(plazuela de su nombre, núm. 3 , donde tiene una puerta principal y 2 colaterales.) Tuvo su origen esta comunidad en unas casas de la calle del Mesón de Paredes, en cuyo punto se dijo la primera misa el dia 15 de agosto de 1617. Ocurrieron disensiones entre las hermanas de la orden de San Francisco, que habian dado principio á la casa, y las Capuchinas que vinieron de fuera a fundar el nuevo conv., por cuya causa estas últimas se trasladaron en 1027 al punto que hoy ocupan. El edificio nada ofrece de notable, consistiendo su iglesia en una sola nave de cortas dimensiones, y muy sencilla como corresponde al institut o . El retablo mayor es moderno, y se halla decorado por cuatro columnas corintias. Está servida la iglesia por un capellán mayor, otros dos denominados 2.° y 3.° y un sacristán mayor
TRINITARIAS DESCALZAS (HISTORIA DE MADRID)
(calle de Lope de Vega (antes Cantarranas) tiene 3 p u e r t a s , una á la iglesia y 2 al conv. con los números 18 y 2 0 , de las cuales la última está siempre cerrada» en la costanilla de Trinitarias, otra cscusada llamada de los Carros, núm. 2 , y por la calle dc las Huertas está marcado el edificio con el núm. 45.) Fundó e s te conv. Doña Francisca Romero, hija de Don Julián, general de Felipe III, la cual hizo venir las primeras religiosas del conv. de Santa Úrsula de Toledo. Trató de establecerlas en la calle Mayor; pero no habiendo podido superar los obstáculos que se presentaron, lo verificó en el sitio que hoy ocupa el monast., destinando para el efecto en 1612 unas casas de su propiedad, sitas en la calle de Cantarranas.
Quiso mas adelante anular esta fundación, pero no le fue posible. En 1639 se trasladaron las religiosas á la c a l l e del Humilladero, contando con la dotación que las señaló una señora de la casa de los duques de Braganza, llamada Doña María de Villona; mas á los dos años se volvieron al primitivo local de la calle de Cantarranas, en cl que subsisten.
Nos hemos estendido demasiado e n las presentes noticias históricas para probar que Miguel de Cervantes Saavedra fue sepultado en este mismo c o n v . de la c a l l e de Cantarranas, hoy Lope de Vega, y no en la calle del Humilladero, como generalmente sc c r e e , y como dicen varias obras, inclusa la interesante vida de aquel inmortal i n g e n i o , p u blicada por el apreciable caballero v sabio modesto Don Martin Fernandez Navarrete. En la tercera parte de la e s tensa crónica de la orden d e trinitarios descalzos, escrita porFr. Alejandro de la Madre de Dios, s e espresa, como Miamos dicho, que desde 1612 hasta 4639 residieron las religiosas trinitarias cn su conv. de la calle de Cantarran a s ; y habiendo fallecido el esclarecido autor del Quijote en 1616, claro es que en dicha casa v no en la de la calle del Humilladero fue sepultado. Tiene este monast. la a d v o cación de San Ildefonso su iglesia es de planta de cruz lal , l n ? y de cortas dimensiones los retablos de mal gusto los únicos objetos dignos de ser mencionados, e n t r e los que encierra esta iglesia, s o n un cuadro de Alonso del Arco, que escudes de armas encima de los espresados ingresos. Esta servida esta ¡el. por un capellán y un sacristán mayor.
LA CARBONERA (HISTORIA DE MADRID)
(calle del Codo, frente ala plazuela del Conde de Miranda, con dos puertas principales, una ala iglesia y o t r a al conv., marcadas con el núm. 6.) Superando muchos obstáculos, fundó este monast. de religiosas de la orden de San Gerónimo la Sra. Doña Beatriz Ramírez de Mendoza, condesa del Castellar, en las casas propias del mayorazgo délos Ramírez, antiguo en Madrid, y del que hace honorífica mención Quintana por los sugetos ilustres que llevaron aque apellido. El dia 28 de setiembre de 1607 fue colocado el Santísimo en el naciente monast. al que se dio la advocación de Corpus Christi por la devoción que la fundadora protesaba al Santísimo Sacramento. La igl, es de una sola nave pequeña y sin o r n a t o , de planta rectangular, y en p u n t 0 elevado está el presbiterio. Es digno de atención el cuadro del altar mayor, en el que Vicente Carducho represento u institución del Santísimo Sacramento, cuya pintura se naii adornada por cuatro columnas de orden corintio , que t o man la p a r t e principal del r e t a b l o , en el que se ven esculturas apreciables como un San Gerónimo y San Juan n a » tista á los lados, y otras. Buenas son tambien varias pu» j – ras repartidas por la i g l . , algunas de Herrera el Mozo, L sirve un capellán mayor y otro segundo. Por venerarsei esta iglesia una imagen de Ntra. Sra. que F r . José de ü a n a ‘ 0 j a s halló en una carbonera, se da e s t e nombre al conven
SANTA ISABEL (HISTORIA DE MADRID)
(calle de su nombre, núm. 48 tiene 6 p u e r t a s , una principal y 2 colaterales á la iglesia, otra al conv.,otra á la casa de los capellanes y otra á la huerta.) Dio principio á este monasterio Doña Prudencia Grillo, en el año de 1589, estableciendo, las primeras religiosas que vinieron de Avila del conv. de G r a c i a , en unas casas que poseia en la calle del Príncipe, donde permanecieron nasta que la reina Doña Margarita, esposa de Felipe III, las trasladó en 1610 al sitio en que se hallan, construyendo el nuevo monasterio Fr. Alberto de la Madre de Dios , arquitecto acreditado á la sazón. La iglesia se empezó á fabricar en 1639, y se terminó en 1665 habiéndola posteriormente consagrado el Sr. D. Manuel Quintano Bonitaz. La fachada es muy sencilla y el interno de poca estension , pero de buena forma, coronando el crucero una cúpula octágona por el esterior, que sino merece el título de magnífica, que la da Baena, es por lo menos regular. En el retablo mayor , que e s de mala arquitectura, hay un gran cuadro que representa la Concepción, obra del célebre José Ribera, y en el á t i co del mismo una pequeña Visitación de Cerezo. El tabernáculo que está decorado por c a r i á t i d e s , tiene tres pinturas que espresan el Salvador en el frente , y San Pedro y San Pablo en los costados , hechos todos por D. Antonio Palomino. Apreciables son tambien los cuadros de los altares que hay en los cuatro machones que sostienen los arcos torales. El primero contando desde la capilla mayor por el lado del Evangelio, es de Cerezo y en él aparece Sto. Tomas de Villanueva dando limosna á los pobres; el segundo es San Felipe, de Coello; el tercero San Ildefonso, de Agüero; y el cuarto San Nicolás de Tolentino, sacando almas del purgarorio , del citado Cerezo. Existen á la entrada, como en tiempo de Ponz, dos p i n t u r a s ; en la de la i z q . , que e s del estilo de Cano, está San Agustin con su m a d r e ; y la de la d e r . , que el mencionado viagero gradúa con razón de la manera antigua de Becerra manifiesta á San Pablo y San Antón en el desierto.
Subsisten igualmente en el presbiterio dos grandes lienzos apaisados, copia de uno de Velazquez el de la der. del altar, y de o t ro de Ribera el del lado de la Epístola. En el primero se ven los hijos de Jacob , y en el segundo un Nacimiento.
El bello Apostolado que en el último siglo adornaba las paredes de e s t a iglesia no e x i s t e , sucediendo otro tanto con las dos pinturas que se hallaban á los lados de la nave y de las que Ponz hace mucho elogio. Ejecutó los frescos de las cuat r o pechinas truncadas D. Antonio Velazquez. A uno y otro costado del crucero hay tribunas con celosías doradas. Unido á este monasterio se halla un colegio llamado tambien de Sta. Isabel del que se habla en otro lugar. Tiene un solo capelláN
CONCEPCIÓN GERÓNIMO (HISTORIA DE MADRID)
(plazuela de su nombre, n ú mero 3 , donde tiene su puerta principal que da entrada á la iglesia, y o t r a contigua que lo hace á la sacristía y casa del v i cario en la calle de Toledo número 41 está la puerta del conv.) Fundó este conv. en la plazuela de la Cebada el año de 1504 Doña Beatriz Galindo, dotándole con 130,000 m r s .
de renta anual; pero el guardián de San Francisco se opuso á que siguiese en dicho punto el nuevo conv., y habiendo ganado el pleito, que sobre el asunto se s u s c i t ó , pues contaba con el favor del cardenal Giménez de Cisneros, cedió la fundadora unas casas del mayorazgo de su esposo para que se erigiese e s t e monast. deGerónimasen el punto que ocupa.
El esterior es poco notable y el interior consiste en una planta de cruz latina y un alzado muy sencillo, con bóvedas del estilo gótico en el crucero y capilla mayor. A los lados del retablo mayor hay dos sepulcros de mármol, labrados con g r o t e s c o s / s e g ú n el estilo del tiempo del renacimiento.
Sobre uno de ellos se ve tendida la e s t a t u a del general Don Francisco Bamirez , y en el otro la de Doña Beatriz Galindo, la cual fue enterrada en el coro de esta misma c a sa , como refiere el P . Sigüenza en la historia de la orden de San Gerónimo ; por lo que, el sepulcro es un verdadero cenotafio, puesto que e s t á vacío. A esta comunidad se reunió la de la Megdalena y tienen un solo capellán.
SAN GIL (HISTORIA DE MADRID)
Ex istia cerca del ant. alcázar una pequeña parr. denominada de San Miguel de la Sagra, qne duró hasta ios tiempos del emperador Carlos V; el c u a l , rediíicando el alcázar en los términos que se d i r á , tuvo necesidad para la ampliación del edificio, de quitar dicha iglesia del sitio que ocupaba, construyendo otra de nuevo en lugar mas separad o , con la advocación de San Miguel y San Gil. En este nuevo templo se bautizaron los principes Don Fernando, Don Diego Félix y el rey Don Felipe IIL. Duró como parr.
hasta el año de 1606, crí que e s t e último monarca la donó á los religiosos descalzos de San F r a n c i s c o , los cuales la ampliaron tomando algunas casas del contorno para la mayor capacidad del conv., y pasando la parroquialidad á la inmediata de San Juan. Este conv. fue demolido por los franceses en tiempo de Bonaparte, y ocupaba el terreno en que ahora se hallan los jardines mas inmediatos á la nueva galeria que se está construyendo en el Beal Palacio. Con motivo de esta demolición, los religiosos se trasladaron al conv. de San Cayetano, de que ya hemos hecho mérito
SAN BERNARDO (HISTORIA DE MADRID)
a n B e r n a r d o (calle Ancha de e s te nombre.) Fue fundado en tiempo de Felipe II, por Alonso de Peralta, su cont a d o r , en el parage que ocupo antes un hospital de convalecientes ; habiéndose dicho la primera misa el dia 26 de julio de 4596. Correspondía á la orden cisterciense de monges Bernardos, bajo la advocación de Sta. Ana. El edificio era muy p o b r e , pues no llegó á construirse el precioso templo que diseñó D. Ventura Rodriguez demolido después de la esclaustracion dc r e g u l a r e s , se construyeron en su área 2 casas particulares, marcadas con los números 24 y 24 d u plicado.
SAN ISIDRO EL REAL (HISTORIA DE MADRID)
(calle de Toledo, núm. 45, donde tiene 6 p u e r t a s ; 3 que corresponden á la iglesia, 4 al campanario , otra á la habitación del campanero y otra esterior al edificio-convento en la calle de los Estudios , núm. 4, tiene una puerta al mismo convento , y en la de la Colegiat a (antes del Burro), núm.» 15, otras 3 ; la una que comunica a l a i g l . , otra á la sacristía y la t e r c e r a está tapiada.)
Habiendo resuelto el General de la Compañía de Jesus fundar un colegio en Madrid , se t r a t ó de erigirle en las casas llamadas del Tesoro , que fueron demolidas por los franceses en el presente siglo. Ofreciéronse algunas dificultades que no fue posible superar Doña Leonor de Mascareñas compró una casa en la calle déla Merced, hoy de la Colegiata, pues hubo dos del mismo nombre con el objeto de que la indicada fundación se llevase á cabo , como cn efecto sucedió habiéndose aumentado el terreno , empezó en 15G4 la obra de la primitiva jiglesia, que se terminó en 15G7 bajo la advocación de San Pedro y San Pablo demolida esta en el primer tercio del siglo XVII, se construyó el magnífico templo que hoy existe, con diseños y bajo la dirección del hermano Francisco Bautista, coadjutor de la Compañía de J e s u s , y con los legados que la Emperatriz de Alemania Doña María, dejó á este Colegio. Fue dedicado á San Francisco Javier y tomó la denominación de Imperial, por haber aceptado aquella Señora su patronato el mismo año en que falleció en las Descalzas Reales , según diremos al h a blar de este interesante monasterio. Muchos años tardó cl nuevo edificio en estar habilitado, pues se estrenó y consagró el día 31 de agosto de 4561 , habiendo practicado las ceremonias de la consagración el Nuncio de SS. Julio RospigliosL.
Es la mencionada iglesia de planta de cruz latina, clara y espaciosa; pero se halla decorada con unas pilastras dórico-corintias de poca gracia y muy caprichosas, habiendo sido recargado el interno con infinitas entalladuras doradas , puestas en la primera mitad del siglo XVIIL. Por lo demás , como obra del reinado de Felipe IV, en cuyo t i e m po aun subsistían los buenos principios del gusto clásico, es el edificio digno de particular atención por su planta , proporciones y cúpula, no menos que por su e s t e n s i o n , la que aun hubiera sido fácil aumentar, haciendo las capillas corridas; pero esto y el dar luces á las mas de ellas es ya imposible ó por lo menos muy difícil.
Consta la bella cúpula de cuerpo de luces, cascaron y linterna , teniendo la particularidad de ser la primera que se hizo con entramado de madera. En los 4 machones en que cargan los arcos torales, hay varias hornacinas distribuidas entre las p i l a s t r a s , ocupando las que corresponden á la nave 6 efigies de santas, y las de los brazos del crucero los 12 apóstoles. Todas estas esculturas son del tamaño natural , y aunque no se halla en ellas particular mérito, hacen su efecto. La preciosa capilla mayor debió servir de modelo para renovar todo el templo, el cual hubiera quedado en estado de contarse en el número de los primeros de Españ a , pues si bien sus dimensiones no son de tanta consideración como las de algunas cated. é iglesia célebres, debe t e nerse presente, que en la estension y en la materia no consiste esencialmente la belleza. Hállase adornada la referida capilla mayor con pilastras istriadas de orden compuesto, con el correspondiente cornisamento la bóveda que cubre este corto espacio, se ve enriquecida con muchos adornos de escultura del mejor gusto, entre los que hay 2 medallas que representan la Caridad y la Esperanza, ejecutadas por D. Francisco Gutiérrez. Dio la traza para todo el ornato que hemos espresado el insigne D. Ventura Rodriguez, quien reformó el retablo mayor, aprovechando las partes que [>udo del antiguo, que era dorado y del mismo estilo que os colaterales consta al presente ele u n cuerpo con 4 columnas istriadas de orden compuesto, que sientan sobre un basamento de mármoles y reciben el cornisamento , sobre el cual se eleva el ático que contiene un hermoso cuadro pintado por D. Antonio Rafael Mengs este célebre pintor representó en él una gloria , y á pesar de ser las figuras mayores que el natural, no lucen, como seria de desear, por la mucha altura á que se hallan. En el intercolumnio del centro hay un gran nicho de medio punto con archivolta, en el q u e , sobre un pedestal, se halla la doble arca que encierra el cuerpo incorrupto de San Isidro labrador. Dentro del mencionado pedestal está colocada la urna que custodia las reliquias de Santa Maria de la Cabeza. La imagen de San Isidro en un trono hecha por D. Juan Pascual de Mena, las estatuas de la Fé y la Humildad mayores que el natural, forman el adorno de escultura de este elegante monumento.
Diez bellisimas efigies de santos labradores hechas por Per e i r a , según dijimos al describir la capilla de San Isidro, están colocadas en 6 hornacinas entre las pilastras del presbiterio y en 4 nichos de los intercolumnios laterales del espresado retablo mayor. Aunque no tan interesantes por su arquitectura, como la referida capilla mayor, son las r e s tantes capillas dignas de particular atención por las bellas obras de pintura y escultura que encierran. Entre las ú l t i mas merecen ser mencionadas la imagen de Ntra. Sra. de la Soledad, obra del célebre Becerra; la de Ntra. Sra. de la Concepción , de Mora; las graciosas efigies de San Joaquin y Sta. Ana en la capilla del Buen Consejo; y finalmente, el grupo de la del Cristo, ejecutado por el hermano Beltran y por Pedro de Mena. Son estimables pinturas los dos cuadros de Jordán que hay á los lados de la capilla mayor , los dos de los colaterales hechos por Francisco de í t i c i , el del ático de la capilla de los hijos de Madrid, obra de Alonso Cano, y o t r o s , cuya enumeración omitimos , en atención á que presentaremos al fin de este a r tículo un curioso catálogo de los profesores que han ejecutado las muchas y apreciables obras que embellecen este suntuoso templo. La sacristía, que por desgracia tiene falta de l u z , ofrece mucho que observar en materia de pintura, pues hay un cuadro de Tiziano, otro del divino Morales, ó igualmente de Jordán, de Cano, de Ruiz González y de otros. Las pinturas al fresco de las bóvedas de la referida iglesia no merecen, como dice P o n z , particular elogio; pero hacen buen efecto los mejores frescos son los de Palomino en la antesacristía, y los de Coello en la capilla de la Soledad y sacristía; pero están en sitio de mala luz. La grandiosa fachada de esta iglesia es sin duda el mejor ornamento de la calle de Toledo. Está labrada de granito y consta de un cuerpo con cuatro columnas arrimadas eu el centro y pilastras á los lados, terminando con el correspondiente cornisamento, sobre el q u e , á l o s lados, se levantan dos torres sin concluir, en una de las cuales se halla el reloj.
Adornan esta fachada dos hermosas estatuas de p i e d r a , que representan á San Isidro y su esposa Sta. Maria de la Cabeza.
Estuvo esta iglesia en poder de los jesuítas hasta el año 4 767, en que fueron espulsados entonces, para utilizar cual correspondía uno de los mejores monumentos de la capital , accedió el Sr. D. Carlos III á que se trasladasen á su capilla mayor los restos de aquellos s a n t o s , que habian e s tado , el de San Isidro en la gran capilla de San Andrés, y el de Sta. Maria de la Cabeza en el oratorio del ayuntamiento Con este motivo se ejecutaron considerables o b r a s , por el célebre D. Ventura Rodriguez, en el templo, el cual cambió la advocación de San Francisco Javier por la de San Isidro y Sta. Maria de la Cabeza, que todavía lleva. El servicio de la capilla de San Isidro, mientras estuvo en la que hoy se llama del Obispo, consistia en 6 capellanes que dotó el l i cenciado Francisco de Vargas. El Sr. D. Felipe IV la elevó á capilla real, aumentando hasta 4 4 el número de sus capellanes ; y hecha la traslación de que acabamos de hablar se elevó dicho número á 2 4 , ademas de 4 capellán mayor, 4 t e n i e n t e , que era el ob. auxiliar, 2 sochantres, 6 capellanes de c o r o , 6 salmistas, 2 organistas, 2 sacristanes mayores, 4 menores, 40 acólitos, 4 colector, 4 celador ó silenc i e r o , varios capellanes de colecturía, 4 pertiguero y otros dependientes inferiores. Los 24 capellanes tenían obligación de confesar y predicar, y ademas ele poseer el grado mayor, debian obtenerlas plazas por oposición. Pió VI les concedió en 20 de mayo de 4 788 el título de canónigos, con las mismas prerogativas que tienen los de las iglesia cated. En el año 4845 se restituyó la iglesia á los j e s u í t a s , y en el de 48 fueron suprimidos los canónigos (restablecidos en la época constitucional de 4820 al 2 3 ; , quedando reducida la capilla á solo el coro bajo, que siguió con los jesuítas hasta su estincion, verificada en julio de 4835. En la actualidad sigue este mismo coro bajo depende en lo espiritual del arzobispo de Toledo, y en lo gubernativo, administrativo y económico delprotector. El personal de estareal capilla, es el siguiente.
El p r o t e c t o r , presidente ordinario en nombre de S. M. (*) un vicepresidente, un sochantre primero, 4 capellanes de coro, un colector, sacristán mayor y maestro de ceremonias, un silenciero, 2 organistas y otros dependientes subalternos.
De todos los bienes y rentas que poseia esta real capilla, se le han devuelto últimamente por el gobierno 9 casas en e s t a c o r t e , que darán en renta líquida 60,000 reales.
EDIFICIOS DESTINADOS AL CULTO (HISTORIA DE MADRID)
No es Madrid de aquellas población que se hagan notar por la magnificencia de los monumentos consagrados á la religión mientras se han gastado enormes sumas en el Escorial y en otras fundaciones de casas monásticas dentro y fuera de la corte , ó en empresas de dudosa utilidad en nuestro juicio ; mientras que durante los reinados de la casa de Austria, nuestras inmensas posesiones en Europa, Asia y América , han producido grandes sumas en beneficio de la metrópoli; mientras que la nación española se ha gloriado siempre de ser el b a luarte de la religión unida con las glorias nacionales , e s – traño parece que haya faltado un monarca, una corporación, un potentado, que haya pensado formalmente en levantar en Madrid una gran catedral ú otro templo suntuoso, digno de la patria de Herrera y de Rodriguez, y de la corte de los dos mundos. Estraño es lo r e p e t i m o s , pero desgraciadamente cierto; y si esceptuamos alguna iglesia de l a s ‘ p e r t e n e cientes á las comunidades religiosas , solo encontramos en lo general parr. pobres y de escaso mérito artístico, que no pueden compararse con los templos que ostentan muchas dé nuestras poblaciones de provincia.
RELOJES DE TORRE (HISTORIA DE MADRID)
El servicio de relojes es tamDien en Madrid escaso y de pocos resultados; apenas hay uno q se deje oir dentro de las casas de los v e c . , y ninguno u t e que domine, digámoslo así, la población, q u e s i r v a de re*a los d e m á s , que sea el tipo fijo de la medida del tiempo tu todos los ángulos de la c a p . la mayor p a r t e de los que existen tienen campanas pequeñas y de poco sonido; otros se hallan encerrados dentro de las t o r r e s que los contienen como sucede al de la Plaza Mayor y al de San Isidro otros se hallan sumamente bajos, como el de la Puerta del Sol, que á pesar de ser el principal de Madrid, solo sirve para los que pasan el tiempo en este centro de reunión, y otros están parados ó inutdizados, como los de la Trinidad y el Carmen. Su distribución es igualmente irregular al paso que en el distrito municipal de la Audiencia existen 6 relojes y otros tantos en el de Palacio, solo hay dos en el de la I n clusa y ninguno en el de la Latina la prensa periódica ha clamado alguna vez por remediar esta falta, y ningunos r e sultados ha obtenido. El mas principal, según hemos dicho, es el de la Puerta del Sol, colocado en la iglesia del Buen Suceso; es n u e v o , reemplazando al muy antiguo que allí existia, y se descubrió en octubre de este año (4848) su esfera es de cristal blanco trasparente, con un cerco dorado á su alrededor y se ilumina de noche por medio del g a s es de repetición á cada cuarto de hora, sonando primero la h o ra entera y luego los c u a r t o s en los mismos términos toca las horas él dcí Tribunal de Guerra y Marina (Sto. Tomas), al revés del de Palacio, que da primero los cuartos y luego repite la hora ; ofreciendo alguna novedad el de las monjas de San Plácido, que tieno dos campanas para los cuartos sin repetir la hora, aludiendo á la graciosa ocurrencia del rey Don Felipe IV sobre la muerte déla monja á quien queria, que nos refieren las leyendas de Madrid es también de trasparente el de la casa Consistorial, alumbrado de noche aunque bastante oscuro; y sí esceptuamos el nuevo de San Ildetonso, construido en este año por suscricion entre los veciudad de la p a r r . , que llama la atención por sus dos esferas colocadas en una especie de tambor, saliente de la fachada, que por cierto produce malísimo efecto, los demás nada ofrecen de n o t a b l e los de la F l o r i d a , Casa de Campo y Embarcadero del Canal están fuera de Madrid á bastante dist.
los de la Veterinaria y el cuartel de Inválidos al final de los largos paseos de Recoletos y Atocha, por cuya razón estos cinco de nada sirven á la p o b l . , y hallandoseparados los de la Trinidad y el Carmen, quedan solo para el régimen de los veciudad 23 con los vicios que hemos manifestado.
El número y situado de todos ellos resultan del estado siguiente
