b r e vedad por medio de los dos cuadros que siguen

(Continua en el original)

VALE (SAN ROMÁN DE)

feligresia en la provincia de Lugo (13 l e g . ) , diócesis de Mondoñedo (8), partido judicial de Vivero (1), y ayuntamiento de Riobarba (3/41 S I T . entre unas montañas y e n cañadas, de CLIMA bien ventilado y benigno, aunque las enfermedades mas camunes son calenturas y tercianas consta de los L. Abelaedo , Fiaderia, Lama de arriba , Lama de Suavila . Leas , Pazo , P e n a , Pereiro, Radaedo, Sisto , Vale , Vílella y Víllagudin, que reúnen 90 CASAS de construcción humilde. La iglesia p a r r . (San Roman) es curato de entrada y patronato laical á su inmediación está el c e menterio con buena ventilación ; hay dos ermitas (San Antonio y San Francisco J a v i e r ) , sin renta fija; y abundantes fuentes de agua buena el término confina porÑ. con el mar; E. con San Esteban de Valle; S. con Sta. Maria de Suegos, y O. con San Miguel de las Negudas y San Pablo de Riobarba el TERRENO es de mediana calidad, en su mayor p a r t e es montuoso , cubierto de matas bajas; está bañado por los arroyos Vale y Vílella, que naciendo en su término

corren á unirse al mar los caminos son vecinales y m e dianos, y el CORREO se recibe en la cap. del partido  PROD.

maiz, t r i g o , centeno, p a t a t a s , vino, algunas legurnbi es y lino; cria ganado vacuno, lanar . cabrío , de cerda y algo de caballar; hay caza de perdices y se pescan algunas t r u chas IND.  la agrícola y 6 telares caseros POBL. 100 v e c . 640 almas, CONTR. con su ayuntamiento (V.).

VALDIDIELLO

L. en la provincia de Oviedo, ayuntamiento de Pravia y feligresia de S t a . María de Villavalen S I T . en la ladera oriental del monte Pascual, sobre una canalada que arranca desde la parte inferior de la altura de Ablanedo, siguiendo por entre dicho monte hacia un lado de la sierra ó loma de F a e – d o , pasa después por la montaña de Montares y llega hasta el valle de Artedo. Es el segundo pueblo de dicha ladera su TERRENO es pendiente y frió. PROD.  escanda, trigo, maiz, habas, patatas y demás frutos del pais. POBL. 4 4 v e c . , 46 almas.

VALDICIA

L. en la provincia y diócesis de Santander, partido j u d . de Ramales, audiencia t e r r . y ciudad g. de Burgos, ayuntamiento del Valle de Soba. SIT. en la parte mas occidental de dicho v a l l e , e n t r e ásperas montañas y sobre un terreno quebradísimo; su CLIMA es frió pero sano. Tiene 80 CASAS, distribuidas en dos barrios sin orden ni regularidad; escuela de primeras letras frecuentada por 50 niños, que satisfacen al maestro una módica retribución; iglesia p a r r . (Ntra. Sra. de los Barrios) servida por un cura de ascenso y presentación de los veciudad

del pueblo, y un coadjutor ; y buenas aguas potables. Confina con San Roque, puerto de Lunada, y barrios de su mismo nombre, correspondientes á los valles de Ruesga y Arredondo. El terreno es poco productivo, sin que se coja mas que yerba con que crian algunas cabezas de ganado.

IND.  los m o r a d o r e s , como pasiegos y hab. en uno de los pueblos mas míseros de la montaña, se dedican á la grangeria y contrabando, POBL. 80 v e c . , 340 almas CONTB. con el ayuntamiento.

VALDEVACAS (PUERTO DE)

se halla en la provincia de T e r u e l , al N. del L. de Valdelinaras. En tiempo de invierno es espuesto el paso de él por la mucha nieve que allí cae. Por espacio de 3 ó 4 meses está intransitable. En el pais se llama este puerto el Alto del P r a d o , porque casi toda la montaña en la p a r t e que es término de Valdefínares, está cubierta de prados. Por este punto se enlaza la cordillera denominada Monnegro.