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PUERTA DEL SOL (HISTORIA DE MADRID)

Es el punto mas famoso de Madrid por su situado central y su concurrencia. Se llama así por una imagen del Sol que habia pintada encima de la puerta de un cast. fabricado en 1 5 2 0 para defender á Madrid de las sorpresas de los bandoleros y foragidos, que infestaban sus inmediaciones con el propio objeto se abrió tambien un foso al rededor del hospital del Buen-Suceso; pero tanto el foso como el cast. desaparecieron con el aumento que se dio á la población por aquella p a r t e , conservando solo el nombre de Puerta del Sol. Su figura es irregular y vienen á confluir en ella las calles , Mayor y del Arenal por la parte del O . , el callejón de Cofreros, calles de Preciados, del Carmen y de la Montera por el N . , las de A’Calá y Carrera San Gerónimo por el E., y las de Carretas y del Correo por el S. Ningún edificio que llame la atención se ve en esta Elaza si se esceptua el magnífico llamado Casa de Correos ace muy pocos años que su corta estension se hallaba notablemente reducida con el mucho terreno que ocupábala fuente llamada de Mariblanca, colocada en su parte E. frent e y casi tocando con la p u e r t a principal de la iglesia del Buen-Suceso.

La traslación de la espresada fuente ala plaza de las Descalzas Reales fue la primera mejora que en ella se hizo desde principios de e s t e año ( 1 8 4 8 ) la municipalidad ha hecho diferentes obras, que han cambiado notablemente su aspecto. Al piso desigual que antes habia, se han sustituido cuñas de granito con sus alcantarillas de trecho en t r e cho, por las cuales vierten las aguas pluviales de todas las calles que en ella confluyen se ha ensanchado casi un doble las aceras del N .  se ha construido frente á la iglesia del Buen-Suceso, e n t r e las calles de Alcalá y Carrera de San Gerónimo una plataforma levantada como media cuarta del suelo, hecha de asfalto en forma de h e r r a d u r a , en cuyo centro se lee en caracteres de bronce, incrustados en el mismo asfalto la siguiente inscripción. «SIENDO CORREGIDOR DE MADRID EL EXCMO. SEÑOR CONDE DE VISTA-HERMOSA.

1 8 4 8 , y se colocó en el centro de la plaza una magnífica farola que descansa sobre una columna con pedestal de bronce dorado preciosamente trabajada, cuyo zócalo de piedra berroqueña es á la vez absorvedero para las aguas esta farola alimentada con un gran mechero de gas , ilumina toda la plaza con t a n t a claridad que puede leerse un escrito á gran dist. de ella.

PLAZUELA DEL PROGRESO (HISTORIA DE MADRID)

Entre el principio de las calles de la Magdalena, Burro, (ahora de la Colegiata) Duque de Alba, Mesón de Paredes, Jesus y Mana y conclusión de la de Barrio Nuevo, se halla situada esta plaza en el solar que ocupaba el espacioso conv. de la Merced su estension que es de 3 1 7 pies de largo por 1 6 7 de ancho en la p a r t e NO. disminuye hasta 6 3 por el frente que mira á la calle de la Magdalena está adornada con tres filas de árboles que forman dos hermosas calles y un salón en su centro al rededor del que hay colocados bancos de piedra, así como en lo r e s t a n t e de la plaza termina esta por el E. en una fuente harto caprichosa en su planta y forma, construida en 1 8 4 2 , de cuyas aguas se s u r t e n aquellos barrios la elegancia de las casas de este sitio, casi todas nuevas, unida á la frondosidad del arbolado ofrecen un aspecto agradable en la estación del verano.

PLAZUELA DE STA. ANA (HISTORIA DE MADRID)

Está situado al principio de la calle del Prado y conclusión de la de la Gorguera, en el derribo hecho en tiempo de la dominación francesa del conv.

de Carmelitas de S t a . Ana-, su estension es de 2 1 1 pies de largo por 1 5 7 de a n c h o se halla adornada con una bonita fuente trazada por D. Silvestre Pérez, sobre la que existió en un principio la estatua de bronce de Carlos V que d e s pués se colocó en la galeria de esculturas del Museo, y se sustituyó con una aguja de piedra de forma sencilla; pero no muy adecuada á la parte hecha por el entendido arquitecto Pérez; al rededor de la plazuela hay una fila de árboles; seis que desde la fuente parten para fuera y otros formando un semicírculo en su p a r t e S E .  muchos años hace se p r o yectó el derribo de la manzana de casas que impiden la vist a del t e a t ro del Príncipe; lo cual daria á este un aspecto hermoso y cómodo y á la plazuela mayor estension

PLAZA DE ORIENTE (HISTORIA DE MADRID)

Esta plaza, formada en la época de José Napoleón, con el derribo de varias manzanas que comprendían los conv. de San Gil y Sta. Clara, la parr. de San J u a n , la Biblioteca, el jardin de la Priora y mas de 50 casas, era entonces un espacio inmenso irregular y sumamente molesto en su tránsito en el rigor de las estaciones.

Fernando VII quiso remediar el daño causado por el estrangero, reemplazando los destruidos edificios con una magnífica plaza circular y un gran t e a t r o , enlazando el palacio con la población de la que estaba separado por aquel vasto desierto pero Madrid que en todo tiempo ha sido pueblo desgraciado en la construcción de sus edificios, por no pensar bien las cosas desde el principio, como decia el erudito Pons; Madrid que vio enterrar sumas inmensas en el Campo del Moro cuando se construyeron los cimientos de una capilla , que hubiera desfigurado el esterior del palacio y presentado en el interior un todo incoherente y desproporcionado ; Madrid que vio posponer los preciosos diseños de Rodríguez en la iglesia de San Francisco, á unos que fue preciso variar y mejorar en cuanto se pudo; Madrid vio tambien, que en la plaza de Oriente se malgastaron muchos millones de reales en construir un teatro de cuya rara belleza se hablará mas adelante, y dos galerías que habian de enlazar con dicho edificio, una de las cuales llegó á estar bastante adelantada en su alzado i consistía ésta en arcos de medio punto de granito, con columnas dóricas entregadas de igual m a t e r i a , y los triglifos, castillos de las metopas y otros ornatos de piedra de Colmenar.

Cuando se habian sacado casi todos los cimientos de una y otra galería, se habia labrado mucha piedra y se habia levantado parte del alzado; entonces pareció que las proporciones de las galerías eran mezquinas y se desistió de la comenzada obra, quedando así perdido lo gastado.

Si de las proporciones y demás circunstancias de un edificio no se ha de formar juicio hasta construirle, ¿para qué sirven los diseños ? El resultado fue, que por espacio de algunos años se cerró con unas malas tablas el inmenso espacio comprendido entre Santiago, la Encarnación, la calle del Espejo, y un puenlecillo en la embocadura de la calle de las Fuentes, quedando de noche interceptado el paso. Posteriormente se habilitó el tránsito por medio de andanadas alumbradas de faroles, se niveló el terreno, se fabricó el t e a t r o , se demolió la parte de la galería que se habia construido, y últimamente por cuenta de particulares se construyeron varias manzanas de casas entre la iglesia

de Santiago y la calle del Espejo, formando calles bien acordeladas , con igualdad de altura en el alero de cada manzana , pero tristes en general y poco transitadas. En tal estado se hallaba esta disforme plaza en 1841, cuando el real Patrimonio (dirigido entonces por el Sr. D. Agustin Arguelles, dignísimo tutor de S. M., y por el Sr. D. Martin de los Heroes , no menos digno intendente de Palacio , ambos distinguidos ciudadanos , modelo de honradez y patriotismo), acometió la empresa de embellecerla sucediéndose desde entonces nuevas mejoras hasta ponerla en el brillante estado en que se halla.

Ocupa el centro de la ya citada plaza una glorieta elíptica , cuyo eje mayor corre desde Palacio al t e a t r o ; se halla elevada como dos pies sobre el terreno y rodeada de una elegante escalinata compuesta de 3 gradas de piedra caliza, interrumpidas por 2 0 zócalos de granito , en los que sientan 40 pedestales con asientos intermedios de piedra ae Colmenar sobre dichos pedestales se elevan otras tant a s estatuas, pertenecientes á la gran colección que estuvo colocada en la balaustrada que corona el Realtalacio estas estatuas son de una magnitud estraordinaria , y no producen el buen efecto que debia esperarse, porque además de que no fueron ejecutadas para ser v i tas tan de cerca, lo que al presente mas lucen son JO mantos que justamente es lo p e o r , así por ser la parte n i ños acabada, como por las señales de las barras que>t vieron introducidas para asegurarlas en la gran a l t l j™ que se hallaban representan á los reyes godos Atau » Teodorico, Eurico , Leovigildo , Suintila, y Wamba; de Asturias D. Pelayo, D. Alonso I el Católico, D. AWso II el c a s t o , D. Ramiro I , D. Ordoño I y D. Alonso III el Magno; á los de León D. Ordoño I I , D. Ramiro I I , Don Alonso V y D. Alonso IX ; á los condes de Castilla Fernan- Gonzalez, «primer conde, D. Alonso VIII y Doña Berenguela; á los reyes de Castilla y León D. Fernando I , D. Alonso VI, Doña U r r a c a , D. Alonso X el Emperador, D. Sancho IV, D. Alonso X I , D. Juan I , Doña Isabel la Católica, D. Fernando V y D. Felipe I I ; al fundador del reino pirináico Iñigo Arista; á los reyes de Aragón D. Ramiro I , D. Ramiro I I , Sancho Ramirez, D. Alonso V el batallador, Doña Petronila, D. Jaime I y D. Sancho IV el b r a v o , y á los condes de Barcelona Wilfredo el Belloso, y D. Ramón Berenguer. La escalinata cuya circunferencia es de 1,286 pies, da subida á una calle de igual figura, de 64 pies de ancha, adornada con dos filas de acacias en el centro se eleva sobre zócalos de cantería y piedra de Colmenar con asientos á uno y otro lado la elegante berja de hierro bronceado que cierra la glorieta en una circunferencia de 886 p i e s ; dentro de esta berja hay un lindo jardin de flores y árboles frutales, adornado con 4 pequeños y graciosos surtidores.

Elévase en el medio de la espresada glorieta un alto zócalo de granito, en el que sienta un elegante pedestal de planta rectangular, cuyo neto está adornado por los costados con dos bajos relieves, en los que se representa á Felipe IV condecorando á Velazquez con el hábito de Santiago , y al mismo rey dispensando su protección á las ciencias y las a r t e s ; en los trentes del indicado neto hay recuadros de mármol con inscripciones. La que mira á Palacio dice REINANDO ISABEL II DE BORBON, AÑO DE 1844.

En la que corresponde á la parte del t e a t r o se lee PARA GLORIA DE LAS ARTES Y ORNAMENTO DE IA CAPITAL, ERIGIÓ ISABEL II ESTE MONUMENTO.

En cada uno de los dos frentes hay una fuente que consiste en la estatua de un anciano que simboliza un r . , el cual vierte el agua de la urna á unas conchas que la derraman en un gran pilón semicircular. Entre uno y otro pilón a t a n do con los mismos y por cada uno de los costados del monumento hay un plano al que dan subida 3 g r a d a s , y en el que se ve un mascaron que arroja agua en un pequeño p i lón , á cuyos lados hay asientos y balaustradas de hierro.

Dichos planos unidos á los pilones forman una circunferencia elíptica en relación con la de la glorieta. Las referidas esculturas y otras que en obsequio de la brevedad se omit e n , están ejecutadas en piedra blanca de Colmenar. En los cuatro ángulos se ven cuatro pedestales con otros tantos leones de bronce de gran magnitud todas estas obras han sido ejecutadas por los escultores de cámara D. F r a n cisco Elias y D. José Tomás. Sobre el monumento descansa la estatua ecuestre del rey D. Felipe IV, que fue trasladada al efecto desde el real sitio del Buen Retiro donde se hallaba.

Las noticias y descripción que de esta bellísima estatua da el erudito y gran crítico D. Antonio Pons, nada dejan que decir, y así creemos acertado insertar íntegro cuanto escribió aquel célebre autor sobre el precioso objeto que nos ocupa. Así lo hizo tambien el Sr. Mesonero en su apreciable Manual.

«Sábese que el Sr. Felipe IV escribió á la gran duquesa de Toscana, Cristina de Lorena, pidiéndola encargase al célebre escultor de aquella ciudad Pedro Tacca, la obra de esta e s t a t u a . Habiendo esta señora confiado al gran duque el encargo que t e n i a , llamó este al profesor, y se la ordenó con la circunstancia de dejar cualquier otro» trabajo y de que habia de correr por cuenta de S. A.^que con ella pensaba hacer un regalo á S. M. Después de algunos estudios que Tacca habia hecho, se le manifestó que gustaría al rey, que no se hiciese el caballo en la conformidad que los otros de su género, esto es en acto de p a s e o , sino ele corveta ó de galope. En vista de lo cual, y deseoso de agradar al rey, e s cribió á esta corte solicitando se le enviase un ejemplar ejecutado por buen pintor , para gobernarse y acertar mejor en la obra. En efecto, dentro de pocas semanas se le envió un cuadro de mano de Diego Velazquez con el rey á caballo , y á mas de esto otro r e t r a tó de medio cuerpo , que el mismo Velazquez hizo del rey.

«Vista la actitud que se habiVde dar al caballo por los profesores y aficionados que habia en Florencia, tuvieron por imposible que la obra pudiera efectuarse , tratándose de mantener en el angosto espacio de dos pies una mole de mas de diez y ocho millares de l i b r a s , la cual habia de subsistir fuera del equilibrio y por consiguiente posar en falso, como era preciso para representar el galope o la corveta, y así se tuvo por quimérico el pretender hallar fuera de la figura del caballo, ó sobre el plano ó debajo de él un equilibrio para t a n gran salida. Algunas noticias de aquel tiempo indican qué el célebre Gahleo Galilei consideró imposible la empresa; pero las mas ciertas son, que el mismo Galilei sugirió al Tacca la manera de mantenerlo. La destreza del Tacca contribuyó tambien al sostenimiento de esta máquina en el modo que tuvo de formar los gruesos y pegar las partes de ella hízola de dos t r o z o s , esceptuando las piernas y los brazos el un trozo hasta la cincha y otro desde la cincha á la cabeza macizó las piernas y así fue aumentando ó disminuyendo los gruesos conforme tuvo por conveniente para su intento. Pesa toda la otra de la estatua y el caballo diez y ocho mil libras. En cuanto á la actitud se dirá lo que sintieron los inteligentes del arte de cabalgar, suponiendo antes que el caballo se maneja en dos maneras, esto e s , en los aires altos y en t i e r r a . Una de las operaciones del manejo en cl aire es la corveta , formándola cuando se levanta, caminando siempre doblando los brazos hacia el Eecho, y manteniéndose ó equilibrándose sobre las ancas, ajando la grupa hacia el suelo. La posada es otra especie de operación en el a i r e , y esta la hace el caballo al t e r m i nar cualquier manejo , hágase en t i e r r a ó en el a i r e es un género de corveta, con la diferencia de que en la posada se levanta mas en el aire que en la corveta , y después se para y afirma con los cuatro pies; la alzada es nombre g e nérico de todos los movimientos que hace el caballo al alzarse con los brazos, y posarse sobre las piernas. La actitud que dio Tacca al caballo, es como un medio ó compuesto de las dos referidas operaciones, no siendo corveta por no sostenerse lo bastante sobre las ancas bajando la grupa y levantando la cabeza y espaldas. Tampoco es posada por describir su figura una línea casi plana desde los ojos a lo alto de la g r u p a , debiendo ser inclinada y últimamente no es galope, pues para serlo debiera echar hacia atrás una de las a n c a s , y la otra adelante y no estar iguales como están por tanto se considera ser un cierto medio como se ha dicho en las tales actitudes, en lo que el profesor procedió con sabiduría habiendo observado los que ejercitan la noble arte de la escultura, que cualquier otro movimiento hubiera sido menos gracioso. Acabada esta grande obra , y espuesta en la misma casa de Tacca, fue admiración dc los ciudadanos de Florencia; pero el artífice acabó sus dias inmediatamente , por graves disgustos que dicen le ocasionó un ministro del gran duque, nombrado para entender en los gastos necesarios, y en la recompensa de la obra. Esta se envió á Madrid para ofrecerla á S. M. en nombre del gran duque Fernando; y de dos hijos de Tacca vino el mayor, llamado tambien Fernando , y ahijado del gran duque , el cual por haber estudiado la profesión del p a d r e , y por su buen talento se consideró capaz de hacer este oficio con el r e v , do colocar la máquina en su sitio y de componer los pedazos que lo necesitasen. La referida obra se nalia estimada en los inventarios del Retiro en el precio do cuarenta mil doblones, aunque costó menos sin comparación en la cincha del caballo se lee esta firma Petrus Tacca F. Floren cice anno salutis MDCXXXX. Hay muy pocas entre las obras modernas de esta línea que se le igualen en el brío como e s t a espresado el caballo , en la dignidad del ginete, en la hermosura y lo acabo de las labores que se ven particularmente en los e s t r i b o s , freno, silla y e n l a banda del rey.» Apesar de este elegante adornedo aun aparecia desairada la plaza por los grandes espacios de terreno que por todos lados continuaban en su anterior estado ; pero constante el Real Patrimonio en embellecerla por todos los medios imaginables , hizo se construyesen al NO. SO. dos jardines, cada uno de 237 pies de ancho por 385 de largo, los cuales forman seis divisiones ó cuadros, separados por cuatro filas de árboles, por medio de los cuales van tres calles destinadas á paseo; que se plantase una calle de árboles que se estiende hasta la plaza de los Ministerios, y se subastasen los solares contiguos al t e a t r o y la Encarnación , en los que se están construyendo en el día diferentes casas que completarán por aquellos lados el adorno de la plaza al propio tiempo que la reservarán algun tanto de los vientos frios del N.

PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN O MAYOR (HISTORIA DE MADRID)

Tuvo su origen einando Don Juan II, en cuyo tiempo se formó con pobres Y toscos edificios un espacio» vasto é irregular, que llarnaj ^ n plaza del Arrabal. En tiempo de Felipe III fueron demolaos los espresados edificios , y bajo la dirección del hábil arquitecto Juan Gómez de Mora se dio principio en 4617 á ta actual plaza, cuyo coste fue de un millón, según Baena, J cuya construcción duró dos a ñ o s , como lo espresa la s i guiente inscripción, que existe al estremo opuesto del callejón del Infierno ó Arco del Triunfo en el pórtico de la P a nadería «Reinando Felipe I I I , por su mandado se derribó »y deshizo la plaza antigua de esta villa y se labró de nue- »vo en tiempo’de dos a ñ o s , siendo presidente de Castilla »Don Fernando de Acevedo, arzobispo de Burgos, y su- »pcrintendcnte de su fábrica el licenciado Pedro Tapia , del «Consejo Supremo de Castilla y de la general Inquisición, y «corregidor de esta villa Don Francisco Villacio, caballero »de la orden de Santiago ; y regidores comisarios Juan F e r n a n d e z , Don Gabriel Ocaña y Alarcon, caballero de orden »de Santiago, Juan Pinedo, Francisco Enriquez Villacorta »y Don Fernando Vallejo, gentil hombre de cámara de S. M. »y se acabó- año de 1619.» ,. .

Las muchas tiendas que habia en esta plaza, la abundancia de comestibles que en ella se vendían y la concurre ncia de gran número de forasteros la dieron una celebridad que estaba muy lejos de merecer, considerada artísticamente; Eues si bien las casas que la componían eran simétricas, abian sido construidas mezquinamente y sin ornato alguno de arquitectura.

Tres horrorosos incendios ocurrieron en esta plaza-, el primero en julio de1631,enel que se desplomó todo el lienzo de las carnicerías hasta el arco de la calle de Toledo; el s e gundo en 2 de agosto de 4672, quedando destruida la Pan a d e r í a , y el tercero en 16 de agosto de 1790. Este lamentable suceso fue para Madrid un verdadero conflicto empezó por la escalerilla y se estendió hasta la embocadura de la calle de Toledo por un lado y portales de Bringas por el o t r o , destruyendo completamente las casas comprendidas en este vasto espacio. Apurados todos los recursos humanos , se trajeron á esta plaza las imágenes de mas devoción del pueblo madrileño y se colocó el Santísimo en el balcón de la Panadería.

Encargado el arquitecto Don Juan Villanueva de la r e edificación del lienzo destruido, sustituyó con edificios sólidos los inmensos maderajes que t a n fácilmente eran presa de las llamas. Siguiendo el plan de Villanueva se ha construido toda la plaza, escepto un trozo y un arco en ia banda de Oriente y otro arco y unas casas á la izquierda de la Panadería en el lado del Norte.

Tiene la plaza que describimos la figura de un paralelógramo rectángulo con 434 pies en la línea mayor; 334 en la menor y 1,536 de circuito. Las casas se levantaron sobre pilares de granito, que forman soportales y tienen tres suelos esteriormente y dos en los espresados soportales, terminados á los 71 pies de altura. Todos los huecos se hallan decorados con jambas simétricas de piedra en los tres p i sos , lo que ocasiona poca variedad.

Las entradas están formadas por arcos de medio punto que llenan con su vuelta el espacio del cuarto principal.

Cerca de la escalerilla hay un arco rebajado, que según el plan de Villanueva debia servir de modelo para todas las entradas de esta plaza, y así llegó á estar la de la calle de Toledo; pero viéndose que tales ingresos eran feos é incómodos , se demolió el de esta calle y se adoptaron los grandes arcos de medio punto que existen.

Habiéndose desempedrado esta vasta plaza para dar corridas de toros en las funciones reales celebradas en octubre de 1846, se decidió mejorarla y adornarla procurando adoptar un plan que no impidiese tener en ella funciones de t o ros.

Al efecto se ha dejado en el centro una esplanada elíptica, circundada de una calle empedrada de adoquines para el paso de los carruajes, y en las enjutas de los cuatro ángulos se han hecho aceras levantadas, que se estienden por delante de los soportales.

Al rededor de la referida esplanada , hasta la cual se ha calculado que llegarán los tendidos, hay faroles y asientos; y en medio de la misma está colocada sobre un pedestal, rodeado de una alta verja de hierro bronceada, la estatua de Felipe I I I , fundador de esta plaza, ejecutada en bronce por el famoso Juan de Boloña, que la empezó, y por el no menos célebre Pedro Tacca, que la terminó en Florencia el año de 1616. Para hacer la e s t a t u a que nos ocupa se tuvo presente un r e t r a t o del rey que aquella representa, pintado por Juan Pantoja de la Cruz.

No estuvieron á la verdad en esta obra tan felices como en otras aquellos hábiles a r t i s t a s , particularmente en el c a ballo, cuyo vientre es demasiado abultado.Sin embargo, á pesar de estos y otros defectos el todo constituye un ornat o digno del sitio en que se halla. Tal vez en la colocación no se h a tenido el mayor acierto, pues al parecer debia mirarai palacio de la Panadería, objeto principal de toda la plaza.

Entre las reformas últimamente practicadas se cuenta la de haber igualado el piso de los soportales, condenando para los carruages todas las e n t r a d a s , escepto la de los portales de Guadalajara, ó calle de Ciudad-Rodrigo, y la que da salida á la plazuela de Sta. Cruz, formando así un estenso y cómodo paseo cubierto.

Muchos son los sucesos que en esta plaza han tenido l u g a r , así por fiestas magníficas en ella celebradas, como por terribles incendios, por autos de fé, y finalmente por naber sido en la misma ajusticiadas personas notables, pues hasta cl año de 1790 no se llevó á la plazuela de la Cebada el cadahalso que se colocaba frente á la Panadería ; cuando era en garrote delante del portal de Paños; si en horca y para los degollados en la parte de las carnicerías.

DIVISION INTERIOR (HISTORIA DE MADRID)

el área de Madrid se halla dividida de distintos modos según el ramo administrativo, judicial, eclesiástico ó militar que se considere; vamosvá ocupar á n u e s tros lectores de cada una de ellas.

La división municipal de Madrid ha sufrido diferentes alteraciones las últimas tuvieron lugar enlósanos 1838 y 1840, mas como guardan bastante analogía con la división que en el dia r i g e , y de esplanar aquellas nos envolvería en muchas repeticiones», preferimos detenernos en demostrar la actual, manifestando después la división j u d i c i a l , eclesiástica , militar y de policía. Madrid se divide municipalmente en dos cuarteles, 10 distritos y 89barrios en los términos que constan del estado que sigue e V díl « q u e s e P a r a l o s doscuartelesdenominadosdelNor- Por la t w U l J e . m P i e z a en los confines de Alcorcon, y viene d e SesovS!? A j a l C a s a d e C a m P ° f h a s t a c e r c a d e l P u e n t e ma nospI;« I u e s t e ángulo continúa por la tapia de la misce á o S 1 1 ‘ h a s t a l a alcantarilla que sale de ella; aquí t u é r t e n t e y corta el rio y su ribera por el Norte de la er- TOMO X. mita de la Virgen del P u e r t o ; sigue luego por la linde entre el Parque del Rey y la Tela, subiendo hasta el portillo de la Vega , v altillo de Losa. Desde elsitio donde estuvo a antigua puerta,» continúa por la calle de Malpica, la de la Almudena v Platerías , calle Mavor, Puerta del Sol, calles de Alcalá y del P ó s i t o , todas inclusive. Desdóla puerta do Alcalá sigue la tapia del Retiró h a s t a la esquina de la Montaña Rusa; toma luego el camino viejo de Vicálvaro y dejando para el Sur la Huerta del Caño gordo, concluye en el arroyo Abroñigal y término de Vicálvaro.

Cada uno de los 2 cuarteles se divide en 5 distritos. Los del Norte son Palacio, Universidad, Correos, Hospicio, y Aduana. Los del S u r , el Congreso, Hospital, Audiencia, la Latina é Inclusa.

Los límites del distrito de Palacio, desde la puerta de la Vega hasta la de Fuencarral, son la plaza de la Armería, pretil de Palacio , plazuela y calle de Rebeque, calle de Noblejas, de la Amnistía y de la Independencia, plaza de Isabel I I . , calle y plazuela de los Donados, costanilla de los Angeles, plazuela de Sto. Domingo, todas inclusive y lo misino la calle ancha de San Bernardo.

En los afueras, el barrio de la Florida se comprende entre la línea divisoria de los 2 cuarteles hasta la p u e r t a de la Vega, y entre otra que desde la puerta de San Bernardino corre por tapias del Príncipe Pío y real Florida hasta llegar al término de Fuencarral.

El d i s t r i to déla Universidad tiene por límitesdesde la p u e r t a de F u e n c a r r a l , toda la calle ancha de San Bernardo, la calle de Tudescos y Corredera baja de San Pablo , la plazuela de San Ildefonso, la Corredera alta y el remate de la calle de Fuencarral todas inclusive.

En los afueras el barrio del Campo de Guardias ¡ se limita al Poniente desde la puerta de San Bernardino por la tapia del Príncipe Pió y la real Florida, comprendiendo en este distrito y barrio la casa de San Bernardino, y al Oriente d e s de la p u e r t a de Bilbao por el camino real de Francia inclusive, hasta tocar ambas líneas el término de Fuencarral.

El distrito de Correos empieza donde estuvo la primitiva puerta de la Vega, y tiene esclusive los límites señalados al cuartel de Palacio h a s t a la plazuela de Sto. Domingo, las calles de .lacometrezo y de la Montera, tambien esclusive, la Puerta del S o l , calle»Mayor, la de las Platerías, Almudena y Malpica inclusive , comprendiendo tambien la casa de Benavente donde cierra su contorno. No tiene afueras.

El distrito del Hospicio tiene por límites desde la puerta de Bilbao, el remate de la calle de Fuencarral, la Corredera alta de San Pablo y la plazuela de San Ildefonso, la Corredera b a j a , la calle de Tudescos, las calles de Jacometrezo y de Hortaleza todas inclusive.

En los afueras el barrio de Chamberí está comprendido entre el camino de Francia esclusive y el d e la Fuente Castellana , desde la puerta de S t a . Bárbara hasta el término de Chamartin.

El distrito de la Aduana tiene por límites la calle de Hortaleza esclusive, y las calles de la Montera, de Alcalá y del Pósito inclusive.

En los afueras tiene el b a r r io de la Plaza de Toros que se comprende entre el camino de la Fuente Castellana y Chamartin por la p u e r t a de S t a . B á r b a r a , y por la de Alcalá los dos cuarteles de la línea divisoria del Norte y Sur.

El distrito del Congreso tiene por límites desde la puerta de Alcalá las calles del Pósito y Alcalá esclusive, calles de Espoz y Mina y la de la Cruz inclusive, toda la plazuela del Ángel ídem., y la calle de Atocha esclusive, desde la calle de Carretas hasta el Prado y puerta de dicho nombre.

En los afueras tiene el barrio dejas Delicias, limitado al Nort e por la línea divisoria de los dos cuarteles desde laesquina alta del R e t i r o , y desde la puerta de Atocha por el paseo de las Delicias inclusive hasta la segunda plazuela, desde donde sigue la línea por el camino esclusive que va á la primera e s clusa del Canal hasta llegar al arroyo Abroñigal y término de Vallecas.

El distrito del Hospital General tiene por límites, la calle de Valencia, la plazuela y calle de Lavapies inclusive, la calle de Relatores esclusive, y la calle de Atocha inclusive, desde la esquina de aquella hasta la puerta.

En los afueras tiene el barrio del Canal, cuyo contorno empieza en el portillo de Embajadores, y sigue la ronda hasta la esguina del Hospital, torna la dirección del paseo de las Delicias esclusive hasta la última plazuela; continúa por el camino inclusive de la primera esclusa hasta el arroyo Abroñigal y linderos con Vallecas, baja por estos al rio .Manzanares , vuelve por su orilla izquierda hasta la cabecera del Canal, sube por el pretil del puente de Toledo, y viene por el camino del portillo de Embajadores, en el que concluye.

El distrito de la Inclusa tiene por límites la calle de Toledo esclusive desde la puerta hasta San Millan, la calle de las Maldonadas , la travesía del Rastro , las calles de la Encomienda , de la Esgrima y del Calvario inclusive, tomando la de Jesus y Maria desde la expresada de la Esgrima para abajo, las calles de Lavapies y Valencia esclusive. No tiene afueras.

El distrito de la Latina tiene por límites las calles de Segovia , Puerta Cerrada, y Tintoreros esclusive y la calle de Toledo inclusive desde San I s i d r o hasta la puerta.

En los afueras, el barrio del puente de Toledo comprende desde la puerta de Segovia hasta el portillo de Embajadores.

Desde este baja la línea divisoria por el camino que va al puente de Toledo toma el pretil oriental, y sigue hasta la cabecera del Canal; de aquí pasa ai r io y sigue su curso hasta el término de Vallecas, vuelve desde el soto del Luzon por la mojonera de Villaverde y Carabanchel hasta encontrar el camino que de este pueblo» va á la ermita de San Isidro, se dirige por é l , y dejando fuera dicha ermita corta el rio por bajo de los pontones, y sube por el camino esclusive que comunica con la puerta de Segovia.

El d i s t r . de la Audiencia empieza en el derruido portillo de la Vega y comprende todo el ámbito de sucuestahastaelsitio de la ant. puerta; desde aquí forman sus límites las calles de Malpica, de la Almudena, de las Platerías y Mayor, v la Puerta del S o l , todas esclusive; las calles de Espoz y Mina y de la Cruz, tambien esclusive; la calle de Atocha desde la de Carretas hasta la esquina de la de Relatores, y la misma de Relatores, ambas inclusive; el principio de la calle de Lavapies, las del Calvario, Esgrima, Encomienda, Bast ro y Maldonadas, esclusive; la plazuela de San Millan y la calle de Toledo, tambien esclusive, hasta San Isidro. Siguiendo la dirección de la calle del Estudio comprende este distr. la calle de Toledo a r r i b a , desde el ángulo obtuso que hace la acera frontera á San Isidro. Completan sus límites las calles de Tintoreros, Puerta Cerrada y Segovia hasta la puerta de este nombre, todas inclusive.

En los afueras tiene el barrio del puente de Segovia comprende las casas inmediatas al mismo por ambos lados, la erm. de la Virgen del P u e r t o y la Tela, siendo su lím. al N. la división de los dos cuarteles. Sigue desde el ant. portillo de la Vega hasta la puerta de Segovia, y toma el camino de los pontones de San Isidro con las casas de ambos lados, cruza el r . por el pontón, continúa por la subida á la ermita y dejando á esta dentro del b a r r i o , se dirige por la senda que se va á Carabanchel y concluye en el t é r m . del pueblo.

Los distr. cuyos lím. preceden , sirven tambien para la elección de concejales como lo demuestra el siguiente (VER EN EL ORIGINAL)

PUERTA DE TOLEDO (HISTORIA DE MADRID)

Principie’» á construirse en 1813 para perpetuar la memoria del feliz éxito que tuvo la gloriosa lucna de la Independencia. Al efecto se eligió el sitio al fin dc la calle de su mismo nombre , poco mas abajo de la vieja y miserable entrada que precedió al costoso monumento que vamos á describir. Ejecutó los correspondientes diseños Don Antonio Aguado, arquitecto afortunado cual ningún otro hasta ahora en lo que va de siglo, por las ocasiones que se le ofrecieron de lucirse ; pero desgraciado, si como es j u s t o , se atiende á lo poco satisfecho que el público ha quedado de sus obras.

Sobre una eminencia que se enlaza en el puente de Toledo por medio de considerables declives, suavizados por el arte en lo posible, .aparece en situación muy ventajosa mirando al S., la considerable mole de granito que forma el arco triunfal de Fernando VIL. Decoran esta obra por el e s terior dos medias columnas istriadas de orden jónico a n t i guo en el centro, y pilastras en los estremos hay entre las primeras un gran arco de medio punto, alto 36 pies, con 16 de luz á cada lado se ve una puerta cuadrada y encima un recuadro el cornisamento corre sobre los tres ingresos lio tiene interrumpido el arquitrave. En el cuerp^ ! la siguiente inscripción por el trente u y en el medí ático se lee la siguiente inscripción por traducida de la que hay en latin al opuesto lado A FERNANDO VII EL UESEADO, PADRE DE LA PATRIA, RESTITUIDO A SUS PUEBLOS, ESTERMINADA LA USURPACIÓN FRANCESA , EL AYUNTAMIENTO DE MADRID CONSAGRO ESTfc MONUMENTO DE FIDELIDAD, DE TRIUNFO, DE ALEGBIA AÑO DE 1827.

La elevación de toda la fábrica es de 65 pies con 54 dc trente. Sobre el mencionado ático hav un grupo de escuiiu ra que levanta 20 pies mas que la espresada altura lúe my delado por Don José Ginés, y ejecutado en piedra d e u» menar por Don Ramón Barba y Don Valeriano Salvatiei .., v representa á la España dispensando su protección a , artes. Sobre las puertas de los costados, v á u n o y otreIUJ del ático, hav trofeos militares. Critícase esta obra poi • estremada pesadez y falta de limado gusto/ , T o„ Pasado el arco triunfal de Fernando VII ó puerta de» ledo, se encuentra elingreso del Casino, de elegante ion – y mas abajo, uno después de otro, los portillos de Embajadores y de Valencia que nada de particular tienen, si bien es mejor el primero que el segundo. Dando frente á los deliciosos paseos que conducen á la Casa Blanca del Canal y al puente de Sta. Isabel, y al terminar el último tercio del paseo del Prado, llamado «indistintamente con los nombres de paseo del Botánico, ó de la fuente de la Alcachofa, está la

PORTILLO DE SAN VICENTE (HISTORIA DE MADRID)

E 1 S e r i o r D o n Carlos IIIhizo a| hábiln m e z c l u i n o Y ridículo que antes habia , y encargó v0 D a ? Francisco Sabatini, que construyese en el n u e – Sabafe ° ^ florida un ingreso digno.de la»Córte. Ejecutó S e n o t l n i e s t a obra en \ 775 con la solidez y buen gusto que S 0 D r a n en todos los edificios de tan entendido profesor.

e n C u U I í doble zócalo se levantan dos columnas arrimadas dillado^ 1 ¡ a t , e r c o l u n i o hay u n arco de medio punto almohau el cornisamento está adornado de triglifos con castillos en las metopas y en el c e n t ro una lápida con la siguieninscripcion CAROLUS 111 APERTA VÍA PORTA STRUCTA COMODITATI AC ORNAMENTO PUBLICO CONSULTUM VOLVIT ANNO MDCCLXXV.

Termina el todo un frontispicio triangular, coronado por unos trofeos. En la p a r t e que mira á la población, pues la descril ta es la del campo, hay solamente fajas en el ingreso c e nira). A cada lado se ve una puerta con arco horizontal y en los estremos fajas con trofeos y pinas en los remates. Usó el orden dórico Sabatini en esta puerta, en la que supo combinar como en la de Alcalá los resaltos, que vistos desde buen punto hacen bellísimo efecto. La materia es granito y piedra caliza de Colmenar.

Desde aquí se corren los jardines recientemente plantados á espaldas del Palacio Real, en lo que se denominaba parque antiguamente, y al terminar estos se eleva la cuesta de la Vega, en la cual se halló hasta cl corriente año de 1848 en que na desaparecido el portillo de este mismo nombre, reducido á una abertura en las tapias que por aquel lado cierran la v. Bajando por el E. se encuentra la

PORTILLO DEL CONDE DUQUE (HISTORIA DE MADRID)

llamado también de Guardias, por su inmediación al que fue cuartel de los Guardias de Coros; aunque fabricado de ladrillo, revestido de yeso imitando á piedra, es de buena forma. Consiste en un «arco de poca elevación con sus pilastras de orden dórico una á cada lado, sobre las cuales descansa la cornisa que sostiene el ático, el cual termina en un trofeo militar que sirve de base al escudo coronado de las armas de Castilla y de León.

PORTILLO DE FUENCARRAL (HISTORIA DE MADRID)

Se llama así por dar al camino del pueblo de este nombre, y se halla al estremo de la calle ancha de San Bernardo mas bien que entrada de Corte es puerta de una ald. Sigue á esta caminando siempre al O. el

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