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ERMITA DEL ANGEL (HISTORIA DE MADRID)

(paseo de Atocha); fue antiguamente un humilladero y en 1598 se labró la primera ermita que ha existido en este sitio, colocándose en ella la imagen del Sto. Cristo llamado de la Oliva por haberle sacrilegamente maltratado unos hereges en un olivar. En 1783 se reedificó á espensas de la v., y se trasladó á ella la efigie del Anjel que estuvo primero en la antigua puerta de Guadalajara cuva vista publicó el historiador Colmenares, y después estaba cn otra ermita edificada por los porteros del ayuntamiento á la salida del puente de Segovia. Hállase igualmente en este local la imagen de San Blas, cuya ermita que estaba en las cuestas sobre el camino de Atocha fue demolida.

Hay por último otras muchas iglesia de las cuales algunas son muy notables por su belleza y mérito; entre ellas citaremos la de San Antonio de los Portugueses, Loreto, Rábanos , Monserrat, Recogidas, Arrepentidas, Buena-Dicha , y otras que se hallan en los diferentes establecimientos de beneíirencia, corrección é instrucción pública, de las cuales se hablará en su lugar. Lo mismo haremos respecto á las situado en los afueras.

Finalmente, advertimos á nuestros lectores, que la iglesia de San Isidro el Real de que hemos hablado ya, está destinada por la autoridad civil para Colegiata, en cuyo sentido se comprende en muchos documentos del Gobierno , particularmente en los de dotación de culto y clero, y siguendo esta misma idea, la incluimos en los estados siguientes que demuestran el número de templos de la corte y demás circunstancias que contienen.

NUESTRA SRA. DE CONSTANTINOPLA (HISTORIA DE MADRID)

(solar de la calle de la Almudena entre los números 112 y 116), fue fundado este monast. con el título de la Salutación de Ntra. Señora, en cl L. de Rejas, por Pedro Zapata, comendador de Medina de las T o r r e s , y su muger doña Catalina Manuel de Lando después de algunas dificultades quedó establecido en el año 1479; resintiéndose mucho en aquel L. la salud de las religiosas se trasladaron á Madrid en el año 1551 Se llamó vulgarmente de Constantinopla por la imagen de Ntra. Señora que, un ermitaño llamado Juan Marin, tenia en una cueva cerca de aquella c . , y que después fue traida á este conv. por doña Gerónima de» Lujan. La iglesia era espaciosa y sc concluyó en 1628 fue todo derribado después de la esclaustracion; sus monjas se hallan en el conv. de la Concepción Francisca.

SANTO DOMINGO EL REAL (HISTORIA DE MADRID)

(cuesta de su nombre, n ú mero 6 , donde tiene dos p u e r t a s , una principal á la iglesia y olra á la casa de Capellanes, con otra tercera al conv. marcada con el número 8). Dicen los historiadores de la orden de Sto. Domingo, que en 1217 llegaron á Madrid los primeros individuos de aquella, y fueron tan bien recibidos de los moradores de la v . , que les concedieron terreno para fundar un conv. y bienes para sostenerlo. Vino al siguiente año á Madrid el santo p a t r i a r c a , y determinó destinar para religiosas los bienes que la piedad de los madrileños habia puesto á disposición de los religiosos. Aprobó el ayuntamiento la determinación del p a t r i a r c a , y en sus manos profesaron las primeras monjas, a l a s que d i o la regla de San Agustin y unas breves constituciones. Trabajó el mencionado patriarca en la construcción del edificio, que se redujo al principio á una ermita ( así la llaman los cronistas de la órden^, y un dormitorio común para las religiosas. Estaba dedicado á Sto. Domingo de Silos el naciente c o n v . , y s i t . fuera de la puerta de Balnadú en el punto en que se halla el actual.

Dispensó especial protección á esta casa el r ey San Fernando ; Enrique III contribuyó para levantar la capilla mayor; Felipe II hizo el c o r o , y finalmente, otros v a n o s monarcas han costeado las diferentes reedificaciones que se han hecho en este conv. No guarda sin embargo proporción por su forma con tantas muestras de aprecio de parte de los monarcas, ni con su antigüedad. El templo consta de dos espaciosas naves paralelas i en una se halla la capilla mayor con la mesa de altar aislada y en el centro y á espaldas «de esta el r e t a b l o , que se compone de tres cuerpos con tres intercolumnios corintios en cada u n o , adornados por buenas esculturas, que representan Stos. de la orden, y en la p a r t e superior Jesucristo con San Juan y la Virgen á los lados. F,s obra este altar del primer tercio del siglo XVII, y estaban dorados todos los miembros que le componen; pero en el presente siglo se han pintado los fustes de las columnas y los cornisamentos á semejanza de mármoles.

En este retablo se halla colocado en el centro del primer cuerpo el cuadro de N t r a . Sra. del Rosario con San Pío V y Sto. Domingo, (pie Ponz espresa ser tenido por original de Carlos MaratL. En las capillas del lado de la Epístola, susisten las pinturas de que habla Ponz, que son, San Agustín, de Antonio Ríci en la primera; una Sacra Familia de Eugenio Cajes en la segunda, y una Adoración de los Magos de Carducho en la tercera. En dichas capillas hay otros cuadros de buen estilo siendo igualmente notable el de la Concepción , que está colocado entre la capilla mayor y la de Ntra. Sra. de la Soledad. La nave subalterna qué es la primera, según se e n t r a , nada ofrece de particular; siendo lo mejor de esta iglesia el hermoso coro que fue hecho por Herrera, y es una pieza e-paciosa de buena forma y bien adornada.

A la cabeza de la primera nave se halla la capilla de Ntra. Sra. de la Soledacf, decorada con pilastras dóricas, hornacinas y recuadros , terminando el todo un cornisamento de poco vuelo. Cerca de cuatro-años estuvo enterrado en esta casa el principe 1). Carlos que fue llevado al Escorial en 1573. Yacen todavía en ella los restos del rey D. Pedro de Castilla trasladados en 1444 ñor su nieta Dona Constanza desde la Puebla de Alcocer. Estuvieron anteriormente colocadas las cenizas de aquel rev en un suntuoso sepulcro ; mas en la guerra de la Independencia fueron exhumadas y al presente se hallan en la sala llamada del Capítulo , conservándose en una bóveda la estatua de mármol muy deteriorada, que representa de rodillas al mencionado monarca. Fueron también enterrados en este conv. Don Juan, hijo del r ev D. Pedro ; la infanta Doña Berenguela; la infanta Doña Constanza, hija de Fernando IV ylapriara Doña Constanza de Castilla, nieta del rey D. Pedro,la CW tiene su sepulcro con la estatua echada, según estilo ue la época en que murió, que fue el año 1478; sepulcro a w verdad curioso por ser en Madrid el único de su tiempo.

Antes de terminar esta descripción debemos advertir qi aun subsiste la pila en que fue bautizado Sto. Doming ?

la cual sirve para bautiza r en ella las personas reales, cuyo efecto se traslada á palacio cuando ocurre practica aquella ceremonia. Hállase esta pila metida en otro depi con varios adornos. Habla Ponz de una portada del reí cimiento que en su tiempo aun duraba en el ingreso iglesia ; pero ya no e x i s t e , pues la que al V*™^ hay , se compone de tres arcos de medio punte nilo con pilastras intermedias, todo muy se la inmediación de este conv. se conservan dos p i e d r a s , en las que desde mnv antiguo se leen las tiernas espresiones que profirió una victima del rey D. Pedro, al espirar en la bajada de S t o . Domingo, donde hubo una cruz hasta hace poco , algo mas abajo de la indicada portería. Dichas piedras, que son unos sillares de g r a n i t o , se hallaban antes en la fachada del conv. que hacia rinconada; mas e s t a se ocupó con la casa núm. 6, en cuyo portal se halla á la izquierda una de las 2 indicadas inscripciones , y la otra está cerca de la portería. A e s t a comunidad se reunió la de monjas de Santa Catalina de la misma orden, y están servidas ambas por un vicario y un sacristán colector.

SANTO DOMINGO EL REAL (HISTORIA DE MADRID)

(cuesta de su nombre, n ú mero 6 , donde tiene dos p u e r t a s , una principal á la iglesia y olra á la casa de Capellanes, con otra tercera al conv. marcada con el número 8). Dicen los historiadores de la orden de Sto. Domingo, que en 1217 llegaron á Madrid los primeros individuos de aquella, y fueron tan bien recibidos de los moradores de la v . , que les concedieron terreno para fundar un conv. y bienes para sostenerlo. Vino al siguiente año á Madrid el santo p a t r i a r c a , y determinó destinar para religiosas los bienes que la piedad de los madrileños habia puesto á disposición de los religiosos. Aprobó el ayuntamiento la determinación del p a t r i a r c a , y en sus manos profesaron las primeras monjas, a l a s que d i o la regla de San Agustin y unas breves constituciones. Trabajó el mencionado patriarca en la construcción del edificio, que se redujo al principio á una ermita ( así la llaman los cronistas de la órden^, y un dormitorio común para las religiosas. Estaba dedicado á Sto. Domingo de Silos el naciente c o n v . , y s i t . fuera de la puerta de Balnadú en el punto en que se halla el actual.

Dispensó especial protección á esta casa el r ey San Fernando ; Enrique III contribuyó para levantar la capilla mayor; Felipe II hizo el c o r o , y finalmente, otros v a n o s monarcas han costeado las diferentes reedificaciones que se han hecho en este conv. No guarda sin embargo proporción por su forma con tantas muestras de aprecio de parte de los monarcas, ni con su antigüedad. El templo consta de dos espaciosas naves paralelas i en una se halla la capilla mayor con la mesa de altar aislada y en el centro y á espaldas «de esta el r e t a b l o , que se compone de tres cuerpos con tres intercolumnios corintios en cada u n o , adornados por buenas esculturas, que representan Stos. de la orden, y en la p a r t e superior Jesucristo con San Juan y la Virgen á los lados. F,s obra este altar del primer tercio del siglo XVII, y estaban dorados todos los miembros que le componen; pero en el presente siglo se han pintado los fustes de las columnas y los cornisamentos á semejanza de mármoles.

En este retablo se halla colocado en el centro del primer cuerpo el cuadro de N t r a . Sra. del Rosario con San Pío V y Sto. Domingo, (pie Ponz espresa ser tenido por original de Carlos MaratL. En las capillas del lado de la Epístola, susisten las pinturas de que habla Ponz, que son, San Agustín, de Antonio Ríci en la primera; una Sacra Familia de Eugenio Cajes en la segunda, y una Adoración de los Magos de Carducho en la tercera. En dichas capillas hay otros cuadros de buen estilo siendo igualmente notable el de la Concepción , que está colocado entre la capilla mayor y la de Ntra. Sra. de la Soledad. La nave subalterna qué es la primera, según se e n t r a , nada ofrece de particular; siendo lo mejor de esta iglesia el hermoso coro que fue hecho por Herrera, y es una pieza e-paciosa de buena forma y bien adornada.

A la cabeza de la primera nave se halla la capilla de Ntra. Sra. de la Soledacf, decorada con pilastras dóricas, hornacinas y recuadros , terminando el todo un cornisamento de poco vuelo. Cerca de cuatro-años estuvo enterrado en esta casa el principe 1). Carlos que fue llevado al Escorial en 1573. Yacen todavía en ella los restos del rey D. Pedro de Castilla trasladados en 1444 ñor su nieta Dona Constanza desde la Puebla de Alcocer. Estuvieron anteriormente colocadas las cenizas de aquel rev en un suntuoso sepulcro ; mas en la guerra de la Independencia fueron exhumadas y al presente se hallan en la sala llamada del Capítulo , conservándose en una bóveda la estatua de mármol muy deteriorada, que representa de rodillas al mencionado monarca. Fueron también enterrados en este conv. Don Juan, hijo del r ev D. Pedro ; la infanta Doña Berenguela; la infanta Doña Constanza, hija de Fernando IV ylapriara Doña Constanza de Castilla, nieta del rey D. Pedro,la CW tiene su sepulcro con la estatua echada, según estilo ue la época en que murió, que fue el año 1478; sepulcro a w verdad curioso por ser en Madrid el único de su tiempo.

Antes de terminar esta descripción debemos advertir qi aun subsiste la pila en que fue bautizado Sto. Doming ?

la cual sirve para bautiza r en ella las personas reales, cuyo efecto se traslada á palacio cuando ocurre practica aquella ceremonia. Hállase esta pila metida en otro depi con varios adornos. Habla Ponz de una portada del reí cimiento que en su tiempo aun duraba en el ingreso iglesia ; pero ya no e x i s t e , pues la que al V*™^ hay , se compone de tres arcos de medio punte nilo con pilastras intermedias, todo muy se la inmediación de este conv. se conservan dos p i e d r a s , en las que desde mnv antiguo se leen las tiernas espresiones que profirió una victima del rey D. Pedro, al espirar en la bajada de S t o . Domingo, donde hubo una cruz hasta hace poco , algo mas abajo de la indicada portería. Dichas piedras, que son unos sillares de g r a n i t o , se hallaban antes en la fachada del conv. que hacia rinconada; mas e s t a se ocupó con la casa núm. 6, en cuyo portal se halla á la izquierda una de las 2 indicadas inscripciones , y la otra está cerca de la portería. A e s t a comunidad se reunió la de monjas de Santa Catalina de la misma orden, y están servidas ambas por un vicario y un sacristán colector.

PARROQUIA DE SAN MILLAN (HISTORIA DE MADRID)

(plazuela de su nombre, número 7 , donde se halla la puerta principal; con otra por ‘a cual se piden los sacramentos , en la calle de San Millan, número 5.) Es parroquia desde el año de 4 8 0 6 antiguamente fue ermita y cuidaba de su culto el hospital de la L a tina.

En 4591 pasó á ser anejo de San J u s t o , y á espensas wj¡esta p a r r . , se reedificó en 1 6 1 2 agregándose á la nueva rao. la capilla mayor con su retablo que levantó en el m i s – wo siglo l a congregación del Cristo de las Injurias, pereciendo todo en el incendio que ocurrió en marzo de 1 7 2 0 .

Hizose muy luego cl templo actual, bajo la dirección de Don teodoro Árdemans , costeando la referida congregación la capilla mayor v una gran parte del edificio, en el que á 2 4 oe setiembre de 1 7 2 2 se colocó el Santísimo que estuvo d u rante la obra en Ntra. Sra. dc Gracia. Hablando de esta ‘§’•> dice el erudito Ponz , que tiene en su indigna fachada u f t a mala estatua del t i t u l a r . Interiormente es de planta de C ruz latina, cuyo crucero cubre un cascaron. Venérase cn ™ retablo mayor la imagen del Cristo de las Injurias, labrada por Don Raimundo Capuz, y dentro de la cual hay cenizas del crucifijo que fue quemado en pedazos en 1630 por unos judios en la calle de las Infantas, donde luego se erigió a, ‘gl- y conv. de la Paciencia, que estaba en el sitio que añora forma la plaza de Bilbao. En el primer cuerpo del e s – Pasado retablo hay cuatro estatuas que representan profer í ejecutadas por Don Roberto Michel. La Purísima Con- ^pcion de uno de los retablos de la nave es obra de Don Aniño Palomino. Está servida por el párroco, un teniente „ ay°r» dos tenientes de sacramentos, un agonizante y diez JJPel anes de número. Se hallan en su distrito la iglesia d e San 8r J 1 0 ‘ ‘ a Concepción Francisca, iglesia de la Pasión y Ntra.

o i a . de Gracia.

PARROQUIA DE SAN LORENZO (HISTORIA DE MADRID)

(calle del Salitre, núm. 33, donde está su puerta principal, y otra á la calle de San Cosme, núm. 45.) Aumentada considerablemente la feligresia dc S.Sebastian, se determinó en tiempo de Felipe III dividirla, erigiendo otra con la advocación de San Lorenzo; perose presentaron obstáculos para llevar á cabo este pensamiento. En 1662 la mencionada parr. fundó para anejo suyo esta iglesia, colocándose el Santísimo el dia 8 de setiembre de 1670 en cl templo que hoy e x i s t e , y que cs uno de los mas pobres de Madrid.

Está servida por el p á r r o c o , un beneficiado, 3 tenientes, un agonizante, 4 capellanes de número, un sacristán mayor y otro segundo se hallan en su distrito la iglesia del hospital de San Pedro do presbíteros naturales de Madrid; el hospital General; el colegio délas Escuelas Pías de San Fernando; el conv. de Sta. Isabel; colegio de Niñas dc la Paz ó Inclusa; Ntra. Sra. del Rosario en la calle do Cabestroros; y las ermitas estramuros de Sta. Maria de la Cabeza, cementerio de San Nicolás , y San Fernando del Canal.

PARROQUIA DE SAN SEBASTIAN (HISTORIA DE MADRID)

(calle de su nombre, di i A A t o c ‘ i a y las Huertas, con puerta y atrio en ca- Atolt? i e s t a s l a d c S a n Sebastian tiene el núm. I, la de acre* • b ‘ y . l ai ad cV Jul a is aH* u ne ur ct ía st ae»l m% 2c; ocno uo turavsr usd ous usp upeurctaí»s» » accesorias, uña en la calle dc Atocha, n.° 53, casa llamada del jarato, y otra sin n.» en la de las Huertas, denominada de ‘os Despachos.) Tuvo principio en 4550, cn atención á que la ‘ e i lg. de Sta. Cruz e r a y a muy estensa. Tomó la advocación de ^ « S e b a s t i a n , por hallarse una ermita dedicada á dicho S»nto mas abajo d é l a plazuela de Antón Martin, la que fue «emolida cuando se levantó esta parr. su fáb. es h a r t o mezluina, aunque no por falta de terreno , pues aprovechando x cementerio se podia haber construido en este local un ejnplo correspondiente á una de las parr. de mas consider e mlig., como es esta. Lo mas notable que en ella se enc e n t r a es sin disputa la bonita capilla de belén , pequeña, pero adornada con aquel gusto particular que tenia Don Ventura Rodriguez. Forman la decoración pilastras de orden corintio, con basas de mármol sobre zócalos de igual materia, pero de diferente color las bóvedas se ven decoradas con florones; las pechinas con querubines agrupados; las arcadas con florones yel tambor d é l a graciosa cúpula con pilastras pareadas, constituyendo el todo una obra digna de verse. El altar mayor de esta capilla contiene un buen grupo que representa la h u i d a á Egipto. En el altar de la capilla del Santo Cristo de l a F é , que es corintio con 4 columnas, se halla la imagen de Jesucristo crucificado, obrado Don Ángel Monasterio. Hay en las paredes de esta capilla varios cuadros que espresan pasages alusivos á la invención de la Santa Cruz, ejecutados por don Antonio González.

Otra capilla hay en esta iglesia que merece ser mencionada , y es la de Nuestra Sonora de la Novena, reforcl mada por Don Silvestre P c r e z , quien la decoró con pilastras dóricas ó hizo el retablo dc un solo cuerpo con dos columnas dóricas y estatuas á los lados. Cierra esta capilla una cúpula con las pechinas pintadas al fresco. La capilla mayor tiene pilastras corintias, á cuyo orden pertenecen las cuatro columnas del aliar mayor , pues ya no existe el malísimo retablo de que habla Ponz. La p o r t a da que da á la calle de Atocha era churrigueresca; pero fue picada y variada, sucediendo lo que era natural; que es poco menos que imposible reducir á buena forma y proporción lo que desde un principio carece de uno y otro. EÍ e s tilo churrigueresco tiene un carácter propio como todos los géneros de arquitectura, y ya se conoce cuando pertenece a él un edificio, portada e t c . ; pero cuando se ve una obra clásica incompleta y defectuosa, no consta á quien la observa, si el profesor no s u p o n í a s , ó si fue convertida do un género en otro. Hé aquí una de las muchas razones que hay para no tocar los monumentos churriguerescos. En el segundo cuerpo de la referida portada hay un nicho con un grupo hecho por D. Luis Salvador, en que se representa el martirio de San Sebastian. Está servida por cl párroco, 1 beneficiado, 3 t e n i e n t e s , 1 sacristán mayor, 1 mayordomo de fáb. y 17 capellanes. Se hallan en su distrito el oratorio del Olivar, el de San .Ignacio, San Juan dcDios, Loreto, Monserrat, Desamparados, Jesus Nazareno, Capuchinos del P r a d o , Beatas de la Caridad y capilla de Italianos

PARROQUIA DE SAN ANDRES (HISTORIA DE MADRID)

P a r r o q u i a d c S a n A n d r é s ‘^plazuela de SU nombre, núm. 49, con 4 puertas; una que conduce á la capilla de San Isidro, otra por donde se piden los Sacramentos, otra principal y otra tapiada á la calle de los Mancebos tiene 2 puert a s cerradas ; y á la plazuela de la P a j a , núm. 9, otra abierta.)

Sc ignora su fundación, siendo la primera noticia que de esta parr. existe el haber sido enterrado en su cementerio San Isidro labrador por los años de 1430. Fue capilla de los reyes Católicos, por cuya razón se aumentó la iglesia que á la sazón habia, con el cementerio , y se hizo la tribuna cerrada con cristales que subsiste á la p a r t e de la Epístola. En 4656 se arruinó la capilla mayor que estaba donde ahora el coro, y en 4 657 se construyó él templo actual que es pequeno y de ninguna consideración por su arquitectura. Hállase la capilla mayor en el terreno que ocupaba el cementerio antiguo, de manera, que la primitiva sepultura de San Isidro , que según hemos indicado quedó comprendida en el recinto de e s ta parr. en tiempo de los Reyes Católicos, desde la última reedificación se encuentra en el presbiterio á la parte del Evangelio, cubierta con una reja que todos los años el dia de San Isidro está levantada. En el fondo de la referida sepultura se ve una losa de mármol puesta en el siglo pasado, en la que hay una inscripción que recuerda haber estado sepultado en este sitio el virtuoso patrón de Madrid. Pocos son los objetos artísticos que en e s t a iglesia se hallan dignos de particular mención; la bella imagen del titular sobre el nicho de la p u e r t a , es obra de Manuel Pereira de quien es igualmente la efigie de Sta. Maria de la Cabeza , que se halla en una hornacina al lado de la Epístola en la embocadura de la capilla mayor. Hace juego con dicha efigie al lado del Evangelio otra de San Isidro», que tiene la particularidad de representar al santo con unas vestiduras de escultura semejantes á las que cubrían el sagrado cuerpo de aquel, cuando fue sacado de la primitiva sepultur a . Curiosa es una arca que esta parr. posee por haber estado en ella el cuerpo ele dicho santo, atribuyéndose su construcción al tiempo de Alfonso VIII, sobre lo cual hablan largamente Pellicer y Rosell. A la derecha de la puerta principal de esta iglesia subsiste en un nicho el sepulcro de un niño de la casa del Infantado, hecho por invención de Don Pedro Arnal y con escultura de Vé*rgaz. Aunque esta parr.

es pobre en su a r q u i t e c t u r a , se halla adornada con dos capillas que pudieran honrar á una c a t e d r a l , y son la titulada del Obispo, y la de San Isidro.

Antiguamente existia en Ja parroquia de San Andrés, que acabamos de describir, una capilla al lado del Evangelio del primitivo presbiterio, correspondiendo á la p a r t e del N. de la indicada parroquia; pues como ya hemos dicho, la capilla mayor de San Andrés se hallaba hasta mediados del siglo XVII donde ahora está el sotacoro. No es posible fijar la época de la fundación de e s ta capilla, que ocupa el mismo sitio de la que se llamó después del Obispo, aunque algunos autores respetables, como Bleda, Rosell y otros dicen, que la erigió Alfonso VIIL. De todos modos, es un hecho incuestionable , que el precioso cuerpo de San Isidro Labrador, después de haber estado 40 años en el cementerio descubierto de San Andrés y de haber sido trasladado, como re; fiere Juan Diácono, á un sepulcro de piedra que se fabrico entre el altar del titular y un collateral dedicado á San Pedro, se colocó en la capilla susodicha, en la que se le daca culto público , siendo visitado por los reyes siempre que venian á Madrid. En v i r t ud de u n breve espedido en lo-o por León X , levantó el licenciado Francisco de Vargas una capilla en el mismo sitio que ocupaba la a n t e r i o r ; y habiendo fallecido anuel antes de que fuese terminada, la concluye, el obispo dePlasencia Don Gutierre de Carbajal, hijo au ilustre fundador, de cuya circunstancia tomó el nomDre qm, hoy lleva. Estuvo espuesto á la veneración publica en nuevo edificio el glorioso sepulcro del insigne patrón de ^ drid 24 años, al cabo de los cuales fue de nuevo traslaaau al presbiterio de la contigua parr.; y la capilla que ha,ta eu toncesse tituló del Cuerpo de San Isidro, tomó la advocación de San Juan de Letran, que es su verdadero nombre, si bien es llamada vulgarmente del Obispo, á causa de que la terminó y dotó el mencionado D. Gutierre. Mientras duró la obra de la parr., en 1557 volvió á ser colocado cl cuerpo de San Isidro en la capilla, cuya historia hemos referido aunque ligeramente, la cual consta de una sola nave cubierta con bóvedas del estilo gótico ú ogival, y está enriquecida con un retablo y tres sepulcros delrenacimiento, obras tan apreciables, que los mas acérrimos partidarios del gusto clásico no han podido menos de admirarlas y dc perdonar al artista, el que se apartase de las severas reglas que prescribe el espresado gusto, en obsequio de lo armonioso y rico del conjunto, de lo bien calculado del efecto, y de la»verdad, bizarría y conveniente actitud de las figuras principales. Por minuciosa y exacta que sea una descripción de semejantes obras, nunca llegara á dar una completa idea de ellas; pues solo viéndolas, y esto repetidas veces, se comprende el pensamiento grandioso del artista y el primor en la ejecución de los detalles. Indicaremos sin embargo lo mas notable que en esta capilla se halla. En primer lugar, llama la atención la bellísima puerta dc dos hojas que está en el ingreso de la capilla, no en el interior, como dice alguna obra M A D R I D . 711 moderna, no teniendo presente que así estaba en tiempo de ceeess ssee halla independiente. Muchos objetos artísticos han Ponz, ppeerroo no en el día. Obsérvanse cn los postigos de la desaparecido de la corte en este siglo esquisitas pinturas referida puerta, entre muchas v muy buenas escultura dos pasages del Antiguo Testamento, que son, Moisés orando mientras el pueblo de Israel pelea, y Josué deteniendo el sol; en la parte superior se representa á un ángel armado, echando del Paraíso á nuestros primeros padres. Hay ademas medallas, escudos de armas y otros ornatos hechos como todo lo referido, con inteligencia y prohgidad, según espresa acertadamente el erudito Ponz. Se conserva dicha puerta en buen estado, porque la resguarda una verja de hierro. En la entrega 18 del Renacimiento se dio á luz en julio de 1847 una lámina que representa esta hermosa puerta, acompañada de una exacta y estensa descripción de la misma, escrita por Don Manuel de Asas. El retablo mayor es, como dice el mencionado Ponz, de los que mas trabajo de escultura tienen en España. Consiste en cuatro cuerpos con multitud dc columnas talladas en los tercios inferiores; hay en los intercolumnios diez bajo-relieves que espresan pasages de la vida y pasión de Jesucristo, rematando el todo con un Padre Eterno, que no inspira, ciertamente, tanta devoción como otros de su misma clase. Completan el ornato escudos de armas con tenantes de muy buen efecto.

Sobre la cornisa hav otros tenantes del tamaño natural, los cuales, en la magnífica obra monumental que publicaron eu París los señores Escosura y Villamil, se ven convertidos en personas que se asoman á la balaustrada y forman corros, en la perspectiva que formaron de esta capilla dichos señores.

En los estremos del ábside hav dos sepulcros simétricos de mármol blanco, decorados por columnas jónicas y otros muchos ornatos. En el de la parte del Evangelio está sepultado el licenciado Francisco de Vargas, cuya estatua se ve en el arco sepulcral de medio punto, y en el lado opuesto se halla el busto dc su esposa. Mas suntuoso que los referidos cs el monumento que encierra los restos del Obispo Don Gutierre en la pared del cuerpo de la capilla, en la banda de la Epístola. Muchas veces hemos tenido la satisfacción de examinarle y siempre hemos hallado en él nuevos obje tos que contemplar. Desde la inscripción que se encuentra cn la base y está rodeada de innumerables, diminutos y Preciosos niños, hasta el estremo del segundo cuerpo, no fiay una sola pulgada (como dice con mucha razón el señor Villamil, este distinguido, activo, laborioso y anreciable pmtor y escritor, enla España monumental) «donde el cincel no haya impreso su huella.» Las repisas, los pedestales, l a s columnas, los cornisamentos, la vuelta del arco, todo e n fin, está cubierto de mil suertes de esculturas lindísimas Y bien entendidas ; la estatua del tamaño natural del prelado, la alfombra de su reclinatorio, los bultos de los tres familiares, los mancebos que tocan y cantan, las mugeres llorosas, las figuras alegóricas, en fin, son obras dignas del mayor aprecio y es necesario palpar y examinar la materia para creer que «es mármol, pues solo en cera parece que se podrían ejecutar tantas, tan prolijas y tan bien acabadas bellas esculturas, notables edificios ; pero mientras se conserve la parroquia de San Andrés con sus gratos recuerdos Y sus dos riquísimas capillas, no ha perdido Madrid una de las bellezas artísticas que mas honran la población.

Suntuosa y rica es la capilla de San isidro que se halla á la parte del Evangelio en la referida parr. de San Andrés.

Dióse principio á su construcción en 1657 , colocando la primera piedra en presencia de Felipe IV y de su segunda esposa Doña María Ana de Austria, el patriarca de las Indias D. Alonso Pérez de Guzman, el dia 12 de abril del espresado año. Con arreglo á los diseños que trabajó Fr. Diego de Madrid, dirigió la obra en un principio José de Villareal , que falleció por desgracia antes de terminar la capilla, entrando á sucedcrle Sebastian de Herrera Barnuevo, el cual no tenia en arquitectura tan buen gusto como en pintura y escultura. En los 12 años.que duraron los trabajos, se invirtieron 1L.960,000 reales Hízose dicha obra á espensas del monarca y de la villa de Madrid, habiendo contribuido con sumas cuantiosas los vireyes de Méjico, Nueva Granada y el Perú. Fue trasladado al nuevo y magnífico edificio el cuerpo de San Isidro con mucha ostentación el dia 15 de mayo dc 1669 , reinando Carlos II, á la sazón do menor edad. Consta esta grandiosa capilla de dos piezas ue forman unidas un paralelógramo rectángulo. Es cuadra- „a la primera, y tiene decoración de pilastras de mármol sobre un pedestal de igual materia, viéndose las paredes, cornisas y bóveda recargadas con multitud de ornatos, entre los que se ostentan los blasones de la casa de Austria y los de la v. de Madrid. Tres medios puntos hay en cada lado, correspondiendo á una puerta el del centro, y conteniendo un cuadro cada uno de los dos restantes ; en el primero, á la derecha, entrando por el arco toral de la parr., se representa á San Isidro haciendo salir agua milagrosamente para satisfacer la sed de su amo; este cuadro y el de la misma banda , cn cl que se ve al rey D. Alfonso VIH reconociendo cl cuerpo de San Isidro, son de Juan Carreño. En los de la pared opuesta espresó Francisco Rizi la batalla de las Navas en el uno, y el milagro del pozo en el otro. La segunda pieza es ochavada, y constituyen principalmente su decoración 14 columnas exentas c istriadas de mármol negro, con basas y capiteles dorados, que inclinan al orden compuesto y sientan sobre el pedestal de mármol que circunda las dos estancias de la capilla. En los 10 intercolumnios hay nichos de medio punto, que ocupaban las beUas efigies de santos labradores que fueron trasladados á San Isidro el Real en tiempo de Carlos III, cosa estrafia á la verdad en un soberano espléndido, amante de las artes y que podia valerse de Mena y de otros buenos artistas para decorar la espresada iglesia de San Isidro, sin despojar esta capilla de las esculturas que tanto realce la darían. Cada santo labrador tenia debajo una breve, pero curiosa noticia de su vida , espresándose en ella la circunstancia que mas le asemejaba con San Isidro. Hasta hace pocos anos se conservaban estas noticias; pero al presente se hallan cubiertas con el nombre del santo que llena cada hornacina, pues han sustituido á las ant. bellísimas estatuas varias imágenes sobrantes de las iglesia demolidas. En los mismos intercolumnios por bajo del cornisamento, subsisten los cuadros de la vida de lá Virgen, que fueron encargados en 4658 á Francisco Caro, el cual murió, faltándole que hacer dos ó t r e s , los que ejecutó Alonso del Arco. Cierra esta pieza una alta cúpula que consta de cuerpo de luces, cascaron y linterna, y está llena, como su anillo y el cornisamento de la capilla, de infinitos estucos, bien ejecutados algunos y de razonable dibujo, pero que manifiestan el d i ferente gusto que tenían Villareal y Herrera Barnuevo el primero, contemporáneo y subalterno del gran Velazquez, como observan los ilustrados redactores de la España artística y monumental publicada cn P a r í s , mostró en los pedestales y en otras partes y miembros de esta gran c a pilla su estilo ajustado á la severidad clásica; cl segundo, licencioso en demasía, dio un paso avanzado en la senda de la corrupción, recargando con adornos supéríluos este r e c i n t o , por muchos conceptos notable. Elévase aislado en el centro de esla segunda estancia el retablo dc mármoles, decorado en cada uno de sus cuatro frentes con dos c o lumnas e x e n t a s , no arrimadas como dicen algunas descripciones, y terminado con una cubierta calada llena de figuras doradas. Cien años ocupó este retablo cl cuerpo dc San Isidro Labrador, y en su lugar se halla una efigie del mismo santo , hecha por D. Isidro Carnicero, cuando se trasladó á la iglesia del colegio imperial el referido y sagrado cuerpo, en atención á que se estipuló que habia de seguir dedicada al esclarecido patrón de la corte la capilla que vamos describiendo. Está unida á la parr. de San Andrés, por el lado del N., y presenta descubiertas sus 3 fachadas de E., S. y O. con pilastras compuestas pareadas en los ángulos, y columnas en las portadas en la primera y última de las indicadas fachadas; sobre cuyo cornisamento corre un antepecho calado, coronado por jarrones y pirámides. Las p i l a s t r a s , el cornisamento y el antepecho con su adorno, son de granito llamado comunmente piedra berroqueña. Esteriormentc se halla adornado el cuerpo de luces de la cúpula por-16 estatuas de piedra, que representan los Apóstoles y los Doctores, y están colocadas en hornacinas ó los lados de las 8 ventanas del espresado cuerpo. Los buenos c r í t i c o s , Ponz y F a b r c , y los autores de la España monumental, no menos entendidos en arquitectura que los p r i meros , opinan que, si bien se apartó el artista en esta grande obra de la buena senda que habia sido trazada por Herrera, hay sin embargo solidez, buena construcción y regularidad clásica, suficiente para comprender la ordenación del edificio sin que lo impida la profusión del ornato, observándose que lucen las pinturas por cl escaso viudo del cornisamento. En la parte material es un conjunto de gran magnificencia la espresada capilla, en una cíe cuyas portadas íiay una imagen de Ntra. Señora, obra de Pereira.

Está servida la parr. por el cura propio, 1 teniente mavor y colector, 2 tenientes de Sacramento, 2 agonizantes», 1 mayordomo de fábrica, 1 sacristán mayor y 6 sacerdotes de número la capilla del Obispo tiene 1 capellán mavor y otro de número, y la de San Isidro 1 capellán. Se hallan eii el radio de esta «parr. el Colegio de San Ildefonso (vulgo Doctrinos) con I rector; la iglesia dé San Francisco el grande con otro rector la iglesia de la V. O. T. dc San Francisco con 4 vicario y 1 sacristán mavor; el hospital de la misma Orden Tercera con 1 capellán mavor»y 2 penitenciarios ; la capilla de Ntra. Sra. de la Soledad (vulgo do la Paloma) con 1 r e c t o r ; la iglesia de los Irlandeses con o t r o ; la capilla de San Isidro de la Sacramental con 1 capellán ; la ermita de San I s i d r o , estramuros, con 1 capellán, y la capilla del cementerio de San Miguel y San Justo con otro capellán.

PARROQUIA DE SANTA CRUZ (HISTORIA DE MADRID)

(plazuela de su nombre núm. 1 , frente á la Plaza Mayor, donde se halla la puerta principal, con otra en la misma plazuela al núm. 28 frente á la Audiencia, y otra sin núm. en la plazuela de la Leña). Fue ermita en época remota, y tiene derecho de parr. desde el tiempo de los árabes, por estar poblado el terreno inmediato de cristianos , que vivían fuera de lapoblación Después de la conquista de Madrid, llegó á ser la parr. de jurisd. mas estensa , á causa de las muchas caserías que había en dirección al santuario de Atocha. Por los años de 1620 sufrió el templo un incendio, en el que fueron presa de las llamas los ornamentos y papeles otro mas fuerte aun estalló en 9 de setiembre de 1763. En esta ocasión se desplomó la cúpula y perecieron cuantos objetos contenia la iglesia Reedificó esta D. Francisco Esteban, utilizando los muros a n t . , y el dia 9 de agosto de 1767 fue trasladado el Santísimo con una ostentosa procesión al templo que en la actualidad existe. Es su fachada principal sencilla, y no dc mala forma; pero la portada de granito que en la misma se halla, como obra del corruptor José Donoso, es de aquel gusto caprichoso y muy falto de gracia que dominaba en tiempo de Carlos IL. Tiene 2 columnas jónicas esentas, y en el segundo cuerpo un bajo relieve que representa la invención de la Cruz, ejecutado por D. Pablo González Velazquez. El interno cs una cruz latina de cortas dimensiones para una parr. de tanta consideración, por los barrios del centro que comprende su feligresia Está decorada con pilastras dóricas y tríglifos en el cornisamento, y en la capilla mayor hay un suntuoso r e t a blo dc mármoles, compuesto de 2 columnas corintias, con basas y capiteles dorados y un coronamieuto de buen gusto adornado de esculturas. En el intercolumnio hay un cuadro que representa la Santa Cruz. Delante de este, y encima del basamento del a l t a r , está la urna que contiene cl cuerpo del beato Rojas. Varias esculturas enriquecen esta capilla mayor, que está adornada de pilastras istriadas, y tiene pintado al fresco el cascaron ó medio punto por D. José del Castillo, de quien son 2 de las pechinas, y las restantes de D. Ginés Aguirre. Entre las buenas imágenes que adornan esta p a r r . , se cuenta San Antonio, dc Mena , dc quien es el Sto. Cristo, é igualmente Ntra. Sra. de la Soledad. Obra de D. Luis Salvador es la Virgen de la Paz , regalada por la duquesa de Medina Sidonia;’ de D. Juan de Villanueva la Concepción, y Ntra. Sra. de la Caridad del citado Mena. Adornan la sacristía entre ot r o s , 4 cuadros que representan los Evangelistas, de D. Andrés de la Calleja.

Habia en Madrid antiguamente 2 torres propias de la misma v . , la cual tenia én ambas el escudo de sus armas Llamábase la u n a , que era la de esta parr. atalaya de la corte, v la otra que era la de San Salvador, atalaya de la villa. En u n a y otra pagaba el ayuntamiento las composturas del reloj como objeto de su propiedad, y gratificaba asimismo al sacristán de la p a r r . de Sta. Cruz y al de Sau Salvador, por tocar las campanas cuando ocurria un incendio. La atalaya de la curte era muy a l t a , y habiéndose notado que estaba desplomada, fueron nombrados en 22 de mayo de 4632 maestros que la reconocieron, los cuales declararon que era preciso derribarla, como se verificó. Nombró el rey en 48 de agosto de 4632 por superintendente de la obra á D. Francisco de Tejada, del Consejo y Cámara de S. M . , á quien sucedieron otros Sres. del mismo Consejo en el e s presado cargo hasta el año de 4680. Habiéndose decidido 3ue la mencionada torre se reedificase á toda costa pagánose el importe con las sisas mas prontas de la v . , se mandó en 43 de octubre de 4634 que empezase la obra, lo que tuvo efecto bajo la dirección de Cristóbal de Aguilera, quien hizo la cepa y levantó el primer cuerpo de la t o r r e actual; mas habiendo ocurrido la muerte de aquel, paró la obra, y en tal estado siguió por espacio de 24 años. Varias solicitudes fueron presentadas p o r d cura párroco de Sta. Cruz, para que siguiesen los t r a b a j o s , apoyándolas con sobrada razón en lo necesarias que eran las campanas para los fuegos , en que muchos veciudad sentían la falta del r e l o j , pues por él se guiaban, y por último y es n o t a b l e , en que la parr. por dejar el sitio desembarazado en obsequio de la v . , habia demolido las casillas que fueron construidas al rededor de la i g l . , para evitar que la inmundicia de las calles pudiese llegar h a s t a l a s paredes del santuario. En tal estado se h a llaban las calles de la corte de dos mundos. Sin interés alguno suministraron al cura párroco varios veciudad mucho dinero , según dice el mismo párroco en uno de los manuscritos originales, de que están sacadas estas curiosas noticias, y así pudo continuar la o b r a , aunque lentamente. Reconociendo la v . su obligación de concluir la nueva t o r r e , y t o mando en consideración los perjuicios que su falta ocasionaba, asignó con real aprobación en 4674 y por todo el tiempo que los trabajos durasen, una sisa sobre el carbón, cuyo prod. anual se calculaba en 4,500 ducados; mas pareciendo corta dicha cantidad, se agregó á esta por término de 4 años una adehala de 30 toros, que importaba otros 1,500 ducados. A beneficio de estos-arbitrios se terminó cn 4680 la t o r r e que al presente existe, en la que nunca se ha llegado á colocar r e l o j , ni tampoco ostenta como la ant.

los blasones de la v . Los documentos que hemos tenido á la vista son propios d é l a Academia de la Historia, y por ellos se ve que no son exactas las fechas que pone Baena hablando del mismo asunto. Es la t o r r e á que nos referimos de planta cuadrada y consta de 4 cuerpos iguales, revocados al presente de b l a n c o , y separados por impostas de piedra berroqueña, de cuya materia es el zócalo, el almohadillado de mayor y menor en los ángulos y la cornisa, terminando el todo con una linterna. La altura es de 444 p i e s , y está situado en punto elevado, por lo que domina toda la p o blación.

Está servida esta parr. por un cura propio, un teniente mayor, otro de n o c h e , otro de d i a , un mayordomo de fáb.

y agonizante, un sacristán mayor, otro sacristán organista, un colector, 2 vestuarios y 4 capellanes de número.’ Se h a llan en el distrito de e s t a iglesia el conv. que fue de Sto. T o más con un r e c t o r , el de la Concepción Gerónima y la real iglesia de San Isidro

PARROQUIA DE SANTA MARIA (HISTORIA DE MADRID)

(su puerta principal en la plazuela de los Consejos , número 122, fin de la calle de la Almudena, con otra á la plazuela de Sta. Maria , núm. 4, y otra , aunque inutilizada, en la calle de Procuradores, tambien con el núm. 4.) Es la matriz ó mayor de las iglesia de Madrid, y sin duda la mas a n t .  dícese que fue c a t e d r a l , y que pasó á ser de canónigos regulares sirvió de mezquita durante la dominación de los sarracenos y fue purificada y consagrada después d é l a reconquista. En varias ocasiones se trató de hacerla colegiata; pero nunca tuvo efecto á pesar de que llegó á colocarse la primera piedra con asistencia del r e y Felipe’ IV, y de muchos personages de la Corte, habién-dose levantado una cruz en el sitio en que aquella se puso.

Esta iglesia, que es de pobre arquitectura en su esterior , está dedicada a Ntra. Sra. de la Almudena, patrona de Madrid, que se venera en su altar mayor, y cuya historia es uno de aquellos asuntos que por demasiado conocidos ofrecen poco interés. Dicho retablo está cubierto de planchas de plata, que costeó la v. de Madrid en 1G40 en el segundo cuerpo hay un cuadro de Alonso Cano, que representa ó San Isidro sacando á su hijo del pozo. Lo mas notable de esta parr. es la espaciosa capilla dedicada á Sta. Ana, que en 4 542 se levantó á espensas de Juan de Bosmed i a n o , según el gusto plateresco ó sea del renacimiento.

Da ingreso é esta capilla un arco de medio p u n t o , enriquecido con muchos ornatos de escultura, así esteriormente como en la vuelta cierra dicho arco hasta la altura de las impostas una verja de h i e r r o , sino de las mejores de su época , notable al menos por ser única de su clase en Madrid.

El interior está cubierto con bóvedas á la manera gótica, y en el t e s t e r o se ve un retablo plateresco de varios cuerpos con tres bajos relieves, muchas columnitas y otros objetos.

Aunque del mismo estilo, es inferior este altar al de la capilla del Obispo en San Andrés, apesar de lo cual seria muy sensible que desapareciese, por lo escaso que es Madrid de monumentos del tiempo á que pertenece. La decoración de la puerta de la sacristia y la de una tribuna que hay encima corresponden también al mismo estilo. Fue reformado el templo en 1649 y se doraron las paredes. En 4777, con motivo de amenazar r u i n a , se d i o comision á D. Ventura Rodriguez, el cual hizo cuanto pudo, afirmando el edificio, decorándole interiormente con florones y otros ornatos de buen gusto y despojándolo de las ennegrecidas doraduras que le afeaban entonces desapareció la a n t . techumbre que cubría esta i g l . , en la que habia retratos de canónigos regulares y otras pinturas, algunas de las cuales eran apreciables entre las que al presente subsisten , hay una de Jordán, colocada en un altar cerca de la sacristía, que representa la Concepción y el Padre Eterno. Para que todo fuese completo, ejecutó el mismo arquitecto Rodriguez los diseños de un retablo mayor y colaterales que no tuvieron efect o . El servicio de e s t a iglesia está desempeñado por el párroco, un beneficiado, 2 tenientes, un capellán penitenciario, otro colector, 3 capellanes de número y 3 agregados. Se hallan s i t . en el radio de esta parr. la iglesia del conv. de religiosas Bernardas del Stmo. Sacramento, con 2 capellanes, y con uno la ermita de Ntra. Sra. del P u e r t o ; cuya descripción, la del espresado c o n v . , y las de otros templos enclavados en la demarcación de las