: (V Acabatalbazar.,)
ALAMO
ALAMEDA DEL OBISPO
sitio de recreo de los ob. de Córdoba, con palacio cómodo, á menos de 1/4 de leg. SO. do dicha ciudad sobre el Guadalquivir, en cuya orilla der. tiene estensas alamedas, de donde toma su nombre, diversidad de jardines deliciosos, huertas de árboles frutales, laberintos, un soto donde se cria abundante caza de conejos, muchas plantas medicinales, y varias fuentes con graciosos surtidores. Su restablecimiento se debió al Sr. ob. D. Martin de Barcia, quien costeó también el magnífico monumento, llamado Triunfo de S. Rafael, cerca de la cated. de la misma ciudad Las puertas meridionales y occidentales del alcázar de los califas correspondían lucia esta hacienda, que era el mas precioso de sus sitios reales, y comprendía el nombrado la Arrnajilla que le está contiguo y tiene también casa de recreo. A su inmediación se hallaba en tiempo de los romanos el barrio de los marineros, cuyas murallas’se conservan todavía en parte. Cuando los franceses restablecieron la navegación del Guadalquivir por su cauce, situaron el embarcadero por bajo de La Alameda: los romanos tenían su muelle mas arriba, junto al puente, por hajo del edificio que sirvió de inquisición. Fuera de la cerca de esta pingüe finca déla mitra de Córdoba, hay también huertas y dilatados plantíos de olivares y álamos blancos.
AGUILAREJO
sen. jurisd. con derecho de villazgo, pa ra repoblar, en la gran llanura entre Córdoba y Almodóvar del r. cerca del Guadalquivir al S. de Córdoba la Vieja y de la jurisd. del desp. de Sta. María de las Cuevas de Guarroinan. En esle terr. se encuentran grandiosos vestigios de población romana y árabe. Hov es un cortijo pajizo, como la mayor parte de los villazgos ó jurisd. que le circundan, recuerdo de la muchedumbre de población que matizaban tan hermosa vega. El gran palacio, ó mas bien palacios de Zahara estaban allí próximos, ala falda de la sierra donde aun se ven sus vestigios.
AGUILAR DE LA FRONTERA
(1) v. con ayuntamiento, de la provincia adra, de rent. v diócesis de Córdoba (7 leg.), cabecera de partidojudicial correspondiente a la audiencia terr. de Sevilla (21), ciudad g. üe Audacucia, con comandancia de arma.
SITUACION Y CLIMA. Se halla situado sobre cuatro pequeñas colinas de fácil acceso, llamadas del Castillo, Cerrillo, la Silera v D. Fernando, á los 37″ 33′ 3″ Sal- N., y i» 1′ lona. O».: las cumbres del primero y último no están habitadas, pero desde todas ellas se descubre un dilatado horizonte, muchos pueblos, y mil objetos naturales que recrean la vista: su clima es délo mas benigno que seconoce; bañada casi esclusivamente por ios aires del S. y O-, que en invierno llevan las aguas que fertilizan la campiña , y eí fresco en los días calorosos del estío, goza de un temperamento medio, y rara vez nieva: es de las población mas sanas de la provincia; no se conocen en ella enfermedades endémicas, y el simple catarro, eL tabardillo y las tercianas que á veces aquejan á sus hab. se presentan generalmente sin aquel carácter de malignidad, que causa en otros puntos grandes estragos: en los lugares ó partido de los Moriles,se padecen con alguna frecuencia tercianas, por la proximidad de la laguna del Rincón.
INTERIOR DE LA POBLACIÓN Y sus AFUERAS. Está dividida en dos barrios; uno alto llamado La Villa por haber contenido en lo ant. las casas principales de la pobi., y otro bajo: consta de 1,508 CASAS, algunas de tres pisos, casi todas de uno solo habitable, y el segundo destinado á granero, y en todas se observa el mas esquisito arreglo, limpieza y blancura estertor é interior: sobresalen ‘algunas por su buena arquitectura moderna, entre ellas la capitular, la cárcel, la pescadería y carnicería que se estrenaron el dia 22 de junio de 1813, cuyos edificios enlazados entre sí, forman la mitad de una manzana: tiene tres plazas públicas: la de la Coronada , la Vieja con la ant. casa de’ayuntamiento de eseelente construcción y muy capaz, el pósito con 1,455 fan. de trigo, y el lóbrego é insalubre subterráneo, destinado antes á la seguridad de los acusados, y la plaza nueva, construida en la colina de la Silera; esta plaza perfectamente ochavada y simétrica, pues todas ías casas de ue se compone son de tres pisos, con azoteas y capiteles, tiene en uno de sus lados la preciosa fachada de la nueva casa consistorial, sobre cuyo balcón se lee la inscripción siguiente:
AGDILARIE POPULUS
HUNCEREMUM
FORMOSUM IN FORUM
SITO SUMPTUI
LIBERALITER CONVERTIT
Se halla bien empedrada y limpia, y cada uno de los ochavos tiene 90 pies de long. A 60 pasos NE, se ve ana torre aislada, sólida, de ladrillo, de buen gusto, parecida á un ciprés en su mitad superior, de 45 á 50 Íñes de altura, formando tres cuerpos; encierra el relox de a v., con cuyo objeto se construyó en 1776. Los establecimientos de instrucción pública que existen son: dos escuelas de 1.a enseñanza, dirigida la una por un maestro y un pasante, el primero dotado con 4,380 reales pagados, 200 ducados de los fondos de propios, y lo demás de las rentas del hospital de caridad; y el segundo con 4 reales diarios délos mismos fondos; tiene 270discípulos, 100 de 1ª clase, 130 de 2ª y 40_de 3ª, que aprenden según ellas, rudimentos de geografía é historia, escritura, lectura, nociones de aritmética y doetrina cristiana; la otra escuela es particular, y el maest’ro no goza mas sueldo’que la etribución de los alumnos; una de niñas , gratuita, á cargo de las hermanas de la caridad, que enseñan las labores propias de su sexo , leer, escribir, contar y doctrina erisüana á lóodiscipulas: otra de latinidad, gratuita, bajo la dirección de un preceptor ecl. dotado con 9 reales diarios, 6 de las rentas del espresado hospital y 3 de propios: asisten a ella 8 alumnos de primera clase, 15 de segunda y 7 de tercera: otra particular de la misma enseñanza, sostenida por el estipendio.convencional de los discípulos que concurren, en número de 9 de la primera clase y 12 de segunda. La junta municipal de beneficencia tiene á» su cargo una casa de refugio sin renta alguna , para los pobres transeúntes, que á lobinas permanecen en ella tres días, y ei hospital mencionado, de la caridad, fundado por D.’Rodrigo de Varo y D. Pedro de Toro y Palma, cuyas rent. por un quinquenio, ascienden á 45,000 reales, y son procedentes de varia» obras pias, y de los censos que le agregó en 11 de mayo de 1813 D. José Noveli: en el año pasado de 1841, ingresaron en este hospital 310 dolientes, de los cuales curaron 265 y murieron 45, siendo 2 reales e! costo de cada estancia: ademas de las 8 hermanas de la caridad, que asisten los enfermos con el esmero que les es proverbial, tiene un director, que sirve gratis su destino, un médico con 1,100 reales anuales, un cirujano con igual cantidad, un enfermero con la misma, un boticario con 600 reales, y un mayordomo ó administrador que á pesar de que por la fundación se les señalan 200 ducados de renta, sirve sin retribución alguna su cargo. Solo-hay una parr. al estremo N., bajo la advocación de Ntra. Sra. del Soterraño, y una ayuda creada nuevamente en la ígl. del ex-conv. de carmelitas: ambas están servidas por 5 curas párrocos, que son 1 rector, í vicario v 3 numerarios, y ademas un sacristán mayor, 2 menores, 1 sochantre, 6 acólitos y 1 organista; ¡a capilla de música consta de 6 individuos, cuyas plazas, como todas las o r a s , las proveia antes, previa la aprobación del diocesano, el duque de Medinaceíi, como dueño que era de los diezmos. La iglesia parr. fué en su origen una capilla donominada de Sla. María de la Mota, euclavada en el sitio que ocupaba la ant. v., comprendido por el recinto esterior de la fort. en parage profundo respecto de ella: se componía de una sola nave con una puerta al E. y un postigo al N., ángulos otros tantos torreones aspilierados, que fe daban ei aspecto de una fort., habiéndose construido él campanario en uno de ellos rebajado; para levantarla hubo necesidad de escarpar una cantera de tanta elevación, que casi compite con la techumbre. Asi se conservó este templo desde la conquista hasta el año 1530, en que se amplió á espensas de Doña Catalina Fernandez de Córdoba, marquesa de Priego, mujer del conde de Feria D. Lorenzo Suarez de Figueroa, dilatando la nave principal, colocando á su estremó el coro alto, erigiendo otras dos colaterales y formando el presbiterio: el altar mayor primitivo se componía de unos lienzos pintados; pero en 1730 se construyó y doró el que hoy existe: á los lados de la capilla mayor se fabricaron otras dos, que por su arquitectura, estatuas, frisos, dorado, bóveda y pavimento, son dignos de atención: la de la der, en la cual se halla el sagrario se labró en 1639 á espensas déla cofradía delSsmo. Sacramento; las puertas estertores del tabernáculo sou de concha y las interiores de ágata, conteniendo las demás piezas que lo adornan, preciosidades admirables.- la de la izquierda dedicada á la Inmaculada Concepción deNtra. Sra., se edificó á espensas de su especial devoto el presbítero D. Diego Rodríguez de Yelasco, en 1667: ademas hay otras seis capillas construidas á espensas de particulares por los años 1530,1557, 1578 y 1678: a sillería del coro bajo es de nogal y está perfectamente trabajada al gusto moderno en el altar de Sta. Ana se veneran Sos huesos y cabecera del mártir San Gregorio, que se ponen de manifiesto el dia de su conmemoración, asi como en los roas solemnes una muela del Apóstol San Pedro y otras reliquias de no menor estimación que encierra el relicario grande: toda la iglesia, adornada en los dias de gran festividad con colgaduras de damasco, tiene 1Í20 pies de long. y oí delat., y dos puertas al oriente, una de un arco sencillo, y la otra de primorosa arquitectura con graciosos grotescos: contiguas á la sacristia hay varias salas que sirven de archivos, oficinas y habitación del vicario y sacristán, y frente al postigo el cementerio, muy capaz y ventilado: ios libros parroquiales principiaron: el de bautis»- mos el 24 de junio de 1534; el de matrimonios en 19 de noviembre de 1565, y el de difuntos en 9 de enero de 1744. Próximo á la iglesia se ve un ant y desmantelado cast. árabe, todo de sillería muy bien labrado y de fábrica suntuosa, cuya descripción, hecha con sumo acierto por nuestro apreciable amigo el doctor-D. Manuel de la Corte y Ruano, es como sigue: «Sobre un cuadrilátero estribo de sillería, antiguo cimiento de la fortaleza de Ipagro, arranca el lienzo de muro y frente meridional del castillo, de 240 píes de long., el cual se halla sostenido por dos anchos cubos circulares y una torre cuadrada que deíiende toda la parte oriental, y principalmente la puerta situada cerca dei ángulo que le enlaza con la fachada del mediodía. Admirable por su sólida construcción sobre un tajado peñasco, ofrecen sus muros por algunos sitios masas enormes, de cerca de cuatro varas de espesor: y como sí todavía no bastase tan bien meditada defensa á resguardar a entrada de cualquier asalto imprevisto, adelántase al lado izquierda y á respetable dist. dei muro interior, UE baluarte, circular también, coronado de almenas, penetrado con aspilleras, y defendido de un foso, el cual servia de barbacana á la fort, dominando las obras estertores el circuito ant., y parte de la población derramada en la próxima vertiente de la colína. Esta torre tuvo su entrada única por el muro meridional, y se halla á su vez dominada por el torreón circular de «la izquierda, entre el cual y la puerta hay practicadas garitas salientes, sostenidas_ en vistosos remales, sobresahendo entre sus labores, águilas rapantes, símbolo del Estado de aquel hombre. Los demás lados esteriores de él guardan la misma proporción, alternando los torreones cubos de los ángulos con las garitas intermedias, siendo tal lá prolijidad del arquitecto de esta obra, que para que cada una de sus partes correspondiese al todo, exornó los cubos con festones, cadenas, hojas y guirnaldas en relieve del mas acabado gusto. tiempo , y el vandalismo de la ignorancia, se deja bien conocer.- después de pasado el ámbito ó soportal abovedado, dentro del cual giraban las puertas, nótase el lugar, que debió ocupar la escalera, y hacíala mitad del muro los machones y arcos de sillería que sostenían el pavimento del salón del homenage, situado hacia la parte de oriente en la misma torre cuadrada de que va hecha mención. Tiene este de largo cerca de 75 pies por 30 de anchura, y aun se notan en sus frentes los estribos de la granpe ojiva que le cerraba, y los junquillos ó aristas, que cruzaban en opuestas direcciones hacia la clave principal. Tres ventanas casi borradas boy, hubieron de dar luz á-tan grandiosa estancia, la una sobre la puerta , la otra sobre el patio grande del castillo, y la tercera en la misma torre oriental. Hacia el lado del S. corre una galería, destinada sin duda en su parte baja á los departamentos donde se alojaba la guarnición, y en el segundo piso, á los de los dueños y su servidumbre. Entre la galería y el gran salón se. encuentra el patio, de roporcionadas y bastas dimensiones, 110 de largo y cerca de 85 de ancho, el cual enlazaba las habitaciones meridionales con Jas setentrionales dei cast. por pasadizos, destruidos hoy totalmente. Ocupan su centro dos algines, largos como de 24 pies por 15 de anchura, en el mas deplorable estado, obstruidos de escombros y quebrantadas ó hundidas sus bóvedas de ladrillo por los enormes sillares derrumbados de la fort., sillares que, mas bien que el trascurso de los siglos, ha desprendido una orden bárbara y antinacional, una medida que, so pretesío de mejorar el piso de las aceras de la v., dio en tierra con un monumento ilustre de las arles, testigo de nuestras glorias, teatro de sucesos im portantes y cuna de varones eminentes. Cuando el presbítero D. Fernando López de Cárdenas escribía sus apuntes de la historia de Aguilar, á fines del siglo pasado, el, castillo de Aguilar, se encontraba habitable, casi intactos, sus muros, útiles sus torres, y digno de ser visitado. Hoy, gracias á una reprensible despreocupación, mas funesta que todas las preocupaciones de la ant. aristocracia española, es solo un estéril montón de ruinas, blanco de la ingratitud, y olvido de la generación presente. Antes de la enclaustración hubo un conv. de carmelitas descalzos, cuyo edificio quedó concluido y tomaron posesión de él los religiosos en 1580, siendo ob.de la dióe. D.Francisco Pacheco: laiglesia tiene el destino ya referido, y en la capilla de San Andrés está sepultado, a el lado del Evangelio, el beato P. Fr. Agustín de los Reyes, cuyo cuerpo, que se conserva incorrupto desde 1596, se ilevó á esta v. desde la Solana, en Estremadura: fué no de tos fundadores del conv. y muy querido de Sta. Teresa: la parte habitable de él se destinó á cuartel de la M. N. y á la escuela pública del.» educación. Existen dos conv. de religiosas;- el de carmelitas descalzas, fundado en 1671 por D. Rodrigo de Varo, tiene buenos cuadros, donados por el ob. de Oviedo D. José Fernandez de Tors, natural de esta v. entre ellos, uno en la capilla de la huerta que representa ¡a oración del Huerto, pintado, según icen , por Castillo : el de Ntra. Sra. de la Coronada, del orden de Sta. Clara, fué fundado en la ermita de aquel título por Ja marquesa de Priego doña Teresa Enriquez en 1566, y en su iglesia que es de una hermosa nave, se ven varios buenos cuadros de la vida de Sta. Clara, la adoración de los pastores en Belén, y otros, y un enterramiento con la inscripción siguiente.- «Aquí están sepultados los iJustnsimos señores D. Alonso Fernandez de Córdoba y Figueroa, mayordomo del Rey N. S. D. Felipe III, y Doña Ana Antonia de Veiasco su mujer, marqués de Celada, y el Excmo. Sr. D. Alonso Fernandez de Córdoba y Figueroa su hijo, marqués de Celada y Villanueva del Fresno, comendador de Bol años, de la orden deCalatrava, de la camarade! rey D. Felipe IV, N. Sr, general de lacaballeria de Alemania, gobernador de los ejércitos, embajadora! César Ferdinando, y el Señor de Hungría, que glorioso en Fiandes por sus hazañas, y en Alemania contra los ejércitos de Suecia y en el socorro de los electores, pasó la cuarta vez á Italia donde el poder de Francia, Saboya y Parma estaban sobre Valencia del Pó, ciudad sin defensa por arte y naturaleza,.é intrépido rompiendo estas armas, se en tro’en ella defendiéndola con su valor y militar prudencia: deshizo la mayor parte de los ejércitos enemigos, siendo el primero en todas las facciones con admiración y aclamación de Italia, y de estas coronas, que le deben la seguridad de Lombardia. En esta ocasión le faltó la vida quebrantado el cuerpo del trabajo inmenso de la guerra. Gloria y honor de España y de Andalucía su patria, aplauso de Europa; como Uanto universal del mundo y dolor grande de su gran monarca D. FelipelV, la infausta nueva dé su temprana muerte, sí bien glorioso por todos los siglos. Murió á 28 de octubre ño de 1635, el mismo día que se levantó el sitio de Valencia, á los 28 años de su edad, no habiendo en los 14 dejado la espada de la mano en defensa de la fe y servicio de su rey, á imitación desús esclarecidos progenitores y del invictísimo D. Alonso de Aguilar, su cuarto. abuelo. Habia hecho cuatro embajadas, á Roma, á Venecia, Lorena y á Milán. Sepultóse con insigne triunfo en la iglesia mayor de Valencia del Pó, de donde se trasladó su cuerpo á este religiosísimo convento, á donde fueron patronos, el amor y cuidado de su fidelísimo secretario y testamentario D. Gerónimo de Lunal Asistió áeste acto el Excmo. Sr. don Alonso Fernandez de Córdoba y Figueroa, marqués de Priego, duque de Feria, su primo y.sucesor, con toda la randeza de su casa y ciudad de Montilla y Aguilar, con el clero y religiones de ella en este año de 1637.» Hay ademas euatro ermitas dentro de la población y en los alrededores cinco y multitud de fuentes, entre ellas la nueva, camino de Puente-Genil, con un pilar grande y diez caños: su agua, aunque gruesa es muy dulce y sirve para un lavadero inmediato y para abastecer un molino harinero.
TÉRMINO. La v. de Aguilar, ladeMonturque, Puente Genil, Montalvan y la ciudad de Montilla, forman los cinco pueblos comuneros del ant. estado de Priego, por cuya razón no tenían término propio marcado, y para etpago de contr. se servian del alcabalatorio con mil vicios y raras anomalías: estos continúan hoy desgraciadamente, porque el término sigue pro-indiviso entre dichos pueblos, siendo un semillero dediscordias y de repetidas reclamaciones de unos ayuntamiento á otro?, y de ellos á las autoridades superiores: por esto no es posible fijar, ni aun con probabilidad de acierto, la parte que á cada una corresponde, ni sus respectivas líneas divisorias, y solo puede decirse, que Aguilar confina por el N. con Montilla, E. con Cabra, S. con Puente-Genil, y O. con Santaella.
CALIDAD Y CIRCUNSTANCIAS DEL TERRENO. Las tierras del término son feracísimas; en ellas crecen con lozanía los frutales mas esquisitos, los robles, ncinas, queijes, acebuches, y otros muchos árboles que proporcionan combustible y maderas de construcción á loshab., y perfuman la atmósfera el aulaga, el tomillo, el romero y otras mil plantas olorosas, cuyo jago depositan en sus panales las abejas: mas de 40 huertas. sít. algunas junto á la laguna de Zoñar, suministran gustosas legumbres y hortalizas; son muy estimados los vinos blanCos,» de suyo generosos, finos y de mucho nervio, que produce el pago espacioso de viñas, dividido en dos partidos, llamados Móviles altos y bajos, situado á 1 leg. al SE. de la pobl: tienen 65 lagares que’ hacen al año aproximadamente 50.000 a. devino, conocido con el nombre de Montilla.
(1) Algunas de lns noticias cpic esle! articulo contiene, están tomadas de la Corografía de la provincia de Córdoba, que publica el distinguido Hiéralo, licenciado D. Luis Maria Ramírez y las Canas Deza, cuya erudición ya he tenido ocasión de notar en otro lugar. A pesar de esto, nos hacemos el deber de recomendar aquí el apreciable trabajo que está dando á luz este escritor, tan ventajosamente conocido del público por otros que antes ha publicado, pagando este justo tributo á sus talentos.
AEGUA
ciudad mencionada por Estrabon entre aquellas, de las cercanías de Córdoba , donde hicieron la guerra , con éxito fatal, los hijos de Pompeyo. Cortés cree haberse introducido en este nombre un error de copia, y corrige Altegua; pero este distinguido literato sin duda no observó , que tampoco olvida Estrabon esta otra ciudad entre las mismas indicadas; pues, aunque verdaderamente aparece en él escrito con error su nombre , en vez de ser este Aegua es Apetua . Llevado del mismo error supone también, que es la Hegua de Plinio, que el P. Arduino corrige Aittegua , de cuyo nómbre se ha formado por aféresis. aspirada la c con la h, en que han sido cambiadas las dos tt ó la pi griega. La Aegua de Estrabon es la misma, que la Egabro, que Plinio menciona, después de la Hegua ó Attegua Arialdunum, y Aglamínor, siendo aquel nombre una alteración de las muchas, que ha sufrido Aegabro. (Y.)
AEGABRO
ciudad de la Bélica mencionada por Plinio. En algunas ediciones se lee Baebro. Sin duda es la que en Estrabon se escribió por aféresis Aegua (v.). En los monumentos ecl. aparece Egabro v Agabro. Tal vez sea la etimología de estos nombres el griego Aigagross como han creido algunos, reduciendo esta célebre ciudad á ia v. de Cabra, por la identidad de los nombres. Esta v. ademas conserva restos de su antigüedad túrdula, y entre ellos, varias lápidas geográficas, en las que á pesar de lo desgastadas que aparecen, todavía se lee el patronímico Acgabrense acreditando su correspondencia (V.).
ADAMUZ
v. con ayunt, de la provincia, adm. de rentas v diócesis de Córdoba (5 leg.), partido judicial de Montoro (2), audiencia terr. de Sevilla (28) y o. g. de Andalucía, Sit. en la falda de Sierra-Morena , á la der. y 1/2 leg. del Guadalquivir, en terreno quebrado, aunque ameno y agradable: la combaten principalmente los vientos del SO., y las enfermedades mas comunes son calenturas intermitentes: tiene 309 Casas de sólida construcción , mal distribuidas, 14 calles, casas consistoriales, cárcel, 4 posadas, pósito con una torre para el reloj construida en 1566, dos escuelas de niños, á las que concurren 150, dotadas ambas con 300 ducados y una de ninas con 100, á la que asisten 50: la iglesia parr., colocada á 300 pasos al S. de la población , indicio de que esta se ha disminuido, ó que lia cambiado de sitio dedicada al apóstol S. Andrés, y reedificada en 1549, de orden del ob. de Córdoba, D Leopoldo de Austria, es toda de piedra de tres naves y esta servida por dos curas, uno con el carácter de rector: en ella hay fundadas tresobras-pias con la asignación de 550 reales cada una para dote de las doncellas huérfanas de tres familias, y á 20 pasos de dist. se halla el comeiilerio: dentro de la población existen dos ermitas, una en la calle real, dedicada á S. 1’ioV. , con algunos cuadros, y la otra á Ntra. Sra. tic la Soledad: la de S. Sebastian so halla en los Aki’lhas á unos 500 pasos al E., y esparcidos por ol campo seis oratorios en otras tantas heredades. Se surte de agua dé las fuentes que tiene á sus inmediaciones, especialmente de la llamada la Cabrera, y también las hay minerales. Es digno de notarse en esta v. un nacimiento de figuras del tamaño natural, trabajado ron el mavor primor por D. Rafael Cazalla, escultor de mérito, de pura afición. El Term. confina al N. con el de Villanueva de Córdoba (7 leg), al E. con el de Montoro, al S. con el de Villafranea (1) y al O. con el de Obejo (5), estendiéndose do N. á S. 5 leg. y de E. á O. 3 1/2: el Terreno está poblado de olivos, viñas y monte inculto con abundantes pastos , buenas huertas y muchas moreras en las posesiones, si bien la tierra de labor es escasa: hay seis den. con encinares denominadas la Vieja, del rano, Navajuncosa, Dehesilla del P. Andrés, las Cumbres y el Gallarín, las dos primeras de propios, y las otras cuatro de particulares,.quienes han roturado y plantado de olivos grandes porciones de monte inculto, en virtud de autorización de Felipe II otorgada por los años 1564: hacia el E. corren los arroyos dé la Parrilla, Pero-Gil y Pajarejo , que divide el term. de Adamuz del de Montoro, desaguando lodos en el Guadalquivir; al O. el Molinillo ó Pineda, Tamujosillo y Tamujoso que se unen 1/2 leg. antes de entrar en dicho r.; y hacia el NO. á 2 1/2 leg. de la v. el llamado Varas en el que se halla una profundidad inmensurable conocida con el nombre del Sambuconde S. Torcaz. A 1 leg. al E. existe el santuario dedicado á Ntra. Sra. del Sol, cuya imagen se dice que fué encontrada en aquel parage ; tiene cofradía fundada en 1630 y celebra un jubileo el dia penúltimo de abril y fiesta el 8 de setiembre: á 1 legua larga al SO. por bajo de la altura Ae Jesús se ve el estinguido conv. de .S. Francisco del Monte (del que fué guardián S. Francisco Solano) edificado en 1385 por Martin Fernandez de Andújar en una heredad suya , y trasladado en 1394 al sitio que ocupa, dist. una milla del ant. monast. de S. Zoilo Armilatense: estuvo este situado en un cerro muy áspero, por cuya falda corro el r. Guadalméllato, antes Armílata, llamado en Villanueva r. de Varas, que cria buena pesca en un remanso por bajo de la cueva llamada de S. Zoilo: el cast. arruinado de Carabana , que parece fué atalaya de los moros, se ve también en lo mas elevado de un cerro , á cuvo pie pasa el mencionado arroyo Pineda , á 14 leg. al NO. de la v.: entro esta y la de Pero-Abad, á 12 log. de ambas , está situado la barca de Adamuz , que pasa de balde á los veciudad de uno y otro pueblo; á 1 leg. so halla la venta de Agua-dulce y á 2 la de Navasegunda ó Navajunda, en el ant. camino de Madrid llamado de la Plata, que ahora solo usa la arriería: el peñn denominado Pena-mocoz y las lomas Quilva y del Membrillar son notables por su elevada altura: recibe la correspondencia de la estafeta del Carpió, los lunes, jueves y silbados y la despacha los domingos, miércoles y viernes: Prod.: la mas considerable es el aceite que constituye el principal art. del Comercio de la población, esportándolo en grandes cantidades á Castilla y otros puntos: también se hace cosecha de granos, vino, hortaliza, frutas, seda y miel y abunda la caza mayor y menor: el ganado cabrio, vacuno, lanar y de cerda, es escaso: hay canteras de piedra molinaza y vestigios de minas: Tobl. 660 vec: 2640 hab, dedicados á la agricultura y algunos á tejer lienzo y fabricar jabón blando; la mayor parte de este se esporta para otros pueblos: en el Guadalquivir hay una aceña, cuatro molinos harineros en los arroyos Tamujosoy Pineda, y hasta 36 molinos y prensas de aceite. Contr. 157,269 reales 32 mreales— El señor Ramírez Casas-Deza en su preciosa Corografia liistórico-estadistica de la provincia y ob. de Córdoba, dice, refiriéndose á Pablo Céspedes, que el nombre de estav. viene de la palabra hebrea adamolz, la cual se interpreta tierra colnrada, y conviene osadamente á su suelo. El idioma que los fenicios trageron á España, era un dialecto del hebreo, y por solo este indicio remonta aquel distinguido joven la antigüedad de Adamuz hasta una época tan lejana, suponiendo que los fenicios la fundaron ó habitaron. Pero como este nombre no aparece mencionado por historiador ni geógrafo alguno de la antigüedad, ni consta hasta después de ganado el pais á los árabes, hallándose ademas esta v. bastante lejos de los término que se atribuyen á los Bastidos pcenos, cuyas poblaciones eran realmente las fenicias, siento no poder eslar de acuerdo en cuanto al origen de este pueblo con mi «preciable amigo el señor Ramírez Casas-Doza, en quien por otra parte reconozco talentos nada vulgares. Lo mismo digo respecto á ser esta v. la Vogia de Ptolomeo, por razones que presentaré en su art., conforme al método que tengo adoptado. Sin embargo las antigüedades descubiertas en la misma «aunque no pruedan corresponder á ella la mencionada Vogia , ni indican el pueblo de que son vestigios, son testimonio de que su existencia es mas remota que su historia. Desde el año de 1260 perteneció Adamuz á la jurisd. de Córdoba, cuyo concejo nombraba los alcaldes y oficiales, percibiendo los derechos que le pertenecían y nombrando alcaide de la fortaleza que ocupaba el centro de la población y hoy se halla arruinada como a unos 26 pasos de la misma. No permaneció siempre pacífica poseedora de sus derechos la ciudad de Córdoba: en mas de una ocasión, alguno de los Ututos y ricos homes de Castilla pretendieron usurparla el señorío de Adamuz; prueba de ello es la comisión conferida el año de 1469 por el rey D. Enrique IV de Castilla al maestre de Santiago y al obispo de Sigüenza, para que procuraran que el conde de Cabra Martin Alonso de Montcmayor y Fernán Pérez, su hermano, de una parte, y de la otra la ciudad «de Córdoba, celebrasen una concordia para que devolviesen, como en efecto devolvieron, á esta ciudad varias fortalezas que la tenían usurpadas, siendo una de ellas la de Adamuz, que según lo pactado se había de demoler ¡ por lo que acaso en este tiempo se derribaría su castillo. Noventa y siete años después, el de 1566, el rey D. Felipe II la vendió á D. Luis Méndez de Haro y ‘Sotomayor, comendador mayor de Alcañiz, compensando á la ciudad de Córdoba con un juro perpetuo de 16,000 maravedises sobre sus alcabalas, cantidad igual á la que redituaba el almogarifazgo de Adamuz, que perdió en virtud de la espresada enagenacion. Desde aquella época permanece esta v. vinculada en la casa y estado de los marqueses del Carpió, no por derecho de estos, sino porque el Haro Sotomayor tenia por muger á doña Beatriz de Haro que era la poseedora del marquesado.
ACABATALBAZAR ó ACANATALHACAR
nombres formados de Acbat-Albacar, como llamaban los árabes al pueblo, en cuyas cercanías se dio la segunda batalla decisiva, entre los ambiciosos Sulciman y Almahadi, la cual determinó en sentido contrario á la primera, la posesión del trono de Córdoba , usurpado por Almahadi al desgraciado Isen. Componíase el ejercito de Sulciman solamente de los berberiscos , que Almanzor había traido , como ausiliarcs, en su última guerra contra cristianos, y se habían quedado en Córdoba al servírio de Abdelmclich , su hermano, los cuales eran fieles á la parcialidad de Suleiman. Almahadi contaba mayor ejército: muchos musulmanes que había levantado él en la provincia de Toledo, y su primer ministro Alhamer en Aragón, Valencia y Murcia, y nueve mil catalanes, conducidos por los condes de Barcelona y de Urgel, D. Ramón y su hermano. Ermengando, cuya alianza habia ganado el moro con grandes promesas. Acompañaban á estos condes muchos señores principales de Cataluña, y los oh. Aceto de Barcelona, Arnulpha de Viqne, y Otón de (Girona. Masdeu, Moret y Perrera», dicen, que se dio la batalla en 1.° de setiembre del año 1010: Sabau, en sus notas al Mariana, calcula que debió ser en 21 de junio: nosotros no vemos tanta fuerza como el Sr. Sabau en el argumento que le persuade esta opinión. Suleiman fué deshecho completamente y huyó á A zafra, dejando á A Imnhadi el reino, que poco antes le arrebatara por el éxito de otra batalla, debido al esfuerzo de su ausiliar el conde de Castilla D. Sancho. Mariana, confundiendo ambas batallas, trae equivocadamente á la de Acbat-Albacar esta alianza del castellano con Suleiman ó Zutema, que causó sin duda su elevación al trono de Córdoba, en la de Can I os o Cantiche. Acbat-Albacar ó Acabatalbazar, como le llaman algunos de nuestros historiadores, estaba situado á corta dist. de Córdoba, en el camino de Toledo. Después se llamó Albacar. Hoy es el castillo de llacar sobre el r. Guadiato, como á unas i leg. O. de Córdoba, término de Trasíerra.
ABRILES
ant. ald., hoy desp. en la provincia de Córdoba, parí. ¡mi. y lerm. de Fuente-ovejuna: constituía en el siglo XVI una reunión de lagares y casas de que solo se conservan dos, habiendo sustituido el arbolado de encina al famoso pago de viñedo, cuyo fruto, llamado de los Guadiatos, era recomendado en todos los mercados de Europa.
