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MADRID

v. con ayuntamiento, cap. de la monarquía españoladéla provincia civil, intendencia, vicaría ecl. y partido judicial de su nombre con G juzgados de primera instancia; residencia hahit nal de la corte; del gobierno c e n t r a l ; de los cuerpos c o legisladores , de los embajadores, enviados estraordinarios Y ministros representantes de los otros soberanos y e s t a dos; de los tribunales y oficinas superiores en todos’ios r a mos de la a d m . ; de la audiencia t e r r . y ciudad g. de Castilla la Nueva, Y dependiente en lo eclesiástico de la diócesis de Toledo (13 leguas.)

Situación. Se halla situado en la márg. izquierda del r . Manzanares sobre una porción de colinas de arena desiguales y de poca elevación , en el centro de una estensa llanura, l i mitada al NO. por las montañas de Somosierra y Guadarrama y sin otro confín aparente por los demás puntos que el horizonte sensible. El centro de la plaza mayor de Madrid s e encuentra á 2,450 pies de altura (*) sobre el nivel del mar a los 40» , 2 4 ‘ , 57″ de l a t i t ud Norte , y á los 0 » , 1’ , 12″ , 7 aJ O- del meridiano que pasa por el Observatorio meteorológico situado en lo alto del R e t i r o , y que fue antiguamente construido para las observaciones astronómicas. Este m e r i diano es el que hemos adoptado en todo el curso de nuestra obra; y sus longitudes, respecto de otros usados frecuentemente tanto en España como en el e s t r a n g e r o , son las s i guientes 2°, 3 6 ‘ , 33″ E. del Observatorio ant. de Cádiz; 2°, 3 1 ‘ , 12″, 5 E. del de San Fernando en la Isla de León; 4o, 3 2 ‘ , 59″ E. del Ferrol; 12°, 5 8 ‘ , 58″ E. del Pico de Tenerife; 14°, 30’ , 54″ E. de la punta de la Dehesa en la isla de Hierro; 5», 2 7 ‘ , 43″ E. del Observatorio de Lisboa 6°, 1 ‘ 2″ O. del de Paris y 3» , 40’ , 38″ E. del de Greenwich. Su lat. N. es de 40°, 2 4 ‘ , 35″, 8. Su posición es la mas adecuada para la adm. y gobierno del r e i no ocupa casi el centro de e s t e , á igual dist. con c o r t a diferencia de las provincia mas apartadas está á 84 leg. de la frontera de Francia por el N. y á 140 por el N E . ; á 66 leg. O. de la frontera de Portugal por Badajoz, y á 120 l e g . S. del estrecho de Gibraltar.

Las distancias á todas las cap. de provincia en la Península ó islas adyacentes y de estas entre s í , como tambien la d e signación de la r u t a que hemos seguido para cada cual d e s de Madrid , constan del siguiente cuadro. (Ver en el original)

C l i m a . La falta de arbolado en sus contornos, de que tanto abundó en otros tiempos, en términos de abrigarse en sus bosques mucha caza mayor, hizo esperimentar una n o table variación en esta p a r t e á los templados vientos que en todas estaciones soplaban, han sucedido los frios y p e netrantes del N . , que reinan con mas frecuencia durante el invierno; los del O. y S. enla primavera, que por lo regular son precursores de lluvias (especialmente el último) y de una notable destemplanza en la atmósfera en el verano sopla á las veces el viento S . , aunque lo mas frecuente en la espresada estación es la absoluta quietud de los vientos, ejerciendo el sol abrasador toda la fuerza de que pudiera ser capaz en una región meridional; solo al principiar el dia y á la caida de la tarde es cuando se disfruta en esta estación de alguna benignidad atmosférica.

Las primaveras son pues, destempladas y lluviosas por lo general los inviernos crudos, mayormente cuando reina el viento N . , que atravesando la cadena de los montes carpetanos, casi siempre coronados de nieve, llega á la corte después de haber recorrido 7 leg. sin encontrar ningún impedimento que pueda dulcificar la frialdad que durante su marcha adquiere el otoño es de todas las estaciones del ano la mas apacible y templada, si bien principian ya á restrecar los vientos á la caída de la t a r d e . El siguiente estado, formado por el laborioso y entendido profesor de astronomía D. José Martínez Palomares, encargado del Observatorio meteorológico de esta v., presenta en resumen las observ – ciones de esta especie hechas en todo el año 1846 , com también el término medie de las verificadas en los 8 anos del 39 al 46 ambos inclusive.

H i g i e n e . Pocas son las enfermedades epidémicas que han conseguido desarrollarse en esta capital; circunstancia que sin duda se debe á la ventilación de que disfruta, atendida su situación topográfica, y al celo de sus autoridades municipales, que de algunos años á esta parte han empezado á tomar varias medidas de salubridad pública. Son pues las principales enfermedades que en ella se padecen, ó estacionales, dependientes de los cambios que las estaciones determinan en el organismo animal, ó esporádicas, llamadas tambien accidentales, que dependen de circunstancias puramente individuales, como son el sexo, la edad, la constitución física, la intemperancia, las privaciones, laalimentacion escasa ó mal condicionada e t c . , e t c . ; enfermedades que se padecen en todas partes con mas ó menos escepciones , así agudas como crónicas. Las endémicas son poquísimas, pues aunque se observan algunas que reinan de un modo continuo ó por intervalos, la mayor parte cs debida á las condiciones de insalubridad en que están envueltos sus moradores en este caso, pretenden algunos poner á la enfermedad llamada cólico convulsivo dc Madrid, al propio tiempo que otros no la consideran con tales visos cíe endemicidad á esta sigue la pulmonía que acaso con mas razón que á aquella pudiera llamársela endémica por la frecuencia y m u cha agudeza con que se desarrolla, ocasionando un crecido número de víctimas á la entrada del invierno y durante la larga estación del frió; las fiebres catarrales, catarros, reumas musculares y articulares, artritis y espasmos, son debidas ya á las vicisitudes atmosféricas, ya á la repentina transición del calor al frió, ya á las humedades, ya á las faltas de higiene, así pública como privada las fiebres wflamatorias, hemorragias y anginas son consecuencia de la elevada, situación de [ a v . , de la inconstancia de la a t mósfera y de la impetuosidad de sus vientos , á que pueden añadirse «el uso frecuente de escitantes, y las esaltaciones de animo. Las variadas afecciones nerviosas dependen de las necesidades que crean el lujo y costumbres de las poblaciones grandes, y de las pasiones de ánimo que de t a n t o s y t an aferentes modos destruyen el equilibrio vital. Las fiebres gástricas y biliosas, así continuas como intermitentes, durante los fuertes calores del verano , son debidas por lo r egular á las condiciones de insalubridad de las calles y c a sas donde de continuo se desprenden gases mefíticos», y á °ba porción de causas ya estacionales, ya individuales , no tardando á las veces en» nacerse tifoideas, nerviosas y p ú tridas , y recorriendo largos espacios por donde llevan con trecuencia el luto y la desolación. Las hemorragias y flujos Pasivos, como diarreas , disenterias , leucorreas , catarr o s pituitosos, bloncorreas. etciudad, son también enfermedadesque se padecen con alguna frecuencia, como causas d e bilitantes de muchas de las ya enunciadas. De lo dicho puede deducirse que son pocos los q u e en esta capital llegan á na edad abanzada, envejeciéndose con notable prontitud °s niños sucumben en crecido número y con facilidad, por infl C-r r e s ‘ s t i r 1° endeble de sus órganos la multitud de luencias nocivas de que ya hemos hecho mención. Al ver cumulo de enfermedades espuestas, parece natural deduque Madrid es un pueblo mal sano, y que no debe vivirsa] 6)}-0 habiendo tantas y t a n graves contingencias para la rar ^e r ° s ‘ n ‘ n c u r r ‘ r en u n contrasentido puede asevetam 6 ‘ t ^ U e d e t o d ° s l ° s puntos de nuestra España, tan j u s – p™e m e celebrada de sana por Homero, Strabon, Pompévo, ban ° n i ° M e ^ a ^ o t r o s historiadores antiguos, que la d a – c j – U n a S r a n preferencia á todas las demás naciones por su risirn S e r e n o Y despejado, por respirarse en ella un aire puplanT V a n o ‘ P o r l a s a l u b r m a d ele sus aguas , por la t e m – arbust» ,e § i o n en que e s tá s i t . , por k abundancia de s u a m ( ° . s Y plantas aromáticas que embalsaman y purifican de tor!¡ Y/t e ‘ y P o r otras muchas causas que en sí encierra, duda A ? u n t o s de España , repetimos , es Madrid sin dar P ‘ U I ] 0 «e los pueblos, que con mas ventajas podia abuntára al* m e n l o s d e s a l u b r i d a d , si la polic ía sanitaria d i c – ‘áénira n t a n t o c o n inteligente constancia las medidas h i – eficae ^ U 6 e s P e r i e n c i a aconseja , y vigilar su puntual cumplimiento aconseja, y vigilara con celo y tórric1aü .?c l n t o d c M a d r i d . Prescindiendo de cuestiones hisde la población desde la mayor ant. que cabe demarcarlos. E n tonces se supone empezaba su cerca por el Alcázar situado en el mismo sitio que hoy ocupa el Palacio Real; seguia á la puerta de la Vega por detras de las casas del marqués de Pobar, que hacen esquina á la calle de Malpica, y detras tambien de las muy suntuosas que fueron del duque de U c e da, hoy los Consejos, haciendo división entre ellas y lo q ue solía llamarse Huerta de hamon (pie desemboca e n l a calle de Segovia frente á la casa de la Moneda este lienzo t e r m i naba en el arco de Sta. Maria, que estaba entre la dicha casa de los Consejos y la calle del F a c t o r ; continuaba después la muralla por donde se encuentra esta última calle; bajaba por otra que se llamaba de la P a r r a , y pasando por frente á San Gil cerraba con el Alcázar. Esta muralla era muy fuerte de cal, canto y argamasa, de 12 pies de espesor con grandes cubos, torres, barbacanas y fosos, siendo su mayor defensa la que ofrecían el Alcázar, la torre de Nariques situado

j u n t o á las aguas del pozacho cerca dc la puerta de la Vega, y á la parte del muro, contiguo á las casas del marqués de Pobar; y la llamada torre Gaona fuera de muros é inmediata á los Caños del Ver al, hoy plaza de Isabel IL. Como h e mos visto, solo habia dos puertas en este primer recinto la de la Vega, que miraba al O., era de entrada angosta y e s t a ba debajo de una fuerte torre caballero tenia dos estancias; en el hueco de la de adentro habia dos e s c a l e r a s , á cada lado la suya, por donde se subia á lo a l t o en la de afuera habia en el punto del arco un agugero donde tenian oculta una gran pesa de hierro que en tiempo de guerra dejaban caer con violencia para despedazar á los que se hallaban d e bajo en medio de las dos estancias aparecían las puertas guarnecidas con una recia oja de hierro y muy fuerte clavazón.

La segunda puerta ó arco de Sta. Maria miraba al E. era una t o r r e caballero tambien muy fuerte de pedernal bastante angosta.

Posteriormente ensanchóse la circunferencia de Madrid y partiendo su muralla desde la misma puerta de la Vega, venia á seguir la linea de demarcación con corta d i ferencia por los actuales puntos de la cuesta y callejón de San Lázaro, calle de Segovia, plazuela y costanilla de San Andrés, plazuela de la P a j a , y la de Puerta de Moros, Cava Baja, plazuela de Puerta Cerrada, calle de Cuchilleros y Cava de San Miguel; atravesaba la de las Platerías y siguiendo por la de los Milaneses á la de las Fuentes (*) pasaba por d e t r a s del juego de pelota á la p u e r t a de Balnadú , uniéndose con el antiguo cerco junto á la plazuela de Sto. Domingo.

De este modo recibió poco mas ó menos un aumento de 1200 pies por cl centro y p a r t e N., y 2,300 por el del S . , e n cerrándose en esta nueva periferia, ademas de lo mencionado, la cuesta de Ramón, calle de la Ventanilla , y la de la Villa, plazuela de la Cruz Verde, calle del Rollo, plazuela de San Javier, calle y plazuela del Cordón, calle y costanilla de San J u s t o , costanilla de San P e d r o , calle del Nuncio, pretil de San Esteban, calle del Almendro , del Sacramento y dc Madrid; plazuela de la Villa, calle del Codo, d é l a Almudena, plazuela y calle del conde de Miranda, y otras varias. En este recinto era la puerta principal la de Guadalajara, que estaba como á la embocadura de la calle de los Milaneses , la cual era sin duda dc las mas suntuosas que habia en Castilla. Se compuso primero de dos t o r r e s colaterales de pedernal con dos inespugnables caballeros á los lados; la entrada era pequeña y hacia t r e s vueltas, que se derribaron para ensanchar la puerta y mejorar el paso. Quedó destruida esta puerta por haberse incendiado en el año 1580 con motivo de las muchas luces que se pusieron en ella en una de las noches que celebraba funciones la villa por haber terminado el r ey D. Felipe II la conquista de Portugal.

La puerta llamada después de Moros, porque daba al camino de Toledo , estaba situado al S. cerca d é l a iglesia de San Andrés, donde en el dia hav una fuente que conserva aquel nombre, lo mismo que su plazuela era tambien estrecha y se entraba por vueltas. La Puerta Cerrada tenia igual fortaleza que las o t r a s ; estaba en la plazuela que hoy conserva su nombro v donde hay una fuente entre la Cava de San Miguel y la Cava Baja de San Francisco. Fue de entrada angosta, al principio derecha; hacia el medio formaba una vuelta en línea r e c t a , y al fin otra para entrar en el pueblo; de manera que ni los de adentro podian ver á los de afuera, ni viceversa. Se llamó antes de la Culebra por terminar su arco con un dragón y se conservó hasta el mes de junio de 1562 que se derribo para ensanchar el paso. Se la llamó Cerrada , porque como era tan estrecha y formaba las r e – bueltas que se han d i c h o , escondiéndose de noche allí los facinerosos, robaban á los que entraban y salian. Para r e mediar tan gran daño estuvo cerrada hasta que poblándose la p a r t e esterior volvió á abrirse para poner en comunicación el arrabal con la v. La puerta de Balnadú se hallaba al N. junto á la antigua casa del Tesoro cerca del palacio su entrada y fábrica era semejante á la de las otras puertas.

Estramuros se hallaban los arrabales de San Francisco, San Martin y San Ginés

(Continua en el original)

MADRID

provincia central de primera clase, una de las 5 en que se halla dividido el t e r r . de Castilla la Nueva, y la primera de la nación en el orden administrativo en lo judicial depende de la audiencia t e r r . que reside en la c a p .  en lo militar de la ciudad g. de Castilla la Nueva , formando tambien una de las comandancias generales del d i s t r . ; y en lo eclesiástico de la diócesis de Toledo , escepto el pueblo de Valdequemada, que pertenece á la de Avila, y los de Aran juez y el Pardo á la j u r i s d . exenta de la p a t r i a r c a l , como sitios real e s el Escorial de Abajo y San Lorenzo del Escorial, ó sean los dos Escoriales, que correspondían antes á la jurisd.

abacial del monasterio del mismo nombre, han vuelto á la diócesis de Toledo. Se compone la provincia de 13 partido judicial, de los cuales 6 se hallan en la capital con los nombres del Rio, Maravillas, Barquillo, Vistillas, Lavapies y P r a d o , y los 7 restantes en Alcalá de Henares, Chinchón, Colmenar Viej o , Getafe, Navalcarnero, San Martin de Valdeiglesias y Torrelaguna (*), que forman 197 avunt. en 225 población, de las que son 134 v . , 81 L. y 1 ciudad, cuyos nombres se especifican en los artículos de los respectivos partido judicial

Las dist. de las cap. de estos entre sí y á las provincia colindantes , se espresan en leg. en la siguiente escala (Ver en el original)

SITUACIÓN. Está situado la provincia en el centro de España, éntrelos 41» 7′ 46″ y 39» 53′ 48″ l a t . , O» 35′ 15″ y O» 50′ 22″ long. del meridiano de Madrid, teniendo por límite N . el Alto de Somosierra, y al S. el término de Aranjuez ; al E. el r. Tajo, y al O. las primeras vertientes del r. Tietar. Considerando para la diferencia de long. el meridiano de Cádiz, sus grados son en el límite E. 3.» 11′ 50″, y en el O. L.» 46′ 13″ CLIMA. Pocas provincia gozan en general de un cielo tan hermoso como la de Madrid, donde aparece siempre puro y sereno. Sin embargo, las cordilleras cuyosjmntos culminantes forman su h o r i z o n t e , casi todo el ano cubierto de nieves, y que se desparraman por la superficie, hacen muy variada su temperatura. Los aires son sutiles y penetrantes en todas las estaciones, y principalmente en el invierno; influyen poderosamente en el sistema nervioso, ocasionan é las veces supresiones repentinas de la transpiración, y esto les hace muy peligrosos para los pechos débiles y para los que tienen el sistema nervioso demasiado sensible.

No pierden su sutileza ni aun en el estío, cuyos calores son por lo común abrasadores, y momentos hay en que, pasando repentinamente del sol á la sombra, se sienten los calofríos precursores del catarro pulmonar ó de la pulmonía aguda. La causa de estos fenómenos es la elevación del terr.

sobre el nivel del m a r , y su situado entre las montañas que describen sus límites. La parte del SE. y S., que forman los partido de Alcalá y de Chinchón, se halla exenta de aquel inconveniente ; pero en cambio no es tan saludable su clima.

Los vientos que reinan con mayor frecuencia son el N. en el invierno, los del O. y-S. en la primavera los primeros son muy frios, los segundos calientes y húmedos. Las primaveras son en lo general templadas, algunas cálidas y con frecuencia lluviosas; los estíos abrasadores; los calores de julio y parte del mes de agosto son por lo regular sofocantes.

El otoño es la estación mas agradable , y el invierno rigoroso, haciéndose tanto mas sensible cuanto mas r e cios son los vientos N. El clima es sano, y apenas se conocen otras enfermedades endémicas que las que se esperimentan en la corte , efecto de las pasiones de animo propias de las grandes poblaciones.

. TÉRMINO Y CONFINES. Ignoramos cuándo empezó á existir la provincia de Madrid, como una división de t e r r . En los nomenclátores oficiales del siglo pasado la vemos figurar ya entre las que formaban la monarquía, componiéndose de ms partido de Madrid, Casa-Rubios del Monte, Maqueda y Villaviciosa, con otra porción considerable de pueblos en míe no se espresa el p a r t . á que estaban sujetos, cuyo t o tal de poblaciones era 92 en los términos siguientes. (Ver en el original)

Por la división territorial en intendencias mandada hacer por S. M. á propuesta del Consejo de Hacienda, y que empezó á observarse en L.» de enero de 1801, se organizó la provincia de Madrid en dos p a r t . administrativos, que lo fueron Madrid y Alcalá de Henares, y para ello se extinguió por real orden de 8 de diciembre de 1799 el partido de Colmenar Viejo, que era uno de los t r e s que componían la de Guadalajara, incorporándolo al de Madrid se unieron al mismo otros pueblos de los ant. partido de Segovia, Toledo, Alcalá y Ocana, y se pasaron á los de Alcalá, Guadalajara y Huete los que parecieron convenientes. El partido de Alcalá» era de la ant. provincia de Toledo, y quedó comprendido cn su mayor parte en la de Madrid. De s u e r t e , que componiéndose la primitiva provincia de este último nombre de 92 pueblos se le separaron 24 y se le añadieron 27 del p a r t . de Colmenar Viejo, 11 del de Guadalajara, 22 del de Segovia, 39 del de Alcalá , 8 del de Toledo, 2 del de Ocaña, que todos eran de otras provincia, y los 3 sitios reales de San Fernando, San Lorenzo y el Pardo, que no tenian provincia señalada, y componen 112 agregados ; quedando organizada con 179 pueblos los 122 del partido de Madrid y 57 del de Alcalá. El Sr. Miñano propone en su diccionario como pertenecientes al partido

de Madrid 124 pueblos, y al de Alcalá 63 , lo cual consiste en haber considerado como pueblos las ventas y caseríos denominados del Portazguillo, Santa Catalina, Campillo, Encinar, Vilches, la Cabeza, Peradilla y Vaezuela.

Asi continuó la provincia en los primeros 8 años de este s i glo, hasta que en abril de 1809 el Gobierno Bonapartista mandó formar el proyecto de división en departamentos, que hemos citado en las anteriores provincias, denominándose del Manzanares el que tuvo á Madrid por su capital, y los límites siguientes. Confinaba al NE. con el departamento del Tajo-alto, su cap. Guadalajara, del que le separaba una línea que cortaba el r . Tajo , un poco mas arriba del l. de Estremera, dejando á Mondejar al E . ; atravesaba el r. Tajuña por un puente situado al S. de Loranca, seguia dejando al O. á Pozuelo ; al E. Pioz y el Pozo ; cortaba el r. Henares próximo al puente que se halla en el camino del Pozo á Azuqueca; de allí pasaba al N. de Meco entre este l. y Buges, cruzaba el r. Torote, el Sarama en Pesadilla , y subia por el arroyo que pasa por San Agustin, hasta su origen en la sierra de Guadarrama y límite del departamento del Duero y Pisuerga (Valladolid). Desde este punto le rodeaba por NE.

y S. el departamento del Tajo y Alberche (Toledo), determinando los límites una línea cuyo origen estaba algo mas al N. de San Agustin, en las orillas del arroyo que pasa por e s t e l . ; seguia casi en línea recta á encontrar el r. Guadarrama un poco mas arriba del puente que se baila en el camino de las Rozas á Galapagar; bajaba luego en la dirección del Guadarrama hasta cerca de Gasa-Rubios; desde allí atravesaba el puente largo de Jar ama, pasando antes al N. del Viso, Illescas, Yeles y Esquivias. subia por el Jarama, y seguia la dirección del Tajuña hasta los confines que antes hemos establecido del departamento de Tajo-alto sobre el mismo rio.

A este proyecto siguió la división decretada por José Napoleón en Sevilla á 17 de abril de 1810, llamándose esta provincia Prefectura de Madrid, y sus límites fueron los mismos que acabamos de señalar; pero tales variaciones subsistieron solamente durante el Gobierno i n t r u s o , y las c o sas volvieron á su anterior estado en 181 i .

Las Cortes estraordinarias, según lo prevenido en la Constitución, hicieron la nueva división del t e r r . , que se publicó en la ley de 30 de enero de 1822, y en ella empezó á existir la provincia de Madrid , tal cual hoy la conocemos, con insignificantes variaciones. .La reacción de 1823 deshizo aquella obra, hasta que por el real decreto de 30 de n o viembre de 1833 se constituyó en los términos siguientes.

Confina al N. y NO. con la de Segovia; E. Guadalajara ; S. Cuenca y Toledo, y O. Avila. Sus límites N. y O. son la gran cordillera délos montes Carpetanos, empezando un poco al S. del puerto dc Arcones , sigue por los de Lozoya, Peñalara, la Morcuera, Fonfria y Guadarrama; por entre Cereceda y Zarzalejo , quedando éste para Madrid y aquel para Avila; por el O. de Valdequemada v San Martin de Valdeiglesias, por entre Cadalso y Majadiflas, Rozas de Puerto Real y la Adrada, perteneciendo e s t a y Maiadillas á Avila, y Rozas de Puerto Real y Cadalso á Madrid. Su lím. S. empieza aqui y sigue por el S. de Cenicientos y el Prado , á cortar el r. Alberche por el N. de Méntrida, que queda para la provincia

de Toledo; continúa después por entre Navalcarnero y Casa-Rubios, y atravesando el Guadarramaral S. de Batres y N. de Carranque y Ugena, va por entre Espartinas y por el N. de Seseña á buscar el Jarama por mas abajo de su conr fluencia con el Tajuña, dirigiéndose luego (después de dejadentro de la provincia todas las posesiones de Aranjuez) por el N. de Oreja , provincia de Toledo , S. de Colmenar de Oreja al Tajo, cuya orilla der. sigue hasta mas arriba de Eslremera.

El lim, E. empieza en este sitio, y se encamina á atravesar el Tajuña por el SO. de Mondejar; pasa entre Loranca y Pezuela, por el O. de Pioz , entre el Pozo y Santorcaz , y atravesando el Henares, va por el O. de Azuqueca y Buges», aquel de Guadalajara y este de Madrid; E. de Camarma y Rivatejada, O. del Casar; E. de Palazuelos, Valdepie- Iagos y Yallunquera, y cortando el Jarama entre Uceda y Torremocna, este de Madrid y aquel dc Guadalajara, se dirije por su orilla derecha hasta el punto llamado Pontón de la Oliva , ó sea algo mas arriba de la confluencia de aquel r . con el Lozoya , donde principia el canal de Gabarros ó de Torrelaguna sigue luego por el E. de Atazar, Puebla de la Muger-muerta, hasta Somosierra , quedando estos pueblos dentro de la provincia Según esta división, comparada con la de 1801, han entrado en la provincia y han dejado de pertenecer á ella los pueblos que se anotan cn los dos siguientes estados. (Ver en el original)

CORDILLERAS. Desde los confines E. de la provincia de Guaoalaiaravpor el SE. de la misma vienen las ramificaciones de dos de los grandes brazos en que los geógrafos estimaron conveniente dividir el sistema de montanas interiores, después que, mediante un largo tiempo de meditación . «le grandes investigaciones y de estudiar la naturaleza geológica de aquellas^ abandonaron la antigua v muy vulgar o p i – n’on, deque las ramificaciones de las sierras que por todas partes rodean y cercan el suelo español, traían su origen del 1 trineo. El primer grande brazo, conocido en su origen Por sierra de Molina’, toma luego el nombre de Solorío, que cambia después en el de sierra Ministra, con el c u a l , y también con el de Alcolea del Pinar, penetra hacia el centro 0 0 ‘ a provincia de Guadalajara en dirección SO. No lejos de la ^presada v. se reúne con este brazo dc las montañas I b é – , ‘ £ a s , el otro que se desprende del Moneavo . y junto á Ulereóles toma el nombre de sierra dc Muedó. Juntas anidas s i e r r a s forman va una sola cordillera en dirección ().. cuyos i i , ? s ruluñnantes»se conocen con los nombres de Cuesta «Vj Cuerno, Cuesta de Prade, Torremochuela, Torreplazo, fierra Pela y Sierra de Aillon , que cambia en el de Somo- ^erra cuando llega á su mavor elevación v principia á for- ««r-el lím. \ o . de la provincia de Madrid, ó sea la línea que la separa de la de Seeovia. Desde el nacimiento del r . Janana, que se halla en el espresado punto, describí una gran curba » e s p e c i e de honda, en cuyo eslremo mas occidental se halla n – Pu e r to de su nombre, elevado sobre el nivel del mar 3,230 Pl e s , por el cual pasa la c a r r e t e r a real de Francia. Vuelve á levantarse la cordillera, cubierta de nieve casi todo el a ñ o , y p r e senta un pico mas elevado en perfecta dirección al N., desde el cual vierten infinita multitud de arroyos y manantiales que dan origen á diferentes r. Principia luego á descender al SO., siempre igualmente áspera y fragosa, pero transitable en muidlas épocas del año por los puertos de la Aceveda, el de los Aviones, el de la Ciñera y de Navafria ó de Lozoya, s i t u a dos en los t é r m . de los pueblos de que toman las espresadas denominaciones. Ca configuración de la sierra e n t r e el pico de Somosierra y el que forma el puerto de Malagosto describe otra curva de mayor estension que la mencionada antes, con algunos salientes, la cual marca con toda exactitud la división de las aunas entre los r . Duero y Tajo, concurriendo al primero las que vierten al NO., y al segundo las que se precipitan hacia el S. y el E. Apesar de la dificultad (pie envuelve distinguir en esta inmensa serie de montañas basta el punto que llegan los cabezos de la de S o mosierra ; donde principian las d e los montes Cárpetenos y el sitio en que tiene su origen la sierra de Guadarrama, porque basta los mismos naturales confunden las tres con indistinta denominación; sin embargo , no vacilamos en asegurar que la sierra propiamente denominada Somosierra, termina en el referido puerto de Malagosto, y que desde el lado mas meridional-occidental de e s t a , principian losmontes Carpetanos, divisorios como los otros, de las provincia de .Madrid v Segovia, v que conservan aquel nombre entre los geógrafos hasta él pico llamado Montón dc Trigo, Pan de Azúcar ó Tirabarra. No dan origen á menos arroyos y m a nantiales que el Somosierra los montes Carpetanos, siendo los parases mas notables de estos el puerto de Reventón, que conduce a la Granja por un camino de h e r r a d u r a , el de Peñalara, tambien camino de herradura, el pico de las Doshermanas, el mas saliente de toda la cordillera, el puerto del Paular, camino c a r r e t e r o , pero lleno de pasos peligrosos por lo fragoso del terreno y por el abrigo que en sus e s pesuras hallan los malhechores»; el de Navacerra, elevado s o bre el nivel del mar 6,012 pies, intransitable durante la e s tación del invierno, pero fácil de acceso, y el mas cómodo y mas seguro de t o d o s , luego que queda transitable con el deshielo de las nieves; v los Siete-picos, d é l o s cuales el mas saliente cuenta 7,982 pies de elevación. En el cerro Montón de Trigo principia, como hemos dicho, la sierra dc Guadarrama, cuya dirección mas meridionales el último lím. por este lado entre la provincia de Madrid y la de Segovia, el cual termina en el cabezo denominado Cabeza-Lijar. Los sitios mas conocidos de este trozo de montana son la Peñola ó cerro de Tres-picos , el puerto de Guadarrama (colocado á 5,094 pies sobre el mar) por el cual pasa la carretera general de Castilla la «Vieja, y donde se halla el león de las dos Castillas incrustado de hielo la mayor parte del año; el alto de los Gamoños y el cerro de San Macario. Continúa siempre la cordillera de Guadarrama en la misma dirección 5 0 ., describiendo como se ha insinuado, desde el cerro Cabeza- Lijar, la línea divisoria entre las provincia de Madrid y Avila hasta poco mas abajo de la Peña de los Cientos , donde está la denominada labranza de la Parra , origen del arroyo del mismo nombre, en el cual y límites NO. de la provincia de Toledo termina la sierra de Guadarrama. Lo mas notable que se encuentra en este último trozo de montañas, ademas del Cerro-Lijar va mencionado, es el de Cascahuevo, el risco de los Avantos y el peñasco de la Torrecilla, desde cuyo punto se inclina» la línea divisoria de la provincia de Avila y con ella la cordillera hacia el O., donde se halla la Hoya de la Hija.

Vuelve á tomar otra vez la dirección SO. en el t é r m . del L. d é l a s Herreras, y en su proyección siempre meridionaloccidental , se decubren como puntos mas elevados el c e r ro de San Benito, las Peñas del Cortés , el Picorzo , junto á este la Serrezuela, mas adentro el cerro de la Pela, y aun mas al E. los del Cristo y Santa Catalina; siguen después el risco del Águila, el cerro de Valdecatones, y en una misma dirección con el primero, el monte de Cofio y con el segundo el de la Zapatera se llega después al sitio denominado el Guindal, se pasa luego al Quejigar, el risco del Chaparral y las Cabreras grande y chica; monte de Ituero, cerro de San Esteban, monte y monast. de Guisando y los Toros de este nombre dentro ya d é l a provincia de Avila; la peña de los Cenicientos y el cerro de Costanita, estremos meridionales ambos de la cordillera al lado del O. el L.° y al E. el 2.°

(Continua en el original)

MADRID

audiencia t e r r . . en cuya capital residen los tribunales superiores de la nación, c*g. de Castilla la Nueva, arz.

de de Toledo y de Santiago, arcual corresponde la provincia de Avila. La componen la provincia dc Segovia, que e s la mas sept.; la de Guadalajara, que se prolonga por el E . ; la de Toledo al SO.; la de Avila, al NO. y la de Madrid de la que toma nombre , y ocupa casi el centro de las o t r a s . Su s i t . es e n t r e los 39° 19′ 41° 34′ lat. y los 4° 34′ long. occidental 2o 44′ oriental del merid. de Madrid, con clima en lo general estremado t a n t o en frió como en calor , pero sano por la pureza de los aires y las aguas, y por la buena calidad de los alimentos.

Confina por el N. con la audiencia de Burgos y sns provincia de Burgos y Soria; por el NO. con la de Zaragoza, por la provincia

de este nombre; por el E. con la espresada audiencia y su provincia

de Teruel, y con la de Albacete por su prov» de Cuenc a , si bien esta es el límite S. de la de Guadalajara , pues por debajo de ella viene á formar el límite E. de una pequeña parte de la provincia de Madrid, y de toda la de Toledo; por el S. confina con la mencionada audiencia de Albacete y su provincia de Ciudad-Real; al O. con la de Cáceres por la’provincia de e s t e nombre, y con la de Valladolid por su provincia de Salamanca, y al NO. con esta misma audiencia y provincia de su nombre. Tiene de superficie 4544 leg. cnadradas con 7 c . , 678 v . , 932 L. y 68 a l d . , cas. y d e s p . , que al todo forman 4540 ayuntamiento divididos en los partido judicial y con la población que resulta del siguiente estado. (Ver en el original)

Elevado el t e r r . de la audiencia de Madrid, mas que otro a l guno de la península, se levantan en él muchas cordillera, parte unas y prolongaciones otras del grandioso sistema de montanas ibéricas las principales empezando por el SE., son la de Molina qne cruza de E. á O. todo el partido de su nombre; de ella se estienden algunos brazos hacia el interior de la provincia de Guadalajara ; es notable por los muchos bosques de pinos niaderales que la pueblan, junto con otros árboles y arbustos (levarías especies, gran cantidad de plantas medicínales y aromáticas, y sus ricas y abundantes yerbas de pasto,’ (¡ue mantenían antes numerosos hatos de ganado lanar merino, muy reducidos en el dia por la devastación de las guerras, y por la baja de precio que han esperímentado nuestras lañasen el e s t r a n j e r o . Por el Ñ. dc la referida provincia de Guadalajara, y desde el O. de la de Zaragoza, vienen derramándose en dirección S. los e s tribos áeiMoncayo, en cabezos áridos y sin otra vegetación que algun tomillo, plantas y yerbas de especies diferentes, y con el nombre de sierra de Muedo, que toma á c o r t a dist.

del L. de Chercojes, provincia de Soria, formando una pequeña reyuefta va á unirse con la anterior c o r d . , recibiendo por los del pais en su’conjuncion, el nombre de sierra Ministra y de la naturaleza la vegetación arbórea que negó álos cabezos de que t r a e su origen; por la p a r t e de Alcolea del Pinar se ven muchas encinas y carrascas, con cuyo fruto se mantienen numerosas piaras de cerdos en e s t e mismo púntese parten las aguas dirigiéndose las unas al S. y las otras al N.; desde aqui vuelve á adquirir nuevo impulso la elevación del t e r r e n o , presentando sucesivamente cerros mas elevados y mas poblados de árboles que los anteriores, V describiendo los límites divisorios de la provincia de Soria con las de Guadalajara v Madrid, se corren hacia el O. con el nombre de s i e n a Pela, desde su arranque de la denominadaMfnistm, que cambia luego por el de sierra de Bello, el cual abandona también al llegar á su mayor a l t u r a , por cuya razón se lo da el nombre de Somosierra entonces parece habe m jr adquirido nueva fuerza la vegetación, viéndose sus cías, faldas y declives cubiertos de árboles de distintas c i . – fértil de la monarquía. Con el espresado nombre penetra distintas direcciones por la provincia de Segovia, la cual llena de asperezas y cortaduras, al paso que proporciona á sus habitantes los mejores pinos, hayas, robles y otros árboles y arbustos, indefinible colección «de plantas, y yerbas de pasto, las mas sabrosas y finas que se conocen. Por la p a r te del NO. forma la división dé aguas entre el Duero y Tajo Sigue siempre la misma dirección con diferentes ondulaciones y se prolonga de NO. á S. con el nombre de Montes Car pétanos, tan ricos en árboles, arbustos, plantas y y e r bas, como los cerros de la parte anterior. Otra vez vuelve á cambiar de nombre, aunque conservando la misma vegetación, desde el cerro denominado indistintamente con los nombres de Montón de Trino, Pan de azúcar, ó Tira barra, desde cuyo punto en toda su dirección al S . , se denomina Sierra de Guadarrama. Espárcese esta desde su origen en diferentes brazos, de los cuales el primero y mas oriental forma los cabezos arenosos, en que se halla situado la capital y corte de la monarquía; otro se dirige al real sitio del Escorial, y atraviesa, cambiando su dirección al O. , la parte mas rherid. de la provincia dc Avila , y o t r o , prolongándose en línea casi recta de E. á O . , cruza por el centro la espresada provincia, estendiendose por todos lados en ella se la conoce primero con el nombre de sierra áaMalagon.y después con el de sierras de Avila, á la que hacen no menos rica que á la de Segovia, en árboles maderables y pastos sustanciosos.

El mismo origen que las cordillera que atravesando todo el N. del t e r r . , se esparraman hacia e l S . , reconocen las que se limitan por este lado , aunque llevan diferentes nombres.

N’o es fácil distinguir con exactitud donde concluye la s i e r ra de Molina y principia ‘la de Cuenca, ni es dable fijarlo, aun con la mas detenida inspección del lugar; pero no es del caso esponer ahora las razones en que se apoya esta proposición.

Lo oportuno es d e c i r , que desde el punto de la confluencia de ambas cordillera ó desde aquel en que los montes de Albarracin toman el nombre de sierra dc Cuenca, se estiende de E. á O . , describiendo un arco, otra cordillera no muy elevada, por todos conocida con el nombre de sierra de la Alcarria-, abundante otro tiempo en espesos bosques de á r boles de distintas especies, ha sufrido grande detrimento con el carboneo, quedando en el dia reducidos los pinares a tres ó cuatro pueblos; abundan en cambio los arbustos, uiatabaja de romero, madroño y sabina, infinita variedad de plantas, que proporcionan á las muchas colmenas, que en todos los pueblos existen, fabricar la mejor cera y la nuel mas blanca y agradable al paladar; abunda también» cn pastos que en nacía ceden á los otros de que se ha hablado.

Por el declive O. del a r c o , d e q u e hemos hecho mérito, se introduce esta cordillera en la provincia de Cuenca por su estremo NO.; y pasando por Tarancon, penetra en la oe Toledo, y va á unirse con los montes dc este nombre, mas ásperos y fragosos que otro alguno, y Henos d e intrincados laberintos y espesuras de árboles. en a’gunas de las que jamás ha penetrado la planta del hombre, tstasmontañas, ricas en vegetación natural, y que tampoco son ingratas, cn los pequeños valles que forrñan aun en sus mayores alturas, á la mano del cultivador son muy esrasas e n Productos minerales; solo en la sierra de Molina y aun en algun punto de la Alcarria se encuentran minerales. La primera es muy abundante en minas de hierro y de lápiz y lene una de cobre en la de Ministra hay minas de plata ó j . 0 ^ 0 argentífero, especialmente en Hiendelaencina, donde Sueit i m i , y a c r e d i t a d a s de Sta. Cecilia, v las llamadas alí/nn y l a f , ° r í « » a ; también en la de Bordera se han abierto do o t r o s ^ e cobre, mas de poca importancia; pudienu .° atribuuiirrssec mmnuvy bhiioenn áí un c,s„u>re,Vnvo , Khijo^ ,Id„e Il„a ciega ambi- C l°n, las minas de plata que se cuenta existen en e s t a provincia

tanto en las espresadas cordillera como en las r e s t a n t e s en la de Alcarria también se ve alguna mina de plata y de carbón, abundando en canteras de piedra de f á b . , caliza y de veso; •os jaspes v los mármoles son muy escasos. Tampoco faltan en ellas las» bolsas ó depósitos de» aguas, que infiltrándose P 0 r las entrañas de las mismas, descienden á los valles foro n d o multitud de fuentes de aguas potables do la mejor calidad las minerales frias v termales son muchas; á la p r i o r a especie Corresponden la fuente de Alameda de la Sagra (4 leg. distante de Toledo), salada y p u r g a n t e ; la de Colmenar Viejo y Vacia-Madrid, saladas también, v purgante muy eficaz; entre las segundas son las mas notables las de Sacedon, las de Buendia, las de Trillo, las de Fuente del Toro ó del Molar y las de San Agustín. Tienen asimismo su origen en las espresadas cordillera multitnd de r i o s , entre los cuales nos contentamos con nombrar el Henares, el Gaya, el Oliana, el Huecar, el Canda, el Luya, Bedija, Ciqueta, Lozoya, Guadarrama. Alberche Molina, Jar ama, Manzanares, Tietar, Tajuña, Tortoles, Guadiera y Moscas, de los cuales los que se deslizan por la p a r t e N. desaguan en la cuenca del Duero, y los que se derraman por el S. van á la cueuca del Tajo, que es el r . drincipal de todo el t e r r. El TERRENO que cubre esta superficie es escelente, y las tierras generalmente buenas y fértiles, si se esceptuan a l gunos cerros ; pero se las ve consumidas por la sequedad, a causa de la poca ventaja que se saca del considerable número de corrientes de agua que la surcan , y de las cuales la mayor parte, sin grandes sacrificios, proporcionarían r i e gos abundantes. Desde los arranques de los cerros que forman las cordillera de que hemos hablado, y aun enmedio de e s tas se ven llanuras espaciosas y grandes valles susceptibles, si se les beneficiase con algunos riegos, de todo género de p r o d . ; de esta clase cs la gran llanura que divide a Guadalajara y Alcalá de Henares; la que se prolonga por encima de esta última ciudad hasta las puertas de Madrid; el t é r m . alto y bajo déla c o r t e ; los Cigarrales y la Sagra de Toledo; cas»í todo el t e r r . de esta provincia y los muchos valles y cañadas que á rada paso se encuentran en las o provincia á que se esliendo la jurisd. de la a u d . ; mas por aquella causa solo producen t r i g o , cebada, cáñamo y lino en corta cantidad, algo de vino,aceite y azafrán,y frutas con escasez. Otras dos causas concurren á t an funesto resultado ; la rutina estacionaria de la agricultura que rechaza todos los adelantos por mas q ue la espericncia haya acreditado su bondad, y la enemiga al Elantío de árboles, único medio que queda para atraer la umedad á la t i e r r a , ya que se miran con t a n t a indiferencia las ricas corrientes dé agua que cruzan todo el t e r r . Si se esceptuan las márg, de los r . donde crecen naturalmente los chopos y los álamos blancos, las nuevas plantaciones muy escasas que hermosean los paseos, y algunas cióles y plazas de la c o r t e y los sitios r e a l e s , apenas se encuentra un árbol en todo el t e r r . , donde el caminante pueda ponerse al abrigo de los rayos del sol. Sensible es que antiguas preocupaciones y consejas mal urdidas sean bastante poderosas para dest r u i r lo que el buen juicio y la ciencia enseñan. Solo una e s – plicacion admite el descuido con qne se miran los riegos y los arbolados, v el ningún progreso en la agricultura; y es que Castilla la Nueva fué siempre esencialmente pastoricia.

En efecto, casi hasta los principios de e s t e siglo la ganadería lanar constituyó la principal riqueza del t e r r . Admiración causa el ver el inmenso número de cabezas de ganado lanar 3ue en él se mantenía de la clase trashumante. En el censo el siglo XVI se ve que solo de las provincia de Segovia y Avila se dirigían á Estremadura 3 millones de reses merinas a g r e gúense á este número los de las otras 3 provincia del t e r r . , no menos ricas que aquellas en esta granjeria , el ganado lanar churro, el c a b r í o , el caballar, y se verá la causa de quedar sin cultivo inmensos espacios de t e r r e n o , á pesar de su b u e na calidad. También es abundante el ganado de c e r d a. No ofrecen hoy los CAMINOS los inconvenientes que hace 40 años presentaban-, en esta época el paso de ciertos p u n tos, por desgracia muy frecuentes , ponía á cada momento en inminente peligro la vida y la propiedad de los viajeros.

Nadie pasa aun en el dia sin que se conturbe su e s p í r i t u , por el Pico del Diablo en la sierra Ministra, por la venta del P u ñal, por los muchos puertos del Guadarrama y Somosierra, por los montes de Toledo, por los de Avila y o t r o s , al recordar la funesta historia de los atentados en» ellos cometidos, y ver las muchas cruces que todavia se conservan, como otros tantos siguos de víctimas sacrificadas por infinitas partidas de salteadores y asesinos que tenían en ellos sus guaridas. Afortunadamente los caminos han recibido incalculables mejoras; y aunque no exentos del todo dc riesgos por el descuido con que se mira su reparación, el establecimiento de la guardia civil, institución digna de todo elogio, asegura el t r a n s i to cn los parajes mas peligrosos.

La iNUfSRTiA. manufacturera ocupaba autes muchos autos de brazos Toledo reunia en su centro multitud de fáb. de agujas, mas de 600 fabricantes de gorros é infinitos telares de lana, en los cuales se consumían al pie de 7,000 q. eran famosas sus fáb. de seda, principalmente las de Talavera de la Reina, cuyos tejidos llaman todaviala atención por sufinura y bondad,»asi como la de las famosas espadas de la capital, única que con algunos telares de paños ordinarios se conservan en la misma. Los paños finos de las fáb. de Segovia o b tuvieron siempre marcada preferencia en los mercados e s tranjeros; pero hace mas de siglo y medióse presentaron en decadencia, llegaron á perder su»cstimacion, y en el dia apenas se fabrican otras manufacturas de lana que paños ordinarios, bayetas , sargas y sayales. Mas recientemente llamaron la atención délos estranjeros las fáb. de paños finos de San Fernando , Guadalajara y Brihuega, cuyos prod. especialmente los tejidos de vicuña, escedian en calidad á los mejores de Sedan y de Inglaterra, si bien les faltaba alguna mayor perfección en los colores pero el ningún método en la adm., el lujo con que se sostenían los establecimientos, el no haber adoptado los agentes moy diarios que proporcionan grandes economías en la fabricación, daban á las manufacturas de estas fáb. un precio mucho mas elevado que el que tenían las estranjeras, y no pudiendo sostener la competencia principiaron á decaer, y últimamente se cerraron; de modo que en el dia ningún a r t . se elabora en las de San Fernando, y las de Guadalajara han quedado reducidas á la elaboración de paños entre finos y ordinarios, buenos en su ciase, pero que ceden en calidad á los de Tarrasa, Alcoy, Ezcaray y otros puntos. La provincia de Avila fué en tiempos antiguos íina de las mas industriosas de la monarquía, y los prod. de su fabricación hallaban la mejor acogida eñ los principales mercados la espulsíon de los j u d i a s , que eran en este pais los manufactureros, puso término á aquel ramo de riqueza, que permaneció en tal estado hasta los primeros años del rey D. Felipe V ¡ muchos esfuerzos hicieron este y D. Carlos IÍ1 por volver á reanimarla fabricación de paños grandes sumas se invirtieron con esle objeto, y grandes ésenciones y privilegios se concedieron á los fabricantes, gero todo fué ineficaz. Viendo esta contradicion el Señor ‘on Carlos III concibió el pensamiento de establecer en Avila una gran fáb. de tejidos de lino y algodón; pero tampoco fué mas feliz, y tuvo el disgusto de ver consumida la e s c e – siva suma de 7 ú 8 millones de r s . invertidos en la construcción del edificio y primeras materias sin resultado. D. F e r nando VII continuó dispensando todo género de protección á la grandiosa fáb. de Avila, y bajo su reinado, habiendo pasado del Estado a l a especulación particular, consiguió verla en su apogeo en el ano 2 3 , aunque muy distante t o davia de las manufacturas estranjeras del mismo género.

Con la caída del gobierno constitucional en la espresada época volvió á decaer la fáb. al último grado de postración.

En el año 1832 por disposición real se entregó gratuitamente por término de 23 años á D. Francisco Mazarredo , quien obtuvo la propiedad en 4844, mediante el canon de 2,500 r s . anuales. De esperar es que los esfuerzos del propietario la eleven á la altura que el primer autor de este pensamiento se propuso. Por lo demasía fabricación en la provincia de Avila se reduce á tejidos ordinarios de lana y lino para el consumo de las familias; pero en compensación sus lanas merecieron siempre la preferencia entre todas las de Castilla, sin embargo de corresponder el mayor número de estas á la clase fina de ganado merino. Como poco ha se dijo, la ind.

de las 4 provincia que se han mencionado desapareció casi enteramente en sus ramos principales con el último siglo eu el dia puede decirse se conservan solo brillantes las fáb. de s e da de Talavera y la de armas de Toledo , puesto que los demas ramos de fabricación, que sin ningún desarrollo se mantienen , son fáb. de jabón, algunas de cueros, de sombrer o s , de s a l i t r e , de papel y otras de escasa importancia. En la provincia de Madrid apenas habia 60 años atrás otras manufacturas quo la rica china del Retiro, la porcelana de la Moncloay las fáb. de cristales de Aranjuez y la Granja; pero de pocos»años á esta parte la fabricación en la p r o v . d e Madrid y principalmente en su c a p . , va adquiriendo notable impulso. El detenernos en hacer una relación del espíritu fabril que se desarrolla en la cap. de la monarquía española, nos separaría del objeto principal de este a r t . , y por ello remitimos á nuestros lectores al de Madrid v. y corte, donde hallarán datos interesantísimos acerca de este particular.

La situación central del t e r r . , la falta de canales de navegación que enlacen las relaciones mercantiles de Madrid con las provincia litorales en el Océano y Mediterráneo hacen muv reducido su comercio ; de modo, que propiamente hablando, puede asegurarse que carece de él el terr.

de la provincia de Madrid.

Si de los datos geográficos y principales elementos que constituyen la riqueza pública», pasamos á considerar los diversos medios que sirven para conservar y fomentar la moralidad de los pueblos, hallaremos en el terr. de la aud.

de Madrid un cuadro á la verdad poco alhagüeño.

La educación, primera fuente ue la moralidad, se halla desgraciadamente, hablando en general, muy descuidada como sucede en las restantes prov». de la monarquía apenas salen los niños de la edad infantil, sin haber recibido quizás la menor instrucción, cuando se ven dedicados á las faenas del campo, ó al oficio que sus padres ejercen surge de aqui, como es natural, aquella libertad en el trato con los mayores, la familiaridad con los padres que rompe el saludable freno de la obediencia; la prematura costumbre del uso de palabras mal sonantes, de licores espirituosos , del juego y las otras pasiones, que preparan un porvenir desgraciado. Ni son tampoco los jóvenes de esta clase los que menoscaban en mayor grado los principios de moralidad; hay otra que produce mas fatales consecuencias , y es la que trae su origen de familias proletarias, que nada debieron á sus padres sino la existencia que disfrutan, quienes se creen exentos de atender á la educación de sus hijos, y aun tienen por un mal que frecuenten las escuelas.

Examínese la historia de esos seres, mas infortunados que criminales á los ojos de Dios, que terminan cn los patíbulos y en los presidios la carrera de sus atentados Gontra la vida y la propiedad de sus conciudadanos, y se verá corresponden casi todos ellos á la expresada cíase.

Dos elementos se conocen en las naciones capaces por sí de neutralizar los efectos del descuido cn la educación; la instrucción pública y la religión. La primera ha recibido, hace algunos años, notables «mejoras ; cuenta con grandes establecimientos bien entendidos cn todas las capitales de p r o v . , sobre todo en las enseñanzas superiores y las intermedias ó preparatorias, y se han multiplicado las escuelas de instrucción primaria superior y elemental. También en algunas cabecera de partido se han establecido colegios de humanidades y otras escuelas de interés particular, perfeccionadas, asi como las públicas, con los adelantos que eu este importante ramo na adquirido y adquiere de nuevo cada dia; mas á pesar de esto, falta mucho para que aparezca satisfactorio el estado de la instrucción primaria. Son muchos los pueblos que carecen de escuelas ; no pocos los que las tienen solo temporales; y grande el número de las que se hallan dirigidas por maestros sin título, faltos de instrucción, y lo que es mas deplorable poco apropósito para inspirar buenas ideas á sus discípulos. Las escuelas de párbulos, institución la mas filantrópica de todas y de mejores resultados morales, no se encuentran en la mayor parte de las capitales, ni menos las de adultos, tan útiles como las anteriores ; pues en ellas se recompensa en poco tiempo la educación desgraciadamente descuidada en los primeros años de la vida. No seria justo inculpar al gobierno por el estado en que se halla la instrucción primaria ; hace muchos años se ocupan cuantos ministerios se han sucedido en fomentarla por todos los medios imaginables , y en vencer la repugnancia que se opone á sus bien meditadas disposiciones por parte de los mas interesados en prestarle su apoyo. Mucho se ha adelantado de 40 anos á esta p a r t e , aun «en medio de la guerra civil y los embates de las opiniones políticas; publico es el ardor con que se trabaja y los esfuerzos que se hacen para perfeccionar y generalizar la instrucción primaria es de esperai que tanto celo no quede ineficaz.

(Continua en el original)

MADELOS (STA. EULALIA DE)

feliíí. en la provincia, y diociudad p a r t . judicial de Lugo (4 leg.) y avunt. de Friol (4/4). SIT. en ta denominada tierra del Cabregál entre montañas quebradas, pero con buena ventilación y CLIMA frío tiene 40 CASAS en los L. de Corneas y Madélos, y varios manantiales de buena y abundante agua. La iglesia p a r r . (Sta. Eulalia), es uno ae los anejos de Sta. Maria de GL.á, v el cementerio se encuent r a en el a t r i o . Su término confina al N. con San J u l i a ? r ^ Roimil; por E. con Sta. María de Lamas ; al S. Sta. Mam de Ramelle y San Cosme de Rocha, y al O. con esta uiunw feligresia nacen en él dos arroyuelos que unidos bajan a l . * ‘ ‘ j a mezclar sus aguas con otro que trae origen del term. u Rocha, y cortando el camino de Lugo á Santiago, d o n Q t o r ^ cruza un tosco puente de p i e d r a , se dirigen al r . q ue riendo de O. á E. va de Sta. María de Sírvela a j a n ¿ju? buena calidad. Los CAMINOS son vecinales y malos el CORREO se recibe por Lugo, PROD. centeno, p a t a t a s , nabos, maiz, t r i g o , lino, legumbres y malas frutas cria ganado vacuno, de c e r d a , lanar, cabrio y caballar, liebres, perdices, aves de monte y algun corzo; se pescan truchas.

IND. la aerícola, telares caseros y dos molinos harineros.

COMERCIO el que le proporcionan los mercados de Cota y Roimil, á cuyo punto concurren estos veciudad con su ganado y sobrante de las cosechas, POBL.  14 v e c , 60 almas CONTR.

con su a y u n t . (V.)

de Friol. El TERRENO es a r e n i s c o , de mala calidad y i * de arbolado, participa de monte bajo que le P R 0 P ° ^ D E combustible y algunos prados naturales que dan neu

MACHICHACO

cabo en el Océano cantábrico, provincia de Vizcaya, partido judicial de Güernica, jurisd. de Bermeo, y á dist. de 3 1/2 millas de la isla de Izaro. No es muy alto «en su estremo, pero es escarpado y tiene á su pie varios p e – drúseos; va ascendiendo el terreno con igualdad y una i n clinación como de 20 g r a d o s , hasta formar la cumbre en un monte a l t o , grueso v verdoso. Como á la mitad de su altura se nota una mella ó resalto que sirve para distinguirlo de otras montañas que tiene inmediatas.

MACENDO (STA. MARÍA)

feligresia cn la provincia y diócesis de Orense (2 t /2 leg.), partido judicial de Ribadavia (1 4/2), ayuntamiento de Cástrelo de Miño (4) SIT. á la izquierda del r. Miño , y al N. de los montes de Gestosa, con buena ventilación y CLIMA sano. Tiene unas 480 CASAS, repartidas en las ald. de Albín, Tallón, Meízo, Fondo de Vila, Casardeita, Ermida, Bouzande , Ramiras , Señorin, Cobelas, San Pedro, Souto, Pousada y Yilela. La iglesia parr. (Sta. María), se halla servida por un cura de término v de presentación ordinaria; hay también 4 e r m i t a s , la una de ellas de propiedad particular, y las restantes propias del vecindario. Confina el término N. y O. San Esteban de Cástrelo de Miño; E. Gestosa y S. los indicados montes. El TERRENO participa de monte y llano, y es de buena calidad le baña un arroyo que nace en la p a r t e septentrional de dichas montañas,»y va á desaguar en el Miño, PROD. trigo, maíz, castañas, «legumbres, buen vino , hortalizas, linó, frutas y yerbas de p a s t o se cria g a nado vacuno, de c e r d a , lanar y cabrío; hay caza y pesca de varias clases, IND. la agrícola, molinos harineros y telares de lienzos ordinarios, COMERCIO-, esportacion de v i n o , é introducción de géneros de vestir y comestibles precisos.

POBL.  437 v e c , 800 almas CONTR. con su ayuntamiento (V.)

MACEIRA (SAN SALVADOR)

feligresia en la provincia de Pontevedra (7 leg.), partido judicial de Cañiza (I), diócesis de Tuy (6), ayuntamiento de Cobelo (4/2) SIT. a l a izquierda del r . Tea y en la parte occidental del monte Pedroso; la combaten los vientos NE.

y SO. el CLIMA es b a s t a n t e saludable , pues no se padecen otras enfermedades comunes que fiebres gástricas y biliosas.

Tiene 139 CASAS, distribuidas en el L. de su nombre y en los barrios denominados Maceira de Abajo y Maceira de Arriba. La iglesia p a r r . (San Salvador), está servida por un cura de segundo ascenso y de Patronato laical. Confina el término N. feligresia de Fofe; E. monte Pedroso; S . Cobelo , y O. Barcia de Mera.Le baña por la der. el r . Deba, el cual nace en las montañas de Camposancos, corre de N. á O. y confluye en el Mino en el valle de Salvatierra. El TERHEMO participa de monte y llano y de las calidades mediana ó ínfima en la parte montuosa se crian generalmente tejos y otros a r b u s t o s , y en las llanuras y valles cereales y pastos. Los CAMINOS son locales, pasando también por el term. la v e reda que conduce á la cap. del ayuntamiento, Gondones, Prado y otros puntos de la provincia PROD. maiz, centeno, t r i g o , p a t a t a s, lino y pastos; cria ganado vacuno, de cerda y lanar; hay caza de liebres, perdices y conejos, y pesca de truchas, IND.

la agricultora, molinos harineros en mediano e s t a d o , a r riería y herrerías, POBL. 475 v e c , 835 almas CONTR. con su ayuntamiento (V.)

MACEDA DE LIMIA (SAN PEDRO)

feligresia con t l t u ‘ ° , » d e cap. del ayuntamiento del mismo nombre en la provincia y aud Orense (3 4/2 leg.), partido judicial de Allariz (2 W » í ‘ 0 y caída oriental de un montecito con vistas á un valle U ^ J angosto que le separa de la sierra <te San Mamea con mas frecuencia los aires del N. y SE.; el CLIMA es sano.

Ademas de la v. de su nombre comprende los L. de Casoñel, Chayoso, Francos de Maceda, Outeiro da T o r r e , Piuca, Sarreaus y la Iglesia, Soto y Vijueses, que reúnen unas 170 CASAS de «mala fáb., escepto algunas que son regulares. Hay cárcel bastante incómoda ó insegura, pero no casa de ayuntamiento

pues este celebra sus sesiones cn una particular arrendada al efecto también existen 2 tiendas de comestibles y otros artículos de poca importancia; y una escuela de primeras letras frecuentada por 50 ó 60 ñiños, cuyo maestro tiene 2,200 r s . anuales do sueldo. Sobre el móntecito ó loma á cuyo pie hemos dicho existe la v . , se encuentra la casa ó torre del conde de Maceda, la cual es bien construida y puede servir de punto de defensa por su elevada situación, y por su grande solidez. La iglesia p a r r . (San Pedro), está servida por un cura de segundo ascenso y patronato laical. También existe una ermita dedicada á la Virgen de las Nieves, en el pueblo de Maceda; otra á San Bartolomé en el de Francos; una en Piuca á Sta Eufemia, y otra á Ntra. Sra. de los Dolores en despoblado junto á la iglesia y en paraje aislado, se encuentra el cementerio construido en 1834. Confina el término N. Zorelle; E. Tioiria; S . Almoite; v O. Sáa; estendiendose 3/4 de leg. de N. á S . y otro tanto cíe E. á O. Cruza por esta feligresia el riach. de su mismo nombre, el cual tiene origen en la montaña de Bocas, en el sitio que se une ala Sierra de San Mamed mas al N. de Espadanedo hay sobre él un puente de piedra con 3 arcos al NE. de Maceda, otro mas pequeño también de piedra en el L. de Vijueses, y otros 3 de madera para comunicarse con las feligresia inmediatas; desaguando eu el r . Arnoya junto á Baños de Molgas, por la parte del S . El TERRENO participa de monte y llano, es de mediana calidad, y comprende algunos prados naturales donde se crian yerbas de pasto. Atraviesan por esta parr. los CAMINOS que desde Orense y otros puntos conducen á Tribes y á Castilla, su estado regular-, el CORREO se recibe de Orense por peón los miércoles y sábados de cada semana, PROD. centeno, maiz, p a t a t a s , castañas Y lino; mantiene mucho ganado vacuno y (le cerda; hay caza de perdices, liebres y conejos, y alguna pesca de t r u c h a s. Se celebra una feria el 30 de cada mes, si no es dia de misa, Pues en este caso pasa al inmediato; es de las mejores de la provincia, en la cual se presentan los a r t . de uso y consumo del país, pero los mas notables son las caballerías, ganado vacuno, jamones dulces de Caldelas, manteca de vacas y Quesos, PORL. 175 v e c , 816 almas CONTR. con las demás feligresías que componen el avunt. (V.)

LLUSANES (SAN AGUSTÍN DE)

Lugar con ayuntamiento en la provincia, audiencia terr., ciudad g. de Barcelona (14 1/2 leg.), partido judicial y diócesis de Vich (4) SIT. en una pequeña eminencia, que termina por la montaña nombrada deis Muns, con buena ventilación y CLIMA sano. Las CASAS están diseminadas en la estension de 1 hora de terreno cuadrado, escepto 7 ú 8 reunidas, que for man un grupo llamado arrabal del Alou; hay 1 iglesia parr. (San Agustín), servida por 1 cura de ingreso; es muy pequeña, y tiene 3 retablos; á 1 y medio cuarto de hora dist. de esta, se halla olra sufragánea titulada San Dionisio del Pí, en donde se celebra misa todos los dias de precepto; en la cumbre de una alta montaña se baila situado una ermita dedicada á Ntra. Sra.

deis Muns, desde cuyo punto se descubre la mayor parte de la llanura de Vich, y hasta cerca de Ripoll; la iglesia es capaz y hermosa, el retablo mayor dorado; y contiguo a ella está una casa habitada por la familia que cuida del santuario, y enlaque suele habitar también 1 capellán mucha parte del año; hay una buena cisterna de buen agua, y se venden comestibles para los que van en romería á visitar este lugar, que comunmente es muy frecuentado de los pueblos circunvecinos. El término confina N. Alpens, del partido de Berga; E. San Pedro de Sora; S. San Boy ó Baudilio de Llusanés, y O. Llusá, del mismo Berga El TERRENO es fresco y de mediana calidad; la parte montuosa se ve poblada de pinos y robles, y la llana puede consid e r a r e como dividida en tres pequeñas comarcas, en cada una de estas nace un riach.; uno llamado de San Agustín, otro del Alou y olro Corbatera; los dos primeros unen sus aguas para reunirse con el r. Gavarresa, y el último desagua en el terreno. Los CAMINOS son locales, de herradura, PROD. trigo, maiz, legumbres, patatas, escaña, avena, cebada, hortalizas y frutas; cria caza de perdices y conejos, COMERCIO celebra una feria el 2 8 de setiembre en la venta nombrada del Vilar, á la que concurre en abundancia toda especie de ganado, especialmente lanar trashumante, que por esta época baja de los i Pirineos, POBL. y RIQUEZA (V. SAN BAUDILIO DE LLUSANES.)

LLÓRENTE DE LOSA (SAN)

L. en la p r o v . , diócesis, audiencia terr. y ciudad g. de Burgos (18 leg.), partido judicial de Villarcayo (5), y ayuntamiento titulado de la junta de Rio de Losa (I) SIT. en un llano donde le combaten todos los vientos, reinando especialmente el N. y S . , y las enfermedades mas comunes son los constipados , dolores de costado , reumáticos y de cabeza.

Tiene 24 CASAS ; 2 torres antiquísimas pertenecientes á otros tantos mayorazgos; una escuela de primeras letras frecuentada por alumnos de ambos sexos, cuyo maestro está dotado con 12 fan. de t r i g o ; una fuente de muy buenas aguas cerca de la población; iglesia parr. (Sta. Maria), servida por un cura y un sacristán , y 2 ermitas bajo las advocaciones de San Lorenzo y San Antonio de Padua ; la primera en la cual hay fundada una cofradía, se halla dentro del pueblo; y la segunda entre este y Villaluenga á los cuales pertenece. Confina el término N. Quincoces de Yuso; E. San Martin; S. Bóveda (provincia de Ala va), y O. Villaluenga y Calzada ; comprende el desp. de San Martin , cuyo terr. es comunal del pueblo que se describe y dicho Villaluenga. El TERRENO es de buena calidad y le cruza un r. que naciendo de otro llamado Gerta , va á introducirse en el Ebro, después de haber bañado varios pueblos; tiene sobre él un puente en el espresado terreno se encuentran 2 hermosos prados, uno de ellos con 2 hileras de chopos; también algunos montes poblados de robles, hayas , encinas, avellanos, cipreses , nogales , castaños y pinos, CAMINOS los que dirigen á Bilbao, Bioja , Burgos y á las montañas de Santander, CORREOS la correspondencia se recibe de Medina de Pomar y de Orduña de Vizcaya , de aquella por balijero y de esta por correo, PROD. trigo , cebada , avena, yeros, ricas, alholvas, habas, lentejas, pitos, patatas, borona, lino y yerbas de pasto; ganado l a n a r , vacuno, caballar, mular, cabrío y de cerda; caza de perdices, palomas, codornices, sordas, ánades, gansos, liebres y jabalíes, y pesca de truchas , barbos y nutrias, IND la agrícola y un molino harinero de propiedad particular, POBL.  8 veciudad , 26 almas CAP. PROD.

3 2 8 , 7 0 0 reales IMP.  3 1 , 7 3 1 reales

LLORES (so) predio en la isla de Mallorca, provincia de Baleares , partido jud- , término y jurisd. de la ciudad de Palma

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