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Historia de Madrid. Colegio de Nuestra Señora de la Presentación.

Calle déla Reina , núm.  16.)  Este colegio , llamado vulgarmente de Niñas de Légañas, es debido á la caridad cristiana que animaba al Sr.  D. Andrés Spinola, natural de Genova, quien en 1630, compadecido de la desgraciada suerte de I a s muchas niñas huérfanas que recorrían las calles de Madrid, solicitó el permiso y fundó el Recogimiento de niñas ^amparadas de Ntra.  Sra.  De la Presentación.  Dotó opinóla este colegio con unas casas que poseia en la citada calle de la Reina, donde se halla tambien la iglesia, señalándote ademas la renta de 30,000 reales  Impuesta en j u r o s y lugares de montes de Roma.  El fundador dispuso q u e e n este c o legio se recibiesen y criasen todas y solas las niñas que p u diesen sostenerse con el producto de las rentas, pero que no iuesen admitidas, sino las destituidas de todo favor humano v que contando de 6 á 10 años de edad, fuesen de buena s a – l u d y capacidad intelectual; que se prefiriese las de mejor parecer, por la mayor ocasión de perderse , y que de ningun a manera se recibieran á las que tuviesen defectos físicos, ^ue las impidiese conseguir salida para casada, religiosa ú otro destino conque pudiesen vivir con decencia.  Asimismo dio el patronato á su primo cl marqués de los Balbases y sucesores de su casa y mayorazgo, con la prevención de que uurante las ausencias» del patrono ejerciera este encargo el Marqués de Leganés, como tuvo efecto á mediados del s i glo XVII, y por cuya razón adquirieron el nombre de AT¿- nas de Legones, que han conservado no obstante que hace ya dos sigíos continúa desempeñándole el referido marqués de los Balbases.  Limitadísima era la enseñanza que en un principio se daba á las recogidas en esta casa , donde llevaban una vida monástica sin permitirles la salida del establecimiento sino para colocarse , pero la concurrencia de algunas otras niñas que por voluntad de sus padres y sostenidas por ellos entraban para ser educadas, le d i o él nombre de colegio de educación de niñas , y desde luego hubiera progresado, si los funestos acontecimientos de la guerra de 1808 no hubieran ocasionado grandes pérdidas á esta casa, que vino á quedar enteramente desierta.  Bestablecida la p a z , aunque los p a t r o n o s , capellanes y administradores reorganizaron dicha casa y dieron relevantes pruebas de su celo, ya en fines de 1833 no podia sostenerse.  Afortunadamente en 1834 se encargó de la dirección y administración el actual capellán D. Antonio Tolosa y Casadevall, y á su ilustrado celo y asiduidad debe el colegio el buen estado en que se encuentra.  Las colegialas reciben en él la educación que abrazan los ramos siguientes: catecismo, urbanidad, lectura, escritura , aritmética, geografía , h i s t o r i a , dibujo, música é idioma francés; tambien se las enseña á coser, bordar, labores de adorno y adm.  Doméstica.  Hoy cuenta el e s tablecimiento con 27 colegialas gratuitas y 12″ pensionistas, bajo la dirección de una r e c t o r a , 2 maestras, y 4profesores con el número necesario de criados para la decente asistencia conque son tratadas Tiene esta casa una pequeña iglesia  Con planta de cruz griega, muy parecida en su estructura y decoración al crucero de San Isidro el Real; de manera que atendida esta circunstancia y la de haberse levantado en 1630, bien pudiera a t r i buirse la traza de esta iglesia  De la Presentación, al hermano Francisco Bautista, coadjutor de la Compañía de Jesús , arquitecto hábil pero licencioso , el cual dirijia en dicho año la construcción d é l a espresada iglesia  De San Isidro; empezada por él mismo pocos años antes.

Lo mas notable que esta iglesia  Contiene , es el cuadro del altar mavor , en el que Alonso del Arco representó á San Joaquin y Sta.  Ana, rodeados de sus parientes y de las personas más ilustres de Jerusalen, presentando á la Santísima Virgen Maria en el templo , sobre cuyas gradas aparece el sacerdote que la ha de recibir, completando la composición varios ángeles que presencian tan solemne acto.

Historia de Madrid. Colegio de San Ildefonso, llamado de Doctrinos.

 (Carrera de San Francisco número 3).  Este establecimiento fundado desde tiempo inmemorial bajo los auspicios del ayuntamiento de Madrid, ha tenido siempre por patrono á esta corporación protectora de la horfandad indigente.  Por los años dc 1700 contaba 40 alumnos, los cuales para ser admitidos , debian acreditar ser huérfanos de padre por lo menos, naturales de la corte é hijos ligítimos de matrimonio.

La ocupación é instrucción que se les daba era muy reducida ; pero en la actualidad comprende una enseñanza mas estensa , y educación mas acomodada y provechosa á sus alumnos.  Admitido y aprobado el último proyecto de sus estatutos, han principiado á observarse en primero de enero del presente año de 4848: declarado establecimiento municipal de primera enseñanza, continúa bajo la tutela del ayuntamiento , quien designa un individuo de su seno, que con el título de regidor comisario, entiende en todo lo relativo al nombramiento de colegiales , gefes de la casa, dependientes y demás : según el referido reglamento, no puede contar mayor ni menor número que 28 acogidos, 3ue deben ser como a n t e s , de legítimo matrimonio , hijos e Madrid y huérfanos de padre , de 7 años cumplidos de edad y no mas de 9.  Una vez contados entre los ajumnos permanecen en el colegio hasta que llegan á los 15 a ñ o s , en cuyo tiempo se les enseña á leer, escribir, contar, gramática castellana, aritmética, geometría lineal y dibujo, con algunas nociones y principios de agricultura: los más a d e lantados son admitidos regularmente en clase de aspirantes ó meritorios en las oficinas de ayuntamiento.  La dirección interior está encomendada á un rector eclesiástico , un maestro , que es igualmente mayordomo ó administrador, 2 celadores ó ayudas de cámara, una ama con el títuto de m a d r e , y una criada ó cocinera.

Historia de Madrid. Sociedad de Puentes Colgantes.

 (calle de Atocha, núm.  113, cto.  Pral).  En v i r t ud de la concesión hecha por el Gotíferno á la casa de Julio Seguin y comp.  De Francia, en real orden de 21 de octubre de 1840 , se formó en esta corte una Sociedad en participación, la cual quedó definitivamete constituida el 8 de julio de 1842.  Su capital social, que fue desembolsado en su totalidad, era de tres millones de reales representados por 30 acciones de 100 mil reales cada una •.  Su objeto la construcción de cuatro puentes colgant e s , á saber: Fuentidueña, inaugurado ya el 8 de agosto de 1842: Carandia en 15 de julio de 1843; Arganda , 1.» de noviembre del mismo año , y el de Zaragoza sobre el r. Gallego, en 19 de noviembre de 1844.  La concesión se hizo por 50 años respecto de los 3 primeros , y por 25 en cuanto al último ; contándose en todos el tiempo desde que el puent e se entregó al servicio del público.  El concesionario .1. Seguin , está obligado á tener en esta corte un ingeniero de la Sociedad, para responder de la conservación de los p u e n tes y como representante para todos los asuntos que ocurran con aquella ó con el Gobierno; cuyos 2 cargos desempeña el ingeniero francés D. Luis Lamart’iniére: en cambio el Gobierno aseguró por el puente de Arganda un minirnun de 420,000 r s .  ,por el de Carandia, 4 00,000 , por el de F u e n t i dueña , 80,000, y por el de Zaragoza, según el arancel del año de su conclusión.  La Sociedad celebra anualmente junta general de accionistas, y tiene para su administración un d i rector y un subdirector ¡ el primero hace la repartición de los dividendos, cada vez que reúne en caja 60,000 reales.

Historia de Madrid. Cementerio de la Puerta de Toledo.

Al S. de la v. de la que d i s t .  Mucho, habiéndose construido hace pocos años un cómodo camino desde los paradores del puente de Toledo hasta las puertas de este cementerio, cuyo esterior es muy sencillo ocupando el centro la casa para el capellán y dependientes, dentro dc la cual está la capilla, pequeña y poco notable.  Dos puertas de medio punto dan paso al espacioso patio que principalmente torma este cementerio, en cuyos costados y testero se levantan por toda su estension anchurosas galerias, bajo las cuales se ven colocados en las paredes los nichos y panteones.  Como los del otro cementerio general esperan estos en vano quien los ocupe á causa de que las familias que se hallan con facultades para satisfacer su importe prefieren incorporarse á una Sacramental.  En el c e n t ro de la galería del testero hay una capilla decentemente adornada, pero mas pequeña aun que la primera ya referida.  A los lados de aquella hay panteones y nichos de preferencia.  Nada ofrecen que observar los nichos del resto d j las galerías, careciendo muchos de ellos aun de lápida, por lo que tienen cl epitafio escrito en el panderete.  Algunos árboles y arbustos aunque no en el número que seria de apetecer, adornan este vasto patio.

Se levanta en el centro de esta t r i s t e mansión una cruz de piedra de buen dibujo, colocada sobre un gallardo pedestal.

Fue construida por diseño del célebre D. Ventura Rodríguez , y estuvo colocada en la plazuela del Ángel en el sitio que por espacio cíe 109 años hasta el de 1769 ocupó el antiguo oratorio de San Felipe Neri.  Un solo monumento sepulcral recientemente construido cerca de la segunda capilla con mármol de San Pablo existe en este cementerio, cuya descripción terminamos diciendo, que inmediato al espresado patio está el que contieno la ancha y profunda zanja en que se ponen por capas y cubiertos con un poco de tierra los centenares de cadáveres que al cabo del •.ño se entierran de misericordia.  Cuando la funesta zanja se Ijena hay o t r a que la sucede, viéndose una cruz como s e ñal de consoladora esperanza entre t a n t a desolación.

Historia de Madrid. Cementerio de la puerta de Fuencarral

  Está situado en la p a r t e del N. á corta dist.  De la población  Y fue construido en 4 809 con diseños y bajo la dirección de D. Juan de Villanueva.  Tiene al frente de su entrada una cruz de granito de grandes dimensiones que perteneció á un calvario.

Forma el ingreso un sencillo edificio en el que están las habitaciones de los dependientes y el depósito de cadáveres, ocupando el centro un arco de medio punto en el que se lee Exultabunt ossa humiliata.  Da paso este arco al primer palio en el que se levanta al frente la hermosa capilla que es la mejor de las que poseen los cementerios.

Consla de crucero coronado por un cascaron, y está fabricada v decorada con proporción v gusto* La mesa de altar es de» mármoles v el retablo de escavola con un crucifijo pintado al oleo, mereciendo particular atención la escalera de caracol que desembarca en la parte alta del edificio con salida también al coro.  Consiste la fachada de esta capilla en un pórtico de granito compuesto de dos columnas y dos M A D R I D .

Pilastras aisladas: sobre unas y otras sienta el cornisamento con triglifos, y corona el todo un frontispicio triangular en cuyo tímpano hay una inscripción que dice: «Bienaventurarlos los que mueren en el Señor» Falta solamente á esta capilla el esmero y culto que se nota en las que pertenecen á sacramentales.  A los costados sc ven dos galerías con panteones que difícilmente llegan á ser de nuevo ocupados.  Este cementerio es el único que no tiene galen a s en toda su estension, componiéndose los varios patios ue le constituyen de muros descubiertos con cuatro órenes de nichos» simétricamente colocados.  Carece aun de esto el patio en que se halla la zanja común en la que son enterrados los cadáveres, por los cuales no se paga e s t i pendio alguno.  A espaldas de la capilla é independiente de este Campo-santo se halla un monumento erigido por la piedad filial á la memoria del marqués de San Simón , que falleció en 1819 siendo capitán general de ejército.  Este monumento cuya vista publicamos se halla adornado de cipres e s , tiene una fuente potable y está cercado do uua sólida tapia que le encubre.

Historia de Madrid. Jardín botánico.

  Cuan antigua sea en España la afición á la botánica, aparece por el j a r d in que mandó formar Felipe II á principios de su reinado á instancia y persuasión del doctorLaguna: en su consecuencia dirigió S.M. 1 cédula al asistente de Sevilla en 1568 para que diera favor y ayuda á un herbolario enviado á propósito á fin de recocer grao n ú mero de árboles curiosos y plantas raras para un jardin a n terior de mucho á los de París y Mompeller y casi coetáneo con los de Padua y Pisa reputados por los primeros de Europa.

Lo mismo demuestra el herbario que se conservaba en la biblioteca del Escorial, de Hernández , primer médico del mismo rey y el mas famoso botánico de España en su tiempo , enviado á viajar por las Indias.  Mas prescindiendo de todo esto y contrayéndonos al botánico de esta corte, conviene saber que á mediados del siglo anterior existia en el soto de Migas-Calientes á orillas deí Manzanares un p e queño jardin al cuidado de D. Miguel Bernadcs, médico dc la fabrica de San Fernando, que habia estudiado la b o t á n i ca en Mompeller.  Pero no bastando este reducido jardin á á llenar las miras de Carlos III, mandó en 25 de julio dc 1774, que se mudase y trasplantase á las h u e r t a s del Prado viejo , donde en la actualidad se halla establecido ; localidad que hubiera podido ser mejor elegida.  Por lo demás el conde de Florida-Blanca desplegó en este establecimiento toda la protección que podia desearse para hacer dc él uno de los mejores jardines de Europa; é indudablemente hubiera llegado á serlo si semejante protección no se le h u biera retirado en los tiempos calamitosos que siguieron á aquella época de prosperidad nacional.  Su estension es b a s t a n t e considerable, constando de mas dc 30 fan.  De tierra distribuidas en 30 cuadros iguales , escepto cuatro dc las esquinas que difieren de los d e m á s , y otros dos de mayor estension que aquellos subdivididos en varios de menor e s cala.

Todos ellos están destinados al cultivo y plantación de las diferentes especies que forman la enseñanza de esta ciencia.  El Jardin se conserva con mucho esmero, tanto por lo respectivo al a r t e del cultivo, como á la dirección y h e r mosura de la parte de adorno que con sus flores, árboles frutales, precioso emparrado y bosquete, forman de él uno de los mas bellos paseos de la corte.  Frente al i n greso principal en el fondo del J a r d i n , se halla una ele gante portada con cuatro columnas arrimadas de orden dórico que da ingreso á un vestíbulo en cl cual se h a lla la entrada de la cátedra dc botánica; atando con dicha portada se estienden por uno y otro costado galerías de c o lumnas que sirven de estufas.  Circuye todo cl espacio una elegante verja de hierro cou pilares de piedra intermedios, ejecutada en Tolosa de Guipúzcoa por Francisco Árrivillaga y Pedro José de Muñoa, elídante de la cual hay asientos en toda su estension.  Ocupa el centro de la verja por la parte del Prado unaeleganteportadade granito con algunos miembros de piedra caliza-, consiste en un arco dc medio punto con archivolta , decorado por dos columnas entregadas dc orden dórico, en las que sienta el cornisamento, interrumpido en su friso y alquitrave, con una lápida enla que se lee la siguiente inscripción: Carolus III P. P. Botanices instauralvr cirinm saluti et oblectamento.  Anno MDCCLXXXI.

Corona el todo un frontispicio triangular y á los lados se veo dos p u e r t a s pequeñas con arco adintelado.  La segunda portada situada frente al Museo dc Pinturas, consta de dos pabellones de granito con cuatro columnas de igual materia.

Las terminantes órdenes de Carlos III dadas á sus gobernadores de I n d i a s , y las espediciones científicas que mandó verificar por diversas regiones, á ninguna sección del Museo de ciencias naturales produgeron mas riquezas que al Jardin Botánico de Madrid; pues las remesas de plantas v i vas y disecadas, lo mismo que de semillas, se sucedían casi sin interrupción, en términos, que por algun tiempo nuestro Jardin fue mirado con envidia por los Botánicos estranger

o s , puesto que no solo veian en él un depósito de los mas raros vegetales, sino que era considerado como aduana por donde pasaban todas las plantas exóticas que venían á E u ropa , y almacén que surtia á los otros establecimientos de su clase; constando que cn 1803 salieron de él 7,0lt) paquetes de semillas para los jardines públicos de París, Copenhague , Londres, Mompeller, Viena, Nimes, Turin , Pavia, Florencia, Genova, Parata, Filadelfia , Lisboa, Perú, Cartagena, Sevilla y Burgos.  Durante muchos años, en la d i s tribución del Jardin se destinó una parte muy principal al cultivo de las plantasdela escuela linivana; otra no pequeña para la de nuestro célebre Cabanilles, que en sus lecciones reformó algun tanto el sistema del gran naturalista s u e co; otra para las plantas de adorno, y por último otra gran parte para los ensayos prácticos de agricultura y h o r t i c u l tura.

En el dia va cambiando la espresada distribución, y el ordenamiento natural de las plantas ipie se cultivan en el Jardin hará desaparecer en breve los últimos vestigios del sistema artificial que por t a n t o s años se profesó en su e s cuela.

También ha mejorado la parte del cultivo con los a s i duos cuidados del profesor de agricultura, que desde que le fue encomendado el cargo de jardinero mayor , ha hecho limpiar las norias, abrir nuevas minas en los viajes de aunas de p i e , estucar y componer los estanques, aumentar Jaa regueras y hacer nuevas arquetas para la distribución mas cómoda de los riegos; componer todos los motines que estaban inservibles por falta de llaves y unión en sus piedras, y poco á poco va renovando algunos trozos de las cañerías abandonadas por espacio de tantos años.  La nueva viña, la injertera y semillero dc árboles y a r b u s t o s , lo mismo (pie la adquisición de muchas plantas vivas compradas á los lloristas estrangeros , con que se ha e n r i q u e cido nuestro J a r d i n , son obra de D. Pascual Asensio, que como profesor encargado del cultivo procura reparar las pérdidas considerables, que el establecimiento ha sufrido en tanto tiempo de abandono, al paso que como á catedrático de agricultura hay que agradecerle la formación de una galería agronómica».  Si bien en estos últimos tiempos se han mejoiado algo los invernáculos del J a r d i n , aun q u e da mucho que desear en esta p a r t e , pues carece de verdaderas estufas para cultivar con buen éxito muchas plantas de los paises ecuatoriales.  Son preciosos los ricos herbarios que posee, fruto dc muchas espediciones científicas, v de las recolecciones verificadas en distintos paises por ios distinguidos botánicos Sessé, Mociño, Boldo, Pavón, Buiz, Mutis, Cabanilles, La-Gasca, Clemente, Rodriguez y otros profesores y discípulos de la escuela de Madrid, que se han esmerado «en regalar al establecimiento muchas plantas vivas y desecadas.»La biblioteca ha sido reformada n o tablemente; pues si bien tenia un índice del tiempo de Bojas Clemente, adiccionado con las obras adquiridas después , carecía de un arreglo metódico por medio del cual fuera fácil, aun sin el auxilio del mismo, conocer á primera vista el número y naturaleza de los tratados de la ciencia; y esto es precisamente lo que de algun tiempo á esta parte se ba e j e c u t a d o , distribuyendo los libros en 11 armarios rotulados, y separando muchos, que por pertenecer á materias ó conocimientos diversos, merecían menos atención y se conservaban confundidos con los primeros.  A esto se debe tener ahora á mano los libros dc u s o , que no bajan de 2,500 volúmenes, entre los que se cuentan Floras, Monografías y Viajes de gran valor, no obstante que las c i r cunstancias de la nación no h an permitido destinar los fondos suficientes para surtir la Biblioteca de las obras necesarias é i n t e r e s a n t e s , entre las muchas que han visto la luz pública de 30 años á esta p a r t e ; falta que se hace mas palpable, cuando se llega á la determinación de especies nuevas ó dudosas.  Según hemos manifestado, la mayor r i queza del Jardin consiste en los herbarios , pues hay mas de 30,000 especies d i s t i n t a s ; entre ellas muchísimas raras, nuevas ó inéditas, especialmente de nuestras antiguas c o lonias americanas y de las islas Filipinas.  Esta preciosa c o lección , sin embargo, sc hallaba en tal estado de confusión y desorden, por causa de la ruina de los edificios y de las traslaciones que mas de una vez ha sufrido, ademas de haber carecido siempre de índice, que podia pasar por t e meridad la confrontación de un ejemplar.  Para remediar este inconveniente, aprovechando las épocas en que duerme la naturaleza y se presentan pocas plantas en estado de determinarse, se ha revisado hoja por hoja todo el índice y se ha enumerado y coordinado, aunque por mayor, lo suficiente para su manejo; y en dos inviernos, privados hasta del auxilio material de un escribiente, han formado los mismos profesores mas de la mitad de un índice, que ya hoy permite hallar con prontitud lo que antes ni aun constaba que existiera-, cuando este se halle concluido, fácil y menos urgente será darle la distribución que se crea preferible.

Tampoco está el Jardin Botánico tan escaso de plantas vivas como pudiera creerse, al considerar las cuantiosas remesas que en otro tiempo recibia de continuo, y los e s tragos de los escesivos frios de 1829 que hicieron temer y representar á D. Mariano La-Gasca la pióxima ruina del establecimiento.  El último catálogo, publicado hasta el dia, es de aquel sabio profesor-, impreso en 1816 indica las plantas que habia entonces; pero lo mas terrible era el estado de confusión y desorden en que se hallaban en los últimos tiempos los vejetales subsistentes en la escuela, según su primera distribución y las modificaciones de Cabanilles.

La insuficiencia de Wesfuerzos dirigidos á reponer las pérdidas y á desembrollar lo confundido, hizo pensar recientemente en poner en lo posible remedio á tamaños males: lo primero que se hizo fue fijar las siguientes bases: ^ .  A formación de una nueva escuela, mas en armonía que la antigua con los adelantos de la ciencia-.  2 .  A fijación y determinación de todas las plantas existentes en el Jardin: 3 .  A publicación de un catálogo de todas ellas.  No hace mas de dos años que hubo perfecto acuerdo entre los profesores respecto de estas medidas, y ya se han realizado en gran parte sus deseos; pero necesario será apuntar las dificultades que hay que vencer.  ¿Cuál seria la mano a t r e vida, que sin arrancar la inscripción que Carlos III mandó poner sobre la puerta principal, cortara por el pie los árboles y bojes que hoy forman sus cuadros, y talara algunos ue existen en su interior, únicos en su especie, solo potar una distribución á las plantas y dirección á las calles, como las que tienen en paises estrangeros?  Mostraría ademas mucha ignorancia desconocer, que en los jardines de los pueblos que se hallan á mayor latitud, los riegos son inútiles ó perjudiciales, y en los del S. no puede haber cultivos sin riegos.  De poco servia que hubiera muchos cuadros destinados á la antigua escuela, si el agua nunca bast a b a para todos ellos, originando pérdidas y gastos de considaracion: varios trabajos verificados han demostrado lo insuficiente que habian de ser las aguas durante el verano para dar á todos los cuadros el riego necesario.  De aquí resultó el determinar quedase reducida la nueva escuela á un corto número de ellos, debiendo ser estos los mas bien colocados y que no ofrecieran en su interior árboles que fuera doloroso destruir.  Preciso era también aprovechar el terreno colocando las plantas lo mas próximas que fuera posible unas de otras, siempre que no sc perjudicaran en su desarrollo, y que permitieran el paso al que haya de examinarlas, poniendo de las arbóreas ejemplares jiequeños en el sitio que les corresponda, según su clasificación , para arrancarlos cuando sean corpulentos, porque tienen otros representantes suyos, que mas profundamente arraigados en otros sitios «del Jardin pueden soportar mejor, durante algunos meses, la escasez del agua.

Consecuencia necesaria de este pensamiento ha sido la formación de grupos de plantas medicinales, tintarías, test i l e s , de prados, de adorno, dc fruto, de hoja v e r d e , y otros semejantes: con lo cual, al propio tiempo que se seguia el ejemplo de lo que existo en el Jardin de plantas de P a r í s , se pensaba en que la línea de cuadros que está mas próxima á la verja del Prado no ofrezca, á la brillante sociedad que allí se reúne, un aspecto tan árido como el que presentaba los años anteriores.  A este primer paso, por el cual se han colocado en la nueva escuela sobre 2,000 especies de vejetales perennes, se siguió la determinación de todas cuantas han florecido, así en los cuadros como en las m a c e t a s , sin fiarse de las denominaciones que antes t e n í a n ; porque nada mas fácil que el cambio de etiquetas por descuidos ó accidentes involuntarios -.  á las nuevamente determinadas se les han puesto sus rótulos escritos con punzones sobre planchas de plomo, de un modo permanente y bastante claro, para los estudiosos que obtengan el permiso de entrar allí.  De este trabajo debía resultar la inmediata formación del catálogo, tan necesario para el aumento de plantas.  Así, en efecto, ha sucedido, y ya hubiera podido publicarse uno no menos numeroso que los que antes se han dado en el Jardin, si no hubieran sido demasiado escrupulosos los profesores, que no quieren poner en él ninguna especie que no hayan examinado por sí mismos: y nadie ignora que en ciertas épocas la vejetacion se agolpa y no da tiempo á reconocerlas todas, mediando además la circunstancia de haberse dado á la prensa el Manual de botánica descriptiva, que comprende las plant a s de las inmediaciones de Madrid v de este Jardin.  Cierto es que no se verán largas listas 3e anemones, tulipas, fuchsias, hortensias, oenotheras, pelargonios y otros géneros, cuyas especies, y mas bien sus variedades, son la delicia de los floristas por su inconstancia misma; pero esto es por haberse creido mas propio de un establecimiento comercial de horticultura, que de un Jardin botánico.

En cambio, y con ventaja, figurarán la dracoena, las tecomas , siphocampylus, el margiricarpus , la p e r r e t t i a , el echites, las humildes gramas de cien diversos géneros, notables todos por su organización e t c .  , etciudad Hallándose establecida en el Jardin una cátedra de agricultura, que regentaron en otro tiempo los Bouteloucs y los Arias, necesario era que se pensara en procurar los medios de que la enseñanza no fuera completamente estér i l , reducida á puras esplicaciones orales.  Háse destinado á esto la parte que se llamaba reservada, y que en realidad debia estarlo, porque era un yermo desconsolador: en ella se han puesto semilleros, viveros, injertera, huerta v viña, en donde se encuentran los medios de reponer las faltas de la parte que se abre al público, y ejemplares de las plantas que por demasiado comunes no deben figurar en la escuela, ó que por el crecido número de variedades ocuparían mucho espacio en los cuadros, pudiendo vivir en secano.  Con esto las lecciones pueden tener algo de p r á c t i c a , que es lo que en todos tiempos sc ha reclamado de estas escuelas.  Tambien para la parte teórica habia mucho que crear, y para esto se ba formado cl gabinete agronómico, que yaempieza á llamar la atención, aunque ha costado poquísimo al establecimiento.  En él figuran en primera línea los modelos comprados por el profesor, ó trabajados por él mismo, y regalados al Jardin; los instrumentos traidos de sus viages por las provincias, (¡ue se hallan en el mismo caso, y los que le han regalado sus discípulos, así como muchos de los (¡ue se emplean en el lardin en algunas de sus labores y ocupan alli un lugar, mient r a s no están cn ejercicio.  Tambien se encuentran productos vegetales, y de los insectos útiles: de los nocivos se ha formado igualmente una coleccioncita, debida al celo y laboriosidad del profesor de zoología y anatomía comparada.

Debajo de campanitas se han colocado los ejemplares de los t r i g o s , de que habla Clemente en su adición al Herr e r a , y algunas otras cereales.  En frascos y tiestos se ven las principales tierras y abonos, y en un armario las rocas de cuva descomposición se forman aquellas, remitida por el profesor de mineralógia.  Los objetos r e s t a n t e s , tanto o mas útiles para el estudio de la botánica que de la agricult u r a , son las muestras de maderas exóticas é indígenas, de frutos y semillas, de gomas, resinas y demás productos, que con sus armarios han sido trasladados al J a r d i n , desde el gabinete de la calle de Alcalá, donde ya eran inútiles, por las nuevas reformas que allí se han hecho, ó que por falta de sitio estaban cubiertos por el polvo de sus desvanes.

Sirven asimismo para las esplicaciones de la órganografía, y fisiología vejetal, las monstruosidades que se van recogiendo, y después de secas se colocan entre cristales para que puedan examinarlas los discípulos y no se destruyan entre sus manos.  .  .  , Para completar este bosquejo habrá que decir algo del semillero.  Renovadas ahora todas las semillas se han clasificado con el mavor cuidado, v es el manantial ordinario de que se surten»los jardines públicos de todas las provincias, De él se sacan anualmente miles de semillas para tas :i 

Universidades é i n s t i t u t o s , habiendo cscedido de 4,000 las remesadas á unas y otros en el año último , y de 600 las mandadas al estrangero.

Otra cosa ha fijado este año las miradas del público, que aunque insignificante por s í , se cita por lo que prometo en lo sucesivo.  El humilde, pero duradero recuerdo dedicado á D. Mariano La-Gasca, aunque muy inferior al mérito de tan distinguido botánico, proporcionado á las facultades de su mas antiguo discípulo , ha dado margen á que uno de los parientes del célebre Cabanilles, haya ofrecido colocar 

En el Jardin el busto de tan eminente profesor.  Acaso, imitando este ejemplo, veamos antes de mucho los de otros que han figurado en el J a r d i n , siguiendo la práctica laudable de la mayor parte de los estrangeros.

En los primeros dias de la estación calurosa, se ve s u mamente frecuentado este Jardin por una sociedad escogida , que busca el deleite que les ofreció su fundador, asi como la clase menesterosa las yerbas medicinales que se les proporcionan gratuitamente,»llevando receta del facultativo , si su aplicación puede ser peligrosa.

Historia de Madrid. Cárcel de jóvenes. 1848.

 plazuela de Sta.  Bárbara núm.  7 y 9  

 Este establecimiento , que puede considerarse como un presidio correccional modelo , debe su fundación á la filantrópica sociedad para la mejora del sistema carcelario ; servicio importante que hará siempre grata su memoria.  Encargada de las cárceles y deseosa de llenar en todas sus partes los fines de su instituto, una de las cosas que primero llamó su atención, fue la mezcla de los jóvenes menores de \Q años, condenados por sus faltas ó delitos á prisión en la cárcel ó presidio, con hombres avezados al crimen ; de lo que resultaba, que aquellos infelices lejos de mejorar sus costumbres, aprendían á c o meter delitos que antes les eran desconocidos, y á hacerlo de modo que no pudieran ser descubiertos: la Sociedad que no contaba con mas recursos que las suscripciones de sus individuos, no por eso se desmayó; firme siempre en su propósito de hacer cuanto bien fe fuese posible, concibió desde luego el proyecto de establecer una cárcel de jóvenes; al efecto acudió al ayuntamiento constitucional, en solicit u d de edificio donde establecerla, y la corporación municipal, secundando las benéficas miras de la Sociedad, no solo se prestó á facilitar el local, sino que desde luego ejecutó de su cuenta las obras que se le indicaron como necesarias , á fin de poner el edificio en alguna forma de casa correccional, ya que no con todas las circunstancias y r e quisitos indispensables para esta clase de establecimientos: el Gobierno se encargó de pagar el sueldo del director, un celador y dos dependientes, únicos empleados de pago que hay en esta cárcel, en la que se construyeron los departamentos siguientes; una vasta y clara pieza para escuela, amplios talleres, estenso comedor, cocina, despensa y demas dependencias, Y á lo largo de los talleres, los dormitorios , que son unas celdas bastante capaces: dentro de cada una se puso suspendida una hamaca de lona, cómoda y limpia con su almohada y mantas, un poyo para vestirse, un cuelga-ropa, la vasija de aseo, v peines y cepillos para cada cuatro jóvenes; dispuesto ya ío material del edificio y construidos los vestidos (que la Sociedad habia proporcionado á los jóvenes), consistentes en camisa, pantalón y chaquetón de paño g r i s , con collarín y vuelta encarnada, corbatín de cuero y gorro griego del mismo color que la vuelta y cuello, y preparado todo en la forma conveniente, se trasladaron al establecimiento 46 jóvenes, únicos que por entonces podian recibirse, y se procedió á su inauguración el dia 16 de febrero de 1840 : este a c t o , al que concurrió el ayuntamiento, la junta directiva para la mejora del sistema carcelario, el gefe político, un numeroso concurso de personas de todos matices políticos, y muchas ae ellas notables por su posición en la sociedad; principio por la lectura de una real orden en la que S. M. se dignaba aar su autorización para la apertura de la cárcel de Jóvenes, acogiendo bajo su poderosa protección á la sociedad y ofreciendo auxiliarla con algunos medios en cuanto lo permitieran los recursos del erario: el Sr.  D. Manuel Joaquin Tarancon leyó á los jóvenes penados, una sentida y dulce exhortación, que oyeron con interés, habiéndoles producido algunos trozos tiernas impresiones y sentimientos; terminada la plática, condescendiendo con los deseos del público y adoptadas las convenientes precauciones, salieron los presos al p a t i o , donde el socio D. Ramón de La Sagra les dirigió un discurso, en q u e , pintándoles la fealdad del crimen y sus fatalesconsecuencias, les exhortaba a l a práctica délas v i r t u d e s , único medio de conseguir la felicidad; acto continuo, el Illmo.  Prelado dio su bendición álos reclusos, que fueron conducidos á su correspondiente departamento; concluyendo así este a c t o , que tanto honra al ayuntamiento , autoridades y Sociedad para la mejora del sistema carcelario, la c u a l , para cumplir su voluntaria y noble misión, estableció desde tnego uu método tan severo como racional de disciplina, por el que el convencimiento y no la violencia conducen alamor del trabajo y cumplimiento de los deberes: como su principal objeto era la moralización de aquellos desgraciados seres confiados á su celo, tambien su primer cuidado fue proporcionarles la enseñanza de leer, escribir, las cuatro primeras reglas de aritmética, y sobre todo la educación moral y religiosa, como base de todo sistema de corrección bien organizado: al efecto una comision de la Sociedad imploró la cooperación benéfica de la congregación de PP.  Escolapios; apenas el venerable rector y directores oyeron la súplica, se prestaron gustosos y entusiasmados á ayudar á t a n filantrópica sociedad, comprometiéndose á enviar diariamente uno de sus hermanos á la nueva cárcel, para regentar la escuela, y en los dias festivos á celebrar el santo sacrificio de la misa, y dar la educación moral y religiosa ; compromiso que lian llenado con su acostumbrado celo.  Simultáneamente se plantearon talleres de zapatería y otros oficios; pero como muchos de los materiales se inutilizaban en el aprendizaje, resultando de aquí la disminución de los escasos fondos de la Sociedad , esta sin desatender á su principal objeto , que era la moralización y bien futuro de los reclusos, tuvo que hacerse al mismo tiempo hasta cierto punto especuladora, adoptando la enseñanza de un oficio, que lejos de ofrecer aquellos inconvenientes, proporcionase utilidades con que a t e n d e rá los gastos del establecimiento , y á los jóvenes medios de procurarse la subsistencia á su salida; en su consecuencia, adoptó el de empajar sillas, y al efecto hizo un considerable acopio de junquilla, y como que en esta clase de trabajo el material no se pierde, pues si algo resulta mal hecho vuelve á deshacerse y se enmienda, la Sociedad ha conseguido su objeto, pues no solo ha podido con sus productos subvenir á los gastos que ocasionan las demás enseñanzas que se dan á los jóvenes, sino que algunos se han invertido en cubrir atenciones de las otras cárceles; la de que se t r a t a , gracias á los esfuerzos de la Sociedad fundadora, puede considerarse como un colegio de educandos, pues en el mes de diciembre de 1840, y cuando solo contaba 9 meses de existencia, ya se celebraron exámenes, en que los reclusos acreditaron» sus rapidísimos progresos en leer, escribir, aritmética, gramática castellana, doctrina cristiana ó h i s toria sagrada, habiendo respondido con la mayor soltura, precisión, acierto y estraordinaria seguridad» á cuantas preguntas se les dirigieron sobre las espresadas materias; jal es la solidez del método de enseñanza de los PP.  Escolapios: tambien se presentaron muestras de la obra de zapatería ejecutada en el establecimiento , y en vista de todo, se procedió á la adjudicación de premios, que consistían luios, en libros, certificación de buena conducta y promesa de un vestido para cuando saliesen en libertad, y otros en libros, certificación y oferta de un juego completo de h e r r a mientas de zapatería» en igual forma que los vestidos.  La moralización y adelanto de los penados, ha ido en progreso ascendente mientras estuvo á cargo de la Sociedad para la mejora del sistema carcelario; disuelta esta de h e c h o , y no habiendo quedado mas que sus dos secciones de visita de cárceles y comisión de galera, aquella sin mas atribuciones que la de recaudar los fondos y cubrir los presupuestos de todas las cárceles; la de que se t r a t a , se halla á cargo de «na junta compuesta del gefe político, el primer teniente de alcalde y 2 regidores comisarios del ayuntamiento, cuya 8 9 9 corporación suministra el alimento á los reclusos, que por un término medio, pueden calcularse 50 en un año común: los empleados pagados por el Gobierno son, un director con el sueldo de 24 r s .  Diarios, el cual debe vivir en el establecimiento para cuidar de su seguridad, policía, arreglo de horas de trabajo y estudio, vigilancia de los maestros y demas concerniente al buen orden y disciplina interior; un ayudante para auxiliar al director y suplir sus veces en las ausencias ó enfermedades, con 10 reales  Diarios; un plantón ú ordenanza con 4 r s .  , y un portero con otros 4, si bien cuando elplanton no está ocupado, se encarga de la portería.

Historia de Madrid. Fábrica de tejidos de goma elástica

 (plazuela de la Cebada núm.  2 8 , y su depósito ó almacén en la Puerta del Sol núm.  14).  Tiene varios talleres, en los cuales se fabrican tejidos de algodón, hilo y s e d a , mezcladas estas materias conforme sea el objeto, con goma elástica hilada y del número correspondiente, según lo exija la finura, capricho ó esmero del t r a b a j o ; se hacen toda clase de cintas mas ó menos finas para tirantes , fajas, ceñidores, ligas, andador e s , suspensorios, corsés, perneras para fracturas, que los facultativos recomiendan muy particularmente, planchas y otras muchas t i r a s , cualquiera que sea su anchura; además se construyen cuantos objetos de goma nodelada se necesitan, como pezoneras, viverones, chupadores, pésanos , sondas de todas clases, con otros varios correspondientes á las facultades de medicina y cirujia; lavativas impermeables, vasos, vendajes, botas y botines para viaj a r y salir de c a z a ; tambien se hacen impermeables las telas de lienzo, lana y seda, que sirven de preservativo para las estaciones lluviosas, ó cubrirse con ellas en los sitios donde se perciben humedades; los objetos q u e á este ramo p e r t e necen son además, si se quieren de viento, colchones, almoh a d a s , trompetillas para sordos, conductores para gases y otros líquidos, collares, nadadores, cojines para viajes y otros objetos que constantemente se encargan en la fáb.  Lo que mas llama la atención por su tejido, golpe de’ vista que p r e s e n t a , longitud, pues la menor es de 50 v a r a s , y sobre todo por los buenos resultados que produce en momentos aflitivos y t e r r i b l e s , son las mangas ó tubos para bombas de incendios, de las cuales se han provisto las sociedades de Palencia, Sevilla, Badajoz y Valencia, habiendo pedido también el ayuntamiento  De esta corte algunas varas para prueba, por la fama y buen crédito de que gozan.  El número de operarios que cuenta esta fáb.  Es de 12, bajo la dirección de sus dueños D. Gerónimo y D. Anastasio García; suficiente para proporcionar un buen surtido de todos los a r t í culos que hemos mencionado, en la corte y en diferentes provincias del r e i n o ; la goma se disuelve por medio de una composición, antes de empezar los trabajos: fue premiada esta fáb.  Por S. M. con la medalla de bronce en la esposicion pública verificada en el año de 1846.

BARAJAS DE MADRID

v. con ayuntamiento  De la provincia  , adm.  De rent.  , aud.  Terr.  Y c g. de Madrid (2 leg.), partido  Jud.  De Alcalá de Henares (3) , dióc de Toledo (14); SIT.  En un llano al E. de la cap.  De la provincia, con una pequeña elevación al N., combatida de los vientos N. y O. que producen un CLIMA frió y se padecen calenturas intermitentes, tercianas y algunas pulmonías: tiene 280 CASAS distribuidas en 18 calles y 2 pía zas; la consistorial construida en 1843 , y cárcel en el mismo edificio; escuela de primera educación, dotada con 3,300 reales: á la que concurren 50 niños; iglesia  Parr., con la advocación de la Cátedra de San Pedro en Antioquia; el párroco se titula capellán mayor, es de presentación del Excmo.  Sr.  Conde de Cerbellon , y tiene aneja la iglesia  Del inmediato 1.  De la Alameda ; hay 1 conv.  Que perteneció á los religiosos franciscos , sin destino alguno en el dia; cementerio que noperjudica á la salubridad, y en los afueras al S. de la población  F ermita dedicada á Ntra.  Sra.  De la Soledad.  Confina el término  Por N. con Fu;nte el Fresno; E. Paracuellos; S. la Alameda ; y O. llortaleza y Alcobendas ; dist.  1 leg.  Los dos primeros, i/2 el tercero y 2 el último ; en él se encuentran los famosos prados de la Muñoza , y el cas.  De Corralejos, que fué de las monjas de Sio.  Domingo el Real de Madrid; 4 fuentes de esquisitas aguas, de que hacen uso los veciudad  Por no haber ninguna dentro déla población: el TERRENO es de mediana calidad , y comprende 3,000 fan., de las cuales son , 400 de primera suerte, 800 de segunda, y 1,800 de tercera; le cruza el r. Jarama, sobre el que hay 1 puente llamado de Viveros; CAMINOS: airaViesa la carretera general de Aragón en muy mal estado; los que conducen á los pueblos inmediatos se hallan bastante bien conservados , merced á lo llano y benigno del terreno; el CORREO se recibe en el puente Viveros los martes , jueves y sábados, y sale los lunes , miércoles y viernes ; PROD.: trigo, cebada, centeno, algarrobas, garbanzos, guisantes, almortas, verduras con abundancia, poca fruta y algún vino; se cria ganado lanar, mular y vacuno ; caza de liebres , conejos y perdices, y pesca de anguilas y barbos en el Jarama; el COMERCIO consiste en sus granos, y paja que conducen á Madrid; POBL.: 260 v e c , 1,025 almas; CAP.  PROD.  : 7.980,683 reales; IMP.: 310,368; CONTR.: según el cálculo generalde la provincia  El 11 p. 0/0; PRESUPUESTO MUNICIPAL ; 17,500 reales, del (pie se pagan 3,300 al secretario , y se cubre con el prod.  De los abastos y repartimiento vecinal.  A esta población  Pasó el duque de Alba, en 1580, á esperar las órdenes del rey, para ir á entregarse del ejército que habia de conquistar al Portugal.  Conocía el rey que esta era empresa aventurada, bandola á otro: el duque se hallaba desterrado de su orden por haber favorecido la fuga de su hijo D. Carcía; Felipe, que supo reservar para la ocasión el hombre, llegado, echó mano de él á pesar de su ofensa; le encargó la empresa de gloria para la que era á propósito, y el de Alba respondió á la grandeza de su soberano.

BAÑUELOS

arroyo en la provincia  De Madrid, partido  Jud.  De Alcalá de Henares; nace en el térra, de esta ciudad, que cruza en dirección de N. á S. hasta desaguar en el Henares, atravesando el camino real de Madrid por 1 ponloncillo; es de pequeño cauce; y se desborda con facilidad en tiempo lluvioso.