Paseos y fuentes. Es digna de mención la alameda que se encuentra al estrcmo de la с. en la mayor altura de la peña en que está situado : se compone de 7 calles con árboles y rosales y de 2 salones, el primero de los cuales exLslente á la entrada, se halla adornado de bancos de piedra y baranda de hierro: después hay una calle destinada para el tránsito de las caballerías, concluyendo por otro asiento corrido • con algunos pilares que sostienen una alta verja también de hierro, en la que se ven las dos entradas con puntas de lo mismo. I/as 7 calles referidas son enteramente iguales en piso, árboles y flores, teniendo ademas la del centro 2 hileras de asientos que acaban á la entrada del bajo salón, que asimismo está cerrado con bancos de piedra por ambos lados: la hilera del final se halla cortada por halcones salientes, que dan vista á la hondonada. Para abastecer la población se encuentran 7 fuentes, 2 de ellas de 8 c;iños cada una, y Tas demás de uno solo : reciben las aguas de 3 cañerías que las conducen de otros lautos nacimientos, existentes el uno á una leg. Б de la с. en la falda de la sierra npmûrada la llidufga; otro en el sitio llamado de la Toma , dist. 1/4 de leg., ‘.y el tureero à 1/2 leg ‘S. al pie do Peña-Rubia ЕШТаше àdemng en el liírin. infinidad de manantiales de cristalina* y delgadas aguas, habiendo entre ellos algunos ferruginosos, y uno cargado de mineral sulfuroso situado en medio del paît, de huertas conocido con el nombre de los Morales, donde el cuerpo de maestranza construyó de sus fondos una casa de baños con 3 cómodas albercas y otra mas pequeña en beruficio de la humanidad doli.eate, ; de modo que en el mes de agosto se llenan de.gente Jas huertas y sus casas, formando una pequeña población en que sé observa la vida campestre con sus danzas y festines. Las .aguas de este nacimiento son cuteramente ¡guales en, composición de ‘lUincrales A la,* famosas de Carrât ruca!» sirviendo provechosamente para la curación de toda clase de eufermedados cutáneos.
Escuelaf y haspilaíes. Tara la enseñartzn pfibliVa eos-; tea la corporación municipal dé los fondos ríe p’i’opius tres; . clases deprimirá educación para niños y dos academias db niñas huérfanas, pobres, abodando á cada uno de los directores de aquellas 3,300 reales anuales, 1,100 para un ayudante y 500 para, el suministró dé libros, papo! etciudad, y ?,200 reales a, coda maestra d,c estas, con 300 reales mas para libros, pró, perdonándoles también á todos ellos el locnl para sus clasqs ‘respectivas. En oí ex-conv. de trinitario? desr’hlzos, gtré.ás _ donde se encuentran lodos estos establecimientos do ins-: . £r<wcion1hay igualmente cáted. de latin, míitp’málícas y fi.jbeo/ía. con jas correspondientes de adorno; todo bajo ta’ , direecioj) del ilustrado literato D. Manuel tfhvsto. Existe asi. íni.sniu para el socorro cíe la humanidad dolícríté’uh hospital : fundado ppr, él rey p. Fernando el Católico, el cjia! se h:il|a СЯ el mejor estado’corno también su iglesia: otfo pnra pobres transeúntes contiguo á la ermita de la Caridad : 61ro con él título de San Cosme para el amparo y refugio de pqbres ancianos; y por ultimo ид cementerio bast ante capaz y ¿n paraje venlílado,
Tkbui\o. Confina j)or el N. con’SeteWfl; E. con él’Bnrgo, Yuncjuera y Tolox ; S. c’on Jihiera, ‘Atájate, Alpandc’ire, Tarajan, Juscar, Cartngima, Parauta é Ignaléja, y. 0. con Grazalema ,_Montejaqiie y fienaojart’. Encuéntránsé en .este radio multitud de huertas, mofmosde aceite y casi, entre los cuales son notables por su posición y terreno frondoso y pintoresco, lo? que existen en el valle délos’Fron. toues, Alcobaren y la Havita ; teniendo cslps»úttímos jardi_nes de recreo del mayor gusto, llállanse aiirrllsmo ruinflsde «pueblos ant. y lo-s res’los <8e la populoso ciudad»de ‘Asinipo, s,it. á «2 leg. de Ronda sobre un peñasco de bastante altura, tufaj’ao.en su mayor parte y defendido ponina muralla1 y varios ‘torreones de piedra menuda y derretida. En la-‘actiialidatl «solo se’conserva de los gandes edificio^ due componían df~crtà población, un anfîfealrri descubierto en él año de 1650, por ‘ el.rondéîm anticuario p. Macario’Fariñas, consistent en una portix.la de cantería del orden dórico t la cinil muestra «en su. Centro’ un’ arco grande’acompañado do oli-r* dosde menor elevación , sobre los míe se hallun dos nichos cuadnlongos, y en medio una casilla ; en donde se ponisn los vasos de metal áromittí’cos , que habían de1 protiurir un agradable sonido al sérherlrfos por Ins roces de los concurrentes. Esta fachada está igualada por la parte de afuera y andas’3 yaras de dist. por otra pared de la misma construcción’y al-1
TOMoxm. °» •’•’ ‘•’••’ ‘•••’ «-«г–!
tura, aunque sin arco, dejando en medio el sitio de la escalera principal que conducía á los cuerpos del edificio : á los lados de la citada portada se ven dos entradas cuadrilongas.que dan paso a los asientos, y desde ellas se forma ¡a herradura que contiene 23 gradas de piedra, de las cuales se ocultan cinco por los escombros , conservándose las de,r mas en regular estado. En el final de la última grada, se distingue el sitio de una ancha y espaciosa galería, y cerca del circulo, en linea recta á lasentradas se conserva á 4 varas de dist. una bóveda en ciudad’ida lado , construida de cantería con С píes de alto y poco menos de ancho, la cual se, di,rige oblicuamente hacia el fondo del circo, indicando existir debajo de este un salón ó cueva subterránea , aunque obstruidas sus entradas en el día per las ruinas. Se encuentran igualmente en el mismo terreno y ert distintos sitios varios, pedestales de jaspe rosado con S pies de altura y 2 1/2 de ancho, y ademas multitud de ladrillos de gran*tamaño y grueso; habiéndose sacado en años anteriores por medio de excavaciones linchas en estas ruinas, muchos objetos del ma
| yor gusto y mérita, como también diferentes lápidas sepul
I erales y nionumentos históricos, de los cuales se conservan algunas losas con curiosas inscripciones embutidas en la pared del cortijo llamado de Ronda la Vieja.
Calidad Y cmr.i:xsTA>ciAS Uf.l Teuhkno. La mayor parte es escabroso y de sierra, notándose varias cprd. de bástanle altura, que cercan la ciudad en forma de círculo á poco mas de I leg. de dist., dejando sulo descubierta La pnrte del N. donde se halla una espaciosa llanura con el nombre dé Campiña de Ronda , por contener grandes cortijadas y buenas labranzas , seguidas por los agricultores róndenos; ¿o,cpntrándosc tambjen enmedio de las sierras, infinidad de. tierras roturadas y metidas en labor, que componen ep parte, cortijos de buena cabida. Contiene muchos pagos de olivares frondosos y productivos, crecido número de Viñas, 138 montes de encTiía y quejigos, 300 huertas, de las cuales 281’están divididas en 1 \ partido, y diferentes pinares sil!. en la cord, nombrada de Gomares y conocida por Sierra de la Nieve, donde nacen toda clase de yerbas medicinales. No es.menos rico el terreno de rameriles de todas especies, como lo demuestran varias minas arruinadas, y la muy profunda abierta en tierras de Munie corto, que según la tradición y escorias encontradas en suA cercanías, se creo produjo mineral argentífero, y asimismo otras mas recíeiir tes abandonadas, de plomo, cobre y carbón de piedra’. Existen también en el term, canteras de jaspe blanco, encarnado y azul, y porción de tierras que producen salitres, entre las’ qué sou» muy abundantes las del cerro de las Salinas л donde se cuajan anualmente un sin número de a. de sal1, qiie déçues se pierden en el invierno por impedirse su estraccion por un empleado pa’gndo por él gobierno con osle objeto. En la parte vegetal es ¡analmente abundantísimo,
•conteniendo tona’ clase de, arbustos y las referidas yerbas medicinales, que se consumen en lasprincipalcs boticas, del reino, habíprtiío entre ellas bastantes de mucho aprecio.
RtoS y AinioYos! Hallándose descritos por separado en ‘esta ob,ra todos los r. y los arroyos de alguna consideración, creemos-suficiente pafa evitar repélicrmips, hacer una ligo
«ra reseña u? Jos que corren por el term: municipal dé Ronda. En su consecuencia , pues, diremos que á 1 leg E. do estaciudad y en la cañada del final de ttt vertiente do Sierra Re.r
•méjq, se encuentráiin copioso y cristalino nncírriiento com
• puesto de porción de manantiales,-nacidos unos debajo de . {аз piedra.*, y otros en el reritró deba cañada, donde se juri
•tan todos ellos formando un« crecida corriente- que nombra el vu)go r. Grande’: los árabes le llamaron Giiadalevin ‘ó П’ю Hondo hasta tocar en-‘ dicha población. cuyo nombre cuiíserva en el dia. ha^ta que á la dist. de 3 log., y en térm ya
‘•de limera de Libar ; tomi) el dé Gundiafo, qu<í lleva tas’ta desembocar en el Mediterráneo.- Iw mrh. y arroyos’«ueás&
• tflfemo sferpénteap’poi’ Sil terr.; ftertrlizani’lo’mi/ltitud ap fron
• dosas huertas son i’el’de \bsNnvarea, Gtitidftlcob’tittti, Cil’ lebrax, Sifuela, Eaffjo, Maura, Lafa, (\i[ñl, y el’qüe entra en el sumidlo, y sale después por la Cin’Vn d’el Ohfó.
•Este último tiene origen en el puerto de Villalueiiga del’Rtísario, y’Vertiente« <Í« la coro, del Endrinar, continuando
• por Campo de Ruche donde recibe los derrámenos de al^u
• паз fuentecillas , y sigue por el jaral der Frontón hasta tHr en eúérrn. de Mouleiaque, introduciéndwe por médig de,
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dos tajos que lo guian al mencionado sumidero. Esta oscura y profunda caverna es conocida y admirada en toda la provincia por su particular construcción , puesto que su interior se compone de inlinidail de rarosailordjsy vistosas figuras estalactitas: en lo profundo de esta cueva se levantad terreno formando un plano sobre el cual se miran á la vez porción de bultos de gran tamaño, que presentan un ropage parecido al de los ant. religiosos, y otros ¡mitanlo los atriles y ciriales, como si fueran obrados con esmero y gusto por la mano del artífice, componiendo todo un coro perfecto de conv. en la hura de vísperas. Las aguas que pasan por esta sima, salen p;ir la boca que da sobre el Gumlalevin, existiendo sobre ellas un puente singular de 1 leg. do anchura, formado por b naturaleza, como para acabar con el uno de sus mas estraños caprichos.
Caminos Y Correos. Los caminos son de pueblo á pueblo, sin que haya carretera ni arrecife alguno, y sí solo sendas escabrosas y veredas intransitables, en tal estado de abandono, que á cada paso ponen en peligro la vida de los transeúntes, con motivo de los resbaladeros y precipicios que continuamente se encuentran. Los correos generales son tres en cada semana, llevados por conductores á caballo que los trasladan á la raja de Ecija, recibiendo en la misma la correspondencia de la corte y demás provincia del reino, escoplo la de Málaga, que la dirige p ir uoacstafeta particular, que pasa á Cádiz locando en Ronda, y lo mismo á su regreso á aquella ciudad El correo general entra los lunes, jueves y _sábados, y sale los martes, jueves y domingos de madrugaba. El del Campo de Gibraltar se г’-ciöe los miércoles, viernes y domingos, saliendo siempre en los mismos dias me Jia hora después de la entrada del general La estafeta entra los ‘miércoles de madrugada, dejando la correspondencia de Málaga, y sale el mismo dia para Cádiz, de cuya ciudad regres i el domingo por la mañana , saliendo de Ronda «una hora después con dirección á Málaga. Finalmente las correspondencias de los pueblos de la Serranía se reciben los mismos dias que entra el correo del Campo de Gibraltar, saliendo al siguiente dia de la entrada del general.
Producciones. Estas consisten, según un cálculo prudente, en 128,000 fan. de todos granos, estoes, 100.000 de trigo , 20,000 de ceba.la, y las restantes de semillas; 23,00,0 a. de aceite, 10,000 de vino y vinagre, ricas hortalizas y frutas en abundancia, entre las que sobresalen por su tamaño , buen gusto y duración los esquisitos peros de Ronda, conocidos y apreciados en las principales población y cap. del reino -. la cria de ganados se reduce á unos 4,000 borregos y 800 ovejas, que producen sobre 900 a. de lana, 600 cabras, 1,500 cerdos, 1,000 yeguas yol ganado vacuno suficiente ,para labrar su térm , habiendo también algunas colmenas y cria de seda. El terreno esabundante en caza de perdices y conejos, y en los arroyos se encuentran anguilas, bogas, barbos y otros peces de diferentes clase».
Ahtes É iNDüSTaiA. Las arles é.ind. de Ronda , podían aumentarse y perfeccionarse si estuvieran abiertos los caminos de comunicación con las cap. de Andalucía ; pero apesar de esta notable falta se cuentan en la ciudad 10 lab. de som»breros, 14 de suela y cordobanes, 2 de lienzo fino, 2 de lana, 2 de bayetas y fajas , 4 de chocolate, 3 de j^bon < 4 de cera, 3 d¿ cola, 3 de almidón, 2 de cuerdas de guilarra, una de paño basto, una de guaníes do, esquisita cabritilla y 4 mo injs de aceite con 2 máquinas hidráulicas, y lo; dem^s oficios mecánicos, propios de una población importante: hay Alemas 4 ¡¡opresores, tgabiaeles de lectura,’H,j>osada*, JB café.* y úm fonda, y en los afueras, exisien iO molino,, harineros de í, paradas de piedra, 13 de aceite con d j!>lés vi,gas los mas de ellos, y 6 alfarerías de loza ordinaria.
Comercio. Este ramo se encuentra bastante reducicb.en .el día por falta de comunicaciones cimodas y seguras entre Ioa|iueblps principales y puertos marítimos .de la provincia, traficáiíJos^solo coa ,lus géneros y frutos del país, de ¡os cuales se енрш-tan las suelas y cordobanes de las mencionadas fáb. ; los bien trabaj idos botines róndenos,,y las e»cpleules frutas que se cria en sus huertas. El comercio interior consUtct.en granos de todas csuecios, aceite y vinos, y en 19 .tiendas dti toda clase du géneros y q lincaua, 30 de abacería, 7 de pañus finos y gran número de tiendas de comestible* al por menor.• „ .,;, ,,, …., ,, , i
Furias. Se celebra la aut. leria de Ronda en los días 20,
21 y 2î de mayo , la cual es conocida en todo el reino por la abundancia de toda clase de ganados que á ella concurren, y por los buenos toro-! que se hacen traer de las vacadas mas acreditadas para correnos en su magnifica plaza en las tardes de los dus de feria: la asi-ttencia es numerosa, y muchos los negocios que se hacen sobre ventas y cambios, sirviendo de mercado para los ganados la llanura del Calvario, y para los géneros la calle de San Carlos, Puente Nuevo y Teudesuelas. Se efectúa ademas otra feria el 8, 9 y 10 de setiembre, abundante de ganados y enseres de ínbor, pero poco concurrida : en ella sirve de mercado para el ganado las Peñas del barrio de San Francisco, y para las tiendas y puestos la Alameda del mismo barrio.
Poblacho*. Tiene 3,543 vec , 1.5,913 almas: su Cap. Prod, asciende á 62.127,250 reales: el Imp. a 2 939,953: los prod, que se consideran como cap. imp. á la ind. y comercio a 984,187 reales , y la соятп. а 511,264 rs con 19 mreales El PreSupuesto Municipal es de 1 67,703 reales con 23 mreales, cuya cantidad se cubre con los productos de propios y arbitrios.
Histohia. Ya vimos en los art. de Arunda y /Icinípo, que si Caro, Fariñas, Florez, los Monédanos, Masdeu y otros muchos, llevados de la autoridad de estos, han creído hallar aquellas dos ant. ciudad , la primera en la actual Ronda, y en el próximo desp. de Ronda la Vieja ; la segunda fue incurriendo en un error muy grave ; pues ambas ciudad estaban enclavadas en la región Bélica propiamente dicha, estoes, ен la Betuna de los geógrafos mayores, comprendida entre el Guadalquivir y ciGuadiana. Al aplicar debidamente la geografía ant. á la moderna, según lo efxigen las reglas mas autorizadas de la ciencia , ‘es preciso situar á Acinipo enFregenal, ‘y a Arunda en Arcéna (V. sus respectivos artículos). No negaremos por esto la ‘antigüedad romana de Ronda, ni que haya existido otra ciudad también romana en el desp. dicho de Ronda la Vieja: consta por los nnmciwos monumentos que poseen ambos punios. Pero si se han de conocer sus nombres, e’s preciso entrar en una de aquellas cuestiones trabajosas , que concluyen con aumentar fas dudas que atormentan la ¡miginacion. Queda dicho, que la terminante espresion de los geógrafos ant. , hace , no se las puedan atribuir los de Arunda y Acinijio, sin embargo que para ello se haya llegado hasta forjar en la Serraoía de Ronda una Betuna Turostana , de que no existe memoria olguna estimable. Ahora debemos aumentar qae apenas se pretenderá darles otros upmbres que el apoyo de conjeturas mas ó menos fuertes, que no ofrezcan gravísimas dificultades. los únicos en que parece preponderan bs probabilidades spn Cappagum y Lacippo. Solo Pli pió mencionóla primera, y contándola entre las estipendiarías, dijo, esta.ba adscrita al conv. juriaco de Cádiz ; lo que no repugna á U situado de Ronda: los ‘nombres de Capnagum y Ronda ofrecen cierta sinonimia qus puede ser indicio de su ¡(¡entidad. Las. antigüedades descubiertas en Ronda la Vieja, pertenecen muy verosímilmente á la ‘segunda , pues si bieo Mala hizo mención de.ella como ciudad litoral, Pumo y P’ol°meo la.dicroa sil. interna, y el segundo la contó entre las ciudad Túrdulas.
Ronda , como quiera y’por mas que no suene su nombre en lu historia anterior á la España musulmana , es población o« mucha antigüedad , y en lodos tiempos ha debido ser fle grande imuorlancia. Su situado en el enriscado pub que denomina (V. Rpnda, Serranía de) la habrá bcdbo teatro O« grandes acontecimientos militares : báis tan privilegiado por.naíucale^i Qo no la An lalucia (V.) , es siempre adju i flcaJo’al más fuerte por la1 misma, es el p,ns de. los comMte¿, ‘y las moni aua.s son el ú limp apoyo de lös vencíaos. Estos si.;’np son esterrtiiaados entre los risco^ de que se »poyan pronto , se desprenden sobre las llanuras para re cuparartós: si con e| pQÍnplfline’nlo’de su eslermimo se avecin jaron también a:[ui Ijs vencedores, tampqco tardan en .disputar estos el doiiinw dj‘ »f. llanuras; d; porvenir es siempre del ptkíer que e.s dueño del origen de 10} r. T .¡vía se eineña outre Roula ^Gibraltar la memorable cueva eu quti un rico español, llamado Vibio Pacieco, acogió ge’ 1*’
en Mu min, aun asomó en la Serranía de Ronda tratando de apoyar en estos riscos sos escasas fuerzas ; pero fue alcanzado y mueno por los cesarianos (V. Alora). Esta condición del país resulta mayormente de la historia de la dominación de los árabes en España. En «66 Abd-el-Gafm-elMeknesí, entrando contra Abd-el-Rahman en España, tomo asiento por las serranías de Anteqnera y Ronda, y planteó una rebelión que llegó а campear рог eJ corazón de la Andalucía. Cuando un llamamiento general del emir de Córdoba contra el Meknesi, le hizo conocer la escasez de sus fuerzas para resistirle lejos de las escabrosidades de Ronda, que habían sido su apoyo 7 años, quiso volver á i-,b- ; pero fue derrotado y müertü antes de conseguirlo. Solo uno de sas caudillos, el animoso Hafila, pudo enriscarle en ellas para asomar de noevo siempre independiente, al lado de cuantos las bebiesen con el de Córdoba. También se distinguió este caudillo al servicio de Abul-Aswad, y después «le la derrota de este , sufrida en 24 de setiembre de 784, volvió á sostener y ostentar Hafila su independencia en este serranía, desde donde trabajó largo tiempo al poder de Córdoba. El distr. formado por los árabes, con la denominación de Raya , comprendía á Ronda. A mediados del siglo IX bizo so nar mucho el nombre de esta ciudad, la circunstancia de haber salido de su veciedario el célebre aventurero Hafeun : las proezas de los Hafsunes y sus atentados llenaron la historia de so tiempo (V. Roda, AlcaSiz, Tote* do, Zaragoza, etciudad). En la rebelión de Suar-ben-Ilambdimel-Kaisi fue también importante la Serranía d« Ronda (año 890)-: liii -un era el alma de aquella guerra, auxiliando á loe rebeídés.. Volvió A figurar altamente la Serranía de Randa en >la batidera del Sotnor y costó mucha sangre á las tropas del Califa. En 1686 ocupó Mohamet d« Sevilla estas fuertes posiciones, sabedor de que Yahyah marchaba contra él, debiendo pasar por junto á Ronda. Allí le preparó una emboscada, y lo condujo á ella con tal maestría , que consiguió envolverlo y esterminarlo : murrio Yabyeh en el trance y con él la estirpe de loe Beny-Hamudes’ (V^ Córdoba;. El Motadbed construyó en Ronda una quiñi» suntuosísima, con tos sirvientes necesarios para cuidarla. Habuede-Sanhadja, y Mohamed-beti-Abed de Sevilla, peleaban entre ai esforzadamente en Roada, mientras el; Saheb do Algeciras trataba de vengar 1» muerte de Mnza-ben-Afan su primo (V. Algeciras). Por los años de 40(¡fi batallaba también ел este puis Mohamed , hijo del Motadhed de Sevilla^ contra los de ‘Granada y Málaga, auxiliados por el Saheb de Erija. Mohamed quedó con el gobierno de Ronda. Cunndola imprevisión de Ebn-Abed trajo á Yusefé España (4094), una división de africanos se apoderó de Ronda. Abn-el-Kasem-ben-Edris, secretario de Hamden y su almojarife en Córdoba, obtuvo el gobierno de Ronda, que era su patria. Abn-el-Ghamn, alcaide de Arcos, le arrebató este gobierno á viva fuerza con el auxilio del vecindario de Honda, descontento del Кавет. El de Arcos no hubiera logrado Bu intento sin este apoyo que le proporcionó la entrada en la ciudad, que era muy fuerte y Su alcazaba tenida por mespugnable. Algunos dicen que el Kasem huyó de Ronda; otros que el Ghamri lo coaió y le soltó luego con su mujer y familia y se refugió en Malaga de donde pasó á Marruecos. El rey de Granada llamó en su auxilio al de Marruecos en 1319, -dándote en premio á «Algeciras y Ronda con toaos los \. de su ‘contorno.» (Mariana). En consecuencia de esto, Abomeliki hijo del rey de Marruecos, pasó el estrecho con 7,0*6 caballos, y se tituló rey de Aígeciras y de Ronda (1J3Î). En 4339 salieron loe moros de Honda contra la retaguardia de un ejército cristiano que habíA talado su terrai -y fueron (terretadbs :pw el esfuerzo de D. Juan de Lar», D. Juan Manuel y el Maestre de Santiago que la mandaban, En 434* Albohaderu rebelándose ‘contra su’ padre; se apoderó de esta ciudad y demás posesiones que quedaban á Id» reyes de .África en España. En Ronda reeibi* MebínÜed Yngud te1 cabeza del desventurado rey de Granada, bárbaromeifte sacrificado por él vey D Pedro en Sevílte, y la orden dé fe*é rey para’que fuese á tomar posesión de aquel reino (436Î). i -, -,
Be 1430 Fernah Alvarez de Toledo, señor de ¥*1**етлNo» neja , á cuVo cargo estaba la guarnición de Efcíjey eafró polberras *> Ronda y fue rechazado por los riaUirale»¿En443< el adelantado y el maestre de Galalrava ganaron entre otros
¡ pueblos á Ronda, que no tardó en volver al dominio de I moros. En 4485 vino sobre ella el rey D. Fernando con muy | numeroso ejército. Honda no estaba muy bien apercibida para la defensa, y hubo de rendirse en 2¿ de mayo según Pulgar, y en 23 según Mariana. Por una de las condiciones de la capitulación . se dio á los ciudadanos principales cier: tas tierras y posesiones que en aovilla lema la inquisición I confiscadas a Gonzalo Pizon (Gonzalo Hernández Pichón ¡ según Zurita) y á otros. Hecho esto, se puso guarnición dfe I cristianos en la ciudad El decreto de los reyes Católicos, man; dando en 4499 que los moros fuesen hechos cristiano», í causó la rebelión de los de la serranía de Ronda por el mes I de enero de 4S04. Los reyes enviaron sus capitanes contra ellos y demás sublevados : D. Alonso de Aguilar murió á manos do estos en Sierra-bermeja ; el rey acudió eo persona ; en pocos días consiguió rendirlos y los echó de España. Las propiedades que conservaban los moriscos en Hunda, pararon en poder de cristianos. Ronda presentó el abativ miento y despoblación consiguientes. No suena por largo tiempo en la historia , aunque al favor de las ventajas de su suelo pudo sobreponerse ala deplorable administración de aquellos tiempos y consiguió repoblarse. Hasta que Ja \ajusta invasión francesa de 4808 trajo á España una guerra verdaderamente nacional, nada ofrece la historia particular de Honda, que deba citarse en esta breve reseña. Entonces contestó con el mayor entusiasmo al llamamiento de Sevilla (V.). Después de la ocupación de aquella ciudad, José Bonaparte pensó tranquilizar con su presencia y discursos á los hab. de Ronda y su serranía. Con este objeto vino á Rjndaentes do concluir febrero de 4840. No se detuvo muchos dias «a ella, y la dejó confiada á su gobernador con alguna fuerza y estensas facultades. La insurrección de los serranos redujo pronto á los estrechos limites de la с la autoridad de este gobernador. El patriota D. Andrés Ortiz de Zarate , Bpelliiaadq el Pastor por los serranos, fue uno délos que mas promovieron aquella insurrección. Tomó tal vuelo el alzamiento, que ya en 42 de marzo se presentaron numerosas bandas delante de Ronda, capitaneadas por D. Franoisdo González. Los franceses evacuaron de noche la ciudad retirán»dose á Campillos. Los paisanos penetraron por las calles ,y comenzó gran desorden; aun buho pillaje y otros destrozos; algunos patriotas de influjo que llegaron oportunamente Jes contuvieron algún tanto. El general Peyremont reforzó á los franceses que habian salido de Ronda , y la recobraron el 24. A poco tuvo que salir Peyremont para Málaga, qoe fue tomada por los paisanos. La guerra conlinuó pur toda la serranía sin que los franceses pudiesen dar Oh paso , no siendo en número considerable, y no trascurriendo día en que sus puestos no fuesen inquietados. Formóse una junta en Jimena, y D. José Serrano Valdenebrp fue nombrado por el Gobierno comandante döl distrito, bajo la inspección de D. Adrián Jacoma. Por toda la serranía brilló el horoUmo do la justa defensa española. Siliando un cuerpo francés ;¡ Cardiz, y hallándose el general Sebastiani alojado onGranaday estas montañas, foco de insurrección importante, Jos ten i am como divididos: el general Valdenebro, presidente de la junta de partido, söguia gobernándolas; mas por lo comum caudillos naturales del país guiaban de cerca á los serranos.. Begines de los RÍos con la primera division del cuarto eiér-J eito, apoyaba los movimientos de los hab. y contribuía ár mantener la insurrección. Peleábase sin cesar, y ni las fuerzas que los franceses conservaban siempre en la misma sierra * ni las columnas que á veces destacaban de -Sevilla, Granada ó sitio de Cádiz, eran suficientes para repfiíhrr el alzamiento dtfl’pais. El paisanage so dispersaba diiándo’ltí atacaban fuerzas superiores, V se reconcentraba caahd» estarse disminuían-, apellidando guerra por todas partes con instrumentos pastoriles ó con otras señales como ho-< güeras, cohetes etciudad : las mugeres mismas rivalizaban con. pea maridos eh>inventar ardides-v en esfuerzo contra los franceses. -Sn Gaacin subieron cañones basta en los ríceos mas escarpados. Desde principios de 4844 se sostuvo una lid muy empeñada : en agostó, que eihpezaba1‘ ti dee&er la firmeza de los serranos’, vino á reanimarla la llegada del general Ballesteros. El coronel Riguoíix,- reforzado-oort Mofas de Sevilla , amagó á Ballesteros cn’flimena: este evacuó el pueblo para atraer y denotar el enemigo-hacia San Roque. Ballesteros’vio acudir, combinadas contre’éf fuerzM.