Principie’» á construirse en 1813 para perpetuar la memoria del feliz éxito que tuvo la gloriosa lucna de la Independencia. Al efecto se eligió el sitio al fin dc la calle de su mismo nombre , poco mas abajo de la vieja y miserable entrada que precedió al costoso monumento que vamos á describir. Ejecutó los correspondientes diseños Don Antonio Aguado, arquitecto afortunado cual ningún otro hasta ahora en lo que va de siglo, por las ocasiones que se le ofrecieron de lucirse ; pero desgraciado, si como es j u s t o , se atiende á lo poco satisfecho que el público ha quedado de sus obras.
Sobre una eminencia que se enlaza en el puente de Toledo por medio de considerables declives, suavizados por el arte en lo posible, .aparece en situación muy ventajosa mirando al S., la considerable mole de granito que forma el arco triunfal de Fernando VIL. Decoran esta obra por el e s terior dos medias columnas istriadas de orden jónico a n t i guo en el centro, y pilastras en los estremos hay entre las primeras un gran arco de medio punto, alto 36 pies, con 16 de luz á cada lado se ve una puerta cuadrada y encima un recuadro el cornisamento corre sobre los tres ingresos lio tiene interrumpido el arquitrave. En el cuerp^ ! la siguiente inscripción por el trente u y en el medí ático se lee la siguiente inscripción por traducida de la que hay en latin al opuesto lado A FERNANDO VII EL UESEADO, PADRE DE LA PATRIA, RESTITUIDO A SUS PUEBLOS, ESTERMINADA LA USURPACIÓN FRANCESA , EL AYUNTAMIENTO DE MADRID CONSAGRO ESTfc MONUMENTO DE FIDELIDAD, DE TRIUNFO, DE ALEGBIA AÑO DE 1827.
La elevación de toda la fábrica es de 65 pies con 54 dc trente. Sobre el mencionado ático hav un grupo de escuiiu ra que levanta 20 pies mas que la espresada altura lúe my delado por Don José Ginés, y ejecutado en piedra d e u» menar por Don Ramón Barba y Don Valeriano Salvatiei .., v representa á la España dispensando su protección a , artes. Sobre las puertas de los costados, v á u n o y otreIUJ del ático, hav trofeos militares. Critícase esta obra poi • estremada pesadez y falta de limado gusto/ , T o„ Pasado el arco triunfal de Fernando VII ó puerta de» ledo, se encuentra elingreso del Casino, de elegante ion – y mas abajo, uno después de otro, los portillos de Embajadores y de Valencia que nada de particular tienen, si bien es mejor el primero que el segundo. Dando frente á los deliciosos paseos que conducen á la Casa Blanca del Canal y al puente de Sta. Isabel, y al terminar el último tercio del paseo del Prado, llamado «indistintamente con los nombres de paseo del Botánico, ó de la fuente de la Alcachofa, está la
