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FUENTE DE LA RED DE SAN LUIS (HISTORIA DE MADRID)

Se construyó en c e lebridad del nacimiento de la actual reina , y se la puso el nombre de Fuente de Isabel, habiendo colocado la primera Biedra con las ceremonias de costumbre el corregidor Don omingo Maria Barrafon, quien al cabo de un año la descubrió y soltó las aguas en presencia del ayuntamiento el dia 40 de octubre de 4832. Dicha piedra fundamental y la correspondiente caja con monedas, acta y periódicos del dia en q u e s o practicó la ceremonia éstan á la p a r t e que cae hacia laembocadura de la calle del Caballero de Gracia.

El Señor Don Francisco Javier Mariategui trazó y dirijió esta fuente, que consiste en t r e s gradas sobre un zócalo que forman cascada con o v a s , y en el c e n t r o una columna con hojas acuáticas que sostiene un tazón , de cuyo centro sobresale una caracola marina. Adornan la espresada fuente cuatro niños puestos sobre delfines , de los cuales dos e n roscan la cola en el pie de la t a z a , los dos r e s t a n t e s cubren con las suyas á los genios, y todos arrojan agua que corre por las gradas, vertieíado la potable dos ranas y dos galápagos, que tienen la particularidad de s e r l a s primeras obras fundidas en bronce en Madrid. Todas las referidas esculturas fueron ejecutadas por Don José Tomás. La materia de que está hecha la fuente es granito y los delfines y niños son de piedra caliza de Colmenar

LIMPIEZA E INCENDIOS (HISTORIA DE MADRID)

Este ramo ha estado desde muy antiguo á cargo de dos regidores del ayuntamiento de Madrid , c o mo comisarios de é l , quienes entendían en ocurrir á todas las necesidades del servicio público, en la mejor forma que los fondos del común lo permitiam Dichos regidores, con la denominación de cuarteleros, vigilaban los dos cuarteles del Norte y del Sur en que a l a sazón estaba dividida la cap. Elbarrido de las calles se hacia semanalmente, estrayendo de los basureros que existían en las casas, las basuras que en ellos arrojaban los vecinos, sin que hubiera otra clase de aseo en las calles, que en los momentos de verificarse esta estraccion.

Posteriormente se aumentó este servicio , verificando el barrido un dia sí y o t r o n o ; hasta que por último se mandaron suprimir los basureros de las casas en el año de 1833, para prevenir los estragos del cólera m o r b o , que entonces afligía á otros paises, ejecutándose diariamente la limpieza de las calles, en las que desde aquella época se depositaban las basuras durante la noche. En el dia se hace la limpieza general de Madrid á las primeras horas de la mañana, recorriendo luego las calles unos carros provistos de su correspondiente campanilla, siendo obligación de los vecinos bajar á ellas las espuertas de basura desde las 6 á las 8 de la mañana en los meses de mayo á octubre , y de las 7 á las 9 en los restantes de! año.

La limpieza de los pozos de inmundicia ha sufrido muy ligeras variaciones desde su establecimiento; reduciéndose estas á el aumento de carruages y ganado que en ella se ocupaba, para hacerla en el menor tiempo posible y á la distinta y mas adecuada forma que se h a dado á las cubas destinadas á dicho servicio. Tambien ba disminuido considerablemente el número de pozos de inmundicia desde que sa atiende con mas esmero á la construcción del alcantarillado de desagüe de la población , y se terminará definitivamente el dia en que se haya conseguido su completa ramificación.

Los riegos de los paseos y calles principales , que en la actualidad y particularmente en los meses de v e r a n o , es uno de los servicios de mas interés para el vecindario , estubo reducido en lo antiguo á bien poco ; pues t a n solo se verificaban aquellos en los sábados de dicha estación y espacio comprendido desde el paseo del Prado h a s t a la iglesia de Atocha, por la circunstancia de ir los reyes á e s t e iglesia en los espresados dias. En la actualidad se h a aumentado considerablement e el riego de los paseos y calles principales, acudiendo á el los dependientes de la limpieza de dia con un número considerable de cubas (que está prevenido sean do las denominadas de lluvia, y no de las antiguas de manga), así que, por la sequedad de la e s t a c i ó n , ó por el polvo que ocasiona la afluencia de gentes en las calles, lo creen necesario los regidores encargados de este ramo, que está unido al de limpiezas. Por este medio se consigue, no solo que todos los paseos estén regados durante el v e r a n o , sino que lascalies princípa’es de Madrid participen en esta estación deigual beneficio, y a u n q u e algunos parages mas frecuentados lo obtengan dos veces al dia. Sin esto seria insufrible el transito por ciertas calles mas públicas de la c a p i t a l , ya por el escesivo concurso de gentes que en ellas se observa, ya por cl número considerable también de carruages de todo género que circulan por ellas, y por último por la demolición y b e – cuente renovación de casas que se advierte de algunos anos á esla parte.

El ramo de incendios está unido á los anteriores de limpieza y riegos. Es muy atendible la utilidad de este servicio en una población tan grande y muy propensa á los incendiospo el orden de construcción que se sigue en los edificios. Far cortarlos tiene destinadas la municipalidad 5 bombas co sus correspondientes bombillos, carros de herramienta, f i chónos y demás útiles necesarios, y una manga demoaeri invención destinada á procurar la salida de los vecinos q no lo puedan verificar por las escaleras de las c a s a s ‘ , ? u a r ¡ o n son invadidas por el fuego. Ademas acuden por o b l l S a ( l a s en estos casos los dependientes de limpiezas con las cu del riego que al efecto se hallan siempre P r e P a r a d a s . e h ] ¡ c a s cuarteles respectivos, los aguadores de las fuentes pupi , y la cuadrilla de jornaleros de policía urbana, abonanao los 7 de estos que llegan mas pronto 80 r s . al primer-o j ^ á los demás por cada incendio. Asimismo se a i ? o n a n , – » j n ‘ E l mayoral de la t « . bomba que acuda al sitio incendiaao servicio gue proporciona en estos casos Ja sociedad de seguros de incendios, que es El adjunto estado demuestra el costo que ha tenido el espresado ramo de limpieza, independiente del ayuntamiento y se halla montada de un modo brillante, está limitado á las riegos é incendios en el último quinquenio de 1843 á 1847.

fincas que se hallan inscriptas cn sus registros y asociación. (CONTINUA EN EL ORIGINAL)

ALUMBRADO DE GAS (HISTORIA DE MADRID)

La introducción de los aparatos de gas para el alumbrado público en muchas de las cap. de Europa y América, ha tenido tambien eco en Madrid, como era natural, en medio del germen de mejoras que se h a desarrollado.

Sin mezclarnos nosotros en la cuestión de u t i l i dad ó perjuicios que puedan sobrevenir á nuestro comercio de aceites; sin calificar el mérito de ninguna de las empresas, que han tomado á su cargo la propagación de este g é nero de ind , diremos tan solo los esfuerzos que se han h e cho en Madrid para plantearla, y el estado en que se encuentra en el dia.

El alumbrado por medio del gas fue conocido desde la mas remota antigüedad; en varios paises se observaron los fenómenos que producia en lagos y pantanos, al través de los cuales pasaba dicho fluido, inflamándose al contacto de cualquier cuerpo en ignición. Plinio cita un g r an número de estos fuegos naturales, y todos conocen en Francia la fuente ardiente del Delfinado, la de Santa Catalina cerca de Edimburgo; los fuegos de Pietra Mala en Italia, y otros varios que seria prolijo enumerar.

En Inglaterra fue donde primeramente se estudió el gas desprendido naturalmente de las minas de carbón, hacia los años 1700 , por el doctor Clayton, quien le llamó espíritu de carbón de piedra este y otros varios le recogieron en vejigas y se sirvieron de él para el alumbrado, pero como un objeto de curiosidad. El verdadero inventor del alumbrado del gas fue, sin embargo, el escocés Murdoch, quien alumbró su casa y oficinas en 1702, valiéndose para ello del carbón de piedra. Todos sus aparatos se reducían en un principio á vejigas y tubos elásticos unidos á estas. El pueblo tuvo este alumbrado por hijo de la magia. Casi al mismo tiempo, el ingeniero francés Le bom alumbró su casa y jardines con gas destilado de madera y carbón vegetal.

En 1798, Mr. Murdoch alumbró la primera fábrica con el hidrógeno carbonado y después ae infinitas vicisitudes y adelantos, la parroquia de Santa Margarita en Londres contrató con una compañía inglesa el alumbrado público de su distrito por medio del gas. Con motivo de la paz de 4814, el ingeniero Elegg dirigió la iluminación con gas de una pagoda construidcTpor orden del gobierno en San James Park.

Desde entonces el alumbrado de gas no ha cesado de hacer Progresos en aquel pais, siendo su renta en solo la ciudad de Londres 60 millones de reales. En Erancia y Alemania no tardó en adoptarse el g a s , y desde 1821 las compañías para el alumbrado público y particular , se ban aumentado sin cesar tanto en Paris como en t o das las población de provincia En 1807 se ensayó este alumbrado e n Cádiz y en Granada, pero á pesar de los laudables esfuerzos de las personas ilustradas, que intentaron introducir tan precioso invento, durante la invasión francesa, nada se a d e lantó hasta que la real junta de Comercio de Cataluña le adoptó para alumbrar las salas de sus escuelas de dibujo.

, de junio de 1826 se hizo la primera prueba, y el 18 «e diciembre del año siguiente el Rey visitó dichas» salas, 1 «minadas entonces por 72 mecheros el 16 de noviembre de 1829, este número era de 700; estos trabajos fueron d i o i c o s por el doctor Don José Roura, profesor de química ^Pilcada á las a r t e s , por la referida real j u n t a de Comercio.

* u e llamado a l a corte en 1832 para establecer el mismo •cimbrado. La cañería se colocó en todo el perímetro de la u e r ^ a del Sol, estendíéndola por las calles de Alcalá, Carra de San Gerónimo, Carretas, Mayor, Arenal, Carmen y cafan e M a D o r a t o r ‘ ° s e planteó en un jardin contiguo ál ate de la Victoria, conociao por el de Lorencini; las r e t o r – j a s . luoron t r e s , con otros tantos fuegos, y el gasómetro era de .°Jade latabarnizada, capaz de contener 1,750 piescúbicos; crV i a r ° ° d e ‘ ° c l u e a 8 r a c l ó este alumbrado, quedó circunsro P ^6 a ‘ P a ‘ a c ‘ ° » c u Y a l a b – se situó en el campo del Mog j ‘ 1 ^ 0 0 liempq después , el a y u n t . de Madrid contrató el des 0 P ^ l i c o por medio del gas con Viejo Medrano, y g j t s p , u e s de haber padecido esta contrata toda clase de vicie n ‘ l s ‘ r ‘ S e – c o r n P r o P0 1* l ° s señores Manby y Partington cied i ^ u ^ n e 3 ‘ a cedieron bajo varias condiciones á la s o – c l . d ar>ónima La Madrileña. Esta sociedad, formada e s – d r i d ‘ V a m e n t e – P a r a el alumbrado público y particular de Maa por medio del gas, se constituyó definitivamente en el d vid A m a r z ° d e i 8 4 6 c o n e l capital de 12 millones de r s . , •° e n 3,000 acciones de 4,000 r s . cada una. Según sus e s t a t u t o s , los señores Manby y Partington contrataron la construcción de una fáb. capaz de surtir 5,000 luces p a r t i culares y 1,000 luces públicas, con una canalización de 25,000 varas por la cantidad de 8.000,000 de r s .  casi al mismo tiempo que la Madrileña se formaron las sociedades Peninsular y Moralidad ; ambas para alumbrar con cas las ciudad de provincia, dedicándose tambien esta última á la fabr ícacion, compra y esportacion de los aceites nacionales. La P e ninsular compró las fáb. de Valencia y Cádiz, cuyas población alumbra en el dia, habiéndose principiado igualmente la construcción de una fáb. de gas en Málaga. La Moralidad nollegó á constituirse.

Los Sres. Manby y Partington, siguieron llevando á cabo su contrata , y á petición del ayuntamiento, llegaron á encender en julio de 1847″ los faroles del P r a d o , calle del Prado y Lobo, por vía de p r u e b a , y únicamente para que se viese el efecto del nuevo alumbrado , y se pudiesen escoger los tipos de mecheros que debian establecerse en la población Desde esta época empezaron á colocar aparatos en casas particulares; pero con motivo de la crisis que ya empezaba á dejarse s e n t i r , los Sres. Manby y Partington , no pudieron terminar completamente su contrata , y la existencia de la compañía se hubiera visto amenazada á ho haberse provisto suficientemente sus almacenes de carbón y resinas para todo el invierno. Sin embargo, en abril de 1848, estas e x i s tencias se hallaban concluidas, no habiendo en los depósitos mas que una pequeña cantidad de carbón de desecho; y en razón de lo apurado de la é p o c a , todos temian que la compañía no pudiese continuar alumbrando muchos dias mas.

En este e s t a d o , y con motivo de haberse despedido el d i rector inglés de la f á b . , se e n c a b ó de su dirección el señor Don Meliton Martin de Bartolomé. Después de infinitos e s fuerzos j>udo seguir dando gas á la población hasta setiembre de dicho año de 1848, en cuyo mes, se nombró director esclusivo de la empresa por el término de 3 a ñ o s , al activo ó ilustrado joven D. Gregorio López de Mollinedo, bajo un pliego de condiciones aprobado en j u n t a general de accionistas.

Desde que se encargó dicho señor, el alumbrado se va generalizando prodigiosamente, y se puede decir, que en ninguna población de Europa ha sido admitido el gas mas r á p i da y favorablemente cpie en Madrid; infinitos son los o b s táculos con que tiene que luchar la empresa; pero no se pueden comparar con los que encontraron las primeras compañías en Inglaterra y Francia. El alumbrado de gas no se halla establecido masque en los puntos arriba mencionados y en la farola de la Puerta del S o l , porque á pesar de los incesantes esfuerzos de la compañía, no h a logrado t e r minar como deseaba la contrata ¿el alumbrado público, á pesar de estar canalizadas las calles principales como en su lugar diremos. En el dia sin embargo se halla dicha contrata aprobada por el Gobierno, y casi en un todo concluida; debiéndose esperar, que muy en b r e v e sustituirá el alumbrado establecido en todas las principales ciudades de E u ropa al antiguo del aceite.

La l a b . de gas s i t . á la izquierda de la p u e r t a de Toledo á 240 varas de la misma y á 30 de las t a p i a s , se halla sobre un terreno de 249,574 1/2 pies cuadrados, y contiene dos casas para oficinas y habitaciones de los empleados á la entrada , una sala de hornos con techumbre de hierro , 4 almacenes para carbones, resinas y útiles, un taller de c a r pintería con sus techados espaciosas, una fragua, almacén de cal, cuarto de análisis de p r u e b a s , una cuadra y una sala para el regulador. La sala de hornos contiene 8 hornos de cinco retortas y 4 de t r e s , formando un t o t a l de 52 r e tortas.

Ademas hay un condensador, un lavador y 3 purificadores de cal. El contador principal dc la fáb. está situado á continuación de estos últimos, desde donde pasa el gas á los recipientes ó gasómetros; estos son dos ; uno con aljibe de hierro colado y cuyo contenido es de 45,000 pies c ú bicos; el otro tiene el aljibe de mampostería, y su contenido es de 65,000 p i e s ; ambas campanas son de palastro ó chapa de hierro, y se mueven entre siete columnas de fundición ; ademas ele estos d o s , está hecho el desmonte y emplazamiento para otro tercer gasómetro. Después de m e dido el gas en el contador principal y depositado en los g a sómetros , pasa por el regulador para darle la j>resion conveniente en toda la v . , y , c o r r e por las cañerías de l as calles siguientes calle de Toledo hasta la Imperial; San Millan, Duque de Alba, plaza del Progreso, Relatores, Mag dalcna, Concepción Gerónima, Atocha , Carretas , plazuela del Ángel, Matute , León , Lobo , Prado , Príncipe , Cruz, Espor y Mina, Victoria, Carrera de San Gerónimo , plazuela de las Cortes, todo el Prado y salón del mismo, Peligros, Alcalá, Barquillo, plaza del Rey, Caballero’de Gracia, Clavel, Montera, Carmen, Jacometrezo, plazuela de S t o . ü o – mingo, Torija, Mayor, Correos , subida de S t a . Cruz , plaza Mayor, Platerías, Postas y Santiago. Anteriormente se unia está canalización con la que se halla establecida al rededor del Real Palacio, habiendo dado este alumbrado lá compañía Madrileña, después de rescindida la contrata, que con la Real Casa tenia hecha Don Vicente Calderón, para alumbrar dicho recinto con su gas hidráulico. En 2 de diciembre , sin embargo, se hizo que cesase dé alumbrar el esterior del Palacio la compañía Madrileña. Con e s t e motivo se cortó y levantó la cañería que surtía de gas al Palacio, y el gasómet ro de la real casa se entregó, mediante una nueva contrata, á Don José Manby, hermano de 1). Eduardo , y uno de los socios fundadores» de la compañía Madrileña.

El gas que se fabrica es de ulla y una pequeña proporción dc resina ; varios son los criaderos de la primera de qae se ha surtido la fáb. basta el d i a ; siendo los mejores los de Espiel y Belmes cerca de Córdoba , y los de Asturias y P a lencia estos carbones nada tienen que envidiar á los ingles e s , á pesar de llegar á Madrid enteramente desmenuzados por las muchas cargas y descargas en el camino , y los malísimos medios de conducción. El carbón usado actualment e es todo de la Florida, y las resinas en su mayor parte de los pinares de Cuenca. Las luces particulares hasta ahora establecidas se acercan al número de 2,000 , y es de e s p e rar, que e s te número se duplique en todo el invierno , en vista de la acertada dirección é incesantes esfuerzos de los actuales encargados.

Últimamente presentamos los precios de e s t e alumbrado que han regido hasta ahora, aunque según tenemos entendido variarán desde L.° de enero próximo en adelante

ALUMBRADO Y SERENOS (HISTORIA DE MADRID)

Elalumbrado de las calles y plazas de esta v. estuvo en lo a n t . á cargo de los veciudad que tenían el cuidado de encender, limpiar y conservar los faroles, y los poseedores de casas el de costear y reponer los faroles y palomillas, abonando estos á sus inquilinos cl coste de lasluces; mas como con esta práctica no se consiguieseel objeto de estar bien iluminado Madrid, por la desigualdad de los faroles, por su colocación y por el abandono con que generalmente miraba el v e cindario este encargo, dirigido á su propia comodidad y a t e n diendo á que sin nuevo gravamen pudiese el público lograr el beneficio de una iluminación uniforme y permanente, se espidió real orden comunicada en 30 de marzo de 1765, por la que 8. M. resolvió el establecimiento en esta corte de una nueva iluminación de calles y plazas páralos 6 meses de invierno, empezando desde octúhrc inmediato , nombrando un d i r e c tor principal de este ramo de policía con total inhibición de cualesquiera tribunales , v con inmediata subordinación á la primera secretaria de Estado; y p a r a l o contencioso y Penal que ocurriese en esta dependencia mandó S. M. entendiese siempre uno desús Alcaldes de Casa v Corte para que estas disposiciones no se retardasen por falta de dinero , en atención á no haber aun determinado S. M. el a r b i t r io ó fondo que habia de servir para este establecimiento, se e n t r e garon al tesorero de esta comision 500,000 r s . de los fondos de la renta de correos, á calidad de reintegro , que tuvo l u gar en los años sucesivos. Con oficio firmado en San Ildefonso por el marqués dc (írimaldi, fecha 16 de setiembre del mismo a ñ o , se comunicó copia del real decreto , previniendo los términos en que debia establecerse el nuevo alumbrado, y un ejemplar de la instrucción que habia de observarse en la exacción del derecho que debia pagar el público de Madrid en lugar del coste que antes tenia que hacer de Poner faroles y palomillas, y mantener uno y otro corriente enlos 6 meses de invierno / d e s d e 15 de octubre á igual dia oe abnl, según orden de 25 de setiembre de dicho año de *’65. El primer artículo de la citada instrucción dice «Que 1 recaudador de la regalía de casa v aposento cobre en buena moneda desde L.» de enero de 1766 , los 64 r s . 20 mreales de aaa casa y farol de los que acostumbraban encender, por o m i S r r i o q u e ^ a u n s j n s u ^ j i , j a | ¡ k r ; i j e a c e ¡ t e ( j e i precio de Tin ? u a i ¡ t o s ‘ á que se agrega el algodón correspondiente) im- 1 ° r t a e ‘ consumo de cada’farol délos actuales en los 6 m e – 8 y abonan los dueños de casas á sus inquilinos; y que ,a exacción como de beneficio común, la haga con los smos privilegios de regalía , sin esceptuar edificio alguno cas , C O l t e ‘ incluyendo las i g l . , conv., hospicios, oficinas, dos I Pa ‘ a c ‘ 2 s r e a l e s , con solo los recibos que dará firmae «tn r • dueños, administradores ó inquilinos, para que Posw i ^ e s c u c n t e n del importe dc sus alquileres, v los (lem -r ? s de casas podrán coger desde luesm los faroles y m a s útiles de que h a n usado hasta aquí.» Habiendo acordado la j u n t a de policía en 12 de abril de 17741a c o n t i n u a ción del alumbrado, hasta el dia 15 de mayo de cada año en las horas competentes del tránsito de las gentes por las c a lles, se sirvió S. M. manifestar en real orden de 28 del m i s mo m e s , le habia parecido bien el pensamiento de la j u n t a, pero que reflexionando S. M. que con solo este aumento de iluminación no quedaba aun bien servido el público, convendría la hubiese tambien en los demás meses de verano, mediante á que contribuyendo el público para este común beneficio, y habiendo sobrante en el fondo , e r a regular i n vertirlo al mismo fin , hasta dejar completada la idea y s e r vido el pueblo, cual corresponde. Enterada la junta» de la real orden que a n t e c e d e , y deseando poner en práctica t an benéficos pensamientos, pedidas y adquiridas las competentes noticias acerca del valor de los prod. y gastos, vio conseguido el fina que se dirigían las piadosas intenciones del r e y , se confirmó e n t e r a m e n t e , acordando se hiciese presente al Sr. presidente del Consejo, á fin de que lo p u siese en noticia de S. M. para que se dignase aprobarlo, como se verificó en real orden de 14 de mayo del mismo año, en cuya virtud se dieron las órdenes competentes para su ejecución. Éntrelas providencias acordadas para llevar acabo estas disposiciones, se tomó la de que los Caballeros Capitulares de esta v. visitasen á todos los v e c . de ella , á fin de que voluntariamente ofreciesen á su arbitrio lo que les pareciese para el gasto de la ejecución de los faroles , cuya diligencia dio por resultado la recaudación de 196,262 r s .

20 m r s . , según liquidación practicada por acuerdo de 2 de diciembre de 1766. En 1794 se pensó en el establecimiento de serenos , instruyéndose el oportuno espediente, que dio por resultado su creación desde el año de 1798, pagándose sus honorarios con el prod. de las cantidades con que v o luntariamente contribuian los veciudad para este objeto. Reunidos en uno los ramos de alumbrado y serenos, y no siendo bastantes los prod. de la contr. para satisfacer los gastos en razón del aumento progresivo del alumbrado y núm. de s e renos, fue preciso aumentar la contribución desde 64 r s . y 20 m r s . , que se exigía por cada l u z , hasta 96 que empezaron á exigirse desde primero de abril de 1797 , aumentándose á 120 r s . desde primero de enero de 1820 , en virtud de reales órdenes espedidas al efecto. En setiembre de 1835 se e s t a bleció el nuevo alumbrado de faroles de reverbero , colocados á convenientes d i s t . , al cuidado de 187 faroleros, bajo la vigilancia de un inspector y 10 celadores. Dichos faroleros ejercen igualmente el cargo de serenos, y están n u m e rados siguiendo la serie de los d i s t r . , y cada uno lleva s e ñalado en su farol particular el número que le corresponde.

El gasto que ocasiona el actual alumbrado cs sumamente superior al prod. de la recaudación, siendo absolutamente indispensable aumentar la c o n t r . , si con ella se ha de atender al sostenimiento de ramo t a n necesario; pero esto se halla sujeto á graves alteraciones, en virtud de los nuevos proyectos de alumbrado de gas que van á realizarse, y do quetambien nos haremos cargo.

Hecha la historia del alumbrabo desde su creación hasta el presente , se desprenden las consideraciones siguientes 1 . a Que el alumbrado público de Madrid ha sido desde su c r e a ción de cargo délos dueños de las casas. 2a . Que e s t e servicio lo tiene Madrid en administración en virtud de Reales órdenes y con objeto de que sea uniforme y permanente.

3a . Que los productos no llegan ni con mucho á cubrir los gastos, deduciéndose que esta administración lejos de ser un arbitrio para Madrid, es una carga demasiado gravosa.

Y 4a . Que no hay ejemplar en 81 años que cuenta este servicio de que por grandes que hayan sido los apuros del E r a rio , se hava desmembrado eu lo mas mínimo este producto, por considerarle esclusivamente destinado á un objeto de tan conocida utilidad y conveniencia.

Ponemos los siguientes estados que demuestran todas las atenciones y gastos que reclama este ramo del servicio p ú blico , y cuantos pormenores pueden apetecerse,

ASFALTO (HISTORIA DE MADRID)

cuando en otras población de Europa se habia aplicado con tan buen resultado esle nuevo pavimento; cuando todas las aceras de Paris estaban asfaltadas, y la mitad de las cap. de Francia habian seguido el mismo ejemplo; cuando se habia aplicado tambien en las naves de m u chas cated., como las de Nevers, y San Vicente de Paul, en P a r í s , y cuando, finalmente, se veia aplicado en casi todos los edificios de la adm. pública, no era posible que España, y particularmente la c o r t e , permaneciese indiferente sin ensayar su adopción es verdad que no se ha g e neralizado t a n t o como en otras p a r t e s , sin duda por el mucho coste de las primeras materias; pero lo vemos establecido en la Puerta del Sol, en la subida del palacio de Buena- Vista , en toda la galería del piso principal del Colegio de San Carlos. 1 i salas mas de clínica, el laboratorio de análisis , y pasillos de las salas de j u n t a s de profesores clínicos, en el portal de la casa de don Mateo Murga, calle de las Torres, y otras varias. Como una prueba del coste de este enlosado», debemos d e c i r , que el ejecutado en la Puerta del Sol se presupuestó en 31,976 r s . , p e r o solo ascendió á unos 30,000.

EMPEDRADOS Y ACERAS (HISTORIA DE MADRID)

Incierto es el origen de los em- pedrados de Madrid; pues á pesar de haber registrado uno por uno todos los papeles del archivo relativos á e s t e ramo, no hemos podido ni aun con aproximación fijarle época, pudiendo solo asegurar , que los primeros espedientes que obran en aquel archivo acerca de empedrados, no se remontan mas alia del año 1545, en el que se da ya por supuesta su existencia. Entre dichos documentos hay una petición de los veciudad de la ant. calle de la Cárcel, desconocida hoy, pero que debia estar en las inmediaciones de la actual cárcel de Corte, que es la primitiva de Madrid, en cuya p e t i ción solicitaban se empedrase un trozo de calle que aparecía desempedrada por haber sido ensanchada la misma calle. En 1611 se nombraron 7 comisarios de empedrados, número igual al de los cuarteles en que estaba dividida esta v . , á fin de que vigilasen con el mayor esmero sobre este ramo de la adm. municipal. Entonces se hacia el empedrado por los veciudad y la v \ , costeando aquellos lo que ocupaban las aceras ó frontis de sus casas, y la v. el centro de las calles; y se ejecutaba con tal escrupulosidad !a visita de los comisarios, q u e , advertida la falta ó necesidad del empedrado , se notificaba á los v e c . , para que en el término de tercero dia empedrasen sus pertenencias, pues de lo cont r a r io se baria á su costa. La parte que correspondía á la v. se sacaba á pública subasta, adjudicándose la obra en el mejor postor, como se ha ido verificando hasta nuestros tiempos.

Habiendo observado en 1665 el corregidor de Madrid y los comisarios de empedrado, que se encontraba en muy mal estado el paso desde la entrada del Consejo de las Ordenes hasta la calle de la casa del Tesoro (parage que correspondía á la actual plaza de Oriente en las inmediaciones de Palacio), por donde era frecuente el tránsito de los coches de la real casa, acordaron empedrar dicho trozo de encajonado de adoquines de berroqueño , al precio de 6 1 ¡i reales cada pie de adoquines y canales, lo que así se verificó.

Este es sin duda el primer proyecto de esta clase ejecutado en esta y., el cual no tuvo al parecer otro incremento por entonces á causa de su mucho coste, y así vemos publicar en 1747 una instrucción, e n l a que se disponía, que los empedrados fuesen de buena piedra, llamada Cabeza de Perro, de los montes de Vallecas ó Coslada y con tierra de tapiadores , con otras disposiciones dirigidas al cumplimiento de las ordenanzas dadas en febrero de 1745. Por los años de 1761 presentó á S. M. el ingeniero Don Francisco Sabatini un proyecto para la limpieza y empedrado de Madrid, que fue aprobado por real orden de 14 de mayo de dicho a n o , en el qne se disponia entre otras cosas, que el empedrado de las ca’les se nabia de hacer á costa del público, toda vez que ya se mandaba en el mismo la colocación de baldosas en losfrentes y costados de las casas. Tambien dispuso S. M. en real orden de 31 de mayo de 1761 que la v. de Madrid destinase con la calidad de por ahora de sus fondos de propios, parala ejecución del empedrado y limpieza de las calles, la suma de 250,000 reales anuales; y por otra real orden anterior de 22 de setiembre de 1746 y posteriores resoluciones , consignó en los caudales de sisas de Madrid L.053,400 r s . , para dicho objeto y otros gastos ordinarios y estraordinarios de la causa pública. Asi continuo el ramo de empedrados por muchos años, levantando solo el de algunas calles que se empedraban de nuevo, y recomponiendo los baches y rodados que se hacian; pero algunas contratas onerosas que se celebraron, y el descuido de algunos asentistas en et cumplimiento de sus respectivas obligaciones, fueron causa del malísimo estado en que se encontraba por los años de 1827 , lo que obligó á D. Francisco de Paula Verger, regidor encargado del r a m o , a prestar en 1828 un nuevo pían comprensivo de muchos c a P ‘ t u l ^ en el que se disponia principalmente que los empedracío debían hacerse con paralelipipedos de pedernal bien cua jado é iguales en su a l t u r a , por ser lo mas duradero y económico.

. „J0 Pero un nuevo método de empedrados se había ensay en otras capitales de Europa, y Madrid debía precisameu seguir los adelantos hechos en aquellas. Celoso «1 =>r.

Ventura de Aguirre Solarte, residente en Londres, por H su patria participase tambien de los inventos, pracuo en aquella populosa c , ó impulsado por las mejoras oe población, remitió en 181-1 á su amigo Don Juan Bautista de Llano , un modelo en diferentes piezas de tablazón de los varios métodos ensayados con buen éxito en Londres con varios cuadernos impresos y manuscritos; todo lo cual fue entregado por dicho Sr. Llano al ayuntamiento de esta y,, sin ninguna retribución, el que lo pasó a una comision especial, compuesta de los Sres. Ogarrio , Talavera , Cano y Aróstegui, para que lo inspeccionasen y diesen su dictamen. En 26 de j u n i o del mismo año evacuaron su informe diciendo, que el proyecto merecía ensayarse en una calle, que no siendo de gran estension ni anchura, fuese de bastante tránsito de carruages para que se viese la utilidad que podia reportar; que reconocían su mayor coste comparado con el existente, pero que su utilidad seria grande y conocida, ya por la mayor comodidad de los que van á pie, ya porque los edificios no se resentirán tanto al paso de carruages, ya porque no se harían tantos lodos ó barro, y ya en fin porque no habrá necesidad de recomponerle tan ámenudo como sucedía con el existente. El ayünt. adoptó la idea , y señaló la calle Angosta de Peligros , en la que se efectuó el empedrado de madera, según el modelo venido de Londres, habiendo costado 95,863 r s . 16 pero sea por el poco cuidado que se tuvo en la recomposición, sea porque el piso uo se reformó con la solidez que debia, ó porque las continuas llu\ ias dañan y pudren la madera, es lo cierto, que dicho proyecto no ha proporcionado otro resultado que grandes gastos para su ejecución , habiendo tenido que quitarse en el presente año 1848 para sustituirlo con el nuevo de adoquines, de que vamos á ocuparnos.

Los primeros ensayos de este empedrado principiaron en 1845 á virtud de una’esposicion del regidor, Sr. marqués de Barbóles, comisario del ramo do empedrados, en la que p r o puso diferentes proyectos para el mejoramiento de los de esta población El primero se reduce á usar la cuña de pedernal, procurando que la cara superior sea lo mas igual posible y su tamaño lo menos de 6 pulgadas en cuadro, dejándoles bastante t i z ó n , formando cajones de 4 á 6 pies de ancho y 8 á 10 de largo, compuestos con adoquines depiedra berroqueña de 1 /2 pie de ancho, 1 de largo y 1 I /4 de tizón, y llenando el intervalo de cuña de buena calidad, recibiéndolo con mezcla de cal y a r e n a , apelmazando el terreno con los p i sones de cuña y formando un buen sólido de escombro de cal y arena, sobre cuyo firme se ha de colocar el empedrado.

Se reduce el segundo provecto á usar solamente la pied.-a berroqueña dura formando los cajones con adoquines de la misma clase y macizando los esnacios con paralelipípedos de berroqueña de 1/2 pie de aneno, 1 de largo y 1/2 de t í – £ 0 n = y el tercero es relativo á que en las calles donde no haya un gran tránsito y en los arrabales, se aproveche el morrillo que se levante de las calles donde se pone nuevo empedrado, formando cajones de adoquines de berroqueño v sentando el morrillo con lechada de cal. El primer proyect e ensayó desde luego en la calle del Correo, que costó 15,955 r s . 25 m r s . , habiéndose «continuado después en algunas travesías de la plaza de Oriente. El segundo fue autorizado tambien para plantearse en las calles que se creyese conveniente, pero con la modificación de suprimir el e n cuitado de adoquines, y que los paralelipípedos de ber- °queno, en vez de 1 1 ¡í pie de t i z ó n , sean solo de un P’e. Según este método se empedró la calle del Príncipe 4u e costó 192,838 r s . 16 m r s . ; la del Caballero de Gracia ^2, 3 0 7 ; la estensa calle Mayor L.114,597; la Puerta del 353,550; la Carrera de San Gerónimo 280,076 17; la ueuirretas 199,463; la de la Montera 293,243 17; la Angosta j«j Peligros 75,955 (*); y ahora se está levantando la del ^rrnen para usar del mismo empedrado. Es sin duda este hoK m a s c o s t o s o que el a n t e r i o r , pues cada cuña sale un A ^ r s ‘ c u a n d ° e n el empedrado de morrillo vale cada rn v A 6 C u a r t o . s a 1 real ; pero es mucho mas cómodo y de doS ( * r a c ‘ o n s ‘ s e tiene cuidado de apisonarbien el piso cuanó r H ^ a ‘ y ^ e c o m p o n e r l o á medida que se note algun bache cer i a s í s e e v i l a r a kl gasto que se ha tenido que hatan f C a ^ e s ^ P r í n c i p e Y Caballero de Gracia, levana o de nuevo el empadrado y volviéndolo á colocar por los muchos hundimientos y desigualdades que presentaban.

Tambien se autorizó el ensayo del tercer proyecto, que se ha practicado en diferentes puntos, y se ira estableciendo en los barrios de Madrid.

Se vé por esta reseña que el ayuntamiento de esta corte no ha perdonado, ni perdona gasto ni medio alguno á fin de que la capital de la Monarquía ofrezca toda la comodidad y aseo compatible con sus fondos, á cuyo fin ha dispuesto se bagan 3,000 pies semanales de empedrado ciudade adoquines; siendo de aprobar el nuevo método adoptado en todas las calles de levantar el centro de ellas formando una media c u r v a , con el objeto de que las aguas corran por los lados, dejando algunos tragaderos, que en nuestro concepto debian multitiplicarse para evitar esas grandes corrientes en tiempos de lluvias. Sin embargo conocemos que para esto era necesario antes concluir el ramo de alcantarillas, cuyos trabajos hemos visto paralizar con sentimiento, después que se han gastado unos dos millones de r s . , desde el año 1845 que empezaron de nuevo estas obras.

Las personas que tiene empleadas el ayuntamiento en el ramo de empedrados y sus sueldos, aparecen de la siguiente (Continua en el original)

POLICIA URBANA (HISTORIA DE MADRID)

. Hemos recorrido los principales sitios de Madrid hemos manifestado su estado , sus destinos, su utilidad veamos ahora los trabajos, las atenciones que cada uno de ellos reclaman para mantener la belleza, salubridad, comodidad y ornato que les son propios, como dignos de la cap. de la Monarquía en este sentido nos toca ahora h a blar del empedrado, alumbrado, limpiezas, riegos é incendios , y por último, de las fuentes públicas y relojes de torre , destinados al servicio de los habitantes

NUEVA GALERIA (HISTORIA DE MADRID)

abre sus comunicaciones entre las calles de Espoz y Mina núm. 7, y calle de la Victoria núm. 8 , manzana «207 acaba de construirse por el arquitecto D. Anibal Albarez , bajo un sistema empleado por primera vez en esta c o r t e , con destino á depósito general para la venta de sedería, bisutería y otros a r t . de lujo. Consta de piso b a j o , principal y grandes sótanos para almacenes. Las materias que principalmente figuran en su composición, son el hierro, tanto fundido como forjado, la piedra de Colmenar y la madera. La transparente y elegante decoración de sus fachadas, que constituye de cada una un solo escapar a t e ; la diafanidad de su i n t e r i o r , en el que no hay ni una p a r e d , y la aerea armadura de hierro y cristalería que cubre la rotonda del centro , imprimen en este edificio, nuevo en su género , un carácter peculiar de su destino, que le distingue entre otros construidos para igual objeto.

Desgraciadamente estos pasages no han logrado obtener el favor del público por razones harto sencdlas á nuestro parecer i si se esceptúa el del I r i s , que comunica entre las dos grandes calles de Alcalá y Carrera, los demás son local e s , completamente aislados sin ninguna utilidad ¿qué importa que el de la Villa de Madrid, por ejemplo , sea grande y suntuoso, cuando á nadie absolutamente puede ocurrírsele la necesidad de trasladarse de una á otra de sus ent r a d a s , para pasar á las calles adyacentes, que son cortas y de fácdes comunicaciones? ¿que importa que allí se haya colocado un gran establecimiento mercantil, cuando r e tirado del t r á n s i t o , solo puede ofrecer comodidad á los que espresamente vayan á comprar allí ? Tanto valdria que se hubiese puesto en aquel sitio una tienda común ú ordinar i a los pasages pues, no tienen este objeto esclusivo en igual caso se halla el de San Felipe, situado tambien entre calles unidas con frecuentes comunicaciones el de Murga ni aun se ha abierto por la parte de la calle de las Tres Cruc e s , porque desde luego se conoció que el paso de esta puerta solo era cómodo para los vendedores de la plazuela del Carmen; y el del Iris, aunque útil para el transito , es mezquino para las tiendas; así vemos que la mayoría de ellas están cerradas, si bien el café se halla muy concurrido por tener entrada independiente y con puerta espaciosa por a calle de Alcalá.

En cuanto á la última galena se proyectan en ella »tablecimientos de un orden nuevo, que «parece serán dignos de la capital

PASAGE DE MURGA (HISTORIA DE MADRID)

Se halla en la casa núm. 43 de la calle de la Montera con salida á la de las Tres Cruces sus tiendas figuran arcos de estuco le ocupó la compañía General Española de Comercio, estableciendo un gran bazar y cerrando para ello aquella salida; pero esta compañía le ha abandonado y se están haciendo en la actualidad algunas obras.

PASAGE DEL IRIS (HISTORIA DE MADRID)

se abrió por primera vez la noche del 23 de setiembre de 1847, presentando un aspecto verdaderamente grandioso sirve de comunicación entre lar- calles de Alcalá y Carrera de San Gerónimo , por la casa núm. 11 de la primera, y núm. 12 de la segunda, con 2 magnificas puertas principales á cada una, estendiéndose entre las dos una soberbia galería llamada de Madrid, que tiene á sus costados otras^dos de menor estension llamadas de París y de Londres, cada una con su espaciosa puerta á la calle de Alcalá; las dos primeras están destinadas para tiendas , y la última para un bonito y bien servido café. La construcción de las tiendas es ingeniosa, los mostradores todos do rica caoba maciza, las columnas de división entre ellas, cubiertas de espejos y las maderas doradas las guarda malletas con que están decoradas por fuera, son de t e r c i o pelo carmesí con franjas de oro y adornadas con grandes canelones y borlas de metal doradas á fuego; pero el i n t e rior de ellas es aun reducido , principalmente en la última mitad de la galería de Madrid, en las que apenas cabe el mostrador los techos de las galerías, escepto los huecos destinados á dar la luz del dia, están cubiertos de espejos en los estremos de la bóveda de cristales que hay en el cent ro de la galeria de Madrid, se ven dos esferas que señalan la hora de un mismo r e l o j , y el alumbrado es de magníficos quinqués de gas, distribuidos con profusión. La suntuosa puerta de la Carrera de San Gerónimo, es de h i e r r o , las de la calle de Alcalá dc nogal, y las que corresponden á la galería del centro, tienen á sus costados dos grandes faroles de gas por la parte de afuera, que iluminan las entradas.

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