antigua ciudad de los calaicos Eucenses, esto es, de aquella demarcación civil ó jurídica encabezada por Lugo bajo la dominación romana. Se cree ser actualmente Otero del Rey.
OCAÑA
Lugar con ayuntamiento en la provincia de Almería (8 leg.), partido judicial de Gergal (2 4/2), audiencia terr. y ciudad g. de Granada (16), y diócesis de Guadix (7). SIT. á la falda de Sierra Nevada y márg. der. del r. de Alboloduy, entre la confluencia de este y la rambla de Santillana, donde goza de CLIMA bastante templado. Las CASAS que componen el pueblo son de tosca construcción, constando generalmente de un solo piso tiene una iglesia parr. aneja de la de Doña Maria, servida por un teniente , y los hab. se surten para beber y demás usos de las aguas de los citados r. y rambla. Confina el TERM. N. Escullar; E. Doña Maria; S. Ohanez, y O. Abia.
El TERRENO se divide en de secano y regadío , proporcionando este beneficio los dichos r. y rambla que corren por la jurisd., en la cual se encuentra algo de monte encinar que camina á su destrucción, y varios olivares y morales en las tierras que se hallan á las márg. de aquel r. CAMINOS los que dirigen á los pueblos inmediatos, PROD. trigo, cebada, centeno, maíz, aceite y seda; cria ganado lanar, vacuno, cabrío , de cerda y mular para la labranza y arriería, de todo en corto número, IND. la agrícola, un molino harinero y otro de aceite, una taberna y una tienda de abacería, POBL. 250 veciudad, 4,000 almas, CAP. IMP. para el impuesto directo 92,542 reales CAP. IND. por consumos 76,576.
CONTR. 43*53 por 400 de estos capitales. El PRBSUPUESTO MUNICIPAL asciende á 5,000 reales, y se cubre por reparto vecinal.
OCAÑA
v. con ayuntamiento en la provincia y diócesis de Toledo (8 leg.), partido judicial de su nombre, audiencia terr. de Madrid (40), ciudad g. de Castilla la Nueva; con adm. de rentas de partido, arciprestazgo y comandancia de armas.
SITUACIÓN Y CLIMA hállase esta v. al estremo N. de la llanura llamada Mesa de Ocaña, desde la cual se descubren muchos pueblos de la comarca, ventilada de todos aires, por no tener cosa que la domine, orizonte despejado v alegre , CLIMA sano, siendo sus enfermedades las propias de cada estación.
INTERIOR DE LA PORLACION Y SIS AFUERAS murada desde muy ant. existen todavia 3 puertas, algunos trozos de muralla, que en la última guerra civil, se recompuso v completó con buenas tapias de tierra, y los 4 cubos del cast. o torre llamada del Homenage; esta’torre se arruinó en 4 370; según ant. documentos, sus reparos se hacían por el comendador de Ocaña con el producto de la casa pública ó mancebía, y el mismo comendador nombraba los alcaides.
El maestre D. Diego Muñiz hecho en cara al comendador D. Iñigo Velez de Oñate, que se aprovechaba de aquel tributo, estando destinado para el reparo de la fortaleza. Dentro de este recinto existen 4,000 CASAS, la mayor parte de construcción regular, en buenas calles llanas y empedradas, espaciosas plazuelas, y la plaza déla Constitución empezadaá edificar á fines del siglo último y que por desgracia, como sucede con otras buenas obras, está sin concluir uno de sus lados las casas de esta plaza tienen todas buenas fachadas de ladrillo y balconage sobre arcos de piedra de colmenar; las consistoriales son magnificas, con todas las oficinas necesarias, siendo notable en ellas la sala de sesiones; el archivo está descuidado, y en el lado incompleto de la plaza está la cárcel, capaz y segura con su oratorio. Hay una cátedra de latinidad sin dotación, con 8 discípulos, 2 escuelas públicas, una superior con 4,400 reales de dotación y 20 niños, y la otra elemental con 2.441 reales y 40 discípulos; todas pagadas de los fondos municipales y en edificios propios de la v.; otras 2 escuelas particulares .»sostenidas por la retribución de los 30 alumnos que concurren á cada una, y por último 5 de niñas , todas privadas, sin dotación, á las que asisten 8 5 un hospital que estuvo á cargo de los religiosos de San Juan de Dios, con la advocación do Ntra. Sra. de la Piedad y es de patronato de la vv. en él se reunieron otros varios establecimientos de beneficencia que de muy ant.
existían; un palacio del Sr. duque de Frias, en la plazuela de su nombre; 9 conv., 4 de frailes y 5 de monjas; los primeros eran, Sto. Domingo, que es hoy colegio, seminario de Misioneros Dominicos de Filipinas; Franciscos descalzos de San Buenaventura, de propiedad particular; Carmelitas descalzos, de la Nación, y colegio de Jesuítas , enagenada una parte y construido en el resto un teatro los segundos eran de monjas Franciscas de Sta. Clara, de Dominicas de Santa Catalina, de Carmelitas descalzas de San José , los cuales subsisten aun con sus comunidades; y 2 de Bernardas de San Miguel y de San Ildefonso, que por «haber dejado de tener el número de religiosas prescrito en las fundaciones se cerraron y volvieron á ser de dominio particular; en el de San José están depositadas las cenizas de 1). Alonso de Ercilla, á donde las trasladó desde Madrid su esposa Doña Maria do Bazan, fundadora del conv. 4 iglesia parr., reducidas últimamente á 2 en los términos siguientes Sta. Maria, do segundo ascenso y provisión ordinaria San Pedro, suprimida y aneja á la anterior; las sirve un cura párroco, 3 beneficiados, un teniente y 2 capellanes San Juan Bautista, de igual categoría y provisión; San Martin del Monte, suprimida y solo sirve para celebrar misa los dias festivos; están servidas por el cura párroco, 3 beneficiados, 2 capellanes de ánimas y otros sacerdotes todos los eclesiásticos forman el cabildo con el vicario y el arcipreste los edificios son regulares, algunos reformados y conservan vestigios de su antigüedad; en la iglesia de San Pedro existe una capilla erigida por el último Gran Maestre de Santiago, D. Alonso de Cárdenas , natural de esta v. y enterrado en ella; en la de San Juan hay entre otras, una célebre capilla con el título de Ntra. Sra. de los Remedios, patrona de la v., cuya festividad se celebra el 8 de setiembre, y á los pies de» la iglesia
hay otra en que se desposaron y velaron los Reyes Católicos.
En» los afueras hay 2 erm. dedicadas á Jesús de las Cuevas y San Isidro , y ademas el cementerio con una regular capilla», titulada de San Sebastian, enterramiento para los misioneros de Filipinas, y algunos árboles y llores. Se surte la v. de aguas potables en dos fuentes fuera de puertas, en un pequeño valle al N., llamadas Nueva y Vieja esta última es regular y de copia no bastante para el surtido, aunque su agua es delgada la Nueva es suntuosa, construida en tiempo de Felipe II, y es uno de los objetos que deben verse en Ocaña consiste en la reunión de varios manantiales en receptáculos de piedra, los cuales van por una mina de ladrillo, de 12 pies de altura y 4 de base, y corren por dos targeas á salir por igual número de caños 1 i parte esterior de buen gusto y sencilla estructura, toda de piedra de buena calidad, con dos grandes abrevaderos para las caballerías dentro de un patio bien empedrado, de 182 pies de lat. y 186 de long. separados de este patio por una fuerte mura- ‘ J ^ ^ o s ‘avaderos de piedra de 170 pies de largo por 67 de ancho, á donde va el agua remanente, los cuales alternan por diasen el servicio, á fin de que pueda limpiarse el uno mientras se lava en el otro es tal la abundancia de esta fuente, que después de bastar á las necesidades de mil veciudad y mas de 3,000 caballerías , aun se riegan con el sobrante diferentes huertas y se surte alguna noria para evitar las inundaciones de la fuente en las grandes lluvias, hay un caz bien construido en los mismos lavaderos y por el murallon que separa el caz, corre otra fuentecita con cano perenne pero poco abundante , llamada la fuente del Piojo, muy dulce; y siguiendo el mismo valle se encuentran otros manantiales llamados Menalgavia, Val-hondo Algivejo y Aldehuela, que fueron comprados por el Real Patrimonio y destinados al servicio de Aranjuez (V. el art.
de este real sitio, tomo 2.° páj. 436); á 1/4 le». NO. de la v. en la vertiente de dos cerros y á 200 pasos°á la izquierda del camino de Aranjuez, existen las ruinas del conv. de Ntra.
Sra. la Real de la Esperanza, fundado por los revés desdé el infante de Aragón , D. Enrique, maestre de Santiago , en 4340 que dio principio, hasta los reinados de los Felipes que se concluvó; su fáb. era magnífica en él hubo un cuarto Uamado»de la Reina, por haberlo mandado construir Dona Isabel la Católica, al cual Felipe II en 4563 dio m as estension, dándole el nombre de Cuarto-Real, en el que se
» OCA 209 hospedaron después los reyes que visitaban el convento.
TKRMIXO. Confina al N. con los de Ontigola, Oreja y y Noblejas; E. Villarrubia de Santiago y Villatobas; S. Dos- Barrios y Cabanas; O. Yepes, Ciruelos y parte del término del Real Patrimonio de Aranjuez, á dist. de 4 á 2 leg., y comprende tres deh. de propios llamadas, Valle-mayor, Corralejo y Recompensa; dos montes encinares con la denominación de Monte-grande y Monte-chico, este de mata parda; los desp. de Corralejo, Ocañuela ó San Miguel, Chozas- viejas ó San Vicente y el Villarejo; la encomienda do la Torre, de la orden de Santiago, poseída hoy por particulares, en cuyos terrazgos y los demás del término, so cuentan 43,370 obradas de tierra de labor; 4,300 aranzadas de viña, y 53,000 olivas. Carece de r. y arroyos, todo es de secano» á escepcion de los huertos regados con el sobranto de la fuente principal, y algunas obradas en las cañadas del Algibe y del Corralejo , en las cuales so crian en abundancia patatas y cáñamo.
CALIDAD DEL TERRENO. ES casi todo llano, pues solo hay algunas cañadas en lo que se llama Valle-mayor en esta parte baja es la tierra tenaz y fuerte, y en la parte alta ó en el llano , ligera aunque de muy buena calidad.
CAMINOS. Esta v. es el punto convergente de las carreteras de Levante y Mediodía ; cruza ademas la do Toledo á Cuenca y los de pueblo á pueblo , todos en buen estado.
CORREOS Y DILIGENCIAS. La posición de la v., siendo el centro de aquellas dos carreteras, la hace precisamente paso de todos los correos en ambas direcciones, que entran diariamente lo mismo sucede con los coches de las diligencias á Sevilla, Granada y Valencia; habiendo establecida casa de postas con los tiros necesarios, paradores y fondas bien servidas para el descanso y asistencia de los muchos pasageros que se reúnen.
PRODUCCIONES. Las mas considerables son el trigo, cebada, vino y aceite; también se coge avena, centeno , escaña, anís, cominos y otras semillas; la ganadería es de bastante consideración apesar de la escasez-de pastos quo tienen que buscar en las dilatadas deh. del Real Patrimonio.
La agricultura ha adelantado mucho á consecuencia de la venta de capellanías y obras-pías en los primeros años del siglo actual, v por la desamortización civil y religiosa, decretada últimamente las utilidades sin embargo, no llegan á las de otras poblaciones, por razón de los inmensos gastos que ocasiona la labor.
INDUSTRIA Y COMERCIO. Hay una fábrica de curtidos, hoy cerrada, varias de jabón duro de escélente calidad, muchos alfares, en que se elaboran alcarrazas , botijones, cántaros y toda clase ele cacharros sin baño ; algunos telares, cordelerías y hornos de teja y ladrillo; muchas panaderías y tahonas, para el surtido del vecindario y de los pueblosinmediatos; 46 molinos de aceite, y todos los demás oficios paralas necesidades de la vida. Se acopia mucho aceite, para lo cual es un punto bien situado; almacenes de bacalao, cacao y azúcar; tiendas de paños finos y ordinarios, telas y quincalla; son muv estimadas las medias de estambre de sus telares, y se celebra feria el 8 de setiembre muy concurrida de todos géneros, en la que se presentan buenas muletadas manchegas; y por último, se celebra mercado todos los lunes parala provisión de menudencias necesarias al gasto diario.
POBLACIÓN, RIQUEZA Y CONTRIBUCIÓN 923 veciudad ,3,427 almas CAR. PROD. 7.722,423 reales IMP. 248,460. CONTR. según el cálculo general de la provincia 74’48 por 400 esto es lo que resulta de oficio , pero la redacción no puede dejar de presentar sus noticias, mas exactas sin duda, y son 4,363 vec, 5,473 almas CONTR. según el antiguo sistema, 223,146 reales 10 mreales; por el nuevo, 273,047 reales 28 mreales en esta forma (Ver en el original)
se cubre con 55,107, producto de los bienes de propios , y él resto de arbitrios el secretario de ayuntamiento percibe 8,000 reales por su dotación; de suerte, que importando todos los impuestos 345,421 reales 28 mreales, esceden al cap. imp. en 97,261 reales 28 mreales Tal es el absurdo resultado de aquellas operaciones oficiales.
HISTORIA. El Sr. Cortés cree sea esta v. el Vicus Cuminarius, que aparece en el Itinerario romano, sirviendo de mansión entre Alces (24 millas) y Titúlela (18), camino de Mérida á Zaragoza. El mismo señor congetura que el nombre Ocaña proviene del griego Oicos, en latin Ficits. Este erudito escritor se separa de la opinión general que reduce aquella mansión á Sta. Cruz de la Zarza. Cuéntase Ocaña entre las poblaciones con que Ebn Abed emir ó rey musulmal de Sevilla dotó á su hija Zayda, cuando la dio en casi consorcio al rey Alfonso VI, año 1082. Los árabes volvieron á adquirirla pronto ; pero el mismo Alfonso la conquistó al poco tiempo. Muchos colocan la conquista de Ocaña por este rey en el año 1106. Los mismos dicen perteneció a la orden de Calatrava, y que en el año 1182, D. Ñuño Pérez Quiñones , á la sazón maestre de la espresada orden, la cedió á la de Santiago, en cambio de la v. de Alcobera y ciertos juros perpetuos sobre las salinas de Espartinas. Sin embargo , Mariana espresa haber sido Ocaña una de las población
que el rey D. Alfonso dio á los caballeros de la orden de Santiango en 1177. El mismo historiador dice haber sido asolada por los musulmanes en la entrada que hicieron en Castilla el año 1197. El rey D. Pedro pasó á Ocaña en 1354, y en esta v. creó á D. Juan Padilla señor de Villagera y gran maestre de Santiago, no obstante hallarse casado, lo que fue muy mal recibido por la orden y por la nación. El infante D. Enrique de Aragón se retiró á Ocaña, v. de su jurisd. y maestrazgo en 1420 , después que levantó el sitio de Montalvan. El rey D. Juan II celebró Cortes en Ocaña el año 1422. En esta v. Dalmao de Mur , arzob. de Tarragona y embajador del rey D. Alonso de Aragón, pidió al de Castilla , delante de los grandes del reino, la libertad del infante D. Enrique, año de 1424. Este infante se fue á Ocaña en 4426, habiéndosele prohibido entrar en la corte y tomar parte en el gobierno. En 1427, el mismo infante salió de esta v. con lucido acompañamiento y armado para lo que pudiese ocurrir, dirigiéndose á Castilla la Vieja. Volvió otra vez á Ocaña, y la desamparó en 1429 , huyendo del conde de Benavente , que con su ejército, se apoderó de los pueblos y castillos que poseia el infante en este reino. En 1448 dejó el rey D. Juan II á D. Alvaro de Luna en Ocaña, con orden de preparar lo necesario para la guerra de Aragón. En 4 468 D. Enrique IV convocó Cortes en Ocaña, á las que concurrieron muy pocos diputados; fueron tratados con mucha severidad , y se restituyeron á sus casas. La infanta Doña Isabel se hallaba en Ocaña el año 4469 muchos príncipes y reyes pretendieron su mano; pero Fernando fue siempre el preferido. El año 4499 se hizo en esta v. la jura del príncipe D. Miguel, nieto de los Beyes Católicos. La guerra de sucesión ofreció á principios del siglo pasado un hecho de armas en esta v. D. José Vallejo con una partida de tropas castellanas , sorprendió en ella á un regimiento portugués el año 4740. En época mas reciente, en la guerra de la Independencia contra Napoleón, fue Ocaña teatro de una grande desgracia para la causa nacional. El general D. Juan Carlos de Areizaga, este honradísimo militar, que tanto contribuyera con su valor al triunfo obtenido en la batalla de Alcañiz, defendiendo con bizarría el cerro de los Pueyos de Fornoles, este honradísimo militar repetimos, acaudillando un lucido y numeroso ejército , marchaba sobre Madrid en primeros de noviembre de 4809. Los generales D. Manuel Freiré, D. José Zayas y D. Luis Lacy dirigían, el primero la caballería, el segundo y el tercero dos divisiones brillantes. Los generales-franceses París y Milhaud , que eran los mas avanzados, al aproximarse los españoles, sé retiraron aquel hacia Toledo, y este hacia la Guardia. Freiré auxiliado por el valiente D. Vicente Osorio , consiguió un triunfo en Dos-Barrios (8 de noviembre) y persiguieron á los enemigos hasta Ocaña, donde les contuvo el fuego del cañón francés. Avanzó Freiré nuevamente el 40 sobre esta v.; 2,000 caballos franceses estaban formados delante de ella; detrás se hallaba la división polaca del cuarto cuerpo que se habia agregado á la caballería de Milhaud.
Los cañones de esta división jugaron pronto y fueron contestados por la artillería volante española. La caballería de Freiré arrojó á los ginetes enemigos contra la v.; pero apoyados estos por su infantería, reprimieron el valor de los españoles. No eran aun las 4 de la tarde cuando llegaron Zayas y Lacy; mas el ataque no se hizo general, y aprovechando una corta dilación, los franceses evacuaron á Ocaña y se retiraron á Aranjuez. El 4 4 se habia reunido ya todo el ejército español junto á Ocaña. Areizaga dispuso, que la división de Lacy fuese á cruzar el Tajo, dirigiéndose la mayor parte por Villamanrique donde se echaron puentes al efecto. El tiempo era lluvioso, y por tres dias sopló un huracan terrible. Areizaga acantonó su ejército entre Santa Cruz de la Zarza y el Tajo. Este general llegó á ver bieu defendido el paso del r. que apetecía, y mando repasar las pocas tropas suyas que estaban ya á la otra parte , y alzarlos puentes. En la noche del 47 se dirigió a Ocaña llegó á ella_en la tarde del 48; algunas tropas se rezagaron hasta la mañana del 49. El 48 había ocurriao un encuentro de caballería cerca de Ontigola , donde fueron rechazados los españoles.
Por el lado de Ontigola y en Aranjuez se reunieron los cuerpos cuarto y quinto franceses del mando de Sebastiani y Mortier; la reserva á las órdenes del general Dosselles y la guardia de José Bonaparte , ascendían por lo.
menos á 20,000 infantes y 6,000 caballos. Areizaga tenia 34,000 enemigos al frente y 44,000 al flanco derecho, mandados por el general Víctor. Todos juntos pasaban de 48,000 combatientes , cuya fuerza, si bien no escedia en número á la suya, era muy superior en práctica y disciplina. Areizaga presentó ia batalla sobre esta misma v. Las divisiones españolas se situaron en torno de la población También hubo tropas dentro de ella. El cuarto cuerpo del mando de Sebastiani, sostenido por Mortier, acometió á la derecha española.
Zayas apoyado en la división de D. Pedro Agustín Girón y el general Lacy batallaron vivamente haciendo maravillas la artillería. El último, sobre todo avanzó contra el general Laval, herido, y empuñando la bandera del regimiento de Burgos, lo atropello todo y tomó una batería que estaba al frente. El marqués de Villacampo, ayudante de Lacy, fue herido en esta intrépida acometida. Lacy no fue apoyado, y tuvo que cejar, malográndose la considerable ventaja que habia conseguido en esta parte. El general Girard entró en la v. cuya plaza ardió. Dosselles y°José avanzaron contra la izquierda española, que se retiró precipitadamente, y pronto la dispersión fue horrorosa. La catástrofe de Ocaña fue de las mas lamentables. Contáronse de 4 á 5,000 entre muertos y heridos, y por lo menos 13,000 prisioneros, se abandonaron mas de 40 cañones; carros, municiones y víveres, todo fue perdido. Solo quedaron de los españoles algunos batallones en pie, la división segunda del mando de Vigodet y parte de la caballería á las órdenes de Freiré. El general en gefe se dirigió á Daimiel. Los franceses apenas perdieron 2,000 hombres.
Triste fue á no dudarlo el resultado de esta batalla. Areizaga, á quien no podia negarse la condición de valeroso cometió una grave falta, en nuestro juicio, á saber, no haberse hecho superior al clamoreo de las gentes que en Sevilla á todo trance querían un combate para volver á Madrid estudíese detenidamente la historia de aquella época, y se verá fácilmente que mas de una vez los generales eran arrastrados á un combate por la fuerza de la opinión estraviada.
Nosotros, lo decimos francamente, no hubiéramos dado aquella batalla. Areizaga pudo mas adelante presentar el combate en mejores condiciones. Nosotros respetamos y respetaremos siempre la memoria de este español ilustre, modelo de honradez y patriotismo.
Estay, hace por armas un castillo, en escudo de plata.
Es patria de D. Alonso de Cárdenas, primer maestre de Santiago; de Cipriano Suarez y de Cristóbal Castro, teólogos del siglo XVI; de D. Alonso de Frias y Zúñiga, que escribió una obra de Sacramentis nova? legis in genere; de D. Sancho Bustos de Villegas , obispo de Avila, que ilustró y amplificó el Tesoro de la Nobleza, y de D. Felipe Antonio Fernandez de Vallejo , arz. de Santiago.
OCAÑA
partido judicial de ascenso en la provincia de Toledo , audiencia terr. de Madrid, ciudad g. de Castilla la Nueva se compone de 13 v., que forman 12 ayuntamiento, por haberse reunido en uno solo por la última ley municipal, los de Ontigola y Oreja, cuyos datos de población, riqueza y contribución, asi como las dist. por leg. de todos los pueblos entre sí y con sus respectivas cap., aparecen en los estados siguientes (Ver en el original)
SIT. al estremo oriental de la provincia en sus confines con las de Madrid y Cuenca, esperimeuta el CLIMA algo Trio, aires del N. y enfermedades estacionales; pero goza de un orizonte despejado, alegre y sano, no siendo escaso el número de personas que alcanzan á los 80 y aun á los 90 años.
Confina al N. con el partido de Chinchón» (Madrid); E. el de Tarancon (Cuenca); S. Eillo; O. Orgáz, estendiéndose 4 leg. de N. á S., ó sea desde Oreja á Dos-Barrios, y 41 4/2 de E. á O. desde Sta. Cruz de la Zarza hasta Yillamuelas, formando una larga faja, en la dirección últimamente espresada , cuyo centro poco mas ó menos ocupa la cabecera del partido
El TERRENO es todo llano, distinguiéndose mas particularmente la vasta llanura, que por su elevación, casi igual al puerto de Guadarrama, se denomina vulgarmente la Mesa de Ocaña, cuyas faldas septentrionales descienden al Tajo, y las meridionales al término de Ea Guardia, en lo que se llama Cuesta del Madero esta llanura se estiende en los confines de las provincia de Toledo y Madrid al SSE. de esta última cap.; tiene 9 leg. próximamente de perímetro y 3 4/2 de diámetro por la parte mas ancha, y forma la parte central del part, los costados E. y O. son mas desiguales; pero todos de terreno labrantío y fértil, con» mucho arbolado de olivo, gran plantío de vides, algunos montes de encina y escelentes vegas de regadio en los pueblos de Huerta , Yepes y Dos-Barrios. Le baña el r. Tajo en su confin N. y los riach. Melgar y Algodor, siendo lo mas notable en cuanto á depósitos y corrientes de agua la laguna llamada Mar de Ontigola. Los CAMINOS que le atraviesan totalmente son el de Toledo ó Cuenca , desde Yillasequilla á Sta. Cruz; el arrecife de Andalucía desde el término de Ontigola al de Dos- Barrios; el de Valencia desde el mismo término de Ontigola á Villatobas, y los vecinales entre los pueblos de la comarca, todos llanos y en buen estado. El CORREO se recibe en la adm. de Ocaña. PROD. toda clase de granos y semillas, aceite y vino, legumbres verdes y secas y cáñamo en abundancia; se mantienen buenas ganaderías lanares y vacunas; se elabora mucho esparto, y se celebra una feria en Ocaña.
INSTRUCCIÓN PÚRLICA hay 45 escuelas públicas de niños, las 1 2 dotadas por los ayunt,, 1 2 particulares, 14 de niñas igualmente privadas y 3 públicas asisten á todas 782 niños v 387 niñas importan las dotaciones de los maestros 24.257 reales, y las de las maestras 2,600.
ESTADÍSTICA CRIMINAL» LOS acusados en este partido judicial
en el año de 1843 fueron 8 6 , de los que resultaron absueltos de la instancia 4 , libremente 1, penados presentes 80, contumaces 1 , reincidentes en el mismo delito 4 , y en otro diferente 6 con el intervalo de 4 á 4 años; de los procesados 15 contaban de 40 á 20 años, 59 de 20 á 40 y 44 de 40 en adelante; eran hombres 83 y 3 mujeres; 54 solteros, 34 casados 44 sabían leer y escribir; 67 ejercían ciencias ó artes liberales, 44 artes mecánicas; de 4 acusado se ignoraba la edad y el estado, de 75 la instrucción y de 5 el ejercicio.
En el mismo período se perpetraron 34 delitos de homicidio y heridas con 2 armas de fuego de uso lícito y 4 de ilícito , 6 armas blancas permitidas
OBRA-MOLINERA
cas. en la provincia de Toledo, partido judicial de T.rrijos, TERM. del Carpió SIT. 4 / 2 leg. de la v. en la márg. izquierda del Tajo, comprende varios pedazos diseminados de tierra labrantía.
OBLANCA
l. en la provincia dé León, partido judicial de Murias de paredes, dióc de Oviedo, audiencia terr. V ciudad g. de Valládolid, ayuntamiento de Láncara. SIT..en un valle rodeado de peñas y á la márg. der. del r. que baja de Caldas y Robledo; su CLIMA es frió pero sano. Tiene 24 CASAS , iglesia perr. (San Miguel) servida por un cura de ingreso y patronato laical, y buenas aguas potables. Confina con términos de los Barrios, Caldas, y Camjio ; en el suyo y sitio denominado la Artosa, hay una mina de plomo argentífero y otra de loza y cristal imitado al de roca , sin esplotar. El TERRENO es de mediana calidad y le fertilizan las aguas del mencionado r. PROD. granos, legumbres, lino y escelentes pastos; cria ganados y alguna caza y pesca, IND. fabricación de paños del pais llamados de Caldas, rom.. 24 veciudad 95 almas CONTR. con el avunt
OBIOLS
Lugar con ayuntamiento en la provincia, audiencia terr. y ciudad g. de Barcelona (13 leg.), partido judicial de Berga A). dióc de Solsona.
SIT. en terreno escabroso, á la márg. der. del Llobregat, con buena ventilación y CLIMA saludable. Tiene 40 CASAS diseminadas, y una iglesia parr. (San Vicente servida por un cura de patronato del monast. de Ripoll. El término
confina con los de Berga, Olvan, Gironella, Espuñola y Case r ras. El TERRENO participa de monte y llano; la tierra de cultivo es de mediana calidad; le cruzan varios CAMINOS locales, PROD. trigo, centeno, maiz, legumbres; cria ganado lanar y vacuno,’ y caza de diferentes especies, POBL.. 25 vec, 128 almas CAP. PROD. 944,600 reales IMP. 23,340
OBEJO
v. con ayuntamiento en la provincia y diócesis de Córdoba (7 leg.), partido judicial de Fuenle-obejuna (5 3/4), audiencia terr. y ciudad g. de Sevilla (29). SIT. sobre un elevado cerro en lo mas áspero de Sierra Morena su CLIMA es sano, y los vientos que reinan con mas frecuencia los del N., E. y O. Se compone la población de 1 10 CASAS y 30 pajares que forman 6 calles y una plaza tiene escuela de primeras letras dotada con el producto de un olivar que llegará á unos 100 ducados ; iglesia parr.
(San Antonio Abad), servida por un cura párroco ; una ermita dedicada también á San Autonio , y otra ádist. de medio 1/4 de leg. con la advocación de San Benito. Hay una mala cárcel, casa de ayunt, y pósito en un mismo edificio, y en la cumbre de diebo cerro cerca de la parr. se conservan las ruinas de un ant. cast. Las fuentes de que se surte el vecindario son la Fuenfria, situado en el camino de Córdoba , la Hebrilla y la del Monte. El TÉUM. se estiende 4 1/2 leg. de Ñ. á S. y 4 de E. á O; confinando por N. con el de las siete villas de los Pedroches; E. Adamuz ; S. Córdoba y O. Espiel. En varios sitios se descubren vestigios de cast. y atalayas, como son á 2 leg. E. de la población el que nombran de Lara , y á una al SO. el titulado Caliz-de-flores, que daba vista al delBacar. El TERRENO, aunque escabroso, es de buena calidad comprende una deh. de propios llamada del Privilegio, que consta de 1,400 fan.; 8,175 de tierra apropósito para rozas; 40,000 de monte bajo con aprovechamiient j de pastos; 175 de chaparral y pastos; 1,650 infructíferas por naturaleza, poseyendo ademas en su jurisd. las mencionadas villas de los Pedroches 46,000 fan. de tierra, de las que 7,440 son también infructíferas, CAMINOS-, el único que f)asa por el término de Obejo es el que conduce de Córdoba á mzoblanco, en el cual á 3 leg. de aquella v. se encuentra la venta de Arenales. En el sitio de la Saucedilla y barrancos de Mal-favorido se nota un camino cubierto, que juzgan algunos ser la salida del espresado cast. de Bacar.
PROD. trigo, cebada, centeno, garbanzos, manzanas, melocotones, higos, poco vino, mucho aceite y bastante miel cria toda especie ele ganados, especialmente cabrio, y abunda la caza mayor y menor. Por su término pasa también la beta de carbón mineral que entra en los de Espiel y Belmez.
IND. la agrícola , un horno de cal, 2 de ladrillo, 8 molinos de aceite, y 10 harine-os, de los cuales 4 están en el sitio denominado la Gargantilla , 3 en la Aliseda, 2 en el arroyo del Sto. y uno en el Guadalbarbo las mujeres se ocupan en el blanqueo de hilos y de telas, COMERCIO, importación de vino y estraccion de «miel y aceite, PORL. 112 vec, 448 almas CONTR. 32,714 reales 15 mreales RIQUEZA IMP. (V. el art.
partido judicial)
OBEIX
l. que forma parte del distr. municipal de Torre de Capdella, en la provincia de Lérida (30 horas), part judicial de Sort (6), audiencia terr. y ciudad g. de Barcelona (54), dióc de Seo de Urgel (4 4) SIT. en un valle rodeado por la parte de N., S. y Ó. de una colina llamada de Obach ó de Obeix , por lo cual está espuesto solo á los vientos del E. El CLIMA es frío, propenso á reumas. Lo forman 5 CASAS pobres, una fuente que hay á la entrada del pueblo , iglesia parr. (la Purificación de Ntra. Sra.) servida por un cura párroco de primer ascenso que provee el diocesano, y cementerio á corta dist. y ventilado. El término confina por el N. con el de Aguiro (6 minutos); E. el de Astell; S. el de Castell, y O. cl deCastellnou á 3/4 de hora en cada uno. Se estiende la misma dist.
de N. á S. y 4 y 4/2 hora de E. á O. comprendiendo dentro de ese radio, una ermita dedicada á San Cristóbal dist. 4/4 de hora; una cantera de yeso, una mina sin esplotar, que se cree ser de alumbre de piedra, y la deh. del Obach ú Obeix de una hora de estension. El TERRENO es de secano y de mediana calidad, CAMINOS de herradura y en mal estado que dirigen á los pueblos limítrofes. La CORRESPONDENCIA se recibe de la Pobla de Segur por espreso, PROD.
trigo, centeno, legumbres, patatas, hortalizas, alguna fruta y yerbas de pasto; cria ganado vacuno, lanar y mular, y caza de perdices y conejos, POBL. 3 veciudad, 59 almas RIQUEZA IMP. .13,688 reales CONTR. el 14’48 por 100 de esta riqueza
NUMANCIA
Apenas hay geóprafo ni historiador alguno que no haya tributado su mas grande admiración y aprecio á este venerando nombre. La razón geográfica res’ultiva do la comparación ríe tantas relaciones, conduce puntualmente, como veremos en el curso de este art., al sitio de aquella ciudad incomparable ; á los campos en que tantas veces fueron cubiertas de vergüenza y de oprobio las huestes romanas, vencedoras del mundo; afnúcleo de la gloria ibérica; al lugar en que debe adorarse á la fe, al valor y al civismo, bajóla estensa bóveda de los cielos y entre sagradas ruinas, como los mismos numantinos adorarían en el á su Dios innominado, antes que arrasase sus sagrados bosques ó lucos la mas injusta guerra. Decimos que adorarían los numantinos á su Dios innominado, porque este era el Dios de los celtíberos, adorado, no en los templos que encierran el sentimiento religioso, dentro de los estrechos límites á que puede estenderse la obra material de los hombres, sino en el seno de los bosques, cuya santa inspiración desenvuelve al hombre moral del encadenamiento físico, le hace conocer que, constituyendo una parte tan pequeña del universo, es no obstante capaz de comprenderlo todo y considerarlo aun pequeño, hay en sí una existencia distinta y mas sublime, hay una parte para lo que es nada el todo físico, hay una parte á la que es dado elevarse sobre este todo, y desde allí tributar el culto de admiración digno de aquella divinidad, para siempre ignota. Este principio religioso, hijo del Oriente, donde ejerce su acción primero el prefecto de la naturaleza universal á quien esta fracción de ella es confiada, seria bastante ya para que atribuyésemos á Numancia un origen oriental como población celtíbera, esto e s , de las primitivas españolas, aunque no lo autorizasen la razón física, que parece dar á la población el mismo curso de la luz, las tradiciones de todos los pueblos ant., la mitología y las sagradas letras, la opinión de todos los mas respetables historiadores. El erudito y profundoD. Miguel Cortés y López atribuye, no obstante, la fundación de Numancia á los celtas; mas esto ha sido deslumhrado por la semejanza que halló entre el nombre de esta ciudad y el de Nómades, dado á aquellos pueblos.
Podria verdaderamente decirse de Nómades, Nomadia y de aquí Numantia; Salustio dio esta etimología al nombre de la Numidia; pero admitirla en este lugar seria muy viólenlo.
La voz nómade es griega puede tener un origen scytico ó céltico (respetando en esto, cerno en lodo, la ilustrada opinión del mismo Sr. Cortés, que, contra la nuestra, supone haber influido el griego en el idioma celta); pero no serian los celtas quienes se diesen este nombre y lo impusieran á los demás pueblos de Europa, Asia y África, que lo tuvieron, pastores trashumantes, como ellos-, sin residencia fija, de todo lo que parece significativo. Los griegos, al paso que fueron conociendo la geografía y costumbres universales, pudieron muy bien denominarlos de este modo. Pero en el centro de España ¿quién lo impondría á una c . , en época tan remota, que los mas ant. escritores griegos que han hablado del pais, lo encontraron ya adulterado? ¿Se lo impondrian los celtas ó scvtas invasores, porque eran ellos tales Nómades, cuando difícil es supiesen que tenian ni que Jes correspondía este nombre? ¿Se lo impondrían los habitantes del pais mismo, antes que ellos establecidos, al ver que edificaban su c , cuando es probable que tampoco lo conociesen?
Y ¿por qué seria en cualquiera de es’.os casos Numancia la única ciudad Nómade , siendo tan numerosas las en que manifiestan haber tenido parte los scytas ó celtas la raíz üriga y otras que aparecen en sus nombres? Nosotros, salvando, repetimos, el grave juicio del Sr. Cortés, no encontramos razón bastante’para ofrecer en Numancia una escepcion de las demás ciudad celtíberas, y no supoiier que, como sucedería en las otras, fundada mucho antes, tal vez desde aquella grande espedicion orientaV, que corre personificada en el Hércules histórico primitivo, cuyas memorias se hallan esparcidas en todo el Occidente, buho de recibir en su seno a los celtas, que invadieron mas tarde el pais por un orden contrapuesto. Las raices mismas del nombre Numancia, que sugirió aquel pensamiento al ilustrado Cortés, son demasiado frecuentes en nuestra nomenclatura geográfica ant., para desecharlas y no aducirlas aun por prueba de lo mismo. Num-antia la voz antia es tan común en la composición délos nombres de ciudad que, sin otro motivo, seria ya poco aventurado suponerla correspondiente á nuestra voz apelativa ciudad. Antia es oriental, y amalgamada con la boreal briga en algún nombre, manifiesta la reunión de las dos grandes raices de la ant. población de España. El nombre Cantabria , en el que asoman ambas raices , dijimos en su art. ser un pleonasmo, ó la repetición de un mismo concepr to en distintos idiomas.
Numancia era ciudad celtíbera, como hemos dicho. Plinio la coloca en la parcialidad de los belos o pelendones Ptolomeo entre las ciudad arévacas; pero este geógrafo no fue muy exacto al determinar los lím. de las regiones; y en vista» de esta misma circunstancia puede asegurarse que seria ciudad bela limítrofe de los arévacas. Las graduaciones tolemaicas la sitúan á los 12° 3′ long. 42» 50′ lat. Estrabon, Plinio y Floro espresan que se hallaba próxima al Duero. Según Apiano y Floro estaba situado en una altura en la confluencia de 2 r. que la dejaban libre solo por el NE. Todo persuade que este sitio pertenece al llamado hoy Puente del Garrag, comprendido entre la izquierda del Duero y la der. del Tera. Allí existió aquella ciudad insigne, «tansuperior á Cartago, Capuay Corinta en reputación y fama, cuanto inferior en riquezas aquella ciudad que es la mayor honra y timbre de la España.» (Floro).
Las débiles tapias que la circuían, hechas de tierra á la manera celtíbera y espartana, no tenian mas que 3,000 pasos de estension. Apiano, que habla repetidas veces de estas tapias las califica de muros; pero en sentido lato, considerando sin duda el valor que las daban en las guerras los pechos de sus defensores. Mas exacto Floro, espresó que Numancia carecia de muros y de torres. Sin embargo, en el centro de su recinto se elevaba una especie de ciudadela, donde los numantinos celebraban sus consejos de gobierno y guerra, y depositaban en los peligros lo que les era mas precioso. La población de Numancia era escasa. Su quebrado terreno cubierto de bosques. Los numantinos corrieron mencionados bajo el nombre común de celtíberos en la historia de la conquista romana, hasta que vencida la poderosa liga de estos pueblos por Gracho en las faldas del Móncayo, capituló toda la Celtiberia, obligándose entre otras condiciones á no edificar nuevas fort. Los segedenses intentaron dilatar y robustecer las de su ciudad vcrevéndose en derecho de hacerlo, por no contradecir á lo establecido en su capitulación.
Roma, que cuando creia convenirla sabia desentenderse de su pactos’, les negó este derecho y les prohibió continuar sus obras. Los segedenses se armaron para resistir á esta disposición tiránica; consiguieron una victoria considerable ; pero como es natural suceda á un ejército indisciplinado, fueron batidos al cegarse en ella, por el cónsul Quinto Fulvio Nobilion; y despavoridos en la fuga se acogieron á su aliada y consanguínea Numancia (año 153 antes de Jesucristo). El cónsul marchó 3 dias después sobre esta ciudad Numancia suplicó por los desgraciados que abrigaba en su seno , protestando al mismo tiempo no se entendiese tomaba parte en la guerra ; pero no fue oida. El cónsul la intimó la entrega de los segedenses y la de sus propias armas.
«A decir verdad no se ha visto nunca guerra mas injusta en sus motivos.» (Floro). Los numantinos oyeron esta intimación , como si hubiera sido la de cortarles las manoj.» (Id.). Numancia,c, de pobres montañeses, calificados do bárbaros por los escritores romanos , apenas podia sostenor 4,000 soldados con el ausilio de sus ald. Pero era justa su causa; era la causa de la fé y del civismo; y se lanzó valiente á la lucha contra la crueldad y la tiranía de Roma.
Fulvio mandó abrir la trincheras, y levantar sus tiendas á algunas millas de la ciudad En ella todo «so dispuso para resistirle.
Se abrieron fosos y plantaron estacadas en la parte NE.
flanqueada por los r., que era por donde amenazaba el enemigo.
Los segedenses eligieron por su capitán á un llamado Leucon. y los numantinos á Arathon. Fulvio recibió un cuerpo de’300 caballos africanos y 10 elefantes , que le envió Masinisa, y contando especialmente con estas bestias, amaestradas en la lucha, emprendió un avance contra la ciudad Sus valientes defensores le recibieron con denuedo, y, lormalizado el combate, mandó soltar los elefantes, que al pronto causaron gran trastorno á los numantinos, no acostumbrados á su vista por Aníbal, como otros pueblos españoles.
Pero herido uno de ellos en la cabeza , se volvió enfurecido contra los romanos, y los demás le siguieron, poniendo en desorden sus legiones. Los numantinos encontrando estos poderosos ausiliares entre sus mismos enemigos, consiguieron una completa victoria. Cuatro mil romanos y 3 elefantes quedaron muertos en el campo ? y los demás tuvieron que abandonar atropelladamente el sitio (*). Fulvio, sin embargo de este duro escarmiento , después de varias empresas que tampoco le fueron favorables, volvió á atrincherarse á algunas millas de Numancia, para pasar el invierno y esperar los auxilios de Roma; pero no se atrevió á intentar hostilidad alguna. El nuevo cónsul Marco Claudio Marcelo llegó en efecto con crecidas fuerzas (año 452); nías todos sus logros se redujeron á firmar una paz, respetando la independencia numantina y permitiendo la restitución de los segedenses á sus casas. El estado de los negocios de la república romana hizo que ratificase esta paz á su despecho el Senado. Lucio Lucinio Lóculo, sucesor de Marcelo (151), la respetó para cebarse en otras ciudad mas desembarazadamente, arrastrado en su cruel y abominable ambición. La dura situación que los abusos de Lúculo y Galva crearon al poder de Roma en España, y la famosa guerra de \ iriato, obligaron á los cónsules v pretores que les sucedieron, á respetar igualmente á Numancia hasta la muerte de aquel insigne caudillo. Casi toda la Celtiberia habia abrazado el pai tido de \ iriato; pero Numancia, fiel á los tratados, é incapaz de faltar ásu fé, ni aun por hacer la causa nacional, permaneció tranquila en el establecido con Marcelo, durante aquel alzamiento, y mientras que Cecilio Mételo iba avasallando á los demás celtiberos.
Numancia era una república independiente, y permaneció neutral, limitándose á practicar la hospitalidad con los que á ella se acogían. Pero desembarazados ya los romanos de esta sangrienta guerra, que les consumió tantas legiones, volvieron nuevamente sus miras contra ella; cuya independencia arrancada á su orgullo con las armas, no podia menos de serles tormentosa. Numancia, según queda indicado, habia servido diferentes veces de refugio á los celtíberos del partido de Víriato como antes lo había sido para los de Segeda. Numancia habia tratado de ¡guala igual con Roma. Quinto Pompeyo Rulo la hizo un cargo de esta conducta. Los numantinos se esforzaron en desvanecer sus quejas; pero no alcanzaron mas que aquella contestación desahuciadora y jactanciosa de «Roma no trata con sus enemigos , hasta después de vencidos.» Numancia conoció la intención romana de quitarla su libertad, y se preparó para que en todo caso la fuese arrebatada con la vida. Reunió sus escasas fuerzas, y nombró por su general á Megara. Pompeyo acampó junto á ella con 32,000 infantes y 2,000 caballos , ocupando todas las alturas vecinas., Empezaron desde luego frecuentes escaramuzas entre sitiados y sitiadores. Pompeyo deseaba llamar á aquellos al campo libre donde envolverlos con su numeroso ejército; pero los numantinos dirigidos con prudencia por el esforzado Megara, si en alguna salida avanzaban algún tanto, se replegaban á sus trincheras antes de dar tiempo á los romanos para desenvolver sus fuerzas. Cuando estos les acometian en su recinto, les encontraban invencibles y eran rechazados siempre con pérdida. El sistema de guerra de los numantinos llegó á cansar á Pompeyo en términos que suspendió este sitio, y fue á caer sobre la ciudad de Termes, tan obstinada contra los romanos, que tampoco quiso cederles su independencia, hasta que, destruida Numancia, fue obligada por Didio á abandonar su ant. posición, y establecerse en terreno llano y sin defensa alguna. Muchos afirman, que Pompeyo consiguió subyugarla en la mencionada espedicion; mas no resulta asi de la relación de Apiano. Pompeyo con- ‘ siguió sin embargo dominar las demás poblaciones vecinas y aliadas de Numancia; y viéndola reducida á la imposibilidad de recibir auxilio alguno por este motivo, ni de la misma Termes con laque la incomunicó, volvió con su innumerable ejército sobre ella. Pero Numancia «sin auxilio de nadie se sostuvo contra ejércitos de 40,000 soldados». (Floro).
El único auxilio que en todas sus guerras se sabe recibiese Numancia fue indirecto, fue la guerra que constantemente se reproducía contra Roma en otras ciudad y en otros paises. Estrechó Pompeyo estraordinariamente él sitio y la envistió por todas partes; pero fue envano. Los numantinos no solo le rechazaron siempre, sino que hicieron una salida tan vio- j lenta que destrozaron el ejército sitiador , y obligaron á ‘• Pompeyo á concederles la paz que voluntaria é injustame te él mismo habia quebrantado (139). Sucedió á Pompeyo el cónsul Marco Popilo Lenas, quien después de haber llevado la guerra, en el primer añoá los lusones, que le vencieron, en el segundo obligó á los numantinos á tomar nuevamente las armas. Lenas pagó esta conducta con una completa derrota.
Cayo Hostilio Mancino llegó á ocupar su puesto sobre Numancia, el año 137. Mas desgraciado aun que los antecesores , á los seis meses de mando, durante el cual fue repetidas veces batido, levantó precipitadamente el sitio; y alcanzado en su retirada por los numantinos, fue estrechado en téiminos de quedar a merced’de sus enemigos. En este conflicto, el cuestor Tiberio Gracho, hijo del célebre Tiberio, que triunfó de los celtíberos en las faldas del Moncayo, y que gozaba de gran prestigio entre los pueblos españoles y en el romano, procedió á ajusfar la paz con Numancia.
Para salvar la vida á un ejército de 20,000 romanos y de muchos aliados y esclavos, fue preciso firmar la independencia de Numancia, y perder campamento, equipajes, máquinas de guerra y cuanto tenian, como vasos de oro y plata y otras ¡numerables preciosidades consiguientes á un ejército, que habia sido enseñado á la rapiña por tantos de sus gefes que habian venido á enriquecerse sobre la desventurada España. Se lee en diferentes historiadores un gracioso episodio de la guerra de Numancia con motivo de la precipitación con que abandonó cl sitio este cónsul. Dos jóvenes numantinos galanteaban (dicen) á una de sus conciudadanas, y convinieron someter á la suerte el logro de su enlace ¡ intórnanse ambos en el campamento romano, y el que antes matase á un enemigo debia quedar dueño del objeto amado. Salieron en efecto de la ciudad; pero no encontrando á los romanos, volvieron á ella con la noticia de su retirada, á lo que se siguió la reunión de todos los numantinos en la plaza pública, y su salida á obtener sobre el cónsul el triunfo que dejamos referido. Roma, lejos de ratificar la paz firmada por Mancino , miró su tratado como el mas humillante y vergonzoso. El Senado y el pueblo se hermanaron para romperlo, y se hizo con toda solemnidad; determinando que el desgraciado cónsul fuese entregado á Numancia para que se vengase en él de este rompimiento. Reemplazó a Mancino, Marco Emilio Lépido quien invadió el país de los vacceos con el pretesto de que habian abastecido á los numantinos en la última guerra. Lépido antes de entablar directamente nada contra Numancia, fue batido con pérdida de 6,000 romanos por los de Pallancia y depuesto por el senado que le condenó en razón de sus robos. El cónsul Pubbo Futió Filón , que sucedió á Lépido en el mando , (136) nada hizo mas que efectuar la entrega del desgraciado Mancino de la que fue encargado. Apenas llegó delante de Numancia antes de amanecer, lirzo que efPafer Patratus lo dejase desnudo y atado de pies y manos á las puertas de la ciudad Los numantinos se negaron á recibirlo, y este desventurado que se habia visto cónsul y al frentéVle un numeroso ejército, pasó todo el dia en aquella situación, y hasta la noche no fue recogido por los romanos. El ejército consular desaprobó este rigor. Quinto Calpurnio Pisón, reemplazó á Furio , y tampoco fue mas feliz en esta guerra. El ejército romano acostumbrado por sus ambiciosos gefes á lata la y al saco sobre las poblaciones, que no podian ó no acertaban á enfrenar su codicia, habia llegado a perder completamente su decantada disciplina. En larelajacion de sus costumbres guerreras, habia depuesto su valor en términos, que hallando en los numantinos verdaderos soldados, no podia mirar con serenidad sus aspectos belicosos, ni oir prounciar sin terror el nombre de Numancia. El Senado que de tan lejos miraba las operaciones, tal vez no acertara con estas causas; mas no se le ocultaba, que el. estado de sus negocios en España, era el mas funesto. Diez y ocho años hacia que tenian humillado su orgullo en ella , una sola ciudad, y no una Cartago, capaz de enviar sobre Italia mas de 100,000 infantes, 12,000 caballos y 40 elefantes alas órdenes de un general, para quien era ya una ciencia la guerra, sino una ciudad incapaz de sostener 4,000detensores solamente, sinfortificaciones, sin los recursos del arte militar, bárbaros en fin como los llamaban los romanos mismos. Diez y ocho años hacia que era España el sumidero de sus legiones y de sus reputaciones militares. Diez y ocho anos que con sangre de sus ciudadanos pagaba bien caro Roma cuanto sacaba de la Península. Esta soberbia c, conquistadora del mundo, conoció la era necesario echar el resto de su poder para estinguir aquella pequeña república española, que si bien no la disputaba sus posesiones ni su engrandecimiento como Cartago, y aspiraba solo á sostener su independencia intacta, se habia creado un nombre, que siempre habia de ser ya, la humillación del romano. Era preciso esterminar aquella ciudad que cuanto era inferior á Cartago, á Capua y Corínto en riquezas, era superior á todas juntas en reputación y tama, como dijo Floro; aquella ciudad, que cuanto era pequeña para la magnitud de Roma , se había elevado sobre ella en la santa causa de la hospitalidad y de la independencia; aquella ciudad que la habia obligado á la humillación de reconocer lo injusto de sus agresiones, en sus tratados; la falta de su fé y su tiranía en el rompimiento de estos, y en los r» – petados destrozos, fugas y rendimientos de sus armas ; que ya no tenia ejércitos mas que para tiranizar v saquear, bvjo pretestos comunmente voluntarios de sus delegados, los pueblos que se la habian sometido
(Continua en el original)
